CAPITULO 11 ¿Dónde está Hermione?

Ron tardo en procesar lo que Malfoy había dicho, pero cuando por fin la luz se hizo en su mente salió tras él, lo atrapo justo antes de que este entrara en su cuarto, le dio la vuelta con violencia y la espalda del rubio golpeo con fuerza contra la pared, Draco sin un gesto de dolor se separó de la pared y se enfrentó al pelirrojo que dio un paso atrás.

¡Jamás vuelvas a tocarme!, escoria-dijo intentando controlar su furia- Te tengo que recordar que fue tu hermana quien abrió la cámara de los secretos, quien tuvo la culpa de lo que paso durante nuestro segundo año, que ella fue la culpable que tu "querida" amiga estuviera a punto de morir- apretó los dientes y suspiro- sé que ella no tuvo la culpa, que ese ser la indujo a ello, si pudisteis perdonarle a ella, porque no es posible que entendáis que lo que mis amigos y yo hicimos fue porque era lo único que habíamos aprendido, tu hermana tenia once años cuando sucedió, nosotros estuvimos bajo la influencia de esas ideas durante diecisiete años, desde la cuna. .- se apartó de él, y se dirigió a su cuarto- No tengo que convenceros, no quiero ni necesito tu amistad, si no queréis ayudarme a saber qué pasa, decirlo, a mí ya me da igual. Pero creo el resultado de esta "misión" no es salvarme a mi o a mis amigos si no intentar que de nuevo no se joda el mundo mágico y de paso el muggle.- ya dentro de su cuarto- Discúlpame, tengo que estudiar, fuera de aquí tengo otra vida.

Y cerró dándole con la puerta en las narices a Ron, este seguía todavía impactado por las palabras del slytherin, y que muy a su pesar sabía que tenía razón. Se metió en su cuarto, dispuesto a seguir con el ejemplo de estudiar, la misión no debía de interferir en su vida normal, e intentaría acabar unos trabajos a la espera que Hermione hubiera descansado o Harry decidiera volver para apoyarlo, no sabía cómo demonios Hermione podía estar tan tranquila pasando tanto tiempo sola con el maldito hurón, aunque si pasaba tanto tiempo en su cuarto como parecía, era casi como si Hermione estuviera sola.

Hermione estaba tumbada en la cama, oyendo el murmullo de la discusión de Ron y Draco ni tenía ganas ni fuerzas para hacer de árbitro, tenía otras cosas en que pensar o más concretamente en otra cosa que pensar. ¿Arrepentida? eso pensaba Draco que se había arrepentido de la noche que había pasado juntos, había sido la mejor noche de su vida, pero tenía que reconocer que era difícil de asimilar había hecho el amor con el hombre que durante 6 años le había hecho la vida imposible en el colegio, en cuya casa había sido torturada hasta casi morir y marcada de por vida delante de él sin que este hiciera nada por evitarlo, pero ¿arrepentida? para nada, la pregunta en realidad era si quien estaba arrepentido era él. Suspiro y se levantó de la cama, se calzo y se puso un abrigo, lo sentía mucho por Ron pero necesitaba respirar, y no podía hacerlo dentro de la casa y tan cerca de Draco, esperaba no tener que discutir con Ron por dejarlo solo con su excompañero de curso.

Cuando salió de su habitación su mirada se dirigió hacia la puerta de la habitación de Draco, tuvo que reprimir sus impulsos para abrirla, cerrarla tras ella e intentar hablar con esa maldita serpiente, pero también sabía que necesitaba aclararse, porque su mente era un lio tan grande que no sabría cómo comenzar a desliarlo. Avanzo por el pasillo y se encontró con la sorpresa que Ron en lugar de estar dormido en el sofá, viendo la tele o jugado a play (le había costado muy poco acostumbrase a esas costumbres muggles), estaba sentado en la barra de la cocina, rodeado de libros

¿Qué haces?-dijo Hermione tomando uno de los libros en la mano- Ritos Antiguos de Invocación.- miro sorprendida a su amigo- Estas estudiando para ayudar a Dra….Malfoy.

No,- quitándole el libro al tiempo que apuntaba algo de una de las páginas- Estoy estudiando para el plan de la Orden- mirándola con intensidad-además puedo usar la información para un trabajo de la academia.-viendo su atuendo- ¿Vas a algún sitio? ¿No pensaras dejarme solo con él?

Necesito comprar algunas cosas y además llevo varios días sin salir de aquí, necesito tomar un poco el aire.

Yo puedo comprarte lo que necesites, y en el jardín también puedes tomar aire.

Ron, de verdad, yo tengo que comprar esas cosas.

No, yo iré- poniéndose de pie y quitándole el bolso del hombro- No me fio de mí mismo.

Bueno vale, ves tu-dijo Hermione sentándose en el sitio que acababa de abandonar su amigo- Tienes que traerme jabón intimo con aloe vera, también asegúrate que los tampones que me traigas sean esos que llevan para todos los días del ciclo-evitaba reírse al ver la cara de su amigo- No te preocupes si no lo encuentras-le tendió una hojita donde había escrito ciertas cosas- Seguro que si le das esto a la dependienta te ayudara enseguida si no seguro que cualquier clienta del súper te ayuda.-viendo la expresión del rostro de Ron- ¡Ron! coge la hojita y date prisa.

No, mejor no.- dijo Ron empujándola para que se levantara-creo que será mejor que vayas tú, sí que es verdad, tienes razón será bueno que te de algo de aire del exterior, solo te pido que no tardes mucho por favor….

¿Le tienes miedo a algo?- le dijo en broma

No, solo me he atascado en algunas cosas que necesito que me aclares, para seguir con lo que estoy investigando.

No tardo-dijo Hermione ya en la puerta- Ron ha cambiado, no lo provoques, veras como incluso podéis llevaros bien.

¿Llevarnos bien? Como si tuviésemos algo en común.

Claro que tenéis algo en común. Ponle al día con el quidditch, lleva tres años sin saber nada de su juego favorito.

¿3 años sin saber como va el campeonato de quidditch?-negó de forma ostentosa-Pobre Malfoy, sí que ha tenido que pasarlo mal.

Hermione abrió la puerta riéndose por la expresión del rostro de su amigo, cuando cerró la puerta tras de sí, cerró los ojos aspirando el aroma de la calle, llevaba varios días sin salir de la casa y ahora se había dado cuenta de lo que necesitaba alejarse de allí aunque fuera por un rato. Paseo durante un rato intentando decidirse si caminaba hacia el sitio donde ya podían hacer magia y desaparecerse, o si bien se acercaba al parque cercano a simplemente relajarse. Prefirió la segunda opción, cuando llego al parque se sentó en un recodo del camino, bajo las frondosas ramas de un roble. El suelo del parque estaba forrado de las hojas que los arboles iban perdiendo, Hermione cerro los ojos, suspirando…..

De repente, se incorporó de golpe abriendo los ojos, había oído algo a su espalda, el crujir de las hojas la alerto, cuando se había sentado no había nadie cerca, de repente sintió un fuerte olor , un olor acre, se estaba levantando para marcharse porque su instinto le decía que se marchara, que corriera, que no se enfrentara a quien la acechaba, se maldijo por haber salido sin la varita, pero no llego a incorporarse al camino para salir del parque, alguien se acercó a ella por detrás y le tapó la boca con un trapo húmedo.

Lo siento Granger, pero te vienes conmigo-Hermione gimió antes de que la oscuridad la engullera.

Draco oyó como Hermione hablaba con la maldita comadreja, y se marchaba. Ojala el pudiera hacer lo mismo, ojala pudiera salir de esa maldita casa, y lo que más rabia le daba es que deseaba haber salido en ese mismo momento en compañía de Hermione. Debía de ser sincero consigo mismo y dejar de darle vueltas a la cabeza, dejar de buscar explicaciones a lo que había pasado esa noche con ella, sí dejar de buscarlas porque la única explicación era que por fin había sucedido lo que llevaba deseando tanto tiempo. Desde el primer día que vio a Hermione se había sentido atraído por ella, si bien al principio era porque le daba rabia que alguien que había descubierto que era bruja tan solo meses antes de su entrada en Hogwarts, había en el colegio más hijos nacidos de muggles, o mestizos que habían descubierto su magia poco antes pero no eran tan geniales como ella ¡maldita sea! ni tan siquiera la gran mayoría de sangres pura, ni tan siquiera él era tan bueno como ella, durante años la odio por ser siempre mejor que él, por ocupar siempre el número uno y dejarle a él el segundo puesto. Cuando la vio aparecer en la cena de Navidad de cuarto año deseo tener el valor suficiente para pedirle al menos un baile, en quinto año quiso perjudicarla sabía que ella y el resto estaban haciendo algo raro para enfrentarse a Umbrige y con ella a Voldemort se debatía entre decir lo que sabía y protegerla, y lo hizo la protegió cuando era el solo quien debía de vigilarlos, más de una vez se sirvió de una complicada red de mentiras para avisar a la Orden de lo que sabía, estuvo varios días en cama por los crucios que su tía le habían provocado por no evitar que ella y sus amigos se fugaran al ministerio y provocar que muchos de los mejores mortifagos o al menos ellos se pensaban que eran los mejores, acabaran en la cárcel. En sexto no estuvo muy pendiente de ella, estaba demasiado preocupado por tardar en su misión sin que ese notara demasiado, no quería tener éxito pero sabía que tampoco podía fallar. Ese verano fue un inferno, prisionero en su propia casa, aterrorizado por quien debiera cuidarlo y protegerlo, viendo como en su mente se tambaleaban los preceptos con los cuales se había criado, no fue una sorpresa comprobar que el trio de oro no asistiría a su último curso, el colegio era un caos y se escaqueo todo lo que le fue posible para no hacer lo mismo que los de su casa, cuando llego a su casa comprobó que el caos no solo seguía sino que había aumentado, se enteró que en su casa se torturaba a la gente, comprobó que una compañera suya era prisionera ¡Lunática! Era sangre pura, no era Gryffindor, pero era amiga de Potter, se enteró que Dobby su antiguo elfo estaba ayudando a los prisioneros, y no dijo nada, casi se le para el corazón cuando vio entrar a los carroñeros con el trio de oro, a pesar de que no sabía qué demonios le había pasado a Potter, no dijo que era él, le seguía cayendo como el culo, pero no quería seguir los preceptos de ese loco, cuando su tía comenzó a torturarla, aviso a Dobby y se produjo el pandemónium, escaparon y jamás sintió tanto alivio, fue a Hogwarts e hizo como que intentaba evitar el triunfo de Potter, cuando vio como Goyle intentaba matar a Hermione no supo cómo se le ocurrió invocar un protego, no pudo evitar que convocara el fuego maldito, a pesar todo le dolió su muerte y aun se culpaba de ello. El tiempo que había pasado alejado de todo tipo de magia le había hecho madurar, cuando la vio en la facultad, se quedó de nuevo embobado, pero nuevamente se dijo que era una tontería, cuando la vio en la casa, todo lo que había sentido desde los once años se revolvió en su interior, pero no quería que pasara lo que paso, porque sabía que la Griffindor jamás sentiría nada por él. A la primera de cambio había salido huyendo, no se podía hacer nada, solo restaba dejar que pasara el tiempo, que se solucionara todo y volver a su vida, o al menos tomarse un tiempo para saber qué hacer con ella.

Ron miro por décima vez en diez minutos por la ventana, hacia más de una hora que Hermione había salido a comprar. La tienda no estaba muy lejos ni tampoco el parque, sabía que Hermione no se fiaba de él con respecto a Malfoy y no tardaría mucho. Oyó un ruido a su espalda y giro de golpe para ver como Malfoy y se dirigía a la cocina.

¿Estas comprobando la hora mirando al cielo por que no puedes comprar un reloj?-dijo con ganas de pincharle- Ahora no hay sol, no puedes hacerlo- poniéndose a su lado para mirar por la ventana.

Aléjate de mí , hurón-dijo Ron al tiempo que se apartaba de él y se dirigía a la cocina.- Venga, venga, contesta, mierda de trasto.-dijo mirando el móvil- ¿Harry?¿Como que no está? Hermione ha salido de casa. No, Charlie no estoy histérico por estar solo con Malfoy. Estoy histérico porque Hermy salió hacer unas compras, no tardaría más de media hora, la tienda está a cinco minutos de aquí. –al oír las palabras del pelirrojo Draco se tensó- Vamos si hubiera sido tu o cualquier otro no estaría tan preocupado, pero se trata de Hermione Granger, de Doña puntualidad,- Ron cerro los ojos y suspiro- Charlie tenéis que mandar a alguien, os doy cinco minutos si no dejare solo a Malfoy y saldré a buscar a Hermione.

Ron colgó, cuando se giró hacia Malfoy vio que se encontraba en la puerta y estaba dispuesto a abrirla.

-¿Dónde coño crees que vas?-dijo al tiempo que lo sujetaba y lo metía hacia dentro

- Cinco minutos pueden significar una gran diferencia en que Granger este mal o muy mal. –viendo que la cara del pelirrojo expresaba una mezcla de enojo y asombro- Es la única que me ha dado una oportunidad, y si yo también creo que es muy raro que no haya vuelto.

Ron no sabía qué hacer, pero por mucha rabia que le diera sabía que Draco era después de Hermione el más inteligente de su promoción. Asique asintió y abrió la puerta dando paso al rubio ya estaba el preparado para salir cuando de repente vio aparecer corriendo a Charlie y Bill, que los metieron de golpe en la casa, cerrando tras ellos.

¿Qué hacéis malditos pelirrojos?-soltó Draco golpeando a Charlie para que lo soltara- ¡Vamos a buscar a Granger!

No, nosotros vamos a buscar a Hermione-dijo Charlie soltándose de Draco y enfrentándolo, pero este no se amedrento a pesar de que el pelirrojo era más alto y fornido que él- Ron sigue con la misión, nosotros vamos a buscar a Hermione.

¡No!- dijeron ambos a la vez

Si, os quedáis aquí-Bill señalo a Malfoy- Tú no puedes salir de esta casa, y tu –señalando a su hermano- debes cumplir con tu misión.

Hermione …..

Se lo que significa Hermione para ti, es tu mejor amiga, fue tu primer amor y ahora es como una hermana para ti, pero para nosotros también es como una hermana.-dijo Charlie- Es grave, hemos detectado una señal de magia en un parque cercano, concretamente una aparición, bueno en realidad dos, la segunda con dos personas,- Ron se levantó para dirigirse a la puerta y Draco se obligó a mantenerse quieto para ello se situó detrás de la barra de la cocina se apoyó en ella apretando con fuerza la encimera- Volveremos con ella. Lo prometo.

Draco vio como los Wesley mayores salían por la puerta y como el pelirrojo cerraba la puerta apoyando la frente a continuación, así estuvo unos minutos hasta que se sentó en el suelo apoyándose en la pared cercana, Draco lo imito pero en lugar de la pared uso la barra de la cocina, ninguno dijo palabra, y así en silencio dejaron pasar el tiempo, lentamente a la espera de buenas noticias o simplemente de noticias.

Cuando sintió de nuevo el suelo bajo sus pies, echó para atrás el codo para clavárselo en el estómago a su atacante, que la soltó en el acto, se alejó del cuanto pudo y se giró para quedar frente a él.

Cuando el hombre se levantó, Hermione se alejó cuanto pudo, hasta que su espalda toco la pared de donde se habían aparecido, el hombre intento acercase a ella.

¡No! No te acerques-dijo Hermione levantando la mano como si eso pudiera detenerlo- Grabbe no te acerques. No me gustaría tener que hacerte algo.

No me hagas reír sangre sucia-Hermione apretó los puños al oír el maldito apodo- Si tuvieras a mano tu varita ni siquiera habría podido apareceré contigo, y a estas horas estaría petrificado en la sede de la Orden o en esa casa donde tenéis al bastardo de Malfoy.

¡Draco no es un bastardo!

¿Con que Draco?- acercándose a ella, pero Hermione había comenzado a alejarse y ambos parecían recorrer el perímetro de la habitación en círculos, Hermione de espaldas y Grabbe persiguiéndola- Ahora mismo me vas a aclarar que líos os traéis los de la Orden con mis amigos.

¿amigos? Jamás he llamado bastardo a uno de mis amigos y al parecer tu no quisiste coger la oportunidad que se les brindo a tus amigos.

Porque no me fio.- dijo Grabbe parando de perseguir a la chica- Y yo tenía razón los malditos mortifagos quieren algo de nosotros y ahora se está demostrando.

¿Qué sabes?-dijo Hermione

Nada, no sé nada. Pero sé que nos quieren para algo, y también se, que no saldremos con bien de esto, ninguno, ni Draco, Theo, Blaise, ni siquiera Pansy y muchos menos yo.

¿Y se puede saber cómo sabes tú eso?

Porque no es la primera vez que lo hacen.

Hermione se quedó muy quieta mirando a su antiguo compañero de colegio, intentando buscar en su mente la solución primero para volver a casa con sus amigos y con Draco, y la segunda convencer a Grabbe para volver con ella e intentar saber qué demonios estaban pensando hacer los mortifagos.