Epílogo: Algún día la futura princesa
······YGRANNA······
Ella descorrió su codo, endureciendo la cuerda del arco y repitiendo todo lo que había aprendido en su mente. Codo. Hombros. Mano. Apuntar.
Soltó la flecha, oyendo el satisfactorio ¡thunk! Cuando la punta se enterró en el plato de madera momentos después. Y cuando alzó la vista, fue para ver la flecha incrustada en el centro exacto del objetivo. ¡Sí! Y sin magia también –por supuesto que estaba prohibida en el torneo.
Deslumbrada, la princesa Ygranna se giró hacia la animada multitud, que había estado colectivamente manteniendo la respiración mientras la actual campeona hacía su tiro –pero por segundo año consecutivo, saldría del torneo de arco victoriosa.
Anna usó su mano libre para poner su trenza sobre su hombro y después para proteger sus ojos del sol, mirando hacia la platea real para ver al rey, la reina y el mago de la corte animándola entusiasmadamente –el último tan excitado por su victoria que saltó fuera de su asiento, y Anna rio, dándole un pequeño saludo. Sabiendo, mientras sonreía, que sus arrugados ojos eran el espejo de los de Merlin.
Después de lo que parecieron cien saludos, entusiastas manos y aceptar su trofeo, ella entró finalmente en la tienda donde se guardaban las armas del torneo. Y aunque Anna no se sorprendió de encontrar a sus tres padres esperando por ella, sus mejillas enrojecieron con vergüenza cuando Guinevere dejaba salir un chillido y pasaba sus brazos a su alrededor.
"Mamá," masculló Anna, avergonzada, "¡no delante de los escuderos!"
La pequeña mujer asintió en su hombro, pero se retiró con una cariñosa sonrisa. "Sólo estoy muy orgullosa de ti."
"Gracias mamá," dijo Ygranna, agradecida por ser capaz de respirar de nuevo.
Aunque eso no duró mucho, un momento después de que su madre la liberara, Arthur y Merlin tomaron su lugar, arropando a Anna en un gigante abrazo que bloqueó el aire de sus pulmones.
"Necesito – respirar – por favor," jadeó, pero no funcionó –al final tuvo que empujar a los dos hombres ligeramente con su magia, y como si ellos fueran tirados por cuerdas, su agarre se aflojó.
"¡Simplemente estamos tan orgullosos de ti!" protestó Merlin, pero seguía sonriendo ampliamente. "Doble campeona de arco con sólo dieciséis!"
Arthur se enojó, aunque el orgullo en sus ojos lo traicionó. "En primer lugar, no estoy sorprendido. Ella es afortunada de sacar la coordinación de mí."
"Y mi buena vista y encanto, así que todos ganamos," apuntó Merlin, y Anna no pudo evitar la risa que se le escapó –demonios, demasiado para actuar inafectada por su elogio.
"Sí, bueno. Afortunadamente tengo el buen sentido de mi madre para mantener la cabeza fuera de las nubes, a diferencia de vosotros dos," dijo, sonsacando una risa a Gwen. Podría ser verdad que la reina Guinevere no estuviera relacionada con ella, pero eso no la hacía menos familia.
Moviéndose para dejar su arco, Anna se sorprendió de que Merlin la siguiera, poniendo una gentil mano en su codo.
"¿Has pensado en lo que discutimos?" preguntó, bajando la voz cuando uno de los jóvenes escuderos –Elyan o Robert, Anna nunca podía diferenciar a los gemelos de Leon y Leah –pasaron con ajetreo, llevando una armadura que era claramente demasiado pesada para él.
Anna le echó una mirada a Merlin y fue a ayudar al escudero (Robert, estaba bastante segura de ello) con su carga.
¿Anna? La voz de Merlin sonó ansiosa en su mente.
Papá, ¿Podemos no hacer esto ahora? Preguntó Anna en silencio, pero ella sabía que él no lo hacía con mal. Ella sabía que había atrasado esta conversación demasiado.
Por supuesto, es sólo…hubo un momentáneo silencio y Anna lo aprovechó para sonreír a Robert, quien se sonrojó hasta la raíz del cabello y murmuró algo inteligible que podría haber sido 'gracias' antes de salir corriendo. Te he visto llegar muy lejos con tu entrenamiento, de lucha y magia, continuó Merlin. Y te conozco, ¡me has estado rogando que te enseñe como convertirte en animal por años! Estás lista para aprender todas esas cosas, Anna, ¿Por qué te has echado atrás?
Quiero que tú me enseñes, admitió Anna, sintiéndose incómoda. Incapaz de mostrar su real preocupación, incluso a su padre, sus ojos cayendo en su lugar en Arthur y Gwen –quienes conversaban ligeramente fingiendo que no eran conscientes de la comunicación silenciosa de Merlin y Anna. ¿Pero qué pasa con ellos?
Cuando volvió a mirar a Merlin, él estaba sonriendo. Esa es la mejor parte. Tu madre vendrá con nosotros.
"¿Con los druidas?¿Mamá?" dijo Anna, demasiado anonadada para percatarse de que había hablado en voz alta hasta que las cabezas de Arthur y Gwen giraron en su dirección.
Guinevere sonrió cálidamente. "Ah Merlin, veo que has estropeado las noticias," dijo ella, acercándose hasta al lado de Merlin. "Sí, he decidido que pasar unos meses lejos del castillo me vendría realmente bien. Además, Merlin nos ha contado tanto sobre sus amigos, ¿cómo no podría estar intrigada?"
"Pero…" los ojos de Ygranna se desviaron a Arthur. Era embarazoso, la verdad, lo unida que seguía a sus padres, pero ella no podía verse realmente dejando a ninguno de ellos atrás.
Arthur pareció entenderlo, y agitó su pelo cariñosamente mientras se les unía en el estante de las armas. "Son sólo unos pocos meses, corazón. Y alguien tiene que quedarse atrás y gobernar el reino," se encogió de hombros. "Por otra parte," añadió, sus ojos cayendo en Merlin. "No te preocupes sobre mis sentimientos por quedarme atrás. No es como si alguien no pudiera transportarse de vuelta cuando sea que él quisiera verme." Guiñó un ojo, en lo que probablemente pensó sería una forma sutil.
Anna y Guinevere enfáticamente miraron a otro lado mientras un notorio rubor cubría los rasgos de Merlin. Sin embargo, Anna no pudo contener su risa. A veces sus padres eran tan obvios.
Después de todos estos años, Anna aún no estaba segura si la mortificaba las poco sutiles muestras de afecto de sus padres en público o si le parecían adorables. Captando la mirada de su madre, pensó que Guinvere probablemente se sentía del mismo modo.
"Claro, er," Merlin aclaró su garganta. "Como sea, creo que es el momento adecuado para que aprendas más de tu magia. Y tu mamá y Arthur están de acuerdo." Arthur y Gwen asintieron. "Después de todo, a mí me tomó mucho llegar a todo mi potencial, y ambos sabemos que tú eres capaz de mucho más."
Anna suspiró y todos la miraron expectantes.
La verdad era que ella se moría por visitar a los druidas, por descubrir la verdadera extensión de su poder. La lucha de espadas y el arco estaban muy bien, pero ella sabía que había algo más –algo más grande, y un millón de cosas más importantes –esperando por ella. Podía sentirlo.
"Es sólo…" empezó ella, con voz pequeña.
"Estás preocupada," terminó Gwen por ella. "Sobre de lo que eres capaz."
Anna asintió, incapaz de mirar a ninguno de ellos. Ella había visto de primera mano lo que la magia podía hacerle a una persona –pese a haber sido muy joven en ese momento, ella no había olvidado su encuentro con Morgana.
"Ey," dijo su mamá, alzándole la barbilla, y Anna la miró renuente. "No lo estés. Te conocemos, Anna. Sabemos que sea lo que sea lo que venga después, cualquiera que sea lo que te depara el destino…puedes manejarlo."
"Y nosotros estaremos justo a tu lado, en cada paso que des." Añadió Arthur.
Anna tomó aliento profundamente, mirándoles, a las tres personas que ella amaba más que nada en el mundo. Y supo que ellos tenían razón.
Se encontró con los ojos de Merlin, y asintió. Estaba lista para afrontar su destino.
······FIN······
Notas autora:
…y esto es. El final de la historia. ¿Pueden creerlo? Yo no. Yo realmente tengo lágrimas en los ojos ahora, porque sé que tengo que decir adiós. Será particularmente duro dejar ir a Ygranna –este personaje se siente tan real para mí ahora como los personajes que tomé prestados de la serie. Me pregunto si realmente podré dejarla ir, y detenerme de escribir una secuela de Ygranna que ya está medio planeada en mi cabeza…
Espero que hayáis disfrutado está historia hasta el final, y estéis satisfechos con el final. Por favor, dejadme algún comentario sobre lo que penséis.
Hasta la próxima, cuando sea que suceda,
-The Avalonian
Notas traductora:
Bueno, y esto es todo. Ya se ha acabado esta gran historia, espero que la hayan disfrutado leyendo tanto como yo traduciéndola. Y no sé uds pero yo estoy ansiosa porque la autora realice su idea y continúe esta serie, en tal caso, estaré encantada de volver a hacer de traductora, para todos lo que se hayan enganchado a este mundo como yo.
Gracias por leer,y espero poder volver pronto a postear algo más interesante de lo que sale de mi sesera xD.
xoxoxo
