Notas: solo un recordatorio amistoso, el título del capítulo es el nombre de la canción usada en cada capítulo.
Capítulo 12:De qué manera te olvido.
"Veras que no he cambiado
Que estoy enamorado,
Tal vez igual que ayer."
-Tu déjamelo a mí – dijo el rubio tras bajarse del automóvil, esa mañana habían salido de viaje en dirección a santa Cecilia y bueno habían contratado a un guía, pero de nuevo Fred no iba a dejar pasar su oportunidad de impresionar a su novia – yo se hablar francés – sonrió coqueto a la chica a su lado que aun debajo de sus gafas alzaba una ceja en su dirección.
-Fred – suspiro ella – por última vez esto no es Francia, aquí se habla español.
-Corrección – dijo el pokeando su nariz – se dice Mexicano daaah, Español es en España – luego empezó a caminar entrando por las puertas del pequeño ayuntamiento del pueblo y acerándose a un escritorio sonrió con demasiada pantomima – halo mi querida señorita mamacita – saludo en lo que el denomino Mexicano, la chica solo levanto la mirada entrecerrando los ojos en su dirección por las palabras de este tipo – ¿podrías abrirte para registrarte? – y eso fue todo Gogo solo vio a la mujer levantarse y lanzarle tremenda cachetada en la cara de Fred, casi sintió lastima sobre todo porque se vio que la tipa tenía experiencia y bueno hizo girar a Fred del impacto.
-Lo siento – dijo ella acercándose – mi novio, no hablamos español – murmuro con cuidado – ¿hablar inglés? – pidió con todo su mejor español que pudo aprender en el avión hasta aquí, ¿que donde estaba su guía? ella la despidió porque estaba muy amable de Fred, que era celosa no la culpen.
-No – negó ella, pero luego hizo un gesto con los dedos levantando el índice y el pulgar juntos – un momentito – dijo para alejarse y caminar a una puerta donde grito, una chica mucho más joven casi de la edad de Hiro apareció entonces, llevaba el cabello recogido en una coleta y un gafete enorme en su cuello, por lo que pensó que era una becaria o su equivalente aquí.
-Buenas tardes – saludo ella cordialmente en perfecto inglés– mi nombre es Jimena Sánchez ¿en qué le puedo servir? – dijo muy educada, la mujer de antes le murmuro algunas palabras y ella asintió de inmediato volviendo a mirar a Gogo – la licenciada dice que lamenta haber golpeado a su novio pero pensó que la estaban albureando – dijo con las mejillas sonrojadas.
-Si – dijo Gogo asintiendo – no se preocupe por eso – le quito importancia aun cuándo Fred seguía sobándose la mejilla roja donde fue cacheteado – él ha recibido peor – sonrió incómodamente – en fin ¿podría ayudarme, necesito el acta de nacimiento y defunción de una persona? – sonrió amablemente.
-Bueno tiene parentesco con ella – dijo guiándola a otra mesa para buscar en los archivos.
-No lo creo – negó – es más bien una investigación personal para una tesis – mintió tan convincente que hasta Fred se la creyó.
-Bueno no sé si pueda darle esa información – murmuro la joven sentados frente a una computadora ya algo antigua para la época en la que estaban - ¿Quién es la persona?
-Miguel Rivera – dijo Fred aun haciendo muecas con su boca tratando de quitar el adormecimiento de su cara – creo que nació...
-Espera ¿tu tesis es sobre ídolos de México? – pregunto ella entusiasmada – por ahí hubieran empezado – sonrió – Miguel Rivera es uno de los hijos predilectos de este lugar – dijo sonriente – hay un museo dedicado a la familia Rivera y su tumba es las más visitada en todo el año, toda una atracción turística – siguió murmurando buscando en el computador – claro que les ayudare.
-Gracias- dijo Fred animado acercándose a la chica detrás del monitor – ¿puedo ver lo que estás viendo? – y dicen do eso intento mirar al monitos pero Gogo lo sentó nuevamente en la sillas.
-Lo que sea por fans de nuestro orgullo – dijo ella – mi abuela solía contarme de su presentaciones, hizo mucho por este pueblo, es una lástima lo que ocurrió – dijo ella con un suspiro – vi los videos – termino de imprimir unos documentos y se los entrego – era muy apuesto todo un desperdicio.
-¿Qué fue lo que paso? – pregunto Fred intrigado mientras Gogo seguía leyendo los documentos.
-Fue algo muy lamentable – suspiro la chica – destrozo a su familia tanto que vendieron la finca que según se Miguel compro a sus padres, ellos solo se marcharon – suspiro – ninguno de ellos ha vuelto a pisar el pueblo en años.
-Si pero ¿Por qué? – pregunto insistente más Gogo lo detuvo.
-Fred – llamo mostrándole el papel – aquí – señalo algo en el documento y bueno ellos no sabían hablar español pero definitivamente entendieron esas palabras escritas ahí, sobretodo en el motivo de la muerte.
Eso fue solo el principio, el misterio alrededor de Miguel se hizo más grande y pronto tuvieron que desenterrarlo por completo.
"Quizás te comentaron,
Que a solas me miraron,
Llorando tú querer.
Y no me da vergüenza,
Que aun con la experiencia
Que la vida me dio."
-¿Intervención? – dijo confundido, maldición lo único que faltaba esto era perfecto.
-Has estado muy distraído – dijo Honey, recordando todas las misiones en las que se distrajo con alguien de chaqueta roja.
-Está afectando tu rendimiento escolar – señalo Gogo.
-¿Disculpa? – dijo indignado – no recuerdo que fueras mi madre – respondió altanero – pero despreocúpate Gogo que mis calificaciones están bien – le restó importancia.
-No de acuerdo con Karmi – señalo a chica enojado por su respuesta anterior – y estas usando su sudadera.
-¡Karmi! – dijo acusador mirando a la joven, luego se dio cuenta que efectivamente llevaba la sudadera pero solo se encogió de hombros – no he lavado la ropa – se excusó.
-Yo solo intente ayudar – se defendió – estas retrasándote más de lo usual al entregar tus reportes y prototipos – señalo ella.
-Están dentro de los limites – supero molesto acomodándose el cabello – miren estoy bien ok solo déjenme en paz.
-Les dije que estaba bien – asintió karmi – pero ellos insistieron.
-Karmi – dijo Wasabi – está bien si quieres irte no nos molestaremos – le dio una salida pues la chica no dejaba de mirar su teléfono.
-Bueno si es que tengo que revisar a 6A401 - murmuro acercándose a Hiro – te quiero, me preocupo por ti y por favor no hagas algo estúpido – dio un rápido abrazo todo mecánicamente algo que Hiro recordaba leer en el libro y sin más salió de ahí.
-¿Ella acaba de abrazarte? – dijo Gogo confundida.
-Muestra tus emociones con afecto físico – suspiro Hiro asintiendo para irse a sentar a su silla – capitulo cinco – palmeo un libro en la mesa para empezar a teclear en la computadora – ya pueden irse.
-Estamos hablando enserio aquí amigo – Fred dijo molesto de que no le prestarán atención.
-Escuchen no necesito – dijo girándose en la silla más fue callado por Gogo.
-Silencio ahora que se fue Karmi necesitamos hablar enserio – se cruzó de manos – Wasabi dice que en el último patrullaje te desconectaste por diez minutos – señalo acusadoramente, Hiro lanzo una mirada de traiciona su amigo pero no negó nada – y tu tía que casi no comes.
-Dios no estoy entrando en depresión – dijo agitando los brazos – estoy bien, no pasa nada.
-Estas seguro de eso sabemos que eras muy unido con Miguel – dijo Honey acercándose con suavidad y acariciando su cabello – y su partida…
-No me importa – la interrumpió – Miguel se fue qué más da – rodo los ojos cruzándose de brazos – solo era el trabajador de mi tía ya contratara otro, la vida sigue – dijo como si realmente no importara, negándolo todo justo como el libro decía que no hiciera – solo estaba algo distraído por mi nuevo invento – mintió – hare unas mejoras al cuerpo de Baymax o mejor aún un robot completamente nuevo – dijo entusiasta para que lo dejaran en paz.
-¿Hiro? – Wasabi murmuro inseguro – no tienes que.
-Está bien – asintió Gogo – es bueno saber que no te afecta porque creo que esto si será interesante – sonrió altanera – Fred – llamó su novio quien asintiendo saco su teléfono – reconoces a este tipo – empujo el teléfono al rostro de Hiro, era el video, el jodido video de Miguel cantando con la niña, dios el conocía a esa niña, era la que tenía en su teléfono.
-¿De dónde sacaste esto? – pregunto tomando el teléfono en sus manos, Wasabi y Honey también miraban eso confundidos e intrigados.
-Internet y no fue fácil, es muy viejo – dijo Fred.
-¿viejo? – murmuro Wasabi pues Miguel no lucia tan joven, de hecho parecía casi idéntico al de ahora, no tendría ni un año por lo mucho - ¿Qué tan viejo?
-Del 2021 – señalo ella sorprendiendo a los demás, pero Hiro no se sorprendió solo miro el video, si las pruebas anteriores no le decían nada esto lo hacía, Miguel, Miguel Rivera tenía más de doscientos años con vida, bueno era normal fue una parca pero esto era algo nuevo, su pasado, una cosa que nunca hablaron y era realmente intrigante, Gogo noto que Hiro no se sorprendía de hecho parecía más bien curioso e incluso pensó que reconoció a la pequeña niña por lo que continuo.
-Miguel Rivera nació hace más de doscientos años en un pueblo de México llamado Santa Cecilia – dijo entonces extendiendo la mano para que Fred le diera un papel – fuimos y descubrimos esto, su acta de nacimiento y más aún importante – le entrego otro papel a Honey dado que Hiro seguía mirando el video pero escuchando igual – su acta de defunción – Hiro dejo de mirar el video y miro a Honey que sostenía el papel – Miguel Rivera murió el 23 de agosto del 2024 a la edad de 19 años – Hiro arrebato entonces el papel de Honey leyendo el documento, estaba en español si pero Gogo había señalado con marca textos en la copia las fechas importantes, ahí estaba el nombre, la fecha y lo más importante la causa de muerte.
-Sui.. suicido – murmuro apretando la hoja – él se ahorco en el cementerio del lugar – jadeo horrorizado.
-Lo encontraron cinco horas después – dijo Gogo negando con la cabeza – colgando en un árbol cercana a las tumbas de su familia.
-¿Qué tiene que ver este Miguel con nuestro Miguel?– murmuro Honey porque si era extraño pero solo simples teorías locas, nadie podía vivir más de doscientos años.
-Cierto – dijo Hiro aun conmocionado por lo que decía ahí pero asintiendo igualmente – este puede ser su tatarabuelo – se encogió de hombros regresando el acta de defunción – él dijo que la guitarra le pertenecía.
-Esto es lo curioso, el no tuvo hijos y en su árbol familiar no hay más nietos con ese nombre – sonrió Gogo mirando directamente a Hiro como intentado hacerle confesar algo.
-Entonces te equivocaste – respondo notando su juego.
-Miguel Rivera paciente de manicomio #089273 – dijo Gogo entregando otro documento donde la fotografía de Miguel estaba en el archivo – año 2089 – Honey lo tomo sorprendida – diagnóstico esquizofrenia paranoide – dijo sin dejar de mirar a Hiro que parecía no inmutarse – eso paso en Michigan.
-Así que ¿revivió y luego lo encerraron en un manicomio? – pregunto con burla Hiro – vamos Gogo esto es…
-7 de octubre de 2167 la gran masacre en Alemania – saco entonces un viejo diario – dime que vez ahí – señalo a un circulo marcado en rojo donde podía ver a Miguel parado mirando fijamente a las personas que por correr asustadas aparecían borrosas – Hiro tomo el papel y lo miro incrédulo, esto no podía estar pasando.
-Esto ya me está empezando a asustar – murmuro Wasabi mirando la fotografía – estas segura que no es una coincidencia.
-Japón 2 de marzo de 2187 el gran tsunami – dijo ella sacando más fotografías esta vez el paisaje era inundado, olas llenado casa y edificios, y ahí habida un punto en una de esas casa, en la ventana de un edificio alto donde fotos antes había estado cubierto de agua había una persona, las siguientes fotografías mostraban un zoom a esa zona, y la última mostro lo que Hiro temía, era Miguel, parado ahí, mirando hacia el desastre, con su sudadera roja y la estúpida guitarra en su espalda, impasible, tranquilo, solo siendo un espectador de la destrucción.
-Esto no significa nada – murmuro Hiro – fue hace treinta años – negó empujando las fotografías contra Fred – es una locura lo que estás diciendo – se burló.
-Solo veo los hechos – Gogo se cruzó de brazos – demasiadas casualidades ¿no crees?
-Estas escuchándote – dijo incrédulo – que me estás diciendo que Miguel es alguna clase de ser inmortal – se burló – ¿un fantasma? – pregunto enarcando una ceja – una clase de ser oscuro.
-Yo diría más como un shinagmi – murmuro Fred, aquello solo hizo que Hiro se tensara – ya sabes esta en demasiados momentos destructivos – señalo los papeles – tal vez sea bueno que se fuera.
-Está bien chicos esto ya me está asustado – Wasabi hablo entonces- hablamos de Miguel, el no luce exactamente como algo malvado – murmuro a lo que Gogo solo le miro acusadoramente enarcando una ceja.
-El punto es – dijo Hiro volviéndose a dejar caer en su silla – que esto es ridículo – negó con la cabeza – has pasado demasiado tiempo con Fred, porque Miguel es normal, lo vi sangrar al igual que la tía Cass – señalo.
-¿Cuando? – dijo Fred
-Hubo un accidente con la energía – dijo con cuidado – se lastimo el brazo mientras protegía a la tía Cas y baymax lo curo.
-Cierto – dijo Fred aplaudiendo – yo vi ese vendaje – luego pareció desinflarse – entonces ¿no es un ser sobrenatural poderoso? – pregunto a la habitación – que mal – dijo decepcionado.
-Sin que mal – Hiro rodó los ojos y volvió a su computadora – ahora si me disculpan tengo un reporte por hacer.
-Hiro – llamo Gogo tomándole del hombro – solo quiero evitar otro incidente – le recordó haciéndole que se tensara – no podemos confiarnos.
-¡Basta! – Hiro se levantó soltamos de su agarre – él no es Obake – dijo furioso – Miguel jamás… – cayo tragando saliva debido a lo tenso del momento –eso ya no importa– murmuro con la cabeza baja – se fue – suspiro - y no va a volver.
-Tal vez sea lo mejor – respondió Gogo con firmeza y Hiro solo apretó los labios volviendo a sentarse en su silla para ignorarlos.
Sus amigos salieron del cuarto un poco más confundidos, Wasabi murmuraba algo sobre no poder dormir esa noche, Honey aun que estaba algo intrigada no pregunto más, y Fred el lucia realmente desanimado por no encontrar nada realmente, Gogo por su parte lanzo una última mirada a Hiro antes de salir de ahí, había algo raro en Miguel lo sabía y más aun Hiro tenía conocimiento sobre ello por lo que lo iba a descubrir, pronto, muy pronto.
"A tu amor yo me aferro,
Y aunque ya no te tengo,
No te puedo olvidar."
Tadashi despertó con el sonido del gallo, no era como si necesitara dormir, estaba muerto como todos, pero al igual que en el mundo el día y la noche estaba presente y al igual que en sus vidas, los muertos gustaban de rutinas, así que solían acostarse en sus camas, cerrar los ojos y perderse por unas horas, algunos se mantenían despiertos siguiendo como si nada pero el a veces solo se acostaba y dejaba de pensar, solo quería dejar de estar preocupado por eso.
Los Rivera habían sido muy amables con él, al principio había tenido que compartir habitación con el primo Abel pero después de un día este le cedió el cuarto por completo alegando que eso le daría más privacidad, al principio pensó que sería incómodo y lo fue, la familia parecía a demasiado ruidosa, agitada algo que no estaba acostumbrado y se sintió abrumado de tantas formas, la confianza con la que fue llamado, las largas horas de platica e incluso ofrecieron a enseñarle hacerle zapatos, solo para que tuviera algo que hacer, solo para que saliera de la habitación.
Lo agradeció enserio pero Tadashi no quería sentirse bien, no quería ser incluido y sobre todo no quería estar en paz, porque el casi mata a su hermano y su tía, porque el merecía estar en el infierno mismo o al menos seguir en ese purgatorio eterno, mas su propio egoísmo le llevo aceptar la propuesta, porque quería ver a Hiro, no fue hasta después que aprendió que incluso estando en la tierra de los muertos latina no podría salir de ahí, Héctor le explico que si no estabas en el sistema y ponían tu foto en el altar no habría forma de cruzar, él lo interno muchos años sin éxito, al principio Tadashi enfureció, maldijo por lo bajo Miguel y su estúpido engaño, entonces lo recordó, el rostro de su hermano Hiro, la ilusión de saber que él estaría a salvo y podría visitarle y entendió por qué Miguel mintió, por la misma razón que él lo hacía, por Hiro.
Por lo menos ya se había acostumbrado a esa familia tan peculiar, no era tan malo despertar con los llantos de un pequeño bebé y pasar el rato con la familia quien trataba de incluirlo en todo, a veces se sentía querido, desbordante de atención, su familia nunca fue muy grande, incluso cuando sus padres vivían siempre fue pequeña y algo fría, distante, la tía Cass era la más cálida de ellos pero comparado con esta familia no era nada, la gran familia numerosa siempre tenía algo que contar, escuchar las historias inquietantes sobre guerras, sobre jinetes a caballo, sobre la revolución, sobre miles de datos históricos sirvió para menguar su aburrimiento, nunca tenía un minuto tranquilo y eso que solo era la mitad de la familia la otra mitad estaba en otra casa y no se hablaban por una hacienda, Socorro quien era la hermana menor de Miguel había murmurado algo sobre que sus hijos mal agradecidos vendieron sus tierras y huyeron como Santa Ana, no lo entendió y no quiso preguntar, entonces María apareció chillando sobre Miguel sin aparecer y él fue presentado.
Ni siquiera Hiro tuvo esa energía de niño, la chica jadeo emocionada cayendo sobre el preguntando miles de cosas sobre Hiro, ella sabía de Hiro y para su sorpresa la familia entera también estaba curioso sobre ello, resulta que María al no ser familiar de sangre podría ver a Miguel todas las veces que el fuera a visitarla, por lo que no era de extrañar que eran muy amigos y a veces enviaba mensajes con su ayuda por lo que sabía de Hiro Hamada, a quien solo había visto en foto y se lamentaba perder su visita, Tadashi negó con la cabeza y tras otra pregunta más empezó a reír, acaricio la cabeza de la niña y por un segundo, cuando esa pequeña de dientes chuecos le sonrió de vuelta recordó a su pequeño hermano, al chico que por su buen corazón abandono a los 14.
Conto entonces la increíble historia donde Hiro elaboró un plan para secuestrar a la hada de los dientes y termino enfermo por que durmió toda una noche debajo de su cama al acecho, cuando la historia termino María aplaudió emocionada diciendo que ella lo intento también y termino con un diente menos aparte el que se había caído, Dante llego entonces ladrando como intentado decir algo, para luego verlo olfatearlo curioso ladeando la cabeza, finalmente estornudo y se fue a tirar en una esquina a tal vez dormir.
Si estar con la familia Rivera era extraño, confuso, ruidoso y sobretodo abrumador pero al mismo tiempo se sentía bien, cálido, Tadashi podría acostumbrarse a esto.
-¿Cómo me veo Tashi? – dijo la pequeña María tras dejarse trenzar por el joven quien le había advertido que no sabía nada de peinar pero la niña insistió tanto que lo había hecho, el solo suspiro mirando lo chuecas y horrendas que eran las trenzas y negó.
-Lo siento María – dijo cabizbajo – te dije que no se hacerlo.
-Pues quítate los guantes – rodo los ojos ella – por eso no puedes – y diciendo esto se acercó pero Tadashi alejo las manos – vamos no hay nadie aquí – él se dejó entonces y la niña los quito con cuidado poniéndolos en su regazo mientras se sentaba otra vez en el suelo frente al joven para que volviera a intentarlo, apenas había terminado una trenza cuando la puerta se abrió con fuerza.
-¡Estamos en casa! – grito el primo Abel a todo pulmón.
-O sea Abel – dijo su hermana empujándolo – obvio llegamos wey no tienes por qué gritarlo – rodo los ojos exasperada, Abel solo rodo los ojos y se hizo a un lado para ayudar a la demás familia a entrar.
-¡Tadashi! – grito Héctor – ¿dónde se metió el chino ese? – pregunto con las manos en las caderas – ven a ver esto mijo – llamo a lo que pronto una niña llegó corriendo, María luciendo unas trenzas mucho menos chuecas pero no tan perfectas - ¿y a ti que te paso mija?
-Tashi lo hizo para mí – sonrió emocionada – ¿están lindas no? – pregunto contenta, todos los presentes solo miraron el horror en su cabeza pero asintieron suavemente.
-No pues ¿que no los chinos son buenos en todo? – pregunto papá julio recibiendo un codazo de su esposa – yo nada más digo.
-Le dije que no sabía hacerlo – Tadashi entro entonces avergonzado poniéndose los guantes – y de hecho soy mitad japonés – corrigió por enésima vez pero bueno parcia que no iban a dejar de decirle así.
-No les hagas caso mijo – dijo Héctor acercándose a él y pasándole un brazo por os hombros – ahora recordé que tú eres bueno para eso de la tecnología ¿no? – mencionó – tienes ese robot raro.
-De hecho ese lo hizo Hiro – sonrió inocente por los que Héctor aprecio deprimido – pero si era estudiante de robótica en la universidad de San fransokyo – asintió feliz de verlo animado.
-Te dije que el chinito este era un matado – bromeo el primo – hasta universitario nos salió.
-No le hagas caso Tadashi – rodo los ojos Rosa empujándole – Abel solo está molesto por que él no fue universitario como nosotros, es un pobre ignorante inculto.
-Te haces pendeja – la empujo el – nada más fuiste a hacer bulto y fumar, andar de loca – reprendió su hermano.
-Fui asesinada imbécil – le gruño ella furiosa – drogada, violada y asesinada, como me vista ni lo que haga incito a que me hicieran eso - Tadashi la miro sorprendió – y luego los medios justificaron mi asesinato como si fuera mi culpa, mía por salir de fiesta, mía por vestirme como se dio mi regalada gana, mía por vivir mi vida – y ahora si estaba muy enojada, a veces olvidaba que estas personas vivían en un país muy diferente al suyo, que aún mas vivieron en una de las épocas más violentas de todas, no es que todo fuera miel sobre hojuelas en su mundo pero definitivamente muchas cosas habían cambiado ahora.
-Está bien – dijo la hermana de Miguel, quien era la prima de ella – lo sabemos no fue tu culpa – trato de calmarla – porque no te calmas un poco – y diciendo eso la alejo.
-Lo siento – dijo su hermana siguiéndola pero ella solo lo fulmino con la mirada, Tadashi solo se quedó ahí, mirando a la joven calaca, aquella que parecía estar a punto de llorar, siempre se preguntó por qué era la que lucía más joven de todos, porque para ser mayor que socorro sus cabellos eran aun negros y lacios, porque estaba tan resentida con el mundo y sin embargo en casa, ahí junto a ellos parecía bajar la guardia, porque incluso ahora, después de muerta ella no salía de casa sola, era tonto pero parecía que su miedo le había seguido a la otra vida.
-Bueno mijo – Héctor llamo su atención – ya que sabes mucho de cables y esas cosas nos ayudarías a conectar esa cosa – señalo entonces una pila de cajas.
-Exactamente ¿qué es esto? – pregunto curioso.
-Pues veras – Héctor trato de lucir profesional – es una televisión y una captor.
-Laptop papá Héctor – dijo María negando con la cabeza – Miguel la trajo hace mucho tiempo ¿Por qué esta desconectada? – frunció su nariz.
-El inútil aquí la desconecto para llevarse la laptop con sus amigotes – dijo Mamá Imelda – la rompió y ahora que finalmente tiene un reemplazo no sabe cómo conectarla.
-¿Pues cómo quieres que sepa? – dijo indignado – esta madre no se inventaba cuando crecí, son puros cables raros.
-¿Cómo la usaban antes? – pregunto Tadashi mirando aquello, era una televisión muy antigua para él, pero parecía algo moderno para los Rivera.
-Miguel la conecto cuando la trajo pero estábamos esperando decirle este pasado día de muertos pero – murmuro bajito – la deje caer y tarda años reparar algo en la tierra de los muertos - agito las manos – no muchos saben arreglar esta madre – Tadashi solo asintió y empezó a ver como conectar dichas cosas, todos lo miraron curiosos mientras trabajaba, notando que conectó cada cosa incluso la vieja consola que también Miguel había llevado.
-Esta listo – dijo ansioso – tienen un PlayStation 2 así que también lo conecte – levanto un control remoto – aquí esta opción – desplego un menú en la pantalla tras encenderla mientras todos jadeaban asombrados – es el play, el dvd, la computadora.
-Eres un genio – dijo Héctor abrazándole – mijo sabía que debíamos conservarte por algo.
-Pido el primer turno – Grito María saltando.
-A un lado enana – Abel había regresado – primero la familia – y diciendo eso trato de arrebatarle el control remoto a Tadashi pero este lo levantó en lo alto para luego dárselo a María - ¡oye!
-Basta niños – gruño Mamá Imelda – no se ni para que traen esas cosas raras – y diciendo eso se dio media vuelta.
-Quiero jugar Mario kart – dijo emocionada.
-Eso es en la Wii – murmuro de mal humor el primo – lástima que no está conectado – continuo con sarcasmo.
-Puedo conectarla – dijo Tadashi.
-Así se habla mijo – Héctor agito sus cabellos revolviéndolos – Abel ve a traerla – el hombre se alejó pisoteando con fuerza mientras murmura algo molesto y Tadashi solo sonrió, definitivamente se estaba acostumbrando eso.
Afuera de la casa la calle quedo desierta por algún motivo, una mujer camino entonces, con sombrero de ala ancha adornado con flores rojas y un hermoso vestido negro caminaba solitaria, se detuvo entonces junto a la ventana de aquella peculiar casa donde una familia feliz pasaba el resto de su eternidad, ella levanto al vista y miro por esta, al joven que era alabado por los presentes, vio su rostro pálido, la pintura sobre él y sonrió divertida, Miguel estaba muy equivocado si creía que podía esconder un alma en sus dominios, ella regreso su vista al camino y siguió andando, lo dejaría estar, Tadashi Hamada podría permanecer en este mundo, por ahora.
"A tu amor yo me aferro,
Y aunque ya no te tengo,
No te puedo olvidar."
Hiro abrió los ojos al sentir algo caer en su nariz, un pétalo, un hermoso pétalo rosa de sakura, confundido lo tomo sentándose solo para sentir el suelo tambalearse, alzo la mirada entonces y noto que no estaba en el suelo si no en una barcaza de madera, como esas góndolas de Italia, confundido miro adelante, su pequeña embarcación se movía sola, navegando entra las tranquilas aguas de un río cubierto de pétalos rosas, arriba de él los rayos del sol se filtraban entre el follaje de estos mismo árboles, el viento soplo entonces haciéndoles bailar y pronto en sonido de una música le llamo la atención, miro entonces detrás de él, ahí entre cojines cómodos estaba Miguel recostado con su guitarra blanca entonando suaves melodías, él le miro entonces y sonriente le guiño un ojo para seguir cantando.
"¿De qué manera te olvido?
¿De qué manera yo entierro?
Este cariño maldito,
Que a diario atormenta a mi corazón"
-¿Qué está pasando aquí? - Pregunto Hiro levantándose con cuidado y acercándose a Miguel.
-Nada que tú no quieras - respondió el chico sin dejar de mirarle sonriente, pero definitivamente ya no siguió cantando, algo extraño pues Hiro no sabía de música Mexicana.
-¿Dónde estamos?- pregunto entonces notando que el río parecía interminable y no había más que arboles florecientes por todos lados- ¡Miguel! - llamo al joven pero cuando lo volteo a ver el tipo ya estaba sin camisa y una sábana negra cubría su cintura- ¿qué carajo? – dijo confundido - ¿Que le paso a tu ropa?- todo esto era muy pero muy raro, si era un buena vista pero definitivamente algo no era normal
-¿Qué le paso a la tuya?- preguntó en su lugar, Hiro se miró entonces y noto que están usando el jodido vestido rojo de la vez en la que Tadashi intento matar a Miguel, el jadeo cada vez más confundido jalándose el cabello solo para notar que tenía flores, si el tocado incluso de flores estaba en su cabeza, el de inmediato se lo quito lanzándolo con fuerza horrorizado, Miguel solo rio ante eso, negando con la cabeza y empezó a reír suavemente.
-Cállate, deja de burlarte de mí- le grito señalándole con el dedo- esto debe ser tu culpa- acuso.
-Este no es mi sueño - respondió Miguel - es tuyo y parece que me extrañas y quieres verme desnudo - se burló recordándole que debajo de esa guitarra posiblemente no tenía nada puesto, incluso la sabana había desaparecido.
-¡No!- dijo sonrojado - yo no pienso en ti desnudo y mucho menos en mí con vestido- agito la falda intentando sacársela pero no podía- no soy travesti.
-Tal vez no- negó Miguel con la cabeza - tal vez solo quieres regresar a ese momento – explico sus dedos aun jugando con las cuerdas dando pequeños acordes al azar.
-¿Por qué querría es vergonzoso? - intentaba una sacarse la ropa.
-Por qué ese fue la última vez que tú y Miguel se llevaron bien – respondió el chico acostado entre cojines, Hiro dejo de pelear con su ropa entonces, levanto la mirada sorprendido por la declaración.
-Eso no es verdad - murmuro no muy convencido.
-Tadashi intentó matarme – Miguel dijo entonces haciendo sonar un horrible ruido en las cuerdas al dejar caer su mano rasgándolas.
-No fue su intención – defendió a su hermano.
-Te salve la vida – se levantó de entre los cojines, la guitarra aún le cubría pero Miguel mantenía la vista baja por lo que Hiro no podía ver sus ojos.
-Lo mandaste al purgatorio – acuso molesto.
-Arriesgue todo por ti – murmuro Miguel apretando los dientes, rasgando nuevamente la guitarra, sin darse cuenta el rio enrojeció.
-Fuiste idiotamente impulsivo – grito apretando los puños a sus costados.
-Me declare – insistió Miguel, el viento dejo de soplar entonces y los árboles frondosos se secaron en un instante.
-Estabas ebrio – volvió a acusar notando que Miguel estaba completamente encorvado contra su guitarra rasgando las cuerdas erráticamente.
-Lleve serenata hasta tu puerta - gruño Miguel rasgando la guitarra con tanta fuerza que las cuerdas se rompieron.
-Me abandonaste - jadeo cubriendo su boca ante tal declaración - Me dejaste sin siquiera una explicación – le recordó, Miguel frente a él lanzo la guitarra entonces y el retrocedió instintivamente, porque nuevamente estaba vestido, su sudadera roja llena de agujeros de bala y sangre, camino hasta el empujándole contra el suelo, el frio suelo, todo el ambiente había cambiado, todo cubierto por la oscuridad, por la nada.
-Solo me hiciste perder mi tiempo – gruño Miguel mirándole con los ojos completamente negros y enormes dientes en su boca asustándole – solo has estado jugando conmigo – gruño con voz ronca y furiosa – solo perdiendo mi tiempo – Hiro jadeo asustado sus hombros presionando con fuerza contra el piso le lastimaron por lo que levanto sus manos, aquellas cubiertas por su armadura, y sin más disparo, ondas electromagnéticas que mandaron a volar a Miguel lejos.
Se levantó del suelo mirándose sin rastro alguno del vestido, ahora usaba su armadura, vio a Miguel tirado a unos metros y totalmente preocupado corrió a verle, pero un brazo le detuvo, Tadashi apareció entonces ignorándole, solo sosteniéndole y mirando fijamente el cuerpo tirado de Miguel.
-Tadashi basta – dijo el al darse cuenta que no lo dejaba ir a atenderlo – está herido necesito- sus palabras murieron en sus labios cuando Miguel comenzó a moverse, solo que eso que se levantó ya no era Miguel una sombra negra comenzó a cubrirlo, largas y afiladas extremidades con garras apretaron el suelo para levantarse, y su rostro un agujero negro de ojos rojos lo componían junto a una sonrisa, dientes blancos sobresalían, hambrientos.
-Te dije que estaba vacío – murmuro Tadashi señalando en su pecho, donde Miguel o la criatura que antes era Miguel tenía un agujero como una pieza faltante, la criatura chillo entonces, un grito ensordecedor y corrió hasta ellos atrapando a Tadashi entre sus garras y devorándolo.
-¡Tadashi! – grito Hiro dolido levantando sus manos para volver atacar.
-¡Intento separarnos! – grito la bestia esquivando el ataque de Hiro.
-¡No! – grito Hiro molesto – ¡tú lo hiciste, tú me dejaste, huiste! – acuso lanzado más y más ataques, más la bestia fue mucho más rápida y lo tomo de cuello apretándole con fuerza para detenerlo – Mi.. ¡Miguel! – jadeo Hiro con lágrimas en los ojos casi al borde de la muerte.
-No – jadeo la criatura con sus enormes dientes, el aliento muy cercano a su rostro – Hiro – volvió a llamar al chico que solo jadeo de dolor – estoy protegiéndote – hablo con voz rasposa confundiéndole – de mi – Hiro levanto su mano entonces la que quedaba libre pues la otra intentaba aferrarse a la de Miguel y levantándola frente al rostro de la criatura negó con la cabeza.
-No necesito que me protejas – jadeo entrecortadamente, para luego disparar, la bestia lo soltó entonces, con un chillido Miguel le dejo caer agonizando de dolor, Hiro cayó al suelo tosiendo luchando por recuperar el aire sobándose la garganta – yo… yo puedo cuidarme solo – declaro levantándose estoico mirando a la criatura aquella sombra que poco a poco tomaba forma de Miguel otra vez.
-No – negó esta con voz tranquila – no puedes – y diciendo esto se desvaneció en el aire, la escena cambio entonces, la oscuridad del lugar se ilumino con luces neón, coloridas luces que reconoció como cartelones de propaganda y las luces de la cuidad nocturna que protegía, el viento soplo entonces, pólvora, concreto y sangre junto a rastros de electricidad había en el aire.
Hiro miro a su alrededor, el edifico en ruinas sobre el que se encontraban, escucho gritos y vio a sus amigos tirados en el suelo, sangrantes sus ojos sin vida alguna, sobre ellos estaba Miguel, su sudadera roja había sido cambiada, una túnica negra, en sus manos una guadaña, blanca reluciente brillaba con el reflejo de las luces, el camino un par de pasos haciendo girar su arma entre sus manos lo atrapo contra una firme pared y el filo de su guadaña.
-¿Miguel? – pregunto dudoso, a lo que el hombre negó con la cabeza, sus ojos estaban fríos, sin vida, sin emoción alguna, solo ahí mirándole fijamente – por favor no – dijo entre sollozos, el dolor de ver a sus amigos muertos se sentía tan real, tan vivido que olvido que esto era un jodido sueño, Miguel no hablo pero su mirada plana y fría, sin emoción alguna le estremeció de miedo – por favor – dijo cerrando los ojos - vuelve - murmuro Hiro listo para morir – te necesito - más nada sucedió, el frio filo de su garganta se alejó y al abrir los ojos vio a Miguel mirarlo confundido, vio una pisca de emoción cruzar entre sus ojos haciéndole dudar, el bajo el arma para empezar a desaparecer en pétalos amarillos, y el viento soplo llevándose todos los pétalos todo el escenario, a su amigos muertos y el edificio, todo dejándole en la nada.
La oscuridad lo envolvió entonces, escucho el agua correr, abrió los ojos para notar que estaba en un muelle y un rio frete a él, a lo lejos una pequeña góndola se acercó, de ella venia un música, se miró entonces y ropas normales le vestían, no había traje, no había vestido solo el, solo Hiro Hamada, la barcaza se detuvo entonces frente a él y ahí entre cojines esponjosos estaba Miguel nuevamente, tranquilamente tocando suaves acordes en su guitarra y completamente vestido en su sudadera roja.
-Ven aquí Hiro - llamo el quitando la guitarra en una invitación para un abrazo, Hiro lo miro dio un paso entonces para subir a la góndola cuando se detuvo - ¿Qué pasa? – pregunto Miguel - ¿no quieres estar conmigo? – dijo este palmeando sus piernas - ¿no me amas?
-Si – respondió Hiro – pero tú no lo haces – Miguel sonrió entonces, soltando una suave risa por sus palabras – tú no eres el.
-No – asintió con la cabeza – no lo soy – suspiro levantando uno de los petaos rosas que seguían cayendo – pero soy todo lo que tienes ahora – le recordó, Hiro apretó sus labios, sus manos a un costado también lo hicieron, todo para evitar llorar, y finalmente cedió camino ese par de pasos dejándose caer contra Miguel, el Miguel falso de sus sueños quién le abrazo con fuerza.
-Te extraño – susurro entre el pecho de Miguel sintiendo como la góndola volvía a navegar.
-Te extraño también – murmuro el Miguel de sus sueños besando su frente con suavidad, Hiro levanto la vista entonces, mirando al chico que sonreía casi idéntico al real y lo beso, presiono sus labios contra los de un sueño porque sabía que no iba a rechazarlo, y no lo hizo, ese Miguel le beso de vuelta, tan suave, tan dulce, tan frio y vacío.
Era tan patético que debía recurrir a un sueño para tener un beso de Miguel, cuando despertó lágrimas secas estaban contra sus mejillas y el vacío de su corazón dolía.
La Muerte suspiro mirando al chico durmiente de la habitación, tan tranquilo, la causa de que Miguel estuviera tan molesto con ella, que no quisiera hablarle y se quejara tanto de ser enviado lejos, ella levanto una mano lista para reclamar su alma, no estaba previsto, pero era la muerte y si alguien podía tomar una vida sin consecuencias era ella, así que lo haría tomaría el alma de Hiro y la enviaría al más allá con su hermano, haría lo posible para mantener a Miguel enfocado, el chico se removió entonces en su sueño, quizás una pesadilla y justo antes de que pudiera tocarle un nombre escapo de sus labios "Miguel" susurro el chico junto lagrimas cayendo por sus ojos, ella se detuvo entonces.
Si mataba a Hiro ahora Miguel realmente se molestaría, así que retiro su mano, suspirando miro al chico sufrir por estupidez y desapareció.
Aun no era el momento.
"¿De qué manera te olvido?
Si te miro en cualquier gente
Y tú no quieres ni verme,
Porque te conviene callar nuestro amor."
-¿Qué haces aquí Karmi? – pregunto Hiro al mirar entrar a la chica a la cafetería aquel sábado, no recordaba tener ningún proyecto juntos así que aun que ellos eran amigos realmente no pasaban mucho tiempo fuera de la escuela, no si no estaban los demás.
-¿Qué tal fue la intervención? – pregunto en su lugar alistando su mochila en el hombro.
-Increíble – dijo con sarcasmo, suspiro entonces mirando a la chica que parecía muy extraña, paso una mano por sus cabellos peinándolos y dijo – ¿quieres pasar el rato, salir o algo? – ofreció a la chica que parecía muy nerviosa, una mueca de alivio sustituyo su rostro y ella asintió.
-Qué bueno que lo pediste tu – soltó un suspiro de alivio – estuve pensando sobre la intervención – hizo una mueca – y tras una larga investigación al parecer si te rompen el corazón como tu amiga debo ayudarte a superarlo- Hiro enarco una ceja ante eso – el tratamiento usual es chocolate, helado y películas románticas para hacernos llorar.
-¿Quieres ir a ver una película y comer helado? – pregunto confuso.
-Claro que no – rodo los ojos – no quiero que confundan eso como una cita – hizo una mueca que casi ofendió a Hiro, casi si no fuera porque ya estaba acostumbrado a ella – traje películas y helado.
-¿Entonces? – pregunto muy confuso, esto de la amistad cada día le resultaba más frustrante.
-Solo muévete - lo empujo para comenzar a subir por la escaleras, la tía Cass la miro pero no dijo nada en su lugar miro a su sobrino y este solo se encogió de hombros para seguir a la chica - más te vale que tu habitación este ordenada o juro que me voy – grito.
-Bien Jesús eres muy quisquillosa – murmuro Hiro haciendo que la chica se voleara a mirarlo enojada.
-Cállate y camina – lo jalo por las escaleras, la tía Cass solo los miro y suspiro al darse cuenta que Hiro so amado sobrino había escapado a sus deberes como ayudante esa tarde, bueno aun tenia a baymax – tengo el top ten de las películas más melosas y románticas del ultimo milenio.
Unas tres horas más tarde la mujer camino hasta la habitación de Hiro para un chequeo, no es que estuviera preocupada, si tenía a dos adolescentes mirando películas románticas solos en la habitación de Hiro pero bueno no es como si estuvieran besándose o algo así, recordó entonces sus momentos de juventud y tomando una bandeja que seguramente era para un cliente subió las escaleras corriendo, suspiro de alivio al ver la puerta abierta, lo que vio al llegar no era lo que esperaba, en lugar de encontrar a dos adolescentes, saludables llenos de azúcar ante tanto helado y horas de romanticismo en películas estaban su sobrino y Karmi peleando, realmente peleando.
-Te digo que no cabían Karmin – dijo Hiro, frente a estaba desglosada una pantalla táctil donde había un diseño y medidas de lo que parecía un rectángulo irregular además de modelos de dos figuras humanas y mires de formas en las que ambas figuras cabrían en el rectángulo así como formulas, la televisión parecía que la película había acabado hace tiempo, ni siquiera había créditos.
-Estás loco Hiro – dijo la joven acercándose a la pantalla y señalando lo obvio – ambos podrían haber estado jugando cartas perfectamente en esa tabla – movió entonces uno de los modelos en la pantalla y continuo explicando – las dimensiones para que ambos sobrevivieran eran perfectas – apunto.
-El peso Karmi – le recordó – su peso combinado hubiera hundido la tabla- recordó cruzándose de brazos.
-No si usaba los chalecos para mantenerlo a flote – dijo triunfante.
-A ver tendría que nadar por debajo de esa cosa, atar los chalecos de forma que no se caigan todo esto te llevará entre cinco y diez minutos, de modo que, cuando salga del agua que está a menos dos grados, ya estaría muerto – respondió realmente concentrado en su punto – y eso sin contar con la hipotermia que posiblemente ya estaba sufriendo.
-Claro como tu solución es mejor – respondió de mala gana ella.
-Claro que es mejor, si ella se hubiera ido en un bote salvavidas – le recordó moviendo la pantalla táctil, las tablas y cuerpos desaparecieron y en su lugar estaba un barco con un bote salvavidas, la tía Cass estaba un poco sorprendida de que como luchaban por eso - Jack hubiera encontrado la puerta y ambos se hubieran salvado, ¡ambos! – levanto las manos con dramatismo
-Ella no pudo dejarlo, porque lo amaba – señalo Karmi.
-Fue un error estúpido – Dijo Hiro frunciendo la nariz - el sentimiento, ambos estarían vivos, en lugar de ella robándole el nombre y el dichoso collar – ok la tía Cass empezaba a preguntarse de que rayos estaban hablando.
-No entiendes el punto de esto, con la épica historia de amor – arremetió la chica frustrada, dios y ella era la estreñida emocionalmente.
-Estas igual de molesta que yo porque Jack se murió.
-¡Es que Jack cabía en la bendita tabla! – grito pisando el suelo.
-Ejem – finalmente la mujer decidió interrumpir - ¿chicos todo bien? – pregunto dudosa hacendó que los adolescentes la miraran entonces levanto la bandeja en su mano – les traje nachos.
-Gracias tía Cass – suspiro Hiro saltando el tiradero de botes vacíos de helados y acercándose a ella para tomar el plato de nacho.
-Hola señora Hamada – saludo Karmi un poco avergonzada por la escena de hace un momento.
-¿Qué hacen? – pregunto como no queriendo la cosa, ya que se suponía verían películas.
-Discutiendo las posibilidades de sobrevivir a un hundimiento en medio del atlántico durante el invierno – respondió Karmi pasando un mechón de su cabello detrás de su oreja, Hiro dejo la bandeja en una mesa frustrada.
-La puerta se hubiera hundido – insistió el tomando un nacho con los dedos para morderlo.
-¡Que no! – grito Karmi – sus cuerpos podían acomodarse – dijo ella Hiro noto entonces a Baymax detrás de su tía y corrió a meterlo a la habitación.
-Baymax - llamó a su joven amigo – ¿cuáles son las posibilidades de que Rose y Jack hubieran cabido en esa tabla durante el titanic? – el robot guardo silesio un minuto mientras hacia su búsqueda en la red e incluso su tía parecía ansiosa por la respuesta.
-El director de la película Titánica, James Cameron, resolvió ese dilema, "Si lees la página 147 del guion, ahí ponen: 'Jack se tira de la tabla y le cede a ella su lugar para que así pueda sobrevivir'. Es tan sencillo como eso, por muchos análisis que hagas" – dijo mecánicamente citando al director tras investigarlo en internet.
-Aja, ahí tienes – dijo victorioso Hiro mientras la chica hacia un puchero.
-Joder, el director no sabe nada de física – respondió ella aun altanera.
-No, tú no sabes nada de física – dijo victorioso sentándose en el suelo jalándose los nachos, a lo que la chica se sentó también mientras Hiro volvía a poner otra película.
-Ok – dijo su tía ya que todo estaba perfectamente bien – los dejare solos diviértanse - pero los chicos ya no le escuchaban en su lugar siguieron discutiendo sobre su próxima elección de película.
Cassidy bajo nuevamente al café, obligo a Baymax a ayudarle y se sintió más tranquila, al menos no tendría que preocuparse por un par de adolecentes siendo, bueno adolecentes, no saber si estaba agradecida o preocupada, decidió que agradecida, un problema menos en su trabajo de paternidad, en su lugar atendió a sus clientes y cuando volvió a subir más noche preparada para una nueva discusión ella encontró otra cosa que realmente volvió a sorprenderla, porque si los dos adolecente venían películas pero ambos lloraban como magdalenas abrazando una almohada Hiro y Karmi con un pañuelo.
-¿Chicos están bien? – pregunto ella confundida mirando la pantalla donde los créditos y una suave canción se escuchaba.
-Si – dijo Karmi hipando – dios no él le conto su vida, todo el tiempo era su vida – dijo entre sollozos bajitos.
-Esta película es la peor de todas – dijo su sobrino sus ojos estaban rojos y se notaba que intentaba no llorar - tan tonta, tan irreal, tan – hizo un pausa cubriéndose con la almohada – duele – luego empujo a Karmi - esta es tu maldita culpa – volvió a cubrirse con la almohada y dejarse caer hacia atrás mientras la chica limpiaba sus lágrimas asintiendo.
-Tú la escogiste yo quería ver "Brokeback Mountain" – le recordó ella.
-No voy a ver vaqueros Gays – murmuro desde su almohada bajito – te odio – intento empujarla pero desde su lugar era imposible.
-Ok – dijo la mujer muy confundida - ¿Vas a pasar aquí la noche querida? – preguntó entonces cortes mentiras la chin limpiaba sus lágrimas y negaba con la cabeza - ¿quieres que te lleve a casa entonces? – volvió a ofrecer educadamente.
-Mi padre estará aquí en una hora – dijo ella empujando a Hiro que seguía dándole de mansos a su costado en un intento de empujarla – gracias.
La mujer asintió y volvió a bajar, una hora después exactamente el padre de Karmi bajo y llamo a la chica, ella bajo junto a Hiro, ambos tenían los ojos aun un poco rojos, al igual que su nariz, la padre de Karmi solo enarco una ceja ante esto y ella abrazo a Hiro antes de irse, esta vez fue un abrazo mucho menos incomodo que los demás, e incluso Hiro lo devolvió con el mismo afecto, reamente fue divertido, llorar mientras miraban películas tontas y cursis, ellos no hablaron mucho más que para discutir argumentos ilógicos en ellas o teorías tontas y sin embargo se sintió mucho mejor ahora que antes.
Karmi tenía razón, o al menos sus fuentes, ver películas románticas mientras comes helado o nachos con una amiga realmente te hace olvidar un poco el dolor, desde hace un mes esa fue la primera noche que no soñó con Miguel, de hecho estaba en un barco a punto de hundirse a mitad del atlántico, Karmi estaba con él.
"¿De qué manera te olvido?
¿De qué manera yo entierro?
Este cariño maldito,
Que a diario atormenta a mi corazón"
El tiempo pasó, las películas románticas se convirtieron en comedias y estas en documentales, Hiro continúo su vida, empujo sus sentimientos, todo su dolor y fingió normalidad, sus notas subieron, sus patrullas se hicieron más eficientes, el mundo siguió girando, la vida continúo.
Tres meses después como una olla a presión todo volvió a explotarle en la cara, literalmente.
La explosión fue una sorpresa, se suponía que habían detenido el mecanismo y sin embargo había una bomba secundaria, todo se oscureció entonces, el humo llenándolo todo y al minuto siguiente Hiro sintió su espalda chocar contra una pared impactándolo con fuerza, vio como una barra de metal se incrustaba en la armadura de Baymax como un proyectil atravesándole, grito tal vez no está muy seguro dado que su garganta ardía, las llamas eran enormes levantándose en la noche debió poner alas a su traje, sintió nuevamente el peso contra su pecho, el traje podría protegerlo pero hasta este tenía un límite, la presión en su pecho se hacía demasiada, su visión se nublo y jura que antes de desmayarse un familiar aroma dulzón lo lleno.
Despertó agitado en un colchón viejo y polvoriento, al sentarse supo que había sido una muy mala idea cuando sus músculos dolieron, quito la vieja sabana que lo cubría solo para notar que no tenía camisa, además alguien lo había parchado, dos en su espalda y uno en su estómago, eran parches térmicos para dolores musculares por lo que no debía tener nada roto, tardíamente se dio cuenta que no tenía su traje ni casco por lo que busco su brazalete.
Respiro con alivió al encontrarla aun en su muñeca, lo cual odio pues su espalda volvió a doler, se sentó con cuidado entonces observando a su alrededor la habitación era un desastre, los pocos muebles del lugar era viejos y al notar por el colchón lo demás no debía ser diferente, había una estufa vieja con un montón de traste de comida vacío y lo que aprecia ser una cacerola con medio trapo de fuera, se preguntó si haya tenido antes de los parches compresas calientes encima.
Había una pequeña puerta y Hiro no sabía si era un armario o tal vez el baño, dado la habitación tan pequeña opto por el baño, la cama estaba directamente frente a la pequeña sala que solo tenía un sillón con machas sospechosas y una vieja televisión todo tecnología obsoleta, sin fotos el lugar lucia sin personalidad, solitario y deprimente, le dio un escalofrió de solo pensar quien viviría así.
La puerta se abrió entonces y Hiro salto de la cama reprimiendo un quejido de inmediato activo su traje más este solo hizo un ruido y nada paso, maldiciéndose busco algo con que defenderse solo cuando encontró un estuche familiar donde una guitarra descansaba empezó a sospechar donde estaba.
Mierda pensó entonces ante la realización.
-Buenos días chinito – y la voz la conocía era la dueña de esa guitarra, Hiro giro lentamente enfrentándose a quien lo había ayudado solo para encontrarse con la sonrisa socarrona de Miguel – sabía que algo raro pasaba contigo, superhéroe.
Recontra mierda, había sido descubierto.
O si y Miguel al parecer había regresado.
"¿De qué manera te olvido?
Si te miro en cualquier gente
Y tú no quieres ni verme,
Porque te conviene callar nuestro amor."
Notas:
Fred y Gogo en México investigando sobre el pasado de Miguel, esto se puso bueno.
Tadashi en una familia numerosa eso debe ser muy abrumador.
Antonio López de Santa Anna fue un presidente de México un dictador que "vendió" la mitad del territorio mexicano, hago este chiste por qué es lo que mi madre dice de un tío que vendió parte de la casa de sus padres y "huyo" a los estados unidos.
Nada como culpar a una víctima de su propia muerte, violación o cualquier crimen que le haya pasado, solía decir que solo en México pero es algo que pasa en todas partes.
Nada como ver películas de amor con tu mejor amiga y comer helado, para luego ponerse a pelear sobre si cabía o no en la jodida tabla…. Él pudo salvarse rose todo fue tu maldita culpa! Mi opinión es que si ella se hubiera subido al bote Jack encontraría la forma de salvarse solo, SOLO! Y después se hubieran reunido pero la vieja es tan pendeja que por su culpa se murió Jack.
De donde saque la información de director diciendo lo de la tabla .co/entretenimiento/jack-cabia-en-la-tabla-de-rose-el-director-de-titanic-resolvio-la-inquietud-324726
Por un demonio lo que faltaba que la muerte descubriera a Tadashi, ya valió chettos.
Miguel regreso al fin kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa como cuatro meses después, tu muy mal Miguelin.
Por otro lado me hicieron dos dibujos… dos dibujos de mi fic, esto es lo mejor que me ha pasasado en la vida TT-TT estoy llorando de felicidad.
Primero tenemos a Sara garza, el libro dios, como hablar de tus emociones jajaaja.
Y segundo pero no menos importante a TatsuZam cuyo dibujo decora el capítulo.
Preguntas?
Ideas?
Gomitas?
Canciones?
