Disclaimer: Naruto no es mío, lo creó Kishimoto. Recogido no es mío, lo escribió Kanari Shinobu ¿entonces que es mío? La edición y corrección, la cuenta para publicar y el "tiempo" para responder las reviews n_n
Notas: Actualización puntual del viernes :D ¡Disfruten el leer como yo el transcribir!
RECOGIDO
By Dark
Capitulo XII
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– Soy Gaara- se presentó el chico pelirrojo estirando la mano.
– Soy Sasuke, él es Naruto- respondió más rápido el pelinegro, se volteó y rápidamente condujo al rubio hasta su habitación sin decir más.
– ¿Qué es lo que te pasa?- preguntó Naruto algo molesto al entrar.
– Nada, que de ahora en adelante no saldrás de la habitación a menos que estés conmigo, ¿te queda claro?
Y Naruto lo miró como si no entendiera lo que le estaba diciendo – ¿Qué?
– Ya me oíste, no saldrás de aquí a menos que estés conmigo.
– Pero, ¿por qué?
– Naruto, tú sólo hazme caso- algo en su interior le decía que la mirada que le dirigía ese tal Gaara a Naruto, no eran nada bueno.
– Pero… yo no me puedo quedar todo el día encerrado en esta habitación.
– Podrás salir cuando yo esté contigo, ya te lo dije.
– Eso es estúpido- murmuró enfadado y bajando la cabeza.
– No vengas a hacerte el enojado ahora- le susurró levantándole el rostro para mirarlo directamente a los ojos –Tú limítate a obedecerme que por algo te lo estoy diciendo- le dio un rápido beso en los labios y se giró para salir del cuarto.
– ¿A dónde vas?- preguntó alarmado el rubio ¿acaso iba a salir? ¿Tan pronto ya lo iba a dejar solo?
– Tengo que solucionar unos problemas. Tú no te muevas de aquí hasta que vuelva ¿entendiste?- y sin esperar alguna respuesta, salió cerrando la puerta.
– ¡Sasuke!- exclamó para que no lo dejara allí – ¡Espera! Yo aún no…- y se quedó callado al oír que le echaba llave a la cerradura.
– Nos vemos más tarde- oyó la voz amortiguada del Uchiha desde el otro lado.
– No, espera…- buscó rápidamente una excusa en su mente para que no lo dejaran encerrado – ¡Aún no he desayunado!
– Ah~ ahí dentro hay una bandeja con tu desayuno- y escuchó unos pasos que se alejaban.
Naruto se dejó caer al suelo. ¿Cuál era la ganancia de todo eso? ¿Salía de la casa de Itachi para dejar de ser acosado por los otros dos y llegaba aquí para permanecer enclaustrado? Sintió que sus ojos comenzaban a hacerse acuosos, pero rápidamente se enjugó las lágrimas, él se juró que no iba a llorar más, nunca más.
Se levantó y fue a mirar el desayuno que le había dejado Sasuke; un tazón de leche chocolatada, un cuenco con cereales, tres tostadas con mermelada, un paquete de galletas, una manzana, además de una notita y una flor anaranjada, en la cual estaba enredado el cascabel. Naruto no pudo evitar sonreí, ¿por qué Sasuke lo trataba de esa forma tan contradictoria? Tomó el cascabel y lo puso alrededor de su cuello y luego cogió la notita que estaba junto a la flor, para leerla
"De ayer que no comes bien, así que te lo comes todo, usuratonkachi".
No había duda que era de Sasuke. Se sentó sobre la cama para empezar a devorar todo lo que le habían dejado; era verdad que estaba hambriento. Una vez que se hubo comido todo se encontró desocupado, no sabía que hacer o en qué entretenerse; si hubiese estado en la otra casa debería haber estado preocupándose de preparar la comida.
Se tendió sobre la cama mirando el techo y pensando. A esa hora ya Itachi se había enterado que no estaban en casa, no evitó pensar en qué es lo que estaría haciendo… quizá estaría planeando ir a buscarlo y muy probablemente hubiera "castigado" a Sai por los problemas que ocasionó, no lo evitó y rió ante ese pensamiento. ¿A qué hora volvería Sasuke? ¿A dónde había ido? ¿Qué era aquello que debía resolver? ¿Por qué lo había encerrado? Muchas preguntas llegaban a su mente pero a ninguna le encontraba respuesta.
Miró la hora, apenas son las diez de la mañana y no tenía nada qué hacer. Se puso de pie y decidió desempacar, comenzó a sacar las pocas cosas que llevaba en su mochila y las metió en el pequeño armario de la habitación, luego tomó el bolso de Sasuke, se lo pensó muy bien antes de empezar a desempacarlo pues no sabía cual podía ser la reacción de éste al enterarse de estuvo ordenando sus cosas, finalmente abrió el bolso, sacó la ropa que había guardado, también estaba su teléfono móvil apagado, un reloj de pulsera, sus documentos y también tenía los de él, cosa que lo sorprendió, también había una cartera donde guardaba el dinero; con un poco de curiosidad decidido revisar cuanto era su capital, se sorprendió aun más que la vez anterior; en la cartera había tanto dinero como para comprar un dulce: ¡no había nada! ¿Cómo se suponía que iban a sobrevivir? Quiso pensar que Sasuke se había llevado el resto del dinero consigo, metió la cartera donde la encontró y siguió ordenando la ropa en el armario.
Al terminar se vio desocupado otra vez, así que optó por asear la habitación; hizo la cama que ocuparon la noche anterior, sacudió un poco el polvo que había allí por lo que se vio obligado a abrir la ventana. Se quedó un buen rato mirando el parque que se divisaba desde allí, la gente que paseaba tranquilamente hasta que vio a una persona que le estaba haciendo señas, devolvió las señas al darse cuenta de que se trataba de la chica de la pensión, Kanari. Ella agitaba los brazos y al parecer lo estaba llamando, negó con la cabeza indicando que no iba a salir, así que ella corrió hasta cerca del edificio y empezó a gritarle.
– ¿Por qué no sales Naruto? Estamos aquí afuera.
– No, gracias- le respondió quedito.
– ¿Pero por qué? Sería genial para que conozcas a algunos de los que viven aquí, vamos, sal un momento.
– No puedo...
– ¿Por qué?- se fijó en la expresión del rostro de Naruto – ¿Quieres que suba a verte?
El rubio dudó un momento pero al mirar la expresión en el rostro de Kanari se animó –Sí, por favor.
Pronto sintió los pasos de Kanari acercándose por el pasillo y en cuestión de segundos la escuchó golpear la puerta.
– ¿Qué es lo que ocurre?- preguntó ella.
– No puedo salir…- respondió en tono inseguro.
– ¿Te quedaste atrapado? ¿Acaso falló la cerradura o…?
– Me quedé encerrado- mintió.
– Hum, ¿tienes la llave?
– No, la perdí...
– Espera un momento- oyó los pasos alejarse rápidamente y unos momentos después volver con alguien más – ¿Puedes abrirla?- preguntaba a otra persona.
– Claro…- la voz de un chico se oyó del otro lado. Se escuchó que forzaban la cerradura, un leve clic y esta se abrió – ¡Listo!
– Gracias- salió de la habitación.
– ¿Cuanto tiempo llevas ahí?- preguntó Kanari.
– Desde la mañana- rió con nerviosismo.
– Vamos al parque, estamos allá, cierto, Naruto el es Kyosuke- apuntó al chico que la acompañaba –Kyosuke, él es Naruto.
– Mucho gusto- dijeron los dos al mismo tiempo. Salieron de la pensión y fueron hasta el parque, allí había algunas personas. Se sentaron a la sombra de un árbol.
– Como hoy es domingo venimos aquí a charlar- explicó Kanari, luego se aclaró la voz y dijo: –Chicos, él es Naruto, el nuevo inquilino.
– Hola- corearon todos a la vez.
– Mi nombre es Ino- empezó una chica rubia con los audífonos de un reproductor mp3 puestos.
– Yo soy Sakura- una chica de cabellos rosas que se abanicaba con una revista.
– Hinata- habló la chica que esa mañana estaba en el baño antes que él.
– Hola, yo me llamo Amai- dijo una chica de largos cabellos rojos que comía helado.
– Kankuro- un tipo con unas marcas extrañas en la cara que parecían tatuajes.
– Shino- un chico de gafas sin ninguna otra particularidad.
– ¿Y tú no te presentas?- Kanari le habló al chico pelirrojo.
– No, ya lo hicimos esta mañana cuando estaba con el otro- rió para sí mismo – ¿No es así, Naruto?
– Sí, Gaara- el otro chico asintió.
– Bueno, toma asiento- le ofreció golpeando el pasto. Naruto algo cohibido se sentó.
Pasaron largo rato hablando, conociéndose y riendo de las estupideces que hablaban, Naruto en su vida había conversado con tantas personas, ya que siempre permanecía en casa. Tanto disfrutó su estancia con ellos que no se había dado cuenta de la hora.
– Aquí estabas...
Inconscientemente tembló al sentir la voz de Sasuke a sus espaldas –Sí, estaba conversando con algunos de los chicos que viven en la casa- respondió finalmente con la cabeza gacha.
– Ya lo veo- Sasuke fulminó con la mirada a Gaara que estaba sentado muy cerca del rubio –Vámonos.
– No te preocupes, déjalo que se quede un rato más con nosotros- dijo el pelirrojo sonriéndole a Naruto.
– Lo siento, pero debemos hablar de algo importante- tomó a Naruto con cuidado y lo levantó del pasto –Un gusto conocerlos- pasó un brazo por la cintura del rubio y lo condujo hacía la casa.
– ¡Nos vemos en la cena!- exclamó Sakura comiéndose con los ojos al Uchiha.
– ¿Qué fue lo que te dije?- preguntó Sasuke mientras conducía a Naruto hasta la entrada de la casa.
– Lo-lo siento- murmuró apenado sin mirarlo a los ojos.
– ¿Cómo saliste?
– Bueno…- Sasuke no se veía molesto, cosa que llamó su atención.
– Ah~ ya no importa, por hoy te lo perdonaré, quiero que me acompañes a un lugar.
– ¿A donde?
– Y verás, pero primero cámbiate esa ropa que esta toda sucia.
– De acuerdo- subieron a la habitación. Naruto se cambió de ropa mientras era observado por Sasuke, éste había pasado por alto le detalle de que había desempacado, o eso creía él.
– Vamos- lo tomó de la mano y salieron de la casa.
– ¿A donde vamos?- preguntó siendo casi arrastrado por el pelinegro.
– A… unos lugares- respondió escuetamente.
– ¿Qué lugares?- siguió preguntando.
– Bueno y ¿a qué viene el interrogatorio?
– No, nada… sólo que pensé que te habías enojado por que salí y...
– Si quieres saberlo; sí, estoy enojado contigo- Sasuke se volteó a mirarlo y vio que el chico agachaba la cabeza –Pero, de ahora en adelante, yo te digo algo y tú me obedeces.
– Pero...
– Sh, entra- abrió la puerta de un automóvil que Naruto en ningún momento había visto, pero de todos modos en entró, en el lado del copiloto, vio a Sasuke dar la vuela y sentarse al lado del conductor –Abróchate el cinturón- le indicó mientras ponía en marcha el vehículo.
– ¿De donde...?
– De por ahí- le contestó adivinando que se refería de donde había sacado el automóvil –Ese… tal Gaara ¿te dijo algo?- quiso saber después de unos minutos de silencio.
– ¿Relacionado con qué?- no comprendía a que venía aquella pregunta.
– ¿No te preguntó nada extraño; nada sobre alguien?
– No- frunció un poco el entrecejo ¿a qué se refería? ¿Qué podría haberle preguntado Gaara s recién lo venían conociendo? – ¿Por qué?
– Por nada, ¿tienes hambre?
– No- cada vez se le hacía más confusa la situación ¿qué tenía que ver esa pregunta con el resto de la charla?
– Es mejor así- de pronto se fijó que el Uchiha estaba aparcando frente a una multi-tienda. Se desabrochaba su cinturón y se baja del auto, daba la vuelta y abría la puerta del copiloto –Puedes bajar si quieres.
Y en silencio, se desabrochó su cinturón y bajó del automóvil – ¿Qué vamos a…?
– Comprar- lo cortó, tomó de la mano de Naruto y lo hizo caminar hasta la entrada.
– ¿Tiene la tarjeta de nuestra tienda?- preguntó con una sonrisa falsa un chica que estaba en la puerta.
– No y no la quiero- respondió el pelinegro de mala gana. Se dirigieron a la parte en que vendían ropa y zapatos, Sasuke se puso a revisar todas las prendas que habían colgadas mientras Naruto lo miraba estático y sin comprender nada de nada – ¿Qué color prefieres, azul o verde?- preguntó enseñándole unas camisetas.
– ¿Que?- preguntó sorprendido.
– ¿Qué color te gusta más? Quiero comprarte algo de ropa nueva- agregó al ver la expresión sorprendida del rubio.
– ¿Por qué?
– Porque no debes andar siempre con la misma ropa, mejor te llevas las dos- fue donde habían al mostrador donde habían chaquetas, Naruto lo siguió extrañado.
Estuvieron alrededor de dos horas y media buscando ropa para Naruto, entre camisetas, camisas, pantalones, calcetines, ropa interior, zapatos, zapatillas, chaquetas y bufandas y todo lo que se le ocurriera comprar a Sasuke, para él solo se compró dos pantalones, tres polerones y un par de zapatillas, muy poco comparando con todo lo que le compró la rubio. Luego de eso fueron a la zona donde estaban los teléfonos móviles, allí el Uchiha le hizo escoger uno; Naruto había escogido el más sencillo y económico, pero Sasuke le instó a que se eligiera uno de los más caros y aparatosos.
Después, cargados de bolsas, fueron a una nevería cercana a tomar unos helados, y nuevamente, Naruto se vio "obligado" a elegir uno de los helados más grandes y costosos, aunque no se lo fuera a comer todo. Se sentía un poco extraño con Sasuke siendo tan atento y comprándole tantas cosas y de las más caras.
– ¿Sasuke?
– ¿Es que no te gustó el helado?- preguntó sin levantar la vista del suyo.
– No es eso…- se llevó una cucharada de la crema que adornaba las bolas de helado de distintos colores –Es sólo que...
– ¿Vas a hablar o no?
– Bueno, es que…- ¿cuanto dinero había sacado Sasuke de su casa al irse?, él se había fijado que todo lo que compraba lo pagaba al contado – ¿De donde sacaste el dinero?
Sasuke simplemente levantó la vista y sonrió –Tengo mis ahorros, además cuando salimos de la casa de Itachi apenas sacamos nuestras cosas y yo no tengo intenciones de volver a buscarlas...
– Pero, todas las cosas que me compraste son caras y...
– ¿Y qué? Apenas tenías ropa y con la nueva te ves mucho mejor. ¿No crees que en vez de reclamar deberías agradecerme?
– Bueno, gracias- siguió tomando su helado, tratando de creer lo que le había dicho.
Al poco rato Sasuke miró la hora –Después del helado alcanzamos a ir a comprar algún reproductor o una radio, también unos CDs porque parece que en esa casa no tienen y… ¿por qué esa cara?- preguntó mirando al rubio que a su vez lo observaba entre preocupado y divertido.
– Por nada- se apresuró a responder y dibujo una sonrisa. De todos modos le agradaba más este Sasuke, se veía menos preocupado, más relajado y no le había dicho nada hiriente en lo que iba del día, se podría decir que estaba más amable y con las defensas bajas. Además a ese paso iban a quedar sin ningún ahorro, Naruto sacó mentalmente una cuenta de todas las cosas que había comprado y las que pensaba comprar y en realidad era mucho dinero, pero no había por qué preocuparse, según Sasuke.
– Te ves mejor cuando sonríes- se acercó primero para hacer sonar el cascabel que colgaba de su cuello y luego a su rostro hasta él para besarlo, el chico rubio se sorprendió pero no se alejó, a pesar de varias personas los estaban mirando raro. Después del cálido beso tomó las manos de Naruto entre las suyas.
– Tengo que pedirte algo- suspiró un instante y lo miró a los ojos –Júrame que no te acercaras a Gaara.
– ¿Ah, por qué?
– Sólo júramelo.
– Pero...
– Naruto, por favor, es la única forma de la que me quedaré tranquilo. Prométeme que no te acercarás él.
¿Que tenía contra Gaara? Desde el inicio se mostró muy reticente a estar cerca del pelirrojo, tan buena persona que se ve… ¿qué tanto problema hay en que hable con él? Aún así, el Uchiha se veía preocupado y sumándole que Sasuke estaba con él, pudiendo haberlo abandonado o dejado que se quedara en aquella casa, decidió obedecerle –De acuerdo.
– Confía en mí. Ahora termina tu helado.
— x — x — x —
Sai revisaba todas las cosas de la habitación de Sasuke, tal vez podría encontrar alguna pista para saber a donde se habían ido o alguna que otra cosilla comprometedora.
– ¿Qué estas haciendo?
– Eh, buscando- respondió mirando a Itachi, que estaba apoyado en el marco de la puerta.
– ¿Buscando qué?
– Una pista...
– Deja de jugar al detective y encuéntralos por que fue tu responsabilidad que se escaparan.
– Yo no vine aquí para estar de niñera, tú mismo dijiste que yo iba a…- se quedó callado al sentir la mirada airada del mayor de los Uchiha sobre sí.
– Pero no cumpliste...
– Bueno...
– Toma- Itachi le pasó un teléfono móvil.
– ¿Para qué?
– Pide ayuda a tus amigos- sonrió de forma desdeñosa –Ahora usa a tus contactos, ese tu grupo del que te vanagloriabas hace algún tiempo atrás.
– Pero...
– ¿Qué? Déjame recordarte que estás en un apuro y perder lo poco que tienes es lo menos que te puede suceder, y lo sabes.
– Está bien- tomó el móvil y discó unos números. Oyó el clásico tono de conexión, le hizo una seña a Itachi para que lo dejara solo, pero éste entro al cuarto y se sentó en la cama.
– Te estoy esperando- murmuró sin dejar de mirarlo, a lo que recibió una mirada de "me la estoy aguantando, cabrón".
– "Diga"- se oyó una voz masculina tras el auricular.
– Hola, ¿te acuerdas de mí?-preguntó fingiendo una voz alegre.
– "El cabrón de Sai, claro".
– Sí, por supuesto- oyó a Itachi ahogar una risita – ¿Y, como estás?
– "¿Qué es lo que quieres?"
– Que me ayudes.
– "¿A quien…?"
– No, no hay que matar a nadie, por ahora- agregó evitando la mirad del Uchiha.
– "¿Entonces?"
– Necesito encontrar a dos personas que andan huyendo de un amigo.
– "¿Cuánto?"
– Espera un segundo- miró a Itachi – ¿El precio?
– Lo que sea, pero si es pronto, mejor.
– Lo que quieras- volvió a hablar al teléfono.
– "De acuerdo, dame los nombres y características".
– Escucha con cuidado; Uchiha Sasuke, cabello negro, ojos negros, alto, pálido, ya sabes, todo un Uchiha. Y Uzumaki Naruto, es un chico bien mono, rubio de ojos azules, es fácil reconocerlo. Te puedo enviar fotos de ambos al mail.
– "Mmh, de acuerdo. Cuando sepa algo te llamo".
– Bien, espero que sea pronto, Gaara.
— x — x — x —
– Naruto, si quieres yo llevo esas bolsas- le ofreció amablemente.
– No te preocupes, no pesan nada- sólo llevaba dos bolsas, en una habían unas bufandas y en la otra el teléfono móvil que le había comprado.
– Está bien- Sasuke sólo llevaba una bolsa con CDs, tras ellos iba un muchachito cargado con las otras bolsas de la compra. Ya era muy tarde y se dirigían al automóvil. Una vez allí el chico de las bolsas las acomodó todas en el maletero mientras Naruto subía al lado del copiloto y el Uchiha esperaba para darle propina. Luego subió al vehículo y lo puso en marcha – ¿Tienes hambre? ¿Qué quieres comer?
– Cualquier cosa está bien.
– No, cualquier cosa no está bien- le corrigió –Dime, ¿qué es lo que te apetece comer?
– Hum, ¡ramen!
– ¿Ramen?- preguntó incrédulo –De acuerdo, vamos a comer ramen.
Y Naruto no pudo evitar sonreír, ¿acaso Sasuke lo estaba mimando? Se sentía algo extraño, al parecer el ambiente en la casa de Itachi lo hacía comportarse de esa forma tan sádica, por que ahora que estaban fuera era muy distinto.
– Ponte una chaqueta, ya está haciendo frío. ¿Después de comer te quedarán energías?
El rubio se sonrojó al entender el significado de dichas palabras –Creo que sí.
– Qué bien, por que quiero llevarte a un lugar.
Continuará...
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Notas: ¡Zaz, y resulta que Gaara es uno de los malos! D: esto ya comienza a ponerse bueno ¿ustedes qué opinan? A mí me encanta este Sasuke atento y lindo con Naruto, pero ya ven que es medio bipolar y cambia en el momento menos esperado… un beso enorme a milk goku, jennita, kaoryciel94, xx-gatita, SasuDaiii y veruto kaname por dejarme un comentario, muchísimas gracias, en serio. Ya este mes me pondré a responderles a cada uno/a de ustedes n.n
Sé que esperaban actualización de Bulletproof, pero esa la habrá hasta el 17 de febrero, todavía les tengo una sorpresa para el 14 así que estén atento/as :] sin más que decir, me despido (Dios, ya es la una de la madrugada y tengo clase temprano) T.T cuídense mucho y espero leerlos nuevamente. Cariños~
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B Angle – SasuNaru
Leona Dark
0113 – 030212
