Cerezos oscuros.
Los personajes de CardCaptor Sakura le pertenecen a las Reinas del Shôjo Manga: CLAMP.
Capítulo XI
Desde el techo dos sombras ocultas por la oscuridad veían todo lo que sucedía en aquel lugar. La más pequeña de las dos se sentó en la orilla, ignorando el hecho de que desde ahí podría caer y se lastimaría… si no es que fuera un vampiro.
El chico a un lado de ella la veía frunciendo el ceño. Era muy rápida, si no fuera porque se había desviado para ir a avisarle a sus hermanos la habría perdido de vista rápidamente. Se preguntó si es que él la había transformado por esa habilidad que resultaba interesante y muy apropiada para los de su clase.
Intentó concentrarse en lo que sucedía debajo de ambos, había muerto alguien producto de aquél al que perseguían, el olor de sangre impregnaba el ambiente. Dirigió su mirada avellana hasta Sakura,veía todo con calma, como si su alimento preferido no estuviera llenándole los sentidos con su aroma. Él, en ocasiones como esa, aún sentía el aroma en la garganta.
—Esperemos a que se vayan para investigar a nuestra manera. —Se escuchó una voz detrás de ellos. Ambos se giraron para ver de frente a los hermanos de Sakura.
—En realidad, podría ir a buscar pistas antes de que se las lleven —comenzó a hablar la chica—, no me verían.
—No es seguro, y además nada de lo que ellos se lleven nos es de mucha importancia —dijo Tôya, parándose a un lado de ella de modo protector… que no pasó desapercibido a Syaoran.
—Y si necesitamos algo, es más fácil ir mañana que tengan todo separado en las oficinas de la policía —mencionó Yukito.
Syaoran vio cómo Sakura fruncía los labios disgustada de la sobre-protección de sus hermanos. Pero les iba a dar la razón esta vez.
Esperaron realmente poco, no se quería que la ciudad supiera del acontecimiento, por lo que terminaron antes de llamar la atención de la prensa. Los cuatro saltaron sin tomar mucho cuidado la dureza del suelo debajo de ellos.
—¿Qué otros poderes conservas? -–cuestionó amablemente Yukito, dirigiéndose hacia Syaoran—. Hasta ahora he visto la fuerza y la velocidad, ¿qué más?
—El olfato y la vista disminuyeron un poco, pero algo muy difícil. Por otra parte yo sí puedo morir…
—Eso suena interesante… —susurró Tôya viéndolo de reojo. Las reacciones siguientes fueron un golpe en la pantorrilla de éste proveniente de Sakura y una pelea de miradas entre los dos hombres implicados.
—Deja de molestar y concéntrate, Tôya. Sigue la pista del aroma, el olor de la sangre del humano te ayudará. Yukito, acompáñale y si encuentran algo me llaman al celular. Con cuidado.
Con un gruñido del primero, y una enorme sonrisa del segundo, partieron rumbo al norte, donde el olor los guiaba.
—¿Por qué los mandas lejos?
—¿Querías soportar a Tôya aquí? Yo no, es muy pesado y no me dejará seguir las pistas preocupado porque pierda el control. —Hizo una pausa tras ver el rostro de Syaoran—. Somos 'vegetarianos' pero el olor de la sangre sigue aquí, presente. Teme que te mate… —Guiñó el ojo derecho—, que le quite su diversión.
—Busca pistas —dijo el chico mientras rodó los ojos en un intento de ocultar su sonrojo por el guiño.
Se repartieron por el lugar, moviendo las cosas rápidamente, dejando guiarse por su sentido del olfato. Como verdaderos vampiros.
De pronto, como si fuera un brillo diferente, la luz de la luna alumbró aquel pedazo de papel y Sakura lo tomó en sus manos… reconociendo el nombre y la letra de 'su señor' en él.
—¿Por qué lo haría? —preguntó Yukito viendo en el centro de la mesa el papel. Claramente era su letra y su aroma, sentía como si hubiera vuelto a casa.
—Lo hizo para decirnos quién era, pero eso no es un acto de estupidez como pudiera parecer —dijo Tôya mientras golpeaba la mesa con fuerza—. Quiere que sepamos quién es.
Sakura y Syaoran se mantenían cada uno en una pared de la habitación, cada uno en sus cavilaciones. Ella intentando adivinar el porqué él había actuado así, le gustaba los juegos. Ella más que nadie lo sabía, pero no entendía hacia donde iba en esta ocasión. ¿Qué pretendía?
Él, por otra parte, intentaba saber por qué cuando Sakura había visto el mensaje un gran dolor se había apoderado de sus ojos, aquel par de ojos verdes. Aquella máscara de felicidad que siempre tenía había caído por unos momentos frente a él.
¿Qué significaba Kyle para ella?
—Es para mí… —susurró de pronto la chica—. Sigue buscándome…
—¡Pero por algo lo habíamos asesinado! -–gritó Tôya—. ¿Cómo escapó?
—No lo sé, pero nada de él ha sido normal nunca. Viene por mí, no descansará hasta tenerme de nuevo a su lado.
—¿Por qué? -–preguntó Syaoran un poco sorprendido.
—No te importa, mocoso.
—¡Tôya…! —gritó Sakura—, ¡basta! Me iré con Syaoran nuevamente…
—Pero… —Comenzó Yukito preocupado.
—Los tres sabemos que él a lo que más le teme es a él, al último vampiro.
—Y también sabemos que lo busca —dijo Tôya cruzándose de brazos—, sin embargo estoy de acuerdo.
—¿Me aceptas? —preguntó Sakura poniendo su mejor cara de tierna, provocando el sonrojo de él, seguido por una risa de ella.
—Pero tendrás que explicarme todo. —Frunció el ceño molesto.
—Lo haré —dijo con una sonrisa que le sonó falsa.
Syaoran veía el techo de su habitación. La luz del sol comenzaba a salir por el horizonte y él sabía que tenía que descansar un poco, no sabría si volvería a dormir durante las próximas semanas.
El haber sido vampiro le daba algunas habilidades especiales: podía dormir, pero para sentirse bien con una hora era suficiente; podía comer, y disfrutar de los alimentos en lugar de solamente sangre. Y podría morir, algún día. Si bien viviría más que un humano común (ya era más viejo que cualquiera, de todas formas) algún día moriría. Hasta hace unas semanas esperaba con rapidez ese hecho, iría al infierno, lo sabía. Pero esperaba seguirla a ella.
Desgraciadamente, en los últimos días, se le antojaba esperar un poco más. De todas formas ya estaba en su infierno particular.
Cerró los ojos mientras pensaba en lo malo de haber dejado de ser vampiro y tocó inconscientemente una marca en su brazo derecho. Lo último que pensó antes de caer dormido fue el susurro del hermano de Sakura: "mocoso, cuídala por favor".
¡Hola!
¡Yay! Tardé una semana, ¡y ya tengo la mitad del siguiente (:!
Tuve un poco de tiempo esta semana.
Gracias a Sandritah por betear este capítulo.
Dedicado a todos los del Club Fan's de Sakura y Syaoran en CemZoo, Arce, Okita, Satoshi y Rigel. Por sus ideas y su tiempo.
Si quieren comentarme algo, dénle GO!
Gracias.
