Summary: Por que siempre nos hemos preguntado ¿Dónde quedo el Amor?... Jacob dejo todo por verla feliz, sin siquiera voltear atrás, aun sabiendo que una parte de el nunca se recuperaría si la abandonaba, pero las cuerdas del destino han sido marcadas por hilos irrompibles de acero y estos reclaman su poderío, será posible que después de tanto sufrir exista la esperanza de recuperar un corazón cansado de buscar el amor…
Disclaimers: La mayoría de los personajes pertenecen a la maravillosa Meyer, yo solo me di el lujo de tomarlos prestados para esta historia que rondo un dia por mis locos sueños.
Capitulo 12- La ultima carta de la baraja.
De pronto algo que jamás había sentido invadió mi cuerpo de una manera inigualable, que me hacia sentir tan diferente como si un nuevo ser estuviera creciendo quitando a su paso la pureza de mi alma . Aun que no tenia ponzoña, podía sentir como algo acido y viscoso se acumulaba debajo de mi lengua pasando por cada rincón de la boca hasta llegar a rozar mis colmillos, que ya querían ser usados para arrancarle el pedazo podrido de su cuello. Deje de apretar mi labio no por el hecho de que me doliera si no que el veneno que se estaba acumulando empezaba a arder en la parte afectada y no deseaba que este se acabara hasta que el ser que me arruino la vida sufra por su acto de traición. Mi rostro ya no tenia expresión alguna se había dejado influir por el monstruo que anhelaba salir a flote. Podría jurar que los latidos de mi corazón se disminuyeron con bastante diferencia de rítmica.
Me sentía una vampira en toda la extensión de la palabra. La temperatura de mi cuerpo había llegado a su mínimo nivel de calidez, el frío empezó a recorrer como si de la sangre en mis venas se tratara.
La matare aun que eso me cueste la vida y el desprecio de los dos hombres que mas amo: mi padre y mi Jacob. Ella seguía ahí parada con su cara pálida y sus ojos dorados mostrando una inquietud llena de nerviosismo, algo dentro de ella debe saber el daño que había causado. No podía dejar de imaginar su cinismo e hipocresía cuando fingió una sonrisa forzada.
¡Maldita traicionera! - quería gritarle hasta que sus tímpanos se reventaran.
Mi cerebro empezó a dibujar la palabra MUERTE remarcada con letra gigante y en un cartelón luminoso como un atento aviso que pusiera alerta a los demás sentidos. Esos sentidos que tenia ligeramente escondidos en mi interior, pues nunca antes los había necesitado como en este preciso instante.
El rojo empezaba a nublar mi vista como una neblina que empeñan la visibilidad.
El monstruo había salido a la luz después de estar dormido en la parte mas alejada de mi cerebro y este había dado el grito de guerra reclamando la sed de sangre que ya saboreaba cuando estuviera embarrada en la comisura de sus labios dejando un camino que limpiaría con la punta de la lengua.
"Mátala" era la palabra que ahora taladraba con tal osadía que el retumbillo hacia el sonido de un tambor al son de la guerra…
-No- un grito desesperado hizo que todo se borrara. Que la sed de sangre se marchara y mi cuerpo recuperara la calidez a la que estaba acostumbrado.
Me pude dar cuenta que estaba pegada a mi padre pues me sostenía de la cintura, aferrando con todas sus fuerzas mi cuerpo al suyo, como una eterna prisión congelada.
Estaba mas que segura que el grito que escuche a la lejanía era proveniente de el. Mi garganta me ardía como si esta hubiera gritado sin cesar y no recordaba haber hablado en ningún momento o eso era lo que pensaba pues no recordaba mas haber visto a mi madre aferrada a Jacob en un abrazo de mutuo acuerdo. Me sentía confundida y mi cabeza giraba a 1000 Km. estomago ardía haciendo que un sabor amargo se mezclara con mi saliva.
No sabia que me había pasado no entendía en que momento había deseado matar al ser que me dio la vida. Me paralice al darme cuenta de lo que había pensado. La quería matar…en que tipo de monstruo me había convertido que no tenia respeto alguno contra ese ser que tanto me amaba .No pude contener el llanto y los sollozos que salían ya de mi cuerpo.
Me había cegado la rabia sacando lo mas demoniaco de mi interior. No había pretexto alguno ante mis actos. Jamás en mi vida me había puesto de esta manera y esperaba que esto nunca mas me volviera a pasar. Logre ver que Jacob veía a mi madre con preocupación.
El temía que yo la dañara.
El aun la amaba y era mentira la imprimación. Una vil y cruel mentira que me había llenado de ilusiones que ahora se desmoronaban como un polvoron. No pude mas me destroce entre los brazos de mi padre que ya estaba acariciando mi cabello. Solté un quejido que resonó por toda la habitación. No podía mantenerme firme por que simplemente estaba destrozada y perdida en la desesperacion de mis actos.
"Perdón Papa no se que me paso". Pensé alto para que el me escuchara tenia tanta vergüenza de lo que había hecho que me negaba rotundamente a verlo a los ojos. Como iba a ser posible que todo siga igual cuando trate de matar a la mujer de su vida, esa que sacrifico su humanidad con tal de que yo estuviera viva en este preciso momento, me sentía la peor basura que halla existido sobre la faz de la tierra y el universo entero.
El seguía acurrucando mi rostro entre el hueco de su cuello y pecho esperando que en cualquier momento el se aleje de mi…del nuevo monstruo que se ha creado con falsas esperanzas de amor de un lobo al que sin pensarlo a querido sin siquiera conocerlo.
Devastada era la palabra exacta para describirme en estos momentos. Unos dedos fríos y delineados levantaron lentamente mi mentón haciendo que con el tacto mis ojos se cerraran para evitar que sus ojos dorados me vieran con odio y rabia combinados con el desprecio. Cuando creí no poder ser mas idiota mis parpados se fueron abriendo lentamente. Ahora no era la neblina la que empañaba mi vista, por que ahora se trataba de lagrimas cargadas de dolor que los empañaba por completo. Pude visualizar esos ojos dorados que tanto me gustaban y no mostraban señal alguna del desprecio que tanto merecía con creces y debiendo un alto porcentaje de culpa.
Se acerco lentamente a mi oído y su aliento frío me rozo hasta el mas mínimo rincón haciendo que me estremeciera de pies a cabeza. "La imprimación si funciono" me susurro tan bajo que dudo que alguien mas lo hubiera captado.
Esas cuatro palabras hicieron que una sensación hermosa me regresara el alma que ya había decidido nunca volver, provocando que mi estomago se estrujara tratando de mitigar el vacío que lo embargaba. No sabia que pensar mi mente estaba en blanco luchando para que algo coherente saliera sin querer gritar de alegría. Correr a los brazos de Jacob y llenarlo de besos que anhelaba regalarle el resto de mi vida. Por fin pude pensar con lucidez para darme cuenta que ese abrazo solo fue uno que se debían por hecho de ser separado tantos años. Y que por los celos sin sentido me había llenado de ira por los celos que me comían en vida.
"Seguro" le dije en mi pensamiento con un tono de suplica jamás utilizado y que si lo hubiera dicho en voz alta, seguro sonaría mas que chirriante, algo muy parecido a un niño después de una rabieta aclamando una palabra de aliento. No espere ni un segundo mas y salí del lugar lo mas rápido que mis habilidades semi vampiricas me permitían.
Dejando a mi paso todo, sin voltear a ver a nadie en la habitación cruce el umbral de la puerta perdiéndome entre la oscura noche. Corriendo sin que alguien se percatara de mi paso el vecindario, llegue al parque en el que por primera vez había visto al hombre de mi vida y sin dudarlo me adentre al bosque. Rozando la maleza y escabulléndome entre el montón de árboles que estaban separados por una minima distancia.
Esperaba con toda el alma que el viniera a mi búsqueda y algo dentro de mi me daba la afirmación de que eso tal vez sucediera. Confiaba en las palabras de mi padre y también confiaba en las historias que tío Seth me había dicho sobre la imprimación. Juro que mi corazón ansiaba que todo lo que había recopilado en estos años sobre dicha magia quileunte fuera real. Y que el lobo no dudara en seguir a su imprimada para darle consuelo.
Me quede quieta cuando me di cuenta que ya había ganado bastante distancia y me dedique a esperar. Solo habían pasado segundos y yo los tomaba como horas. De pronto a mis fosas nasales entro el aroma que tanto anhelaba. La confusión me hizo ponerme nerviosa, demasiado para ser exacta. Lo único que pude hacer fue esconderme tras un gran árbol del que estaba cerca.
Me quede ahí esperando que el hombre de mi vida hiciera su aparición. Y como un adonis este llego por la oscuridad del bosque. Dejándome anonadada por su belleza. No me había tomado el tiempo de examinar su vestimenta. Se veía aun mas hermoso de lo que me acordaba.
Tampoco me había dado cuenta de que los copos de nieve caían lentamente. Y no me quejaba, aun que el hecho de haberme dado cuenta me hizo estremecerme de frío, me consolaba que mis ojos se deleitaran viendo como su camisa rosada se pegaba a toda su moldeada figura haciéndolo aun mas exquisito. Jacob corría muy rápido y paso a un lado mío.
Estaba tan sumido en sus pensamientos que no se percato de mi presencia. Y no pude evitarlo, mi cuerpo volvió a actuar sin mi permiso. Me acerque sigilosa lo mas cerca de el aun que seguía en movimiento. Lo tome de su brazo con mis dedos congelados por el clima y sin pensarlo lo estampe contra un árbol , provocando un estruendo que retumbo en mis oídos. Después le pediría disculpas.
El olor a sangre hacia el momento mas excitante y sin siquiera dudarlo estampe mis labios con los suyos. No niego que fue un movimiento brusco pero en estos momentos lo único que rondaba mi cerebro era tenerlo entre mis brazos y demostrarle que yo era la única mujer que el debería amar, no solo por el hecho de ser su alma gemela, si no, por el hecho de que no podía vivir sin el y que si el me lo pidiera seria una esclava que obedecía fielmente cada una de sus normas.
Me emocione demasiado cuando me el contesto mi beso, sus carnosos labios se amoldaron a los mios coordinando un baile de danzon. Con sincronía y mucha pasión. Sus labios sabían mil veces mejor que el jarabe de arce recién untado en el pan, tan dulces y rellenos que me daban ganas de morderlo y probar que dentro de ellos saldría el néctar que me daban vida. Enrede mis manos en su varonil cuello dejándome llevar por el momento.
La seguridad regreso a mi y decidí darme rienda suelta a la excesiva necesidad que tenia de el. Algo muy parecido a una corriente eléctrica me recorrió cuando sus gruesas manos se posicionaron en mi cintura. Era una sensación exquisita cargada de excitación. El beso con cada movimiento se hacia mas intimo y cada célula de mi cuerpo me pedía algo mas. Y que el vacío que tenia en mi vientre fuera sustituido por el. Que nos uniéramos en cuerpo y alma formando un solo ser. Lleno de amor y devoción el uno hacia el otro.
Sentí como sus manos querían cargar mi cuerpo así que decidí ahorrarle el esfuerzo. Mis piernas se enredaron en su cadera sin pena alguna. Se me fue el aire cuando sus manos abandonaron mi cintura para moverse a mis glúteos y así evitar que me resbalara de su cuerpo. Mis mejillas se pusieron calientes cuando en el proceso logre rozar algo demasiadazo duro con mi centro. El deseo me estaba consumiendo haciendo que el beso se hiciera mas bestial. Pegue mi cuerpo lo mas que pude al suyo, logrando que nuestros centros se toparan aun con la ropa.
Jacob se separo de mi boca y soltó un gruñido animal. No pude evitar sonreír ante mi logro. Nunca había experimentado este tipo de sensaciones tan intensas. Nuestras respiraciones eran entrecortadas por la falta de oxigeno, buscaban un poco de aliento que se había terminado con nuestro primer beso.
Wo-oh mi primer beso y fue con el amor de mi vida, con mi alma gemela pero sobre todo con el hombre mas sexy sobre la faz de la tierra. Cerré mis ojos cuando su frente se unió a la mía. No podía evitar que mi imaginación se diera vuelo.
Jamás había tenido relaciones sexuales con alguien, es mas, nunca había pensado en ello. En mi corta vida mis padres me han negado todo tipo de información acerca de ello. Pensaban que aun no era apta para ese tipo de actos de reproducción.
Claro que nunca pensaron en la osadía de mi tío Jasper que en las múltiples noches que me dejaban a su tutela se tomaba el permiso de relatarme de forma decente todo lo que mi tío Emmet me decía en forma grotesca. No es nada sano que tu familia te relate las miles de noches de pasión que compartían. Y agradecía a mi tío Jazz que se tomara el tiempo de decirme que solo era un acto de entrega absoluta hacia el ser amado.
Que no era un juego y que antes de hacerlo uno debería estar seguro de lo que hacia. Y que cuando ese momento llegara deberías tomar precauciones para no salir embarazada. Algo que sinceramente no me importaba pues estaba mas que segura que yo era mas estéril que una piedra. Me dolía saber que no podría regalarle a Jacob unos hijos de nuestra sangre pero me consuela saber que otra mujer le regalo ya esa dicha.
Que mas daba esos puntos los discutiría cuando fuera el momento necesario. Ahora lo que debía hacer era jugar todas mis cartas tal y como lo había estado pensando. Por mas de que trate de no pensar en hacer algo sexual con Jacob mi mente me hizo la mal jugada.
No pude evitar que mi boca se hiciera agua cuando imagine hacerle miles de cosas a Jacob en cada rincón de su musculoso cuerpo. Imagine contoneando mi cuerpo de forma sensual mientras me despojaba de cada una de mis prendas siendo observada por unos hipnotizantes ojos carbón llenos de excitación. Desgarrar con toda mi fuerza su ropa y admirar su belleza capturando cada milímetro de su cuerpo. Y me contorsionaba de mil formas diferentes lamiendo su pelvis como en las películas eróticas. Tal vez no seria una experta pero como dicen la practica hace al maestro, y yo estaba mas que dispuesta a practicar día y noche si fuera necesario.
Y como balde de agua me acorde de mi fastidioso poder de transmitir mis pensamientos. No pude evitar que una ola de vergüenza me golpeara fuertemente haciendo que mi rostro se sonrojara como siempre. Temí abrir mis parpados pero no pude evitarlo. Mi mirada fue capturada por la de Jacob. Que me veía con la confusión a flor de piel.
Diablos. Ahora mas que nunca odio este don. Mis mejillas se pusieron aun mas calientes y preferí bajarme de su cintura aun sin ganas de hacerlo. Brinque sutilmente y mis pies tocaron silenciosamente el piso humedecido.
Me trague mi pena y empecé a tirar mi primera carta. Con voz ahogada trate de emitir una oración concreta. Aun que era conciente de que el ya no amaba a mi madre, aun tenia la espinita clavada en mi talón y tenia que aclarar primero esa situación. Recordé la forma en la que mi madre lo abrazaba y no pude evitar que la rabia regresara.
-Estoy enamorada de ti y quiero que me escojas a mi en vez de a mi madre- solté sin analizarlo. Mi corazón fue el que actúo y no me molestaba. Tenia que ser sincera desde el primer momento.
Mis palabras se escucharon como una orden algo que no me importo. Necesitaba decirle que el era mío y de nadie mas. La rabia me volvió a consumir cuando escuche como se carcajeaba de mi declaración. No podía creer que fuera tan infantil para no darse cuenta de la seriedad del asunto. Era tal como mi madre lo describía. Un hombre que armonizaba el momento con su risa cuando menos se esperaba. Todo lo tomaba a broma. Quería que se diera cuenta de todo lo que sentía por dentro y el me salía con estas niñerías.
Las ansias de hacerlo entrar en razón habían llegado a mis limites. Mi rostro debía mostrar mi enojo pues logro que callara sus carcajadas.
-Tienes mas opciones Jacob…no solo es ella el centro del universo. - le grite moviendo mis manos en señales para explicarme mejor- Yo luchare por ti sin importarme las consecuencias.- le sentencia caminando en círculos- Yo puedo ser la madre que les falta a tus hijos.- cuando le dije eso no pude evitar que mi corazón palpitara de alegría, esos bebes me habían maravillado de una manera sin igual- Puedo ser lo que tu quieras que sea pero escógeme a mi en vez de a mi madre- me empezaba a atragantar con el bullicio de palabras que salían de mi boca y lo único que sacaba a cambio era que Jacob se riera cada vez mas.
Quería darle una bofetada bien sentada en su mejilla bronceada y que así dejara de reírse como desquiciado. Le gritaba, le susurraba y le hablaba de mil formas que yo era su verdadera alma gemela y que tenia que aceptar que estábamos hechos el uno para el otro. Rozaba con mis manos la tela blanca de mis pantalones limpiando el sudor que estaba en mis manos temblorosas. Despegaba la humedecida blusa negra de mi cuerpo para evitar que Jacob se percatara del frío que tenían mis pechos.
Estaba enojada, dolida, celosa, ansiosa y enfadada. Este hombre si que era un cabezota. Acaso no podía emitir ninguna palabra o es posible que de verdad el no me ame y se este tragando sus palabras de desprecio.
Me duda estaba refrescando mi cabeza. Unas gruesas manos me tomaron de la cintura y me pegaron a un cuerpo hirviendo. Los labios carnosos se volvieron a juntar con los mios, dejando atrás todas las dudas que me embargaban. Me deje entregar a la pasión desbordante del momento dejando atrás todas mis dudas. El movimiento acompasado de la lucha de labios se hacia aun mas violenta. Me di espacio para recibir su lengua entre boca… húmeda y deliciosa.
Dejando que con ella me robara el aliento. Y así fue. Cuando se separo de mis labios no pude abrir los ojos, imaginaba que si lo hacia me despertaría en mi cuarto jadeando como la noche anterior el nombre de Jacob, siendo el centro de las burlas de mis tíos y recibiendo los reproches de mis padres. Mis labios estaban hinchados y mis mejillas ardían como nunca.
Ansiaba mas de ese hombre…ansiaba su cuerpo entero enredado con el mío por siempre. Suspire tratando de recobrar la compostura y dejando atrás mis entupidos miedos de perderlo.
Escuche como aclaro su garganta pero aun temía que esto fuera un sueño. Su exquisito aliento me lleno el rostro… lo inhale como tanta ansiedad como si fuera mi aire vital.
-Te amo Reneesme- me dijo con la voz mas ronca que le había escuchado haciendo que me estremeciera en mi lugar- simplemente soy tuyo mas allá de la muerte- termino su frase y no pude evitar llenarme de mil emociones distintas.
Alegría, felicidad y amor…muchísimo amor. Mi loco corazón se agito cuando los escalofríos recorrieron mi espina dorsal. El me amaba. El si era mío…mío mas allá de la muerte.
Abrí mis ojos y sonreí lo mas que mis labios me lo permitieron. Hoy he conocido nuevas sensaciones que tenia guardadas en mi interior. Aun que la mas importante era que había descubierto lo que es el amor. Yo había encontrado el amor en menos de 48 horas y me sentía la mujer mas feliz del universo. Frente a mi los ojos que deseaba ver cada mañana al despertar me vigilaban atento, esperando una reacción por mi parte.
No pude mas y me fui directo hacia sus labios nuevamente…con las ansias de esta vez llegar a culminar en el limbo del placer carnal. Mordí su labio inferior logrando que este sangrara y con mi lengua lamí la sangre…su exquisita sangre. Deje que mis manos recorrieran su pecho bajando lentamente por su abdomen. Rozando con mis dedos sus cuadros bien definidos aun sobre la tela húmeda de su camisa rosada.
Los copos de nieve empezaron a caer con mas fuerza. Me di cuenta que eso no me interesaba. Estaba aquí en medio de un bosque con la nieve cayendo a mares como tormenta. Mientras yo me sentía hervir por dentro, en los brazos fuertes de un hombre lobo que me tocaba con tanta ternura como si fuera yo de cristal o alguna tontería. Y por mi parte, las caricias y los besos eran feroces como si fuera yo un animal en celo. Sus manos estaban firmes sobando mi espalda y las mías fieras enredadas en su cuello.
Salte a su cuerpo y enrede mis piernas nuevamente en su cadera. Logrando que sus manos volvieran a tocar mis glúteos. Necesitaba mas…lo necesitaba a el dentro de mi. Aleje una de mis manos y la introduje dentro de su camisa. Rozando su piel bronceada con la yema de mis dedos. Aun que esa no era mi misión la estaba disfrutando sin parar.
Jacob alejo sus labios y empezó un camino lento hacia mi cuello. Depositando en el mordiscos y succiones que me hacían estremecer. Yo por mi parte me dedique a jugar con mi lengua en su oído. Me pegaba lo mas que podía a su cuerpo juntando nuestros sexos con movimientos lentos y sutiles. Podía sentir su miembro aun mas endurecido que en un principio y eso me emociono. El me deseaba igual que yo.
Trate de mantener el equilibrio de mi cuerpo con la mano que seguía en su cuello. Y me jugué la ultima carta de la baraja. Baje la mano que acariciaba su pecho y sin mas esta se introdujo dentro de su pantalón.
-Hazme tuya- le susurre lo mas sensual que podía.
Espero les guste el capitulo lo hago con mi mas grande cariño para ustedes...les pido de favor si pueden pasar a leer mi historia Masoquista hoy subo el capitulo final y quisiera saber la opinion de ustedes un beso a todas y tratare de subir lo mar pronto posible.
