Todo es culpa de la menstruación.
6 días para la boda
...
- Es simple.- Comentó Leah una vez Alice hubo contado su plan. Nos encontrábamos reunidos en casa de Alice y analizábamos el plan de la pequeña chica.
- Es la última oportunidad.- Dijo Jessica, si, ella se había unido al grupo por el momento. Y digo por el momento por que aún no se me olvidaba el chisme que hizo correr sobre Bella hace unos años.
Leah había bromeado delante de Jessica que ella y Bella eran amantes y por eso Edward y Bella habían cortado. Al día siguiente todo el mundo lo sabía.
- Es perfecto.- Dijo Rosalie.- Bella solo necesita un empujón. Quisiera saber por que cambio de actitud tan rápido.-
- La menstruación.- Dije como si fuera obvio, las chicas me miraron como si hubiera dicho una blasfemia.- ¿Que? Es verdad, Leah se pone como fiera cada vez que le viene la regla.- Dije para hacerla molestar, no falló Me arrojó el control de la televisión. Pero lo esquivé, ella tenía que ser más rápida para darme. Mis reflejos eran impecables.
O tal vez no.
Me froté la frente donde Leah me había golpeado con un libro que hasta hace unos segundos estaba en la mesita. ¿Qué carajo hacía ese libro ahí? La única que leía por aquí era Bella y ella no estaba aquí.
- Cien posiciones para tener sexo en todos lados.- Leí en voz alta. ¿Aah? - ¿De quien es esto? – Pregunté mirando a mis amigos.
Alice se levantó rápidamente y me quitó el libro de las manos. Todos tardamos exactamente tres segundos en reaccionar.
- Eeeeww.-
- ¡Jasper! –
- ¡Por lo menos pongan señales! –
Todos nos pusimos de pie como si tuviéramos un resorte en el trasero. La reunión tenía que continuar en algún lugar que no tuviera fluidos de ningún tipo.
- Claro, no se sientan en mis muebles pero incluso comen en la cocina de Emmett.- Dijo rodando los ojos.
- Alice, eso fue asqueroso.- Dijo Leah haciendo un bonito mohín.
- Es la verdad hipócritas.- Alzó la barbilla y volvió a sentarse en el sillón, Jasper la abrazó mientras reía levemente.
- Me sentaré aquí.- Musito Jessica sentándose en el piso. Todo las imitamos.
- Ok. Entonces.- Empezó Emmett una vez pasado el shock. - ¿Cómo hacemos que Edward regrese al juego? –
Me rasqué la barbilla pensando. Ya se me había ocurrido una idea pero no creía que ellos quisieran llevarla a cabo.
Ya habíamos visto que eso de emborrachar a la gente no siempre salía bien.
- Hay que averiguar por que Bella lo trató tan mal.- Dijo Jessica pensativamente después de varios segundos.- Si le damos pruebas a Edward de que no ama a Mike y solo se enojo con él, va a ser más fácil recuperarlo.- ¡Jessica tenía buenas ideas! Si esto salía bien estaría completamente perdonada.
- Mmmm tienes razón.- Concedió Rosalie.- Ese será trabajo de Jake o de Alice.- Dijo la rubia.- Tienen máximo dos días para averiguarlo. Si en tres todavía no tenemos a Edward esto no va a funcionar.-
Rosalie era una pesimista.
Pero tenía un poco de razón. Lo mejor sería que terminemos antes de que Bella este caminando al altar. Eso sería muy cliché.
Ya me imaginaba a Bella y Mike en el altar y cuando el padre diga: "¿Algún problema con esta cosa?" O lo que sea que diga, Edward entraría corriendo todo mojado y con algas en el cabello y la ropa rota y gritaría "¡Yo tengo un impedimento! ¡Ella es la madre mis alguitas!"
Todos me miraron feo por que solté una carcajada.
¡Esa si sería una boda para recordar!
Al día siguiente fui a ver a Bella al editorial. La miré hacer su trabajo hasta que salimos a almorzar. Se veía… rara.
- ¿Qué tienes? – Le pregunté examinándola. No parecía triste, TRISTE, ni molesta, MOLESTA. Era como una combinación de muchas cosas.
- Estoy cansada.- ¿Pudo haber dado una respuesta mas típica?
- ¿Menstruación? – Bella me miró como si tuviera una cabeza de más.- Me dijeron que es la causa de todos los males de las mujeres.- Leah me lo había dicho.
Bella rodó los ojos.
- No tengo la menstruación.- Murmuró mirando hacía ambos lados para ver si nadie escuchaba la conversación.
Comimos conversando. Estaba tanteando el terreno.
Estábamos comiendo un helado cuando después de un silencio solté la bomba.
- Fuiste una total perra con Edward.- Si. Yo no era para nada sutil.- Esta dolido Bells. ¿Por qué hiciste eso? –
Bella se puso furiosa en cuestión de segundos.
- Lo único que hice fue no dejar que me vea la cara de estúpida Jake.- Ella se iba a ir en cualquier momento. La conocía demasiado bien.
- ¿A que te refieres con eso Bella? No debiste decirle esas cosas horribles.-
- ¡No lo defiendas Jake! ¡Tú eres mi amigo! – Sus mejillas se habían puesto rojas.
- Es que no entiendo.- Dije tratando de que ella me diga.
- Es un egoísta. No se para que regresó, si a esto se le llama regresar.- Dijo y se puso de pie. ¡Carajo! Estuve tan cerca.- Ya me he pasado de mi hora Jake, nos vemos.- Y señores y señoras Bella huyo del edificio.
Dejé caer mi cabeza en una de mis palmas y lamí mi helado.
¿Cómo podría sacarle a Bella la información?
Volví a lamer mi helado.
Mi celular sonó avisándome que me había llegado un mensaje.
"Despedida de soltero. Mañana casa de Sam. 9 de la noche. No mujeres"
No mujeres.
Eso significaba. Leah no esta invitada. Cerré mi celular con fuerza. No iba a ir. No sabía ni siquiera por que Sam me invitaba, aunque fuera mi primo yo ya le había dejado en claro que no me gustaba su relación con Emily.
Ella me caía bien, pero lo que le hicieron a Leah fue horrible.
Si no fuera por que Leah es masoquista yo no iría a esa boda.
Solté un suspiro. Leah era demasiado valiente.
- ¿Suerte? – ¡Mira si parece que la invoqué!
- Nada.- Le dije haciendo un puchero. Leah soltó un suspiro.
- Mierda.- Se dio dos golpecitos en los labios, era algo que hacía cuando estaba pensando.- Alice intentará en la noche y si no lo logra. Ambos irán.- Dijo llamando a la mesera y pidiendo un helado también.
Ya en la noche intentamos hablar con Edward. Tuvimos suerte, no había llegado del hospital así que nos sentamos en su portal.
Leah prendió un cigarro y me ofreció uno, lo tomé por que no sabía cuanto tiempo íbamos a esperar.
Las luces del Volvo de Edward nos cegaron.
Él pareció mirarnos con resignación y se bajó del coche con su gracioso uniforme.
- Hey Ed ¿Quieres tomar algo? – Le pregunté cuando se detuvo en la puerta con nosotros.- Yo invito.- El soltó una risa que la verdad no parecía eso.
- ¿De veras? ¿Tú pagando? –
- Bueno en realidad Leah invita.- Mentí.
- Como siempre.- Replicó Leah. Entorné los ojos por que era mentira, siempre invitaba a Leah en todo. La mayoría de las veces por voluntad propia y las demás por que ella me obligaba.
Leah le mostró su cajetilla y para nuestro asombro el aceptó.
- Un doctor fumando.- Dijo Leah sarcásticamente. Esta vez la risa de Edward sonó mas humana, yo también sonreí por que Leah siempre lograba ese efecto en las personas.
- El estrés de la facultad de medicina te invita a probar de todo para relajarte.- Contestó mi amigo.
- Qué extraño es escuchar tu voz después de todos estos días.- Se burló Leah. Edward la miró como diciendo: Vete a la mierda.
- No le hagas caso.- Dije dándole una palmada en la espalda.- Esta así por que tiene la menstruación.-
Leah me dio sin exagerar el mas fuerte, doloroso y ruidoso golpe en la nuca.
- ¡Idiota! Te dije eso para que dejarás de molestarme con lo de ir a la playa.- Dijo, abrí la boca con indignación.
- Mientes, tienes la menstruación por eso estas tan irritada.-
- No, ella no tiene la menstruación.- Dijo Edward, salvándome de otro golpe.
- ¿Cómo sabes? – Preguntamos Leah y yo.
- Soy doctor.- Dijo con voz de estar diciendo la verdad mas verdadera. Lo empujé por que era un sabelotodo.
Me paré y caminé hasta mi automóvil abrí la puerta y saqué mi armamento.
- Ok señoritas les presento a Tila, Daniels* y mi novia vodka.- Edward se rió y Leah sonrió.
- Dame a Tila que por algo es bisexual.- Dijo la chica quitándome la botella de tequila.
- Tu eres lesbiana.- Repuso Edward abriendo la puerta de su casa.
- Lo que sea, es mía.- Replicó Leah.
Nos sentamos en el piso alrededor de la mesa frente al televisor y nos embriagamos.
Edward no necesitaba recordar a Bella en ese momento así que evitamos el tema.
- ¿Recuerdas cuando me golpeaste Leah?- Preguntó Edward ya claramente borracho y riéndose. Nosotros nos reímos también por que también habíamos bebido mucho.
- Lloraste como una niñita.-
- ¡No es cierto! – Reclamó Edward desde su posición recostado en el suelo.
- Claro que si. Fuiste corriendo con tu papi para que te revisara.-
- ¡Me rompiste la nariz! –
- ¡Eso no es verdad! – Exclamamos los dos riéndonos.
- Ella solo te saco un poco de sangre.- Dije.
Nos quedamos esperando su contestación pero esta no llegó. Leah y yo nos miramos y fuimos a verlo.
Se había quedado dormido.
- Que poco aguante.- Leah chasqueó la lengua.
Dí un suspiro y negué con la cabeza.
- Deberíamos subirlo a su habitación.- Dije mordiéndome el labio. Nos quedamos en silencio.
-¿Y… si husmeamos un poco? – Preguntó Leah con esa mirada maliciosa que me encantaba.
Sonreí.
- Mala encaminadota. ¡Vamos! –
Corrimos hacía el segundo piso riéndonos y tropezando tendría que esperar que se me baje el alcohol antes de conducir.
- ¡Ya sé! ¡Ya sé! – Gritó Leah brincando.- Vamos a esconderle sus cosas para que no las encuentre mañana.-
Asentí carcajeándome, parecíamos dos niños.
Corrimos a su habitación y Leah entró al baño. Yo solamente me senté en la cama y luego me deje caer.
- Escuché la cama, flojo.- Me regañó Leah.
Rodé los ojos y miré las fotos de Edward. Abrí su cajon y encontré una foto de él y Bella sobre unos papeles. Me dí cuenta de que eran del hospital por el simbolo. Me reí y tomé la carpeta. Lo metí en el bulto de Leah. Así nos aseguraríamos de que no se volvería a recluir.
- ¡Leah huyamos! – Grité me sentía casi consciente.
Leah salió del baño juntos subimos a Edward a el sofá.
Manejé hasta mi casa y nos quedamos en la cohera donde volví a atontarme.
Llegamos hasta la etapa de las risas.
- Tengo hambre.- Se quejó Leah.
- Yo también. Vamos a ver si Chel esta despierta.- Dije parándome condificultad.
Leah tropezó y nos reímos, Yo tropecé y tambien reímos, nos caímos y nos levantamos y llegamos a el porton de mi casa con el estomago adolorido y las rodillas magulladas.
Leah corrió hacía mi hermana apenas la vió. Aguanté la risa.
- Cheeeeeeeeeeeeeeel – Berreo Leah para hacer enojar a mi hermana.- ¿Me harías un favor? –
- No soy Rachel.- Dijo mi hermana y Leha me golpeó soltando una carcajada. Obviamente yo sabía que no era Rachel.- Y sobre el favor depende.-
Volvimos a reírnos.
- Bueno, perdón. Beca.- Corrigió, pasando un brazo por sus hombros.- Deberían ponerse algo para diferenciarlas, como un sombrero.- Nos reímos otra vez.
- ¿Cuál es el favor? –
- Puedes, por favor por favor por favor por favor por favor, decirle a mi mamá que me quede dormida aquí.- Rebecca aceptó en el instante en que Rachel entraba a la cocina.
Cuando vio nuestras caras que claramente reflejaban el grado alcohol que habíamos consumido soltó una risita.
- Lindo ¿Por qué no me sorprende? – Dijo sirviéndose un vaso de refresco. Eso me recordó que tenía hambre.
- Chel, Beca ya nos hizo un favor.- Empecé.- Haznos algo de comer - Dije poniendo mi cara de cachorro desamparado, casi siempre funcionaba, al fin y al cabo era el bebé de la familia.
- Jake esa cara dejo de funcionar cuando te atrapamos viendo pornografía.- Leah se rió y después de hacer un puchero yo también.
Ante la negativa de mi malvada hermana para prepáranos comida, Leah y yo nos instalamos en la cocina e intentamos hacer un emparedado de 50 pisos.
Pero se nos cayó y terminó como alfombra en el piso.
Rachel nos sacó de la cocina gritando que éramos unos idiotas. Corrimos hasta mi habitación y cerramos con seguro.
Cuando dejamos de reírnos le dije a Leah:
- Seguro tiene la menstruación.- Y me encogí de hombros.
Ambos comenzamos a reírnos de nuevo. Nos apretujamos en mi cama sin cambiarnos la ropa y después de unos minutos nos dormimos profundamente.
...
Tila: por Tila Tequila la de Mtv, y Daniels por jack Daniels.
No tengo excusas por haber tardado tanto. Lo siento.
Ya le faltan pocos caps al fic :)
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