Capítulo 12.

"¿Se siente mal, señor Checho?" preguntó Sonjiro, preocupado, al ver que su jefe estornudaba una y otra vez.

"No es nada…" respondió Makoto Checho, llevándose el dedo justo por debajo de la nariz, para evitar un nuevo estornudo.

"Si me lo permite, señor, le recomiendo que vaya al doctor. No es la primera vez que le pasa" continuó diciéndole Sonjiro.

"¡Bah, Ya te dije que no es nada. Seguramente es por el stress. Últimamente, he estado bajo mucha presión. ¡¡Y todo por culpa de esa(e) chiquilla(o) estúpida(o) de Caworu Camilla!"

"Ah… No se preocupe, ya verá que muy pronto la(lo) tendrá comiendo de su mano, rogándole misericordia y perdón" lo tranquilizó Sonjiro.

"Sí... eso es lo único que me consuela…"

"Cambiando de tema, señor, he venido a avisarle que ha llegado una de las aspirantes al 'trabajito' que usted ya sabe. ¿Le digo que pase?" dijo el chico, sonriendo.

"Sí, por favor…"

Una pareja muy dispareja hizo acto de presencia al instante. La mujer era bastante atractiva y sexy, pero demasiado alta para el hombre que venía con ella. Mirarlos resultaba un tanto grotesco.

"Ejem… señor Makoto Checho, permítame presentarme" dijo el hombrecito de voz forzada y un tanto aguda. "Mi nombre es Rigoberto Fonseca, y soy el representante de la señorita aquí presente." Le tendió la mano en señal de saludo, pero Makoto Checho ni se inmutó. Sólo se le quedó mirando con cara de curiosidad. Por un momento, Marimachi pensó que la había reconocido.

"¿Representante?" preguntó Makoto Checho, echándose hacia atrás en su sillón de cuero negro y estirando el brazo para que Sonjiro le diera uno de sus puros favoritos.

"Sí… Lo que ocurre, señor, es que mi clienta es una cantante muy talentosa que se encuentra en los inicios de su carrera. Ella ha decidido trabajar para usted, precisamente, porque anhela debutar en su prestigioso local" le dijo Marimachi.

"¿Y la señorita es...?"

"Su nombre es Deborah Melo, señor" le contestó Marimachi.

"¡Pero, hombre, ¡Déjela hablar a ella!... ¿O acaso es muda?" se exasperó Makoto Checho.

Este cretino sigue tan arrogante como siempre... pensó ella, disimulando muy bien su molestia. "Ejem… disculpe señor."

"Bueno, primor. Cuéntame. ¿Deseas trabajar para mí, sí o no?" preguntó Makoto Checho, girándose en su sillón en dirección a Oshin, expulsando una gran bocanada de humo luego de prender el puro.

"Sí señor" afirmó Oshin, fingiendo la voz lo más que podía, para que sonara de lo más delicada.

"Lo que pasa es que no estaba en mis planes contratar una cantante ¿ves, Me tomaste completamente desprevenido" contestó Checho, esbozando una torcida sonrisa.

"Ya escucharon al señor Makoto Checho. No estamos buscando artistas corales" les dijo Sonjiro, sin dejar de sonreír. "Así que más vale que se retiren de inmediato, je, je…"

Marimachi sudaba la gota gorda. ¿Sería posible que su magnífico plan A hubiera fracasado tan miserablemente?... Las piernas de Oshin temblaban y ya hasta se le estaba corriendo el rimel de los ojos de puro nerviosismo.

"Misao…Te dije que esto no iba a funcionar…" le susurró Oshin al oído.

Makoto Checho pareció meditar por algunos segundos.

"Espera un momento, Sonjiro... Tal vez no sea mala idea tener un poco de 'performance' aquí en el pub restaurant, digo, 'performance' musical…"

"¿Usted cree, señor?" dudó Sonjiro.

"Además, este primor cumple con todos los requisitos... ¡Ya está, señorita Deborah Melo, queda usted contratada. Empieza hoy mismo" exclamó Makoto Checho, poniéndose de pie.

"¡Gracias, señor Makoto Checho!... ¡No sabe usted lo bien que me sienta este trabajo!" agradeció Oshin, al borde de las lágrimas. Marimachi, por su parte, había caído rendida en una de las sillas más próximas. El plan había estado a punto de irse al diablo.

"Eso sí, tengo una condición" agregó Makoto Checho, haciéndole a Oshin una seña para que se acercara a él. "Tiene que despedir de inmediato a ese representante suyo. De ahora en adelante, yo me encargaré de usted, digo, de hacerla famosa"

"¡Oh!... Está bien, señor Makoto Checho, lo que usted diga" respondió Oshin, ya más aliviado.

"¡Bah, No me sigas llamando así... Dime 'Chechín', ¿OK?" le dijo Makoto Checho, acercándosele aún más, pero Oshin retrocedió. ¿Acaso se le estaba insinuando, ¡Que horror!

En ese momento, se presentó en el lugar una mujer pelirroja, de mediana estatura y de una 'particular' belleza. Particular, porque, de no ser por un prominente lunar peludo en la comisura de sus labios, su rostro hubiese sido el de una 'ninfa de los bosques'. Además, tenía las piernas un tanto cortas.

La mujer estaba hecha una furia.

"¡¡Makoto Checho! ¡¿Qué significa esto!" dijo a grito limpio y echando fuego por los ojos.

"Aaaa... ¡Nada!... ¡No pasa nada, Cumy, Sólo conversaba con la nueva empleada. Le estaba... le estaba aclarando cómo funcionan las cosas aquí" Checho miró a Oshin, con una falsa expresión de molestia. "Bueno, como le iba diciendo, señorita, nada de coqueteos con su jefe. ¿Entendió?"

"Eeee... ¡Si! ¡Claro que sí, señor!... Perdóneme, parece que me anduve desubicando un poco, je je" actuó también Oshin.

"¡Más te vale, Checho, Más te vale..." y, dicho esto, la pelirroja se dio la media vuelta y se fue, sin antes olvidar dirigirle una terrible mirada a Oshin, quien, por unos momentos, se quedó paralizado.

"Por favor, Deborah, no le prestes atención a lo que acabas de presenciar. No es lo que te imaginas" se excusó Makoto Checho. "... Bueno, ¿estás lista para empezar?"

"Sí señor... digo, sí 'Chechín'…" respondió Oshin, sintiendo el estómago un poco revuelto.

"¡Sonjiro, Lleva a la señorita Deborah a vestuario. Quiero que se luzca en su primer día" ordenó Checho, acariciándole la barbilla a Oshin, mientras éste seguía reprimiendo la repulsión que sentía por él.

"A la orden, señor Checho" contestó Sonjiro al instante, con la misma sonrisa de oreja a oreja; le indicó a Oshin que lo siguiera por los interiores del pub, y cuando éste último pasó por al lado de Marimachi, le guiñó el ojo. Todo estará bien, Misao. Nos vemos más tarde, en la casa… fue lo que Oshin pensó, mientras se alejaba junto con el muchacho.

Justo cuando Makoto Checho se disponía a irse a dormir una pequeña siesta, antes de dar inicio al espectáculo, se topó con la pequeña Tsóbame, quien parecía un verdadero torbellino. Evidentemente, la borrachera se le había pasado de la pura impresión que se había llevado hace un rato atrás…

"Anf... anf... señor Checho... anf... ¡qué bueno que por fin lo encuentro!... Anf... anf... Lo busqué antes en... anf... anf... pero no di con usted... anf... anf... no imaginé que ya estaba aquí... anf..." intentaba decir Tsóbame, con la respiración entrecortada.

"¿Qué diablos te pasa, niña, Pareces una loca" le dijo Checho, mirándola con desprecio.

"Es que... anf... venía a informarle algo muy importante... anf... Algo que le va a interesar de verdad..."

"Pero habla de una vez entonces. ¡Realmente me desesperas!" se impacientó Makoto Checho.

"Sé dónde está la mujer que usted ha estado buscando por tanto tiempo... anf…"

"No me digas que..." de pronto, Makoto Checho le tomó seriedad al asunto. "¡¿Encontraste a Migoma Takí!"

"Sí, es ella..." respondió Tsóbame, recuperando el aliento.

"¡¿Dónde está!" le gritó Checho, agarrándola de los brazos.

"No me lo va a creer..."

"¡¡Habla, pues!"

"Migoma Takí es la bailarina estrella del Polvos Camilla..." confesó finalmente la traidora prostituta.

"¡¿QUÉ!" Makoto Checho se había quedado de una pieza, pero enseguida comenzó a reír a carcajadas. "¡¡JA JA JA JA!... ¡Pero qué absurda y patética coincidencia, ¡JA JA JA JA!... ¿Así que en el Polvos Camilla? ¡JA JA JA! Me parece perfecto... ¡Así podré matar dos pájaros de un tiro, ¡JA JA JA!"

"¿Qué piensa hacer ahora, señor?" preguntó Tsóbame, comenzando a sentir miedo.

"Tsóbame, te portaste muy bien, como una buena niña obediente. Recuérdame después que debo recompensarte. Ahora necesito actuar..." los ojos de Makoto Checho brillaban más que nunca, con un intenso destello rojizo. Pura maldad…

"¡¡Sonjiro!"

"¿Diga, señor?" A Sonjiro le decían 'pies celestiales', precisamente por la rapidez con la que iba y venía de un lugar a otro cuando Makoto Checho lo llamaba.

"Reúneme a los muchachos. ¡Es hora de que el gran Makoto Checho y el grupo CHUPÓN KATANA hagan su aparición en el Polvos Camilla!" la expresión de Makoto Checho era cada vez más atemorizadora. "¡JA JA JA JA, ¡Caworu Camilla... estás acabada(o)!"

Continuará…