Nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la historia es de Drotuno, yo solo la traduzco.
Y, ¿quién más podría ser mi Beta? Solo ella me soporta :P Gracias a Erica Castelo por seguir conmigo.
CAPÍTULO 12
EDWARD
Pequeños y fuertes dedos se aferraron a mi espalda, y bajé la mirada, clavándola en la intensa mirada marrón oscuro que amaba tanto. Joder, sabía que había hecho que mi chica se cagara del miedo. Me deslicé dentro de ella tan profundo como pude, deteniéndome solo el tiempo suficiente para rozar un beso en sus labios.
"Lo siento, amor." La besé otra vez y dejé caer mi frente en la suya. "Estoy aquí. Estoy bien."
Asintió contra mí, su cuerpo temblando ligeramente. "Te amo," susurró, rodeándome con sus piernas.
"Oh, dulzura," dije con un suspiro, mis ojos cerrándose al sentir que me rodeaba por completo. "Te amo tanto, bebé…muchísimo."
Apoyando mis brazos a cada lado de su cabeza, comencé con un ritmo lento. Quería tomarme mi tiempo con ella, tanto tiempo como pudiera por el momento, porque sabía que muy pronto nos llamarían dentro del hangar. Nos habíamos provocado el uno al otro antes de que me fuera a MFQ, pero esto era diferente. Tenía que tranquilizarla, calmarla. Había perdido la cabeza, sucumbí a mi temperamento cuando el pendejo apuntaba su arma en mi dirección, y ella lo había visto todo, le dio a Jasper luz verde para dar el tiro. Probablemente era la primera vez que había tenido que tomar una decisión como esa. Yo debía haber estado más bajo control.
Mi polla se deslizó lentamente dentro de ella, y no pude contener mi gemido por lo bien que se sentía, pero aún más por lo deslumbrante que se veía cuando su cuerpo se arqueó. Inclinándome hacia su cuello expuesto, bebí su esencia, su sabor, incluso el toque de sudor que la hacía deliciosamente salada. Besando de su clavícula a su pezón, lo capturé en mi boca solo para escucharla jadear.
Sonriendo, nuevamente raspé con mis dientes su sensible pico, y se aferró a mí con más fuerza, sus caderas empujando contra las mías.
"Edward, más… con más fuerza…"
El piso del compartimiento de carga del helicóptero estaba duro y frío, y la bolsa para dormir que había sacado no era tan gruesa. No quería raspar su maldita espalda.
"Bella, te voy a lastimar," le advertí. "Ruédate conmigo, dulzura."
Asintió, y nos rodé hasta que ella quedó arriba, pero los dos gemimos cuando me salí de ella. Bella se apoyó con una mano en mi estómago al mismo tiempo que guiaba mi polla de vuelta dentro de ella.
Sujetando sus caderas, le sonreí. "Ahora, bebé… toma lo que necesitas."
Maldita sea, se veía jodidamente hermosa cuando tomaba el control. Una sonrisa engreída curveó sus labios, porque podía leerme mejor que nadie. Sabía que me estaba volviendo loco, que mi polla estaba más dura cuando ella estaba arriba. Me importaba una mierda si habíamos estado juntos ocho años. Ella seguía siendo la cosa más sexy que había visto en mi vida. Mis dedos apenas rozaron sus cicatrices y subieron para tomar sus senos, solo para girar los apretados picos entre mi pulgar y dedo índice. Nunca vi sus cicatrices de la forma en que ella las veía. Simplemente no podía. Ella las veía como imperfecciones hasta este día, aunque ya casi no era consciente de ellas. Para mí, representan lo jodidamente fuerte que es mi chica en verdad. Ella es belleza, fuerza y perseverancia en un cuerpo que la mayoría de los días me pone de rodillas.
Sus caderas se movieron sobre mí, girando, entrando y saliendo, subiendo y bajando, y podía llegar mucho más profundo de esa forma. Podía sentir y ver que estaba cerca, así que cogí su trasero para guiarla, para sostenerla mientras me movía con ella. El calor, la cálida humedad se contrajo entorno a mi polla a medida que nos acercábamos cada vez más a la cima.
"Vamos, Bella… córrete. Úsame, dulzura," la insté, tirando de ella hasta que apoyó sus manos a un costado del helicóptero, lo que puso esos dulces pezones justo sobre mi rostro. "Oh sí," dije con un suspiro, tomando uno en mi boca mientras continuaba guiando sus caderas.
Doblé mis rodillas, penetrándola y sonriendo cuando su respiración se detuvo, sus ojos rodaron hacia atrás y su boca se abrió. Estaba tan malditamente cerca, así que me incorporé un poco, recargándome contra un costado del helicóptero. Introduciendo mis dedos en su cabello, tiré suavemente para echar su cabeza hacia atrás.
"Se siente bien, ¿no es así, amor? ¿Se siente bien cuando me follas? ¿Cuándo montas mi polla así de dura?" Susurré contra su garganta, sabiendo que a pesar de que estaba metido en problemas, a Bella le encantaba que le hablara sucio.
"Dios, joder… sí…"
Le sonreí con suficiencia, mordisqueando su lóbulo. "¿Qué te excita más? ¿Montar mi polla, o montar mi polla en este helicóptero, dulzura?" Le pregunté, consciente de que mi Bella tenía una vena lasciva de más de un kilómetro de ancho. Cuando no respondió—o no pudo hacerlo, mordí su lóbulo. "¡Dime!"
"Las dos cosas, Edward," jadeó, su frente sudorosa al agarrar mi rostro para besarme hasta dejarme sin sentido.
"Buena chica," la elogié contra su boca. Deslizando mis labios por su cuello, mordisqueando y chupando, susurrando, "Estás cerca… déjame disfrutarlo. Dámelo. Quiero correrme contigo."
Sus movimientos se volvieron erráticos, pero lo apretado de su coño me acercaba cada vez más a correrme con jodidas ganas. Cuando estaba a punto de rogarle que se dejara llevar, se derrumbó en mis brazos.
Mi nombre era una mantra coreada en un susurro contra mi mandíbula. Sujetando sus caderas, la penetré una, dos veces, y la tercera vez provocó que explotara dentro de ella. Mis ojos rodaron dentro de mi cabeza, y la sujeté con firmeza a mí, enterrando mis gemidos en su cuello.
"Que me jodan," gruñí, mi cabeza cayendo hacia atrás con un golpe sordo contra el metal de la puerta del compartimiento de carga.
Ella soltó una suave risita contra mi mejilla. "Acabo de hacerlo, Edward"
"Cierra la boca, dulzura," jadeé con una ligera carcajada, pero nos recosté en la bolsa de dormir. Ella seguía encima de mí, y la rodeé con mis brazos, dejando un beso en su frente. "Siento haberte asustado."
"Solo… abrázame, ¿de acuerdo?" Me pidió en voz baja, sus dedos delineando el tatuaje en mi bíceps.
"Bien," acepté, sintiendo que finalmente se relajaba un poco y entonces empezó a quedarse dormida. La dejaría dormir por un rato, al menos hasta que el equipo nos necesitara o hubiera algún cambio. No era como si no supieran dónde encontrarnos. Sacudiendo mi cabeza, inhalé el aroma de su cabello, flores y fruta, cerrando mis ojos. "Sí, dulzura… esa fue la última vez que nos separamos durante esta mierda," le prometí en un susurro contra su piel, pero simplemente sonreí cuando dio un suspiro profundo.
~oOo~
Mis ojos se abrieron de golpe al escuchar voces en susurros y una discusión. Rodé mis ojos, frotando mi rostro con mis manos, pero miré mi chica que seguía pegada a mí como una lapa. Un vistazo a mi reloj me dijo que solo habíamos dormido unas cuantas horas, pero a estas alturas, tomaría cualquier puñetero descanso que pudiera. Bella se movió, su ceño frunciéndose en su sueño mientras envolvía una pierna en torno a mí con más firmeza, su mano prácticamente encajando sus uñas en mi hombro para sujetarme.
"Maldición, bebé," dije en un suspiro para mí mismo, sintiéndome como una total y completa mierda por asustarla. "Dulzura," le susurré, sacudiéndola un poco.
Se despertó abruptamente con un grito ahogado. "¿Edward?"
"Tranquila, tranquila," le dije para calmarla, quitando el cabello de su rostro. Le sonreí. "Creo que nos necesitan, pero tienen miedo de acercarse al helicóptero."
Resopló de forma adorable, pero asintió al mismo tiempo que se sentaba. Sostuvo la bolsa de dormir alrededor de sus senos, pero me miró por encima de su hombro.
"Siento haber perdido la cabeza, Edward," murmuró, sus dulces ojos suplicándome que entendiera.
"No lo hagas," le dije, sentándome para dejar un beso en su hombro desnudo y rodearla con mis brazos. "Esa fue mi culpa, Bella. Simplemente debí hacer lo que me decía, pero yo… e-estaba e-enojado y-y n-nervioso, ¿s-sabes?"
Asintió, tocando mi rostro. "No, lo entiendo, pero de verdad deberíamos entrar. Escuché a Mickey amenazando sus testículos allá afuera."
Me reí. "También lo haría. Le enseñé todo lo que sabe."
Bella soltó una risita. "Estoy segura que sí."
Fue algo desordenado con los dos vistiéndonos de nuevo. Aunque, no pude evitar detenerla cuando todo lo que tenía puesto eran esas jodidamente sexies bragas con camuflaje y aún más cuando metió su arma en su espalda baja por un segundo mientras ordenaba nuestra ropa. Cuando estaba arrodillada en el piso del compartimiento de carga con solo sus bragas y sus largos y oscuros rizos cayendo por su espalda, la atraje hacia mí.
"Bella, escúchame," susurré en su cuello. "Lo siento. Maldición, te prometo que no nos separaremos de nuevo. Ese fue un error de mi parte. ¿Está bien?"
Se quedó callada, poniéndose velozmente su sujetador y su camiseta, para luego girarse para quedar frente a mí. "No, así es como tenía que hacerse, Edward. Si hubiese estado ahí, realmente podrías haber perdido el control. ¿Sabes? Solo… en verdad no debes provocar a esos cabrones. A ellos no les importa; te matarán y seguirán adelante. Honestamente no sé lo que haría si algo te sucediera y no pudiera llegar a ti, ¿entendido?"
Algo en su tono de voz me recordó a la advertencia que Esme me había dado hace siglos, cuando habíamos estado cazando a esa perra de Lilith por llevarse a Bethy y acabábamos de enterarnos que Bella estaba embarazada de Sammy. Esme me había dicho que tenía que concentrarme, que si algo me pasaba, Bella continuaría por nuestros hijos, pero que en realidad nunca volvería a vivir realmente. Al ponerme en su lugar, estaba prácticamente seguro que yo moriría por dentro si algo le pasaba a Bella.
"Te amo," le dije simplemente, incapaz de explicar mis acciones o mi temperamento. "Estoy demasiado cerca a esto, creo," admití en un susurro, subiendo mis pantalones y sentándome en unos de los asientos para ponerme mis botas. Una vez que estuvieron atadas, apoyé mis codos en mis rodillas. "Tal parece que no puedo evitar hacer esto personal."
Bella terminó de vestirse en la bolsa de dormir, arrodillada entre mis piernas y bajando mi cabeza para que la mirara a los ojos. "Edward, nadie te está pidiendo que lo hagas. Esto es muy personal. Es tu papá, cariño. Todos los entendemos. Y mientras que todos lo amamos y respetamos… es tu padre. Eso lo hace mil veces peor para ti. Nadie te está juzgando. De hecho, creo que todos hemos hecho esto personal. No estás solo en esto."
Mi esposa amaba a mi papá, por lo que el que ella dijera eso significaba muchísimo para mí.
"Gracias, dulzura," apenas dije en voz baja.
Me besó, sonriendo contra mis labios y levantó el puto rollo de cinta adhesiva. "Te amo, Edward, pero usaré esto, te lo juro."
Sonriendo, la agarré y la abracé con fiereza. "No, no lo harás," gruñí en su cuello. "Si lo haces, tu pobre coño se quedará todo desatendido y esa mierda."
Gimió una suave carcajada, dándome un manotazo. "Cierra la boca, cariño. Entremos."
Ella agarró las puertas mientras me ponía la camiseta, y el sonido de una discusión en siseos llegó a nuestros oídos.
"Les digo, los golpearé en las bolas hasta el cansancio si siquiera se acercan a ese helicóptero," Mickey les advirtió a Emmett y Alec, cruzando los brazos sobre su pecho. "Denles un puto descanso, ¿sí? Eddie no ha dormido, Bellsy tuvo que ordenar un disparo a un francotirador…" Apuntó hacia Jasper. "Y todavía no tenemos una maldita idea de dónde está Carlisle. Solo cálmense de una puta vez. ¿De acuerdo?"
Sonriendo al ver su actitud protectora, sacudí mi cabeza. "En descanso, niña salvaje," le ordené, agarrando su hombro cuando Bella y yo nos acercamos.
"Solo digo," bufó, rodándoles los ojos a los chicos, que parecían ansiosos. "Ahora vean. Joder, los despertaron."
Bella soltó una risita, besando la mejilla de Mickey. "Viviremos. De todos modos, ¿qué es todo esto? ¿Felix?"
Mickey empujó a Emmett cuando abrió la boca para hablar. "¡Cierra la boca!" Espetó exasperada antes de volverse de nuevo hacia nosotros. "El único cambio es que Felix todavía está siguiendo el paquete. Pensó que se detendrían en alguna parte, que lo mandarían por avión a alguna parte, pero nos envió un mensaje cuando cambiaron de vehículos. De modo que sigue en el camino, y curiosamente, se dirigen hacia el norte justo como pensamos que lo harían."
"Maldita sea," dije, agarrando mi cabello antes de volverme a poner la gorra. "Esos son unos buenos dieciocho mil kilómetros. Estará mucho tiempo en la carretera sin dormir. Esa mierda es peligrosa, sobre todo si lo ven. Sácalo, El." Miré a Eleazar, que estaba negando despacio. "Podemos monitorear el progreso de la caja con los rastreadores GPS. No hay necesidad de exponerlo."
"Puede arreglárselas muy bien, Ed," replicó, pero estaba frotando su barbilla pensativo. "Puedo sacarlo, pero creo que el hacer que los siga puede funcionar a nuestro favor. Si se detienen en el camino o se encuentran con alguien más… ¿ves a lo que me refiero? Significará que ya tenemos a alguien ahí, alguien que puede darnos información antes de que volemos hacia allá."
"Muéstrenme dónde están," demandé, y Mickey nos llevó de regreso dentro del hangar al otro extremo, dónde estaba instalada la mesa.
Kurt estaba monitoreando un mapa de la meseta de Siberia Central, donde el rastreador del uranio aparecía a casi unos ciento setenta kilómetros al sur de nosotros. Un vistazo al reloj me dijo que habían viajado durante la noche después de dejar MFQ. Tener más de un hombre en el transporte era beneficioso para ellos, ya que podían cambiar de conductores, pero no aminoraba mi preocupación por Felix al estar allá afuera como un puñetero lobo solitario. Pero El lo conocía mejor que yo, así que no tenía opción más que aceptar su palabra.
Sacudí mi cabeza despacio, frotando mi rostro con mis manos. "Está bien, déjalo, pero mándale un mensaje diciéndole que no quiero que se exponga y que vigile su jodido entorno."
"Lo haré, chico," accedió, sacando su teléfono y enviando el mensaje. "Aunque, Felix es como Jasper," añadió, señalando con su barbilla hacia el hombre en cuestión, que estaba sentado a la mesa trabajando en su rifle. "Puede pasar días sin dormir y todavía hacer su trabajo."
"Muy bien," dije, caminando hacia la pared donde colgaban armas.
"¿Qué estás pensando, Ed?" Emmett preguntó en voz baja viniendo a pararse junto a mí.
Me di la vuelta, recargándome en la larga mesa de trabajo. "Pienso que estamos en lo correcto, que los hombres de Stefan van directamente a Norilsk." Clavé mis ojos en los de Bella cuando se nos acercó. "Si ese el caso, necesitamos un plan, y no sé si no deberíamos llegar antes que ellos ahí. ¿Tú qué crees, dulzura?"
Mi chica frotó sus sienes y asintió, pero se volvió de nuevo hacia la mesa. Desenrolló un enorme mapa de nuestra área. "MFQ está aquí," comenzó a decir, apuntando un dedo a la porción más baja. "Norilsk está aquí arriba. Se puede decir que estamos en el medio. No creo que haya mucho de aquí a Norilsk, para ser honestos."
"No lo hay."
Todos levantamos la vista cuando la voz de Irina llegó a nuestros oídos, y oculté mi sonrisa cuando el pobre de Kurt casi se tropieza con sus propios pies para llegar a ella. Llevaba una bandeja y una canasta, y tomó las dos de sus manos.
Emmett soltó un resoplido a mi lado, dándome un manotazo en el hombro, pero sacudí mi cabeza. Ahora no era el jodido momento para tomarle el pelo al chico por su aparente capricho con nuestra anfitriona. Aunque, con una sonrisa y una ceja levantada en dirección a Emmett, sabía que retomaríamos ese tema más tarde.
"Gracias," le dije, señalando la gran cantidad de comida que Kurt y Mickey estaban desempacando.
"De nada," dijo con una sonrisa. Dio unos golpecitos en el mapa que Bella había estado estudiando. "Aunque, tiene razón. No hay mucho entre aquí y Norilsk—unas cuantas granjas y pequeñas villas, pero nada que pudiera serles de ayuda." Dio unos golpecitos en el mapa un poco hacia el sur de Norilsk, pero le echó un vistazo a la pantalla con la locación del GPS. "Si siguen usando ese camino y llegan a esta cordillera de montañas, casi podrían estar seguros que Norilsk es su objetivo final."
Miré por encima del hombro de Bella y asentí. "Es un riesgo," murmuré, principalmente para mí mismo, pero Bella asintió de acuerdo. "Si lo tomamos, volamos al norte, y llegamos antes que ellos, entonces estaremos en Norilsk cuando esos bastardos llamen para un intercambio. Cortaremos tiempo."
"Bueno, chico," dijo Alec con un suspiro, agarrando mi hombro. "Entonces tendrás todo el poder. Checa esto." Sostuvo una tableta con una sonrisa. "Le dije a las chicas que accedieran a una trasmisión de satélite de Norilsk. Que revisaran la mina Mayak. ¿Ves la actividad?" Cuando asentí, continuó. "Ahora, échale un vistazo a lo que puede hacer la Shelly de El."
Sentí la sonrisa perversa que curveó mi rostro a medida que la trasmisión hacía un acercamiento a la mina, en especial el edificio afuera de la mina, lo que parecían ser las oficinas. Alec pudo arrastrar la foto por todos lados para mostrar el área donde había apartamento tras apartamento. Todo el área estaba cercada y vigilada, los jodidos detalles tan claros que podía ver que los bastardos estaban usando armas automáticas.
"Mierda, ¿puedes conseguirme un total con las locaciones?"
"Está hecho, Ed," Alec me dijo con una sonrisa. "Hay unos veinte hombres. Tal parece que cambian de turno cada diez horas o algo así. De dos a tres hombres en la reja principal todo el tiempo, dos en la puerta principal del edificio de oficinas. Hay un guardia en constante movimiento dentro y alrededor de la planta procesadora, y finalmente, hay cuatro… de verdad, cuatro bastardos en la entrada de la mina. Y eso es afuera. He visto tres más entrar y no salir por horas."
"Bueno, caray," Bella dijo en voz baja, pidiendo la tableta. Su dedo movió la foto en todas direcciones, pero seguía volviendo a la entrada de la mina. "Entonces, ¿la mina en sí es tan importante como para necesitar siete guardias?" Preguntó, pero sabía que mi esposa en realidad estaba pensando en voz alta. "Y Carlisle habló de unos veinte o más hombres…"
Se alejó y comenzó a pasearse de un lado a otro despacio, sus ojos estudiando esa imagen de satélite. Se sentó rápidamente frente a la laptop. "Igor, activar."
"Sí, señorita Bella…"
"Necesito un mapa de los túneles de la mina Mayak. El más reciente que puedas localizar. Luego quiero saber la diferencia entre Mayak y las otras minas. No quiero producto o tamaño. Me refiero a qué instalaciones están bajo tierra."
"Como desee…"
Ella me miró. "¿Qué pasa si… qué pasa si Carlisle está ahí?" Preguntó bajito, pero sus ojos se estrecharon un poco. "Sé que es una suposición, pero en serio…"
"Sí," estuve de acuerdo, dejando un beso en el tope de su cabeza. "Esa idea cruzó por mi mente."
La laptop pitó, y sonreímos al ver el rostro de Alice aparecer en la esquina. "¿Los túneles? ¿En serio?"
"Sé que estás algo molesta con Igor, pero tienes que confiar en él en algún momento, duendecillo," Bella le dijo en broma. "Chernobyl fue un fallo técnico, pero últimamente, ha sido de gran ayuda."
"Lo sé," respondió con una sonrisa. "Está aprendiendo, pero no estoy llamando por lo que estás haciendo. Les llamo por la última llamada de rescate que recibieron en Kiev."
Esa mierda llamó la atención de todo el mundo. Todos nos reunimos alrededor de la laptop, esperando que se explicara.
"Está bien, está bien, está bien," repitió, asintiendo para sí misma. "Les dije que usaron el internet y una IP fantasma… clonándola y enrutándola por varias ciudades…"
"Alice…" Todos gemimos.
"Te amo, chica, pero no te molestes en explicar toda esa mierda. Solo dinos qué hizo que nos llamaras," Bella dijo con una sonrisa dulce y paciente en su rostro.
Alice sonrió. "Bien, bien, bien. Entonces… he estado rastreando esa dirección IP. La usaron de nuevo, ¿y recuerdan cómo la gente de Eleazar pudo escuchar esa conversación? Bueno, seguí su ejemplo. Se creyeron listos al cambiar de teléfono a computadora, ¡pero no tanto!" Levantó un dedo. "¿La persona que la usó? Yury Spektor. ¿Saben dónde estaba?"
"Norilsk," le respondí.
Sonrió y asintió, apuntándome. "Sip, sip, sip. ¿Y quieren saber algo más?" Preguntó, pero no se molestó en esperar una respuesta. "Hice una comparación de voz entre él y el que los llama. Edward, tenías razón. Es Yury quien te llama, pero adivina a quién más está llamando…"
"A George Stefan," Boris al fin habló.
"Correcto," Alice dijo emocionada. "Que es la cosa más tonta que pudo haber hecho, porque ahora estoy siguiendo de cerca a Stefan, y no está con el transporte en el que está el uranio. Sin embargo, estaba cerca de MFQ cuando ustedes lo estaban."
"Le informaré a Felix para que se mantenga alerta. Lo más probable es que Stefan los esté siguiendo, si no es que va a volar hacia allá," comentó Eleazar, mandando otro mensaje de texto, pero bufó una suave carcajada. "Así que el bastardo en realidad no se acerca a las armas que está movilizando." Sacudió su cabeza. "Interesante. Eso va a tener que cambiar. Quiero su trasero con todas las de la ley por robarme."
Asintiendo, volví a mirar a Alice. "Quiero tu opinión sincera, Alice… ¿Crees que sea posible que mi papá esté en Norilsk? ¿Qué haya estado ahí todo el tiempo?"
Tomó una respiración profunda. "Tal vez, sí. Tendría sentido. La desaparición de Carlisle ya se ha hecho global, así que no es como si pudieran moverlo. Si lo que estamos viendo en esas imágenes de satélite es verdad, entonces tendrían la suficiente seguridad para impedir que sea visto. Ya sabes, mantenerlo oculto, pero cerca cuando lo necesiten."
"¿Qué quieres hacer, chico?" Alec preguntó.
Me puse de pie, caminando una vez más hacia el muro de armas. Me quité la gorra, froté mi cabeza, solo para volvérmela a poner. Encaré a todos en el lugar.
"Tenemos que enfrentar el hecho de que mi papá puede que esté o no esté ahí," comencé a decir, recibiendo algunos gestos afirmativos de cabeza. "También le debemos a Maslov…" Hice una ligera mueca. "El pendejo trató de hacer llegar el mensaje, pero fue demasiado tarde. Sin embargo, su familia y trabajadores inocentes siguen bajo amenaza en Norilsk. Por lo que… dicho eso… nos concentraremos en seguir el uranio, simplemente para matar dos pájaros con una puta piedra encabronada."
Bella sonrió, sacudiendo su cabeza, pero me guiñó un ojo. "Quieres interceptar a Stefan en la mina. ¿Quieres entrar con toda la artillería? ¿O en silencio y en la oscuridad?"
"En silencio y en la oscuridad, dulzura. Si mi papá no está ahí, entonces al menos llamarán pronto, y podemos arreglar un intercambio… o uno de esos putos cabrones armados sabrá dónde está," le dije.
"Tal vez el mismo Stefan," añadió Eleazar con un brillo en sus ojos mientras frotaba sus manos.
Me volví hacia Jasper y Emmett. "Esto va ser un asalto total—una operación encubierta," les dije. "Quiero que lo planeemos. Que entremos completamente armados. Incluso tal vez con protección aérea." Señalé hacia las armas colgando de la pared. "Emmett, hay algo que podamos montar en el helicóptero, ¿algo que Eleazar pueda manejar?"
"Oh, sí," Emmett canturreó con una enorme sonrisa. "Definitivamente podemos equiparte con algo."
"De acuerdo, bien. Empieza primero con eso." Me giré hacia Bella. "Quiero que trabajes con Mickey… familiarízate con un arma automática. Ya te he enseñado antes; solo practica un poco."
"Sí, está bien." Asintió.
"Jasper, Alec, ustedes vienen conmigo y Alice. Quiero ver cada ángulo de esta mina, sobre todo con los planos de los túneles que Igor encuentre. Vamos a tener que ser listos. Ellos son más que nosotros, pero si entramos sin ser detectados, podemos reducir el número al mismo tiempo que liberamos a esas personas, y no solo detendremos a Stefan, sino que podremos hacer un trato por mi papá. Solo tenemos hoy para planear. Ese cabrón va a llamar mañana, y cuando lo haga, quiero estar ya dentro de Norilsk y con el puñetero control. ¿Entendido?" Pregunté.
"¡Señor!"
Por último, me volví hacia Boris. "Aquí es cuando se te va a necesitar. Siéntate… cuéntame de esa maldita mina."
Sonrió, asintiendo un poco. "Pensé que nunca lo pedirías…"
~oOo~
"Concéntrate, Bells," instruyó Mickey. "No estás acostumbrada al contragolpe. Inténtalo de nuevo."
Emmett y yo levantamos nuestras cabezas del trabajo que estábamos haciendo dentro del helicóptero para ver a Bella preparar la Sig (1) y tirar del gatillo. Sonreí cuando los jodidos blancos de latas, botellas, y fruta vieja explotaron en la cerca uno por uno. Se giró rápidamente, y disparó unos cuantos tiros más hacia el blanco que Eleazar le había instalado. Y que me jodan, si la silueta no tenía agujeros en el corazón y la cabeza, a pesar de que tenía poca luz.
"Maldición, es una excelente tiradora, lo juro," dijo Emmett con una sonrisa. "Sería letal detrás de un rifle de francotirador."
Echándome a reír, asentí. "Lo hemos intentado. Tienes razón; da miedo detrás de la mira, pero no se puede quedar quieta por mucho tiempo. Es como nosotros en eso. Preferiría estar haciendo algo."
Emmett se rio entre dientes. "Muy bien." Bajó la vista hacia el soporte que habíamos montado en el piso del helicóptero, lo sacudió un poco. "Eso debería ser suficiente, Ed. Vamos a colocarla."
Colocamos la ametralladora en su montura, y Emmett la giró solo un poco, asegurándose que tuviera un alcance decente fuera de la puerta del compartimiento de carga. Puse un par de cajas de municiones junto a ella.
"Es israelí, pero es jodidamente potente y la maldita puntería es casi perfecta," Emmett comentó con un gesto de cabeza en aprobación. "El va a patear algunos traseros con ella. ¿Listo para cargar ese Humvee (2)?"
"Sí, adelántate y sácalo del hangar," le dije, señalando el área junto al helicóptero. "Asegúrate de enviarlos con el equipo más pesado. Si salen en la siguiente hora, tal vez puedan alcanzar a Felix."
"Hooah," respondió, corriendo de vuelta al hangar a paso ligero.
Tomé una respiración profunda y la dejé salir. El plan quedó listo hasta el último minuto. Necesitábamos mucho equipo y teníamos demasiada gente de mierda como para volar con todos. Iba a enviar a Alec por delante con un equipo antes de que siquiera saliera el sol. Quería que exploraran el terreno alrededor de la mina Mayak en Norilsk, que encontraran una posición decente para el rifle francotirador de Jasper, y buscaran debilidades que nosotros no podíamos captar en las imágenes de satélite. Iba a enviar a Kurt para que estuviéramos conectados no solo nosotros y Felix, sino también Alice e Igor. Él sería su principal fuente de información.
Pasé frente al hangar, sacudiendo mi cabeza cuando escuché a Jasper y Emmett discutiendo sobre qué armas querían. Sabían lo que necesitaban; ahora esa mierda era un debate de preferencia. Me paré detrás de las chicas, estudiando a mi Bella cuando apuntaba y disparaba otros tiros más. Todavía se estaba adaptando a la sensación. Con la nueve milímetros en su mano, era certera, pero con lo que podríamos enfrentar, quería que todos fuéramos armados hasta los dientes.
Mickey dio un paso hacia atrás, ofreciéndome la Sig que había estado usando y haciendo un gesto con su barbilla a Eleazar para que cambiara los blancos.
"Dulzura," le dije, revisando el cargador de mi arma. Bella se volvió para mirarme, viéndose preocupada, pero le sonreí. "Impresionante trabajo, bebé, pero ahora… haz lo que has estado haciendo… pero hazlo en movimiento. ¿Comprendes?" Cuando no me respondió, le pregunté, "¿Quieres que te lo muestre?"
"Por favor," dijo con voz baja.
Cuando el Humvee salió del hangar, me volví hacia Mickey. "Asegúrate que carguen los lanzacohetes, bastantes cargadores y municiones, y los chalecos. Y creo que El dijo que tenía unos NVG. Esos nos serán muy útiles, niña salvaje."
Mickey se rio, me dio una palmada en el hombro, y apuntó a Bella. "Es una tiradora poca madre. Debe hacerlo bien en movimiento."
"Estoy seguro que lo hará," le dije riéndome entre dientes, guiñándole un ojo a Bella.
"¿Qué son los NVG?" Mi chica preguntó.
"Gafas de visión nocturna. Puede que las necesitemos," le dije, preparando la Sig en mis manos. "Dulzura, concéntrate. Vamos a entrar en silencio… hasta cierto punto. Estoy seguro que una vez que despejemos el perímetro, entonces la entrada a la verdadera mina será el infierno en la tierra. Así que asegúrate de usar lo que sea en que te puedas ocultar, para cubrirte. ¿Entendido?"
Asintió. "Está bien. Muéstrame lo que quieres. Yo te copiaré."
"Bien."
Echando un último vistazo a mis alrededores, hice una pequeña trayectoria con obstáculos—detrás de la SUV de El, la esquina del hangar, la orilla de la cerca, y finalmente tirado de estómago debajo del avión de Peter. Di mis tiros a los cuatro blancos que Eleazar había montado. Dos eran de papel, y dos eran botellas de vidrio. Una de las botellas se rompió en pedazos, y mis blancos de papel fueron tiros a matar—los dos atravesaron el corazón.
Bella sonrió. "Fallaste uno."
"Entonces, gáname, dulzura." Le di una nalgada en el trasero antes de retroceder mientras El remplazaba los blancos una vez más.
La pequeña estatura de Bella—como la de Mickey—la haría un blanco imposible. Podía mantenerse agachada, arrastrarse por espacios pequeños, y moverse más rápido que las mayoría de los hombres. Es por eso que las iba a enviar juntas otra vez. Sonreí cuando imitó mis movimientos, mis disparos, y finalmente el clavado debajo del avión.
"¡Ja!" Sonrió con orgullo, apuntando en mi dirección. "¡Las dos botellas y dos tiros a la cabeza!"
Riendo, la envolví en un abrazo, agarrando el arma de sus manos. "Eres fantástica, Bella. Todos lo sabemos. Pero necesito que permanezcas alerta, que permanezcas tan cubierta como puedas. ¿Está claro?"
"Sí, señor," murmuró contra mi mandíbula. "Conozco el plan, cariño. Estoy bien."
"Hablando de planes," dije con un suspiro, echándome hacia atrás y echando un vistazo encima del Humvee. "Tenemos que ponerlos en marcha. Ahora." Le hice un gesto a El en el campo para que se acercara, tomando la mano de Bella y dirigiéndonos a ellos. "Alec, Jasper, Kurt, Boris… ¡es hora!"
Alec se acercó a mí, agarrando mi hombro. Ya estaba casi totalmente vestido para la misión, pero sonrió. "Yo me encargo de esto, chico. Si ese camino que Irina nos enseñó está despejado, estaremos ahí mucho antes del anochecer. Todo el tiempo estaremos conectados por radio."
"Diez-cuatro," respondí, asintiendo una vez. "Jasper, te quiero a ti y a Boris en alto, ocultos, y en silencio."
"Entendido, Ed," Jasper respondió, colocando su equipo en la parte de atrás del vehículo antes de caminar hacia mí. "Es mejor de esa forma." Señaló con su pulgar a Boris detrás de él. "No es bueno en tierra con esa cojera, y ya probó en Chernobyl que es un tirador letal. Si la jode, solo le disparo desde mi posición."
Soltando una carcajada, asentí. "Entendido."
No era que no tuviéramos confianza en Boris. Mi papá había jurado que era digno de confianza, Esme creía que estaba bien, y no había sido nada más que franco desde que había salvado nuestros traseros en Chernobyl. Simplemente no era alguien con quién hubiéramos trabajo antes, de modo que eso nos volvía recelosos. Jasper tenía razón; la edad de Boris y su vieja lesión en la pierna lo hacía un mal elemento para asalto por tierra, pero perfecto para ser un ojo en el cielo.
"Todos escúchenme," grité, soltando un silbido agudo para llamar su atención antes de agarrar el mapa que estaba en la puerta del lado del conductor. Caminé hacia el capó del Humvee, extendiendo el mapa. "Una última vez," declaré, señalando un punto en el mapa. "Ustedes se van a encontrar con Felix justo en esta cresta. Él todavía está siguiendo el uranio, y por lo que sabe, se dirige directamente a Norilsk. Mi equipo irá detrás de ustedes. Nos encontraremos en este punto," les dije, señalando una colina que me daría bastante espacio para bajar sin alertar a los pendejos vigilando la mina. "En ese momento, Mickey, Emmett y Bella se quedarán en tierra y preparados. El estará conmigo en el aire. Quiero que todos mantengan encendidos sus auriculares y conectados. Los quiero listos. ¿Entendido?"
"¡Señor!"
Asintiendo, enrollé el mapa y se lo di a Kurt. "Suban. Salgan de aquí. Y por amor de Dios… manténganse a salvo."
(1) El SIG SG 550 (Sturmgewehr 90) es un fusil de asalto fabricado por Swiss Arms AG de Suiza. Se considera uno de los fusiles de asalto más precisos fabricados en serie.
(2) El Humvee es un vehículo militar multipropósito que posee tracción en las cuatro ruedas. Ha suplantado en gran parte los papeles servidos antes por el M151 MUTT de 2,5 toneladas; también los del M561, sus versiones ambulancia M718A1 y M792, el CUCV, y otros vehículos ligeros de los militares de los Estados Unidos. Los Humvee fueron denominados originalmente como Hummer, pero ese término fue reservado más adelante para un vehículo civil utilitario SUV basado en el Humvee.
Pobre de Bella, sí que le dieron un buen susto. ¿Pero quién no quisiera ser ella para que la calmaran de esa forma? *levanta la mano* Y ya vi que ustedes también, picaronas jajajaja. Un buen receso para la parejita porque se acerca el momento clave, cada vez está más cerca y el siguiente capi será el enfrentamiento con Stefan y sus hombres, que fueron quienes les quisieron robar las carcasas de los misiles y que lograron, porque ellos se los permitieron, robarles el uranio. La pregunta es, ¿a qué juega Yury? Está jugando en dos bandos, con su primo, el hijo de Alexander Gunter y quién lo traicionó, Stefan que ahora quiere vender el uranio al mejor postor. En fin, ya veremos qué tal le sale el jueguito. Muchas gracias a quienes se toman su tiempo para dar gracias por el tiempo dedicado a esta traducción, no cuesta nada hacerlo y espero que las lectoras silenciosas puedan animarse a dejar por lo menos sus saludos.
Gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Yoliki, Merce, Jimena, Anita, Pera l.t, Blue Armanda, SandraSance, Shikara65, Lila, lagie, yashira8229, YessyVL13, EmDreams Hunter, BereB, beaele, Antonia, lauritacullenswan, Tecupi, Ali-Lu Kuran Hale, paosierra, Adriu, Anastacia T. Crawford, Marlecullen, tulgarita, Medialuna, Pam Malfoy Black, lizdayanna, Pili, Andrea Ojeda, Sully YM, Sei, debynoe, beakis, niyus1205, Mafer, Maribel, Ericastelo, ValeWhitlockGrey, MarieCM, angelabarmtz, glow0718, bbluelilas, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo.
