Decisiones
Abriéndose paso a través de la densa obscuridad de la noche, una figura acudía al monasterio que se encontraba en medio de esta tierra.
Entro; la luna iluminaba tenuemente ese sitio que tan malos recuerdos le traía, se decido a caminar hasta el altar, volteo y observo lastimera mente el último lugar de la batalla: los cuadros rasgados, las paredes manchadas de sangre, el inmundo olor a miedo, los restos de los cadáveres de sus compañeros; cual vil y cruel fue su destino, su único pecado fue la necesidad que les obligo a tomar este trabajo suicida.
Tomo un cirio, le prendió y dijo una plagaría por sus almas.
-que dios les dé el descanso eterno; In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amén-
~que sus almas sean vengadas~
Volteo abruptamente a la presencia de una voz que conocía bien.
-te creía muerto-
-qué curioso, yo dije lo mismo-
Delante de él estaba un hombre, tez blanca ojos zarcos, y cabellos rubios, se le veía gravemente herido, sus ropas fácil pasaban como las de un mendigo.
-… ¿todos mur…?-
-sí, no quedo nadie-
-…¿hace cuanto?-
-…uno o dos días, no teníamos idea de cómo estaba la situación-
-por supuesto que no, todos se les oculto,…incluso lo que le paso a los dos equipos anteriores-
-supuse que era eso, no es fácil librarse de ti-
-hierva mala nunca muere-
-jm,…. ¿qué haremos?-
-…lo acordado-
-no tenemos nada de nuestro lado, ni equipo o armas, ¿Cómo acabar con ellos?-
-tengo un contacto, le veré hoy -
-…¿de quién se trata?-
-el hermano de vongola-
-…¿por qué siento que eso no es del todo bueno?
~porque él eta cautivo y será convertido mañana~
Una femenina voz hacía eco en el recinto; ambos hambres miraron hacia arriba y justo encima del la impresionante cruz que colgaba del techo estaba una mujer mirándoles insistentemente.
-¿tu quien eres?-
~no es necesario que lo sepan~
-…me supongo tienes una petición, a cambio de información-
~algo así, necesitan entrar y yo necesito que alguien pueda salir del territorio~
-… ¿confiamos en ella?
-¿tienes una mejor oferta?; bien escucharemos…pero primero tu…-
-nagi…y ustedes son reborn y coronello, los asesinos del clero, ¿no?-
-curioso hace años me encontré a una nigromante de la misma manera-
-y se te hará más curioso lo que tengo que decir-
Le mostraba su mano con un particular objeto en ella.
El por qué estaba frente a una viña no lo entendía, pero aún estando consciente de eso, tomo un saco de dinero y le pagó al vendedor; regresando la casa se percato de una particular ausencia, si, no se podía equivocar, esa presencia no se encontraba en la casa.
Entro, encontrando en la habitación de este a su pensativa madre.
-se fue…-
-Lo sé,…ya no volverá-
-me temo que perderá algo mucho más valioso que libertad-
-¿qué auguran las cartas?-
-… Aún no lo defino del todo, no sé lo que será…-
-extraño que haya cambiado tan repentinamente, hace unas noches no te costó adivinar su destino-
-hace unas noches todavía pensaba en su Hermano como giotto Vongola-
-¿a qué te refieres?-
-… a nada, avisa a hayato que esté listo para cualquier cosa, esta noche habrá luna llena…-
-gran ayuda, fue el primero que se opuso,…noto que ya no están los críos ¿qué les paso?-
-que les va a pasar, están con tetsuya, parece que se le da tratar con infantes-
Un incomodo silencio, hacer tiempo para tratar el asunto que le atormentaba la mente no le serviría de nada; ¿Qué más le daba preguntar?, no era nada fuera de lo común,…además,…quería de vuelta su habitación.
- no lo imaginaba,…. ¿Qué pidió hibari-sempai que hiciéramos con…. el monarca caído?-
-….creo que la pregunta correcta sería, ¿qué quieres tú que hagamos con él?...-
-…mi opinión no importa, al final de cuentas Hibari-senpai es quien toma la decisión, personalmente me gustaría echarle, quiero….-
-…pidió que lo matáramos…-
-…-la cara del chico hiso un rápido gesto que ni el percibió, uno que evidentemente afligió a su madre.
-no te preocupes,… nos será de utilidad esta noche-
-…si hay luna llena,… ¿carnada?-
-no,… tú y los críos necesitaran un refugio-
-… ¿Cuál es el motivo?-
-alguien muy particular despertara hoy,… no deseo que estés cerca para presenciar su renacimiento, no se augura nada bueno-
-¿será necesario advertirle del vongola?-
-¿serviría de algo?,...a estas alturas ya no podemos hacer nada-
-me supongo que no, el senpai no escucha;…. ten cuidado…-
-si pasa algo…-
-~que tonterías dices…~-
-~…toma a los niños y vete con el monarca…~-
-… ¿Por qué con él?...pensé que lo odiabas-
-… ~ ¿por que preguntar algo de lo que ya conoces la respuesta?~-
-… ¿no se qué tratas de decir?-
-su relevancia es tan importante en ti que estarás dispuesto a darle tú….-
-bueno ya,… entendí-Se retiró algo incomodo.
Caminando monótonamente por los pasillos de aquella cabaña, pronto topo con una puerta; con una botella y copa en mano, se decidió a entrar, mientras lo hacía pensaba que le diría pero al verle…su poco conocimiento de la vida, se esfumo; ahí estaba él, sentado en la cama… Esperando con esa amplia sonrisa que le erizaba la piel.
-ushishishi, te debo gustar mucho…, Ya has venido a verme por segunda vez-
-no se haga ilusiones-
-entonces dime ¿por qué la botella?,... Qué buen chico-
Ligero Sonrojo le invadió las mejillas, era verdad, ¿por que accedió a uno de sus caprichos?
-ushishishi, hasta aquí escucho tu acelerado palpitar,… Acéptalo, te gusto-
-jamás lo dije-
-pero no lo niegas-
¿Cómo debatir ese argumento?, Era verdad que últimamente le daban ganas de estar cerca de él, cosa que jamás sintió por nadie, pero no significaba nada;…recordar esas palabras, ~si pasa algo toma a los niños y vete con él monarca~, que podría pasar para que su madre tomara esa decisión tan peculiar;…Después recordó cómo se le oprimía el corazón al enterarse de la resolución de su amo…, lo que le producía era: incómodo, dolía, provocaba enojo…, le cortaba la garganta…
-¿piensas como te acercaras a mí?, despreocúpate solo ven y siéntate en mis piernas-
-no, sólo pensaba *qué ciego más molesto, ¿por qué no se pudo quedar mudo?*-
-desgraciado, te atreves a burlarte de un príncipe-
-es su culpa, deje de provocar-
-no lo deseo, aunque…Podrías darme algo más interesante que hacer…-
-no lo comprendo-
-ushishishi, ya lo harás,… ¿Me darás vino o tengo que rogártelo?-
Se acercó, tomo la copa, la lleno hasta el borde y se la dio; cosa curiosa, el príncipe tomo su mano le regreso la copa y le quito la botella.
-no se propase, no deseo soportar a un indeseable y ebrio-
-…entonces toma conmigo- le impulsaba a beber de la copa.
-yo no tomo...-
-si quieres estar aquí conmigo, harás lo que yo-
Tenía muchas cosas que hacer, esta noche empezarían unos acontecimientos relevantes en los que se vería envuelto, no se podía dar el lujos de embriagarse con un niño consentido….; pero la realidad es que se quedo, no quería, por alguna razón, alejarse.
Tomo la copa y la bebió ¿que podía pasar? Una o dos horas después lo dejaría, tomo un sorbo, estaba amargo quemaba la garganta y también la secaba, ¿cómo podía él bébele como agua?, dulce y seco a la vez, no le encontró placer a ese vicio pero al menos ahora podía intentar hablar con el arrogante.
-¿deseas preguntar algo?-
-… ¿como...¿cómo es parís?-
-…es un nido de ratas lleno de los mas inmorales pervertidos, sayones y rameras, aunque tiene un agradable clima y muy buenos artistas-
-… ¿por qué me pidió que me fuera con usted allá?-
-no tienes tacto para las cuestiones-
-no, ahora respóndame-
-ushishishi, ¿pero que te has creído al exigirme a mí?-
-….-
-…te propongo algo, acábate la mitad de la botella y yo te contesto-
-…no me gusta el sabor-
-entonces quédate con tu duda-
-está bien, pero cumpla, ¿me dirá el por qué?-
-claro, ahora ten- le pasaba la botella que poseía el.
El joven pensó que entre más rápido se acabara la mitad mas rápido se enteraría de la verdad y su razonamiento no era malo, pero para ser la primera vez que bebía y que empezara con coñage…, esto no pintaría bien.
Pocos minutos y ya llevaba un poco menos de un cuarto.
-¿te gusta?, es una buena cosecha-
-~eso espero me costó bastante~- jamás hablaba de mas pero la verdad parecía fluir de su boca casi tan natural como si respirara.
-curioso que lo digas, digo para alguien que *no toma*-
-~claro, lo compre para usted~-
-ushishishi, me lo imaginaba,… ¿te parece si jugamos algo?-
-¿de qué se trata?-
-son sencillas provocaciones, si no los haces te quitas una prenda-
-¿y si los realizo?-
-yo me quito una prenda, ¿te parece?-
-mejor si usted pierde me contesta una cuestión-
-prenda por respuesta…me convence; mas hasta que hayas terminado la mitad del licor te contestare la cuestión que te inquieta-
-…no esperaba menos de usted-
-¿trato?-
Cuanto podía tardarse en acabarse esa media garrafa, ya llevaba casi un cuarto y estaba bien, que mas daba, acepto.
-está bien-
-comencemos pues; te reto a….que te acuestes a mi lado-
-infantil, eso no es un reto,… está bien, deme espacio-
-acomódate- se hiso a un lado de modo que el menos pudiese entrar.
-¿siguiente?-
-impaciente, dame un poco de licor en la boca-
-más bien parece que soy su sirviente, vale aquí esta-
-bien, ¿quieres que subamos de tono?, para ser tu primera vez intentaba ser amable pero por mí no hay ningún problema,…iremos a tu ritmo-
-adelante, no tengo inconveniente es un simple juego-
-~y el desenlace será muy interesante~ desabotona mi camisa-
-…bien…-tomo cuidadosamente la prenda, desamarrando el cuello, desabotonando delicadamente cada botón; en algún momento ver esa piel blanca descubierta le agrado, intentando serenarse soltó el último tramo abrupta y bruscamente.
-ushishishi, ¿pero qué paso?, pensé que te estaba agradando-
-no diga incoherencias-
-… jm, ven siéntate en mis piernas-
-…no-
-entonces quítate la camisa,… era un trato-
-…eso quisiera; bien, solo no intente nada-
-mis manos están atadas,… ven-
Se acomodo en el regazo del rubio, este parecía divertirse; tal vez era su imaginación pero las cosas empezaban a distorsionarse.
-muéstrame tu poder, cierra la puerta desde esta distancia-
-jm, puedo hacer más que eso…pero ya esta- la puerta se cerró algo violenta como cuando el viento azota con fuerza.
-ushishishi-
-¿Qué es tan divertido?-
-~pronto lo sabrás~-
Las provocaciones fueron subiendo de nivel a cada propuesta, muchas no la cumplió, eran demasiado para él o simplemente no entendía la instrucción; en algún momento se vio únicamente cubierto por la sabana al igual que el monarca, para cuando el joven advirtió en lo comprometida de su situación era demasiado tarde ya había acabado la mitad de la botella; el licor le mareo provocando que su control no valiera nada, cosa que el rubio aprovecho, con el paso de las cuestiones le daba un beso ya fuese en la boca y a veces en el cuello; en un principio lo intento parar pero después …ya no le molestaba; ya se encontraba muy confundido y con el príncipe sobre de él abriéndole las piernas, cuando se dio cuenta de lo que idiota se vio…
-espere,…usted…me engaño…- entre respiraciones hablaba, el rubio se encontraba deleitándose con el cuello de joven.
-claro que no, tu quisiste jugar, además no veo que esto te moleste- le acariciaba la entre pierna.
Siguió jugueteando con el chico hasta que se dio cuenta de una desagradable presencia, esa mujer…
Lo pensó en el transcurso del día, tenía rato que no se divertía así, además en parís las mujeres no eran como él; inocencia corrompida aun pura, extraña y valiosa combinación….; recordó en ese momento una conversación con la madre del chico, al principio rechazo la propuesta pero ahora…, después de todo necesitaría de un lazarillo que hiciera de todo por el…aun cuando eso significa que no podría tomarle…
Contuvo su acción y se detuvo a pensarlo; al tomarle obtendría su fuerza, pero al tiempo, casi aseguraba, que ella aprovecharía su debilidad ¿Qué le haría a chico?…, no le molestaba que posesionara a la madre o a alguno de los críos molestos que se encontraban por ahí pero…
~ ¿Por qué no lo haces?, te está dando entrada~
-jm, vete al demonio, es mío; arreglas tus asuntos como puedas-
~que estúpido de tu parte, me las pagaras Belphégor~
El crio a bajo de él no entendió el por qué ese tipo se altero tanto pero estaba convencido de que era parte de su locura cotidiana.
-¿qué tanto vocifera?, el licor lo trato peor que a mí-
-puede ser…-
Se mantuvo inmóvil un momento y después se paró de la capa dejando al joven algo confundido.
-~…pudo hacerlo~-
-no me dio la gana-se encontraba frente a la cómoda agarrando un vaso y llenándolo con agua.
-~me tengo que retirar~…-
-me voy hoy a las 5; eres bienvenido, si quieres-
-… ¿cómo se irá?-
-tu madre me proporciono el transporte,…~a cambio de un favor~-
-…le deseo buen viaje…-
-acéptalo, la verdad es que te quieres largar conmigo a parís-
-…~no lo mencione~…-
-pero lo deseas; aquí nunca aprenderás nada ni veras nada, morirás tan ignorante como naciste; te ofrezco la puerta de salida-
-…jm, casi dice que será como mi sempai-
-eso suena bien, yo solo te diré rana idiota-
-… ¿por ese trato dejo este lugar?-
-ushishishi, ¿ósea que si lo estas pensando?-
-…me retiro tengo cosas que hacer-
Se levanto, tomo la sabana, se envolvió en ella y se encamino a la entrada.
-entonces adiós niño, dudo que nuestros caminos e vuelvan a cruzar-
Volteo a verle reflejado en el espejo, quedarse a su lado…, "si pasa algo vete con...", su madre se lo dijo… ¿Qué haría?; dejo el cuadro y miro por las ventanas del pasillo, ya pronto se pondría el sol,…pronto serían las 3…
Salió y se encamino a su habitación; al entrar, miro las pocas cosas que poseía, nunca le importo lo material, menos el mundo pero cuanto tiempo seguiría eso así, por primera vez había experimentado un sentimiento, no tenía ni idea de lo que era pero sabía cuál era la fuente,…alejarse de esa presencia le producía una incómoda presión en el pecho…y, ahora que sabía que jamás le vería de nuevo,…el dolor no se detenía…
-~ ¿qué es esto?~-
Pasaron las dos últimas horas; el príncipe ya se encontraba bajando las escaleras, el sirviente de esa mujer le acompañaría, se le dio la orden de no regresar por lo que terminado ese trabajo era libre de hacer o que le viniera en gana; cargando numerosos cofres y de mas artefactos se fueron dos horas, intentando convencer a los niños, que su ama le pido cuidara, se fue la ultima hora.
Camino por el empedrado que daba a un carruaje, valiéndose de un bastón se apresuraba a irse. Subiendo el escalón al interior del carruaje se percato de que él no llegaría, espero unos momentos y después dio la orden de que ya era hora de irse; ~vete antes de las 7 porque si se oculta el sol antes de que cruses el bosque, morirás esa noche~, ya no podía esperar más, pasaban de las 5.
-~esa fue tu decisión~; vámonos, estoy arto de este ambiente-
-sí, Belphégor –sama-
Los caballos empezaron a relinchar y el conductor estaba a punto de emprender el recorrido…
-¡espere!- de manera sorpresiva la voz de ese crio se dejo oír a lo lejos. El conductor se detuvo.
Con una sonrisa interna abrió la puerta de la carrosa y espero a que este se acercara.
-¿bienes a despedirte?-
-…no le doy la razón de nada, me molesta su persona, es engreído y mimado, detesto como se mofa de mi poca cultura y personalmente me encantaría verle 3 metros bajo tierra…-
-¿pero?-
-yo…deseo acompañarle-
-…sube-
El carruaje salía a todo galope perdiéndose entre el bosque que rodeaba al pueblo; una mujer de brazos cruzados miraba la ventana iluminada por la luz del ocaso, una lagrima rodaba por su mejilla,…la última vez que vería a su hijo…
~hiciste lo correcto hijo mío,… ahora a terminar con esto~- acariciaba en su mano un curioso objeto, un anillo de gran tamaño con un brillo muy particular.
