N/A: DISCLAIMER: ¡Rurouni Kenshin no es mío ni ninguno de sus personajes!
N/T: Ni Kenshin ni esta historia son míos, con el permiso de su autora Blueicequeen estoy traduciendo este fic.
º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º Cambio de escena
capítulo 12
Cuando Kaoru conoció a Shuichi Haname por primera vez, había despertado en la clínica del doctor Genzai; estaba frágil y débil, apenas podía mover una pierna. Él estaba sentado a su lado apoyándola, tenía una tierna sonrisa cuando vio que Kaoru había abierto los ojos, se veía feliz, contento. Kaoru no entendía que sentía cuando lo miraba, una parte de ella estaba decepcionada y la otra parte sentía curiosidad ¿Quién era ese hombre? Sus manos eran cálidas sobre su piel, su pequeña mano era cubierta por su mano que era más grande que la suya… se sentía a salvo… segura.
Sus palabras de aliento la hicieron sentir más segura. Cuando la llevo al dojo le cocinaba, no la observaba todo el tiempo como un halcón. Solo se aseguraba que podía valerse por sí misma e iba en su ayuda cuando verdaderamente lo necesitaba, con él se sentía independiente como cuando su padre murió. Nunca la sofocó, nunca la presionó para que le dijera nada, de hecho, solamente le dijo su nombre mucho tiempo después, dándole el espacio que necesitaba.
La perfecta compañía.
Eso era lo que pensaba que era.
'Te mintió.'
Las palabras de Aoshi hacían eco en sus oídos al mirar al hombre que estaba parado frente a ella. ¡No! Estaba segura que no le había mentido ¿Qué sucedía si lo había hecho? ¿Podría soportarlo? ¡No! ¡No! ¡No!
-Dinos Kaoru ¿Cuál es tu decisión?- Yahiko la presionó.
Su corazón le dolió ¿Qué diría? Lo miraba intensamente y él le sostenía la mirada, permitiéndole la oportunidad de ver la verdad a través de sus ojos, los cuales se veían cansados y muy tristes. Sabía que tenía que resolver eso de una vez por todas.
- Díganme ¿Sobre qué bases dicen eso? ¿Qué les da el derecho de decir que me ha mentido, mina-san?- Demandó Kaoru pero su voz era muy suave, asustada.
¿Cómo lo superaría?
Aoshi nunca alejó sus ojos de Shuichi. – Un niño con el nombre de Shuichi Haname murió hace varios años en un pueblo lejos de aquí.
-¡Eso podría significar nada! No puedes decir que mintió o asumir que tomó otra identidad por solo eso, hay muchas familias con el apellido Haname-. Reconoció Kaoru, tenía que ponerse de su lado, lo miró y sus ojos estaban cubiertos por su flequillo, apenas podía leer alguna emoción en él.
- Kaoru-san, he hecho investigaciones. No hay un Shuichi Haname, no hay ni siquiera un registro de él-.
- ¡Tiene que haber alguna clase de malentendido! Chicos, sé que a ustedes no les agrada pero esto está yendo demasiado lejos-. Kaoru gritó alejándose de ellos. Sano inmediatamente tomó su mano.
- ¿Acaso no te escuchas a ti misma Jou-chan? Todos hemos vuelto y hemos estado cuidándote para asegurarnos de que estés a salvo ¡Alguien te quiere muerta y probablemente lo contrataron a EL para hacer el trabajo!- Sanosuke gritó zamarreando a la joven.
- ¡Detente Sano! ¿Cómo puedes decir eso? ¡El me salvo no ustedes! ¿Cómo pueden sugerir que… que él fue contratado para asesinarme? ¡Eso es ridículo!- Replicó Kaoru alejándose una vez más. Sano sintió la urgencia de acercar a Kaoru hacia el, pero se detuvo.
- ¿Qué pruebas tienen para decir que quiere herirme?-
-¿Qué otras pruebas quieres, no vez que te ha cambiado? ¡Ni siquiera has visitado a la chica-comadreja en la clínica, no la has visto ni una vez y ni siquiera has preguntado por ella!- Dijo Megumi elevando un poco la voz.
Kaoru la fulminó con la mirada.
-¿Y esa es la culpa de Shuichi? ¡Él no fue quien me dijo que me alejara de Misao! Ese fue Saito, me advirtió que me alejara de ella por mi seguridad-. Explicó negando incrédula con la cabeza ¿Cómo podían ir tan lejos implicando que Shuichi estaba mintiendo porque no les agradaba?
- ¡Escuchas a Saito pero no nos escuchas a nosotros! ¡Kaoru este hombre no es de confiar!- Gritó Yahiko.
-¿Por qué? ¿Por qué no?-
- Porque fue el único que hirió a Misao-dono-. Kaoru se giró para observar a Kenshin que había permanecido en silencio sin poder creer lo que escuchaba.
-¿Cómo puedes acusarlo de un crimen tan serio?- Preguntó en voz alta.
- Kaoru-san, creo que no has prestado atención en la carta que has recibido. Si lo que escuché es correcto, ella fue atacada por un hombre de cabello castaño y ojos verdes-.
- ¿Y? Quiero decir… Shuichi no es el único…- Tartamudeó tratando verdaderamente de creer que era inocente, no había forma de que fuera tan ciega para no saber juzgar su comportamiento.
- Fui a verla Kaoru-san, me dijo que su atacante lucía como él-. Aoshi se sentía mal preocupando tanto a Kaoru sobre esto, pero era lo que tenía que hacer. Solo había tenido una oportunidad de ver brevemente a Misao. Quería matar a Shuichi por herir a Misao, a pesar de ocultar sus sentimientos para sí mismo realmente amaba a Misao. Había visto la forma en que lo miró cuando fue a verla y eso lo había herido muchísimo. Ni siquiera lo había visto a los ojos, la furia silenciosa dentro de Aoshi lo hacía desear golpear algo. Preferiblemente a Kenshin pero como tenían que trabajar y estar en buenos términos… Shuichi era la segunda opción. Aunque sabía perfectamente que Misao estaba enojada con él y lo estaba evadiendo, fue Shuichi quien la había y por eso…. ¡debía morir!
Algo hervía dentro de Aoshi, aun mirando a Shuichi sentía que algo no encajaba. Sacudiendo mentalmente su cabeza, observó al joven más de cerca.
Kaoru estaba paralizada, no había esperado para nada esa respuesta. Al mirar a Shuichi se dio cuenta que él tampoco lo había previsto, la conmoción en sus ojos decían un millón de palabras. Pero ella tenía que saber la verdad y al mirarlo, sus ojos le rogaban que dijera algo para defenderse.
Shuichi observaba el drama que se desarrollaba delante de él, Kaoru a pendas podía comprender que era lo que sucedía pero tenía que felicitar a los "amigos" de Kaoru en sus investigaciones. Aparentemente, la culpa cayó sobre él.
Su corazón se llenó de emoción cuando escuchó a Kaoru defenderlo tan adorablemente, no permitiéndoles a sus amigos que lo hirieran. Una vez más había fallado. Shuichi observó tristemente el suelo ¿Qué era lo que le diría? ¿La verdad? Eso era muy gracioso, para protegerla, tenía que ocultarle la verdad ¿Qué haría si le diría si le contara todo sobre él y sobre ella? ¿Podría su princesa soportar eso? Ella realmente creía que era la hija de Kamiya Koshijiro ¿Se atrevería a romper la imagen que tenía de sí misma si le dijera que era la hija de un yakuza y que ahora se esperaba que tome el control de las actividades de su padre desde sus dieciocho años? Negó con su cabeza, no podía soportar una sola lágrima en sus ojos, mucho menos si lo hiciera por él. La amaba… no podría soportar si ella se alejara de el por segunda vez.
Vio sus ojos que le rogaban que dijera una palabra.
Cualquier palabra…
-¿Por qué estas parado allí como una tabla de madera? ¡Bueno, dile! Tu verdadero nombre no es Shuichi Haname ¿verdad?- Desafío Sanosuke, no le gustaba este hombre por una sola razón. Celos. Sabía que debía estar agradeciéndole, pero estaba celoso de que ese tipo haya estado allí para proteger a Kaoru cuando el no estuvo. Estaba celoso de que Kaoru lo aceptara libremente cuando apenas le dedicaba una mirada a Sano. Estaba celoso de su mejor amigo, quien lo obligó a abandonar el dojo, era tratado como si ya no fuera importante solo porque Shuichi entró en la vida de Kaoru. Quería que Kaoru les devolviera su cariño como lo hacía antes. Solo en ese entonces Sanosuke había dado por sentado el cariño de Kaoru. Ahora… atesoraría cada momento de ello… solo ¡Si ese idiota se largara!
Celoso y asustado, así era como se sentía desde que Kaoru estuvo con Shuichi a solas. Temía que de alguna manera Shuichi había planeado herir a Kaoru. En su mente veía a ese joven jugando con Suzume y Ayame, se veía como un gran sujeto. Pero al atacar a Misao… era obvio que tenía malvadas intensiones y por lo tanto era mejor si Kaoru se alejara de él. La imagen de la muñeca de Enishi aparecía en la mente de Sano y tuvo que sacudir su cabeza para aclarar sus pensamientos. Nadie… no siquiera Shuichi heriría a su pequeña señorita otra vez.
- ¿Shuichi…?-
El corazón de Shuichi se rompió cuando escucho su voz quebrarse. No se atrevió a levantar su mirada para ver la de ella en caso de que viera algo de lo que luego se arrepentiría. Sus lágrimas.
- ¡Shuichi, diles! ¡Por favor! ¡Diles que lo que dijeron no es verdad!- Kaoru estaba consciente de que se estaba quebrando. No quería que lo que dijeron sea verdad. Eso significaría que todo en lo que había creído no era cierto. No podía aceptar eso.
- Gomen ne, Kaoru-hime-.
Instantáneamente todo el mundo se mantuvo quieto al sonido de la voz suave de Shuichi. Miró a Kaoru y camino lentamente hacia ella. Una pequeña sonrisa de disculpa le hizo sentir que algo malo iba a suceder. Se mantuvo quieta en su lugar mirando cada uno de sus pasos al acercarse. Se detuvo en frente de ella; su mano sostenía su barbilla para que pudiera verlo a los ojos. Lo siento mi princesa.
- ¿Shuichi…?-
- Mi verdadero nombre no es Shuichi Haname; ese es el nombre que he estado usando desde ya hace muchos años. Ese es el nombre con el que me conociste por primera vez-. Dijo viendo sus pupilas dilatarse y su cara volverse pálida. Golpe uno.
- Déjala ir Haname-. La queda voz de Battousai hizo sentir una corriente helada en la espina dorsal de cada uno de los presentes incluyendo a Shuichi. Aun así, permaneció en donde estaba, sin embargo, soltó su barbilla. Kaoru involuntariamente dio un pasa hacia atrás mientras que el dolor se esparcía por todo su ser. Kenshin dio un paso hacia ella.
'¿Por qué?' Pensó Kaoru al ver el dolor en sus ojos '¿Por qué siento que puedo seguir contando con él a pesar de sus mentiras? ¿Por qué siento dolor en mi corazón cuando sus ojos están con tanto dolor? ¿Por qué? ¿Por qué?'
- Bueno… continúa amigo, dile a Kaoru que estás involucrado con una organización yakuza. Si no estoy equivocado ¿Los Dragones Blancos?- Continuó Yahiko tratando de hacer entrar en razón a Kaoru aunque sea un poco. Se sentía realmente horrible por la forma en que le había gritado por el estilo de la familia de Kaoru. El mismo estilo que aprendió y con el que logró proteger a Tsubame la primera vez que la conoció y también protegió a sí mismo. Sabía que no podía mantener la cabeza en alto como samurái después de la forma en que la trató pero, esa era la única forma que tenía para redimirse por ello al demostrarle que había estado confiando en el sujeto equivocado.
'¿Los Dragones Blancos? ¿Una yakuza? ¿Arashi Sawamura? ¿Está involucrado con Sawamura? ¿Qué sucede aquí?' Kaoru sentía que se desmayaría.
'¡Maldición! ¿Cómo saben de la yakuza? Otra vez… debía felicitarlos.' Shuichi movió su cabeza.
-No es verdad ¿o sí?- Kaoru preguntó suavemente.
'Bueno… no hay razón para ocultarlo ahora ¿verdad?' - Aa, estaba en la yakuza, pero eso fue hace muchos años atrás-.
- Entonces ¿cómo es que oímos que sigues tratando con ellos?- Preguntó Aoshi.
-Yo…- Shuichi se veía como un animal acorralado. – Tenía algunos cabos que atar antes de retirarme oficialmente-. Golpe dos.
- Heriste a Misao-.
Shuichi miró al antiguo Okashira y negó con su cabeza en silencio. – ¡Sabemos que lo hiciste Haname, no hay razón para negar eso!- Golpe tres.
Kaoru sintió las lágrimas en sus ojos y trató de retenerlas. '¡No puede ser verdad!'
- Heriste a Misao y ella está bajo mi cuidado, eso es imperdonable-. Aoshi desenvainó sus katanas gemelas. Shuichi negó con su cabeza y desenvainó la suya.
- No lo hice-.
-Bueno, dejemos que un duelo lo determine-. Miró de reojo a Kenshin con advertencia, una clara advertencia. Ese sujeto es mío, y Kenshin asintió con entendimiento. Se retiró. Shuichi negó de nuevo con loa cabeza.
- Wakata. Ano… Yahiko-san, por favor presta atención a mi estilo. Es el Kamiya Kasshin Ryu, verás y te darás cuenta que es más peligroso de lo que crees-. Dijo Shuichi mientras que se preparaba y se ponía en una cómoda y reconocible posición. Casi todo el mundo dio un grito ahogado. Kaoru sintió la conmoción. Shuichi la había ayudado a perfeccionar sus movimientos pero no se había dado cuenta de que era porque también era un estudiante del mismo.
- ¡Demo! ¡Shuichi, este estilo no se utiliza para matar!- Gritó con horror.
- Gomen ne, Hime-chan. En realidad, se utiliza para proteger a los que amas. La palabra "proteger" puede significar de cualquier forma ¿ne? Tu… padre eligió no matar después de algunos… incidentes. Sin embargo, a ciertos estudiantes, les dio el privilegio de elegir su propio destino-.
-¿Cómo es que sabes tanto de sobre él?- Preguntó Kaoru.
- Sé mucho más de lo que piensas-. Respondió con una triste sonrisa y enfrentó a Aoshi de nuevo.
Y con un parpadeo, la batalla comenzó.
Aoshi estaba asombrado por la velocidad de Shuichi y la fuerza detrás de sus ataques. Se tuvo que defender a sí mismo con más fuerza. Chirriando sus dientes, lanzó un ataque tras otro pero Shuichi inteligentemente los esquivaba.
Utilizó una kata que recientemente le había enseñado a Kaoru que la hizo dar un pequeño grito y la hizo observar más intensamente hasta que un chorro de sangre la hizo gritar fuertemente.
Los dos, Aoshi y Shuichi aterrizaron en lados diferentes. Shuichi tenía un corte profundo en su brazo pero claramente hirió profundamente el hombro de Aoshi. El ex -Okashira ni siquiera se quejó aunque la sangre empapaba su ropa y respiraba con dificultad.
- ¡Por favor, detengan esto!- Kaoru instantáneamente gritó corriendo y poniéndose frente a ellos. Sano, Yahiko y Kenshin le gritaron para que se detenga antes de que resultara herida. – ¡Muévete niña tonta!- Le gritó Megumi. Kenshin estaba feliz de que los dos peleadores de habían detenido antes de que Kaoru saltara. Si hubiese esperado un poco más, todo el episodio Tomoe se hubiera materializado de nuevo. Kaoru estaba siendo absolutamente descuidada, Kenshin pensó mientras tranquilizaba su furia dentro de el por su tonta intervención aunque muy honorable.
Kaoru negaba con su cabeza caprichosamente. – No importa el por qué, una pelea no es la solución. Por favor, a los dos arreglemos esto en una forma más calmada-. Kaoru lloró rogando. No quería que ninguno de los dos resultara herido; se preocupaba por ambos. Aun si Shuichi era una mala persona... la había ayudado emocionalmente. De alguna manera, confiaba en él, no quería que saliera herido.
- No puedo cumplir tu deseo, Kaoru-san por favor muévete.- Aoshi no estaba preparado para retirarse. Shuichi suspiró. – No deseo pelear-. Pero Aoshi gruñó como respuesta.
Yahiko observó toda la cosa impactado. Bases… eso fue todo lo que Shuichi uso en sus ataques y defensa contra Aoshi. Fue sorprendente… ¿Cómo pudo subestimar el estilo de la familia de Kaoru? Si practicaba lo suficiente, podría competir con el Hiten Mitsurugi Ryu. Se giró para observar a Kenshin y se dio cuenta de la tensión de su cuerpo. Sabía que Kenshin también había notado las habilidades de Shuichi.
Shuichi se relajó un poco, se giró hacia Kaoru que estaba parada solo a unos metros lejos de él. Se veía tan parecida a su madre, tan inocente y pura como ella.
Y así de repente, sin que nadie lo notara, gas blanco llenó el jardín. Todo el mundo gritó por el otro al hacerse presente varios hombres. Kaoru sintió como un hombre la tomaba e inmediatamente lo golpeó antes de arrojarlo por sobre sus hombros. Al instante, sintió los efectos de sus acciones en su brazo derecho. El dolor la poseía haciéndola caer al suelo, al instante un objeto volador aterrizó a su lado y vio que se trataba de una vaina ¿podría utilizarlo como un bokken? Que ironía, sin embargo, decidió utilizar su brazo izquierdo.
Los gritos y llantos comenzaron de inmediato, el repentino ataque causó que la confusión se expandiera como el humo que cubría el jardín. Nadie sabía lo que ocurría, solo que habían sido emboscados en su propio hogar. El humo, por su parte, consiguió su objetico; los había separado a todos.
Cada uno empezó a combatir a los hombres que estaban a sus alrededores pero parecía que a cada momento llegaban más y el humo se volvía cada vez más espeso. Gritando, Sanosuke atrajo a Megumi a su lada mientras que Yahiko peleaba contra un oponente a penas visible enfrente de él. Kenshin gruñó impaciente tratando de localizar a Kaoru mientras que Aoshi comenzaba a sentir los efectos del corte de Shuichi al enfrentarse a los hombres que lo rodeaban. Aun cuando muchos hombres caían aparecían muchos haciendo que Kenshin maldijera al hacerse camino sin poder usar sus técnicas por miedo de herir a sus amigos.
Kaoru estaba parada, había golpeado a otro hombre y maldecía el dolor en su cuerpo. Su brazo derecho estaba arqueado pero todavía usaba el izquierdo. Apenas viendo un metro de distancia tenía que concentrarse en sentir la presencia de sus enemigos.
- Kaoru…-
Comenzaba a girarse pero sintió un cuerpo detrás de ella, el suspiro cerca de su oído sonaba como… Shuichi.
-¿Shuichi…?-
- Tal vez… escuchar a tus amigos tenga sus beneficios-.
-¿Qué…?-
- Vienes conmigo-. Tuco mucho miedo cuando arrojó la vaina de su katana y la agarró fuertemente de la cintura. Kaoru luchó y se giró para enfrentarse con un par de ojos verdes que la miraban con maldad. Paralizada, apenas pudo seguir moviéndose.
- ¿Shuichi?- ¡Eso no podía ser! ¡No era verdad! Kaoru lo observó y se dio cuenta de que algo no estaba bien.
- Di adiós…-.
Y antes de que pudiera decir otra palabra, le cubrió la boca y dio un gran salto dejando el blanco jardín con sus amigos aun luchando. Trató de seguir luchando contra el agarre pero la presión en su brazo hizo que se detuviera.
Una sonrisa malvada tocó sus labios… Ice había hecho su trabajo y eso era todo lo que importaba, sabía que tenía a Kaoru…
Continuará.
¡Hola! Un nuevo capítulo y ya quedan menos… Espero que les haya gustado la traducción, no duden en comentar y dejar su opinión ya solo quedan cuatro capis para que finalice este hermoso fic…
Gracias por los reviews! Besos y nos leemos!
En especial gracias a: suzuki haruno hyuga, .oO, Diosa Luna
