Disclaimer: Todo de Kōhei Horikoshi.


Ha sido por solo unos segundos, solo un atisbo antes de que esa horrible mascara maldita que casi había olvidado en el último par de días vuelva a su rostro de nuevo. Todo indiferencia cruda y frialdad distante. Pero he visto la desesperación frenética y enajenada que ha cruzado por el rostro de Shoto antes de que cruzara el umbral de la puerta. Sus ojos culpables al reconocer a Midoriya.

Solo he visto una mirada parecida y que me impacto tanto en una ocasión. En una persona completamente diferente y por un motivo igual de diferente. Ashido, con todas sus aspiraciones de ayudar a la gente y ser útil, en su labor de paramédico, siendo siempre tan buena en su trabajo.

Hubo un terrible accidente, había un niño de no mas de diez años, cuando ella y su equipo llegaron solo cinco minutos antes de lo que yo lo hice (aun en mis primeras semanas trabajando como policía), lo padres ya estaban muertos, y el pequeño apenas respiraba, había sangre, más de la que debería. Ella hizo todo lo que pudo. No fue suficiente, ya era tarde. Había perdido demasiado sangre y su tipo era realmente poco común, no la llevaban consigo. Si hubiera llegado un par de minutos antes quizás lo habrían conseguido, si hubiera habido sangre de su tipo podrían haberlo tratado mejor. Nada de eso paso.

Murió.

Entonces Mina había enloquecido y estaba tan desesperada y frustrada, impactada más allá de lo humanamente posible. Grito desgarradoramente y tenía esa mirada en sí que despedía esa sensación apabullante que te hacían querer voltear hacia otro lado y olvidar que una vez estuvo ahí. La clase de mirada que te persiguen en pesadillas y causan escalofríos aun en los días más soleados. Al final nadie la pudo tranquilizar, ni Kirishima ni Asui ni yo. Solo un sedante. Ella se había visto tan apagada durante las semanas siguientes a eso que incluso yo empece a echar de menos su habitual forma de ser.

Y aunque completamente opuesto, con su cara serena y su semblante indiferente Todoroki tenía la misma mirada de ojos grandes e incrédulos (de recriminación hacia sí mismo por no haber poder hecho todo lo que hubo falta) mientras miraba a Deku.

A Midoriya y su resignación hostil. Su estado deplorable envuelto de tristeza con ínfulas de venganza. Es peor que si Shoto hubiera entrado en la habiatcio y le hubiera abofeteado la cara de la nada.

Deku no se da por enterado que Todoroki esta aquí. O casi nada de lo que pasa a su alrededor realmente.

Esta demasiado desesperado y perdido. Es una de las pocas veces en que no tengo idea de que hacer. Y es que estuve tan centrado en Shoto los últimos días que era como si el mundo se hubiera convertido en algo externo y sin importancia. Teníamos nuestro propio mundo.

Eso, por supuesto no significaba que el mundo haya afuera se detendría. Definitivamente no lo hizo para Midoriya quien ahora estaba tan afligido. Es preocupante, jamás lo vi así antes. La gente en ese estado comete toda clase de locuras y se vuelve peligrosa para sí mismos. Quizás debería llamar a Yagi-san o Aizawa para que le hagan entrar en razón. Probablemente yo lo eche a perder con mi total falta de tacto.

Uraraka esta muerta. No puedo evitar el enorme nudo que se forma en mi garganta. No es como si ella y yo fuésemos los mejores amigos, pero nos respetábamos mutuamente. Reconocíamos el valor del otro. Era una buena compañera, mas soportable que la mayoría de las personas con las que trataba e incluso el saber que ya no me volverá a fastidiar sobre sus estúpidos consejo de como tratar a las personas, me hace querer golpear a alguien, romper algo.

Hago un gesto a Shoto para que se acerque. A pesar de su inexpresividad puedo notar como el parece inseguro balanceando los pies y mirando en nuestra dirección en uno de los sofás de la sala como si no supiera muy bien que decir.

No soy estúpido, uno los puntos rápidamente. Por lo que alcance a sacarle a Midoriya desde los últimos quince minutos sé que Endeavor mando a su mejor mercenario tras ella. El expediente denominado con solo un numero de registro que solo yo se que pertenece a Todoroki Shoto y que consta de al menos cincuenta casos de homicidio. ¿Por qué? ¿Por qué demonios el…

Shoto da un paso atrás, su rostro muestra solo una grieta momentánea. Terror absoluto. Deku voltea por el movimiento y ve a Todoroki ahí, el abre la boca, pero es como si no encontrara nada que valiera la pena para decir. Yo respiro e intento tranquilizarme. ¿Qué clase de expresión puse para hacer que el imperturbable Shoto reaccionara así?

Todoroki entra y se para cerca de nosotros evaluando la situación. No hay ninguna emoción real filtrándose a través de él.

—¿Qué pasa? —el parece realmente preocupado cuando pregunta. Quizás lo esté. Quizás solo finja. De repente siento como si todo en esta habitación se hubiera vuelto alguna clase de puesta en escena en el que solo uno no sabe cuál es el siguiente dialogo. Yo sí, y Shoto definitivamente lleva una batuta. Consiente o inconscientemente. Yo lo noto. Para el probablemente no es más que un reflejo. Una barrera que lo separa del resto y le protege.

Midoriya abre la boca de nuevo.

—Todoroki-kun… cuanto tiempo sin vernos… perdón por… yo-yo solo estaba caminando en el parque cerca de la estación y el lugar se sentía tan vacío así que me aleje y… y Kacchan vive tan cerca y estaba tan nublado y de repente había agua dentro de mis zapatos y tenía frio y ella no estaba esperando… ¿Por qué?… yo…. siento si interrumpo algo, se que has estado ocupado y Kacchan dijo que… que…

Pareciera que se fuera a soltar a llorar de nuevo. Todoroki lo ve desconcertado antes de asentir de acuerdo.

—Esta bien —el no suena como si nada estuviera realmente bien, suelta un suspiro—, yo…. ¿Necesitas algo? ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?

Permanezco en silencio, aun intentando tranquilizarme, registrando todos los movimientos de Shoto en segundo plano. Pienso en como seria casi imposible leerlo para cualquiera en el mundo. Excepto las otras dos personas en esta habitación. Sin embargo, es como si Izuku estuviera en algún lugar lejano e inaccesible para el resto, sin procesar del todo su alrededor. Y yo solo trato de no irme en contra de Shoto en cualquier momento. El es tan idiota y…

¿Por qué lo hizo? Él sabia…

Por un momento me pregunto que es lo que pasaría si apareciera alguien a quien Shoto no pudiera hacerle frente. En uno de esos horribles trabajos que su padre le manda a hacer. Nunca lo considere. Es Shoto, el es fuerte. ¿Qué podría pasarle? Siempre había temido y anhelado en partes iguales que lo atraparan. El tiene un historial criminal tan grande y monstruoso después de todo.

Pero pensé algo escalofriantemente parecido con Uraraka. Todos lo hicieron. Ella parecía tan fuete y decidida y tan correcta para el trabajo. Solo Deku se había opuesto. Pero el era tan sobreprotector con las personas que apreciaba que nadie le puso mayor atención.

Ella era fuerte, sí. Pero no lo suficiente. No contra él. No contra Todoroki Shoto.

Siento como si de repente mi vida se hubiera convertido en una terrible pesadilla. De esas en las que parece que no hay salida y de las que despiertas cuando estas a puntos de estrellarte contra el pavimento, llegar al final del abismo en donde se encuentra el monstruo que se esconde bajo la cama, de que la cuchilla finalmente corte a través de tu cuello. Para luego despertar y quedarte con la incertidumbre de si al final lograste vivir o si en realidad despertaste porque no había nada más para ti en ese mundo.

Siempre estaba esa posibilidad, esa pequeña variable incierta y aparentemente insignificante que lograba cambiar toda la ecuación. Esa que podía solucionar todo o mandarlo a la mierda.

Lo estaba cambiando para mi, pero ¿Que tanto?

Todoroki había matado esa variable. Y luego calcinado hasta hacerla cenizas. Si Deku lo supiera el… ¿Qué haría él? Apuntar a dar un balazo a su frente, con el estado de ánimo de Shoto probablemente lo dejaría hacerlo. ¿Qué haría yo?

Debo hacer algo. Antes de que haga algo de lo que me arrepentiré después, de que la mirada de Deku por fin salga de sus ojos y cometa alguna estúpida locura. Antes de que Todoroki sea finalmente superado por sus demonios internos. Antes de que todo colisione sobre sí mismo.

—Preparare algo de Té —Shoto da una mirada tranquilizante a Midoriya.

El camina tranquilamente hacia la cocina. Volteo hacia el chico de cabellos verde.

—¿Por qué no le dijiste? —pregunto, aunque en realidad quiero decir gracias por no decirle.

El se encoge de hombros. Aun parece como si se fuera a echar a llorar de nuevo.

—Todoroki-kun nunca conoció a Uraraka, el no… no debería de preocuparse por algo que no le concierne. Lo siento… por venir. Se que, que no nos llevamos de la mejor forma, pero aun así… gracias. No-no sabia a donde ir. Y… creí que tú lo entenderías. Porque también quieres atrapar a Endeavor ¿no? Y supuse que sí... sí…

Intento no demostrar nada. Si tan solo el supiera… claro que Todoroki conoció a Uraraka.

—Lo que sea. Solo te llevare a casa, así que cállate.

—¿Ah? Pero, ni siquiera puedes conducir. Y esta lloviendo, yo… puedo pedir un taxi, no tienes porque dejar solo a Todoroki-kun…

—Dije que solo te calles—le digo porque sé que jamás llegaremos a ninguna parte y estoy duro intentando no gritarle al chico. No me lo pone fácil, así que lo jalo del brazo a la habitación. El apenas protesta. Debe estar agotado, si no fuera porque Todoroki está aquí y necesito hablar con el dejaría a Midoriya en la habitación de invitados al menos hasta que se recuperara lo suficiente o la lluvia pasara.

Al llegar busco en el armario, Deku no es mucho mas grande que yo así que rápidamente le paso la primera camisa que encuentro, la mira un poco desconcertado, después pantalones (que en realidad son de Shoto y más grandes que los míos, probablemente le irán mejor a Deku, en cualquier caso) y calcetines secos. Sus horribles zapatos rojos ya deberían estar secos ya que los puse a secar en cuanto llego.

—Cámbiate. Llamare a un taxi.

Solo lo dejo ahí antes de que pueda decir algo. Su cara aun muestra desconcierto, pero al menos empieza a verse un poco más como el mismo.

Al llegar a la sala pido un taxi por teléfono y me dirijo a la cocina en donde se encuentra Todoroki. Mis pasos son ligeros, así que al entrar el no me nota tan absorto como esta mirando la lluvia caer a través de la ventana. Es como si de repente el cielo se hubiera desatado. El agua impacta fuertemente y se ven relámpagos y truenos en el cielo.

Me quedo observándole por un par de minutos mientras el aun no se entera de mí ahí parado a un par de metros. Su perfil claro, el que no tiene la cicatriz, con su ojo gris (como las nubes que adornan el cielo en este momento) y cabello como la nieve. Completamente opuesto a su lado izquierdo. Casi parece una persona completamente diferente sin su otro lado complementando su imagen. Una especie de ángel en desgracia cuya tristeza infinita se desborda por cada poro se su piel, portando esos ojos tan desolados.

Su imagen bidimensional tan contradictoria entre sí, no solo su aspecto sino todo en él. Siempre negando y tratando de esconder una parte de él. La representación equitativa de su padre y su madre por igual reflejados en él. Siempre tan ambivalente. Fuerza formidable y gentileza indiscriminada. Furia incendiaria y tranquilidad desesperante. Inteligencia prodigiosa y torpeza entrañable. Obstinación sin límites y comprensión absoluta. Tan inexpresivo y terriblemente honesto.

Solo hace que quiera sacudirle hasta hacerle entrar en razón y me muestre todo lo que hay dentro de sí. ¿Por qué parece que su locura es aún mayor que la de Midoriya en este momento (y totalmente diferente) y su melancolía podría hacer marchitar a un bosque entero con su oscuridad?

Lo odio y lo amo. Todo al mismo tiempo. Y justo en este momento siento como si me estuviera matando. No lo entiendo. Justo cuando creí que lo hacía y todo estaba mejorando toda esperanza queda hecha añicos.

Quiero ir y romperle la nariz y golpearle hasta que mis huesos se hagan pedazos. Me pregunto entonces quien de los dos quedaría más herido. Y quiero también ir a abrazarle y prometerle que todo mejorara eventualmente, que todo en el mundo tiene solución.

Me prometí que no le mentiría. Mantengo la boca cerrada y me trago cualquier cosa que siento.

Necesito alejarme. Recuperar la calma. Sacarlo de mi sistema. Prometí que estaría de su lado sin importar que. Había sido honesto cuando lo dije. Romper una promesa seria impensable. Romper una promesa a Shoto merecería toda la furia y el odio del infierno cayendo sobre mí.

Respiro profundamente, no debería dejarme llevar por mis emociones. No en este momento.

Shoto voltea, cuando me ve agacha la cabeza. Apenas hace contacto visual conmigo y baja la mirada al piso. Es mejor ir al grano.

—Llevare a Midoriya a su casa—digo. Intento que mi voz no deje pasar nada de lo que siento, pero al parecer no funciona, aún hay algo que no termina de convencer a Shoto que me mira con esa mirada sombría que no sale de su rostro. Todo miedo, resignación y hombros caídos.

Pero necesito saberlo. Que al volver no encontrare el lugar vacío.

—Cuando regrese seguirás aquí ¿cierto?

El asiente sin decir nada.

—Shoto… por favor. Prométemelo, que cuando regrese aun estarás aquí.

—Yo… —el da un respingo cuando Deku entra en la cocina.

Mierda.

—Estoy listo—el me mira, y hace un amago de sonrisa que no es para nada convincente o sincero, patético hasta los huesos— gracias por la ropa Kacchan.

—Lo que sea. El taxi estará aquí en diez minutos—digo después de consultar el reloj.

Todoroki se dirige a la estufa y toma la tetera. Vierte el agua caliente sobre tres tazas que hay ya preparadas sobre la mesa y luego las tiende hacia nosotros. Todo sin decir ni una sola palabra. Deku le agradece y da un sorbo. Yo solo miro la taza. Shoto hace lo mismo.

Midoriya apenas se entera de lo que lo rodea tan inmerso como esta en él mismo y su miseria. Shoto me evita y solo quiero romper algo con la suficiente fuerza para que entonces ya no pueder hacer daño a nadie. Tener toda la ira para mi. No a Shoto.

Definitivamente es el peor día de mi vida.

Al menos hasta ahora. Ni siquiera quiero pensar en ello. Demasiada mierda por hoy.

El cielo retumba cada vez mas fuerte desde que Deku llego no hace mas de media hora. Justo cuando nos vamos Todoroki se dirige al chico.

—Lo siento. Por lo que paso… yo realmente lo lamento.

Midoriya lo mira estupefacto por un minuto, la voz de Shoto suena demasiado melancólica y brutalmente honesta. Luego el me ve a mí, probablemente pensando que yo le conté lo que paso. No parece especialmente afectado.

Es Todoroki después de todo. Siempre fue asi y probablemente siempre lo sea. Siempre escapándosele algo que cualquiera vería a simple vista y desarmándote con respuestas logicas e ingeniosas. A las personas siempre les ha costado tratar con él.

Así que Izuku solo asiente. Probablemente demasiado cansado para decifrar todo lo que Todoroki podría intentar decirle.

—Esta bien. Gracias por preocuparte.

Da la vuelta y se va a la salida. Tomo un paraguas que siempre está en una cesta alta al lado del perchero y lo sigo inmediatamente.

Una vez en el taxi, que costara una fortuna solo por el clima recibo un mensaje de Shoto.

"Te esperare hasta que vuelvas"