Bueno, noté que unos capítulos atrás dejé algo "colgando", y es el tema este que Caitlyn iba a conseguir que Sum fuera invocadora. Vale, pues allá vamos, en este capítulo se hablará de eso. Sé que en el anterior capítulo dejé algunas cosas un poco... "Calientes", por así decirlo, pero don't worry que ya iré desarrollando el SumxJinx y el VixCait, que me he pasado dejándolo aparcado xDD Bueno pues espero que os guste este capítulo, que sepais que bueno, todo lo que se pueda decir de Sum de ahora en adelante me lo he ido inventando sobre la marcha (como todos mis fics, por eso sólo puedo escribir one-shots xDD), y que nada de éste fic (ni de ninguno de los otros) se ha planeado. Todo ha sido fruto de vuestras ideas y sugerencias mezcladas con mi pequeña enfermedad mental. Debo también comentar de que la aparición de Ezreal, como un usuario me pidió, será en breves, no preocuparse. Si queréis añadirle más ingredientes a este potaje, ya sabéis, sólo decidlo y oído cocina!

Bueno, gracias de nuevo a todos mis comentaristas y lectores, a los que OTRA VEZ no puedo nombrar uno por uno porque son las 4 de la maldita mañana porque mi "inspiración" es tan cabrona de aparecer sólo en esas horas, y recordar a esos autores que me leen que PLZ ACTUALIZAD VUESTROS FICS QUE ESTOY CON MONO VALE? he estado 12 capítulos de mi fic aguantándome las ganas de decirlo pero por Dios necesito esa droga TT TT no véis que sufro? Subid algo! JOOOOO!

Sin más dilación, a leer!


-¿Procedencia?

-¿Puede especificar?

-Lugar de nacimiento.

-Freljord.

-¿Edad?

-Veintidós.

-¿Localización actual?

-Piltover.

-¿Padres?

Sum sintió una punzada en el corazón tras la pregunta.

-Huérfana.

-¿Hermanos u otros parientes?

-Dos hermanos. No tengo a nadie más.

-¿Puede decirme si convive con ellos?

-Cada uno vive en un lugar distinto. El menor en el Monte Targon, cerca de Urtistán, y el otro hace quince años que se fue a Aguas Estancadas y no lo volví a ver. Hay posibilidades de que esté muerto.-Contestó con pesar la vecina.

Caitlyn estaba detrás de ambos, cerca de la puerta del despacho, asistiendo la entrevista. No se sentía cómoda con las preguntas que le realizaban a la muchacha, pero debía reconocer que mediante ellas estaba conociendo cada vez más a Sum. Desconocía que Sum fuera originalmente de Freljord -quizá eso explicase su gran complexión-, que su nombre de pila fuera Uschi Vogel, tampoco sabía que los padres habían fallecido ni que tuviera hermanos repartidos por Runaterra. Lo que no llegaba a entender, era cómo había llegado la chica a ganarse el sobrenombre de "Sum".

-Bien, ¿situación laboral?

-Los fines de semana trabajo en un restaurante como cocinera. El resto de la semana acudo a la Universidad de Piltover a recibir clases.

-¿Qué estudia?

-Ingeniería robótica aplicada a la medicina.

-Interesante...-El hombre de avanzada edad terminó de rellenar la ficha técnica.- Ahora le realizaré una visión del alma. De esa prueba depende tu acceso a la Academia, ya que determina si tu espíritu es apto y tiene capacidades para invocar... O de lo contrario no. ¿Está de acuerdo con ser sometida a dicho registro?

-Estoy de acuerdo.

-Acompáñeme por favor.

Ambos se levantaron de sus asientos y se dirigieron a la puerta, Caitlyn los siguió cuando salieron, situándose al lado de Sum.

-Déjeme explicarle cómo sabré si es apta o no para ser invocadora, es sencillo.-Comenzó el anciano, caminando por delante de ambas chicas por los corredores del gran y antiguo edificio.- Hay tres tipos de almas: las Incapaces, que son aquellas que no tienen la fuerza suficiente para invocar y las Potenciales, las que deben ser entrenadas para desenterrar ese poder, son las más comunes. La tercera es casi imposible de encontrar. Muy pocos son aquellos que la portan, sin embargo, son las más fuertes y poderosas. Tanto, que sólo aparecen como máximo diez cada milenio. Ese tercer tipo de alma es el Espíritu Final y, al igual que las Almas Potenciales, necesitan ser estimuladas para aprender a controlar ese infinito poder. Lo que diferencia un Alma Potencial de un Espíritu Final es que éste último puede invocar fuera de la Academia, en cualquier punto del mundo y a cualquier hora del día, no necesita el poder del Nexo porque este tipo de alma es como si fuera uno errante. También tiene otra peculiaridad, y es que el Espíritu Final puede invocar a un campeón y fusionar sus almas, sus cuerpos y sumar sus fuerzas, pero eso no siempre es bueno. Si el Espíritu Final fusiona muchas veces su alma en invocación dentro de un límite de tiempo, va perdiendo su alma poco a poco hasta correr el peligro de que ésta desaparezca del todo, por lo que un Espíritu Final no puede abusar de su poder.

Llegaron hasta una puerta gruesa de madera de roble, de unos diez metros de altura, que finalizaba el trayecto del pasillo empedrado y el amplio recibidor.

-Eso significa que si un Espíritu Final invoca, por ejemplo, a Volibear... ¿Éste se convierte en oso?-Preguntó Sum, curiosa, mientras el anciano sacaba un manojo de llaves y abría la gigantesca cerradura de acero de la puerta.

-Físicamente sí,-Respondió el señor, adentrándose en la sala e invitando a Sum a entrar.- se transformaría en una bestia que mezclara rasgos de ambos. Para que la fusión funcione, ambas almas, la de invocador e invocado, deben de estar en sincronía, abrazarse y aceptarse la una a la otra. Ésto es aplicable tanto a Almas Potenciales como a Espíritus Finales, ya que si no la invocación podría terminar en desfase en los Campos de Justicia... O en un desastre en el que los espíritus de ambos se devoren entre ellos hasta destruirse en el caso de los Espíritus Finales cuando éstos invocan fuera de la Academia.

Caitlyn intentó pasar al cuarto, pero fue detenida por el anciano.

-Lo siento, Caitlyn, pero sólo pueden entrar el invocador y el examinado.-Dijo el hombre con voz suave.

-Esperaré aquí, entonces.

Las viejas bisagras se quejaron cuando el veterano empujó la pesada puerta de roble para cerrarla. Caitlyn se dirigió al alfeizar de uno de los grandes ventanales y se sentó. Nunca antes había entrado a esa sala y, sinceramente, le mataba la intriga. Si fuera Vi, hacía ya un rato que hubiera tirado la puerta abajo y se hubiera presentado con toda la cara a ver que había allí dentro. Pero Caitlyn no era así. La Sheriff no portaba ese nombre por nada, era el pináculo del orden, la ley y la justicia. Si una de las normas de la Academia prohibía la entrada a campeones a esa sala, debía respetarla. Así era las reglas.

. . .

-¿Qué es éste lugar?-Cuestionó Sum, asombrada por el gran espacio que se abría ante ella.

Grandes muros sin esquinas, una edificación cilíndrica, la rodeaban con sus frías piedras. No había ventanas, el techo era una cúpula. El centro del enorme pabellón lo presidía una gigantesca roca azulada que emitía luz propia. En el suelo, a una distancia prudencial de la piedra brillante, había trazada una línea que la rodeaba hasta formar un círculo perfecto.

-Primera prueba superada.-Dijo de repente el invocador, acercándose a la roca.

-Pero... Si no he hecho nada aún...-Sum estaba sorprendida.

-Luego se lo explicaré.-Respondió el invocador misteriosamente. Éste se paró ante la línea que lo separaba del peñasco azul.- Si quiere, puede acercarse a ese enorme pedrusco. Es un Nexo. Nunca habrás visto uno tan de cerca, ¿verdad?

Sum avanzó asombrada hacia la luminosa superficie, pasando de la línea donde el invocador estaba parado. Las pupilas de éste se dilataron y su mandíbula cayó por su propio peso cuando vio cómo la chica caminaba sin dificultad hacia el Nexo e incluso lo llegaba a tocar.

-Es... Lo más hermoso que he visto en mi vida...-Comentó la muchacha sin salir de su asombro.

-No puede ser...-Balbuceó el anciano tras ella.

Sum comenzó a sentirse mareada tras haber mantenido unos segundos la mano en el cristal y la retiró, retrocediendo un poco y cogiendo aire. Era como si su corazón se hubiera inflamado de repente y sus pulmones estuvieran sobrecargados de oxígeno. Sentía su cabeza extrañamente ligera y la mente ida. Siguió devolviendo pasos poco a poco hasta quedar casi al lado del invocador.

-Tú...-Seguía farfullando el hombre, intentando alcanzar a la chica, pero parecía como si una fuerza invisible le impidiera acercarse al cristal azul.- ¡Ven aquí, chica! ¡Al otro lado de la línea!

Sum obedeció y caminó todo lo veloz que pudo hacia el anciano, cargando con el peso de aquel inexplicable y repentino cansancio que le había asaltado.

-Venga aquí, ¿se encuentra bien?-Dijo el invocador preocupado, poniéndose de pie por sus propios medios y asistiendo a la chica.

-Sí, sí.-Replicó Sum rápidamente.- Sólo estoy algo cansada...

El anciano cogió un brazo a la joven y se lo pasó por los hombros, sirviéndola a ésta como apoyo. Sum arrastraba los pies, de pronto pesaban una tonelada. Salieron los dos por la puerta y el hombre dejó a Sum recostada contra el marco tupido de adornos para volver a cerrar la sala.

Caitlyn escuchó la gran cerradura de la sala para ver salir de allí a la vecina pálida como la nieve, sujetada por el anciano, quien la dejó apoyarse en la columna que enmarcaba la gran puerta. Corrió hacia ellos par verificar el estado de la chica.

-¡Sum! ¡¿Estás bien?! ¡¿Qué ha pasado?!-Exclamó la Sheriff, sujetando el gran y pesado cuerpo de Sum cuando se derrumbó sobre ella.

-Cait, me siento mal... Quiero dormir...-Murmuró Sum con un débil hilo de voz, acomodando su cabeza en el hombro de la oficial.

-¿Se puede saber qué le has hecho, invocador?-La voz de Caitlyn transmitía una furiosa autoridad imponente mientras intentaba sostener a una freljoriana abatida en toda regla con su, en comparación, pequeño cuerpo.

-Ha conseguido tocar un Nexo...-Respondió aún impactado el anciano, con los ojos muy abiertos.- Se ha sobrecargado con la energía y ha podido con ella.

-¿Pero se recuperará?-Cuestionó la Sheriff preocupada, notando la tranquila respiración profunda de Sum en su cuello.

-Pues claro...-Dijo el invocador, acercándose a ella para ayudarle a soportar el peso de la chica.- Ten en cuenta que lo que tienes ahora mismo encima... Es un Espíritu Final...