Capítulo 12: Tengo una idea…


Percy llego de nuevo al apartamento aun con la rosa entre sus dedos, se sentía decaído y molesto. Sabía que no debía molestarse, siempre había cosas inesperadas. Pero aun así no podía evitarlo.

-Percy- en la sala de estar se encontró con Piper viendo la T.V. la muchacha analizo su rostro y frunció el ceño, preocupada- no te ves muy bien ¿Qué te pasa?

El tomo asiento en el sofá y fijo su vista en la televisión. Si no se equivocaba, era una película de terror.

-¿Percy?

Cuando el abrió la boca para responder, la protagonista de la película dio un grito atronador. Entonces escucharon el golpe de una puerta, un par de golpes más y en la sala apareció Jason con una barra de jabón en la mano, shampoo de cabello rubio, el cuerpo mojado y una toalla de la cintura para abajo sujetada con la otra mano.

-No sabía que llegaste- el muchacho tartamudeo, estaba casi tan rojo como Piper, quien trataba de no mirarlo- pensé que Piper había gritado…

-Y pensabas defenderla de un monstruo… ¿con una barra de jabón?- Percy no pudo evitar sonreír.

-Cierto, fuera traído el shampoo- el pelinegro y Piper soltaron unas risitas- al menos irrita los ojos…denme un minuto.

El hijo de Zeus se devolvió al baño entre resbalones y haciendo viscos por el shampoo que amenazaba sus globos oculares. Regreso unos minutos después, ya vestido.

-De acuerdo ¿Qué paso?- Piper retomo el tema.

Percy no se contuvo y les conto todo: la canción que escribió Will, que no podía cantar por que el cantaba horrible; la tarjeta que había hecho, pero que el viento se llevó y la venganza de las aves arruino. El collage que había hecho en el parque y que Tyson accidentalmente rompió por jugar en un carrusel. Resumio las últimas 30 horas y varios minutos sin soltar la rosa que Grover le había dado para Annabeth.

-¡Y todo gracias a que es navidad!- concluyo Percy, terminando de recostarse en el sofá- todo tenía que salir bien hoy…

-¿Seguro que es por navidad?- dudo Jason, sentado junto a su novia.

-Según mis cálculos, el común denominador de todos los años es ese, navidad.

La pareja se miró, compartiendo un pensamiento "¿él no había reprobado matemáticas y sus derivados?", pero decidieron no contribuir a la disminución del estado de ánimo del hijo de Poseidón recordándole sus malas calificaciones.

-No te desanimes- Piper añadió algo de encanto a sus palabras- se puede arreglar.

-¡No, no se puede!- el poder de la muchacha no funciono, Percy seguía negativo- ¡mañana es navidad!

Y con esa exclamación, como si fuera la peor de las fechas festivas, el pelinegro se puso de pie y se encerró en su habitación.

-¿No crees que exagera?- Jason miro a su novia, con preocupación.

-El solo está molesto- dijo ella- quería hacer algo lindo para Annabeth y las cosas no le salieron bien, ya se le pasara.

-¿Tú crees?

-Eso espero- suspiro y trato de pasar el tema. Le sonrio al rubio- tengo hambre ¿cocinamos algo?

-Claro- el también sonrió- el pan con mermelada me queda excelente.


La pizza estaba lista, Piper decidió preparar eso para animar a Percy. Era su comida favorita y seguro lo haría salir de su habitación.

-¡Jason!- reprendió la muchacha- ¡Todavía no te la comas!

-¡Pero huele delicioso!

El ojiazul junto sus manos bajo el mentón e hizo un puchero con ojos de borreguito; con Thalia era inútil, pero Piper nunca lo resistía. Ella desvió la mirada, pero el insistió parándose en frente.

-Piper- gimoteo- por favor.

Ella resoplo y corto la pizza, dándole un gran trozo. Jason sonrió y le dio un sonoro beso en la mejilla.

-No es justo que aprendieras ese truco.

-No es justo que seas la única con encanto- rio el hijo de Zeus, abrazándola mientras comía su trozo de pizza.

Escucharon la puerta principal abrirse y en la cocina entro Grover, no muy feliz.

-¿Esta Percy?- pregunto el sátiro en cuanto los vio.

-Está en su habitación- respondió Jason.

-Llego sin muchos ánimos- agrego Piper con una mueca.

Grover suspiro y sin que se lo pidieran comenzó a contar de nuevo la historia de todo lo que había sucedido ese día.

-Por eso vine, quería saber cómo estaba Percy- termino Grover, comiéndose una servilleta.

-¿A dónde fueron los demás?- inquirió Piper.

-Annabeth fue a ver a su padre que está de visita en la ciudad y pasara allí la noche, como ya dije, y los demás fueron a comer a no-se-dónde.

-¿Quién le dirá a Percy?- pregunto Jason, ambos miraron a Piper.

-Bien- refunfuño, tomo un plato y coloco varios trozos de pizza- le dire de una vez.

Ella se fue a la habitación de Percy y volvió pocos minutos después, Jason y Grover la esperaban en la sala.

-No quedo feliz con la noticia, pero al menos le gusto la pizza- informo sentándose junto a su novio- se me ocurrió una idea.

-¿Cuál?- el sátiro dejo de mirar la T.V y le prestó atención.

-Percy dijo que la navidad era de mala suerte para él y que por eso nada le salía bien- ellos asintieron- ¿Por qué no le damos una mano? A nosotros no nos da mala suerte.

-¿Quieres que hagamos…?- el rubio la miro confundido. Ella sonrió.

-Verán, esta es la idea…