El cuento de Daichi
Parte 2. El Apocalipsis ha comenzado
O el diario del fin de todo.
Día 1
-¿De qué me hablas?-
-En serio, lo digo en serio. ¿Por qué es tan difícil de creerme?-
-¿Por qué? A ver veamos… ¿Tyson?-
-Aja-
-Y Hilary…-
-Aja-
-Juntos-
-Aja-
-Tyson y Hilary-
-¡Que sí!-
-¿Juntos?-
-¡AAAHHH! Eres imposible, con razón eres hermano de Tyson. Lo digo en serio, los ví juntos y… se estaban besando, esos dos andan.-
-No Daichi, no… mejor vete a nadar un rato, yo creo que el calor de Australia te está afectando.-
-Hiro… lo digo en serio.-
-Ya Dichi, ya. En serio, mejor vete a dar una remojada en la alberca, te hace mucha falta.-
-¿Qué pasa muchacho?-
-Hola abuelo, es Daichi y su loca idea de que Tyson y Hilary andan.-
-¿Andan? ¿A dónde andan? ¿no qué nos íbamos a quedar aquí?-
-Ay abuelo… si, nos vamos a quedar aquí. Olvida todo lo que dije, Daichi apresúrate porque habrá una rueda de prensa en unas cuatro horas.-
A primera vista pareciera que las cosas no han cambiado para nada aquí, todos siguen tratándome como niño, al abuelo se le va la onda y Hiro parece estar en otro mundo. Si, eso es lo de siempre… lo que nadie me creería (como ya se notó) es que lo peor de lo peor pudo haber pasado: Tyson y Hilary juntos.
Allá cuando comenzamos el Campeonato en Phoenix, encontramos a un viejito loco que gritaba en un cruce de caminos algo sobre el fin del mundo, tenía un enorme letrero donde (según Max) decía 'El Apocalipsis ha comenzado. Arrepiéntanse.' Esa vez todos nos reímos del viejillo ese…
Y ni me la hubiera creído pero la mañana que dejamos Japón todo se confirmó: yo entraba como si nada al cuarto del hotel después de estar nadando un buen rato en la alberca. Decidí que lo mejor era apurarme antes de que a todos se les ocurriera bañarse y claro, siempre me dejarían al final.
Pero nada fue como lo esperaba. Apenas entré al cuarto me di cuenta que algo estaba mal, muy mal, Tyson no dormía y Hilary no le gritaba para que se callara. Por el contrario no se veía nadie, solo un bulto detrás de la cortina y cuatro pies asomándose por abajo… unos sonidos que no quiero ni recordar y lo peor: el viento movió la cortina y los dejó ver; esos dos besándose. ¡AGH!
Entendí que todo se estaba cayendo a pedazos y le dí la razón al viejito.
Un poco tarde quizá pero al menos me di cuenta, después de quedarme con esa idea le pregunté al Jefe que eran esas señales del Apocalipsis de las que hablaba el viejito loco; me habló de cuatro caballos con sus respectivos jinetes, cada uno representaba una cosa y el último presagiaba el final final, siendo sincero también lo taché de trastornado mas cuando íbamos a dejar Japón (y después de la tétrica escena en el cuarto del hotel) pasó lo peor… Mathilda, ¡si! La niña que todos creen incapaz de dañar siquiera a una mosca resultó ser la primera señal.
Imagínenlo así: Ya íbamos con rumbo al aeropuerto cuando hicimos una parada final en la feria de la ciudad. Según el sr. D. era la forma de despedirnos de la ciudad (para mí que quería que hiciéramos tiempo porque el avión se retrasó) y bueno, casi todos nos pusimos a difrutar de las atracciones (no necesito específicar quienes no), yo me metí con todo en lo que hacía para sacarme esas escalofriantes escenas de mi cabeza y que padre hubiera sido todo si tan solo ese par se hubiera quedado lejos, pero cada que los veía me daba cuenta de lo que hacían: se tomaban disimuladamente las manos, se acercaban entre ellos como por accidente, etc. todos los demás parecían estar ciegos porque nadie decía nada.
Entonces vi a Mathilda y la tétrica primera señal: El caballo blanco y el arco. Mathilda lo había ganado en un juego de tiro con arco… se ganó el enorme peluche de un caballo blanco. Ella reía emocionada y Miguel, Julia y Raúl le aplaudían su hazaña, yo estuve a punto de tirar su premio al piso. Ahí estaba: la primera señal se había cumplido.
Empecé a paniquearme, no me imaginaba que era lo que podía llegar al final de todos los jinetes (si es que llegaban) y en mi desesperación traté de decirles a cuantos podía de lo que pasaba pero me trataron como si estuviera loco (entendí como debió sentirse el viejito de Phoenix).
Hiro tuvo que llevarme por la fuerza al autobús donde NeoBorg y los exEuropean Dream se negaban a bajar, me lanzó adentro y me sentí como en una jaula de tigres. Sólo así se me calmó todo y me senté (quien me viera no me lo creería) como niño bueno en el asiento más alejado de todos esos.
Llegamos al aeropuerto y volamos para Australia.
…
Todo marcha bien dentro de lo deplorable que las cosas son, lo mejor: no ha habido ni asomo de la segunda señal con su caballo rojo y la espada; lo peor: Tyson y Hilary siguen con sus arrumacos y nadie me hace caso de lo que está pasando parece que están ciegos. Llegamos a Australia muy temprano, nos llevaron al hotel y nos dijeron en que iban a consistir las últimas etapas de este curioso Campeonato. Mañana por la noche serán las batallas de exhibición, y al día siguiente las semifinales todo en esta ciudad. Dentro de cuatro días nos iremos a Melbourne donde pelearemos la final.
Justo ahora comemos muy a gusto en la terraza del hotel, son casi las cinco de la tarde pero pareciera que son las dos, hay mucho sol.
A lo mejor debo hacerle caso a Hiro y darme una buena refrescada en la alberca. Si, eso se oye como una buena idea. ¿Dónde dejé la cámara?
Ey esto no es tan malo, Hilary, Tyson, Mariah y Rei fueron a recorrer la ciudad y puedo estar de lo más tranquilo sin que esos dos estén haciendo quien sabe que tanto cerca de mi. Hace mucho calor (nada comparado con África) y mas de uno pensó en mi idea de echarse un chapuzón, Ado Ekiti, PPBAllStars, Fuerza Caribe, F-Sangre, exEuropean Dream y Baihuzu están alrededor de la alberca, ¡oye! Hasta NeoBorg anda por aquí… es como uno de esos documentales de África, los cazadores, las presas, los animalotes que no se comen (porque son muy grandes) y los animalitos que tampoco se comen (porque son muy chiquitos y nadie les hace caso) están como en paz porque todos necesitan agua y de pronto se han olvidado de que entre ellos se odian o se quieren comer.
-¡Daichi! ¿por qué no vienes a jugar con nosotros? Nos hace falta uno, apuesto que debes ser muy bueno brincando.- Julia me llama, han estdo jugando voleyball en la alberca ya desde hace rato.
Le doy un repaso final al panorama: ni señales de la fatal pareja. Eso es bueno.
Cuando al fin la luz empieza a disminuir los rusos se van (son como vampiros porque parece que no pueden estar bajo la luz del sol, estaban bajo una sombrilla de playa y ahora que se va el sol pueden alejarse de su refugio) poco a poco nos vamos yendo, la rueda de prensa de la que hablaba Hiro si se va a hacer y tenemos que estar presentes.
En el cuarto me baño y cambio tan rápido como puedo, me voy con el abuelo antes de que esos dos lleguen.
Todo parece mejorar porque llegan por separado Tyson y Hilary… se ven molestos ¡ufff! No pasa gran cosa en la rueda de prensa, sólo dicen que los equipos se enfrentarán con los australianos.
Día 2
Perth, Australia
Parece que las cosas mejoran, Hilary pidió dormir en el cuarto de Mariah y Tyson se pasó hasta casi media noche comiendo frente a la televisión. Muy por la mañana los de F-Sangre tocaron a la puerta para apurarnos decían que teníamos que ir a recepción porque el sr. D. tenía que darnos una noticia…
¿La noticia?
Pues que nos había conseguido un patrocinio para realizar todas las actividades de playa las veces que quisiéramos sin costo alguno, lo que es súper porque hay de todo, desde vuelo en paracaídas hasta buceo. Me encanta esto.
Por si es que es posible que haya algo mejor: Tyson y Hilary no están a la vista y como has de imaginar no pude haber pedido mas. Todo esto de las actividades de playa nos deja agotados a todos, aún no son ni las tres y ya estamos debajo de las sombrillas pidiendo casi a gritos bebidas.
Bahiuzu y F-Sangre demostraron por qué es que son reconocidos por su agilidad. No hubo quien no se sorprendiera de sus piruetas mientras se paseaban en las motos acuáticas y los kayaks, Fuerza Caribe no se quedó atrás casi todos sus integrantes fueron los únicos que se animaron a lanzarse del bungee, bueno ellos y los faroles de Michael y Jhonny. Decían que querían hacer una fiesta en la playa suena bien pero en este momento lo que quiero es quedarme aquí acostado en la sombra con mi bebida fría. Además, en menos de dos horas tienen que prepararse los que van a competir en la ronda de exhibición.
Estamos en el estadio, a todos los equipos finalistas nos dieron un lugar especial para que viéramos todo parece que será interesante aunque no sé que tan buenos sean realmente Dessert Storm.
Evidentemente no son tan buenos, hemos estado apenas una hora en el estadio y se acabó toda la ronda de exhibición y en todas las competencias que han tenido han perdido, lo interesante sería que hicieran una ronda de eliminación con los demás pero bueno, no se puede tener todo en la vida. Necesito un baño.
Un baño, un baño… tengo que recorrer todo el maldito estadio buscando uno, esperen… ¿qué es eso? No puede ser, ya decía yo que dónde podían estar Tyson y Hilary todo este tiempo… ahí están justo en el baño de los hombres repitiendo la escena que creí había sacado de mi cabeza. Por suerte no me ven, tengo que esconderme en una planta a esperar que salgan y que se me quite un poco la sorpresa; allá van tomados de la mano y riéndose como tarados… no puede ser posible y yo que creí que este cuento de terror se había acabado, sólo estuvo en pausa porque ahora más que enojados se ven muy MUY felices.
-Tétrico- Se escucha la voz de Kai al lado de mi escondite. ¿Qué demonios hace él aquí?
-Ah… yo… ¿ellos? ¿qué haces a…- balbuceo y antes de que pueda terminar mi pregunta se ha ido… esto me da miedo, mejor me apuro antes de que vuelva a encontrar a cualquiera (en este momento me da igual de miedo toparme con esos dos que con Kai a solas).
Regreso al palco que nos dieron y ya está la feliz pareja, cada uno en su rincón: ella viendo todo y él comiendo, tengo que reconocerles que saben disimular todo su aterrador enamoramiento. Aunque viéndole el lado brillante: ni rastro del caballo rojo y la espada.
Canté victoria demasiado pronto…
Acaba de comenzar la batalla contra: 'Los caballeros reales' la ocurrencia de Robert para nombrar a su equipo (pobres sujetos ya no tienen ni como recuperar la dignidad), y eso no es la gran cosa lo que me arruinó mi poca alegría es que Robert cambió de lanzador: una espada y ya no usa la ridícula armadura que el Jefe me contó usaba para sus combates, ahora trae ropa normal… una playera con un caballo rojo estampado en un costado, ¿saben lo que significa?
La segunda señal. Todo pronto se caerá a pedazos.
Día 3
Hoy no tengo ganas ni de salir de la cama ¿para qué? Esos dos siguen juntos, si me topo con un caballo negro y una balanza sé que estamos a una sola señal del final… ya nada tiene sentido.
-Daichi, tienes que levantarte ¿qué pasa contigo?- el abuelo pregunta algo preocupado.
-Nada abuelo, nada… ¿Tyson y Hilary?-
-Se levantaron temprano, dijeron que querían visitar el centro comercial.-
Visitar mis calcetines, esos dos querían estar solos. –Abuelo, si te dijera que ellos dos están enamorados ¿Qué dirías?-
El abuelo suelta una carcajada y me da unas palmadas en la cabeza –Ay Daichi, me reiría ¿cómo puedes decir algo como eso?- lo imaginaba, lo imaginaba.
No me queda de otra más que levantarme y rezar que no aparezcan esos dos en un caballo negro agitando una balanza… ay, que miedo. El abuelo me espera para ir al comedor, pensé que todos estarían hablando de los resultados del día anterior pero entiendo por qué no lo hacen… el equipo australiano resultó un fiasco, no fue ni contrincante para nadie (ni para esa pequeña vergüenza que son los Caballeros Reales jajaja) y creo que para recuperar un poco el orgullo australiano pues que mejor que actuar como si nada hubiera pasado, quisiera decir lo mismo de esa pareja que ya ni quiero nombrar.
-Ey chicos, ¿dónde están los demás? Es muy raro que Tyson no esté aquí, yo ya lo imaginaba sobre la mesa del buffete.- Max nos saluda.
-Ah, mis dos muchachos son unos madrugadores.- El abuelo dice con orgullo mientras se sienta en la mesa de los PPBAllStars. Si tan solo supiera, si tan solo supiera que Tyson, bueno ustedes ya saben y en cuanto a Hiro, ni siquiera llegó a dormir, el abuelo sigue con la idea de que se levantó antes que él. Ay quisiera volver a ser tan ingenuo.
El desayuno pasa tranquilo, este día está destinado para la flojera y conocer la ciudad, y no tengo ganas para nada de eso, de hecho sólo quiero encerrarme en el cuarto y meterme bajo las cobijas a esperar a que llegue el final. Tyson y Hilary llegan al poco rato y de nuevo como si nada.
¿Qué pasa con esta gente? ¿Acaso están más ciegos que Emily y el Jefe? O la idiotez de Tyson de pronto se dispersó entre todos, no puede ser esto posible. Max llama a Tyson para que se siente con nosotros mientras que Hilary se va directo a la mesa de Julia… hipócritas.
No puedo seguir así, me levanto y me voy al cuarto con toda la intención del mundo de quedarme ahí encerrado para tratar de olvidarme de este asunto, digo ya lo razoné y tal vez no sea el final que el viejito de Phoenix decía pero… sin duda si es una terrible catástrofe. Y puedo entender que es el fin de las cosas como las he conocido, de como siempre había sido todo
-¿A dónde vas Daichi? Apenas van a abrir la barra de waffles son tus favoritos.- Tyson me llama a lo lejos, ni me molesto en contestarle y le ignoro, me enoja que sea así… él no era así, decía todo tal le llegaba a su pequeño cerebro sin pensar mucho en lo que decía, jamás ocultaba nada. En cambio ahora parece otra persona: se levanta temprano, se duerme tarde, casi no come, ya no me pelea la cama, la comida, el baño, la atención del abuelo… incluso sus peleas con Hilary son diferentes, ya me doy cuenta que son fingidas solamente, hasta ella ha cambiado parece más… amable y atenta.
¿Puedes pensar en algo peor?
Camino rumbo al cuarto cuando me doy cuenta de una persona que está recargada justo en la puerta… es Kai.
-¿Qué quieres? ¿qué haces aquí?- pregunto sorprendido de su aparición aquí.
-Sígueme.- Dice simplemente y se aleja, ¿acaso cree que soy alguna clase de perro que ira cada que lo llamen? Uh… bueno no pero tengo curiosidad de qué es lo que pueda querer. Voy tras él.
Sale del edificio y hay un carro negro esperando afuera. ¿Qué planea? ¿acaso secuestrarme para nuestro equipo pierda por default en las semifinales y que ellos tengan más posibilidades de pasar? O… acaso… quiere sacarme información de nuestra estrategia…
Sube al carro y me abre la puerta del copiloto. –No te voy a decir nada de nuestros planes para las batallas.- Digo seguro y triunfante.
Él arquea una ceja y parece sonreír. –Si quisiera sacar información, ¿crees que acudiría a tí?- pregunta irónico.
Infeliz. -¿Entonces que quieres?-
-Hablar, ¿subirás o no? Tengo otras cosas que hacer.- Sentencia al fin.
Y bueno, mejor ver que trama que quedarme en el cuarto a darle vueltas a lo mismo. Subo sin quitarle la vista de encima, quizá es una trampa o tal vez en verdad solo quiere hablar pero una cosa es tan improbable como la otra… si es una trampa pues ya estoy aquí aunque Kai no es de esa clase (creo) y si sólo quiere hablar, ¿de qué podría querer hablar conmigo?
No tengo ni idea de adonde vamos y sinceramente me da cosa preguntarle, maneja como endemoniado, se desliza a toda velocidad entre los demás carros mientras yo me sujeto con todo lo que puedo del asiento y me aseguro que el cinturón de seguridad está bien puesto.
-¿No deberías manejar más lento?-
-Si tuvieras un caballo de carreras, ¿sólo lo sacarías a trotar?- es su respuesta… ¿Qué se supone que significa eso?
-En ese caso mejor prefiero un ponney.- Digo con voz chillona por el miedo que siento de que vayamos a chocar.
Se ríe un poco pero no dice nada. Esto se está poniendo más confuso, ¿y ahora qué debo hacer? Maneja y maneja por casi veinte minutos en los que siento que voy a morir en cualquier momento… al final llegamos a una plaza comercial. Deja el carro en el estacionamiento y se va caminando, evidentemente tengo que seguirlo… no pienso quedarme aquí. Camina aprisa y en ciertos momentos tengo que casi correr para no perderlo entre la gente, sigue como si supiera a donde va. Entra a un restaurante que a todas pintas es caro, él ingresa como si nada y cuando trato de entrar un sujeto me detiene.
-We don't allow beggars here.-
-He's with me.- Contesta Kai y el hombre me suelta… ¿qué dijo?
Nos sentamos en una mesa en la terraza, se acerca un mesero y dice algo que no entiendo pero supongo que es lo que queremos comer, ya que estoy aquí hay que aprovechar ¿no? –Uh… un eh… ¿qué dice aquí?-
-¿Qué quieres?- Kai sisea molesto.
-Un omelette, un vaso extragrande de malteada, una hamburguesa y papas fritas.-
-Eso pudiste pedirlo en un local de comida rápida.-
-Perdón pero fuiste tú quien me trajo aquí.- Contesto directamente.
Él bufa molesto y mira al mesero –A kids' buffete.- El mesero asiente y se va.
-¿Qué quieres? No me trajiste hasta acá solo para comer.-
-En definitiva no, quiero hacer un trato contigo.-
A punto estoy de contestar cuando el mesero regresa con dos platos y me señala un área del restaurante… ¡ah! Buffete. Esta vez la comida le gana a mi curiosidad, voy a servirme y después trataré de saber que se trae este entre manos. A mi regreso Kai tiene un vaso de alguna clase de jugo y lo que parece un pedazo de carne.
-¿Qué clase de trato?- pregunto entre mordidas de mis waffles, Tyson tenía razón son mis favoritos.
-Ya sé como serán las semifinales.-
Tal es mi sorpresa de sus palabras que me atraganto con mi bocado, por mas malteada que tomo no puedo sacarlo empiezo a toser como desesperado hasta que al fin sale el pedazo asesino de waffle y viene a caer justo en el plato de Kai, que con un gesto de asco hace a un lado el plato.
Con los ojos llorosos del esfuerzo trato de formular mi pregunta -¿Qué?- como es de imaginarse no puede ser muy compleja.
-Van contra Fuerza Caribe, nosotros contra el equipo de Max.-
-¿Contra ellos?- esto es interesante, -¿cómo lo sabes?-
-Tengo contactos.- Responde encogiéndose de hombros.
-¿Y eso que tiene que ver? En serio, ¿qué tiene que ver todo eso?-
Kai se rasca la nariz cerrando los ojos, su clásico gesto de irritación. –Es evidente que no habrá final para uno de nosotros, quiero mi revancha contra Tyson.-
-¿Uh?-
De nuevo se rasca la nariz. –Para como están las cosas, no los enfrentaremos en finales. Y ya no me interesan estúpidos títulos, sólo me uní a este circo porque quiero una sola victoria.-
-Ganarle a Tyson.- Afirmo sin alguna duda, era lo único que quería… pero en su condición… -¿no que ya no podías competir?-
-No contra perdedores… mi único rival es él.-
Eso lo entiendo perfectamente, cuando escuché de Tyson fue lo mismo que se me metió en la cabeza, incluso después de dos años como compañeros de equipo aún me queda claro que tengo que vencerlo algún día, pero ya no le he insistido por que sé que no puedo vencerlo aún. -¿Y qué pretendes? ¿qué tengo que ver yo con todo eso? ¿cómo sabes que no nos veremos en la final?-
-Tala y Brian no le ganarán a Max. Aquí acaban las aspiraciones del título.-
Que sujeto, dice tranquilamente que sus compañeros de equipo perderán sin darles siquiera un poco de crédito. -¿Y lo dices tan tranquilo? ¿por qué no peleas tú?-
-No me interesa. Sólo puedo enfrentarme una sola vez, ya no hay nada después de eso.-
A ver, a ver tengo que tomar un poco de tiempo para analizar las cosas (cosa que aprovecho para comer) así que nos quedamos en silencio, él ya no pide nada de comer y se concentra en su jugo mientras mira el panorama. Yo… como y como.
-¿Qué quieres que haga?- al fin le pregunto.
Él no me mira. –Que lo lleves a donde he de enfrentarme con él.-
-¿Pero y si en la batalla le pasa algo, y sí pasamos a finales? Eso me suena a que lo estuviera traicionando… ah cierto, que sabes tú de lealtad.- Esto lo digo sin pensar, aunque trato de contener las últimas palabras… es algo tarde.
Kai mira de lado, y sonríe sombríamente. –Él decidirá si pelea o no.-
-¿Qué hay a cambio?- es mejor si cambio el tema, no lo quiero ver enojado porque es capaz de abandonarme aquí.
-Si tanto te molesta, hay modos de hacer que esos dos terminen.-
¿Oh? ¿Es capaz de hacerlo? Este sujeto es de cuidado… es tentador, tengo que admitirlo. -¿Podrías?-
-Si no no lo diría.-
Me queda claro que tiene las mañas para que esos dos dejen su aterrador amorío… -Si, me agrada. No me gusta como están las cosas, todo es muy raro y quisiera que regresara a la normalidad.-
Kai asiente y le da el último sorbo a su jugo. –Si, podría, pero piensa en que puedes sacar más cosas si dejas todo como está.-
-Bromeas, ¿no? ¿qué puedo sacar de esos dos besándose?- un escalofrío me recorre de tan solo pensar en eso.
Kai hace el mismo gesto de desagrado. –Sin Tyson en el camino… ¿para quién crees que sería todo?-
Ah buen punto, si ellos dos siguen juntos me quito dos molestias de encima, Tyson dejará de molestar y todo lo que el abuelo le da (atención, comida, etc.) serán para mi, Tyson estará con Hilary y Hilary con Tyson… eso desaparece al par de mi vida por un rato. Y eso es algo que no se tiene todos los días.
-Tengo que pensarlo.-
-Necesito respuesta en menos de cuatro días.- Medio sonríe Kai burlándose.
-No soy tan tarado como Tyson.-
Kai no dice nada, pide la cuenta y de nuevo repetimos el camino pero ahora de regreso. Esto fue interesante, ¿por qué me pide eso? ¿qué le costaba a él? ¿por qué dice que sólo puede batallar una vez? ¿en verdad será tan bueno que el abuelo me preste atención solo a mi? ¿es eso una mosca?
Como que ahora ni se nota que va igual de acelerado, de hecho hasta me emociona la velocidad no puedo evitar asomarme por el quemacocos y gritar de emoción al sentir el aire de lleno en mi cara. –Kai, esto es genial jamás supe que tuvieras uno de estos, es la onda nunca me había subido en uno de estos lo único a lo que Hiro llega es a una vieja moto.-
-Es rentado. ¿Quieres intentarlo?- me pregunta.
Esa pregunta ni se pregunta. –¡Pero claro que sí!-
Es curioso, tengo que reconocerlo. El papá y el abuelo de Tyson jamás me han dejado ni acercarme a su carro, mamá a veces me deja pero tengo que ir a menos de 15 km/h, Hiro me ha dejado usar su moto pero digamos que prefiero ir en la bicicleta rosa de Hilary que en esa cosa. Ahora… Kai, ¡si! Kai me permite conducir un deportivo… ¿a poco no es obvio que el mundo se está cayendo a pedazos? No me pregunta si sé conducir, o se la pasa dando consejos como desesperado (recordando a mamá) sino que cambiamos de asiento (una vez que nos hemos dirigido a un estacionamiento vacío) y me da plena libertad (después de indicarme para que es cada cosa). Nadie me había tenido tanta confianza… nadie.
Es de lo mejor que he experimentado en mucho tiempo, es lo que jamás he podido negar de Kai tiene estilo. No sé… es curioso de él, Max es genial y nunca se enoja pero tampoco es fácil enojarse con él, Tyson es un idiota troglodita pero no puedo imaginar como sería mi vida si yo no hubiera entrado (a la fuerza) a la suya. Rei es de esos que nunca fallan, el consejo que sirve y con una sonrisa que sabes que te puede solucionar la vida aunque de que le entra la onda filosófica ni quien lo calle. No hay como Kenny para salir de un problema de toda clase, si aguantas sus discursos donde sólo él se entiende… puedes sacar cosas útiles aunque ni se te ocurra intentar que te ayude con cuestiones sociales… es un asco; en cambio Kai, Kai es un malnacido, cínico y orgulloso pero sabe cuando hay que ser serios, cuando hay que ignorarte para que tú halles solución a tus problemas o te hundas en tu miseria. Es… justo.
¡Ah! Espera… justo… y 'si tuvieras un caballo de carreras' ése caballo es su carro… la justicia se representa con una balanza (esto lo descubrí viendo el programa de abogados que le gusta al papá de Tyson) y tiene un caballo negro. No puedo creerlo, he pasado la mitad del día con la tercera señal.
Empiezo a respirar agitadamente, Kai evidentemente se ha dado cuenta pero no pregunta y lo único que hace es verme de reojo ahora que maneja de regreso al hotel. Tengo que controlarme, las cosas han mostrado no ser tan catastróficas como pensé en un principio de hecho parecen ser mucho mejor ahora que las veo de otro modo.
A un par de cuadras del hotel Kai se detiene y me mira –¿Quieres que te dejen de molestar por lo que queda del día?-
Vaya que este sujeto tiene buenas ideas, no lo hubiera creído pero no es tan malo estar con él, quizá a la otra considere unirme a NeoBorg. Porque Kai me deja llegar conduciendo al hotel, justo donde todos están y me ven conduciendo un deportivo… ¡ah! Puedo sentir la envidia de todos. Este día fue mucho mejor de lo que jamás creí.
Ya en el estacionamiento me bajo y él vuelve a abordar. No sé si deba agradecerle pero creo que lo más cuerdo con él es irme como si nada, estoy a punto de hacerlo cuando me dice. –Dicen que el cuarto jinete es la muerte y llega en un caballo flaco trayendo a la pestilencia, el infierno y el hambre.-
Me quedo pasmado aunque trato de controlarme. -¿De qué tonterías hablas?-
-Tu cuarta señal siempre ha estado ahí.-
-Kai, creo que estás loco.-
-¿Qué es algo que es pestilente, flaco, siempre tiene hambre y… trae el infierno detrás?- apenas termina su pregunta se va.
Me quedo pensativo… ¿flaco, hambre, pestilente, infierno? ¿qué es eso?
-Ey Daichi, te veías genial en ese carro.- Hiro me da una palmada en la cabeza y pasa caminando.
-Tenemos que hablar después jovencito, su mamá querrá saber de esto.- El abuelo me amenaza con su katana y después sonríe –aunque si hubieras traído unos lentes oscuros, te hubieras visto sensacional.-
-Ah… hola Daichi, creo que tenemos que hablar después de la estrategia.- Kenny pasa corriendo detrás de Hiro.
-Oye Daichi, no sabía que sabías manejar algo más que tu triciclo.- Ahí está Tyson.
-Déjalo Tyson, al menos él si ha subido en un carro y no en las piernas de papá.- Hilary se burla, pero cuando Tyson la rodea con su brazo ella sonríe nerviosa.
-Ya sé de su amorcito, sólo les pido que no hagan nada enfrente de mí, es asqueroso, además… ¿saben lo tontos que se ven escondiéndose?- ¡Ja! La cara con la que se quedan es mi mejor triunfo.
Cuando me voy alejando escucho su plática. –Lo sabe, ¿cómo es que lo sabe?- pregunta Hilary.
-No sé, tal vez nos espía- Tyson contesta… como si yo no tuviera nada mejor que hacer.
-Agh, Tyson apestas, deberías darte un baño.-
-Después, además tengo hambre.-
-Pero si no hace mucho almorzamos, Tyson no puedes comer tanto.-
-Tú deberías comer mas, estás muy flaca.-
-Guardo la línea, estoy delgada.-
-Delgada Julia o Faiza, ellas tienen un buen cuerpo, tú… sólo estás flaca.-
-¡TYSON!- y se escucha un golpe tras otro, Tyson pasa corriendo con Hilary de cerca lanzándole sus zapatos. Alcanzo a Hiro, el abuelo y el Jefe.
-Con esos dos todo es un infierno.- Comenta Hiro.
Oh… la cuarta señal. El mundo no se acabó pero puedo darme cuenta que algo ha cambiado, o está por cambiar.
Mis disculpas por la tardanza, pero se me han complicado muchas cosas y sinceramente se me ha ido un tanto la inspiración, creo que no regresó del todo pero si sigo así me voy a hundir mas, así que ya que de antemano sé que este capítulo no fue seguramente lo que esperaban espero compensarlo para la siguiente ahora que se han acabado los cuentos individuales y nos acercamos a las finales.
Ikusi arte!
