DISCLAIMER: Naruto es de M. Kishimoto, si fuera mío esta serie hubiera sido yaoi desde el principio, solo soy una persona con mucha imaginación en su tiempo libre.

AVISOS: Yaoi, Narusasu (con un poco de rencor a Sakura).

CLASIFICADO: M (por los temas que se manejan, lenguaje inapropiado y temas de adultos (Aun so sé si va haber un lemon o no, todo depende de cómo avance la historia)

SIMBOLOGIA: " Comillas" conversaciones básicas, monólogos o pensamientos (no es difícil de entender)

-Guiones- conversaciones normales o largas


"Consecuencias"

CAPITULO DOCE:

"Somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos…"

Naruto no podía creer lo que había pasado, había abandonado hace unas horas a Tsunade y al consejo después de que se habían recuperado, aun no creía que Sasuke fuera capaz de atacar de manera tan abierta a los líderes de Konoha de esa manera, pero algo no estaba bien, según lo poco que le había explicado Kakashi, al parecer, el consejo lo había obligado a tomar esas acciones, pero aun así simplemente era imposible de aceptarlo, Sasuke siempre tenía el control además de que sabía afrontar cualquier situación, pero también debía recordar que le Uchiha últimamente no actuaba como si mismo, cansado de esos pensamiento decidió ir a visitar a su amigo a su casa a hablar con él y obtener algunas respuestas, ya que la persona que ahora veía sentía que ese no era ya Sasuke. Desconcertado, Aumento el paso, su meta el distrito Uchiha.

El día había empezado normal para los habitantes de Konoha, era media semana y el are de mercado no estaba tan concurrida, los largos pasillos de las naves llenos de distintas mercancía llenos de vida, llenaba la aldea de ruido, los niños impresionados pedía a sus padre de los puesto dulce y golosinas, otros mercaderes con sus rimas, llamaban la atención de los transeúntes, ofreciendo sus mejores frutas y otros su mejores pescados. Sintiéndose en paz y alegría la joven Hyûga continuaba su camino, a veces sonriendo ante los niños que correteaban y otras sonrojándose al darse cuenta que era observada por algún chico, había terminado tarde los quehacer de la mansión y ahora iba camino como había prometido a ver al heredero del clan Uchiha, la pasadas semanas ambos parecían haber desarrollado un tipo de vinculo, sonriendo así misma recordando cómo había cambiado la actitud del heredero del Sharingan hacía ella, observo la pequeña cubeta de agua que tenía dentro de ella un hermoso arreglo de orquídeas de varios colores, al principio no había entendido la razón por la cual el pelinegro parecía adorar aquellas flores, hasta que después de armarse de valor, y preguntar la razón, el Uchiha la miro seriamente, sus brillantes ojos oscuros brillaron con nostalgia, una suave sonrisa toco su rostro y perdido en alguna memoria de su pasado contesto " Mi Madre…" no era necesario decir, más, la misma chica lo entendía ella aun se apegaba mucho a un viejo peine de marfil con flor de cerezo, el peine era de su madre, el único recuerdo que tenía de ella era cuando peinaba su largo y elegante cabello tarareando una suave melodía, saliendo de sus pensamientos, Hinata noto, que ya no tardaría en salir del distrito comercial, era la ruta más corta hacía el distrito Uchiha, y esperaba con ansias el poder llegar pronto.

Naruto no podía quitar de su mente la imagen que había presenciado, pero lo que no podía entender fue aquella mirada de remordimiento que tenía su mejor amigo, que había sucedido realmente en ese momento, que hubiera pasado si no hubiera entrado, las preguntas llenaban su mente de ansiedad, tenía que verlo, tenía que hablar con él, o era a caso que el Sasuke que él conocía, que tanto amaba se había perdido. No dándose cuenta por donde caminaba choco contra un figura que estaba parada, manteniendo su equilibrio inmediatamente se disculpo hasta que vio por primera vez de quien se trataba, la joven miro sorprendido por unos minutos al rubio, hasta que se ruborizo por completo, no podía creerlo, Hinata sintió como su corazón latía rápidamente frente a ella estaba la persona que más quería, de quien se había enamorado. Naruto estaba sorprendido no pensó en encontrar en esa parte de la aldea a la joven Hyûga.

-Na...Naruto-kun-

-lo siento Hinata, no vi a donde iba- contesto de manera embarazosa colocando mano sobe su cabeza un gesto común cuando estaba nervioso.

-No hay problema, que haces por aquí'- afirmo rápidamente la apenada chica acercando más hacia ella la pequeña cubeta.

-no mucho iba a ver al teme de Sasuke, pero tú qué haces por este rumbo-

- lo mismo, vengo a visitar a Sasuke –sama, que te parece que si vamos juntos- dijo la chica con una brillante sonrisa. El rubio no sabía si había escuchado bien lo que había oído, a caso la tímida y noble Hinata iba a ver a Sasuke, Sabía bien de la existencia de algunas rivalidades entre clanes, pero no había una más fuerte y mortífera que la de los Uchiha y los Hyûga, Cuando intento volver a hablar con ella, descubrió que la heredera de su clan, ya se había adelantado unos pasos, no queriendo dejarla sola, la alcanzo lo más rápido posible, entrando al distrito del clan del Sharingan. Hinata no se podía contener de la emoción, al sentir la presencia de su secreto amor, sabía que el rubio favorecía a la joven de su equipo, Sakura quien había sido por muchos años el amor imposible del joven. No podía dejar de sentir celos hacía la chica, y coraje al saber cómo había despreciado a una persona tan noble, y tierna como el chico, cálmate se cometo así misma tratando de controlar sus emociones, sintiendo como su rostro se enrojecía a cada minuto. Naruto por otra parte tuvo la oportunidad de observar a la joven, la tímida chica, caminaba segura de sí misma sobre sus sandalias blancas, su largo y hermoso kimono azul se movía lenta y elegantemente con cada paso, las rosas bordas sobre la tela resplandecían con los rayos del sol, dando de un aura de serenidad y belleza, fue entonces que noto que frente al brillante obi negro con flores azules, llevaba la joven una pequeña cubeta de madera con un alegre y simple arreglo de orquídeas.

-Este… para que son las flores?- pregunto Naruto acercándose más a la joven, poniendo aun más nerviosa.

-Son… son para Sasuke-sama- contesto rápidamente la chica, tratando de evitar que agua de la cubeta la pudiera manchar.

-Al teme no le gustan las flores- comento con seguridad el rubio, desviando la mirada de la joven, era bien sabido por la pequeña aldea, que el Uchiha no tenía preferencia por las plantas de ornato, pensó el rubio, mientras las joven Hyûga, miro sorprendida al chico por unos segundos, que a caso siendo Naruto el mejor amigo Sasuke, no sabía la verdad, realmente que tanto sabía Naruto de Sasuke en realidad, se pregunto a sí misma, pero antes de que pudiera vocear sus pensamientos, se encontraban ya frente a la entrada de la gran mansión del Jefe del Clan.

Sin perder tiempo, Hinata camino hacia la entrada, poniendo una brillante sonrisa sobre sus labios, llego hasta la puerta, tocando el pequeño timbre que resonó en la gran casa, Naruto estaba nervioso, no sabía qué hacer, pero armándose de valor se acerco hasta donde estaba la joven, mientras pensaba y deseaba con toda su fuerza que el Uchiha no se encontrase en casa. Poco después de unos segundo, se escucharon pasos que se acercaba a la puerta, Hinata no podía contener su alegría y cuando la gran puerta de roble se abrió frente a ello se encontraba Sasuke Uchiha vestido con una habitual Yukata azul marino con los pliegues blancos y su obi blanco. La sería mirada del Uchiha despareció al ver frente a él a la futura heredera del clan Hyûga, quien mostraba un hermosa sonrisa mientras saludaba al pelinegro.

Siguiendo las tradiciones comunes, Sasuke invito a pasar sus huéspedes, aun confundido y nervios por la presencia de Naruto hasta la pequeña sala de estar de su casa, era le primera vez desde la masacre de clan que había dejado entrar a otra persona por voluntad propia a su residencia, el cuarto presentaba la típica arquitectura japonesa, sentados sobre lo cojines principales de la estancia Hinata acomodo su largo Kimono y tomo su lugar como invitada, su larga cabellera caía como una cascada en su espalda acentuando más su postura. Naruto intentando mantener bueno modales, se sentó de manera recta y correcta mientras admiraba los cuadros de tinta que colgaban en las paredes, a los poco minutos regreso el Uchiha colocando sobre la pequeña mesa de cerezo una tetera y algunos tazas de té.

-Sasuke-sama, como prometí traigo este arreglo, de bienvenida- anuncio la Chica, mostrando el humilde arreglo de flores, la suave mirada del Uchiha sorprendió a Naruto por completo, era tan extraño ver a Sasuke actuar de aquella manera tan humana cuando apenas hacía unas horas lo había visto tan frió y cruel.

-Gracias Hinata-chan, son hermosas- dijo tomándolas y poniéndose de pie, en busca del viejo jarrón de su madre donde sabía que las flores lucieran a todos su esplendor, una vez hecho esto regreso colocando el arreglo como centro de mesa.

-me imagino que no es todo a lo que has venido- comentó el Uchiha mientras observaba como la joven bajaba la mirada avergonzada.

-Sasuke-sama, he venido para anunciarte que mañana será la reunión del consejo de ancianos y el clan Hyûga donde mi padre me anunciara como su sucesora…-

-en serio, genial felicidades Hinata…- Interrumpió el Rubio feliz por su amiga, ahora entendiendo la razón de la visita de la chica hacia el pelinegro, pero lo que a un no entendía y sentía diferente era el comportamiento de su amigo hacía la chica.

-Gracias Naruto… y yo quería… quería venir a pedir tu aprobación y… y apoyo- dijo rápidamente la joven, estaba tan sonrojada que no sabía qué hacer.

El Uchiha la observo por unos segundos después de dar un ligero sorbo a la taza de té. Se levantó mientras sacaba de su bolsillo interno de su Yukata, sacó un selló y se arrodillo frente a la joven colocándolo en sus manos.

-Sasuke-sama- fue lo único que pudo pronunciar la sorprendida chica

-Sasuke- contesto el maestro del Sharingan con una sonrisa, Sin poder contener su alegría la joven rompió el protocolo abrazando al maestro de la casa, mientras le agradecía una y otra vez. El Uchiha al salir de su sorpresa regreso el abrazo de la chica.

-Felicidades Hinata-chan… si tienes algún problema con el consejo solo dime, cuentas con mi apoyo- comento el pelinegro mientras se separaba de la joven que aun lo observaba con admiración y gratitud.

Naruto no podía creer lo que estaba viendo y sintió como una punzada se apodero de su corazón, que demonios había pasado las semanas que no había ido a visitar al Uchiha, como era posible que Hinata tuviera un relación de esa manera con el pelinegro, sobre todo que significaba la relación que existía entre ellos. Los celos crecían fuertemente, se sentía molesto, frustrado, como era posible que aquella tímida joven era capaz de recibir aquella cálida sonrisa, cuando él había sido la única… no cuando él quería ser la única persona de hacer capaz de reír al Uchiha, de ser la razón por la cual su mirada brillara y perdiera su dureza, y ahora aquí en frente a él sentía como las palabras que le había dicho Sakura tomaban cada vez más fuerza, sintiendo como las lagrimas intentaban desbordarse, se levanto estrepitosamente sin decir nada saliendo de la casa. La acción de su amigo tomo por sorpresa al Uchiha, la preocupación y la incertidumbre danzaron en sus ojos, Hinata miro por un instante, la verdad en aquellas perlas negras, y tomo al Uchiha por la manga de su Yukata llamó su atención.

-Sasuke…-

Sus miradas se mantuvieron por microsegundos, la pálida mira de luz de la chica sobre las oscuras sombras del pelinegro, y sin dudarlo se levanto de la mesa en busca del Rubio.

-Naruto…- Susurró la joven mientras lagrimas recorrían sus ojos, estaba feliz, lo estaba… aun que le dolía la verdad ya que había descubierto el secreto del Uchiha.


NOTA: Saludos y Gracias, creo que Hinata es genial y no se le da todo el credito que debería tener, l averdad la chica me cae mejor que sakura, pero hey soy una amante de Sasuke y Naruto, así que lo lamento mucho por la bella Hinata, bueno, hasta el siguiente capítulo.