-Despertará en cualquier momento, pero no esperen que pueda declarar - esa voz femenina me despertó, me siento confundida y no sé por qué se supone que debería estar haciendo algo.
-Margarita Poma, ya estás a salvo – esa voz la conozco, pero aún no veo bien.
-¿Qué pasó? – Pregunto tratando de levantarme.
-Perdiste el control y Elías te aplicó una técnica de –
-Estás bien y es lo que cuenta, gracias Merri – el otro parecía enfadado al cortar su comentario.
-Pero dijeron que estaba con un sedante por sus secuestradores – agregó la mujer cotilla haciéndome pensar en sus palabras.
-Detalles – escupió el que parecía ser Merri, no lo notaba muy emocionado con todo lo que sucedía.
-Bags – me vino el apelativo de repente y forcé la visión hacia esa estoica figura que estaba de pie en la puerta – Psicópata infeliz, eres un maldito policía – Elías no estaba muy emocionado de que recobrara la memoria tan pronto, mi visión volvía de nuevo al igual que mis recuerdos.
-Margot, entiendes que eras el cebo de un par de violadores y estafadores al punto que parecías su cómplice – Bags estaba chequeando algo en su teléfono mientras hablaba – ya tienen la orden de arresto, estarán llegando pronto a tu casa para llevarlos bajo custodia, tu declaración bastará para enterrarlos en la cárcel hasta que los interrogue – esa maldita sonrisita le salió muy siniestra.
Las imágenes volvieron a mi cabeza y sentí nauseas – Tú no te quedaste atrás – escupí.
-Soy humano, puedo cometer errores – me dijo con una expresión seria y para nada arrepentido.
-Merri, no es momento de excusas, tendrás que declarar por lo que ha sucedido – intervino el tipo rubio como si yo solo hubiera sido un mero contratiempo y no un rehén en esa maldita casa.
-Ahora sé que no eres una mascota – debía sentirme herida, pero sabía a qué se refería Bags, este psicópata uniformado había pensado que yo tenía algo que ver con los pasatiempos de Dereck y Camilo, atrayendo a estúpidas chicas para ellos dos.
-Merri, te he dicho mil veces que esos métodos tuyos son demasiado –
-Lo que digas – Bags marcó un número con su móvil y Elías le quitó el aparato antes de que apretara la tecla 'Send'.
-Sé qué harás idiota, esta vez tendré que intervenir, apretó la tecla de cancelar y su rostro se puso pálido al ver el mensaje que apareció en pantalla, Bags se encogió de hombros mientras recuperaba el teléfono de un paralizado Elías y contestaba una llamada que ingresó a los pocos segundos.
-¿Explotó la casa entera? – Comprobó el bagstardo, yo lo miré boquiabierta – Sin sobrevivientes, ya veo, no, apliquen el procedimiento estándar pero asegúrense de que estaban sólo esos dos cuando ocurrió –
Un par de horas después sabría que Dereck y Camilo habían tenido un gran historial delictivo en varios países, que mi psicópata secuestrador era un detective de secuestros y su amigo era su compañero, el cual solo sabía de sus trabajos 'extracurriculares' al noventa por ciento.
Merri se hace llamar Bags, no podía culparlo por tener semejante nombre, también era convenientemente igual a mi trauma verbal, pero aún me debía una revancha por casi asesinarme al pensar que yo era parte de las fechorías de Dereck y Camilo.
