Hola!

Que tal estan? Bueno, sorry por la tardanza, pero ahora si que hubo un GRAN motivo para no poder publicar... Lo que pasa es que el viernes de la semana pasada, es decir hace una semana, tuve un accidente, resvale de las escaleras y bueno pues no ando al 100% y tengo que tener mucho reposo, ahorita con mucho esfuerzo puedo escribir esto, puesto que casi no puedo permanecer sentada, me canso y me molesta mucho... Espero que esto no pase a mayores, que apenas con inyecciones se me pasa el dolor, y pues poder seguir publicando mis fics jejejeje... Bueno ahora no mas contestare a los que me dejaron comentario, no son muchos pero se les agradece...

anita: Muchas gracias, y pues espero que la intriga se te quite aqui... o que no te deje con mas jejejejeje...

Awen Granger: jajajajajaja me pregunto si odias a Ginny??? jajajajajaja... y si, Hermione tendria que ser muy tonta para creerle... y pues Harry la hara de haudinni xD (Como se eescriba)... gracias por tu comentario.. y pues sorry por la tardanza.. que yo no me cai porque queria u.u, ahora las publicaciones.... las hare si puedo cada c/semana y si no cada 2...


Ahora un recordatorio:

Nuevamente miraba la ventana. Las luces que producían los rayos eran tan deslumbrantes que era algo inimaginable. Por la ventana se podían distinguir una tonalidad de colores… rojo, azul… amarillo, plateado. Decidiendo observar aquella rareza de la naturaleza. Que quizás era un evento único. Se puso de pie y el frió invadía su pálido cuerpo. Le calaba hasta los huesos. Pero sabía que algo no andaba bien. ¿En que clase de tormentas se producía esa tonalidad de colores?

-Eso no es un trueno… es una ¡Explosión!- Dijo Hermione alarmada. Saliendo de la habitación escaleras abajo escucho mucho barullo

-¡Hermione, Hermione!- Exclamo Ron muy asustado -¡Están atacando Hogwars!-


Ahora si el fic...

7

Las cosas se complican

Parte 2

Hermione no podía creer las palabras de Ron. Hasta que otra explosión se escucho muy cercana. Hermione no daba crédito a lo que miraba. El enorme bosque oscuro estaba siendo arrasado por unas enormes llamas. Podía ver como las criaturas que habitaban en el salían como nunca se había visto… Algunos profesores trataban de controlar el fuego lanzando grandes esferas de agua y otros enfrentaban a los mortifagos. No podía distinguir el rostro de los profesores. Pero estaba segura que serian miembros de la orden.

-¡Hermione reacciona!- Le dijo Ron un tanto desesperado

-Disculpa, pero esto me todo por sorpresa- Dijo Hermione empuñando su varita mientras salían de su habitación. Hermione se quedo sorprendida… ¿Cómo diablos había entrado Ron a su habitación? Aunque Hermione despejo rápidamente esa idea de su cabeza pues había algo mas importante en que pensar.

-Tenemos que hacer algo, los profesores solos no podrán controlar el fuego- Dijo Hermione conservando la calma al ver como sus compañeros se notaban preocupados y otros estaban llorando –Ocupamos de todos- Dijo Hermione lanzándole una mirada de desprecio hacia la pelirroja. Quien ese momento se abrazaba a si misma

Ginny agacho la cabeza. Mientras que Parvati y Lavender miraban a Hermione. Había tal determinación en ella que decidieron ayudarla

-Bueno, ¿Acaso no formamos parte del ED?- Pregunto Lavender poniéndose aun lado de Hermione. Quien le sonrió amablemente. Ron no dijo nada. Hermione sabía como se sentía. Y simplemente dijo unas cuantas palabras…

-Si Harry estuviera aquí, de seguro que ya se le hubiera ocurrido algo- Todos incluso Ron se pusieron de pie. Claro esta que Ginny se quedo sentada y cabizbaja –Los que no se crean capaces es mejor que se queden aquí- Hermione salio acompañada de Ron. Después le siguieron los demás.

-¡Esto parece no tener fin!- Dijo Tonks quien estaba de espaldas a Remus. Ambos lanzaban hechizos cuanto mortifago se les cruzara. Estaban siendo rodeados de mortifagos. Quienes lanzaban maldiciones a diestra y siniestra…

-Eso parece, pero todo lo que empieza, tiene que terminar- Dijo Remus mirando a un mortifago quien intentaba acatar a Tonks –Expelliarmus- Dijo Remus desarmando al mortifago, quien ese momento estaba cubierto por una capucha y una especie de mascara y era imposible reconocer su rostro… Rápidamente Tonks usa otro hechizo y amordaza aquel mortifago

-Te debo una- Dijo Tonks

-Aun faltan muchos- Dijo Tonks en tono cansino. Estaba segura que no eran los únicos. Pero no podían darse por vencidos. Tenían bajo su protección a un centenar de estudiantes. Estaba segura que varios de ellos ayudarían para detener el fuego. Pero en esos momentos ocupaban más que eso. Ocupaban un milagro.

Remus luchaba aun lado de su amada Tonks. Ambos lazaban sus mejores hechizos pero aun así. Eran demasiados mortifagos. Aunque en realidad ese no era el peligro mayor. Voldemort aun no asechaba y eso no le daba mala espina. Con el rostro sudado y lleno de tierra, inclusive una que otra herida. Remus seguía luchando. Estaba harto de esta lucha sin sentido. Solo porque un maniaco estaba obsesionado con el poder. No quería ver más muertes de James, Lily o la de Sirius. No quería volver a pasar por eso. Mucho menos ahora que tenia a Tonks a su lado. Quería darle un futuro, a ella y a Harry. Puede que el no sea su verdadero padre. Pero quería darle lo que James no pudo darle. Incluso aquel futuro que tanto el como Sirius querían darle.

-Sabes, James quería que fuera auror- Dijo Sirius a Remus entrando en la habitación de Harry. Era navidad y Harry estaba pasando sus vacaciones en Grimmauld Place. Sirius miraba a Harry. Era la viva imagen de James. Solo que el color de sus ojos, que eran idénticos a los de Lily. Aunque el color de sus ojos no era una gran diferencia. Lo era, aquella cicatriz en forma de rayo que al pequeño Harry lo tenia marcado desde antes de su nacimiento.

-Pues el me dijo que eso quería estudiar- Dijo Remus refiriéndose a Harry. Quien estaba dormido cómodamente en su cama.

-¿Cómo es que un simple niño tiene que sufrir de esta manera?- Pregunto Sirius. Aunque a juzgar por su tono de voz. Más que pregunta se oyó como queja. Su rostro parecía deprimido. Como si estuviera avergonzado del cuidado que ha tenido sobre Harry. -¿Qué edad tiene?- Cuestiono canuto -¡15 anos, a esa edad debe estar preocupándose por chicas!- Exclamo con cierto coraje.

-Bueno. Si lo hace- Dijo Remus llevándose una mano a la barbilla –Hermione me dijo que esta saliendo con una tal Cho-

-¿Qué?- Sirius volteo a ver a Remus –Pues no creo que sienta algo muy grande por ella- Sirius volvió a mirar a Harry –Si de lo que me he dado cuenta sobre su parecido con James, es que cuando el este en verdad enamorado se jugaría el todo por esa persona. Y lo gritaría a los cuatro vientos-

-Pero-

-Yo solo se que ella no es la indicada- Dijo Sirius rotundamente –Se que los Potter son tercos y cometen muchos errores. Pero cuando encuentran a la indicada la encuentran. Aunque siempre ha estado ahí y nunca la habían notado-

-¿Lo dices por?- Le pregunto Remus sorprendido

-No se si sea ella. Pero algo me dice que si- Sirius sonrió con nostalgia. Algo le decía que esta paz no duraría mucho y quizás… Olvidando esos pensamientos dirigió su mirada a la de Remus… -Prométeme que lo cuidaras- Remus lo miro sin comprender. Eso parecía una despedida en toda su regla. –No digas nada. Ya lo sabes y también cuida a mi primita- Remus se ruborizo con el comentario

-Pero-

-Anda ya que no soy tonto- Dijo Sirius sonriéndole –El que haya estado en Azkaban no me atrofio el cerebro. A leguas se ve que hay algo entre ustedes- Sirius miraba de reojo a Remus. Quien se ruborizaba cada vez más. Parecía tomate madurito

-Bueno yo solo- Remus no dijo nada… Simplemente miro a Sirius por un momento para dirigirle su mirada a Harry. Quien seguía dormido… Sin saber que el pelinegro había escuchado aquella conversación.

La seguridad que tenían en San Mungo había aumentado luego del ingreso de Harry Potter. Dos miembros de la orden se ocupaban de la entrada de la habitación del gryffindor. Y otros estaban esparcidos a lo largo de dicho lugar para prevenir el bienestar de los pacientes. Los sanadores. Quienes vestían túnicas blancas tan pulcras y sin una mancha en ellas caminaban con rapidez con expedientes en sus manos. Desde que Voldemort había retornado el numero de pacientes había aumentado de sobremanera. Desde lesiones un tanto inverosímiles. Por simples errores de los propios pacientes al no saber usar bien los hechizos hasta lesiones a causa de alguna maldición cruciatus. Como lo eran los Frank y Alicce Longbottom.

-Bueno ahora la causa de que el chico este aquí no solo es Quien tu sabes- Dijo uno de los sanadores a otro que se encontraba cerca de la habitación del chico de la cicatriz.

-Entonces si es verdad- Le cuestiono el otro sanador

-Por lo que dicen si. El chico debió haber sido bebido alguna poción-

-¿Por qué lo dices?-

- Pues sus síntomas son tan comunes de alguien que ingirió alguna poción, aunque aun no se sabe que es lo que hace o que consecuencias traerá-

-Ya veo. Dicen que también usaron el maleficio imperio- Le dijo el sanador al otro –Me sorprende que no le haya afectado o no haya hecho nada en contra de su Voluntad-

-Que esperabas es Harry Potter-

Los dos miembros de la orden que velaban el bienestar de Harry se encontraban en la espera de alguna mejoría. Pero nada pasaba. Todo era muy raro. Pero luego el sanador encargado. Quien echaba al muchacho cada media hora o cada hora fue a ver el estado de salud del Harry…

-Si me disculpan- Dijo el sanador un poco molesto por tanto aspaviento que se estaba haciendo. San mungo parecía una cede de aurores. Estaban por todos lados y no los dejaban movilizarse con tranquilidad. Aunque a pesar de que era por su bienestar. En ocasiones las preguntas rutinarias que les hacían los retrasaban con sus pacientes.

-¡No puede ser!- Exclamo el sanador. Dejando caer el expediente de Harry al suelo. La cama que era ocupada por el moreno estaba vacía -¡El chico no esta!- Salio corriendo con los dos aurores que cuidaban al pelinegro

-¿Qué no esta?- Pregunto uno de los aurores –Pero si este cuarto tiene una máxima seguridad- El auror miraba la cama vacía. Sabía que el chico no podía estar muy lejos. Puesto que en todo San Mungo no se podían aparecer. Salvo en ciertas zonas pero estas eran restringidas.

El otro auror miro hacia una ventana. La cual estaba cerca de la cama. Asomo su cabeza por ella y noto que era imposible bajar. Estaba a más de 10 metros. Incluso su habitación tenia alarmas para evitar realizar algún hechizo. Y ellos no habían escuchado nada.

-¿Cómo pudo burlar?- El otro sanador no articulaba palabra alguna. No tenia cabida lo que había pasado ahí

-¡Vamos pero si es Harry Potter!- Dijo el Sanador –Ese chico tiene mas vidas que un gato- El sanador salio de la habitación. Sabía que el chico no estaba muy bien de salud. Pero cuando lo estaba atendiendo su recuperación fue tan rápida que casi fue un milagro… -Suerte- Dijo para si mismo –Será mejor hacer el papeleo-

Los dos aurores aun estaban perplejos. Habían puesto sus mejores hechizos y un niño de solo 17 anos los había burlado.

Hermione, Ron y los demás Gryffindor que se les habían unido caminaban por los pasillos de Hogwarts. Tenían que ser precavidos puesto que no sabían si aquellos mortifagos habían entrado al castillo. Simplemente se escuchaban los gritos de muchos estudiantes que corrían a resguardarse. El sonido producido de algunos hechizos y maldiciones taladraban sus odios. Ni cuando estaban en sexto año se había mirado algo así. De lo único, que estaban seguros era que cada vez las batallas eran más atroces y violentas. De repente, la oscuridad invadió todo el castillo por completo. Ninguna antorcha estaba encendida. Estaban en una gran penumbra.

Caminaron en silencio. Donde solo los gritos de sufrimiento y de aquellos hechizos los acompañaban.

-El que no quiera seguir puede irse a resguardarse- Dijo Hermione deteniéndose por un momento –Esto es peor de lo que imaginamos-

-Sabes que yo te seguiré- Dijo Neville –No es porque quiero que sepan que soy valiente ni nada- El chico guardo silencio –Pero no quiero que nadie pase lo que yo pase- Hermione a pesar de estar en la oscuridad miro a Neville. –Mis padres están en San Mungo por culpa de uno de ellos- Todo mundo sintió algo de pena por Neville. Pero aun así lo apoyaron

-Creo que nadie quiere eso- Dijo Luna sonriéndole al Neville, mientras tomaba la mano de Ron –Nadie quiere pasar por eso o ver que tus amigos sufran-

-Puede que no ayudemos en mucho- Dijo Ron sonriéndole a Luna y a Hermione –Pero hay que facilitarles las cosas-

-Sabemos que no podemos derrotar a Voldemort- Todo mundo se estremeció al escuchar ese nombre –Pero- Ron entendió a Hermione y puso su mano en su hombro –Pero le ayudaremos… Hermione indirectamente. Sin haber mencionado a Harry lo hizo. Ya que había dicho "Le ayudaremos", en lugar de "les ayudaremos"

-¿Vamos?- Pregunto Ron… Todos dijeron levemente que si… A pesar de tener miedo. Si no hacían algo siempre vivirían así. En sus corazones nunca habría paz…

Hermione iba en frente. Su varita apenas y los aluzaba pero no querían ser vistos. Sin querer tropezó con alguien. Creían que algún mortifago. Hermione sintió como la mano fría de esa persona se posaba sobre su hombro. Y una extraña voz salía de su boca…

-El cielo se teñirá de rojo y la oscuridad rodeara a todos. Aquel que se libro de la muerte en seis ocasiones y el señor de las tinieblas lo marco como su igual se enfrentaran. Solo uno sobrevivirá, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras el otro siga con vida. El día que el cielo se teñirá de rojo y la oscuridad rodee a todos. Ese día se enfrentaran.-

-¡Profesora Trewlaney!-

Varias horas antes… En la habitación de Harry. El chico se encontraba recordado sobre la que ahora era su cama. No podía negar que estaba cómodo en ella. Pero no le agradaba seguir otro día en ese lugar. ¿Cuánto tiempo llevaba? Era poco. Simplemente que el aroma que producía las enfermerías o los hospitales no le eran de su mayor agrado. Ese aroma alcohol tan penetrante casi lo mareaba. Pero en ese momento un ligero aroma a lavanda se aspiraba en todo la habitación. Aquella tranquilidad en la que se encontraba era tal que simplemente se sentia relajado y cerrando los parpados casi con pesar se dejo guiar por los brazos de Morfeo…

-Sabes que la hora esta cerca- Escuchaba una extraña pero macabra voz muy lejana. Sabía que estaba dormido… pero esa voz se escuchaba con claridad. Cada vez se iba acercando más y más. No comprendía nada. Era la voz de Voldemort. Pero si cicatriz no le ardía en lo absoluto… -Sabes que no pienso atacarte a ti. Sabes donde será tu muerte. Pero primero quiero que presencies otra…

Poco después Harry se despertó sobresaltado

-¡Ese madito!- Exclamo golpeando la cama con los puños apretados… Recordó cada palabra que ese mal-nacido el había dicho. La hora esta cerca. Era consiente que se refería al día que se enfrentaría. Al día definitivo que, tanto él como Voldemort ajustarían cuentas pendientes. Y como había dicho aquella profecía hace más de 16 años. Donde ninguno podía vivir mientras el otro seguía con vida. Era él o Voldemort. No había de otra. O era asesinado o el se convertiría en asesino…

El solo pensar en eso le ponía la piel de gallina -¡Espera!- Harry se incorporo con brusquedad haciendo que le tronaran los huesos de su cuerpo –Si me lo dijo es porque-… -¡No puede ser!-

Sin importarle si aun no se recuperaba de su "extraña" enfermedad se pone de pie y busca su varita su varita entre sus pertenencias, las cuales se encontraban en un sofá que estaba pegado a la pared. Tenia que salir rápidamente de ese lugar. Avisarle a alguien. Los dos aurores que estaban custodiándolo no le creerían. Tenia que ser alguien de fiar… -¡Maldita sea!- ¡No encontraba su varita por ningún lado! Esos aurores de pacotilla habían tomado medidas extremas. Pero esto era algo de vida o muerte. Algo tenía que hacer. ¿Pero qué? –Espero que funcione- Dijo con desesperación decir lentamente –Expecto Patronum- Pero ninguna palabra hacia salido de su boca. Simplemente lo había pensado. Cuando abría su boca para decir el hechizo de su mano salio un pequeño ciervo plateado que salio rápidamente por la ventana de la habitación. Donde iba aumentado de volumen. Hasta estar en su tamaño natural. Harry estaba seguro que Remus recibiría el mensaje.

-Accio varita- Dijo Harry. Pero nuevamente ninguna palabra salio de su boca. Ya con su varita en mano y algo sorprendido por aquella acción realizada. ¡Había realizado magia sin varita! Eso que…. ¡Había realizado magia no verbal y sin varita! –Hermione se va sorprender- Sonriendo al acordarse de su "amiga". Se asomo por la ventana. Sabía que la única forma de salir era por ahí. Confiado en que nuevamente pudiera realizar aquella "hazaña" el chico pensó con claridad –Accio Saeta de fuego- Guardando silencio en la espera de alguna señal que le dijera que su hechizo había funcionado el pelinegro se quedo observando el paisaje que aquella ventana le brindaba. Era hermoso. No podía negarlo. Pero ahora no estaba para admirar el paisaje

-Que pase como en cuarto- Dijo el pelinegro para si mismo. Al recordar como en su cuarto año. En su primera prueba del torneo de los tres magos. Donde para obtener el huevo tenia que librarse de aquel colacuerno húngaro y Harry uso el hechizo accio para invocar su Saeta de fuego… -Pero eso era en Hogwarts, no a cientos de kilómetros!- Exclamo en voz alta… Rápidamente se llevo las manos a la boca y se acostó en su cama fingiendo que estaba dormido…

-Fue una falsa alarma- Dijo uno de los aurores. Para luego salir y cerrar la puerta. Poco después Harry se quito las cobijas de encima y un extraño ruido se escucho a lo lejos. Se asomó por la ventana y miró que era su Saeta de fuego

-Llego la hora- Dijo Harry dando un salgo hacia el vació… sintiendo algo de adrenalina se dejo caer para luego. Como si de un rayo se tratara estaba montando su escoba. Poco a poco el y su saeta desaparecían entre las nubes, dejando atrás San Mungo

Horas mas tarde... Remus y Tonks seguían enfrentándose a aquellos mortifagos.

-Sabes que al principio no creí que fuera verdad- Dijo Tonks atacando a tres mortifagos de una

-Bueno. No entiendo como es que Harry burlo la seguridad de San Mungo- Le decía Remus a Tonks… -Que bueno que lo hizo- Remus guardo silencio. Los mortifagos habían dejado de atacar. Algo no andaba bien. –Tonks espera un momento-

-Mi querido Lupin- Exclamo Voldemort con ironía mientras se acercaba a Remus y Tonks

-Voldemort- Pronuncio Remus con cierto coraje. Tomando la mano de Tonks y sin perder la vista de Voldemort empuño su varita lista para atacar

-¿Por qué la agresividad?- Le pregunto Voldemort fingiendo demencia –Igual que tus patéticos amigos… Potter y esa sangre sucia de Evans. Sufrirás el mismo destino que ellos- Manifestó aquella serpiente sintiendo "asco" al pronunciar sus nombres

-¡Cállate!- Exclamo Remus con ira. Tonks lo miraba preocupada

-Todos morirán de la misma manera. Protegiendo a ese desgraciado. Protegiendo a su "querido" Potter- Pronuncio Voldemort haciendo énfasis en "querido". -¿Miraran por salvar aquel que me puede derrotar? ¡Por favor. Soy Voldemort a mi nadie puede derrotarle. Mucho menos un chiquillo como Potter-

Remus carcajeó con sarcasmo –Si ese chiquillo como tu le llamas no puede derrotarte. ¿Por qué estuviste buscando aquella profecía por mucho tiempo? ¿Por qué quieres que el se uniera a ti?- Le pregunto Remus sonriendo sarcásticamente –Tienes miedo. Tienes miedo de que el te demuestre lo poco que vales- Le decía Remus constantemente. No dejaba que Voldemort hablara. Quien se estaba desesperando. El no iba dejar que un licántropo como lo era Remus Lupin se burlada de él.

-Crucio- Dijo Voldemort. Remus callo al suelo hincado. Aun así no soltó la mano de Tonks. Quien estaba a su lado. El que ella estuviera ahí. Hacia que ese dolor fuera insignificante…

Hermione, Ron y los demás salieron rápidamente del castillo. La oscuridad que había en el no era comparada con lo que estaban mirando. La lluvia caía rápidamente. Gruesas gotas mojaban todo a su paso. Y los cuerpos de algunos miembros de la orden así como otros mortifagos se encontraban esparcidos por todos lados. Unos heridos y otros lamentablemente muertos. El color rojo que destellaba del bosque oscuro era avasallador. A pesar de que la lluvia golpeaba con gran magnitud el fuego no secaba. Las llamaradas eran tan grandes que llegaban hasta el cielo….

-El cielo se teñirá de rojo- Dijo Hermione parándose de repente

-¡Hermione no te pares así de repente- Le dijo Ron quejándose

-Hermione, dijiste que el cielo se tenia de rojo- Le dijo Luna a Hermione. Al parecer Luna fue la única que había entendido lo que ella había dicho –¡Pero no puede ser!- Exclamo Luna –Dice que la oscuridad rodeara a todos- Dijo Luna –Ya va amanecer- dirigiéndose a Hermione

-¿Qué hora es?- Pregunto Ron

-Bueno van a ser las seis de la mañana- Dijo Parvati. Ron quien había puesto atención a lo que Luna y Hermione decían esperaba que aquella profecía estuviera equivocada. Pero las siguientes palabras de Hermione deshicieron toda la esperanza que tenia

-Hoy habrá eclipse de sol- Dijo Hermione con pensar.


Harry se las ingenio en escapar... xD yeah yeah...

Y al parecer en casos extremos domina mas magia de la que ya conoce ^^...

Les gusto la conversacion que recorodo Harry, "La de Remus y Sirius"????