Shinichi estuvo toda el día en la escuela desconcentrado. No había podido encontrar nada que contradijera su teoría y eso lo estaba volviendo loco. Quería mucho a Kaito y que él fuera el ladrón que había perseguido lo ponía en una situación difícil. Después de todo, pensaba que debía pagar por sus delitos.

Luego de un largo día en el instituto, pasó a su casa primero. Había decidido enfrentar la verdad fuera cual fuera, pero necesitaba estar tranquilo. Bebió una taza de café, y buscó por última vez en su computador lo que había buscado todo el día: si existía una noticia en los periódicos que revelara la fecha exacta del accidente de Kaito. Si el accidente había sido antes de la desaparición de Kid, no tendría de qué preocuparse.

Por alguna extraña razón, no había ninguna noticia que coincidiera con las características del accidente. Había encontrado cuatro noticias que podían ser el accidente de Kaito. Una era antes de la fecha del último robo de Kid, por lo que la descartó. Otro había sido la misma noche de ese robo, pero decía que el joven involucrado había muerto en el lugar. En ninguna de esas estaba escrito cuál el nombre de las personas involucradas. Las otras dos que tenía eran después de esa fecha, una era de una mujer, y el último era un hombre que había quedado grave, pero ni el nombre ni la edad coincidían con los de Kaito. Debido a eso, la mente de Shinichi estaba aún más confundida.

"No encuentro nada… No sé qué hacer… ¿qué haré con él? No sé si pueda seguir estando con él si... Si llega a ser así... … No, no, no, no he encontrado nada aún. No debo anticiparme. Puede que no sea cierto..."

Finalmente después de un largo rato, se rindió. No había conseguido nada. Y cada similitud que había recordado entre ambos durante el día la había ignorado. Quería pensar que todo sólo era su imaginación, por lo que sentía la necesidad de poder encontrar una evidencia externa.

Queriendo olvidar todo, se dirigió a la casa del mago. Abrió la puerta, pero parecía no haber nadie.

—¡¿Kaito?!

Shinichi recorrió el primer piso y luego subió al ver que no había nadie. Encontró a Kaito durmiendo en su habitación.

—¿Y así me esperas…? —dijo Shinichi sonriendo.

El detective entró en la habitación y se sentó en el escritorio que había. Empezó a revisar las cosas que tenía encima, algunos libros, su computador, y algunas cosas extrañas que suponía que servían para trucos de magia. Aburrido, encendió el computador y empezó a navegar por internet para entretenerse, olvidando por un momento la sospecha que tenía.

Después de 15 minutos, Shinichi sintió un fuerte golpe a su lado. Asustado, miró hacia la cama del mago y vio que Kaito estaba en el suelo, al lado de la cama, apenas sentándose.

—¡Ayyy! —dijo Kaito sentándose en el suelo mientras se frotaba el brazo.

—¡¿Kaito, estás bien?! —dijo Shinichi acercándose inmediatamente.

Kaito lo miró confundido, vio su habitación, luego miró a sus manos como si estuviera sosteniendo algo y suspiró.

—Qué alivio, sólo fue un sueño…

—¿Estás bien?

—Si, no te preocupes —dijo sonriendo—. No es la primera vez que me caigo.

—¡Pero no es normal caerse cuando uno duerme! ¿Qué no puedes estar quieto ni siquiera cuando descansas?

Shinichi ayudó a Kaito a levantarse y luego ambos se sentaron en la cama.

—¡No es mi culpa! Estaba soñando... Aunque fue un sueño demasiado loco. Algo así jamás sucedería...

—¿Qué clase de sueños tienes?

—Soñé que estaba en un dirigible y me lanzaba al vacío.

—¿Qué? —dijo Shinichi extrañado—.¿Por qué harías eso?

—Tonto, no me tiraba porque quisiera, era para salvar a un niño que habían lanzado al vacío...

—¡¿Qué?!

—Yo estaba en un dirigible, creo que era para algo en especial, no sé. Estábamos volando. Todas las personas dentro estaban asustadas porque había unos hombres que tenían unas armas. Y este niño, estaba encarando a esos hombres, muy serio… parecía más un adulto. Y de pronto, uno de esos hombres lo tomó, y lo tiró por la ventana. Al verlo caer, yo fui y me lancé detrás de él, no lo pensé. Sólo sabía que tenía que salvarlo.

Shinichi se puso pálido al escuchar la historia. Era una historia antigua, pero la recordaba muy bien. Era lo que había pasado en el dirigible del tío de Sonoko, cuando fue salvado por Kaito Kid.

—Kaito… ¿puedes describir al niño? —dijo Shinichi un poco nervioso.

—Tenía como unos 6-7 años, pelo negro… y usaba lentes grandes… Por alguna razón, sueño a veces con él.

—¡¿Q-Qué?! ¿S-Sueñas con él? Nunca me habías dicho eso... —dijo el detective muy impresionado.

—Sí, a veces lo hago. Pero no sé quién es…

Shinichi tomó su celular y nervioso buscó unas noticias. Encontró una que hablaba del "Asesino de Kid", salía una foto de él como Conan. Al encontrarla, Shinichi se la mostró.

—¿Podrías decirme si se parecía a él?

—¡Sí, es él! ¡Ése es el niño! Lo conoces, ¿cierto?

Shinichi se levantó y empezó a caminar nervioso.

"Entonces tenía razón, tenía razón… esto no puede estar pasando… no puede ser, no puede ser, no puede ser... "

—¿Qué pasa, Shinichi?

Las palabras de Kaito interrumpieron los pensamientos del detective. No sabía qué hacer en ese momento.

—¿Q-Qué me puedes decir sobre el niño, Kaito? ¿Tienes algún recuerdo? ¿Qué pensaste al verlo?

Kaito se quedó en silencio pensando en si seguir hablando o no.

—Cuando vi que lo lanzaron, sentí que debía salvarlo no sólo porque estaba en riesgo… Había algo en mí que me decía que no podía dejar que le sucediera algo malo. Como si él fuera importante para mí de alguna manera. Por eso sé que lo conozco. Lo puedo sentir, no es cualquier persona.

Shinichi lo miró un poco confundido y sorprendido de las palabras de Kaito. Que pudiera tener esos sueños y esos sentimientos por él lo hacía sentir extraño. Se preguntaba en qué punto de su rivalidad habían desarrollado un lazo tan fuerte como para que Kaito ahora dijera que era alguien importante para él.

—¿Cómo puedes estar tan seguro de que lo conoces? ¿D-De que es así en realidad? —preguntó Shinichi.

—Hay algo en él… no sé qué es… La primera vez que soñé con él, tuve el primer impulso de alejarme. Pero luego… él siempre me mira sonriendo, desafiante, como si tuviéramos un tipo de complicidad. Además me da seguridad cada vez que sueño con él. Como si yo pudiera ser completamente sincero, él me entendería y me ayudaría… Como si tuviéramos algo en común…

—¿Algo en común?

—Sí. No sé cómo explicarlo. ¿Puedes decirme ahora quién es él? Tal vez hablar con él me ayude —dijo Kaito serio.

—Sí, él es… él es… es el niño que vivía con Ran hasta hace un tiempo... Pero él se fue de Japón… es difícil saber dónde está...

—Ohh, ya veo… entonces... no podría juntarme con él… ¿Por qué estás nervioso?

—N-No lo estoy Kaito… S-Sólo estoy tratando de pensar si podemos localizarlo, pero no sé dónde está…

—Estás mintiendo.

—¡Claro que no! Es que... no sé si sea buena idea buscarlo...

—Eh, ¿por qué Shinichi?

—Es que… No era un niño muy normal, y siempre se metía en muchos problemas y cosas peligrosas... Como el padre de Ran es detective, lo seguía a todos los casos y salía detrás de todos los criminales, se metió en problemas muchas veces… Y tal vez fue en algo peligroso que se involucró y tú lo hiciste con él, o por ayudarlo… Quizás no sean cosas tan agradables que deberías saber o recordar...

Kaito lo miró dudando un poco. Había algo extraño en sus palabras.

—No te preocupes. Si está lejos, igual no podré hablar con él, no importa —dijo el mago despreocupado para luego cambiar de tema—. ¿Llegaste hace mucho? Lo siento por quedarme dormido.

—¿Eh? No, sólo recién… hace poco —contestó apenas el detective.

—¿Cómo estuvo tu día?

—Bien…

Kaito lo miró preocupado. Se notaba que algo no estaba bien.

—¿Qué te sucede? —dijo Kaito—. Estás muy raro. ¿Pasa algo malo?

—Es que… Perdón, estoy muy distraído. Tuve un día complicado, tengo muchas cosas en la mente.

—Entiendo... Vamos a relajarnos entonces —dijo Kaito sonriendo—. ¿Vamos a comer?

—Te traje el pastel que querías ayer… pasé a comprarlo cuando venía para acá.

—Gracias, Shinichi.

Kaito lo abrazó y Shinichi se sintió muy extraño. Apenas reaccionó, abrazándolo de vuelta, sin poder dejar de pensar en lo que ahora sabía.

En ese momento, el teléfono de Shinichi sonó interrumpiendo el abrazo de ellos. El detective se apresuró a buscar su celular y contestar la llamada.

—¿Si?... ¡Hattori!... Bien, bien, ¿y tú?

Kaito al escuchar que era el detective del oeste prefirió salir de la habitación, ya que siempre terminaban conversando de casos aburridos durante un largo rato, así lo dejaba hablar tranquilo. Por mientras bajó a la cocina a buscar el pastel que le había mencionado el detective.

Por su parte, Shinichi se sintió aliviado al estar solo. Por un momento se quedó callado, solo en la habitación, pensando en cómo iba a lidiar con el mago ahora.

—¡Kudo! ¡Oye, oye! ¡¿Me escuchas, Kudo?!

Las palabras de Heiji al otro lado del teléfono lo hicieron reaccionar.

—Sí, sí. Aquí estoy. ¿Qué decías?

—Oye, Kudo, ¿estás bien? —dijo su amigo preocupado.

—La verdad… estoy confundido ahora mismo.

—¿Qué pasó?

—Descubrí que… algo muy importante sobre Kaito, algo que sucedió y que él no recuerda y no sé qué hacer al respecto. No puedo decirte qué exactamente ahora…

—Vaya… para ponerte así sí que debe ser algo malo…

—Sí… la verdad no sé qué hacer… cómo hablar o relacionarme ahora con él... si debo contarle o no… Esto cambia todo...

—Oye, oye, tranquilo. Así como hablas pareciera que quieres dejarlo... ¿no irás a terminar con él?

Shinichi suspiró.

—La verdad… lo estoy pensando…

—¿Tan grave es?

—Un poco...

Hattori al escucharlo se quedó en silencio un momento. Luego muy alegre le volvió a hablar.

—Oye, ¿por qué no vienes a Osaka por unos días?

—¿Eh?

—Sí, sí, te llamaba porque iba a ir a visitarte mañana, ya sabes que no nos vemos hace tiempo y no tengo clases hasta en unos días. Pero ya que me cuentas eso, creo que tú deberías venir.

—¿De verdad podría ir?

—¡Claro! Te hará bien, te dará tiempo para pensar y alejarte un poco. Ver todo con distancia para saber qué hacer. También le hará bien a tu novio, si te ve que cambias de actitud así de la nada le va a afectar. Al menos hasta que puedas tomar una decisión.

—S-Sí… creo que tienes razón. Gracias Hattori. Me iré esta misma noche.

—¡Claro! Te espero. ¡Nos vemos!

Shinichi cortó la llamada y suspiró. De verdad que sentía que no quería estar ahí con Kaito en ese momento y ahora podía irse sin tener que dar muchas explicaciones. Empezaba a sentir un leve dolor de cabeza debido a la situación.

Después de relajarse por un momento y pensar en qué le diría, el detective fue a buscar a Kaito al primer piso.

—¡Kaito!

—¿Sí? ¿Ya terminaste de hablar? —dijo Kaito sonriendo.

—Sí… escucha, voy a tener que ir a Osaka…

—¿A Osaka? ¿Por qué? —dijo el mago sorprendido.

—Hattori me llamó para que le ayudara con un caso… Al parecer es un asesino en serie, un caso muy complicado, y como ya hemos trabajado juntos, me pidió que fuera para poder solucionarlo pronto.

—Ah, sí entiendo —dijo un poco triste—. Bueno, espero que lo puedas resolver pronto. Si es un caso así de serio, supongo que te vas a ir hoy mismo, ¿no?

—Sí, debo irme lo más pronto posible.

Kaito de pronto lo abrazó fuertemente.

—Te estaré esperando, Shinichi. Por favor… no te demores mucho, ¿ya?

Shinichi sintió una fuerte angustia con las palabras del mago y también lo abrazó fuertemente.

—Haré todo lo posible… —dijo Shinichi.

Después de eso los dos jóvenes se besaron por un momento como despedida. Luego se miraron a los ojos por un momento. Shinichi sólo sentía contradicción en su interior.

"Sus ojos... definitivamente es él... pero es tan distinto. Es tan feliz y tierno y... buena persona... Le gustan las bromas, pero... no es el criminal que siempre me imaginé..."

—Shinichi…. ¿está todo bien?

—S-Sí, lo está. ¿Por qué?

Kaito al escuchar su respuesta se quedó un momento observándolo. Luego sonrió.

—Por nada. Que te vaya bien.

—Cuídate, ¿ya? No quiero que te estés sintiendo mal por no cuidarte. No hagas nada extraño.

—Está bien... Ten un buen viaje.

Kaito se quedó con una extraña sensación. Veía que Shinichi había estado actuando raro, pero no quiso insistir, sabía que el detective era reservado y que sólo hablaría cuando se sintiera seguro. Pero eso le hacía sentirse triste. De alguna manera el detective estaba un poco más frío de lo normal.

Shinichi se fue con un nudo en la garganta. No sabía qué pensar. No sabía cuando volvería. Sólo sabía que necesitaba salir de ahí pronto para poder pensar tranquilo. Fue a su casa a ordenar una pequeña maleta y salió al rato para pasar primero a la casa del profesor Agasa antes de irse a la estación.

Haibara lo recibió sorprendida, lo hizo pasar y el detective le contó todo lo que había sucedido.

—Tiene sentido —dijo ella—. Él practica magia también y las fechas coinciden.

—Pero ¡¿qué hago ahora?! ¡Llevo tratando de atraparlo desde hace meses y ahora…! Él no parece una mala persona… le gusta hacer bromas, pero de ahí a ser un ladrón…

—¿Lo entregarás a la policía?

—No… Sí… ¡No! No puedo hacer eso ahora si él no sabe quién es… Lo interrogarán y no podrá decir nada… Y en su estado, puede que tenga una recaída si de golpe se lo llevan detenido… Además… nunca lo busqué fuera de sus robos, siempre sentí que si lo atrapaba debía ser en esa situación, no… no así, de esta manera... ¡Ahora entiendo todo! Porqué reaccionó a la foto de las joyas, porqué era tan bueno en escabullirse, en aparecer de la nada… Porque yo sentía esa familiaridad… él también me lo dijo, que sentía como si ya nos hubiéramos conocido... ¡¿Cómo no me di cuenta antes si era tan evidente?!

—Los sentimientos nublan la racionalidad, ¿no? —dijo Haibara sonriendo—. Tal vez no lo querías ver. Preferías hacerte el tonto a cualquier pista que te llevara a esta conclusión.

—¡Idiota…!

—Pero si es así Kudo, ¿quiénes eran los que lo perseguían esa noche? Me refiero al día de su accidente. Según me cuentas él iba en moto, no como Kid, y no era la policía los que lo seguían.

—No lo sé…

—¿No encuentras que es extraño? —dijo la científica.

—¿Qué cosa? —dijo Shinichi curioso.

—Un ladrón que nunca ha robado nada, que siempre devuelve todo. Que es perseguido la noche de uno de sus robos por alguien que no es la policía… Y reacciona extraño cuando el falso Kid habló el día de su supuesto robo.

—Si, es extraño… es como si anduvieran detrás de él ¿Por qué lo harían? ¿Qué relación tiene con esos hombres? Además su patrón es extraño. Robar sólo durante las lunas llenas... Y siempre anuncia su robo, como si quisiera que la policía siempre estuviera cerca. Y con sus habilidades, podría haber sido un ladrón de bajo perfil que robara grandes cantidades de dinero. Pero no es así… Tal vez estoy exagerando… tal vez no es algo tan terrible, pero… ahora mismo no es algo que pueda tolerar...

—¿Y qué harás ahora? —dijo la científica.

—No lo sé… Por ahora, iré a Osaka unos días. Y espero estar más claro cuando regrese.

—Espera un poco.

Haibara se levantó y fue a su laboratorio. Cuando volvió, trajo dos frascos con pastillas.

—En un frasco están tus antídotos diarios. En el otro está la dosis necesaria si sufres un ataque allá.

—Gracias Haibara.

—Pero, tienes que prometer no andar por ahí persiguiendo criminales. Sabes que eso te afecta.

—Sí, lo sé… Sabes que me cuido.

—Te cuidas hasta que aparece un caso. Ahí te olvidas de todo.

—¡Claro que no!… Ya me iré. Gracias Haibara.

—Kudo, espera.

—¿Eh?

—No lo hagas sufrir. Él no se lo merece.

—¿Qué dices Haibara? —dijo el detective sorprendido.

—Dices que es un ladrón y debería pagar por sus crímenes. Pero un criminal nunca te hubiera salvado en casos de peligro. Piensa cuántas veces arriesgó su vida por ti. Incluso lo hizo por mí, sin siquiera dudarlo.

Shinichi al escucharla no supo qué contestar.

—Anda, se te hará tarde —dijo ella—. Te queda un viaje de 3 horas por hacer.

—S-Sí… gracias Haibara.

El detective se fue directo a la estación de Tokyo a tomar el Shinkansen. Ya en el tren, sentado y con dolor de cabeza se quedó dormido durante el camino. Cuando llegó a su destino, Heiji lo estaba esperando.

—¡Kudo! ¡Tanto tiempo!

—¡Hattori! ¿Cómo estás?

Los dos amigos se abrazaron al verse.

—¡Qué bueno verte! Tengo muchos planes para mientras estés aquí.

—No es necesario. Solo quiero descansar y relajarme.

—¡Pero no por eso no lo vamos a pasar bien! ¡Partiendo por esta noche!

—Por favor, Hattori. Sólo quiero descansar…

Heiji lo miró seriamente antes de responder.

—Bien, vamos a mi casa. ¡Pero mañana no hay excusas!

—Sí, sí, como digas…

Los dos hombres tomaron un taxi hasta la casa de Heiji. Después de saludar a la familia de su amigo, Shinichi fue a la habitación que le prestaron. Ambos detectives se quedaron por mucho tiempo hablando de otras cosas, sin tocar el tema aún.

—Oye, Kudo, no te ves bien. ¿Necesitas algo?

—Sólo estoy cansado… Fue un día bastante largo.

Shinichi sacó su celular y lo miró. No tenía ninguna llamada ni mensaje de Kaito. Eso de alguna forma lo desilusionó, pues igual esperaba hablar con él.

—Sí, eso ya lo puedo ver —dijo Hattori al ver la reacción de Shinichi—. Ya hablaremos de eso. ¿Te has sentido bien de salud? ¿No has tenido más esos ataques raros a causa de la droga?

—Estoy mejor, pero a veces me siguen viniendo. Haibara me insistió mucho en que debía cuidarme y no salir corriendo por ahí.

—Bueno, en eso tiene razón. Te dejo dormir, ya es tarde. Hablamos mañana.

—Gracias, buenas noches.

Heiji se fue a acostar y Shinichi se acostó en su futón, mirando el techo. No podía dejar de pensar en Kaito. Tomó su teléfono y empezó a escribir. Luego lo borró. Durante mucho tiempo dudó si hablarle o no, hasta que finalmente se decidió y le escribió.

Shinichi: ¿Cómo estás? Yo ya llegué acá.

El detective esperó nervioso. Ni siquiera sabía porqué estaba nervioso, no había pasado nada malo y su relación con Kaito seguía igual.

"No debí hablarle. ¿Por qué lo hice?... Vine para alejarme, no para seguir en contacto con él… "

A los segundos, recibió una respuesta.

Kaito: Estoy bien, ¿y tú? ¿Llegaste bien?

Shinichi: Sí, sin problemas, sólo cansado. Tú deberías estar descansando ya, es muy tarde. De hecho, no pensé que me contestarías.

Kaito: Estaba esperando saber de ti :)

El detective se sorprendió con el mensaje. No esperaba esa respuesta. Eso sólo lo hizo pensar en lo mucho que lo quería. Luego recibió otro mensaje.

Kaito: Aprovecha de dormir ahora si estás cansado. Tú también debes cuidarte.

Shinichi: Perdón por no haberte hablado antes.

Kaito: No te preocupes. Sólo cuídate y regresa pronto.

Shinichi: Está bien. Buenas noches, Kaito.

Kaito: Buenas noches.

Shinichi dejó su celular al costado y volvió a mirar el techo. Sin darse cuenta, terminó quedándose dormido.


Al otro día, Heiji llevó a Shinichi hasta el Parque Kema Sakuranomiya para caminar. Una vez ahí, Shinichi le empezó a contar todo lo que había pasado, los pequeños recuerdo de Kaito, el Kid falso, sus sospechas y como terminó confirmando todo.

—¡¿Así que él es Kaito Kid?! ¡Pero eso es muy irónico! —dijo Heiji riendo.

—¡¿Puedes bajar la voz, Hattori?! ¡Te pueden escuchar! —dijo Shinichi mirando para todos lados.

—¡Es que no me lo creo! Bueno, eso sólo significa una cosa.

—¿Qué cosa?

—¡Que YO soy mejor detective que tú!

—¡Claro que no! ¿Cómo es esa la conclusión a la historia? —dijo Shinichi molesto.

—Bueno, claramente yo sí me hubiera dado cuenta mucho antes de lo que estaba pasando. No me hubiera demorado tanto.

—¡Idiota! Si vas a molestarme, mejor me voy… Además no eres el mejor para decirme eso… Eres el peor detective cuando Toyama está involucrada...

—Está bien, está bien… Me callaré...

—Pero igual tienes razón… las pistas estaban ahí... ¿Por qué siempre soy el último en darme cuenta entonces?

—Porque no lo querías aceptar… Eres la clase de persona que si confía en alguien, aunque las pruebas demuestren su culpabilidad, buscarás la forma de demostrar su inocencia. ¿Recuerdas el caso de Ray Curtis? Te sucedió lo mismo esa vez… No querías aceptar que él era el culpable.

—Sí… La verdad es que nunca los asocié… Sí, tenían similitudes, pero no me di cuenta hasta el final.

Los dos se quedaron en silencio por un momento.

—Entonces ahora no sabes qué hacer… —dijo Hattori.

—Sí… quiero decir, no puedo denunciarlo al menos no en su estado… No puedo contárselo o quizás qué reacción pueda tener…

—¿Por qué no averiguas más antes de tomar una decisión?

—¿Qué? ¿A qué te refieres, Hattori?

—Por lo que me dices, supones que tiene una razón para que hiciera sus robos con un patrón tan extraño. Además, recuerda Kudo: él es sólo un ladrón. No es un asesino. Tú mismo has dicho que se preocupa por salvar a personas cuando están en peligro, nunca ataca a nadie. Él no es de los que haría cualquier cosa como matar para lograr su objetivo.

Shinichi suspiró.

—En eso tienes razón. No es alguien que sea malo.

—¿Por qué no buscas cuál es su razón? —dijo el detective del oeste—. ¿Podrías hablar con su mamá tal vez? Ella puede saber.

Shinichi entonces recordó la conversación que había tenido con Chikage.

"Ella aceptó que Kaito estaba en peligro, pero ahora tiene más sentido. Probablemente el accidente de Kaito fue culpa de ellos. Y ella para protegerlo ha escondido el hecho de que Kaito sigue vivo, y se mudó para tratar que esos hombres dejaran de buscarlo. ¿Por eso se preocupaba tanto de lo que hacía o de dónde iba Kaito?"

—¿Kudo? ¿Qué sucedió? —dijo Heiji al ver que su amigo se había quedado en silencio.

—Chikage-san lo sabe. Ella me advirtió que estaba en peligro, pero me dijo que si me contaba más, Kaito no se lo perdonaría… Ahora lo entiendo… Eso significa que esos hombres andan detrás de él...

—¡Vaya! Una madre que apoya que sea un ladrón… que extraño… —dijo Hattori.

—No me extraña, ella es muy rara… Tal vez si su padre hubiera estado vivo, ella… ella… el papá…

—¿Qué sucede?

—El papá de Kaito era un gran mago y murió hace 9 años… —dijo Shinichi sin creer lo que estaba diciendo—. Justo cuando el primer Kid desapareció...

—¡Oh, vamos! ¡¿Me estás diciendo que es algo familiar?! —dijo Hattori incrédulo.

—¡Tiene sentido! El padre muere y cuando crece, el hijo toma su lugar… Tienes razón, esto es muy confuso —dijo Shinichi llevándose una mano a la cabeza.

—Oye Kudo. ¿Cómo crees que reaccione Kuroba cuando lo sepa?

—Eso no lo sé… pero probablemente no se quedará sin hacer nada. Creo que volvería a ser Kid y terminar lo que sea que haya entre él y esos hombres...

—Estás en una rara situación ¿no?

—Sí… por eso preferí alejarme de él. Para pensar bien qué debo hacer y tomar una decisión.

—¿Estás seguro de lo que estás haciendo?

—¿Eh? ¿Por qué?

—Porque tal vez en tu mente encuentras imposible estar con un ladrón. Y ya lo dejaste allá solo. Suena como que ya tomaste la decisión de dejarlo sin que te dieras cuenta. Si es así, sólo estás aplazando el momento para poder enfrentarlo de mejor manera cuando regreses y termines todo.

Shinichi se quedó viéndolo sin saber qué decir.

—Tienes que ser sincero, Kudo… ¿es eso lo que realmente quieres? ¿Quieres dejar de estar con él? ¿Quieres olvidarlo?


¡Hola! ¿Cómo están? :D

¿Qué les pareció este capítulo?

Bueno, como se sospechaba, Shinichi ya confirmó la identidad de Kaito y no lo tomó nada bien. Se puso muy nervioso con todo y no quiere estar al lado de Kaito ahora. ¡Lo dejó solo! ¡¿Cómo se le ocurre?! Y el pobre de Kaito sabe que a Shinichi le pasa algo y no sabe nada T.T

Bueno, ahora sólo queda esperar si Shinichi querrá seguir con él o no ya que está en una contradicción. ¡Y apareció Heiji en el mejor (o peor) momento! xD

Sé que deben estar muy enojados con Shinichi, ya me imagino que el ejército que se estaba formando en los comentarios hace unos capítulos atrás ahora ya estará completamente armado para ir en contra de Shinichi xD

Para los que no recuerden, el sueño que tiene Kaito cuando a Conan lo lanzan por el dirigible ocurre durante la película 14 "El Barco Perdido en el Cielo", unas de mis películas favoritas xD Y el caso que menciona Heiji de Ray Curtis son los episodios 238-239 "El Caso de las 3 K's de Osaka", en que uno de los ídolos del fútbol de Shinichi fue el culpable y él no quería creerlo, lo negó hasta el último momento. Por eso hizo lo mismo esta vez con Kaito, entró en estado de negación al principio :v

¡Muchas gracias como siempre por sus comentarios! ¡Me hace muy feliz leerlos!

¡Nos estamos leyendo!

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PD: ¿Ya se leyeron el file 1021?

¡SPOILER ALERT! A partir de aquí hablaré de lo sucedido en el manga. Si no quieres saber, no sigas leyendo.

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¡Estoy demasiado emocionada por lo de Morofushi y Scotch! *.* Esta teoría venía desde hace algunas semanas circulando en Japón, una amiga que sabe japonés y está atenta a las noticias de allá me la comentó. No alcanzó a llegar bien la teoría en el fandom en español, y a los pocos que se las comenté no me creían :'v Me decían que había salido de la nada, que era imposible :'v ¡Yo se los dije! xD

Por otra parte, Morofushi es tan inteligente que vio completamente a través de Kid durante todo el caso. Lo tuvo muy difícil Kid. Y el casi beso con Heiji estuvo muy bueno xD

Un detalle que me llamó muchísimo la atención es que la perla era una "Big Jewel", que si recuerdan de Magic Kaito, se supone que Pandora es una de las "Big Jewels". Cada vez muestran más elementos de MK en Detective Conan, antes eran más sólo las rivalidades entre Conan y Kaito, pero ahora incluso muestran detalles de la trama como este. Me encantaría si ambas series se pudieran relacionar más con sus tramas principales, pero es imposible :'v

Y bueno, volvimos al hiatus también T.T Igual me emociona que vuelva Zero no Tea Time porque el siguiente file trata de Amuro en la academia de policías :D Y podremos ver a Matsuda y a Scotch probablemente. Espero que sea interesante *.* Pero ya quiero que Detective Conan avance más, a esperar hasta fines de noviembre T.T

Eso es todo por ahora :( Si es que el fanfic sigue siendo publicado para noviembre, volveré ahí con mis comentarios del manga xD

¿Les gustó este caso de Kid? Yo no puedo esperar para verlo animado :D Y pensar en el nuevo seiyuu del Inspector Nakamori me da un poco de pena :( Espero que a quien escojan sepa hacerlo bien :3

¡Nos estamos leyendo!