SORPRESA! les traemos el capitulo con un día de adelanto para que vean que, aunque estamos en fiestas nacionales, igual cumplimos con ustedes y antes de la fecha, así que disfruten el siguiente capitulo.

Disclaimer: Los personajes no nos pertenecen, como ya es conocido son obra de la Stephenie Meyer, a nosotras nos gusta jugar una vez a la semana con ellos, sin fines de lucro, solo por diversión.


Vendetta

Capitulo 11

All I ask of you

Agnes POV

Después de mi ya conocida rutina de ejercicio matutinos y de toparme con Edward en la mañana con el esquicito aroma a café recién hecho por él, me fui muy a mi pesar al trabajo, él tenia unos asuntos que resolver en su negocio, además de acondicionar su departamento, así que no nos veríamos hasta la noche, cuando nos reuniríamos para ir a la obra, esperaba encontrarme con Carlisle ahí, ese era mi objetivo principal y demostrarle que no era la niñita estúpida que él pensaba y además hacerle pasar un mal rato al verme junto a Edward.

Después de dejar listas las actividades de la próxima semana, ya solo quedaba la prueba de vestuario en las modelos y de eso se preocupaba Eric y el resto del equipo que trabajaba con él.

Yo tenía casi todos los libros con los modelos listos y solo me faltaba el papeleo para las firmas que se harían una vez terminada nuestra presentación, ya me estaba empezando a doler la cabeza y no había sabido nada de Emmett desde ayer, era raro ya que siempre estábamos en contacto al habla todos los días, pero desde que salió la conversación sobre mi relación con Edward y en qué punto nos dejaba eso a nosotros, se había puesto distante y hablábamos solo lo justo y necesario, así que decidí llamarlo, necesitaba saber cómo estaba, solo después del cuarto tono me contesto.

-¿Que quieres Agnes?-dijo un poco molesto

-Ammm ¿Hola?

-¿Solo me llamas para decir hola? La verdad es que estoy un poco ocupado en este momento

-Quería saber cómo estabas Emm, no he sabido de ti desde nuestra última conversación.

-Nada ha cambiado Agnes, si algo malo me pasara creo que serías la primera en saberlo

-Emmett por favor, no seas tan duro conmigo, es por esta misma razón por la que no quería que sacaras el tema de nuestra antigua relación, sabía que si lo volvíamos a hablar te volverías distante y te decepcionarías de mi al saber cuales eran mis sentimientos.

-No estoy decepcionado, solo… no importa como esté Agnes, en todo caso necesito un cambio y eso es lo que estoy haciendo en este mismo momento.

-¿A qué te refieres con un cambio? Emmett no vayas a hacer una locura por favor.

-No es una locura, necesito vacaciones y como en este momento no te soy de ninguna utilidad, me voy por unos días a Italia, necesito despejarme del ambiente corrupto de esta ciudad.

-Emms, por favor- le dije en una súplica, no quería que creyera que yo lo veía como un juguete- No digas eso, tú no eres algo que quiero para utilizar ni nada por el estilo, eres mi mejor amigo y siempre voy a necesitarte, solo… solo no hagas ninguna tontera por favor, eres muy importante para mi Emms.

-Hablamos cuando vuelva, pásalo bien esta noche con tu novio.

-Emmett por favor, no me hables así- dije con los ojos ya borrosos, no me gustaba como se sentía, sabía que era mi culpa, siempre era mi culpa, por supuesto todo lo que toco lo rompo.

-Lo siento Ness- dijo suspirando- cuídate ¿sí?

-Lo hare solo si tú me prometes que harás lo mismo, es todo lo que pido de ti Emms.

-Lo haré, tengo que irme, adiós.

-Adiós- alcancé a decirle antes de que colgara, deje el teléfono sobre la mesa y me agarré la cabeza con las manos, si antes sentía un pequeño dolor de cabeza, ahora había alcanzado niveles de proporciones gigantes, necesitaba un respiro y justo por la puerta de mi oficina entraba a quien necesitaba en ese momento.

-¿Problemas?- preguntó Ángela.

-Ni te lo imaginas- le contesté rotando mis cien.

-Pensé que estabas viviendo sobre una nube de arcoíris en este momento, ya sabes, por tener como novio a ese guapo chico y que además vive en tu casa.

-Se irá Ángela, además no es mi novio- Mire a mi amiga que alzaba una ceja- aun, quiero decir que no me lo ha pedido ni nada.

-¿Y eso te tiene con dolor de cabeza?- dijo sentándose frente a mí.

-No es eso, es Emmett, hemos tenido una pelea hace unos días y acabo de enterarme que se va a Italia de vacaciones.

-Oh… ya veo- dijo mordiéndose el labio, la miré suspicaz.

-¿Qué pasa?- pregunté.

-Aun están enrollados los dos ¿eh?

-No de ese modo Ann, él... bueno, es complicada la situación, yo lo quiero y mucho pero solo como mi amigo, y eso es lo que no quiere entender, aun está atrapado en el pasado y en lo que pudo ser, aun se niega a creer que lo nuestro ya terminó para siempre y no acepta que ahora esté intentando algo con Edward.

-Está celoso, debes dejarlo estar solo un tiempo y que se replantee sus ideas, que comience a pensar claramente Agnes, aunque si quieres, puedo ir a hablar con él.

-No sé si ayude en algo Ann, pero gracias igual.

-Ahora ¡vamos! Necesitas despejarte, saldremos a almorzar.

-No tengo hambre Ann y tengo trabajo que terminar

-Nada de peros, eso puede esperar, vamos o te obligaré.

-Está bien- dije y me levanté de mi escritorio, iba a tomar mi celular cuando me llegó un mensaje de mi colorin favorito.

"No puedo esperar para verte esta noche, se que estarás espectacular como siempre, nos vemos a las 8, un beso.- E"

Automáticamente una sonrisa se posó en mi rostro y le devolví el mensaje

"Tampoco puedo esperar a verte, te mando otro beso.- A"

Guarde mi teléfono en la cartera y me acerqué a Ángela.

-Ya veo que se te arregló el semblante, me pregunto quién puede ser el culpable de dicho estado…mmm, me suena a un tipo guapo que te tiene loquita- dijo dándome un codazo.

-¿Que no íbamos a almorzar?- le pregunté con una risita

-Si… si, vamos descarada- respondió con otra sonrisa- Hey por cierto ¿ya tienes un vestido para la gala de esta noche?

-Amm tengo algunos que he usado antes

-Nada de eso, vamos a tener que ir por uno nuevo, así que nos tomaremos la tarde libre para buscar el adecuado y para que estés despampanante esta noche.

-Estás loca Ann, no puedo tomarme la tarde libre, menos en esta fecha

-Claro que si, ordenes de la Jefa

-Tú no eres mi Jefa Ángela, yo lo soy.

-Exacto, así que no rindes cuentas a nadie, la empresa no se vendrá abajo porque no estás una tarde, Eric tiene controlado lo de las modelos y tú tienes bien avanzado tu trabajo, así que no hay peros, ahora sí que nos vamos.

Sin dejarme protestar, tuve que ir con ella a lo que se había propuesto y en el fondo se lo agradecía, si no me obligaban, no lo habría hecho jamás. Después de almorzar, recorrimos un montón de tiendas buscando el vestido perfecto, hasta que lo encontramos, era un vestido de seda largo color beige recogido en algunas partes, era hermoso, zapatos Jimmy Choo y un colgante de diamantes que hacían la tenida perfecta para la noche. Después de despedirme de Ángela, agradecerle por la tarde de chicas, por ayudarme con el vestido y los accesorios, llegue a mi casa, Edward no estaba, así que me di una larga ducha y cuando salí del baño envuelta en una bata, vi que aun no había señales de vida de él, me preocupe un poco pero no quise alucinar, así que fui a prepararme a mi pieza. Vi que sobre la mesita junto a mi cama, la pantalla de mi teléfono parpadeaba, así que lo tome y vi que era un mensaje de Edward.

"Quise darte privacidad, te estaré esperando en el Hall a las 8, besos.-E"

Sonreí y dejé el teléfono donde estaba, empecé a arreglarme y al cabo de una hora ya estaba lista, guarde el teléfono en mi cartera, tomé mi abrigo y salí del departamento. Cuando iba bajando por el ascensor iba pensando en todo lo que tenía planeado para esa noche, mi encuentro con Carlisle, como hacer que se llevara otra impresión sobre mi y no me viera como otra tonta chica, pero todos esos pensamientos se esfumaron cuando las puertas del ascensor se abrieron y ahí, en primera plana estaba Edward, vestido con un impecable smoking negro y humita del mismo color, llevaba una rosa roja en la mano y me miraba con una enorme sonrisa, me acerqué a él devolviéndole esa sonrisa.

-Hola

-Wow… estas preciosa Agnes- dijo rodeándome con uno brazo y atrayéndome suavemente hacia él.

-¿Más de lo que esperabas?- pregunté.

-Mucho más, jamás dejarás de impresionarme- dijo y acercó sus labios a los míos dándome un suave beso- esto es para ti- dijo entregándome la rosa.

-Gracias, es hermosa

-No más que tú ¿vamos?- preguntó, asentí y me condujo hacia la salida con su mano apoyada en mi espalda. Cuando llegamos a la salida, había una limusina negra esperándonos

-¿Y eso?- pregunté.

-Es para nosotros- dijo con una sonrisa.

-¿Contrataste una Limusina?- pregunté sorprendida.

-Así es, solo lo mejor para mi chica- dijo dándome un rápido beso y abriendo la puerta para que entrara.

No me paso desapercibido el "Mi Chica" ya me consideraba como algo suyo aunque no lo habíamos hecho formal ni nada, no me incomodaba tampoco, pero no me esperaba eso de él tan pronto, así que con una sonrisa me subí, acomodé mi vestido y después subió Edward..

Durante el trayecto, me contó que gran parte de los muebles que había comprado ya estaban en su departamento, así que ahora solo faltaba acomodarlos, que además había almorzado con Alice al medio día y se habían puesto al día con sus cosas, le había pedido disculpas por su actitud hacia ella, por el abandono prácticamente y que ahora pasaría más tiempo con ella, evitando la presencia de sus padres, pobre, no sabía que ese encuentro sería más pronto de lo que esperaba.

Cuando llegamos al teatro, la limusina estacionó y bajamos de ella, habían fotógrafos en el lugar que de inmediato empezaron a lanzar los flashes de sus cámaras hacia nosotros, Edward me tomó de la mano y sacó las invitaciones de su bolsillo, habían periodistas en el lugar que soltaban cada tipo de preguntas.

¿Desde cuándo que están juntos? ¿Cuándo es la boda? ¿Qué opina el futuro Alcalde de NY sobre su relación? ¿Piensan tener hijos? ¿Están viviendo juntos?

Edward apretó mi mano y nos condujo a la entrada del teatro, mostró las invitaciones y entramos, inmediatamente se relajo y soltó la presión en mi mano, pero no las separó, mientras íbamos entrado, Edward saludaba a algunas personas que ya conocía de antes, los contactos en su familia eran muchos y me presentaba como su pareja, no sabía si la gente lo interpretaba como la pareja de la noche o solo su pareja sentimental, yo solo respondía educadamente a los saludos y después seguíamos avanzando, cuando ya nos dirigíamos a nuestro palco, porque la obra ya estaba por empezar, Edward apretó mi mano y nos detuvo.

-Oh no- dijo bajando la cabeza y después mirando en varias direcciones, como tratando de decidir por cual lugar ir.

-¿Qué sucede?

-Olvidé que es fanático de esta obra- dijo apretando los labios

-¿Quién?- pregunté, pero no fue necesario que me respondiera, ya que él habló por sí mismo.

-Edward, me sorprende verte aquí, siempre eres reacio a venir a estos eventos ¿supongo que algo tendrá que ver esta bella señorita que te acompaña?- preguntó mirándome con una sonrisa, guardaba las apariencias en público, no se atrevería a tratarme como lo hizo en mi oficina, al menos no en público, tenía una imagen que cuidar.

-Podré ser reacio a venir acompañado de ustedes y no te equivocas al insinuar que Agnes tiene que ver con que esté esta noche aquí, ella me ha invitado.

-¿Gusta de la música clásica señorita Wright?- me preguntó Carlisle

-Bastante, El Fantasma de la Opera es una de mis obras favoritas- le sonreí

-Vaya, que casualidad, también es la mía, supongo que podríamos intercambiar algunas opiniones en el palco, vendrán con nosotros Edward, sabes que hay espacio suficiente para los dos- dijo mirando a su acompañante, una chica un poco mayor que yo- haz los arreglos Lilian ¿quieres?

-Enseguida Sr. Cullen- le dijo ella sonriendo.

-No es necesario Carlisle, ya tenemos nuestro propio palco.

-No seas ridículo Edward, sabes que el mío tiene una excelente vista

-Lo sé, el nuestro también, si nos disculpas, debemos irnos, ya está por empezar- dijo Edward apoyando su mano en mi espalda y haciéndome andar al paso de él.

-Nos Vemos Sr. Cullen- me despedí con una sonrisa fingida y alzando las cejas.

Los dejamos atrás y solo cuando entramos en nuestro palco, Edward se relajó y soltó todo el aire que había estado conteniendo.

-Lamento todo esto, no quería hacerte pasar un mal rato, no esperaba encontrarme con él aquí- dijo apartando uno de los asientos para que lo ocupara yo.

-No tienes porque disculparte, es mas yo te pido disculpas, te puse en una situación incómoda al invitarte a venir.

-No es tu culpa Agnes, ni que hubieras sabido que él estaría aquí ¿verdad?- dijo con una sonrisa, acaricie su mejilla y le devolví la sonrisa.

-Tienes razón- le contesté y en eso se apagaron las luces y las primeras melodías de la obra comenzaron a sonar.

A medida que pasaba la primera parte del Show, me fui concentrando en esta obra que me gustaba bastante, la voz de los cantantes parecía seducirte y transportarte al mundo de Francia del 1800, el amor que se debatía el Fantasma de la Opera y Raoul por la bella cantante Christine era algo que siempre me había llamado la atención, amaba el personaje de Raoul y como hacía de todo para complacer a Christine y mostrarle su protección, pero el personaje del fantasma, a pesar de su deformidad, tenía algo que lograba seducirte y como no caer rendida entre sus brazos por su voz tan seductora, esos cambios de matices me tenían envuelta en una ensoñación y deseé ser Christine en ese momento. No me había dado cuenta que Edward había pasado su mano por encima de la silla y me estaba abrazando, le hable sin dejar de mirar lo que pasaba en la obra.

-Edward, no creo que este permitido eso en este lugar- le dije despacio.

-Me da igual, no pienso desaprovechar el momento- respondió con una pequeña sonrisa.

Puse los ojos en blanco y negué con la cabeza, seguí mirando la obra y venia una de las partes que más me gustaba, era cuando en la azotea del Opera Theater Raoul le declaraba su amor a Christine, la canción empezó a sonar mientras los artistas la actuaban:

No more talk of darkness,
forget these wide-eyed fears;
I'm here, nothing can harm you,
my words will warm and calm you.

Let me be your freedom,
let daylight dry your tears;
I'm here, with you, beside you,
to guard you and to guide you.

La letra era hermosa y mientras más avanzaba la canción, más me llenaba de emoción, en eso sentí los labios de Edward en mi cuello y un escalofrío me recorrió entera, iba subiendo poco a poco por mi cuello, aspirando mi aroma y dándome suaves besos hasta que llegó a mi oído y empezó a cantarme las líneas que venían en ese momento:

Then say you'll share with me one love, one lifetime;
let me lead you from your solitude.
Say you need me with you, here beside you,
anywhere you go, let me go too,
Agnes, that's all I ask of you

Me quede de una pieza y de inmediato aparte mi vista de la obra y lo miré a los ojos, estos tenían un brillo especial, me miraba como nadie lo había hecho antes, la música seguía pero ya no prestaba atención a nada más que a él, con una sonrisa me siguió mirando y volvió a cantar solo para mi

Say you love me
You know I do.
Love me, that's all I ask of you

Mi mandíbula se desencajó, ¿estaba diciéndome lo que yo creía que era? ¿Estaba declarando su amor por mi? Antes de que pudiera decir algo más me paré y salí corriendo del palco hacia el pasillo, ya estaba empezando a hiperventilar. Cuando llegué al pasillo que estaba vacío, ya que aun no terminaba la primera parte de la obra, me detuve en una esquina y llevé una mano a mi pecho mientras trataba de calmar mi respiración, no se suponía que las cosas fueran así, yo era la que tenía que seducirlo, la de hacerlo caer rendido a mis pies, pero era él el que lo estaba haciendo y yo estaba completa y enteramente sumergida en su encanto, me había metido en las patas de los caballos y ya no tenía forma de salir de ahí.

-¿Agnes?- sentí su voz en mi espalda, me enderecé y trate de recobrar mi compostura.

-¿Si? Lo siento por salir así, de pronto como que me faltó el aire y necesitaba salir, lo siento.

-Te incomodé, lo siento Agnes, fui un tonto, no debí decirte todo eso, yo…

-Shhh- lo silencié poniendo un dedo sobre sus labios- fue... fue hermoso, de verdad, gracias por cantar esa parte para mí.

-¿Segura? No quise asustarte ni nada, es solo que sentí el impulso de decirte esa línea y bueno… -se notaba nervioso.

-No tienes que decirme nada mas Edward, gracias, de verdad- le dije con una sonrisa y luego tomé su cara entre mis manos para besarlo, puso su mano en mi cintura y me atrajo más hacia él, fue un beso tierno y lleno de sentimientos, no había desesperación, solo el momento, él y yo juntos y nadie más.

-Lo que quería decir…- dijo una vez que terminó el beso y juntando nuestras frentes- es que de verdad lo siento Agnes, quiero todo lo que te dije y más.

Abrí la boca para decir algo pero ya no estábamos solos, el pasillo se empezaba a llenar de gente que salía en el intermedio de la obra

- Después- me sugirió Edward con una sonrisa y tomó mi mano para salir del rincón en el que nos encontrábamos- Necesito ir al baño, vuelvo en un minuto- dijo dándome un rápido beso y después desapareció entre la multitud.

-Tal parece que me llevé una impresión incorrecta de ti la primera vez que nos vimos- dijo Carlisle a mi espalda.

-Le dije que no juzgara a las personas por lo que veía- respondí dándome la vuelta.

-Tal parece, me sorprende que alguien tan joven como tu demuestre interés por la música clásica, creo que tendremos que hablar más seguido Agnes, quizás que otras cosas tendremos en común- dijo con una sonrisa.

-¡Sr. Cullen, una foto para el NY Times!- dijo un tipo que estaba frente a nosotros con una gran cámara.

-Sonríe querida- Dijo Carlisle apoyando su mano en mi espalda y haciéndome girar hacia la cámara, ambos sonreímos cuando sacaron la foto y después de eso se fue el sujeto- No puedo escaparme de una foto, siempre están en todos lados.

-Creo que no le incomoda para nada el que le sigan

-Hay ocasiones, pero ya estoy acostumbrado, en un par de semana son las elecciones y necesito toda la publicidad necesaria, dicho sea de paso, espero tu voto querida- dijo cerrándome un ojo.

-Creía que el voto era secreto- le contesté

-Así es, pero es de esperar tu voto hacia tu suegro, no sería bien visto que votaras por otro, ya sabes cómo son estas cosas.

-¿Suegro?- pregunté sorprendida- ¿es que me está dando su aprobación para salir con su hijo?

-Por supuesto que sí, creo que eres lo que le hacía falta a Edward para madurar, si me disculpas, debo volver a mi asiento, fue un gusto Agnes- dijo con una sonrisa y se fue acompañado de la chica que había visto antes.

Tal como había pensado, el que me viera aquí como una gran fan de la misma obra que el admiraba, había hecho que su opinión sobre mi cambiara, además sabia que me había estado investigando y había puesto a propósito información en línea que me hacía ver como una gran aliada si es que lo necesitaba y vaya que así era, por la foto que nos habían sacado, le serviría de propaganda para su campaña.

-¿Qué hacia Carlisle contigo?- preguntó Edward cuando llegó a mi lado

-Bueno… tal parece que soy digna para ti finalmente- le dije con una risita

-¿Digna? ¿De qué diablos estaba hablando?- preguntó más serio

-Nada, volvamos a nuestros asientos que va a empezar la segunda parte- tomé su mano, haciendo que volviéramos a andar, pero él me detuvo

-Agnes… ¿Qué te dijo Carlisle?

-Bueno…-suspiré- en resumidas cuentas, que ahora él es mi suegro y que amm ¿vote por él?

-¡QUE! No puedo creer que te haya pedido eso, es que no tiene límites y menos…

-Hey, te dije que no tiene importancia, volvamos a nuestro asiento, por favor- le dije acariciando su rostro para que se tranquilizara.

Negó con la cabeza pero dejo que lo tirara con mi mano, volvimos a nuestros asientos y disfrutamos de la segunda parte de la obra, no pude evitar las lágrimas al final, siempre me pasaba, pero las elimine rápidamente con un pañuelo y luego vinieron los aplausos para todos los artistas sobre el escenario. Con Edward después volvimos a la Limusina y nos llevó a mi departamento, cuando llegamos, saludé al conserje y nos fuimos al ascensor.

-Gracias por acompañarme esta noche Edward, no habría sido lo mismo sin ti- le dije con una sonrisa.

-Gracias a ti por invitarme, hace mucho que no disfrutaba de verdad en una obra- dijo y se acerco a darme un beso pero justo se abrió la puerta del ascensor así que solo sonrió y tiró de mí para ir al pasillo que daba con la puerta de mi departamento.

Después de abrir la puerta, entramos y deje que él la cerrara, dejé mi bolso sobre la mesita de noche y me saqué el abrigo, lo dejé sobre uno de los sillones y sentí como sus fuertes brazos me rodeaban por la cintura.

-¿Te dije lo sexy que te ves en ese vestido?- me susurró Edward

-Mmmm….creo que solo dijiste que me veía hermosa

-Que estúpido soy, te vez condenadamente hermosa y sexy- dijo besando el lóbulo de mi oreja y apretándome hacia el

-Edward…- dije en un gemido, me giró y se adueño desesperadamente de mis labios, sus manos recorrían mi cintura, las caderas y sus labios se despegaron de mi boca y empezó a recorrer mi cuello dejando húmedos besos, bajando hasta mi clavícula y después volviendo a subir por mi cuello, al diablo el auto control, también lo quería, así que le arranque la humita y la tire lejos, lo mismo hice con su chaqueta.

No sé en qué momento llegamos a mi dormitorio, Edward seguía besándome por donde se le ocurría y yo luchaba con los botones de su camisa hasta que cedieron y la pude tirar lejos también, sentí que una de las manos de Edward bajaba por mi espalda junto con el cierre de mi vestido y en unos segundos este quedo en el suelo dejándome solo en ropa interior, sus manos agarraron con fuerza mis caderas y mis brazos agarraron su cuello y lo atraje hacia mí, haciendo que cayéramos sobre la cama, sus manos no dejaban de tocar mi piel y parecía que donde tocaba, mi piel ardía, de pronto, mi celular empezó a sonar en alguna parte de la casa.

-Mi telef..teléfono- dije entre besos

-Ignóralo- dijo Edward y quién era yo para no hacerle caso, esto estaba mucho mejor.

Seguimos con nuestro juego previo, ya quería llegar al encuentro máximo, pero me distraía el que mi teléfono sonara y seguía sonando, paraba y después volvía a sonar, tiraría por la ventana el estúpido teléfono si lo tuviera cerca, pero para mi mala suerte, cuando el teléfono por fin se calló, empezó a sonar el teléfono fijo que estaba en mi pieza, con un gruñido me separé de Edward y contesté el estúpido aparato.

-¡QUE!- contesté enojada

-uff lo siento cariño… ¿mal momento?- preguntó Eric

-Eric habla ahora mismo si no quieres que la próxima vez que te vea te deje sin tus bolas aunque no las necesitas- dije gruñendo, Edward me miraba con una sonrisa cómica y se empezó a levantar de la cama, le dije con la mirada que no lo hiciera, que se quedara conmigo y esperó.

-No te llamaría a esta hora si no fuera una verdadera emergencia cariño, veras, hay un problema con las modelos y...

-Eric… ¿no podías esperar hasta mañana? De verdad que estaba ocupada en este momento

-Lo siento, lo siento, pero ya no se qué hacer con esto

-Estaré ahí en media hora- dije suspirando pesado

-¡Gracias! ¡Gracias linda! Eres la mejor

-Si…si, como sea- dije y corté

Edward ya se había levantado y estaba agarrando su camisa, me pare rápido de la cama y fui a su lado.

-Lo siento, hay problemas de última hora en el trabajo

-Está bien, se que eres una mujer ocupada Agnes

-Por favor no te enojes conmigo, no sabes cuánto odio mi trabajo en este momento- dije arrugando mi frente.

-Hey, no estoy molesto- me abrazó- ya tendremos tiempo- dijo y besó mi frente.

-Eso espero

-¿Por qué no hacemos algo? Este fin de semana podríamos ir a la casa de playa de mi familia, está en East Hampton.

-¿Me vas a secuestrar para hacerme quizás que cosas? Señor Cullen, es usted un pervertido- le dije con una risita

-Bueno, no iríamos solos, pero eso no impide que podamos hacer un montón de cosas perversas- dijo levantando las cejas- la casa es enorme.

-Mmm, me lo pensaré

-No tienes nada que pensar, solo di que si- dijo dándome un pequeño besó

-Si- le conteste y el rio

-Así me gusta, ahora será mejor que me vaya al otro cuarto o no te dejo salir, uff Agnes, pero ¿a eso llamas ropa interior?

-Y eso que no has viso la sexy- respondí ahora yo levantando las cejas, Edward se mordió el labio y después salió disparado de la pieza, pobre, no sabía lo que le esperaba. De mala gana me vestí y tomé las llaves de mi auto y salí del departamento, Eric pagaría las consecuencias de que me hubiera arruinado, en parte, la noche.


muchísimas gracias por todos sus reviews, mensajes privados, sus favoritos y alertas.

Muchas gracias también a las lectoras anónimas a las nuevas lectoras y ya saben si les gusta la historia las invitamos a dejarnos un rw para tener un feedback.

Aun no se acaban las fiestas asi que es volvemos a reiterar que disfruten y se cuiden por favor, no queremos mas accidentes en estas fechas, asi que si van a beber, pasen las llaves.

Con mi amigui Nikki nos daremos un día de descanso de nuestros maridos y nos iremos a Rockear con Nickelback y Bon Jovi este Martes 24, jojojojo nos soltaremos las trenzas jejeje.

La sorpresa de la que les hable hace 2 capitulos era el Sondtrack de Vendetta, les dejo el link en nuestro perfil para que lo descarguen, cada canción ha sido pensada para la historia, no es que elegimos las canciones al azar y las pusimos en un archivo, si pueden, vean las letras de cada canción y traten de averiguar a que personaje va dedicada, puede que salga un spoiler por ahí en alguna de las letras.

Eso es todo por esta semana, nos leemos la próxima miren que SE VIENEEEEEEEEEEEEEE...

Mrs. Hemsworth