Se sentó en su cama y estiró la mano para acariciar el rostro de Kyoko, cuando de pronto todo empezó a temblar.
Kyoko se levantó de la cama de golpe, asustada por lo que sentía, todo a su alrededor temblaba. Un confuso Ren le miraba sentado desde su cama, cuando no tardó ni un segundo en reaccionar. Se paró y con una sábana envolvió a Kyoko, cogió su mano, la miró a los ojos, y esta ya sabía lo que tenía que hacer.
Ren la sacó de la habitación y luego le dijo que ella vaya delante de él, pero que vaya lo más rápido que podía; no podía perderla de vista; y todo temblaba, pasaban los minutos, parecía interminable.
Bajaron por las escaleras de emergencia junto con otras personas, sin soltarse de la mano.
─ Dos pisos más, por favor, tiene que estar a salvo - pensaba un desesperado Ren.
Llegaron a la calle y corrieron hasta el medio de la pista junto con todas las personas que salían de distintos edificios.
Se quedaron quietos, seguía temblando. Ren abrazó a Kyoko cubriendo su cuerpo casi por completo. Protegiendo su cabeza con la de él, toda su espalda con sus manos. No sabía si era el movimiento de la tierra o era Kyoko la que temblaba. Se acercó a su oído.
─ Calma, calma, yo estoy aquí contigo, no dejaré que nada te pase, tranquila - podía sentir pequeñas señales de que lo escuchaba, Kyoko movía la cabeza afirmativamente; empezó a temblar más y Kyoko lo abrazó por la espalda ─ Calma mi pequeña, estamos juntos, te adoro, jamás te dejaré sola.
Kyoko iba calmando se al mismo ritmo que la tierra dejaba de temblar, pero abrazaba a Ren con la misma fuerza que él a ella, sin soltarlo. Luego de un momento todo quedó en completo silencio, dando por terminado el movimiento caprichoso de la tierra.
Ren la soltó y con sus manos levantó el rostro de Kyoko para mirarla a la cara, se veía asustada pero no tenía ni una lágrima en sus ojos. Claro tenía que ser su valiente Kyoko.
─ ¿Estás bien? - preguntó Ren.
─ Si, lo estoy, ¿Usted? - Kyoko lo miró curiosa; poco a poco sus facciones volvían a la normalidad.
─ Si, estoy bien - le dió un leve beso en la cabeza.
Pasó media hora hasta que les permitieron volver al hotel. Todo ese tiempo ambos se encontraban en una posición extraña.
Como hacía un poco de frío Kyoko quiso obligar a Ren a ponerse el la sábana, ya que este estaba con el torso desnudo, pero eso le parecía a Ren algo inaceptable, en parte porque Kyoko no se había dado cuenta como iba vestida; así que propuso usarla los dos, así fue como terminaron Ren abrazando a Kyoko por detrás cubriendo a ambos con la sábana.
.
Minutos antes en otro lado de la ciudad un hombre en pijama caminaba desesperado por la calle buscando a alguien, hasta que vió a una muchacha de cabello negro también con pijama abrazándose a sí misma; caminó rápido para llegar lo más pronto posible a su lado.
─ Kanae-chan, ¿Estás bien?
─ ¡Yuki…!¡Yashiro-san! - la joven al ver al hombre frente a ella se abalanzó, quedando con el rostro en su pecho.
─ ¿Kanae-chan? ¿Qué sucede? La conozco lo suficiente para saber que por algo así ella no se asustaría tanto.
─ Mis...hermanos...no sé cómo estarán...seguro están muy asustados...mi móvil está en mi cuarto, ¿Ahora qué hago?
─ Tranquila, yo tuve tiempo que coger el mío, toma - Yashiro le alcanzó rápidamente su móvil antes de que sus manos cumplan su conjuro.
Kanae llamó a sus padres confirmando que todos estaban bien, de esta manera se quedó más tranquila.
Yashiro le dijo a Kanae que llame a Ren, pero este no contestaba; no sabía como decirle que llame a Kyoko, ya que su amiga no sabía nada de los hermanos Hell; ya se estaba empezando a preocupar cuando por fin los dejaron entrar al edificio.
Kanae entró a su cuarto dejando a Yashiro esperando en la sala. Cuando esta vio llamadas perdidas de un número que no conocía se extrañó, cuando de pronto volvían a llamar y contestó.
─ ¿Buenas noches?
─ ¿Hola? ¿Kotonami-san? Disculpa habla Okami-san, de donde vivía Kyoko-chan. Kyoko-chan me dió este número en caso de emergencia.
─¡Si! ¿Sucedió algo? - Kanae sabía por Kyoko que ella había ido a pasar la noche allí, y recibir una llamada de la dueña de la tienda y no de ella, la puso en alerta.
─ He estado llamando a Kyoko-chan para saber como está y no me contesta, ¿Está contigo?
─ ¡¿Queee?! Pero si Kyoko está allá con ella, ¿Dónde está? ¿Me ha mentido? ¿Dónde se ha metido esta chica? La mataré. Ahh si, disculpe pero no logramos encontrar su móvil, con el apuro se resbaló por algún lado y estaba en vibrador. En estos momentos Kyoko está en el baño, ella está bien, le diré que le llame en cuanto pueda.
─ Muchas gracias Kotonami-san, espero la llamada de Kyoko.
Mientras tanto en la sala. Yashiro ya tenía los guantes puestos.
*Ring ring*
*Ring ring*
─ Contesta Ren, por favor…
*Ring Ring*
─ ¡Yashiro!
─ ¡Ren! ¡Gracias a Dios! Ya me estaba preocupando ¿Cómo estás? ¿Y Kyoko?
─ Estamos bien, acabamos de regresar al hotel. Bueno ella está un poco asustada, pero físicamente estamos bien. ¿Tú, cómo estás?
─ Bien, ya dentro del edificio, en estos momentos estoy donde Kanae. Ambos estamos bien.
─ Que bueno; bueno, hablamos luego Yashiro, por favor infórmale al presidente y...que...confirme si...en el Darumaya están bien...si, eso. Gracias.
*Clac*
─ Que raro…
─ Yashiro-san…¿Me parece o acabo de escuchar el nombre de Kyoko? - Kanae salió de su habitación.
─ ¿Ah? …¿Qué? ¡Diablos! ¿Qué hice? Este..no, te ha parecido Kanae-chan - Yashiro trataba de disimular con una dulce sonrisa.
─ ¿Yashiro-san? ¿Por qué me miente?
─ ¿Yo? No, no podría mentirle.
─ Acabo de recibir una llamada del Darumaya, en donde supuestamente Kyoko había ido a pasar la noche, y me preguntaron por ella. Y luego escucho que hablas con Ren y preguntas por ella. ¿Qué está pasando? - Kanae no era de las que expresaba su ira abiertamente como Kyoko, pero si estaba muy seria. No le gustaba para nada que Kyoko le oculte cosas importantes, y menos que está pasando la noche con Ren.
─ Yo...no...lo siento - a Yashiro no le quedó otra que dejar de fingir ─ lo siento Kanae-chan, pero, como manager de Ren, no tengo permitido decir lo que pasa.
Kanae se quedó callada un momento, en su rostro ahora había un gesto de dolor y decepción.
─ Bueno...señor manager de Ren, podría decirle a mi amiga que llame al Darumaya, ellos están muy preocupados.
─ E...está bien...dame un minuto - a Yashiro le dolió mucho como lo llamó, pero primero tenía que realizar la llamada.
.
─ Gracias Ren-san, felizmente entendió mis gestos, solo tengo conmigo el móvil de Setsu.
─ De nada, de nada; fue difícil, la verdad casi imposible descifrar lo que querías decirme, ¿Estás bien? - en eso Ren se dió cuenta que Kyoko seguía temblando, y caminaba de un lado a otro de la habitación arrastrando la sábana que la cubría.
─ Yo...yo - Kyoko se abrazaba fuertemente con sus brazos.
─ Kyoko-san - Ren se paró frente a ella para que dejara de caminar ─ Dime que pasa, ¿No confías en mi?
─ Yo, si, claro que confío en usted, pero esto...es ridículo.
Ren con mucha delicadeza puso sus manos en la cabeza de su amada y le sacó la peluca, luego la malla para liberar el naranja de su cabello. Con la misma mano dedicó dos leves caricias a su cabello. Mientras el hacia eso Kyoko se quedó paralizada mirando al suelo. El día anterior Cain la había tocado, y hasta besado, pero esto era diferente, este era Ren, el hombre del que estaba enamorada abiertamente.
─ Yo...estoy asustada.
─ Pero, ya pasó todo, no te preocupes - Ren seguía acariciando su cabeza.
─ Si, pero...yo...tengo bastante miedo...de los...temblores.
─ Ahh, ya veo. Pero bueno eso es normal. Ya eres demasiado sorprendente como para no tener ninguna debilidad. Que linda.
─ No se burle Ren-san - Kyoko estiró una mano para darle un pequeño golpe en el pecho, pero Ren la atrapó, cogió su mano y la puso suavemente sobre su propio corazón.
─ No bromeo - Kyoko había alzado la vista y Ren la miraba a los ojos, queriendo traspasar su alma - Yo creo que eres maravillosa, y tenerle miedo a algo solo te hace más irresistible. Tengo razones de ser útil para ti. Yo quiero protegerte, quiero que confíes en mi, te apoyes en mi; quiero ser mejor hombre para ti.
─ Ren-san...yo...yo...usted es un hombre increible...si siento su apoyo, siempre; si es útil para mi, no lo dude.
Ren soltó la mano de Kyoko y con ambas manos acunó su rostro. Se acercó levemente tanteando el terreno, pero Kyoko no retrocedió. Dos centímetros más; uno; cero. Tocó sus labios,solo un roce, se quedó quieto, no hay reacción. Aumentó la presión atrapando su labio inferior con su boca, ella lo recibió gustosa; aunque ni ella misma sabía lo que hacía ni porqué lo hacía; algo dentro de ella la movía a no alejarse, a continuar, como si necesitara esa cercanía.
Ren se arriesgó a abrir un poco la boca de Kyoko con la suya, haciendo del beso un poco más invasivo pero no tanto. Ella se paralizó un momento pero luego le siguió el ritmo y soltando la sábana que la cubría lo abrazó por la cintura, lo cual hizo que Ren pierda un poco la cordura y más al recordar como iba vestida ella.
Cuando Kyoko se paró asustada por el movimiento de la tierra, Ren pudo ver lo que tenía puesto. Un camisón negro de seda muy corto pegado al cuerpo. Teniéndola ahora tan cerca, vestida de esa manera, y siendo Kyoko no Setsu, fue lo que hizo que pierda la cordura. La abrazó fuertemente rodeando su espalda; recorriendo todos sus labios con más posesión. Algo despertaba en Ren que era muy peligroso.
Kyoko se sentía muy nerviosa, avergonzada, aprisionada y algo muy extraño invadía su cuerpo, como calor. Ren la besaba sin dejar un milímetro de sus labios sin tocar, y acariciaba dulcemente su espalda sobre la tela. Esa tela era tan suave, a Kyoko le gustaba, aunque era demasiado revelador el modelo. Muy revelador. Entonces Kyoko reaccionó.
Primero se quedó paralizada, Ren notando esto también se quedó quieto, abrió los ojos cruzándose con la mirada dorada de su amada. La soltó despacio y se separó un poco de ella. Ella lo miró por un segundo y más rápido de lo que la había visto caminar alguna vez, se metió al baño.
Ren se sentó en su cama y se agarró la cabeza con ambas manos.
─ ¿Qué he hecho?
.
*Ring ring*
*Ring ring*
─ Ren no contesta. Que raro, tal véz si ella le llama a Kyoko. Kanae-chan…
─ Dígame Yashiro-san - Kanae hablaba sin mirarlo sentada lejos de él.
─ Kanae-chan...entiendo que estés molesta...pero...tienes que entender que...bueno...en cuestiones de trabajo hay cosas que tienen su límite. No puedo decirte que está pasando…
─ ¿Trabajo dijo? - Kanae volteó a mirarlo sorprendida ─ ¿Quiere decir que en estos momentos Tsuruga-san y Kyoko están trabajando?
─ Exacto.
Ahora Kanae mostraba una mirada triste.
─ Estoy seguro de que Kyoko-chan se muere de ganas de decirte lo que pasa; pero todo tiene una razón. Tienes que tener paciencia.
Kanae dio un largo suspiro y relajó su postura.
─ Si, tiene razón; si es por trabajo seguro que Kyoko está más mortificada que yo al no poder contarme. Discúlpeme Yashiro-san, he actuado de manera muy inmadura.
─ No te preocupes, es normal que estés preocupada por tu amiga. Si fuera algo como lo que pensaste, seguro que Kyoko te lo contaba. En sí no sé en qué situación están ellos - Yashiro le dedicó nuevamente una dulce sonrisa, y por un segundo pudo ver un pequeño rubor en el rostro de Kanae. El sabía que una oportunidad así, no se iba a repetir, así que de cierto modo tenía que aprovecharla.
Yashiro se paró de su sitio y se sentó al lado de Kanae.
─ Kanae-chan ¿Te puedo preguntar algo?
─ Si, dígame - Kanae le miraba como normalmente lo hacía, pero tenía sus manos entrelazadas y moviéndolas nerviosamente.
─ Este...bueno...tu…¿Tienes novio?
─ ¿Cómo? emm…no, no lo tengo.
─ Ahh ya veo - Ambos miraban al suelo avergonzados ─ ¿Te gustaría tenerlo? ¡No! ¿Cómo le podría preguntar eso? ummm tengo que arriesgarme, si no me quedaré como Ren, sufriendo años de años - Yashiro volteó a mirarla ─ Kanae-chan - Kanae volteó a mirarlo ─ ¿Te puedo invitar a una cita uno de estós días?
*Ring ring*
Yashiro tuvo que pararse a alcanzar su móvil que estaba en la mesa de centro.
─ Ren, dime.
─ ¿Estabas llamando?
─ Si, ¡Ah! puedes hacer que Kyoko llame al Darumaya, bueno...llamaron a Kanae-chan, y por más que haga que el presidente los llame, se que no se quedarán tranquilos hasta escuchar su voz, están preocupados por ella, y de pasada ella también se quedará más tranquila.
─ Ah, está bien, eso haré.
─ ¿Todo bien? - Yashiro notaba algo extraño en la voz de Ren.
─ Si, no te preocupes, hablamos luego.
*Clac*
.
Ren había escuchado la llamada mientras besaba a Kyoko pero no le hizo caso. Ahora que Kyoko estaba encerrada en el baño pudo regresar la llamada y tenía la excusa perfecta de sacar a Kyoko de ahí.
*Toc toc*
─ Kyoko-san, he hablado con Yashiro, dice que en el Darumaya están preocupados por ti, que les llames. Por favor sal.
─ ¡Oh no! ¡Tengo que llamarles! - Kyoko se había metido a la tina vacía y se había hecho bolita en el fondo de esta. Se paró y caminó hacia la puerta. Respiro hondo y la abrió. Ren le ofrecía su móvil; el cual Kyoko cogió con delicadeza ─ Gracias Ren-san, los llamaré - pasó por su lado sin mirarlo.
Kyoko se sentó en su cama y habló cerca de un minuto con los dueños del Darumaya. Mientras hablaba pudo ver que Ren se sentaba en la otra cama frente a ella, sin quitarle la vista de encima. Esto ponía a Kyoko muy nerviosa y evitaba su mirada. Hasta que tuvo que colgar la llamada.
Ren no perdió ni un segundo, con una mano volteó delicadamente su rostro para que lo mirara.
─ Kyoko-chan, creo que tenemos que hablar.
Kyoko tragó saliva.
.
*Clac*
─ Si.
Ah Yashiro le pareció escuchar algo detrás de él y volteó lentamente. Kanae estaba parada en el mismo lugar que la dejó, y lo miraba entre seria y sonriente.
─ ¿Dijiste algo Kanae-chan?
─ Si, saldré con usted en una cita.
Holaaaa, regresando por acá.
Espero disfruten este capítulo. Me demoré un poco al escribirlo.
Muchas cosas pendientes para el siguiente. Kanae y Yashiro ya se merecían un poquito de protagonismo.
Muchas gracias por todos sus reviews llenos de cariño; y por los favoritos y seguimientos. Me inspira a seguir.
Nos leemos en Abril.
Besotes, las quiero.
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