"I want no other, no other lover
This is our life, our time
When we are together, I need you forever
Is it love?"
Haddaway - What is love?
-¡RICK! ¡Piscina 1!-
-Ok Comandante.-
Alycia entró en los vestuarios, necesitaba pensar y ningún sitio mejor que bajo el agua. Siempre que se sentía sobrepasada acudía al silencio y a la oscuridad envolvente.
Se colocó el neopreno, los plomos, montó el equipo y se lo puso a sus espaldas. Controló el sabor y la presión del aire. Cogió las aletas, las gafas, la linterna y el walkie, y salió al deck.
Las estrellas seguían brillando a lo alto. Las mismas que habían iluminado los ojos de Eli hacía apenas unos momentos, mientras se derretía en sus manos.
-"¡Entrando!", dejaré la linterna encendida para que me veas, calcula una hora.- Sabía que difícilmente le pasaría algo, pero por las dudas no podía arriesgarse, cada vez que bajaba sola a su refugio casi uterino Rick la cuidaba. Dejó el walkie en el deck, dentro de uno de los cubos vacíos de pescado y se metió en el agua.
Enseguida apareció Amidala dando vueltas a su alrededor, en forma de saludo.
-"Hola preciosa."- pensó mientras acariciaba su lado y se cogía a la aleta dorsal para que la propia delfín fuera quien la llevara hasta la parte más profunda de la piscina.
-"Gracias amiga...".-
Aly nunca había sido muy comunicativa, sin embargo tenía un mundo interior muy rico, y cada tanto necesitaba sentarse a pensar, aclarar las ideas, y bajo el agua todo salía siempre mejor. –"Definitivamente mejor."- pensó nuevamente en Eli en el agua, su cuerpo moviéndose contra el propio –"Dius."-
Intentó alejar ese imagen de su mente, necesitaba pensar, dilucidar cómo iba a llevar acabo lo que le estaba rondando en la cabeza, eso que se le había enquistado desde que vio a Eliza en la fiesta de Rhia.
Sentada en la oscuridad del agua no podía dejar de pensar en cómo dejar la agencia sin perjudicar a ninguno de sus amigos.
Amidala pasaba nadando cerca, y Aly extendía su brazo para acariciarla.
-"¡Llegó el momento!"- Pensó mientras se le erizaba la piel. –"Yo también merezco ser feliz."-
Hablaría con Neil, tendría que entenderlo, podría darle otra oportunidad a Zach o bien entrenar a Rick, que al estar en las dos agencias podría negociar para fusionarlas y sacarlas adelante.
Todos creían que Alycia se mantenía fuera de lo que sucedía entre las agencias, pero jamás habría llegado donde estaba ahora sino fuera por su inteligencia y capacidad de observación. Si había dejado pasar lo de la fiesta, los disparos a Bobby, el interrogatorio y hasta el polvo entre su mejor amiga y su mejor amigo, era porque creía que a la larga las dos agencias se terminarían por fusionar.
-"Voy a extrañarlos chicos."- le dijo a Amidala mientras pasaba a su lado y la acariciaba.
Lo único que le preocupaba era el tiroteo de la noche de la fiesta. Sus fuentes le habían confirmado que no había sido el directorio.
Apenas pudo recuperarse había dado con Whitworth y le había logrado sonsacar más información.
¡SPLASH! El cubo de agua fría terminó de espabilarlo. Con las heridas de las costillas le había costado subirlo al Porsche 911 Gt3 rojo de Rhiannon, el único vehículo que encontró disponible en la agencia. Su moto no le hubiese servido y el Hummer de Lindsey había quedado inservible en la última misión, los coches de los chicos eran una porquería... así que se dio el gusto con el deportivo.
-Verás... Johnny, tengo una forma de trabajo muy organizada...- abrió lentamente el maletín sin dejar de mirar al agente que tenía delante, totalmente maniatado, amordazado e inmovilizado en la camilla de acero. -¿Sabes lo que es la punción seca?- pero al ir a buscar la aguja para comenzar con su muy ensayado monólogo se encontró con un juguete erótico entre un revoltijo de bisturís, pinzas varias, punzones, tijeras, serruchos de cirugía y palillos de diferentes tamaños. El casi imperceptible gesto de sorpresa pasó desapercibido para Withworth que aún miraba extrañado a todos lados intentando dilucidar cómo había llegado hasta aquí.
"Maldita Lindsey... ¡le dije que no metiera sus pezuñas en mis herramientas de trabajo! Ya ordenaré todo mañana..."-Como iba diciendo, ¿sabes lo que es la punción seca?- ahora tenía toda su atención. A Lauren la perdía su pasión, pero la Comandante era conocida por su fría crueldad.
Conectó la aguja a un generador de cargas eléctricas y mientras la sostenía frente a su cara le explicó: -Te ilustro: se realiza una descarga eléctrica directamente sobre el punto gatillo del músculo, que hace que este se contraiga hasta límites increíbles, la última vez que fui al fisioterapeuta por una pequeña molestia en el cuello me dijo que no dolería... media hora de sesión después decidí comprarme un equipo completo para meterlo en mi maletín.-"Que ahora es un asco gracias a Lindsey y no da nada de miedo. ¡Dius! ¡Lind te voy a matar!"
La cara de Johnny que hasta ese momento no había mostrado ninguna emoción, cambió drásticamente al dirigir la mirada al maletín, más específicamente a las pinzas de pezones que se había dejado Lindsey. Para Alycia la gota de sudor que se formó en la frente del pobre desdichado no pasó desapercibida. -Pero creo que todo esto ya lo tienes muy visto... creo que mejor voy por "mi otro" maletín. Ahora vengo, corazón.- dijo pasándole un dedo por la mejilla.
Apenas oyó el portazo Whitworth se revolvió en la camilla, pero las bridas que lo sujetaban hacían que con cada movimiento se le clavasen más en la piel. Intentó visualizar dónde estaba, ya que definitivamente no era el parque acuático.
Además de la camilla de cirugía, sólo había una mesa también de acero donde Alycia había dejado el maletín con las odiosas pinzas para pezones.
El suelo y la pared a la que estaba anclada la camilla estaban llenas de manchas de sangre, de diversos colores según el grado de putrefacción, lo que indicaba que hacía tiempo que utilizaban el sitio con estos propósitos.
La mortecina luz que entraba por las rejas del techo, las paredes enormes y llenas de rasguños, las puertas de hierro corredizo con barrotes, le dieron la clave para saber que estaba en el Griffith Park Zoo, si la comandante no lo había vendado para que no averiguara dónde estaba, eso sólo podía significar que ya estaba escrito que no saldría de allí. El terror invadió sus huesos.
Escuchó nuevamente la puerta y la vio entrar con un maletín lleno de diamantes de pegatina violetas, como los que las niñas utilizan para decorar sus móviles, y una calavera en otros blancos y negros. No era su estilo para nada.
-A ver qué tenemos por aquí.- Alycia parecía una niña que acababa de desenvolver un juguete nuevo. -¡Alaaaaa! ¡Esto me suena!, creo que es un dildo anal, pero lo veo demasiado pequeño.- dijo sacando una serie de bolitas de tamaño progresivamente más grande unidas por un palito flexible. -¡Este creo que me gusta más!- tenía en su mano un dildo corto, cónico, ancho, con una empuñadura como de la de un punch knife.
-¿Te gusta el fisting?-
-Yoo... espera... por favor...- los ojos de Withworth se abrieron desmesuradamente mientras la comandante sacaba del bolsillo trasero de sus pantalones un par de guantes azules y verdes resistentes a la lejía y con tela suavecita dentro.
-Yoo... Yo... por fav... ¿QUÉ QUIERES? ¡NO SE NADA!- empezó a balbucear pasando la mirada del dildo a los ojos de la Comandante suplicante.
Pero Aly no le hacía caso, inmersa en la cantidad de juguetes de Rhiannon empezó a sacar del maletín aquellos que más le llamaban la atención. Un dildo que parecía más una espada Jedi que un objeto placentero, unas pinzas para el pene, algo muy fino que imaginó seria para introducirle por algún agujero recóndito... Cada cosa que sacaba, la observaba detenidamente, luego lo miraba a la cara y sonreía.
-¡DOS CHICAS! ¡BUSCABAN A DOS CHICAS!-
-Ajá... sigue...- unos anillos con tornillos de ajuste, un dildo con protuberancias como espinas...
-¡UNA DE CADA AGENCIA! QUIEREN... UF... DIUS... ESO noo... noo...- Alycia notó como se puso blanco cuando sacó unas esposas y una fusta, se iba a desmayar en cualquier momento y ella no se lo podía permitir, así que guardó la fusta en el maletín nuevamente.
-Dime Johnny... ¿qué quieren?... – sacó un látigo precioso de cuero que desenrolló lentamente.
-Quieren... hacerse... con el control... quieren dirigirlos... a... tod...-
-¿Quienes?-
Pero ya era demasiado tarde. Se había desmayado.
-Ainnnssss, ¡si es que no duran nada! Y yo otra vez a limpiar todo y conseguir un sitio nuevo para interrogarlos.- se dijo mientras guardaba todo, plegaba en un movimiento la mesita y echaba un spray que hacía desaparecer "la sangre" del suelo y las paredes. -Pero que funciona, ¡funciona!-
Para el momento que Alycia se había metido en la piscina Withworth ya tenía que estar a unas cuatro horas de llegar a su destino en el Congo, lo había sedado por unas doce horas y despachado en un avión privado y lo lanzarían en paracaídas en medio de la selva. Con un par de cerillas, un botellín de cerveza, una navaja y un condón (que los monos son muy desconsiderados), sin móvil y sin entender una palabra tardaría unos cuantos días en volver.
Ricky se encargaría del caso conocía a todos quienes trabajaban en ambas agencias a la perfección. La propia Alycia se había encargado de filtrar la información poco a poco, misión a misión, entrenándolo como su mano derecho sin que él lo supiera.
Muy en el fondo esta vida de peligros y emociones sabía que no la llenaba. Que tarde o temprano lo dejaría.
Pudo distinguir una sombra que se acercaba, era Heda, que había notado su presencia y venía a hacerle compañía.
-Lo siento amigos, pero he de retomar mi vida.- Se estaba despidiendo, acariciando su lomo, cuando Leia apareció como un rayo a su lado, con una pizarra subacuática que llevaba escrito: /¡SUBE YA! L./
-"¿Qué diablos...?"- Pensó mirando su ordenador de buceo. –"¡Si son las 6 a.m.! ¡¿Qué pueden haber liado ahora?! – Controló que el nitrógeno en sangre no superara los niveles de seguridad y se dispuso a salir de la piscina.
Alycia había estado más tiempo del que esperaba bajo el agua, pero a tan poca profundidad aún tenía tiempo de sobra antes de entrar en descompresión.
-¿Qué pasa Lind...?- Gritó al tiempo que se quitaba el regulador y las gafas, pero cayó de repente al ver a Lauren a su lado.
-Comandante, sé que no me conoce.- a la cubana le temblaba la voz.
-Agente 86, alias mamelles, tuvisteis un amorío muy turbio hace unos cuatro años, cuando os conocisteis debido a vuestras misiones que tenían un objetivo en común: Camila, quien terminó liándose contigo, perdiendo nosotros la oportunidad con Héctor y su fortuna, y si estáis las dos aquí no puede ser bueno y esas lágrimas te delatan "Lolo"... ¿Qué pasa con Camila?...-
-Aly...- Lindsey aún estaba intentando asimilar que su amiga lo sabía todo.
-Dos chicas, Lind... Whitworth dijo "DOS CHICAS"... ¿DÓNDE ESTÁ RHIA?... dijo que dos chicas eran el objetivo.-
Miró detrás de las chicas viendo como Ricky corría hacia ellas por el deck seguidas de Zach y Bobby.
Alycia ya se había quitado toda la equipación cuando el alivio de ver a Rhiannon fue suplantado por una emoción que no llegaba a definir, pero la estaba paralizando.
-Lo siento Aly... lo siento tanto...- Alycia agarró a Bobby de la camisa y casi lo alzó del suelo mientras le gritaba...
-...¡¿POR QUÉ DIABLOS LA TRAJISTE A LA FIESTA?!- PAMMM Bobby cayó de espaldas con la nariz sangrante debido a al puñetazo que le colocó la comandante, quien se llevó la mano a las costillas del dolor que le produjo todo el movimiento.
-¡AHORA SABEN QUE ELLA ES MI DEBILIDAD! ¡ASI COMO SABEN QUE CAMILA ES LA DE HÉCTOR! ¡AHORA ESTAMOS EN SUS MANOS! ¡AMBAS AGENCIAS! Me tienen a mí... la tienen a ella... - las últimas palabras las dijo más para sí misma y con la voz totalmente rota.
Miró a Lauren que también estaba desolada -Las encontraremos... ya verás... las encontraremos...-
-Y nosotros vamos a ayudarte...- Lindsey sabía que esto era algo personal, pero si alguien se metía con su mejor amiga, se metía con ella.
NA1. ¿Podrá Aly y su kru descubrir quén está detrás de todo este misterio o necesitarán de la ayuda del Chapulín Colorado?
NA2. ¿Matará Carol a alguien en el próximo capítulo?
NA3. ¡Queremos otro smut!
