N/T: Este fanfic no es mío, sino de ReiraKurenai, la historia, desarrollo y personajes propios pertenecen a ella, yo solo tuve la suerte de poder traducirlo con su permiso.

Disclaimer: Naruto no me pertenece.


Todo lo que Ino podía recordar a la mañana siguiente era… que nunca había tenido tan maravilloso descanso en toda su vida. Cuando se sentó, se sorprendió de encontrarse a sí misma en su cama, las sabanas arrugadas y empujadas a un lado, indicando que alguien había dormido junto a ella. Ino sacudió su cabeza, era probablemente Otome que de alguna manera incluso a la edad de dieciséis años se asustó por algo y decidió acurrucarse junto a su hermana.

Sacó las piernas por el borde de la cama y estiró sus brazos sobre la cabeza. Se sentía increíble, comparada con todas las otras mañanas de las pasadas semanas. Ino se levantó, temerosa de que el gran sentimiento se esfumara con las náuseas matutinas. Pero para su sorpresa, las náuseas nunca la golpearon. Contenta, dejó la habitación y se dirigió a la cocina, donde podía escuchar a su madre moviéndose, probablemente preparando el desayuno junto con el zumbido de Otome.

"¡Inoichi, Ino, el desayuno!" la madre de Ino llamó desde la cocina. Ino sonrió y saltó hacia donde se dirigía, su tan llamada 'depresión' siendo cosa del pasado. Dio vuelta en la esquina y entró en la cocina, solo para detenerse abruptamente cuando sus ojos se posaron en un cabello rojo. Se quedó sin aliento mientras miraba a Gaara, el Kazekage tranquilamente sentado en el lado opuesto de Otome en la mesa, sus ojos enfocados en el periódico y sus gafas sentadas en el puente de su nariz.

"Buenos días, O-nee-sama!" Otome la saludó.

"Buenos días..." Ino se apagó. Su madre se volteó y apresuró hacia la mesa, donde colocó un plato en frente de Otome y luego Gaara, quien levantó la mirada y le agradeció. De manera vacilante Ino caminó hasta su asiento, que de hecho estaba al lado del pelirrojo, y se sentó. De repente, los eventos de la noche anterior volvieron a su mente. Ino se sonrojó.

¿Por qué se estaba sonrojando? ¡No es como si hicieron algo! ¡Solo se abrazaron! Y… compartieron cama… sintió sus mejillas enrojecerse aún más.

"Buenos días," Inoichi bostezó mientras caminaba a la cocina.

"¡Buenos días, Otou-sama!" Otome resonó. Inoichi acarició la cabeza de la kunoichi más joven y se sentó en la cabecera de la mesa. Su esposa colocó un plato delante de él y este le sonrió, agradeciéndole silenciosamente la comida.

"Buenos días, Gaara," Inoichi saludó, "No esperaba verte."

"Lo siento por interrumpir," Gaara respondió al levantar los ojos, "Tenía algunas cosas que encargarme."

"Así escuche," Inoichi dijo calmadamente, "Suna está lanzada en un caos."

Gaara sonrió, "Ellos tienen que aprender a mantener la calma a veces, no soy del tipo que los abandonaría."

Inoichi asintió con la cabeza. Ino agradeció a su madre cuando le colocó un plato al frente de ella y se sentó en el lado opuesto.

"¡Vamos a comer!" La madre de Ino exclamó. Otome sonrió y casi de inmediato comenzó a comer. Inoichi simplemente se rio y comenzó también él. Pronto todos los siguieron y se volvió silencioso. Era un silencio agradable, cálido y… familiar. En varias ocasiones, Gaara e Inoichi discutían algunos asuntos de la aldea, mientras Otome charlaba con su madre, dejando a Ino sentada sola en silencio. Ino comió lentamente, a menudo enviando una mirada furtiva a Gaara que no le estaba prestando ninguna atención. Sintió una repentina punzada de dolor cuando se dio cuenta de que el pelirrojo ni siquiera la había saludado.

"¿Ino?" la alcanzó la voz de su madre. Ino la miró, alarmada.

"¿Si?" Ino preguntó.

"¿Cómo te sientes?" la mujer inquirió. Ino alzó una ceja cuando la mesa de repente se calló y todos la observaban, esperando su respuesta.

"Estoy bien," Ino indicó, "¿Por qué?"

Su madre suspiró, "¿Eres una mujer embarazada recuerdas? Y últimamente te has encerrado todos los días en tu cuarto– Estoy preocupada."

Ino descendió su mirada avergonzada, "Estoy bien."

Inoichi rodó sus ojos, "Mujeres... Ino, deberías salir y divertirte un poco hoy. ¿Por qué no llamas a Sakura? Siempre se está quejando de aburrimiento ahora que está de baja por maternidad. Aparentemente Lee está demasiado ocupado para mantenerla entretenida durante el día. ¿O tal vez puedes visitar a Lady Hinata? Escuché que entró en parto ayer. "

Eso capturó el interés de Ino, "¿Hinata entró en parto?"

Inoichi asintió, "Si, fue ingresada en el hospital poco después. Deberías ir a visitarla– Oí que los bebes aún no han nacido. Pobre criatura, recuerdo cuando tu madre te tuvo a ti... no saliste por al menos unas 36 horas."

Ino se rio nerviosamente, "Supongo, que podría ir a verla."

Inoichi sonrió, "Excelente. Asegúrate de llevar a Gaara contigo– ya que estará pronto en la misma situación."

Ino alzó una ceja ante la declaración de Inoichi, pero antes de que pudiera preguntar a lo que se refería, Otome cambió el tema preguntándole a su padre que la entrenara. Ino trató de preguntarle a su madre, pero ella rápidamente se levantó a lavar los platos. Cuando se volvió a preguntarle a Gaara, se encontró con una seria mirada. Ino no pudo evitar acobardarse ante la intensidad de esta.

"¿Vamos?" él preguntó. Ino asintió, no muy segura de porque su corazón dio un fuerte latido.


Para cuando llegaron al hospital, Hinata acababa de dar a luz a dos saludables mellizos. Naruto estaba en éxtasis, exclamando su nuevo título de paternidad en cada persona que sus ojos se posaban. Su suegro estaba al lado de su hija, abrazando a su nieto, y alabando a su hija por producir herederos tan fuertes. Incluso Neji estaba más que feliz– lo que asustó a Ino en el minuto que lo vio con su sobrina recién nacida. Él estaba sonriendo. Algo de lo cual Ino pensó que el Hyuuga nunca sería capaz.

Pero de nuevo, ella solo tenía memorias de sus primeros años de adolescencia, lo que significaba que no recordaba al Neji adulto. La amnesia era realmente un dolor en el culo.

Ino vio a Naruto entre la multitud en el vestíbulo, hablando con una burbujeante Sakura, que parecía extraordinariamente vertiginosa por alguna razón. Sus ojos verdes brillaban y su piel resplandecía. Ino no pudo evitar el sentirse cegada al acercarse a su mejor amiga.

"¡Son las cositas más adorable que he visto en mi vida!" Sakura exclamó, "¡Nunca espere que hicieras bebes tan bonitos Naruto!"

Naruto sonrió orgullosamente, "¿Bueno, que puedo decir? ¡Soy un hombre guapo!"

Sakura se burló, "En tus sueños idiota."

Naruto suspiró, "Eres tan cruel Sakura-chan."

Sakura rio, "¡Estoy bromeando!"

Naruto y Sakura rieron. Ino no pudo evitar sonreír...Sakura parecía tan viva, tan libre. Ino deseaba poder sentirse de esa manera. Los ojos de Naruto se posaron en ellos y estos se ampliaron.

"¡Gaara!' Naruto exclamó, "¿Cuándo llegaste?"

Las comisuras de los labios de Gaara se curvaron, lo que significaba que estaba reprimiendo una sonrisa, "Anoche, de hecho."

Naruto puso una cara, "¡Deberías habérmelo reportado! ¡Acaso sabes lo preocupado que están esos viejos allá en Suna? ¡Dios, no me dejan en paz!"

Gaara sonrió, "Tenía unos asuntos que atender."

Naruto se burló, "Claro. ¿Acaso Sai te encontró?"

"Así es," Gaara indicó, "Soy más rápido que él, así que probablemente esté caminando a través de la compuerta mientras hablamos. Oh, y Minami viene con él. Es lenta…. Y odia volar, así que no la pude traer conmigo. Ya sabes cómo se pone cuando se trata de lo que sea que tenga que ver con alturas."

Ino arqueó una ceja. ¿Quién era Minami? Trató de recordar cualquiera que le sonara por el nombre, pero nadie vino a su mente.

Los ojos de Naruto se ensancharon, "¿Eh? ¿Mina-chan viene también?"

Gaara asintió. Ino miró a Sakura, sorprendida cuando la pelirrosada le hizo un gesto para que la siguiera. Las dos mujeres se excusaron a sí mismas, dejaron el vestíbulo y salieron a los jardines del hospital. Sakura se sentó en una pequeña banca indicándole a Ino que se acomodara a su lado.

"¿Cómo te sientes?" Sakura preguntó. Ino se sentó y suspiró.

"Confundida. Cuando Gaara volvió ayer... estaba tan feliz..." Ino se silenció y se volteó hacia Sakura, sus ojos frenéticos, "¿Es eso normal?"

Sakura miró a Ino desde el rabillo de sus ojos y luego observo las nubes que flotaban en el cielo.

"¿Es eso normal?" Sakura preguntó, "No puedo responder eso por ti Ino."

Ino suspiró y miró a sus pies. Sin siquiera darse cuenta, la rubia levantó su mano y la apoyó en su abultado vientre. Su mente estaba llena de tantos pensamientos confusos y emociones. Su cuerpo estaba exhausto y temía que no fuera muy saludable para él bebe.

Como si Sakura leyera su mente, colocó la mano en el hombro de Ino, su mirada era suave, "Ino, ¿Cómo te sientes hacia Gaara?"

Ino frunció el ceño. ¿Cómo se sentía? ¿Se supone que tenía que sentir algo por él? ¿Qué hay sobre su tan llamada esposa? ¿La que murió? Temari nunca le había dicho algo sobre la esposa de Gaara, solo que él siempre había vivido con ellos.

"Sakura" Ino preguntó. Sakura contempló a su mejor amiga. "¿Gaara tiene una esposa?"

Los ojos de Sakura se ensancharon. Abrió su boca para decir algo, pero la cerró un segundo después. Ino frunció el ceño cuando la pelirrosa cerró sus ojos y suspiró.

"Si," Sakura respiró, "tiene una esposa."

Ino sintió su corazón encogerse.


"¿Terapia?" Ino preguntó, sorprendida. Inoichi asintió. Estaban parados en el vestíbulo del hospital. Detrás de Inoichi estaba Gaara, a su lado Naruto con Sai y una mujer pelirroja que Ino supuso que era Minami. Parecía familiar, pero Ino no podía identificar donde la había visto antes.

"Ino," Inoichi susurró calmadamente mientras colocaba una mano en su hombro y lo apretaba suavemente. Sus ojos la vieron con preocupación, "Minami es una médico experta, especialmente si se trata de desórdenes mentales. Gaara recorrió todo el camino hacia la Tierra de los Girasoles para pedirle que viniera y te ayudara."

Ino se quedó sin aliento. Sus ojos se desviaron a Gaara. ¿Él hizo todo eso por ella? ¿Viajar a la Tierra de los Girasoles simplemente para pedirle a la médico experta que viniera y la ayudara? Ino estaba estupefacta. Nunca pensó que ella podría significar algo para él. Desde que despertó ese día en el hospital y supo que tenía amnesia, él había actuado extraño alrededor de ella. Una persona diferente cada vez. No podía leerlo o entender que pasaba por su cabeza.

"Está bien," Ino respiró, "Veamos qué pasa."

Inoichi suspiró en alivio.


"¿Qué es lo que recuerdas?" Minami preguntó. Ino miró alrededor de la habitación. Era pequeña y vacía. Los únicos objetos presentes eran un escritorio de madera de ébano, dos sillas y una estantería medio vacía. Las únicas cosas que parecían traerle vida a la habitación era el cabello rojo fuego de Minami y sus ojos azul zafiro. Ino no pudo evitar, el observar a la mujer asombrada. Era impresionante. Absolutamente hermosa. Y ella claramente no era la única que pensaba eso. Naruto estaba muy unido a la pelirroja, se colgaba en ella de una afectuosa manera que preocupaba a Ino. ¿No estaba casado con Hinata? Ino suspiró. Había tantas cosas que la confundían.

"La mayoría de mi vida desde la edad de 14 hacia abajo," Ino respondió. Minami asintió y escribió algo en su pequeño bloc de notas con un lápiz.

"¿Recuerdas algo después de los 14?" Minami preguntó.

Ino asintió, "Recuerdo la boda de Temari. Y algunos hechos que han pasado, pero son borrosos y nunca puedo ver la persona con que estoy interactuando. Oh, y recuerdo la… muerte de Sasuke."

Minami asintió de nuevo, "Eso es bueno. Significa que te estas recuperando."

Ino mordió su labio mientras bajaba la mirada hacia sus manos descansando en su regazo.

"¿Hay algún evento reciente que... te preocupe?" Minami preguntó. Ino se quedó en silencio por un momento, reflexionando en la pregunta.

Finalmente asintió, "Mi hermana... no sé si puedo confiar en ella."

Minami señaló a Ino que siguiera. Ino inhaló un profundo respiro, "Dijo que Gaara se aprovechó de ella, pero… no sé si creerle. Quiero creer en ella. Pero, quiero creer en Gaara tambien."

Minami sonrió, mostrando una hilera de dientes blancos y perfectos, "Sé que quieres confiar en ambos, y sé que es difícil. Puedo asegurarte, Gaara nunca miente a menos que sea completamente necesario. Él nunca mentiría sobre un tema tan serio como el sexo. Puede no parecerlo – pero él es muy serio en cuanto a apego emocional."

Ino sintió su pecho oprimirse, "Suenas como si estuvieras enamorada de él."

Minami rio, "No diría que estoy enamorada de él. Probablemente nunca lo estuve–solo fue atracción sexual. Aunque nada pasó. Está en contra de mis creencias tener sexo. Soy una sacerdotisa, le doy mi vida a la Diosa del Fuego. No a la humanidad."

"Oh," respiró Ino. De repente sintió que realmente estaba aprendiendo algo. Así que Gaara y Minami si tuvieron un tipo de… relación, pero nunca funcionó. Ino se regañó a sí misma cuando se encontró sintiéndose aliviada.

"¿Es eso todo lo que te molesta?" Minami preguntó. Ino sacudió su cabeza.

"Sai... siento como si lo hubiera conocido antes," Ino indicó. Minami sonrió.

"Ah, si," Minami comentó, "Sai, lo recuerdo. Tú si lo conoces. Mucho mejor de lo que crees. Todo lo que tienes que hacer es buscar en lo más profundo de tu interior. La amnesia esta toda en la cabeza. Inconscientemente bloqueaste las memorias, no queriéndolas recordar debido al trauma. Todo lo que tienes que hacer es buscar."

Ino alzó su mirada a la ventana abierta detrás de la cabeza de Minami y observó a dos pájaros construyendo un pequeño nido en la rama de un árbol. Su mente daba vueltas. Había tantas cosas que quería recordar. Necesitaba recordar. Tantas cosas que viajaron a través de su mente que le recordaban que desconocía la mitad de las cosas que habían pasado en su vida. Le avergonzaba pensar, que podría no ser capaz de confiar en su hermana. Le avergonzaba el pensar que podría haber hecho algo horrible en su vida pasada.

Ino rompió el silencio, "¿Cuándo nos reuniremos de nuevo?"

Minami sonrió, "¿Mañana?"

Ino asintió, luego se levantó y dejó la habitación. Cuando salió del hospital, no pudo evitar sentir un sentimiento de anhelo hacia el patio de tumbas. Frunció el ceño, pero dejo que sus pies la llevaran allí. Ino se detuvo en frente de una tumba que no recordaba.

Uchiha Sasuke.

Observó el nombre grabado en frente de ella. Una fuerte briza vino de la nada, causando que el cabello rubio de Ino se azotara alrededor de su cabeza salvajemente. Lo ignoró y simplemente contempló la tumba en frente de ella. Su corazón de pronto se apretó. Ino se arrodilló en frente de la tumba y suavemente pasó sus dedos sobre el nombre tallado de Sasuke. Se congeló cuando una imagen atravesó su cabeza. Jadeó y se tambaleó hacia atrás, cayendo sobre su trasero. Miró la tumba, estupefacta. Enterró sus uñas en la suave tierra debajo de sus dedos.

La rubia dejó escapar un suspiro estremecido. Luego, lentamente miró al claro cielo azul. ¡Lo recordaba! Rápidamente, guio la mirada de vuelta a la tumba de Sasuke.

"Lo siento, Ino."

Esas palabras que pronuncio cuando murió en su regazo. Podía recordarlo agarrar su mano y levantarla a su rostro, donde apoyo su fría mejilla. Ahora recordaba porque lo hizo. Porque se disculpaba. Porque parecía tan triste cuando lo dijo.

Podía recordar las noches claramente. Esas noches que lo vio, de pie a la orilla del rio. Ellos hablaban. Revelándole un lado de él que jamás había visto antes. Y, aunque él fuera un criminal y ella la que se suponía debía reportar su traspaso a la villa, Ino no podía evitar, el quedarse en silencio. Cada noche ella lo esperaría allí. Y, aunque solo pasaron algunas noches juntas, fueron algunas de las más importantes de su vida.

Ino se derrumbó en frente de la tumba de Sasuke y lloró. Las gotas de sus ojos caían en el nombre del Uchiha mientras se sentaba allí por horas a llorar a lágrima viva. Sentía su estómago revolviéndose. Hinata tenía razón. Las memorias si regresaban lentamente.

Cuando sus lágrimas cesaron poco a poco, Ino se sentó entrecruzando sus piernas y suspiró. Aparto las lágrimas de sus ojos y volvió a mirar el nombre grabado en la piedra en frente de ella. No podía evitar sentir un aleteo en su corazón.

"¿Ino?" una voz familiar llamó detrás de ella. Se dio vuelta, y allí de pie estaba Naruto con las manos en los bolsillos. Sus ojos color azul zafiro brillaban bajo el sol. A su lado, estaba Minami, su brazo entrelazado con el de él. Ella estaba sonriendo, observando a Ino cuidadosamente.

"Oh," Ino susurró, "¿Están aquí para visitar a... Sasuke?"

Naruto asintió, "Mina quería saludar."

Ino frunció el ceño. Ahí va de nuevo, el sobrenombre. Naruto mostraba un afecto inusual hacia la pelirroja, era algo a lo cual no estaba acostumbrada. Minami se separó de Naruto y se agachó junto a Ino.

"Buen día, Sasuke," Minami murmuró. Claro, no hubo respuesta, pero Minami parecía satisfecha con el silencio.

"Lo recuerdo," Ino respiró. Minami y Naruto se miraron entre ellos y luego a Ino.

"¿Recuerdas que?" Minami preguntó.

"Sasuke y yo..." Ino se ahogó con los sollozos que irrumpían de su garganta, "mi primera vez fue... con él."

Minami suavemente colocó su mano en el hombre de Ino, "Lo recuerdas. Ves, te lo dije. Solo continua cavando más profundo y eventualmente recordaras todo."

"Sasuke... él... me amaba," Ino dijo entre respiraciones demacradas.

"Así es," Naruto dijo calmadamente.

Minami sonrió, "Y tú lo amabas."

Ino asintió lentamente. Se sentía tan irreal. Tan impactante. Tan… imposible. Nunca hubiera pensado que Sasuke pudiera sentir tal emoción hacia ella. Pero cuando la miraba en esas oscuras noches a la orilla del rio. Mientras estaban de pie entre las anemonas color rojo sangre, podía claramente recordar su admiración por ella. Y las palabras que escapaban por sus labios. Sus besos… su… primera vez. Y la última. Todo era repentinamente un recuerdo fresco en la memoria que surgía dentro de Ino.

Ino se levantó de donde estaba sentada y sonrió.

"Gracias, Sasuke."


Naruto y Minami se ofrecieron para acompañar a Ino a su casa. Al principio se negó, pero cuando Minami le dio una de las miradas más aterradoras que hubiera visto, terminó aceptando. Minami tenía un gran temperamento. Naruto solo podía reírse. Los dos estaban caminando con los brazos entrelazados de nuevo. Ino los observaba más de lo que debería, pero es que su extraña afección hacia el otro la confundía.

"¡Deberías ser el Segundo Habanero Sangriento!" Naruto exclamó.

Minami se burló, "¿Y tú el segundo Relámpago Amarillo?"

Naruto sonrió, "Nah, le dejare ese título a mi papá."

Los ojos de Ino se ampliaron, cuando se dio cuenta que Naruto se detenía y contemplaba los rostros de los Hokages. Su rostro había sido añadido hace un tiempo, pero su mirada estaba enfocada en el Cuarto. Ino juntó todas las piezas. Naruto si se parecía al Cuarto… y el Cuarto era conocido como el Relámpago Amarillo de Konoha. ¡De repente lo captó!

"¡Naruto!" Ino dijo boquiabierta, "¿El Cuarto es tu padre?"

Naruto y Minami parpadearon en unísono. Naruto rio, "¡Claro, no lo recuerdas! Así es, él es."

Ino se quedó sin aliento. Bueno, eso era nuevo. No realmente, pero como Ino había indicado muchas veces antes, la amnesia le había arruinado su cabeza. Y mucho.

Los ojos de Minami se posaron en un pequeño edificio, "¿Qué tal si comemos?"

Naruto siguió su mirada y arrugó la frente, "¡Pero, quiero Ramen!"

Minami lo observó y el tragó saliva, "¡Okay, filete será!"

Satisfecha, Minami arrastró a ambos rubios dentro del edificio.

Se sentaron juntos alrededor de una pequeña mesa en la esquina del restaurant. Minami y Naruto parecían perdidos en su pequeño mundo, mientras Ino no podía dejar de pensar en su pasado con Sasuke. Sus manos se apretaban mientras los pensamientos recorrían su cabeza. Levantó la mirada y notó que Naruto y Minami se avecinaban cercanamente el uno al otro leyendo algún tipo de rollo de papel.

"He querido preguntarles," Ino interrumpió sus murmullos. Minami y Naruto levantaron la mirada "Pero, como ustedes dos... cuál es su relación?"

Naruto y Minami se dieron una ojeada y sonrieron. Naruto fue el primero en hablar, "Ella es mi hermana."

Los ojos de Ino se agrandaron.

Minami rio, "No su hermana real. Somos de hecho parientes lejanos. Mi abuela era prima de Uzumaki Mito, o algo así. Ambos tenemos sangre Uzumaki corriendo por nuestras venas."

Naruto asintió, "Si, y ya que el pequeño número de nosotros se alejaron repartiéndose por todo el mundo después de que la villa fuera destruida, Mina y yo decidimos quedarnos juntos."

"Oh," Ino respiró, "Wow, eso es increíble. Que hayas encontrado familia, Naruto."

Minami sonrió, "Y aparentemente soy la imagen viva de su madre, una coincidencia si me lo preguntas – por lo cual él se siente aún más apegado. No Naru?"

Naruto se sonrojó y aparto la mirada. Minami rio.

"¿Les importa si me uno?" una voz de repente preguntó. Ino y Minami saltaron de susto cuando sus ojos se posaron en la alta figura de Gaara.

"¡Claro, toma asiento Gaara!" Naruto articuló arrastrando las palabras. Las esquinas de los labios de Gaara se levantaron mientras se sentaba al lado de Ino. Ella sintió su corazón agitarse al sentir su brazo rozarse con el de ella.

"¡Escucha esto!" Naruto exclamó, "¡Ino recordó algo hoy!"

"¿Oh?" Gaara preguntó, genuinamente interesado. Su mirada se encontró con la de ella, la cual sintió sus mejillas calentarse.

"Si," Ino murmuró. Gaara siguió mirándola, pero no la cuestiono más allá.

Minami cambió el tema, "Gaara, sobre el hospital, como están las cosas allá?"

Gaara apartó sus ojos del rostro de Ino y se volteó hacia Minami, "Sin problemas. Gracias a Konoha y tu ayuda."

Mientras Gaara, Naruto y Minami discutían asuntos del hospital. Ino se encontró sintiéndose dejada de lado. El sentimiento quemaba dentro de ella, tan fuerte y familiar.

Era una extraña sensacion.


Naruto y Minami tenían que encargarse de algunos asuntos, así que Gaara se ofreció para acompañar a Ino en su lugar. Aparentemente se estaba quedando allí de todas formas, así que Ino simplemente se encogió de hombros, sabía que no sería capaz de decirle que no a él. Tenía la sensación que era del tipo que nunca tomaba un 'no' por respuesta.

Caminaron a casa en silencio. Era un cómodo silencio, lo que hacía que Ino se sintiera cálida y protegida. Constantemente miraba a Gaara en frente de ella, enfocada en sus anchos hombros. Sus ojos luego subían por su cuello y cabello. Lo observaba por una corta cantidad de tiempo y luego apartaba la mirada.

Sus mejillas aumentaban el calor en cada segundo.

"¡Cuidado!" alguien gritó. Ino se detuvo y examinó su entorno para averiguar de dónde había venido la voz.

"Ino!" Gaara jadeó. Ino se volteó hacia él, a punto de preguntar que estaba mal, cuando algo la golpeó en la cabeza. Fuerte. Ino se tropezó hacia adelante mientras el dolor atravesaba su cabeza y luego su cuerpo. Trató de mantener el equilibrio, pero sus ojos se estaban cayendo. Su cuerpo se volvió pesado y luego todo se transformó en oscuridad.


N/T:

Nuevo capítulo! Ohh si!

¡Siento la tardanza pero no es mi culpa! La verdad lo tenía listo ayer demasiado temprano! Pero el internet se fue por todo el día y recién ahora puedo subirlo…

Espero les guste! Dedicado a mis lindas lectoras: SAMP, Llanca, Miss Kalifornia, Yerik, las nuevas por aquí: asuna-1992 y Tsukimon (bienvenidas!) y mi linda Naoko Eri :) Gracias por su apoyo, de verdad que son la razón para seguir este proyecto, las adoro!

Nos vemos el próximo capítulo, con uno de los capítulos más hermosos de la vida! *-*

Hasta la próxima! Un abrazo!