SAINT SEIYA ES UNICAMENTE DEL SR. KURUMADA.

De antemano me disculpo por mi retraso, espero y les guste el capítulo, por cierto n.n a cierta persona le debo ciertas imágenes n.n solo para decirle que la espera termino.

En la oscuridad de mi pecho: Cap12 Paraíso en destrucción.

Santuario. Grecia.

-He cumplido con mi tarea, Atena.

-Gracias, Mu. Puedes levantarte-la diosa hizo un ademan con la mano indicándole al caballero que podía retirarse-Shion ¿crees que hemos hecho bien? Podríamos empeorar las cosas-Saori se llevó una mano al pecho-Si tan solo me hubiera dado cuenta antes-dijo angustiada.

-Atena…-sintió la mano de Shion en sobre su hombro derecho-Esa arma, desde la época del mito es conocida por asesinar dioses, no veo porque no pueda destruir el amuleto de un dios menor-el patriarca camino hacia el ventanal más próximo y fijo su vista en la décima casa-Debemos confiar en Shura.

-Capricornio…

Roma. Italia. 5:00 am.

Le vio llegar a paso calmo y constante, el viento meneaba grácil su melena acu amarina y la sacudía frente a su impertérrito rostro de hermosas facciones.

-Afro! Hermano!-exclamo sorprendido el caballero de cáncer, por fin algo de quietud en medio de tanta tormenta-Por fin has vuelto-Ángelo fue al encuentro de su amigo y compañero-No sabes todo lo que ha pasado desde que te fuiste.

-…

Afrodita seguía caminando impasible con su armadura al hombro, el corto tiempo que había pasado en Grecia le ayudo a renovar fuerzas, las suficientes como para poner todo el peso de su armadura en un solo hombro.

-Supongo que ya te habrás enterado-expreso con pena el moreno-La anciana…ella…la asesinaron anoche-un reverendo ¿Qué? Se formó en la cabeza del recién llegado-Te equivocaste cuando me dijiste que no me estabas pidiendo que cuidara al mundo, sabes?-dijo con el mismo tono mientras apartaba la mirada y dejaba que el correr del viento le despeinara el cabello-Resulta increíble lo mucho que puede cambiar tu universo en tan corto tiempo. El mío lo hizo… y no sabes lo que se siente saber que tu mundo ha sido herido por dentro.

Se detuvo en seco, el acosador deseo de detenerse se hizo presente, pero no podía dar marcha atrás, ni siquiera ante él.

-Tal vez, lo mejor sea acabar con todo esto…-el fas ensombrecido de piscis solo hizo eco en el indistinto tono de su voz.

-¿Qué quieres decir?-pregunto extrañado-Contéstame ¿Qué ha dicho el santuario?

-Una vida mortal a cambio de una vida eterna…- musito para sí.

-¿Por qué vienes de negro?-Ángelo entrecerró sus ojos y Afrodita le dio la respuesta al verle directa y fríamente-Piscis…- los puños del moreno se cerraron con fuerza-Contesta!-demando arto por el silencio de su par.

-Se me ha dado una orden-en la mano del sueco apareció una rosa de tonalidad roja-Espero que sepas comprender-su voz se tornó aún más fría-Tal parece que acudiremos al mismo funeral.

-Ángelo?

En la puerta estaba Penélope, un vestido de tonalidad azul oscuro, sustituía al negro que su tía le había pedido jamás usar estando de luto.

De pronto, la rosa que Afrodita sostenía salió disparada por los aires, pero tan rápido como emprendió su camino así se detuvo…en la mano izquierda de Ángelo, por su mejilla derecha callo una gota de sangre causada por el rose de una espina puntiaguda. Cinco segundos de tensión y el sueco arremetió contra el italiano quien le embistió de la misma forma haciendo que ambos cayeran al suelo.

-Ángelo!

-Penélope, huye!-le ordeno él mientras forcejeaba con Afrodita en el césped.

-Pero…!

-HUYE!

El timbre de su voz se lo dijo todo, ya no era una orden, era una exigencia cargada acompañada de una petición, con las lágrimas aflorándole, Penélope corrió lo más lejos posible, aun en contra de su voluntad, pero sabía que las cosas empeorarían si se quedaba.

Cuando se percató ya había llegado al pueblo. Desde su pequeño puestecito, el niño de las manzanas vio pasar a la ansiosa mujer y no dudo en seguirla, la joven se detuvo a respirar de manera errática frente a una calle poco transitada cuando de improvisto sintió que alguien le tomaba la mano.

-Penélope!

-Dalei!

-Penélope ¿Qué te ha ocurrido? ¿Por qué estas así? Dime ¿de qué huyes?

-Por favor tienes que ayudarme!-dijo al filo de la desesperación.

-Cálmate-el chico la abrazo-Estas conmigo-volvió a tomarle de la mano-Ven conmigo, te llevare a un lugar donde puedas relajarte.

Ella se zafó de su agarre inmediatamente-No! No puedo dejarlo!

-Pero ¿de que estas hablando?

-Olvídalo, no puedes entenderlo!-le alego ella.

Él la tomo por las muñecas con fuerza-No, ahora no puedo dejar que te vallas.

-Dalei suéltame!-se zarandeó la chica-¿De dónde sacaste ese cuchillo?...-de la nada, apareció un auto a un lado del camino, el muchacho de la melena rizada arrastro a Penélope al interior del vehículo y este partió de inmediato, nadie más lo vio, nadie excepto el chiquillo del puestecito de manzanas que todo el tiempo se mantuvo oculto detrás de un poste.

-Tengo que decirle!

De vuelta al hostal.

-HG!...

-WR!

Ambos hombres se estaban estrangulando mutuamente, Afrodita estaba encima de Ángelo, las manos de este le presionaban cada vez más fuerte la garganta.

-Pi…scis…Eres… un…eres un- Ángelo levanto su puño y lo dirigió con ímpetu al rostro de Afrodita-Verdadero hijo de Puta!

El golpe le dio de lleno en la boca haciendo que la sangre saliera despedida, más Afrodita no le regreso el golpe, se quedó volteando a otra dirección dejando las manos en el cuello de su rival, pero sin ejercer la mínima fuerza.

-Tú no entiendes, Cáncer…

-Entender qué? Y quítate de encima! Maldito traidor!-Bramo el otro empujando a su "amigo" (si es que aún lo era) y quedando sentados en el verde pasto-Creí que eras mi amigo!

-Y aun lo soy!-le grito el sueco prácticamente en la cara- Pedazo de idiota ¿Qué no ves que solo trato de ayudarte?!-Ángelo le seguía viendo rencoroso, con una cara de: quiero matarte-Si, el santuario me mando a matarle, pero no es como tú piensas!

-¿Qué no es como yo pienso?!-espeto a los gritos indignado-Hacer que su corazón deje de latir ¿no es acaso atentar contra su vida? Si es como dices ¿Entonces qué demonios pienso?!

-Intento salvar su alma! Maldito animal incomprensible!-el chico se quedó pasmado y sin palabras. Aun jadeante, Afrodita busco lo poco que le quedaba de paciencia, respiro profundo y prosiguió-Ángelo, el collar absorberá su alma si no la liberamos antes de esta noche y no solo eso, el coliseo y sus influencias malignas la terminaran arrastrando tarde o temprano.

-Y esa es su única solución? Matarla?!-se puso de pie con torpeza.

-Y tú crees que yo la he pasado bien? llevo rato quebrándome la cabeza-el sueco hizo lo propio-Se suponía que esta era TU misión, no la mía y que tú debías hacerte cargo, por eso decidí tomar la responsabilidad.

Mascara intento decir otra cosa, pero las palabras no pudieron salir de su boca.

-SE LA LLEVARON! SE LA LLEVARON!-la atención de los dos caballeros fue captada por un niño pequeño que corría desesperado donde ellos.

-Tú…- cáncer lo reconoció de inmediato.

-Se la llevo, ese sujeto se la llevo!

-¿Qué?!

En alguna parte de Roma.

-Mi pusiste las cosas demasiado fácil mi amor-dijo Dalei sentado a la mesa en un salón elegante con una Penélope amordazada enfrente suyo-Mi idea principal era darle un tiro en la cabeza a ese tipejo, pero por lo visto alguien ya se me adelanto-el muchacho puso su tenedor y su cuchillo de vuelta en el plato-Pero que descortés, permíteme.

Con cuidado le quito la mordaza, Penélope le vio con fiereza-Sabia que eras despreciable, pero no que fueras capaz de semejante cosa ¿Cómo puedes pensar en matar a una persona?

-Pero mi cielo- dijo levantándole el mentón con un dedo, ahora que ella no podía moverse no podía dejar pasar la oportunidad-Pero si ya lo he hecho-se acercó a su oído y le susurro-Pregúntale a tu tía, ella sabe que no miento.

Los ojos de la joven se abrieron como platos-Entonces, tú…

-Eso no es importante ahora-dijo aspirando el perfume de la chica-Es hora de divertirnos…

En el pueblo.

Ángelo corría a toda prisa a la par de su hermano de armas con un único pensamiento en la cabeza

-Tengo que encontrarte antes de que llegue la noche-el chico miro al cielo iluminado-Pase lo que pase, no dejes que te alcance-presiono más su propio andar- Ángelo, que la noche no te alcance!

En otra parte de la ciudad.

Un gallardo hombre de acento español miraba con detenimiento una enorme edificación.

-Es hora… hay que cumplir con la misión.

Continuara…

Avances…

-Me…me siento mal…

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-No vamos a llegar!

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-Tú me darás la mejor noche de toda mi vida.

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-Ya detente, por favor!

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-La va a matar!

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-Penélope!

Lo lamento si me tarde, no siempre cuento con el tiempo que requiero, pero aquí les traigo un cap. Mas, espero y lo disfruten así como también espero leer sus comentarios, ya sean buenos o malos, les agradezco su compañía queridos lectores. Esto aún no termina, y recuerdo que alguien me pedía que dijera si esto terminaría bien, pues mi querida lectora, eso ni yo lo se. Abrazos.