CAPITULO XII: PARTIENDO HACIA EL HORIZONTE.

- Muy temprano Seiya se despertó alegremente mirando a Shiryu dormido con una gran sonrisa, al instante tímidamente lo acaricio, mirándolo por largo rato, hasta que el tiempo.

- Seiya: Shiryu.. Shiryu.. Vamos despierna.. Moviéndolo y sacudiéndolo con suavidad .

- A la par de la sacudidas Shiryu abrió sus ojos viendo que su dios le llamaba.

- Shiryu: Se.. Sei .. Seiya ¿ Por que tan temprano ?.

- Seiya: No habrás olvidado nuestra luna de miel.

- Shiryu: Claro que eso jamás.

- Seiya: Me alegro.

- Shiryu: A cual lugar iremos, si se puede saber.

- Seiya: Un lugar tropical.

- Shiryu: Hawai Pensó eso en primer lugar

- Shiryu: ¿Cancún ?, ¿Dónde queda eso?.

- Seiya: Esta ubicado en América, para ser mas exactos en un País llamado México, es un lugar soleado y cálido

- Seiya: Bien ahora hay que hacer maletas, poner vestuario de verano y ropa adecuada.

- Al unísono caminaron hacia el closet, sacaron cada uno 4 maletas gruesas, la ropa veraniega que tenían y una que otra ropa adicional.

- Shiryu: Que año tan especial me espera al lado de Seiya, ahora todo esta sonriéndome los días se harán mas cálidos y tiernos.

- Seiya: Oyendo los pensamientos de Shiryu Viviéremos bien nuestra eternidad, te daré todo de mi para que eso se cumpla, nuestra unión perdurara, ni el fin del universo acabara con nuestro amor.

- Con miradas melosas, y con maletas arregladas tomaron un vestuario mas mundano bajando al piso inferior específicamente al comedor comieron algo leve ahí Kotaru y Keishiro envestidos de sus trueno entro.

- Kotaru: Inclinado Como me llamo señor estoy aquí.

- Seiya: Levántate.

- Poniéndose de pie.

- Seiya: Levanta tu mano.

- Kotaru: Si mi rey.

- Seiya: Jurad que desde ahora en mi ausencia, gobernaras este Santuario en base a la justicia, honradez,, verdad que he establecido desde la época mitológica por ninguna circunstancia permitirás que las fuerzas de los Titanes o los dioses malévolos que he exiliado al Tártaro ocasionen caos, y destrucción resurjan intentando gobernar el mundo, atacando este imperio a mi orden de celestiales y a ustedes los 24 señores, deberás usar tu fuerza para dirigir al ejercito para defender la humanidad, a la Tierra, la paz y tranquilidad serán mantenidas, los seres humanos no deben sufrir mas, lo juras ..

- Kotaru: Lo.. Lo Juro..

- Seiya: Si traicionaras este juramento, mi divino poder te acabaría.

- Kotaru: Nunca, no seré otro Asdom, ante ti procurare hacer lo que me pediste aunque tenga que sacrificar la vida, la vida eterna cumpliré cueste lo que cueste, realizare tus mandamientos..

- Seiya: Desde hoy de forma pasajera serás el Pontífice, que gobernara este Reino, te entregare la Espada de las Estrellas, la cual te confió hasta volver, con ella podrás cumplir tu misión.

- La mano la inclino hacia atrás sacando la espada de las estrellas, un arma desconocida que solo Zeus tenia depositándola en su representante ante los dioses, ahí Kotaru con la enorme responsabilidad que el cargo significaba, subía al mayor eslabón que un santo de Zeus podía acceder.

- Kotaru: Señor estas a punto de dejarnos.

- Seiya: Solo serán 365 días, en términos divinos eso es un milisegundo.

- Keishiro: Y a hacia donde se dirigen.

- Seiya: Eso es secreto de estado.

- Kotaru: ¿ Y que haré con los guerreros de Atena, Hades y Poseidón, hospedados aquí?.

- Seiya: Déjelos en libertad, pueden quedarse el tiempo que ellos consideren necesario, trátenlos con amabilidad hasta su retiro

- Kotaru: Bien, si ese es tu voluntad..

- Kotaru se retiro con Keishiro llevándose la espada, Seiya y Shiryu terminaron de desayunar, acabando Zeus telestranporto los equipajes a un lugar desconocido dirigiéndose juntados de la mano a la puerta principal de palacio. Shun que acababa de despertad los diviso.

- Shun: restregándose los ojos Seiyaaaaaaaaaa...

- Seiya se volteo.

- Shun: Por que tan temprano están despiertos y vestidos de esa forma.

- Seiya: Tendrás que disculparme ante mi hermano Poseidón y ante Atena pero el tiempo se vino encima y debo retirarme aun así dejo esta carta en tus manos con los agradecimientos correspondientes hacia Saori, los Santos de Oro, Espectros y Marinos, a ti e Hyoga por estar conmigo en el momento mas feliz de la vida inmortal, fue algo que siempre recordare, no existen palabras que puedan mencionar los sentimientos , pero con esto bastara. Hazme el favor de darsela a Atena personalmente.

- Shun: Seguro, pero...

- Seiya: Es posible que no tengan noticias mías por un buen tiempo, tengan la confianza que estaré bien.

- Seiya: Nos veremos en el futuro cercano, adiós Shun Le dio un abarazo

- Shiryu: Cuídate hermano.. Lo abrazo fuertemente repitiendo la acción de Seiya .

- Shun solo podía contemplar la partida de sus amigos y hermanos, las palabras eran escasas solo los veía alejarse en el horizonte, fuera del Templo, Seiya se envolvió con Shiryu en una barrera en forma de estrella , que tomo una velocidad increíblemente rápida, las alas de Zeus fueron desplegadas sin guerreros, sin escoltas cayeron a la Tierra humana, Shun recordó las palabras proféticas del Emperador del Cielo que fueron resonando mas y mas.

- Shun: Tales palabras siguen en mi mente con un estruendo mortal, ¿ Como puede ser esto ?¿ Ser esposo de el Señor del Mar ?, mi hermano ha aceptado plenamente lo nuestro, como , estaré listo para el paso siguiente, pero casarme con Poseidón, Dios del Mar ayúdenme.. ¿ Casarme con Hyoga ?

- Hyoga con paso intrigante se aproximo por detrás, escuchándolo, lo agarro por detrás pasando su mano por el pectoral del peliverde, besándolo en el cuello.

- Shun: Hy..Hyo... Hyoooga ...

- Hyoga: Vaya con tu ropa natural te vez mas apetitoso.

- Shun¿ Pero que cosas dices ? Rojo como tomate .

- Hyoga: Conforme me acercaba, tus palabras calaron hondo, los dos tenemos bastantes dudas por lo que Zeus dijo como dioses llevamos poco tiempo siendo novios pero nuestro amor ya tiene sus años, no se, casarnos es un paso grande, no me imagino decirte esposo a ti aunque dejando volar la imaginación, cansarnos es lógico, tu piel de marfil y tus cabellos sedosos, podría tenerte para siempre, y mirarte cada mañana, ¿ Un consorte particular ¿,¿ Príncipe del Reino Atlantis ?, Su corazón palpitaba mas y mas las dudas se van de mi mente y no se siento que de oír ese presagio algo nace este corazón me impulsa a pedirte tu mano, Se inclino ante Shun TE GUSTARIA CASARTE CON EL REY DEL MAR.

- SHUN estremecido , la profecía era cumplida. Saori, Ikki y Jabu que iban descendiendo claramente escucharon, cuando voltearon se asustaron.

- Saori: Y Seiya y Shiryu Aun no despiertan.

- Shun: Acaban de irse a un lugar desconocido.

- Ikki: ¿ Que descorteces no se despidieron de nosotros? .. Rayooooooooooooooooos...Estaba muy enojado .

- Shun: No exactamente, Zeus te dejo una carta a ti Saori.

- Saori: Una carta..

- Abriendo el sobre leyó un documento con agradecimientos profundos del que algún día fuera su santo mas fiel, por estar en un momento crucial de su vida no solo de el de Shiryu, línea por línea entraron un aire de consuelo, paz interna, que puso tal pergamino en su corazón.

- Saori: Estas palabras vienen des de el fondo de tu corazón, solo expresan lo que sentiste ahora y lo que vendra para ustedes, una gran dicha juntos.

- Saori leyó nuevamente la carta a los presentes las profundas palabras de dios.

- Jabu: Divinas palabras que tranquilizan el alma.

- Ikki: Cierto Se le bajaron hasta el suelo los humos .

- Ikki: Cambiando de tema, cuñado ¿ En verdad quieres casarte con Shun ?.

- Hyoga: Solo si me dejas hacerlo.

- Ikki: Shun dime que opinas, estas de acuerdo, quieres casarte con el hermano mayor del dios supremo.

- Shun: Apoyaras mi decisión Miro a su hermano .

- Ikki: Si, pero recuerda que Hyoga debe pedirme tu mano.

- Shun: Cerrando sus ojos esmeralda me fascina la idea, lo que deseo es que eso ocurra. Abrió los ojos .

- Jabu: ¿ Pero en que Santuario se haria la boda Eliseo o Atlantis ?, ¿Quien seria el consorte y quien el Emperador?, Ayyyyyyyy .. la cabeza., no me torturen...

- Todos comenzaron a reír.

- Seiya rumbo al destino designado volaban cerca de Cancún invisibles ante los lugareños, Seiya veía como la rosa estaba por cambiar la vida de dos dioses cerca de un risco pararon, siguiendo a pie encontrando una casa rustica, pequeña y confortable.

- Shiryu: ¿ Y esto ?.

- Seiya: Años atrás baje ala Tierra y construí esta humilde morada, al estilo humano, para vivir lejos del cielo, quería un espacio privado donde yo solo pudiera estar, eso fue antes de que fuéramos novios. Ahora la compartiremos mientras estemos en este paraíso.

- Entraron, Seiya encendió la luz, Shiryu miraba el lugar, amueblado, con pinturas de ellos dos aya arriba topándose con las maletas tele transportadas desde el cielo.

- Seiya: Debemos acomodar en el closet, las ropas que trajimos, amorcito.

- Shiryu: Como tu digas Sonreía como nunca .

- Agarro a su amado del brazo llevándolo a un cuarto rustico donde desempacaron las cosas, por la ventana admiraron el paisaje, Shiryu mas que nunca estaba en el cielo, la risa era imparable con solo tener a Zeus junto a si, estar casado con alguien tan alegre, risueño, guapo, su pareja era lo máximo, solo tenia que esperar un gran porvenir.