Que talco, como andan, amigos. Ya llegué de mi viaje, estoy de vuelta, ¿sorprendidos? Si, hice tiempo para hacer una actualización extra a parte de la oficial. Aquí les vengo con el décimo primer capítulo de esta historia. Bueno, bueno, bueno, espero que les guste lo que están a punto de leer... ¿seguiré con lemon o no? Mehhh, descúbranlo ustedes mismos.

NOTA: Los personajes de MLP le pertenecen a Hasbro y a Lauran Faust, hago esto sin ningún tipo de fines de lucro.


Ya totalmente excitados, o idos por el momento tan agradable que estaba ocurriendo, ambos inician con un beso empalagoso. Luego poco a poco se van quitando la ropa, eso si, si dejarse de mirar a los ojos y un notable sonrojo en las mejillas. Ya las palabras sobraban en ese momento, solo bastaba mirarse, era como si estuvieran conectados por telepatía. Después de unos besos, caricias y palabras que decían lo mucho que se desean, Shun decide iniciar, introduciendo su miembro poco a poco en la intimidad de Sunset, mientras esta hace una leve mueca de dolor pero luego se le pasa. Después de eso, comienza a gemir puesto que Shun le esta penetrando poco a poco hasta llegar al ritmo normal.

Mientras mas excitada se sentía Sunset, mas se aferraba al pelinegro. Mientras que Shun, disfrutaba lo que hacía. Bueno, ambos lo disfrutaban, para que negarlo. Pasados unos minutos, el cambio de posiciones comienza. Aunque eso no importaba, ambos la estaban pasando muy pero muy bien. Con cada gemido que soltaba Sunset, mas se excitaba Shun, quien aceleraba el paso poco a poco para no lastimar a su amada. Por parte de Sunset, ella de alguna manera solo sentía placer y mas placer, a lo cuál la llevaban a los gemidos mas seguidos. Ya apunto de dejar salir "el líquido del amor", Shun y Sunset cambian de posición para estar mas cómodos.

Lo que nadie sabía, era que Soarin estaba escuchando todo detrás de la puerta. El condenado escuchó todo, absolutamente todo lo que pasó y estaba pasando en esa habitación. Ahora, el punto de todo era, ¿que sentía Soarin en ese momento? Ni el mismo sabía, solo sentía un deseo de buscar a Rarity y hacerlo con ella, otra vez. Cuando escucho los gemidos mas fuerte de Sunset, decidió que ya era tiempo de marcharse, ya tuvo lo que quiso para buscar a Rarity y convencerla de alguna manera, disimuladamente, de hacer el amor.

Al día siguiente, todos se levantan para desayunar como si nada. Pero una cosa que era totalmente notable, era que tenían una resaca increíble. Bueno, nada mas Rarity y Soarin, los otros dos no. Luego del desayuno, las chicas se van a dormir nuevamente, ya que aún estaban cansadas. Los que si se quedaron a conversar un rato para luego salir, fueron los dos locos Shun y Soarin, quienes no paraban de pensar en lo ocurrido de la noche anterior.

- ¿A donde vamos hoy? - preguntó Shun.

- No lo se, lo único que pienso es en lo que pasó anoche - respondió Soarin.

- Lo que... no te estas refiriendo a...

- No, claro que no te espié... - mintió Soarin.

- ¿Entonces? ¿Acaso tu y Rarity? - supuso Shun.

- Si, otra vez lo hicimos, pero esta vez fue especial - dijo Soarin risueño.

- Para ti todo es especial - murmuró Shun.

- Como digas, ¿tienes algún lugar en mente? - preguntó Soarin.

- Seee - contestó Shun.

24 Minutos después...

- ¡Esto no es un lugar, es un basurero! - exclamó Soarin con todas sus fuerzas.

- Eso es, no te creas Chapultepe - recomendó Shun.

- ¿Que carajos hacemos aquí? - preguntó Soarin.

- Que interesante pregunta, ¿recuerdas aquella ves que dijiste que querías ir a un basurero algún día? - recordó Shun.

- Si, solo que... ¡ESTABA SIENDO SARCÁSTICO! - gritó Soarin a todo pulmón.

- Estas siendo un mal amigo, ahora ve y diviértete - ordenó Shun con total naturalidad.

- Claro que no, eso es barro - observó Soarin.

- Si, si, anda, Rarity Dos - empujó Shun a Soarin.

- Ahhhhhhh... eres un puto, ¿lo sabías? - preguntó Soarin mientras caía.

- Si, claro que si - respondió Shun comiendo palomitas de maíz.


- Siento que alguien invade mi propiedad - dijo una voz monstruosa.

- La put***** madre que te parió, Luian - se escuchó desde afuera.

- Mi amigo volvió - salió un jorobado de la nada.

- ¡Miércoles! - exclamó Soarin - Shun, ayúdame.

- Te metiste con mi mami, ahora no te ayudo nada - se negó Shun como un niño pequeño.

- Ya, ya perdón, pero ayúdame que tengo un fenómeno en el trasero - masculló Soarin.

- Mi amiguito - dijo con mas fuerza el jorobado.

- Aaaaaaahhhhhhhhhhhh - gritó Soarin como niña.

- Ok, ok, lo tendré que ayudar - se lamentó Shun lanzándose a la acción.

- Noooooooooo, a mi amigo déjalo en paz - pidió el jorobado cuando vio a Shun.

- ¿Que mosca te picó? - preguntó Shun - Ese es un cerebro de nuez.

- ¡Oye te escuché! - exclamó Soarin desde abajo.

Cuando ya todo parecía no ponerse peor, un campo de cactus apareció, desesperando a Soarin como si no hubiera un mañana.

- ¡A LA PU** MADRE, SHUN, SÁLVAME, HAY UN CAMPO DE CACTUS! - suplicó Soarin.

- ¿Y? - preguntó Shun a propósito.

- ¿Acaso estas loco? Mi trasero está en juego - mencionó Soarin.

- Ok, ok, te ayudaré... nomas que este loco me suelte - se quejó Shun.

Ya a pocos metros de que el trasero de Soarin sea perforado, Shun hace todo lo posible por soltarse.

- Suéltame - ordenó Shun.

- ¡Maldita sea, mi traserooooooooooo! - exclamó Soarin.

- ¡YA VOY! - gritó Shun.

- A picar - se escuchó lentamente desde abajo - Ñaca, ñaca.


Ok, amigos lectores, no fue mucho pero fue algo. ¿Ese trasero se salvará? ¿Quien dijo "ñaca ñaca"? Descubrelo este "Viernes de Actualización". Como siempre, dejen reviews, eso me motiva para seguir con la historia. En fin, hasta el viernes, Bye Bye.

:-D