Capítulo 12- Love:
Pero no se separó, tampoco se desplomó en el suelo con el corazón en la mano… si no que él se aferró más a su cintura, lo apresó, exhaló su aliento en el nacimiento de su cuello y habló, le habló sensual y exasperadamente.
- Te quiero.- y su voz tembló al articulad aquella frase…dos palabras que dichas por él sonaban artificiales y sin sentido; sin embargo, su estómago ronroneaba satisfecho.
"- ¿Qué es lo que acabo de decir?- suspiró Light para sus adentros.
-"¡¿Qué coño estás diciendo?!- ladraba Kira, enfurecido, apretando los puños sobremanera y buscando la manera de ahorcar con sus propias manos a aquel cuello que tenía en frente.
El moreno se giró hacia él entonces, estático, los labios entreabiertos, esperando poder leer la palabra "mentira" en aquellas irises carmesíes. No obstante, sólo pudo encontrarse la verdad y el miedo en aquellas orbes.
- ¿Me quieres?- preguntó chasqueando los dientes, esperando una mofa por parte del joven Yagami o un ultra cambio de personalidad en los próximos minutos.- ¿Es una estratagema para hacerme morir feliz? ¿Un despiste burdo?
Éste levantó el puño derecho, apretó los dientes y abrió los ojos enrojecidos. La sangre concentrándose en aquel blanco impoluto de sus orbes, los carrillos desencajados… todo él como un flan apunto de desmoronarse en el suelo.
- ¿Te digo que te quiero y lo único que se te ocurre decirme es esto?- bramó controlando el impulso de golpearlo en la pálida mejilla.- ¡Maldito seas, Ryuzaki!
- No quiero que juegues conmigo…- siseó agriamente el detective.
- ¿¡Quién coño juega contigo?!- espetó zarandeándolo.
- Tú, por que eres Kira.- atajó.
- ¡Yo no soy Kira!- la apatía y serenidad del detective estaba acabando con él, despedazaba su cordura.
- Lo eres, tu actitud lo está demostrando ahora mismo; te ves acorralado y has optado en decirme que me quieres- frunció el ceño- has intentado golpear directamente en mi punto débil: mis sentimientos hacia ti, pero de todas formas, esta noche has demostrado: QUE ERES KIRA.
- ¡Que te calles!- el ansiado puñetazo que tanto había deseado propinar llegó, una hilera de sangre roció por su nariz y el joven cayó pesadamente sobre el mueble más cercano.
Light sudaba, bombeaba veneno por cada uno de sus vasos sanguíneos, la sien parecía a punto de explotarle dentro de la cabeza… Kira gritaba improperios a diestro y siniestro y su conciencia…¿qué sería de su conciencia?
Su cerebro ordenaba a sus manos moverse mediante influjos nerviosos, tenía que coger un bolígrafo y apuntar su nombre, Ahora o nunca, ¡AHORA O NUNCA!
- ¿Te hace feliz?- preguntó entonces el detective, la voz ronca y ensombrecida, la sangre tiñendo un pañuelo blanco y unas manos temblorosas- ¿va a hacerte feliz matarme? ¿acabar con tanta gente es tu verdadero y único ideal?
Inspiraba una y otra vez, mas el oxígeno no llegaba a alcanzar ninguno de sus átomos.
La helada mirada oscura se derretía ante él, orgullosa, pero a la vez tan debilitada…
- ¿Vas a matarme, Light kun?- siseó, el suave movimiento de sus pestañas lo maravilló, aquel cabello oscuro que tantas noches había tocado, todo su ser mismo…podía desaparecer con un solo movimiento en falso por su parte.
- ¡Ryuzaki!- no pudo más, las cadenas que capturaban su corazón se soltaron de repente; corrió, luchó por alcanzar la menudez de aquel cuerpo, de atraparlo en sus brazos y aprisionarlo con fuerza.
Un beso, un largo y apasionado beso enjuagaron sendas almas, envenenadas por los últimos acontecimientos jadearon sumisamente. Abrazándose, arrancándose la dermis con los dedos, como si fuera la primera vez que ahogaban sus sentimientos más profundos en un beso.
Quisieron consumirse en él, acabar sus vidas en aquel instante celeste para no tener que volver a pensar…por qué si la inteligencia que ellos poseían acarreaba tener que pensar tanto, lo mejor sería que sus cerebros dejaran de funcionar, y así…por unos segundos, los corazones reinarían por los tiempos en sus cetrinos cuerpos.
Pupila contra pupila, labios contra labios, calor, mucho calor…la pasión lo invadía todo a una velocidad inigualable.
-"No me importa quién seas, yo solo quiero estar contigo. Nada más me importa."
- " El Amor, tú si que eres el asesino de masas más conocido del mundo…tú si que eres un verdadero Dios, y con tu influjo, la voluntad de los hombres se ve reducida a 0".
- "L, te derrites en los brazos de aquel que quiere matarte, mas las palabras "Te quiero" aún hacen eco en ti; ¿Debería confiar? Tal vez todo no esté perdido, y él, yo…Light Yagami, no Kira, podemos estar juntos".
-"Juntos, para siempre.".
Se separaron por un instante; agarrándose de las manos se adentraron en la oscuridad de la habitación. Ambas almas perdidas en aquel lugar recóndito, donde nada ni nadie podría juzgarlos jamás.
Solos… cuerpos que se arrastraban hacia un lecho bañado en rosas. Calor, molestaban los pantalones y también el resto de sus atuendos; Dureza, la sed de sexo los llamaba y los invitaba hacia su propia horca.
Juntos, besándose sobre la cama y acariciándose lentamente. El murmullo de los besos extasiaba a sus oídos, la lascivia y la insensatez riéndose de ellos con cada caricia que se propinaban.
- No he podido soportarlo…- besaba, lamía, succionaba el fino cuello marfileño- el verte, con ese motero ¡No he podido!
Lawliet rió, arrebatándole la camisa con un movimiento fluido, aferrándose a aquella sana musculatura que lo excitaba constantemente. Apretó con las uñas, como si fuera una presa que pudiera escapar de su yugo.
- No hagas que deduzca cosas innecesarias, Ligth kun, ahora, sólo existimos tú y yo…- lamió la clavícula de su amante cual dulce, depositando pequeños chupetones sobre la piel ligeramente color canela del menor.
- ¡L!- arrancó un gemido éste, cayendo sobre la almohada, dejándose hacer por aquel estrambótico ser que le había robado el corazón.
- ¿mmm?- se limitaba a murmurar éste, demasiado ocupado recorriendo aquel pecho varonil perlado en sudor.
- Eres…- no podía dejar de tocarle, la espalda, el cabello, las piernas. Estaba a su total alcance- …mío.
El moreno sonrió gatunamente, lo besó lenta y románticamente en la comisura de los labios.
- siempre lo he sido, por desgracia- tosió un poco, se sonrojó en el acto.
- ¡No digas eso!- lo regañó Light, puesto que su conciencia no podía estar más intranquila de la que ya estaba. Un nuevo beso lo hizo callar de nuevo.
- Te amo- recitó melodiosamente el hombre de ojeras oscuras- quiero estar contigo; y por una vez , Kira no va a meterse en nuestra relación. Lo juro.- agarró sus manos- es más, ésta será la última vez…que nombro ese nombro maldito.
Se sentó a horcajadas sobre él, los pantalones de cuero cayendo por sus rodillas y finalmente estampados contra el suelo. Rozó su bajo vientre con su bóxer oscuro, las aureolas rosadas que tintaban sus mejillas lo hacían parecer adorable…entornó los ojos, observó a su presa, quería ser él quien diera el paso, quien pudiera disfrutar de su sexo con total libertad. Él, eliminaría a Kira del cuerpo de Light, enjuagaría aquel ser pecaminoso con su propio cuerpo, hasta que solo quedará una pequeña cicatriz que nadie jamás pudiera contemplar… hasta que sólo quedará Light Yagami encima de la cama.
Ambas erecciones se saludaron tras la tela; Light gimió ante el contacto, excitado y ansioso, el detective rozó su cintura bajando lentamente el pantalón que tanto los estaba incordiando.
El lazo visual no se rompía en el acto, por lo cual el deseo se incrementaba. Light intentó bajar su pantalón a gran velocidad, la erección creciendo por segundos, mas Ryuzaki no lo dejó.
Pasó un largo dígito por sus labios entreabiertos, haciéndolo desistir de su idea.
- ¡ELL…!- otro beso; apasionado, animal, que desbordaba por dónde pasaba.
El pantalón fue cayendo a su paso mientras la lengua taladraba aquella boca sexy y antaño burlona; las piernas esbeltas saludaron a la brisa y el vello se erizó al instante.
Una suave fricción de ambos sexos hizo gritar a Light de placer.
- ¡Uahhhh!- jadeó con intensidad, mientras Ryuzaki reía cariñosamente.
- No tengas prisa…- lo colmó de besos pequeños y delicados por las mejillas, descendiendo por el cuello y rozando toda la carne caliente que encontraba a su paso.
Acarició lentamente el pubis ceniciento, las ingles, el miembro dilatado… mordió su pulgar sensualmente, y su mirada recorrió aquel lugar tan íntimo que gritaba para llamar su atención desde hacía un buen rato.
Tanteó en los cajones de la mesita de noche. Una suite tan lujosa tenía que disponer de una caja de preservativos a la fuerza. Y allí estaban, en un pequeño joyero dentro del cajón.
Con un rápido movimiento extrajo su propio bóxer, casi de un zarpazo, mostrando a Light su virilidad.
El castaño lo acarició lentamente, deleitándose ante aquel pedazo de carne rebosante de calor. Hizo el amago de bajar su propia ropa interior, pero de nuevo la mano de su amante no se lo permitió.
Bufó, nervioso. El moreno se fue deslizando cual felino hacia él, con la boca ligeramente abierta y sin apartar la mirada de la suya. Mordió la cinturilla del calzoncillo, bajándolo lentamente con sus propios dientes, rozando con el mentón el despierto miembro y retirándolo por completo de sus piernas.
Desnudos, frente a frente, con el rostro tan cerca de aquel apasionado órgano que demandaba contacto carnal. Agarró un preservativo, sabor fresa, colocándolo sobre la punta segregante del pene de Light.
Abrió la boca, escondió los dientes y posó la misma sobre su glande, arrastrando el profiláctico sobre toda la base.
-¡Diosss!- jadeó éste, agarrando con fuerza la cabeza de L, apretándola contra su sexo.
El detective tuvo que separarse forzosamente, tosiendo un poco, entre risueño y escéptico.
- ¡Ey! ¡Que casi me ahogas, Light kun!- remedió el impulso de pensar siquiera, apartando toda pesquisa de su mente. Acarició la cara sonrojada de aquel hombre, desesperado, ansioso… Rozó su miembro con uno de sus muslos, se agarró a sus hombros y se posó a horcajadas sobre él.
- Ryuzaki…- verborreó el castaño, jadeante, sin poder dejar de tocar su cinturilla de avispa- te quiero…
El moreno dilataba la entrada a su recto con el glande de su amante, poco a poco, sin usar siquiera la lubricación adecuada.
- Puedo dilatarte, un poco…si quieres- murmuraba de nuevo el castaño, con el largo flequillo bañado en sudor, L se lo apartaba de la cara cariñosamente.
Negó con la cabeza.
- estaré bien, no te preocupes- lo besó en los labios- no puedo esperar más para sentirte dentro de mí- se sentó lentamente, poco a poco, sobre él. Su expresión tornándose rígida y adolorida, con un Light besándole en el cuello y apartando sus nalgas con cuidado.- ¡Ahhhh!- jadeó ante la invasión, sentado completamente encima de él.
Se miraron, sudorosos, sonrieron, besando sus labios. El hijo de Soichiro agarrando su cintura para ayudarlo a marcar el paso, el pálido detective adaptándose a la invasión.
Comenzó a moverse entonces, arriba y abajo, acompasado por el movimiento que Light propinaba a su cintura. Una sensual melodía compuesta de jadeos y gemidos se convirtió en su propia banda sonora, el placer haciéndose dueño de todo.
Apoyado en sus hombros y respaldado por Light, el movimiento se incrementó rozando los límites de la velocidad…arriba y abajo, arriba y abajo, más intenso, más duro, más húmedo…
-¡Ahhhh, Lighttt!- mordía su cuello sin pudor, con la mente completamente en blanco, cabalgando sobre él sin reparos. Lo empujó hacia atrás entonces, quedando Light estirado encima de la cama…acostumbrado a la invasión, su rostro se tornó sombrío y con fuerza, pudo acelerar el vaivén a límites insospechados.
El joven universitario no podía dejar de gemir, de gritar extasiado; el placer que estaba sintiendo escapaba a los límites de su imaginación…nunca antes había sentido así, nunca había estado tan sensible en una relación sexual…Masturbaó el erguido pene de su compañero y L se lo agradeció contrayendo el recto, aquello lo llevó al 7º cielo.
- No sé donde has aprendido a follar así…- jadeaba, un hilo de saliva cayendo lentamente por la comisura de sus labios- pero sea como sea, ¡Me entran ganas de…!
Cayó entonces, sus propios celos delatándolo una vez más; no obstante L le sonrió, sellando sus labios con dos dedos. Lo observó con adoración.
En aquel momento, el placer se vio desplazado por una nueva sensación, aquella que no le había permitido a su Kira interno acabar con L: ¿Sería el amor?, ¿aquella nube vaporosa cargada de felicidad era un sentimiento?
Por que en aquel momento, aquella criatura sobre él se autoproclamaba como el ser más importante de su vida. Su existencia sin él no serviría para nada. Él, L, que le había ganado, enamorado y descubierto…sabía que estaba haciendo el amor con el mayor psicópata de todos los tiempos, y aún así seguía con él. Era amor.
Quiso llorar de alegría, el placer se concentraba en la punta de su miembro como si lo fuera a romper en dos de un momento a otro, la cara de su amante se mostraba turbada, nublada…de repente una convulsión, un volcán que lo hacía estallar, placer…delicioso placer… y su mente quedó en blanco.
Se hallaba en una inmensa humareda blanca, ésta lo opacaba todo…sólo estaba él y a lo lejos, una sombra color carmesí. Un ente furioso que le enseñaba los dientes, un animal salvaje que se alejaba de él…
- Kira, adiós- siseó lentamente, entonces el sueño comenzó a inundarle; sus músculos se relajaron profundamente, incluso creyó mojarse con su propia semilla. El descanso eterno de su alma alimentada por el mal había llegado al fin.
……………………..
Las luces apagadas, la cama revuelta, un preservativo usado se encontraba envuelto con papel en la basura y a los pies de la cama, desnudo y sonriente, estaba L. Acariciaba los suaves mechones de cabello castaño cobrizo con adoración, enjuagaba una pequeña lágrima que caía de aquellos ojos dormidos; finalmente lo besó en los labios.
L se puso en pie, observándolo, acarició su propio cuerpo mancillado por aquel joven asesino que tantos quebraderos de cabeza le había otorgado.
Quiso llorar, pero se contuvo, optó por meterse en la cama con él, y apoyarse bajo su brazo, aspirando el olor a sudor y sexo que desprendía aquel pecho turgente.
Lo apretó fuerte, con miedo de que pudiera escapar.
- Adiós Kira, desaparece de una vez por todas de nuestras vidas- segundos después, durmió tras varios días sin haberlo echo.
………………………………
La manecilla del reloj no pudo llegar a tocar las 08:00, pues mucho antes Light Yagami abrió los ojos de par en par y había apagado el despertador.
Se removió inquieto entre la sábana, palpando a su alrededor. A su lado estaba él, durmiendo como hacía mucho no lo había visto dormir: a pierna suelta, roncando débilmente, sus enormes ojos oscuros escondidos tras sus pupilas…
Ronroneó quedamente, y aquella inusual imagen le pareció sumamente encantadora. ¿Qué estaba diciendo? Todo él era encantador; desde su afición a ingerir kilos de glucosa hasta la manera de hacerlo rabiar por cualquier cosa.
Lo tapó un poco, puesto que aún estaba desnudo y el moreno de enormes ojeras apretujó el almohadón contra él.
¡A saber que sueño desconcertante y erótico estaría teniendo!
Sonrió, besó su frente con delicadeza y se dispuso a darse una veloz ducha.
El agua caliente lamía cada músculo de su cuerpo. Nunca jamás se había levantado tan a gusto, tranquilo y con la sensibilidad a flor de piel.
Pensó de nuevo en aquel greñudo desmelenado que estaría durmiendo en la cama, no le apetecía nada tenerse que marchar… pues el solo contacto de la esponja con su cuerpo lo llevaba al séptimo cielo, se excitaba y soñaba con repetir la noche anterior.
Enjuagó el jabón que reposaba encima de su cuerpo atlético, utilizó el champú olor a miel que el hotel le había dejado en el estante. Por que aquella noche no había tenido el lujo de hacer ningún esfuerzo…L se había encargado de todo y no quería ni imaginarse las agujetas que éste debería de tener…Era completamente normal que durmiera como un tronco.
Enjuagó entonces su cabello, que castaño y brillante segregaba la espuma dulce y blanca. Se sentía limpio y muy satisfecho.
Salió de la placa de ducha, agarró una toalla y comenzó a secarse lenta y parsimoniosamente.
- "Ya no puedo dar marcha atrás, he estado con él, me he dado cuenta de lo que siento y Kira ya no tiene cabida en este lugar…"
Al no tener ropa limpia, tuvo que utilizar la antigua de la noche anterior, (¿Tanta limpieza para usar una ropa con hedor a cerveza agria?) peinó su cabellera castaña y roció unas gotas de perfume en sus muñecas y yugular.
Mediando los pasos para no despertarlo, se aproximó de nuevo a la cama antes de salir por la puerta. Seguía dormido, esta vez boca abajo y las respiraciones acompasadas que hacían mover su espalda arriba y abajo le dictaban que estaba vivo…que él no lo había matado y que gracias a su elección, aquella respiración, sinónimo de vida, sería tal vez el sonido más hermoso que podría escuchar cada día de su vida.
Lo arropó aún más, danzó pausadamente hasta la puerta y se marchó.
…………………….
Nevaba levemente. Una fina capa de escarcha decoraba el tejado de su casa. Él bajó del taxi y contempló la figura hogareña que destilaba paz y amor por todos sus poros. El arrepentimiento cada vez se iba incrementado más… ¿cuántas veces había dado por echo que mataría a su propia familia si su propio guión lo exigía? ¿Cómo se sentiría su padre cada vez que pensaba que su hijo era Kira?
Anduvo unos pasos adentrándose en el espacioso rellano, la nieve envolviéndolo todo en aquella mañana de año nuevo.
¿Cuántas lágrimas verterían los ojos de su madre si él acababa en patíbulo? Sabía que no lo haría, que él lo perdonaría…para su suerte estaba demasiado enamorado de él.
Ahora el problema residía en su propia alma…sus ideales habían cambiado de acera en apenas dos cortas semanas, y se sentía perdido e impotente.
Le resultaba difícil encontrar a Light Yagami, pues éste se escondía con cara de niño bueno y modosito en una jaula de plata a expensas del mundo. Era Kira, que aún habiéndose marchado a los sinfines de sus pensamientos, el que predominaba en cada recuerdo.
Entró en su casa al fin, el silencio lo turbó. Todos seguirían durmiendo puesto que apenas eran las 10:00 de la mañana.
Todo el comedor seguía igual que anoche…restos de comida por doquier, platos sucios encima de la mesa y alguna botella de alcohol encima de la mesita.
Agachó la cabeza, subió las escaleras con paso ligero y se encontró frente a frente con la puerta de su habitación.
Al otro lado de ésta, un shinigami de color ébano lo esperaría con una docena de manzanas en mano…sus enormes ojos rojos lo escrutarían, las preguntas lo desbordarían, ¿qué pensaría Ryuk de todo aquello?
No era momento de acongojarse, él ya había tomado una decisión y en ella ya no simulaban ni los shinigami, ni Kira, ni la muerte.
Sonrió un poco, si quería purgar el mundo del mal lo haría junto a él…codo con codo, mandando al patíbulo a aquel que realmente lo mereciera y a la cárcel de por vida a otros cuantos.
Todo lo que anheló en el pasado, lo que se esperaba de él, tenía que cumplirlo. Debía pagar aquellos meses como genocida cruel y despiadado con toda una esperanza de vida dedicada al bien y al trabajo.
La piel blanca de L, sus enormes orbes oscuras, sus labios frenéticos y extasiadotes…aquello era lo que quería y el motivo por el que estuviera floreciendo por dentro, como una flor marchita que ha recibido el contacto divino.
Él era su Dios y él su ángel caído, y junto a su yugo…volvería a volar a los cielos.
Entró en la habitación al fin. Estaba a oscuras. De pie, temblando un poco y concentrándose en mirar al frente, Light esperaba la pregunta inquisidora de su shinigami.
- Hola Light- no se hizo esperar-¿cómo ha ido todo?- preguntó el dios de la muerte, manzana en mano.
El castaño se giró, lo contempló levemente…aquella vez, aquella última vez…les estaba dando tanto miedo como la primera ocasión que lo encontró en su habitación.
No contestó de inmediato.
- ¿Light?- cuestionó éste, alzó una ceja sin comprender.
Caminó hacia su cajón, cogió el bolígrafo que le permitía abrir el escondite secreto del cajón y extrajo de él la Death Note.
El shinigami observaba cada paso que daba, sus movimientos, su nueva expresión…el carmesí de sus ojos se hacía paso al vacío.
-¿ocurre algo, Light?- prosiguió insistentemente, quería respuestas. Tan sólo se encontró con una libreta rozando su faz demoníaca.
Y allí estaba él, devolviéndole la libreta de la muerte. Expresión serena pero firme, no había marcha atrás.
- Es hora de despedirnos, Ryuk el shinigami- siseó el hijo de Soichiro, en la otra parte de la ciudad, un ángel lo esperaba y él tenía que correr para volverlo a ver- Se acabó…
Ryuk rozó el cuaderno con las zarpas, penetrando el semblante adusto de aquel que tanto le había divertido y que había ido purgando a cada ser insignificante e inepto del mundo humano.
-¿Sabes que aunque renuncies ahora al cuaderno y pierdas todos los recuerdos del mismo, El día que mueras…no podrás partir al cielo ni al infierno? ¿Eres consciente de ello, Light Yagami?- le preguntó cruelmente, incluso pareciere que estuviera a punto de carcajearse en su cara.
La nieve comenzó a disiparse lentamente, unos pocos copos caían ligeramente al unísono.
- Lo sé, tan solo espero…Ryuk, que si en verdad existe un Dios, un Dios misericordioso y verídico, pueda perdonarme algún día.
Y aquellas palabras sonaron sinceras, directas a clavarse en el corazón como puñales…el veneno que antaño había demostrado cada vez que escribía un nombre en la Death Note ya no existía.
El shinigami no pudo evitar sentir un deje de tristeza en lo más fondo de su… ¿alma?, de su peludo cuerpo deforme.
- Me he divertido mucho, Light Yagami- entonces agarró el cuaderno de muerte, poseyéndolo de nuevo entre sus garras.
- Yo abandono este cuaderno- siseó la frase arrastrando las sílabas, momentos después un dolor de cabeza ensordecedor lo penetró…todo se volvió gris y cayó sobre su lecho.
Había dejado de nevar, el sol comenzaba a posarse inocentemente sobre el cielo, los ojos marrones de Light Yagami se abrieron lentamente. Estaba despertando, el aire era muy fácil de respirar…sobretodo ahora, que sentía que ¿volvía a nacer? ¡Jah! Menuda chorrada estaba diciendo…
Se puso en pie, había dejado a Elle en una suite del hotel más caro de Tokio, ¿Por qué narices habría echo algo tan estúpido? Ahora podrían estar tranquilamente encima de la cama, mimándose, charlando sobre algún tema trivial que incluso para dos entes tan inteligentes como ellos podía tornarse un tema interesante…
Bajó las escaleras a gran velocidad. Su padre y su madre se habían levantado ya, y con los cabellos revueltos y pálidos, tomaban una taza de café.
-¿Light?- preguntó Sachiko, mientras veía como su hijo salía disparado por el comedor.-¿a dónde vas? ¿Dónde está Ryuzaki?
El joven se acercó a sus progenitores, les plantó un par de besos a cada uno en la mejilla y salió corriendo sin decir nada.
Soichiro y Sachiko Yagami, rojos como tomates maduros, sonrieron.
…………………………
El nuevo año había traído la luz de sol bajo su brazo, una oleada de sensaciones interesantes y placenteras y un abrazo, un apasionado abrazo que podría haber despertado a cualquiera.
-¡Vamos, no seas perezoso! ¡No van a desaparecerte las ojeras por que duermas un día entero!- Light apresaba a su amante cariñosamente; éste abrió los ojos sin entender gran parte de lo ocurrido. Cuando apreció el rostro de Light recordó la noche vivida y sonrió francamente.
Light Yagami era lo más hermoso que podía existir sobre la faz de la tierra.
-¿Light kun?- gorjeó, bostezó sonoramente y se agarró al brazo del universitario.
Éste lo apartó un poco, buscó en la mesita que se encontraba tras de él y una enorme bandeja plateada fue depositada encima de la cama.
-¡¿Y esto…?!- cuestionó el detective sin entender completamente.
- Tu desayuno- recalcó Light, mientras le servía una taza de café humeante.- la he pedido en recepción.
El moreno se sorprendió gratamente.
-¡Oh! ¡Muchas gracias! Nada mejor que un pastel de nata y fresas, café y Light kun para empezar bien el día.- y sin pedir permiso dio un suculento bocado al dulce.
- Empieza a acostumbrarte, Elle, por que todas las mañanas de tu vida serán igual a partir de ahora- espetó el muchacho, acarició la suave galta de su amante y esperó la reacción de este.
El pedazo de pastel cayó sobre el plato de nuevo, los ojos abiertos de par en par…recolectando información a través de sus irises castañas. Le devolvió el agradable gesto con una caricia y buscó sus labios con los suyos.
-" Su expresión ha cambiado, justo como pasó aquella vez que lo encerremos incomunicado del mundo…Kira ha desaparecido de su intelecto."
Se besaron, los restos de chocolate viajaron de una boca a otro haciendo si cabía, más dulce el encuentro. Segundos más tarde, el atlético cuerpo de Yagami Light reposaba sobre la cama encima de su…
- …eres mi pareja, Elle Lawliet.- confirmó, hizo reír al mayor, puesto que Kira había desaparecido, pero, el ego (aunque en pequeñas cantidades) era una parte del carácter marcado de Yagami Light.
- Por supuesto, Light kun- se dejó besar de nuevo, mientras que sus manos pálidas y experimentadas acariciaban su ancha espalda.
- ¿Sabías que aún nos quedan cinco horas para poder utilizar la suite?- inquirió pícaramente, una ceja alzada sensualmente y sus labios carnosos torcidos en un gesto excitante.
- ¿De veras?- le siguió el juego el moreno, retorciéndose cual felino debajo de él.
- Si- arrastró su lengua por aquel albino cuello, besando poro a poro y centrándose en un punto superior a la carótida, mordió levemente- y cómo soy un posesivo, no te voy a dejar moverte en toda la sesión.
Agarró la manta y los tapó a ambos con ella.
"- Tan Kira…"- el detective no pudo pensar nada más, puesto que el placer, caprichoso y despiadado se hizo hueco en cada parte de su enloquecido cuerpo.
……………………………….
Semanas más tarde…
La vida era hermosa. Un día, puedes sentirse el ser más desgraciado y solitario de la misma, a pesar de encontrarte en una lujosa jaula de oro. La reputación te persigue, el dinero nunca ha sido un problema, todos han confiado en ti ciegamente…
Miró hacia atrás…Mello y Near lo seguían mientras avanzaban por la calle.
Tienes personas que te quieren y confían en ti. Tan solo le hacía falta algo, y ese algo, nunca le habría parecido indispensable si no lo hubiera encontrado en él.
Una fuerte mano aprisionaba la suya, lo perseguía al compás…los dos en la misma onda. Sonrió.
Él, odiado asesino que había conseguido que su jaula de oro se desmoronase, que sus sentimientos prendieran como una bestia y abarcaron a todo su mundo. Su mundo ideal, de justicia y talentos ocultos…
Obligó a que su cuerpo pisara tierra firme, que se mostrara ante el mundo, hasta el momento en que el mismo decidió que cogería el toro por los cuernos.
Cabello castaño que oscilaba levemente a pro del viento.
Su vida no hubiera tenido el mismo sentido si nunca lo hubiera conocido. Si no lo hubiera encarado, odiado, sospechado de él hasta el roce de la propia locura…
Nunca se habría enamorado de él…de aquel joven siete años menor que él, pero con una inteligencia y edad mental similar a la suya.
Un bicho raro con disfraz de ángel, que se complementaba perfectamente con su propio ser, su antagonista…su vida.
Watari sonreía mientras avanzaba un paso detrás de ellos…
Tú no sabes que eres Kira, más tu cuerpo no olvida el daño que hiciste en tu vida interior…
Picaron a la puerta, esperaron rígidos detrás de ella. Sonidos de pasos…
Pero yo tampoco olvido, aunque por una vez y sin que sirva de precedente, pienso olvidar…
Sayu Yagami abrió la puerta, nos miró y dando un grito salió disparada hacia la cocina.
… tu pecado capital, aquel que también ahora es mi pecado y que pienso llevar conmigo hasta los sinfines del mundo, agarrado de tu mano.
Sachiko y Soichiro Yagami corrieron a la puerta como rayos, observaron aquel par de manos unidas y la comprensión se clavó en sendos pares de miradas.
Soichiro nos abrazó, Sachiko lloraba emocionada, Mello negaba con la cabeza y Near lo pisoteaba discretamente. Los ojos de Watari brillaban cual cristales luminosos y en el cielo, desde su propio y nefasto mundo, un shinigami de enormes ojos rojos contemplaba al ser más interesante que había conocido:
Light Yagami, Kira.
FIN.
N/A: Bueno, éste es el final de Christmas Note. Doce largos capítulos que espero os hayan gustado…el final podría haber sido mejor, pero mira…los finales felices suelen ser un poco pasteleros U_U. Pero que se le va a hacer… ¡Ya habrá un drama! Cof, cof, cof…
Había pensado hacer una especia de cap extra de C. Note. ^^ Ya os podéis imaginar: parejita feliz, y alguna escenita insulsa, aunque entretenida. ¿Qué os parece? Si queréis ese extra, lo escribiré encantada.
Quería dar las gracias a todo aquel que me haya leído. Una sola sonrisa vuestra para mí será mi mejor recompensa ante este fic.
Publico a la par de Christmas Note, el capítulo siguiente de "La rebelión de los ukes" y el 5º capítulo de "Your World, your doll". Uno fic humorístico y el otro expectante y con tintes dramáticos. ¡Tenéis para elegir, aunque os recomiendo ambos!
Muchas gracias por vuestros reviews, espero volver a veros por aquí:
Bergdora.
Pd: Me marcho a llorar… ¡Siempre lloro cuando acabo un fic! U_U.
Kisses.
