Descargo la responsabilidad: no soy dueña de nada. Tan solo de mi imaginación, que es la que ha creado la historia.

Llantos de madrugada

El silencio inundaba la casa. Lo único que se oía era el suave viento soplando en el exterior y el movimiento de las ramas de los árboles del jardín. Emma dormía de costado mirando hacia su marido y Killian mirando hacia arriba con la boca entreabierta. Henry dormía en su habitación boca abajo, con su pierna derecha fuera de la cama y sus brazos debajo de la almohada. La temperatura en la casa era agradable y el silencio acogedor. Todo era pacífico hasta…

¡Buaaaaaa!, se oyó un grito por toda la casa. Killian se incorporó rápidamente del susto y miró el reloj de la mesilla de Emma. Las 3:56 de la mañana. Se pasó su mano derecha por la cara para despejarse. El llanto de Liam seguía sonando. Emma se intentó incorporar con los ojos aún cerrados. Killian la puso su mano en su hombro izquierdo y dijo, "voy yo".

Se levantó de la cama y se dirigió a la habitación de su hijo de dos meses. Abrió por completo la puerta entreabierta y entró. Liam estaba tumbado en la cuna, con los ojos y los puños apretados con fuerza, la boca sin dientes abierta y gritando desconsoladamente. Killian, al ver aquella escena, no pudo evitar sonreír a su hijo. Levantarse a las cuatro de la mañana por el llanto de su hijo no era lo que más le gustaba del mundo, pero no podía quejarse. En el fondo, esta era la vida que siempre había querido.

Antes de cogerle para consolarle, se dirigió a la habitación de Henry. Sigilosamente, entró y le dijo al muchacho susurrando "te cojo la cámara un momento", a lo que él contesto "Mmm" medio dormido. Killian cogió la cámara del escritorio de Henry y volvió a la habitación de Liam, que seguía llorando como si no hubiera mañana.

Killian enfocó la cámara hacia su hijo, tal y como Henry le había enseñado, y sacó la foto de su hijo llorando. Apagó la cámara, la dejó en el cambiador y cogió a su hijo en brazos con cuidado. Se sentó con él en la mecedora y se lo puso en el pecho. Comenzó a mecerse despacio, y poco a poco, Liam se volvió a quedar dormido.

Sobre las 6:30, Emma se despertó y se dio cuenta de que su marido no estaba a su lado. Se levantó, se puso su bata y se dirigió a la habitación de Liam. Allí se encontró a Killian en la mecedora con Liam en su pecho, ambos durmiendo. Se acercó a ellos y sonrió ante aquella escena. Se dio cuenta de que la cámara de Henry estaba en el cambiador, la cogió e hizo una foto de aquella escena. Con cuidado de no despertar a su hijo, agitó el hombro de Killian, que se despertó rápidamente. Emma le sonrió, cogió a su hijo y lo volvió a meter en la cuna. Killian se levantó de la mecedora frotándose el cuello con la mano y bostezando.

"¿Qué hora es?" preguntó a su mujer.

"Las 6:30" respondió ella cogiéndole de la mano y sacándolo fuera de la habitación. "Voy a dejar la cámara en la habitación de Henry" dijo, "ve a la habitación e intenta dormir un rato más" le dijo a su marido mientras este se frotaba los ojos con los dedos y asentía.

Killian entró en su habitación, se tumbó en la cama y al rato, Emma hizo lo mismo. Se acurrucó en su pecho y le dijo "he visto la foto que has hecho".

Killian la miró y sonrió, "¿y te ha gustado?" preguntó.

"Me ha encantado" respondió ella, "esa y la que he hecho yo van a ir directas al álbum" dijo, dándole un beso a su marido antes de que ambos volviesen a dormirse.

¿Lo habéis disfrutado?