Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. Yo sólo juego con ellos.
La trama es mía.
Canción Recomendada: Creep – Radiohead.
Capitulo dedicado a: ¡Ely! ¡Happy Birthday! Una de mis BFF's
Fucking Special:
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Nunca me había dado cuenta de lo especial que era ella; y yo la trataba como una basura.
Bella me había aceptado tal y como soy. Un idiota.
Entonces recordé algo de mera importancia.
Suspire y abrí uno de los cajones de mi escritorio. Ese cajón estaba bajo llave. Descolgué la llave que traía colgada a mi cuello y lo abrí.
Había un montón de cosas, desde autos de juguete a dijes de collares. Pero eso, estaba oculto entre todas la cosas.
Era un papel un tanto amarillento, pero era mi papel. Lo desdoblé y contenía la información que necesitaba.
Era una lista, pero no una cualquiera. Era algo que escribí a los seis años.
Recuerdo haberle dicho a mi madre que todo lo que estaba plasmado en ese trozo de papel lo cumpliría en honor a mi padre, aunque no lo recordara.
Y aquí estoy sin cumplir nada de lo estipulado.
Leí el papel de caligrafía infantil, decía:
—Comprar un auto — leí en voz alta. Lo había cumplido. Tenía dos autos.
—Tener una casa enorme para mi mamá y yo — esa no la pude cumplir, lo hubiera echo si el destino no se la hubiera llevado.
—Consigue a una mujer que te ame y trátala como una reina... — esa definitivamente no la había cumplido, había encontrado a esa mujer.
Dejé de leer la lista, quizás que cosas abrían ahí. Debería empezar desde una buena vez.
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Le estaba llevando el desayuno a Edward; cuando entré a su escritorio él estaba charlando por teléfono.
—Permiso, te traje el desayuno. — puse la bandeja de comida encima de la mesa y me retire, ya que él ni se inmutó ante mi presencia.
Lo último que alcancé a oír fue...
—Sí, quiero una docena de rosas blancas... —decidí no oír más.
Me regrese a la cocina – mi lugar – y comencé a lavar los trastos sucios.
Extrañamente echaba de menos a Mike. Él era el único que conversaba conmigo, bueno digo el único porque éramos sólo nosotros en esta casa.
Termine de limpiar y ordenar la cocina, miré el reloj y ya eran nueve con treinta. Hora de ir por esa bandeja.
Antes de entrar al cuarto, me arreglé un poco, no quería que Edward me viera impresentable, me alise el cabello con las manos, me puse un poco de gloss, y alise mi ropa.
Cuando estaba a punto de entrar una parte de la conversación con Edward, me rompió mi corazón.
Él reía felizmente con alguien a través del fono.
—De acuerdo, tu ganas — le decía a esa persona.
Luego de unos ya, ok, me parece bien, pronunció aquellas palabras.
—Yo también te extraño. — espero un momento. —Te amo, adiós.
¿Tenía a otra? ¿O sólo eran mi locas ideas?...
—Permiso, vine a retirarte la bandeja... — murmuré sin animo.
—Bella — él se acercó a mi —¿estás bien?.
Asentí, si respondía a su pregunta terminaría llorando.
Hizo el ademán de acercarse a darme un beso, pero rápidamente me aleje.
—¿Qué demo...? — pero no lo deje terminar.
—Debo llevar esto a la cocina... — murmure antes de salir.
Mi corazón estaba llorando y era por culpa de él, por se tan perfecto según mis cánones. Por ser Edward.
¿Por qué esto no podía ser un bonito cuento de hadas? Nuestra historia era peor que un melodrama de la televisión.
Pero no todo es perfecto; y eso yo lo sabía a la perfección.
¡Hola! Ven que Edward no actuó mal esta vez; lo sé. Raro.
En fin en el próximo capítulo viene algo sobre esto, o sea como el le explicara con quien estaba hablando. A todos esto ¿Con quien creen que hablaba? 1313
La ganadora, el próximo capítulo será dedicado a ella o él.
Saludos y Gracias por sus RR anteriores.
Nos leemos.
Liah.
