Capitulo 12

Día de furia

Empezaba la semana y Yamcha apareció en casa de Bulma. Está vez decidió entrar sin llamar a la casa. Encontró a la muchacha y a su madre en la cocina. Ella al verlo verificó que lo que había notado anteriormente era cierto "¿Qué fue lo que se hizo? es como si emanará más seguridad… WOW. Estos días lejos realmente le sentaron bien, se ve muy guapo… la otra vez no le puse tanta atención porque tenía otra cosa en mente, supongo…"

-Hola, amor. Vengo a invitarte a salir. No te llamé por que quería darte una sorpresa.

-Oh, me parece muy buena idea, de hecho necesito hablar contigo…

-Ay, Bulma – interrumpió su madre – hoy debes ir a hacerte la prueba de vestido.

-"diablos, de verdad se me había olvidado" Es verdad. Yamcha, esto es algo a lo que no puedes venir y no puedo cancelar. Tú entiendes…

-Ve tranquila. Podemos salir más tarde.

-Sí. Espero no tardar demasiado.

Se les unió el señor Briefs y desayunaron juntos. El científico miraba a su hija, e intentaba hacerles señas de que cuando aclararía las cosas con su novio. Cuando su madre se levantó de la mesa a buscar más leche, Bulma dejó caer "accidentalmente" una cuchara.

-Yamcha ¿serías tan amable de recoger la cuchara que se me cayó? - le pidió con coquetería.

El joven hizo lo solicitado, y ella aprovechando que Yamcha se agachó y le moduló a su padre "NO, PERO PRONTO". Su padre suspiró y movió negativamente la cabeza.

Terminando de comer el profesor se retiró no sin antes recordarle a su hija que la esperaba más tarde en el laboratorio ya que estaba estancado con algo.

Bulma y su madre fueron por sus bolsos y salieron. Cuando escuchó la puerta principal cerrarse, Yamcha sacó su teléfono, marcó tranquilamente mientras escuchaba el automóvil alejarse poniendo sus ojos de baboso.

-Hola... Sí, soy yo... ¿Hoy tienes algo que hacer?... tengo un par de horas libres, si te interesa…

Unos minutos más tarde en una tienda de novias. Bulma y su madre admiraban los vestidos que estaban en el escaparate. Bulma se quedó pensativa unos momentos. "Tengo que hablar con Yamcha… solo necesito un poco de tiempo para aclarar las cosas… todo está pasando demasiado rápido... ¿por qué no puedo decidirme?"

-¿Vamos, hija?

- Sí. Disculpa.

Entraron y allí las estaba esperando el dueño. Era un hombre muy alto y delgado, de cabello rubio platinado y un bigote muy fino.

- ¡Bunny, que gusto! ¿Vienen a la prueba?

- Hola. Sí, querido Chang

Hubo un momento muac-muac (léase besos que son en la mejilla pero casi a un metro de distancia) Bulma sólo lo saludó de mano mientras una gota asomaba en su cabeza.

-Pasen por aquí, por favor. Missy debe estar esperándolas.

Pasaron a otro salón, lleno de vestidos y espejos. Una señora, de cabello negro en una larga trenza, salió a recibirlas. Se saludaron. Bulma al probarse el vestido notó con horror que le quedaba ajustado.

-MALDITA SEA, POR QUE DEMONIOS NO ENTRO EN ESTE ESTÚPIDO VESTIDO- dijo mientras la señora intentaba abotonar la parte de atrás - SEGURO TOMARON MAL LAS MEDIDAS

- "Uf, ¿con esa boquita besas a tu novio?" Linda, no te preocupes. Hay novias que suben y otras que bajan…

Bulma le dio una mirada de furia a la mujer que estaba detrás de ella. Esta temió por su vida.

-Quizás me equivoqué en las medidas… Las tomaremos de nuevo y verás que te quedará perfecto.

Salieron de allí con la promesa de volver dentro de una semana.

Bulma seguía furiosa y su madre trataba de tranquilizarla.

-Hija, tranquilízate...

-PERO MAMA, ¿NO TE DAS CUENTA DE QUE TENDRÉ QUE HACER DIETA?

-Ay, pero para ti será fácil bajar un par de kilitos,

-SON COMO DOS TALLAS LAS QUE TENGO QUE BAJAR

-Si no comieras tanto como el joven Vegeta últimamente…

La muchacha se quedó callada. Su madre tenía razón "Desde que me comprometí con Yamcha comencé a comer de más… ¿es raro? Debo encontrar la forma de evitar esos arranques… debe ser la ansiedad"

Llegaron a la casa y cuando entraron su madre le dijo que se pondría a hacer la cena.

-NO PIENSO CENAR, MAMA. AYÚDAME SIQUIERA POR ESTA VEZ

-¿Pasó algo malo?- pregunto Yamcha apareciendo frente a ellas.

-Oh, nada querido…Bulma subió un par de kilos, no entró en el vestido y está molesta por eso.

El joven miró a Bulma y sonrió.

-¿QUE? ¿TU TAMBIÉN VAS A DECIRME QUE PAREZCO UNA VACA?

-No. Casi no se te notan… - dijo él sonriendo aún

Error garrafal por parte de Yamcha.

Sobre la cabeza de Bulma aparecieron varias venas hinchadas, apretó los dientes, sus ojos en llamas… Separó sus piernas y soltó mientras gesticulaba

-¿SABEN QUE? YA NO QUIERO CASARME… ESTA ESTÚPIDA BODA SE SUSPENDE HASTA QUE BAJE DE PESO O CONSIGA UN NOVIO MENOS IMBÉCIL.

Diciendo esto subió a su habitación y dio un portazo.

Yamcha y Bunny se quedaron de piedra unos segundos.

Ella fue la primera en reaccionar al oír el portazo.

-¡Noooooo! – Gritó la señora cayendo de rodillas – ¡Ya no tendré nietos! – Luego se volteó a mirar al joven – debes hablar con ella, por favor, convéncela de que no está tan gorda

Yamcha tragó saliva.

-¿Q-que acaso no vio en el estado que está?… ES CAPAZ DE ASESINARME.

-Es verdad, no podemos arriesgarnos a quedarnos sin el novio – dijo ella poniéndose de pie y sujetándolo de la camisa – pero debes hablar con ella, esto no se puede quedar así.

-No podemos hacer nada por ahora... es mejor que me vaya… supongo que en unos días se le pasará.

Lamentablemente para él, estaba equivocado.