Bleach No me pertenece. Mundo alterno
Pequeños Cambios
- nada de Ichigo. Rukia… - hizo una pausa – me alegro que estés bien… si algo te hubiera pasado jamás me lo hubiera perdonado… - dijo abrazándola – jamás… porque…
- no quiero perderte – dijo completando la frase – nunca Ichigo.
- nunca…
A lo lejos Aizen los miraba con una sonrisa en sus labios, haciendo que se alejara lentamente, pronto otra figura de un hombre se reunió con él, tenía sus ojos rasgados, como los de un zorro del cual no quieres acercarte ya que te transmite un cierto miedo.
- ¿Qué hará ahora Aizen-sama? – Dijo el hombre – Kurosaki-san hecho todo a perder.
- Tranquilo, Gin – dijo sonriendo – aún tengo una carta bajo la manga para que la fortuna Kuchiki pase a ser mía y todavía esta Rukia en mis planes, y esta vez Kurosaki no podrá hacer nada para evitarlo – sonrió ampliamente- golpeare a Byakuya donde más le dolerá, en su orgullo.
Los días pasaron tranquilamente, todos los días y todas las tardes Rukia esta seguida por un guarda espalda que Byakuya había contratado, sin mencionar que Ichigo la seguía a todas partes.
- basta Ichigo, puedo ir de compras sola – dijo un poco molesta –
- si lo que tú digas, tu haz lo que quieras y yo haré lo que quiera – dijo con el ceño fruncido
- ¿y qué quieres hacer? – pregunto curiosa
- seguirte – respondió sin mirarla – cuidarte la espalda – gira a verla – protegerte.
- -sonrojo- b-bueno si eso es lo que quieres, Kurosaki, no te detendré
- que lejana eres, muy fría Rukia para nombrarme por apellido – dijo acercándose y tomándola dela barbilla - ¿no crees?
- a-ah – frunció su ceño pero totalmente sonrojada –
- ¿nerviosa Rukia? – Le pregunto acercándose más-
- n-no – exclamo bajando la mirada-
- mmm… - dijo divertido- a mí me parece que si
- ¡y-ya! Déjame tranquila – grito separándose de él y comenzando a caminar –
- hmp – exclamo sonriendo – me gustas, Rukia
La chica volteo inmediatamente al escuchar esas palabras que salían de sus labios, estaba completamente sonrojada, su corazón latía a mil por hora. Sabía que le gustaba siempre se lo había dicho, pero ahora de la nada, esas palabras la tomaron por sorpresa, comenzó a tiritar levemente, el sonrojo de su rostro era más notorio, trataba de mirar a cualquier parte que no fuera él, su ceño seguía fruncido ¿Qué podía hacer? No quería responderle ahora… seguía reprimiéndose.
-¿Qué? – Dijo él divertido - ¿te tome por sorpresa?
- ¡¿C-cómo? – Dijo sorprendida – olvídalo, me voy a mi casa
- ¿te llevo? – le pregunto sonriéndole
- no te molestes, si llamo me vendrán a buscar – dijo aun nerviosa- además los guarda espalda
- olvídate de esos grandotes – tomo su mano – ven conmigo –
La chica sonrió levemente aun sonrojada, se puso el casco y se quedó viendo la moto un momento, él estaba encima del vehículo, ella dudo un instante, un relámpago de recuerdos la acecharon y ahora el temor se estaba apropiando de su corazón.
- ¿tienes miedo? –dijo burlonamente
- ¡Claro que no! – le mintió y bajo la mirada – es tan solo…
- ven – dijo estirando su mano- nada te sucederá
El muchacho tomo la mano de ella fuertemente, y le sonrió, ella sonrió al verlo. Cuando se disponía a subir a la moto, él la posiciono delante de ella, ella se sonrojo a sentirlo tan cerca, tomo las manos de la chica e hizo que las pusiera en el manubrio de la moto. Ella era pequeña no era complicado para Ichigo rodearla. Puso en marcha la moto y se fueron rumbo a la casa de la chica, y en todo momento el no soltó la mano de Rukia y a ella el sonrojo nunca se esfumo de su rostro.
Al llegar a la casa de la Kuchiki ella se despido de él con la mano, él le sonrió y beso su frente en forma de despedida. Haciendo eso puso en marcha la moto y se fue. Ella se quedó viéndolo hasta que no estaba al alcance de su vista. Suspiro satisfecha y entro a la casa, fue recibida por el mayordomo y este le informo que su hermano no estaba. Ella agradeció y se fue a su habitación. Se tiro a la cama y suspiro, las cosas comenzaban a calmarse en su vida. Había hablado con Renji sobre lo paso y le perdono, él no tenía la culpa después de todo, se lo prometió a su nii-sama. Si todo estaba comenzando a volver a la normalidad a su vida, excepto por Ichigo, que hacía que su vida mejorara. Sin más que decir suspiro y abrió su cajonera, y ahí estaba la foto de Kaien con ella, le sonreía tiernamente a la foto y una lagrima se le escapo, llevo su mano a sus labios.
- K-Kaien, creo que aun te extraño, pero aun así también creo que puedo continuar sin ti – dijo sonriendo – por favor cuida de mi desde donde sea que estés.
La chica saco la foto del marco en el que estaba y guardo la foto en su diario, dejando el marco vacío arriba de su mesa de noche y se quedó viendo el marco vacío y suspiro. Pronto su celular sonó haciendo que chillara y diera un sobre salto.
-¿diga? – dijo sonrojada
- que tal, Rukia – dijo la voz
- ¡Ichigo! – dijo sonrojándose mas
- si me reconociste, yo creí que no lo harías, me estaba poniendo triste antes de tiempo
- no te hagas el gracioso conmigo – respondió sonriendo- dime que quieres
- ¡vaya! Que antipática, enana
-¡Enana quien!
- pues tú, enana
- ¡O me dices que quieres o te cuelgo Idiota!
- ya, ya cálmate, te quería invitar a salir
- ¿a-a salir? – dijo nerviosa-
- si, al parque de diversiones, tengo entradas porque mis hermanas mañana tienen una excursión con la escuela. Pero si no deseas ir conmigo te regalo las entradas
- ¡iré! – dijo rápidamente- d-digo iré contigo, si no te molesta
- claro que no me molesta por algo te estoy invitando, bueno Rukia te paso a buscar mañana. Iré por ti a la 1. Nos vemos
Dicho eso el chico colgó y ella quedo con el móvil entre sus manos, estaba nerviosa y feliz. Ichigo hacia que sintiera nervios, entusiasmo, como si él le contagiara su vitalidad, la vitalidad que ella había perdido hace tiempo, vitalidad que se había ido con Kaien.
- Ichigo… - dijo su nombre en suspiro –
Su nombre se había escapado, pero no se había dado cuenta, en cambio se dirigió a su armario para elegir las ropas que se pondría mañana, estaba feliz, estaba llena de dicha.
- espero que tú no me abandones… - dijo aun sonriendo – espero que el destino no nos elija otro destino.
Tocaron su puerta y Hinamori se asomó, le informo que la cena estaba servida y que su hermano la estaba esperando, ella le sonrió cálidamente haciendo que Hinamori se sonrojara y se pusiera nerviosa. Bajo lentamente las escaleras y se encontró con su hermano y Ukitake-san en la mesa. La chica les sonrió cálidamente, ambos hombres se asombraron por la atmosfera que tenía, cualquier chica que le hubiera paso lo que a ella estaría aterrada, pero ella estaba feliz, estaba con una dicha enorme. La cena fue tranquila y placentera.
- nii-sama – dijo nerviosa –
- ¿sí? – respondió mirándola
- m-mañana iré al parque de diversiones…
- ¿con unas compañeras de escuela? – pregunto Ukitake
- n-no – dijo nerviosa y sonrojada – i-iré con Ichigo
Ambos hombres vieron el nerviosismo y la timidez que había en cada palabra, Ukitake sonrió complacido y Byakuya solo suspiro, asintió con su cabeza a lo que la chica sonrió ampliamente y bebió su te. Mañana sería un grandioso día.
