Ya tengo el capitulo y espero que les guste, aunque quieran matar a Luna y seguramente a mi también XD.

Kung fu panda le pertenece a Dreamworks

Capitulo 12: secretos.

La vieja lechuza continuaba acercándose de manera casi amenazante. Extendió las alas de forma que resaltaba su figura, de por sí, aterradora. Luna retrocedió hasta topar con la pared.

-No puedes ocultar nada, niña- dijo la anciana mirando a la loba con aquellos enormes ojos amarillos.

-No, usted no puede saberlo todo, yo tengo... Hay cosas no podría saber de mi- dijo Luna con voz tartamuda.

-Yo te conozco mejor que tú misma.

Los soldados se extendieron por todo el valle. El ejercito de enormes bestias acababa de imponer los límites del pueblo, cerrando cada puente, cada entrada y salida del lugar. Imponentes gorilas y leones custodiaban los accesos. Todo a ordenes de Luna.

Las docenas de hombres marchaban por las calles luciendo armaduras de cuero y arma brillantes. Todos ellos con la mirada perdida en el vacío, no del todo conscientes de lo que habían hecho.

Luna sonreía satisfecha desde lo alto de la montana. Sus ojos violetas brillaban con emoción cuando sus tropas comenzaron a extenderse. Mientras los soldados paseaban por el pueblo atemorizando a todos, los maestros de kung fu cuidaban el palacio y a la loba.

-Luna- escucho su nombre y se volvió hacia Po.

-Sí, amor- dijo ella, luciendo su sonrisa ladina.

-Las tropas ya han aislado al valle, nadie entrara, ni saldrá- dijo el guerrero dragón sosteniendo las manos detrás de su espalda.

La loba de blanco pelaje volvió a sonreír con cierta malicia. Po se le acerco por detrás, ella no dijo nada, solo se dejo acariciar por las suaves manos del panda. Po se movía con maestría, tanta que era imposible creerlo. Luna se sentía complacida con aquellas caricias, tiernas y cautivadoras. El panda paso sus brazos y abrazo a la loba.

Desde las alturas, ambos miraban el avance del ejército, como los aldeanos se refugiaban en sus hogares cuando los guerreros de expresión cruel pasaban cerca.

-¿Qué opinas, Po?- preguntó Luna.

-Que eres hermosa- respondió él, mientras le besaba el cuello. – Y muy pronto, también poderosa.

La loba esbozo una sonrisa ante aquellas palabras, el panda tenia la razón, después de acabar con el valle de la paz, avanzaría con el nuevo ejército hacia Pekín.

-oo0oo-

-¡¿Dices que todo el tiempo tuviste una llave?!- exclamo Víbora.

Tigresa se encogió de hombros.

-Si- respondió mostrando la pequeña llave.

Mei Ling se puso en pie. Se sacudió el polvo y enfundo su espada.

Tigresa saco la mano por los barrotes y giro la llave. Un chasquido metálico le indico que la puerta estaba abierta. Las tres maestras salieron de su prisión, asegurándose de que no había nadie.

-¿Desde cuándo tienes una llave de la celda?- insistió Víbora.

-Oye, no lo sabes todo de mí- dijo Tigresa con una leve sonrisa ladina en el rostro.

Víbora arqueo una ceja, pero no dijo nada más. Siguió a sus compañeras atreves del laberinto de pasadizos grises antes de salir al salón de los guerreros. Para su suerte, no había nadie ahí, así fue fácil atravesarlo hasta el espejo de agua.

-¿Por qué te detienes?- exclamo Mei Ling tropezando con Víbora.

-No podemos salir por la puerta principal- respondió Tigresa agachándose y moviendo las manos a tientas por el suelo. – Tenemos que encontrar otra salida.

Mei Ling entre abrió la puerta y vio desde afuera un par de mastodontes gorilas parados con gesto severo. Cerró la puerta y regreso con Tigresa y Víbora.

-Tienes razón- dijo la felina- ¿Qué es lo que buscas?

Tigresa la ignoro y continúo moviendo las garras por el mosaico de jade. Pasaron apenas unos minutos cuando sintió un relieve, uno de los azulejos estaba suelto. Con sus garras Tigresa lo levanto, descubriendo una escalera de madera.

Mei Ling y Víbora lanzaron un silbido de admiración.

-Corran- Tigresa dio un salto hacia el agujero negro debajo de la escalera. Sus amigas le siguieron sin pensarlo. Después, ambas felinas regresaron el azulejo a su lugar.

Estaba muy oscuro. Los ojos felinos de Tigresa y Mei se adaptaron de inmediato, pero Víbora necesito algo de ayuda…

-¡Ten cuidado!-grito Tigresa- esa era mi cola.

-Lo siento.- se disculpo la serpiente.

Después de que Víbora empujara como diez veces a Tigresa y Mei, la maestra del palacio de jade se desesperó y levanto a la serpiente para llevarla en su cuello. El trayecto siguió sin más incidentes. Las tres maestras continuaron por el oscuro pasillo por algunos minutos, inhalando el aroma a moho y humedad hasta que, por fin, llegaron al final del túnel. Una escalera de concreto las recibió. Subieron y encontraron una trampilla de madera, después de eso lo único que hicieron fue salir de ahí.

-¡Tigresa, gracias al cielo!- dijo el señor Ping al ver a las maestras Salir del piso.

-¿señor Ping?-exclamaron las tres maestras.

El ganso compuso una sonrisa nerviosa.

-¿Cómo rayos fue que terminamos aquí?- dijo Tigresa mientras víbora se deslizaba hacia el piso.

-Eso no es importante ahora- dijo el ganso.

-¿Qué sucede?- pregunto Mei al ver el restaurante tan vacio, las mesas destruidas, el restaurante en general.

-sucede que el día de ayer llego un ejército y el valle ha quedado aislado, nadie puede salir.

-¿Acaso dijo "un ejército"?- cuestiono la felina de ojos carmín.

-Sí, eso mismo.

-Luna- gruño Tigresa dirigiendo su mirada hacia la cima de la montaña.

-oo0oo-

La leopardo llego a la cima y elevo la mirada hacia el majestuoso palacio de jade. Le costaba entender porque había sido convocada para ir a ayudar, no parecía nada fuera de lo común, excepto el extraño clima lluvioso, no había nada diferente.

Le felina de pelaje moteado comenzó a caminar en dirección del salón de los guerreros. El palacio estaba desierto, parecía que no había nadie ahí, lo que hizo que fuera más dificil comprender. Aun así, Song empujo las puertas y entro al palacio.

Detrás de las columnas se ocultaban, pero Song no pudo verlos. La felina paseo la mirada por el enorme dragón de oro sin percatarse de nada más. Un ligero cambio en el aire hizo a Song darse la vuelta…

-Tranquila- dijo Po extendiendo las manos.

-Po- suspiro ella- que alivio.

-Sí, ¿verdad?- El panda sonrío, de pronto los otros tres maestros aparecieron sonriendo de manera aterradora.

-¿Qué está sucediendo, Po?- exclamo la felina, asustada por el comportamiento de los maestros.

-Nada, Song, solo queremos mostrarte algo- dijo mantis con un brillo malicioso en los ojos diminutos.

La felina reacciono. Dio un salto mortal y con un par de piruetas logro escapar de Po. Comenzó a correr hacia la salida, pero Grulla se lo impidió, Song realizo un barrido de piernas y Grulla cayó al suelo, la felina estaba a punto de escapar. Abrió la puerta y comenzó a correr a cuatro patas.

-¡Atrápenla!-grito Po y un par de gorilas salieron de quien sabe donde para corretear a Song.

Los dos corpulentos soldados echaron a correr, pero no podían seguirle el paso a la bailarina. Ella era más delgada y rápida, en cambio ellos apenas podían correr.

Song casi llegaba a la escalera del palacio.

"Diez metros y ya"-pensó la felina con una sonrisa mental.

Cuando Song creyó que estaba a punto de escapar, sucedió. Un león salto frente a la puerta y atrapo a Song con un abrazo antes de que ella pudiera detenerse. La felina pataleaba en el aire y forcejeaba, pero el león era mucho más fuerte, así que no tuvo otra opción que dejarse llevar.

El soldado de melena castaña cargo a Song y la llevo frente al guerrero dragón.

-Po- suplico ella, pero el panda parecía indiferente.

-Llévala al calabozo- dijo Po cruzado de brazos, mirando casi divertido como Song era arrastrada a las celdas.

-oo0oo-

El maestro Shifu caminaba por el bosque de bambú. Las nubes grises de lluvia comenzaban a cubrir el sol cuando el llegaba al valle. Siguió su camino pensando en aquella extraña loba. Su reunión con el consejo había aclaro todo, algunas de sus ideas habían sido descartadas, paso un tiempo, pero al final logro encontrar la capacidad de Luna.

Esa loba era incapaz de controlar la mente. No podía con ese poder imposible, en cambio Luna tenía la capacidad de controlar la voluntad. Aquel don de decidir por uno mismo, ella lo arrebataba y usaba a su antojo. Controlaba las acciones de los hombres solo con su voz melodiosa.

-¡Alto!- exigió un lobo vestido con armadura.

-¿Qué?-exclamó Shifu, desconcertado.

-Se tiene prohibida la entrada a este pueblo- dijo un perro husky mostrando una espada.

Shifu dio un paso, pero la lanza del lobo le impidió seguir.

-Le dije que no puede entrar.

EL panda rojo dio media vuelta y después un salto mortal. Los dos guardias se miraron confundidos, pero dispuestos a atacar. Ambos se abalanzaron sobre Shifu con sus armas al frente. El maestro logro destruir la lanza y esquivar la espada.

El lobo lanzo un aullido de alerta. Shifu sabía que en menos de un minuto habría docenas de lobos ahí. Así que se decidió por el "modo sigiloso". El panda rojo golpeo al perro de forma que se estrello con el otro canino. Con los dos guardias inconscientes Shifu logro escapar saltando por los techos.

Tomas sostenía su arma en alto. Detrás de aquella puerta de madera se escuchaban gritos, gemidos, incluso algunos de sus compañeros suplicando piedad. El lobo de ojos verdes temblaba sin poder controlarlo.

Hacia unos minutos lo habían despertado diciendo que tenía que proteger al Señor, dueño de la mansión. Tomas obedeció sin replicar, pensando que cualquier amenaza seria neutralizada antes de poder entrar a los terrenos, no fue así.

Muchos golpes se escuchaban en la pared exterior. Los guardias que cuidaban la entrada habían sido eliminados, solo quedaba Tomas.

El lobo miro con los ojos abiertos, llenos de terror cuando la luz amarillenta entraba por la puerta de hierro. Una sombra de altura media, una silueta canina, oscura, estaba parada en el umbral de la puerta.

-Hola, Tom- dijo la sombra con una sonrisa.

-No, no, tu no- dijo él.

-¿Qué te pasa, Tomas? ¿Acaso me tienes miedo?-dijo La sombra.

Tomas negó con la cabeza. La loba lanzo una carcajada sonora cargada de desprecio y se acerco aun más.

-Ya baja esa cosa- La loba estaba a menos de un metro de Tomas, y de una patada le arrebató el arma.

El lobo temblaba, con la cola entre las piernas cuando vio el malvado brillo de diversión en aquella mirada sádica, emocionada ante el temor que le estaba provocando.

-No, Luna, por favor- suplico el lobo de ojos verdes.

La loba ensanchó su sonrisa mostrando los dientes. Tomas agacho las orejas con un último gemido de temor.

¿Qué le habrá hecho Luna a Tomas? Pues pronto lo sabremos, de mientras les respondo los reviews.

Leonard Kenway: Gracias :D, Luna lo sabe, eso todos lo sabemos :D. En eso te apoyo, Tigresa tendrá su venganza, descuida.

BrisTigressandPo: Que bueno :D, Me alegra que te guste la historia, por supuesto que habrá TiPo, no te preocupes por ese detalle. Wow, espero que puedas dejar a Luna con vida un ratito más. Gracias, espero que te haya gustado este capítulo.

Mimi-chan: No se, es algo que sabrás después, muy pronto, lo prometo. No quisiera romperte el corazón, solo que no quisiera dar muchos detalles. Gracias, bye.

Jeffersongongora; Noooooooooooo. No puedes hacer eso, ni siquiera sabes mi nombre, además no puedes, si lo haces no veras el final XD. Dark….Sálvame! Si, volviendo al cap. Si esta traumada, alterada, un poco psicótica. Bueno espero que te este gustando la historia.

Taffy1022: Hola. Si tienes toda la razón, de hecho es uno de los motivos de esta historia XD. En cierto modo, eso es lo que quiere eso, pero no diré porque. Y si, Song tiene un papel importante, bueno dentro de lo que cabe esperar. Si, si, si nadie lo tocara. Bye.

PD: Gracias :3, definitivamente voy a escucharlas :3