Nota de autor: A mí me gusta el drama así que pronto llegará, pero mientras eso sucede disfruten de este capítulo.

Beacon Hill, 7 de la tarde

Cuando el timbre sonó, Maura se apresuró a arreglarse el vestido y mirar su reflejo en el espejo del recibidor, quería estar impecable a los ojos de su madre, mientras se acomodaba su cabello de pronto se sobresaltó al sentir unas manos rodear su cintura por la espalda, era Jane y cuando escuchó su voz susurrarle al oído cerró los ojos y se recargó en ella.

-No quiero que estés tensa ojitos bonitos, deja que las cosas fluyan y todo estará bien, prometo guardar mi distancia hasta que le des la noticia si es que te sientes lista para hacerlo.

-Claro que lo estoy, es solo que, bueno es difícil de explicar…

-Lo sé y no tienes que hacerlo, sólo quiero que sepas que estaré a tu lado pase lo que pase de acuerdo.

-Gracias preciosa.

Se besaron y de nuevo sonó el timbre, así que se separaron y Maura abrió la puerta para recibir a su madre, una vez se instalaron en la sala la plática se dio de manera natural, Jane había participado poco, se había limitado a servirles de beber y atenderlas pero apenas se sentaron a cenar Constance tomó la palabra.

-Maura querida, ¿qué ha pasado con tu novela?, recuerdo me dijiste irías a París para terminar de escribirla.

-Ya está lista madre, ahora estamos en el proceso previo de que se publique: detalles de diseño, portada, tipografía. La editorial hace cambios y me los va mostrando, es cuestión de tiempo.

-Me alegra escuchar eso, aunque ese viaje a París debió ser todo menos placentero, tenías que escribir y supongo que no disfrutaste de la Ciudad.

-En realidad Madre, disfruté mucho de ese viaje, y ahora que tocamos el tema quisiera compartirte algo importante.

-¿De qué se trata querida?, te noto tensa.

-Verás madre si no te dije esto antes es porque deseaba hacerlo en persona, a ese viaje me acompañó Jane y estar lejos nos sirvió para decidir iniciar una relación, desde entonces a la fecha estamos juntas.

El rostro de Constance no tenía una expresión, simplemente tenía los ojos entrecerrados y llevaba su mirada de Jane a Maura una y otra vez, como si estuviera esperando que una de las dos le dijera que era una broma.

La rubia estaba en total suspenso y si su madre no estaba de acuerdo, no quería poner distancia ahora que había mejorado considerablemente su relación con ella, pero no existía posibilidad de anteponer algo a su relación con Jane, eso sin duda era su prioridad.

Por su parte la morena estaba segura que por cómo inició su relación con Constance no sería santo de su devoción, y si su suegra no la consideraba a la altura de su hija, no quería imaginar lo herida que podría resultar Maura si la rechazaba, todas las posibilidades negativas rondaban por su cabeza hasta que Constance se dirigió a Maura.

-Querida me estás diciendo que antes de eso ¿entre ustedes no pasaba nada?.

-Si madre.

-Bueno pues en ese caso me alegro por ambas, me da gusto saber que decidieron actuar sobre sus sentimientos, yo sinceramente tenía la impresión de que ustedes ya tenían una relación.

-¿Y por qué no me dijiste nada madre?

-Maura querida, eres una mujer adulta, nunca cuestionaría tus decisiones, tú, como cada persona, eres la más capacitada para construir tu propia vida y felicidad, aunque si soy sincera estoy algo decepcionada.

La rubia frunció el ceño y sintió un nudo en su garganta al escuchar aquello, mientras que a Jane la recorrió un escalofrío de la nuca a la espalda baja y sintió tensarse hasta que escucho a Maura hablar.

-¿A qué se debe tu decepción madre?

-Hace un momento pensé que me dirías que habían decidido formalizar la relación y casarse, me hace ilusión apoyarte en la organización de tu boda, pero veo que aún no llegan a esa etapa.

Ante el comentario Jane se limitó a sonreír, quedó muy sorprendida, ella estaba segura que la presión por una boda y nietos vendrían por cuenta de su madre.

Por su parte Maura se sonrojó al instante en que escuchó las palabras de su madre, pero decidió actuar con normalidad y por debajo de la mesa se limitó a envolver con ambas manos una de Jane que le respondió con un apretón.

-Quizá un poco más adelante madre, de momento no hemos pensado en eso.

-Pues en ese caso no me quedará más que esperar aunque, querida, desearía que no sea por mucho tiempo y mi oferta seguirá en pie.

Constance les dedicó una sonrisa a ambas y Maura sintió como una calidez nacía en su corazón y poco a poco inundó el resto de su cuerpo, era la felicidad, ¡claro!, no podía ser otra cosa más que eso, contaba con el apoyo de su madre, no le hacía falta nada, lo tenía todo, aunque si lo pensaba mejor eso de "matrimonio" sonaba bien, incluso como algo natural.

Una semana después finalmente Jane tenía su primer día de trabajo, había optado por la vacante en BPD, estaría en la Unidad de Secuestros y Desaparecidos.

La nueva rutina fluyó muy bien, desayunaron en casa, se fueron juntas al trabajo y al llegar al elevador se despidieron.

-¿Qué te parece si te invito a comer a un lugar lindo para celebrar tu primer día?

-Me encantaría cariño, hasta la hora de la comida entonces.

Se dieron un beso y cada una abordó su elevador, se estaban cerrando las puertas del ascensor en el que se encontraba Jane, pero de manera inesperada una persona entró rápidamente y chocó con la morena que en un acto reflejo la sujetó en un abrazo y ambas chocaron contra la pared.

-Lo siento me tropecé mis zapatos son nuevos, ¿estás bien?, ¿te hice daño?

-No te preocupes, estoy…

Pero la italiana no terminó su frase cuando vio que se trataba de Jacky, se limitó a mirarla de la cabeza a los pies y pudo ver que estaba usando zapatos altos.

-Quizá debas considerar usar un calzado más apropiado para tu trabajo.

Dijo Jane en un tono frío. Jacky miró sus propios zapatos y le respondió en el mismo tono.

-¿Ese comentario aplica sólo para mí?, porque Maura también tiene inclinación por este tipo de calzado y parece no importarte.

Jane endureció su rostro mientras la miraba directamente quiso decirle muchas cosas pero de pronto se abrió la puerta del elevador y Jacky tomó la palabra.

-Este es mi piso, que tengas bonito día.

La morena respiró hondo y se tranquilizó, no quería tener mal humor en su primer día. Una vez que le asignaron su escritorio recibieron una alerta de un posible secuestro en Boston Common.

Se trataba de una mujer que llamó al 911 para decir que un hombre la estaba siguiendo a ella y su bebé de 1 año, había una línea de investigación para un secuestrador de menores con el mismo "modus operandi" (MO), así que mientras la mujer seguía en la línea con alguien del número de emergencias la unidad de secuestros se trasladó hasta el lugar.

Las cosas sucedieron muy rápido, apenas llegaron a sus puntos estratégicos empezaron a seguir al sospechoso hubo un disparo de un sitio desconocido, el sospechoso corrió y hubo más disparos hacia él, un agente corrió tras él y de pronto cayó al suelo abriendo el fuego de su arma, Jane intentó alcanzar a la madre y su hijo para protegerlos pero apenas dio un par de pasos cuando también aterrizó fuertemente en el piso y el sospechoso logró escapar entre la multitud que corría.

Maura estaba en su oficina cuando Kent entró apurado.

-Maura debemos irnos a Boston Common, un operativo falló y hay un oficial herido.

-¿De que unidad era el operativo?

-Secuestros.

La rubia sintió helarse de la cabeza a los pies en un solo segundo, era la unidad de Jane.

Minutos más tarde cuando llegaron los refuerzos para acordonar el área y técnicos del laboratorio para recoger evidencia, Maura entró apurada seguida de Kent en la escena.

En la distancia, tras una banca vio la inconfundible melena de la italiana recostada en el piso y corrió hacia ella, la banca le impedía ver con claridad y apenas llegó la vio abrazando a una mujer y ambas estaban empapadas en sangre, quiso acercarse pero en ese momento llegaron los paramédicos.

-Necesitamos espacio, por favor retírese.

Dijo uno de ellos, Kent llegó en ese instante y sujetó a Maura por el brazo para que no interfiriera.

-¡Jane!, suéltame Kent, necesito saber si está bien.

La fuerza ante la desesperación de la forense hicieron que Kent optara por sujetarla con ambos brazos, la morena alcanzó a escuchar la voz de Maura y volteó hasta donde estaba y le respondió.

-Maur estoy bien cariño, pero ella está herida y ha perdido mucha sangre.

Los paramédicos parecían muy apurados pero Jane no podía ni quería moverse porque estaba sujetando a la mujer justo donde tenía la herida. Kent quiso ayudar pero seguía sujetando a Maura.

-Maura ya escuchaste, está bien, tranquilízate para poder ayudar.

De pronto llegó la agente Simons corriendo hacia ellos.

-Jacky podrías ayudarme con Maura para…

Pero Kent no terminó su frase cuando Simons ya estaba sujetando a Maura y justo en ese momento la rubia empezó a llorar y Jacky la abrazó.

El irlandés se acercó hasta las mujeres en el suelo y ayudó a los paramédicos a subir a la que estaba herida en la camilla y después revisó él mismo a Jane, que insistía en estar bien, se negaba a ser revisada y en su lugar buscaba a Maura con la mirada pero parecía haber desaparecido, solo veía la espalda de una mujer hasta que volteo ligeramente el rostro y pudo ver qué era Jacky, que giró un poco más y fue entonces que Jane vio la melena rubia atrapada entre el pecho y los brazos de la agente, sintió una cólera que sin darse cuenta la hizo actuar por impulso.

-¡Maura cariño!

Gritó y caminó hasta ella, la rubia al oírla hablar volteó y empujó ligeramente a Jacky para salir de su agarre y correr hasta la italiana.

-¡Jane mi amor!, ¿estás bien?, no me dejaban acercarme.

Y así sin más atrapó a la morena en un abrazo, se separó un poco para besarla.

-Dios estaba aterrada, te vi en el suelo y pensé lo peor.

-Estoy bien, pero estoy empapada de sangre voy a arruinar tu ropa.

-No me importa cariño.

Y la abrazó de nuevo, ésta vez Jane

buscó con sus ojos a Jacky y cuando la encontró la miró fijamente y la vio observarlas de la misma forma desde la distancia, cuando su mirada se cruzó con la de Simons ésta última se dio media vuelta y se alejó.

Cuando terminó de procesarse la escena Jane y Maura optaron por comprar comida para ir a Beacon Hill y que Jane se cambiara, su atuendo entero estaba arruinado, estaban terminando de comer cuando la morena tomó la palabra y llevó su mano hasta la de Maura.

-Cariño me gustaría pedirte algo, no sé cómo vaya a sonar pero créeme que lo hago con la mejor intención.

-¿Qué sucede preciosa?, sabes que puedes pedirme lo que sea.

-Me gustaría que guardaras tu distancia de Jacky, no confío en ella, no me gusta nada.

Maura alejó su mano de la de Jane, se puso de pie y cruzó sus brazos.

-Disculpa pero ¿a qué se debe esto?.

-Te digo que hay algo en ella que no me gusta, la forma en que te mira y hoy no pude soportar cuando te abrazó en Boston Common.

-Jane me abrazó porque yo estaba fuera de control, no me dejaban acercarme, no sabía si estabas bien, empecé a llorar y ella me abrazó para contenerme. Escucha quizá no te gusta pero eso no significa nada más que eso, además yo puedo elegir mis amistades y mientras ella no me de razones no voy a "guardar distancia" sólo porque a ti no te cae bien.

Jane suspiró, se sentía muy tonta, se había dejado llevar por los celos, no tenía pruebas de nada, lo único que tenía era un mal presentimiento y eso no sería suficiente para Maura, así que también se puso de pie y caminó hasta la rubia.

-Está bien, tienes razón cariño, es solo que ella no me gusta nada y estoy celosa y…

Maura no necesitó escuchar nada más para acercarse hasta Jane y rodear con sus brazos el cuello de la morena para bajar un poco su rostro hasta tener frente con frente juntas.

-No tienes ninguna razón cariño, tú eres la única para mí, quizá no confíes en ella pero en mi puedes confiar ciegamente, jamás te lastimaría porque te amo.

-Yo también te amo ojitos bonitos.

Apenas se besaron Jane volvió a hablar esta vez con un tono de voz seductor.

-Sabes acabo de revisar mi agenda y mañana tengo espacio para que me invites a comer a ese lugar lindo, ¿a dónde dices que me llevarás?

-A donde tú quieras preciosa.

-Y si quisiera ir a la habitación ¿me llevarías?, aún tenemos 40 minutos libres.

-¿No te parece mejor el sofá? Está mucho más cerca y tu madre no está.

-Ahora entiendo porque las reconciliaciones son siempre la mejor parte.

Se besaron suave y lentamente mientras caminaban abrazadas hasta aterrizar en el sofá.