Aclaraciones al final, como siempre, pero antes:

Si están leyendo esto, mi querida Tesha, mi preciada Jose-chan, actualizo hoy por ser su cumpleaños, ¡felicidades!

.


.

Capítulo 12: Una Luna.

Una frágil y distante conexión, una silenciosa testigo: la luna.

Pov´s Gaara

Me encontraba en la habitación de aquella mansión asignada por la Hokage. Según ella ahora podría dormir, no como todos los humanos normales, pero dormiría. Hace mucho que no duermo de forma normal, sin temor. Camino hacia la ventana.

Es noche de luna llena.

Un suspiro emana de mis labios mientras continúo observando la luna.

A mi mente vuelve el recuerdo de aquel niño rubio de ojos azules que me salvó de la soledad hace ya tres años. Su recuerdo es tan distinto a lo que vi en la cascada. Su mirada llena de luz se había vuelto opaca. Su interminable sonrisa amigable ya no estaba. Y su actitud, fue tan distante. Era como yo en aquellos tiempos de soledad. Un nuevo suspiro escapa de mí.

Naruto, amigo, ¿qué te paso?

Hay una extraña sensación en mi garganta. Se siente como si tuviese algo atorado. Se siente como cuando lloraba de pequeño. ¿Es eso? Ah, parece que deseo llorar, llorar por mi buen amigo ahora perdido en la oscuridad. Pero no lo haré, soy el Kazekage, mi deber es ser fuerte. Debo admitir que de todas las personas que conocí, él era la última que me podía imaginar siguiendo tal camino. El camino de la soledad y la perdición. El camino de la oscuridad.

Pero él no estaba solo. Nunca iba a estar solo.

Nos tiene a nosotros, sus camaradas que iremos en su rescate. Y la tiene a ella.

Ella, era extraña. Una sonrisa involuntaria se perfila en mi boca. Su recuerdo me da paz, sé que estando a su lado Naruto no será dañado. Vuelvo mi vista a aquella luna.

Kishasa, un extraño nombre. Naruto le llamó Kish.

Se veía pura e inocente. Me pregunto cómo habrá acabado esa muchacha con aquellos villanos. No se veía peligrosa y era tan ¿dulce? ¿Tierna? No podía encontrar un adjetivo para describirla. Ella me salvó, ¿Por qué? ¿Solo porque le gusté? ¿Protegerá a Naruto porque le agrada mucho?

Elevo una de mis manos hasta mi boca, que extraña sensación fue el ser besado, fue frío. Con sabor amargo y dulce, como la yerba buena. Siento mis mejillas arder, desvió mi mirada de la luna temiendo que ella me juzgue por mi actitud y mis pensamientos, absurdos pensamientos. Camino hacia la cama. Me meto entre las cobijas, doy un par de vueltas hasta que me siento cómodo.

Había olvidado la sensación de tranquilidad.

Mañana empezará nuestra importante misión: rescatar a un amigo.

Me pregunto si…

.

.

.

Pov´s Sasuke

Estoy sentado en el barandal del balcón de mi habitación, mi espalda recargada contra la pared y una manzana verde moviéndose entre mis manos. Miro la luna sin saber en concreto por qué. Suspiro.

Mañana es el inicio de nuestra misión. Mañana comenzará la carrera contra el tiempo en la búsqueda de Naruto, mi amigo y hermano.

Hermano. Mis pensamientos viajan en dirección a él, a Itachi.

Él dijo que lo conocía, lo cual es muy obvio si está en Akatsuki, pero ¿por qué parecía como si se llevara bien con mi hermano mayor? ¿Es que no recuerda que por su culpa fue que nos separamos? ¿Es que no recuerda que él fue quien mató a mi familia y mi clan? ¿No recuerda que él es el causante de mi dolor? ¿Nada de eso recuerda? Vuelvo a suspirar.

Todo es tan confuso.

-Naruto, ¿por qué? – lanzo mi pregunta al aire.

-¿Buscando respuestas con la luna? – me sobresalto, miro a mi alrededor.

-Hmp – mi nueva compañía se sienta en el otro extremo del barandal – ¿cuándo has llegado?

-¿A la aldea o a tu casa? – Jiraiya me miraba – llegué hace una horas, me enteré de la situación por Tsunade – también se puso a ver la luna – nunca creí que mi pupilo cabeza hueca terminara con Akatsuki.

-Nadie lo pensó – bajo la mirada y jugueteo con la manzana que me iba a comer.

-No, supongo que no – hubo silencio durante un momento – en dos días partiré por mi cuenta en busca de información.

-¿Has sabido algo?

-Solo lo que ustedes, aunque creo que menos, no sabía nada de la niña que mencionaron.

-Ya veo, supongo que la quieren mantener protegida – mi mirada se clava en la manzana.

-Es lo más probable – su expresión es seria.

–Si sabes algo…

-Les avisaré lo más pronto posible. A mí también me preocupa, ¿sabes? Después de todo es mi torpe alumno, mi pupilo sin cerebro – su semblante cambió a uno melancólico – se volvió como un nieto revoltoso y obstinado para mí – el sabio sonrió luego de suspirar, seguramente recordando viejos momentos. Suspiré. Tras otro largo silencio volvió a hablar –Sasuke…

-¿Mh? – levanté la vista. Me estaba alcanzando un papel.

-Toma. Es un sello temporal para el Kyuubi, por si ese cabeza hueca se sale de control – tomé el papel – úsalo si aparecen las tres colas. Sé que te será útil en su momento.

-Entiendo, gracias – vi el extraño sello dibujado en aquel trozo de papel.

-Bueno, – él se puso en pie y se estiró – ahora me marcho, tú tienes que descansar y yo tengo que hacer unas cuantas, mmm, investigaciones – puso cara picara.

-¿Ya te vas a espiar mujeres? – un tic apareció en mi ceja izquierda. No se cómo es que Naruto pudo soportar semejante actitud por tanto tiempo.

-Algo así – me guiñó un ojo y saltó a tierra firme – Sasuke, será mejor que te relajes, mañana empieza una nueva etapa en la vida de todos.

-Lo sé – asentí con mi cabeza.

-Chao – se despidió para irse sin preocupaciones, caminando como si nada de esto estuviese pasando.

Seguí con la vista su silueta hasta que se perdió entre las calles de la aldea. Nuevamente elevé mi rostro para quedar mirando a la luna.

Naruto, ¿por qué estás con ellos? ¿Cómo pasó? ¿Desde cuándo? ¿Realmente deseas esa vida para ti? ¿Realmente prefieres la compañía de esa molesta chiquilla y mi estúpido hermano a la nuestra? ¿De verdad ahora voy a ser yo quien te persiga? Las preguntas se amontonaban en mi ya confundida mente.

La manzana dejó de bailar entre mis manos, me la llevé a la boca y la mordí. Mastiqué lentamente, no tenía apetito.

Sí, en definitiva correría detrás de ti, te alcanzaría y traería de vuelta a la realidad. Tú estabas haciendo eso por mí, ¿no? Tú lo harías por mí, ¿no? Sí, sin duda lo harías. Estoy seguro.

Continúe contemplando aquella luna. Que hermosa. Me recordaba a… mené la cabeza, no era momento para eso.

Le di una última mordida a mi fruta, tiré los sobrantes en un bote de basura que se encontraba en la calle, justo frente a mi balcón.

-Naruto, sólo espera, ya vamos por ti – susurré antes meterme a descansar.

Pronto dobe, pronto estaríamos reforzando nuestro lazo de amistad.

.

.

.

Pov´s Sakura

Dejé mis cosas listas, todo estaba en orden para la misión de mañana. Equipo médico, equipo ninja, mi propia mochila. Todo estaba listo.

Me metí entre las cobijas para descansar. Giré para quedar viendo hacia la ventana. La luz lunar entraba y aun acostada podía observarla. Ver la luna me recordaba a los ojos de Hinata y Neji, y recordar a Hinata y Neji me llevaba directo a ustedes: Sasuke-kun, Naruto.

Naruto. Suspiré con pesar. Recordé lo que pasó en la casaca y las lágrimas me traicionaron.

Él había sido tan cruel, tan indiferente, tan como Sasuke-kun cuando se fue de la aldea. Tan anti-Naruto. Nuevo suspiro.

Ahora me doy cuenta de lo poco que he madurado, sigo siendo una inexperta, sigo siendo débil ante situaciones adversas, sigo siendo una molestia. Me creí lista para lo que fuese. Me preparé para lo peor como ninja, pero jamás me prepare para verte al lado de Akatsuki. Jamás me prepare para ver la actitud que mostraste. Jamás me preparé para verte traicionarnos. Jamás me preparé para ello.

Ya no hay vuelta atrás sobre lo poco que hice en aquel sitio. Ya no hay vuelta atrás de que te dejamos marchar. Ya no hay vuelta atrás del hecho de que Hinata-chan demostrará más determinación que yo por segunda ocasión. Ya no hay vuelta atrás para estas tontas lágrimas y esta abrumadora sensación de vacío.

Por el momento debo concentrarme en la misión. Debo concentrarme en hacerme más fuerte, más apta. Una mejor kunoichi y ninja médico. Debo prepararme para rescatar a uno de mis mejores amigos. Debo estar lista para enfrentarte si es necesario.

Debo estar preparada para florecer. No puedo seguir siendo un triste botón toda la vida, ¿verdad, Ino, Naruto? Ya no, Sakura tiene que dejar de ser un capullo y abrir sus pétalos para mostrar todo su valor, toda su determinación y lo que ha aprendido. Debo hacerlo y pronto. Por ti, Naruto; por ustedes, amigos, compañeros, sensei; por ti, Sasuke-kun y, ante nada, por mí misma.

Una última vista de la luna se cuela por mis pupilas, antes de cerrar mis ojos por hoy y ver hacia el mañana.

Ya es tiempo de que florezca.

.

.

.

Pov´s Hinata

Miraba la luna recargada en el marco de mi ventana. Todas las noches lo hacía en la soledad de mi habitación. La luna era mi confidente y consejera. Mirarla siempre me traía paz y aclaraba mi mente. O al menos casi siempre.

-Naruto-kun – su nombre traspaso mis pensamientos para ser pronunciado. Necesitaba desahogarme – ¿por qué, Naruto-kun? ¿Por qué estas con Akatsuki? – Mis lágrimas de dolor se deslizaron silenciosamente por mi rostro – ¿Por qué, Naruto-kun? – El recuerdo de aquella terrible noche se presentó en mi mente.

La transformación de Naruto-kun. Su ira, su frustración, su soledad, su tristeza. Su dolor.

¿Por qué no había podido ayudarle? ¿Por qué tenía que ser débil?

El verle gritar que era un monstruo me partió el alma. El ver sus lágrimas me dolió tanto. El verle marchar hizo que mi corazón se rompiese en miles de pedazos.

En ese momento todos quedamos mal por tu partida, Naruto-kun, nos sentimos pésimo por no poder ayudarte. Neji-niisan fue mi apoyo, el hombro sobre el cual lloré varias noches. Kurenai-sensei fue la madre protectora que necesite. Kiba-kun y Shino-kun intentaron comprender mi dolor y animarme. Inclusive mi hermana Hanabi me dio consuelo.

Después de un tiempo decidimos dejar de lado el tema de tu partida, pero existía ese vacío. Era como si una parte de nosotros se hubiese ido contigo.

Un día, sin darnos cuenta, las cosas comenzaron a cambiar. De pronto nos encontrábamos yendo a los lugares que más te gustaban; de pronto nos encontrábamos todos comiendo en Ichiraku Ramen; todos comenzamos a entrenar con la idea escondida de poder traerte de vuelta; durante las misiones poníamos atención por si te encontrábamos o podíamos obtener información sobre tu paradero; de pronto, cada primer día del mes Sakura-san, Tsunade-sama, Konohamaru-kun y yo íbamos a tu apartamento para recordarte; estaba más cerca de Konohamaru-kun y me hice su amiga; de pronto y sin darnos cuenta hacíamos lo posible para no olvidarte.

Naruto-kun, ojalá estuvieses aquí para que vieras que nunca fuiste un monstruo para nosotros. Simplemente fuiste una gran persona, un admirable shinobi y un amigo irremplazable. Aunque, para mí, tú siempre significaste mucho más que eso.

La luna seguía ahí, fiel. Las lágrimas seguían surgiendo.

-Naruto-kun – limpié mi rostro, no más llanto. Prometí ser fuerte por ti – te salvaremos, Naruto-kun – fui a mi cama y me recosté con la vista hacia mi ventana, hacia la luna – que descanses, Naruto-kun, donde sea que estés.

.

.

.

Pov´s Naruto

Estaba en mi habitación después de tres días exhaustivos en los cuales no pude descansar ni un poco, maldito Deidara que me hizo hacer guardia en el camino; al menos Kish no había tenido sueño esos días y me había hecho compañía. Ya tenía puesto mi pijama: un pantalón azul, sin camisa, dormía sin ella de vez en cuando. Kish estaba terminando de prepararse para dormir. La escuchaba tararear una extraña canción desde el baño. Sonreí.

-Voy por agua, Kish. – anuncié tomando la jarra de cristal.

-Bueno, me traes un…

-Sabes que nada de dulces por la noche – escuché su risa infantil mientras cerraba la llave de la ducha.

-Yo iba a pedir un poco de agua – volvió a abrir la llave.

-Está bien – salí y fui al sitio en donde se encontraba la cocina. Para mi mala suerte había alguien ahí.

Pase de largo sin querer ver de quien se trataba.

-¿Agua? – preguntó el tipo.

-Hmp – comencé a llenar el recipiente.

-¿Dónde está Kish?

-En mi habitación – contesté a secas, girándome dispuesto a salir.

Deidara me dio el grandioso espectáculo de fruncir el ceño, esta era mi venganza por no haberme permitido descansar. La saboreé.

-Hmp, últimamente solo quiere dormir contigo, hm – volvió a tomar la taza de té que tenía al frente.

-Ella es quien decide, si tienes algo que reclamar, díselo – me encogí de hombros. Durante un rato él y yo nos miramos retadoramente.

Era tan malditamente apegado a ella. Tanto como yo.

-Naruto-kun, ¿por qué tardas tanto? – la causante de mi pequeña pelea apareció en la puerta. Desviamos la vista hacia ella: vestía un pantalón y camisa de manga larga color morado, venía descalza. Vio a mi "agradable" compañía y sonrió – ¡oh! ¡Deidara-senpai! – Corrió y se sentó en sus piernas, el tipo estaba listo para recibirla con un abrazo.

Perfecta sincronización.

-Hola, nena – sonrió, al parecer su enojo por lo de Gaara y ella ya se había esfumado – dime, ¿porque vienes descalza? Te puedes refriar – le miró serio.

Oh, claro, él era de los tipos sobreprotectores. Chasqueé la lengua, por eso ella era como era. Bien, mejor me callo, ya les adquirí un poco esa costumbre.

-Perdone, senpai, pero no encuentro mis zapatillas de noche y…

-Pretextos, pretextos, solamente pretextos. Eres una niña traviesa, hm – le dio un toque juguetón en su nariz, ella solo soltó su típica risilla de alegría y complicidad.

Demasiada miel para un grupo de villanos. Guardé un suspiro. Ya forma parte de eso también.

-Y usted un sobreprotector, senpai – contuve una risa, justo lo que estaba pensando hace un rato. Ella tomó la taza del té de Deidara y le dio un sorbo – está bueno, ¿me puede servir un poco, senpai? – puso esa mirada a la cual ni Deidara ni yo podríamos negarnos. Como detesto esa mirada.

Kish me dio un vistazo rápido y sonrió de medio lado. Genial, me descubrió pensando cosas que no debía pensar. Desvié los ojos.

-Claro, nena – la sentó en la mesa de la cocina-comedor y fue a la estufa para servir el té. Sólo con ella era así de servicial, el maldito. Bien, otra cosa en común.

-Me voy a la habitación, Kish – dije antes de seguir pensando en esas acciones comunes.

-¿No vas a quedarte a tomar té con nosotros?

-Aún estoy lleno por la cena, Kish, gracias.

-Está bien – sonrió balanceando sus pies de forma infantil – en un rato estoy contigo – Deidara volvía con su té.

-Cuidado, nena, está caliente.

-Gracias – Deidara tomó asiento frente a ella con una sonrisa.

De verdad que no dejaba de sorprenderme como Kishasa lograba que todos esos tipos raros fuesen gentiles y le tuviesen cariño, la mimaran, protegieran, y demás. El que yo lo hiciera era una cosa, pero ellos…que miedo. Ella rio, otra cosa en la que no debí pensar cerca de ella; en fin, eso ya lo sabía. Tosí, evitando el momento vergonzoso.

-Tómate tu tiempo para ir al cuarto, aún es temprano.

-Sip, estaré un rato con Deidara-senpai – tomó un sorbo del líquido – ¡caliente! – sacó la lengua, cerró los ojos con fuerza y puso una cara graciosa. Reí por lo bajo. Deidara también.

-Te lo advertí, nena.

-Jeje, sí, pero… – salí de ahí, era mejor dejar que hablasen a solas.

Me debes una, Deidara.

Al llegar a mi cuarto tomé uno de los dos vasos de la mesita de noche y me serví un poco de agua, caminé hasta la ventana; tenía una gracias a que Kishasa se lo pidió a Pain, le dijo que si la hacía para que ella pudiese ver las estrellas al dormir en mi cuarto y que eso la haría feliz y, en fin, un minuto más tarde Deidara ya había hecho la ventana. Suspiré. Vaya pequeña consentida.

Me senté al borde de la dichosa ventana. Era noche de luna llena. Tomé un sorbo de agua. Sin quererlo los recuerdos de aquel día vinieron a mi mente.

Confieso que no me sorprendí de ver a Sasuke entre los ninja elegidos para rescatar a Gaara. Sabía que había vuelto a la aldea hace bastante tiempo, Itachi me lo comentó una vez mientras jugaba con Kishasa a hacer sombras de animales en la pared. También sabia de sus nuevos compañeros, no me sé sus nombres, bueno, no los recuerdo. Me pareció divertido cuando le preguntaron a Kish sobre mí; fue interesante cuando ella reveló mi identidad y me quité la molesta capucha dejando expuesto mi rostro. Hasta me entretuve con sus expresiones de asombro, aunque me irritaron y llamaron la atención sus comentarios.

Gaara dijo que debía volver, mencionó mis logros y esas cosas "buenas" de mi vida en Konoha. Fue impresionante darme cuenta de que aún me tenía en muy alta estima y también fue… Espero que no interpretaran el mensaje oculto de lo que dije después, era algo que se me escapó sin querer, por suerte callé antes de decir otra cosa con la que Deidara me molestase. Ja, como si no tuviera ya suficientes problemas con sus celos enfermizos.

Sasuke comentó haber vuelto por mí, por nuestra amistad, por nuestro lazo. Ay, Sasuke, si tú mismo cortaste ese lazo, ¿cómo me puedes pedir que lo rehagamos? Pero…

Y luego Sakura, su comentario me descolocó unos segundos. ¿Qué me amaba? Cuando Kish negó comprobé que mentía, lo intuí por la miradita que le lanzó a Sasuke antes de decirlo. Ella era tan obvia. Además, aunque hubiese sido cierto, yo ya no siento nada por ella. Nada, ella igual se encargó de matar ese sentimiento poco a poco. Sin embargo yo…

Tomé más agua mirando fijamente la luna.

Unas palabras vinieron a mí: "¿No importan las lágrimas que derramamos Hinata, Tsunade y yo?"

Hinata, la única chica que recuerdo fue buena conmigo, antes de que Kishasa llegara mi vida.

Hinata, a quien herí, y ¿todavía derramaba lágrimas por mí? Era confuso, ¿por qué lo hacía? Por su bien era mejor que me olvidara, yo no pienso volver, me he convencido y dado cuenta de que este es mi lugar, con Akatsuki, Itachi y Kish. Es mejor que se olvide de mí. Momento, ¿por qué me preocupo por ella? Tal vez sea por… Mi cabeza comenzaba a doler. La puerta de la habitación se abrió.

-Deidara-senpai está enojado conmigo porque no quise dormir hoy en su habitación, – Kish entró al cuarto y fue hasta el baño sin verme, comenzó a cepillarse los dientes, esa era la razón por la cual no le daban caries después de comer tantas cosas dulces. Era muy cuidadosa en su higiene y aspecto personal, y en el de todos en Akatsuki, para que ocultarlo – le he dicho que mañana dormiré con él. ¿No te molesta, verdad? – negué con la cabeza, quizá eso haga que ese maníatico deje de mirarme tanto.

-No.

Hubo silencio un rato, después ella salió del baño con el cabello suelto que le llegaba unos centímetros por debajo de los hombros. Se metió entre las cobijas del lado derecho de la cama. Tomé lo último de mi vaso y fui al baño. Cuando terminé con mi ritual nocturno me acomodé al lado izquierdo de Kish. Ella inmediatamente se acurrucó en mi pecho, la rodeé con uno de mis brazos.

- ¿Crees que él piense en mí? – dijo somnolienta. Supuse a quien se refería puesto que no dejaba de hablar de él desde nuestro regreso. Era extraño escucharla hablar con tanto afecto de alguien más aparte de Itachi. En todo caso, si ella estaba hablando de él significaba que…

Solté un suspiro antes de responderle.

-Por supuesto, ¿cómo no hacerlo? Tú eres muy especial como para que te olviden, nee-chan – sonrió, delante de los demás no suelo llamarla así, pero estando solos o con Itachi, sí.

-Eso espero – se pegó más a mí. Sentí la piel de su rostro sobre mi torso desnudo. Ella era fría por naturaleza, lo supe con el tiempo; pero cuando duerme o se abraza con alguien por determinado tiempo se vuelve cálida – Naruto-kun…

-¿Mmm? – vi su cabecita.

-Sobre tus preguntas, lo que pensabas antes de que yo entrara, – así que me había escuchado, ¿eh? – Sí, lo siento, no lo pude evitar – hablaba en susurros apenas audibles.

-No hay problema – suspiré, acostumbrarse a sus habilidades, en especial a esa de leer la mente, era un duro y complicado trabajo.

-Bueno, solo te quería decir que… – su voz sonaba pausada, seguro estaba cansada, por hacerme compañía no había dormido por tres noches, y ella y yo somos unos dormilones luego de las misiones – ja-ja… – de nuevo leyó lo que pensaba – bueno, ella, Hinata, llora por ti porque, aaah – bostezó – porque te ama – ¡¿qué cosa?! – Sí, te ama. Estoy segura – nuevo bostezo. No puedo creer algo como eso.

-Nee-chan…

-Y tú… – ni me dejo terminar, que injusto – ja-ja. Tú te… – el sueño la vencía – tú te preocupas por ella porque, porque tu…la…quieres…tam…bi…en…- cerró los ojos y cayó dormida.

Suspiré. ¿Sería cierto eso? No, imposible. Hinata no podía amar a un monstruo como yo. Y yo no podría quererla. No. No podía. Aunque…

Miré de nuevo por la ventana. Cuantos recuerdos enterrados. Cuantas cosas ocultas dentro de mí. Cuántas cosas que deseaba olvidar. Una suave brisa soplaba. Suspiré de nuevo, jalé bien las cobijas y nos tapé perfectamente. Vi Kish, a pesar de ser pequeña e infantil era realmente perceptiva e inteligente. Suspiré de nuevo.

Le di un beso en la frente, como ya era costumbre.

-Buenas noches Kish – mis ojos comenzaron a cerrarse con vista hacia la luna, que hermosa, mis labios se movieron por voluntad propia antes de dormirme: – buenas noches…Hina-chan…

.

.

.

Esa noche muchos durmieron con un solo pensamiento en común: Naruto.

Neji vio a su prima llorar antes de irse a dormir. Tenten limpiaba sus armas con afán, quería rescatar a aquel rubio que le había abierto los ojos a su preciado compañero. Rock Lee deseaba salvar ese alguien tan importante para la aldea, un genio del trabajo duro como él. Kakashi y Gai hablaron un poco antes de pasar horas pensando cada uno por su cuenta. Nara jugó varias partidas de shouji con su sensei para calmarse. Temari y Kankurou espiaron a su hermano hasta que se durmió, luego de ello se retiraron a descansar con la preocupación dibujada en sus semblantes. Kiba y Akamaru se quedaron hasta tarde en el jardín, pensando en aquel tonto amigo que les venció y les hizo ser mejores. Shino miraba por su ventana deseando que todo se arreglara pronto. Karin, Juugo y Suigetsu pensaban en cómo sería todo si hubiesen conocido antes a ese tal Naruto. Ino y Sai se quedaron juntos platicando hasta tarde, la rubia informaba a su novio sobre la historia del Uzumaki y él escucho con atención, no debía olvidar algo. Chouji extrañamente no cenó, solo se puso a ver a la nada en forma pensativa. Tsunade permanecía ida observando el monte de los Kages desde el edificio principal de Konoha, Shizune a su lado hacía lo mismo.

La brisa nocturna parecía cargar con aquel pesado ambiente.

Aquella noche la luna fue la única testigo de todo el dolor, la tristeza, desolación, melancolía, amistad y amor; fue la única testigo de aquellos sentimientos, pensamientos y dudas. La única que sabía toda la verdad.

Puede que estuviesen en dos lugares totalmente diferentes. Puede que se hubiesen separado, pero la luna fue su débil conexión en esa fría noche.

.


.

Hoy primero haré aclaraciones, respondo comentarios al final.

Empecemos, primero, la disculpa de costumbre. Terminé mis exámenes la semana pasada pero tuve varias cosas que cumplir y hacer y luego me tomé unos días para descansar un poco; en fin, hasta hoy pude tener las cosas listas. Pensaba subir el capítulo el domingo, como había quedado, pero parece que ese día estaré muy ocupada y mañana tampoco creo tener tiempo -otra noche de chicas con helado y comida chatarra por montones, wiii~ (nótese mi graaaaan entusiasmo)-, así que mejor actualizo hoy, de esa forma, pase lo que pase, no los dejo esperando más; aparte del motivo que mencioné al principio: el cumpleaños de dos preciadas amigas. Si dispongo de tiempo actualizo el domingo también, como compensación por el abandono, sino, el lunes o martes tienen otro capítulo para leer.

Otra cosa, quizá cambie de Nickname, no sé, me parece muy largo y a veces me da flojera verlo, sólo quería advertirles por si se me ocurre algo bueno y lo termino poniendo.

Con eso aclarado, quiero agradecerles por el tiempo que se han tomado para leer esta historia y, sobre todo, por esperar: gracias.

Nos leemos luego :D

~o~o~o

Jose Miguel: jaja, gracias por leer, em, no me gusta escribir harem, y, francamente, nunca lo he intentado; parejas en sí, no hay, pero las insinuaciones son claras...espero.

Shadow zomber: creo que después de leer te habrás dado una idea, sino, lo aclaro un poco: yo sólo escribo Naruhina cuando se trata del fandum de Naruto. Es mi OTP aquí, jaja.

Nico48825: ¿suculentos? jajaja, no sé, pero si con un capítulo.

J. A. Uzumaki: lo siento, seguro te entristecí de nuevo por tardar tanto, disculpa. También creo que Naruto intentando ser malo es sexy, muy sexy xD besos de vuelta~.

CrazyLife70: waah *-* muchas gracias, me alegro de que te gustara, en serio, espero no defraudarte. Gracias por unirte a este grupo de lectores.