I wonder why she stayed with me,

How she endured my vanity?

I wish I could go back and mend my ways…

Is it too late?


Día 13: Señal

Por primera vez en no sabia cuanto tiempo, Terry se sintió libre del constante bombardeo de memorias y sensaciones a que las luces parlantes le sometían. En general se sentía ligero y hasta cierto punto nostálgico.

Apreciaba todo lo que estaba aprendiendo y madurando en este extraño lugar, mas ya extrañaba su vida normal, a Albert, al teatro, a Candy… sobretodo a Candy.

Extrañaba sus sonrisas alegres y sus risas francas, sus miradas picaras y sus palabras de consuelo. Extrañaba su forma tan particular de contar una historia y como por las noches, cansada de una ardua jornada simplemente se acurrucaba a su lado, escondiendo su rostro en el hueco entre sus hombros y cuello.

"¿y hace cuanto que no la abrazas así para dormir? Juraría que hace bastantes meses que ella sucumbe al llamado del sueño mucho antes de lo que tu siquiera piensas en descansar… y aun entonces más que sujetarla, le das la espalda al dormir"

La voz provenía de una de las luces, la de color rosa, y que al menos en este momento estaba tomando una silueta humanoide. Dicha silueta optó por sentarse a un lado del castaño sin emitir una palabra más, aunque no era como que realmente las necesitaran.

Las palabras de la luz eran ciertas, pues como había reconocido hace relativamente poco, su matrimonio estaba en un estado de deterioro y abandono horrible. Hacia tiempo que no le recordaba a su esposa lo bonita que le parecía, o le deseaba un buen día… incluso ¡hacía mucho que no se burlaba de sus pecas!

Y aun así, su pequeña pecosa siempre le recibía con una sonrisa al llegar a casa, sonrisa que rara vez era correspondida. Siempre le esperaba con una cena caliente independientemente de cuan cansada también se encontrara… y ese esfuerzo, muchas veces se veía desestimado cuando el castaño, de mal humor, le informaba que no tenia apetito y se retiraría a su estudio.

Es cierto, extrañaba a calidez de su esposa, pero no era algo reciente… el problema era que apenas se daba cuenta.

"Ella realmente debe quererte mucho, para haber aguantado tus actitudes y tus desplantes por tanto tiempo, ¿no crees? Cualquier otra persona te habría abandonado hace mucho."

Terry guardo silencio considerando nuevamente las palabras de la entidad. Trato de imaginar su vida sin su esposa, un mundo donde la pecosa se hubiera hartado de sus groserías, abusos y malos tratos. Una vida donde ella decidiera que era más feliz lejos de él que a su lado.

El resultado no le gusto en lo mas mínimo.

Solo de imaginarlo sintió una angustia y un dolor opresivo en el pecho que le impedía respirar. La desolación que le causaba el solo pensamiento era insoportable al grado de no querer continuar con la vida solo de pensar que ella algún día se iría.

"¿Crees que… sea muy tarde para rescatar mi matrimonio? ¿Mi relación con mi esposa?"

"Eso es algo que solo tu puedes juzgar. Pero dime, ¿Qué estas dispuesto a hacer? ¿Piensas cambiar tu forma de actuar? Y ¿será un cambio permanente o únicamente mientras afirmas su estancia a tu lado, para después continuar con el abuso pasivo agresivo a que la tienes sometida? No es necesario que me respondas Terrence Grandchester, eso es algo que solo tu puedes y debes saber."

Con esto la luz rosa humanoide se puso de pie, y dirigiéndole una última mirada se retiro de ahí, disolviéndose poco a poco mientras se alejaban sus pasos.


Aun faltaban algunos minutos para que el sol se ocultara en el horizonte; los rayos que el astro rey emitía bañaban a los dos ocupantes de la habitación en los tonos ocres y dorados que cada vez se hacían más comunes a la hora de su encuentro. Habían pasado ya trece días sin respuesta aparente por parte del paciente y los médicos comenzaban a sugerir la posibilidad de que este no despertara.

Por supuesto, La esposa del paciente se negaba por completo a esa posibilidad; no estaba segura si era negación de su parte o mucha seguridad y confianza en el futuro, pero ella estaba segura que Terry despertaría en cualquier momento, después de todo tenían tanto por hacer, tanto por decirse…. Tanto por vivir juntos… ¿Cierto?

Quizá eso ultimo no fuera tan seguro como le gustaría, pero algo es seguro, en este momento Candy daría cualquier cosa porque su esposo abriera los ojos de nuevo, por tener la certeza de que todo estaría bien al final, por tener una señal por mínima que fuera de que no le habían perdido por completo, que no solo estaban postergando lo inevitable.

Perdida como estaba en sus pensamientos, no escucho llegar a la otra persona que acostumbraba visitar a su esposo, y no fue sino hasta que aquel posó su mano en el hombro de la joven que ella se percató de su recién llegada compañía.

Intercambiaron pensamientos con una mirada, ella silenciosamente pidiéndole consuelo y la reafirmación de sus pensamientos previos. Él tratando y fallando miserablemente de transmitirle la confianza que ambos tanto necesitaban.

Tomando de forma distraída la mano del paciente, Candy mencionó algunos de los comentarios hechos por los médicos acerca de la cada vez más distante posibilidad de recuperación de Terrence, y como un par incluso habían insinuado que la falta de reacción a cualquier estímulo físico podría significar que, incluso si despertaba, la mente del castaño no serviría más que para llevar a cabo sus funciones fisiológicas básicas.

Implícito quedó el terror que le producía a Candy únicamente recuperar un cascarón hueco y sin ningún tipo de conciencia o indicativo de quien alguna vez había sido su marido.

Fue entonces cuando lo sintió.

Y probablemente de no ser porque estaba sujetándole la mano, el movimiento hubiera pasado desapercibido; un ligero apretón de mano, que tras unos segundos se repitió con un poco más de firmeza.

-¿Terry?- fue lo único que pudo pronunciar la rubia antes de alzar su mirada y posarla en el rostro del castaño, con la esperanza de ver nuevamente ésas orbes azules que tanto le gustaban.

A su lado, Albert notó la alerta súbita mostrada por Candy, y una sola mirada bastó para comprender lo que sucedía. Terry había mostrado movimiento, su anteriormente laxa mano ahora aprisionada ligeramente la pequeña mano que le sostenía.

Tras unos cuantos segundos, Terry volvió a sorprenderles, esta vez frunciendo ligeramente el ceño. Si su expresión fue en señal de molestia, incomodidad o reflejo, quizá no lo sabrían en mucho tiempo, o quizá nunca; lo que si sabían es que esto les reafirmaba la ilusión, la creencia a la que llevaban días aferrados: que Terry despertaría.

Y mientras Albert corrió fuera de la habitación en busca del médico de turno para informarle del nuevo desarrollo, Candy se quedó a su lado, sonriendo ligeramente y dando gracias al creador por esta pequeña luz en la oscuridad.


Comenzaría ofreciendo disculpas por la demora, y dando mil y un razones del porque la tarde tanto en actualizar. Sin embargo estoy segura que ya se imaginan que fue lo que se me atravesó, (y no, no es la desidia) así que prosigamos con lo que nos interesa.

Día trece, con algunas revelaciones y un poco de esperanza. Espero que les haya gustado… porque del catorce al diecisiete viene todo por lo que han preguntado… pero que no es nada bonito.

Pero bueno, tengo días libres, así que espero poder terminar esto en mayo.

Saludos especiales para Betina C (buena onda que ya tienes perfil Gaby!)Guest (prefiero la honestidad, así que no te preocupes. Y pues actualizo lo más rápido que puedo, afortunada o desafortunadamente, según como lo veas, la vida real se atraviesa) Dianley (si, cada vez está más cerca) AdiaSkyFire (si soul sis, creo que todos tenemos un arrepentimiento similar aunque en diferente grado… solo nos queda aprender de ello. Me alegra saber que las estrofas transmiten lo que quiero… si puedes [y esto va para todas] Re lee el capítulo escuchando la canción… digamos que le da un toque…. Extra), Bessy2312 y Maquig (que bueno que te parezca interesante :D) por sus comentarios y por sus alertas.

Y también un saludo a quienes leen en silencio, ojala un día se animen a expresar su opinión.

Besos y hasta pronto