Que lo disfruten…
Harry en verdad no podía creerlo, Voldemort esta vez se había ido y no iba a regresar. La mayoría de los defensores de Howarts estaba celebrando en el comedor, hasta hace poco Harry había estado con ellos, todo el mundo haciendo preguntas sobre cómo había sobrevivido a la maldicion asesina por segunda vez, algunos incluso comentaban que la maldicion asesina no lo podía matar.
Después de haber llenado su estómago de deliciosa comida preparada por los elfos, Harry había decido ir a la tumba de Dumbledore y dejar la varita de saúco en su tumba para que de esa manera cuando el muriera nunca nadie pudiera usar su poder, después y sin pensar sobre nada realmente se dirigió a la oficina que todos los directores de Howarts habían utilizado.
A diferencia de Dumbledore, Snape había trasformado la anterior oficina en algo que te hacía sentir bienvenido en algo más bien utilitario y bastante gris, Harry usó su varita para cambiar el aburrido color por el antiguo original.
Aunque Snape había tenido suficiente tiempo para acomodar esta oficina como le pareciera, en sí no había cambiado mucho respecto a los objetos que había, derecho lo único nuevo en ella, era que había un nuevo juego de pociones haciendo que la oficina oliera extraño y rancio, fuera de eso muchos de los cachivaches de Dumbledore seguían aquí, incluso un tazón de caramelos de limón que eran los favoritos de Dumbledore del año pasado.
Harry se sentó en la silla detrás del escritorio, tomó un caramelo de limón, uso su lengua para jugar con el caramelo dentro de su boca, recargo sus pies sobre la mesa poniendose cómodo. Su garganta comenzó a apretarse dolorosamente, lagrimas comenzaron a recorrer sus mejillas y apenas contenía sus sollozos,
Voldemort había sido detenido si, Harry sabía que las cosas mejorarían en este punto, pero la victoria había sido obtenida con la sangre y muerte de incontables héroes, Harry no quería admitirlo y degradar sus sacrificios, pero para el se sentía más como una derrota que una victoria.
Sus padres estaban muertos, Dumbledore la persona que había sido su mentor y una figura paterna estaba muerto, Freed había muerto, ojo loco Moody había muerto, Sirius, Lupin, Tonks habían muerto los últimos dejando a un hijo huérfano, Lavender y Colins, profesores y alumnos por igual, Harry había visto los cuerpos de todos aquellos héroes anónimos, los demás comenzaban a llamarlos los cincuenta caídos.
Todos ellos creyeron en el y murieron por ello.
Harry sabía que era tonto pensar de esta manera, pero simplemente no podía evitar hacerlo, incluso Hermione había tenido que borrar las memorias de sus padres solo por el.
La realización de todo esto, ahora que ya todo había acabado lo había golpeado repentina y dolorosamente. Para el, Howarts se había convertido en un lugar donde la mejores cosas de su vida habían sucedido, pero de igual cosas malas.
La culpa lo estaba comiendo lentamente de tal manera que quería que todo se acabase.
Fue en ese momento que la puerta de la oficina se abrió, Harry inmediatamente trato de limpiarse sus lágrimas y tratar de que no lo vieran en el estado que se encontraba, había estado tan sumergido en sus pensamientos que no se había dado cuenta de que alguien había venido.
Quien había entrado era la profesora Minerva McGonagall
"Harry… ¿Te encuentras bien?" Minerva sabía que era una pregunta estupida de hacer, era obvio que no lo estaba.
La profesora tenía una cara de preocupación extrema dirigida a el, Harry sabía era imposible engañar de cualquier manera a alguien como ella. "Estoy bien profesora, es solo que… El jugo de calabaza me cayo mal" pero aun así mintió, ya había tomado demasiado de otras personas no lo iba a hacer más.
Minerva camino hasta el decididamente, lo tomo de la mano jalándolo hacia ella y apretándolo con todas sus fuersas en un abrazo.
Harry trató de resistirse, pero dejo de hacerlo cuando la profesora comenzó a acariciar su pelo y recargando su mentón sobre su cabeza, Harry podía sentir la lagrimas de la profesora también, el no pudo más y abrazándola de regreso.
Los dos se quedaron así por varios minutos.
Minerva no lloraba por lo que había pasado, lloraba por Harry, Harry no era más que un bebe cuando perdió a sus padres, un niño al que sus únicos parientes restantes lo habían tratado con desprecio y llenado de mentiras, Minerva solo no podía evitar pensar en lo traicionado que se sentía por ello, no hasta hace un poco varios dementes tenían como único objetivo de sus vidas asesinarlo, sus padrinos acababan de morir, incluso tal vez se debía sentir culpable de que el hijo de Lupin y Tonks haya quedado huérfano.
Todo esto cuando apenas había cumplido la mayoría de edad.
Así que Minerva lloro con el.
"C-creo que me siento mejor profesora, muchas gracias" Harry había dejado de abrazarla, pero Minerva no lo había hecho.
"¿Qué es lo que vas a hacer desde ahora Harry?" Pregunto Minerva.
"No lo sé profesora, pe-pero no creo que vuelva a Howarts el próximo año…"
Minerva cerro los ojos abrazándolo con más fuerza, ella sabía que está era una de las posibilidades, ella había hecho lo mismo que él iba ha hacer. "¿Has pensado en viajar alrededor del mundo? Es bastante interesante ver el mundo mágico y muggle fuera de Gran Bretaña sabes"
"Pensaba hacer eso profesora" contesto Harry, era demasiado doloroso seguir en Howarts, además ahora mismo viajar era lo único que llevaba su atención.
"¿Que va a pasar con los Weasley, con Hermione?" Pregunto Minerva mirando a Harry dirigiéndose a la puerta.
"N-no creo que tenga el valor de enfrentarlos profesora, además ya tome mucho de ellos" Harry abrió la puerta de la oficina, volteo por última vez para mirar a Minerva. "Por favor dígale a la señora Black que enviare dinero y regalos a Teddy" sin decir más Harry salió de la oficina, para no volver en un largo tiempo.
Minerva se quedó allí, mirando los retratos de los directores de Howarts.
Cuando Minerva salió a dar la noticias a todos, estas fueron recibidas con sentimientos mixtos. Molly Weasley lloraba inconsolable en los brazos de sus esposo susurrando que había perdido dos de sus hijos, Hermione también lloraba sosteniendo a Ron, quien nombraba a Harry en incontables majaderías pero era Ron quien lloraba más fuerte entre todos, Ginny estaba extrañamente silenciosa sentada en las escaleras mientras que lágrimas calientes bajaban por sus mejillas, la mayoría estaban tristes, algunos pocos lo habían llamado cobarde, pero fueron silenciados rápidamente por Minerva argumentado lo que ella sabía, contando la vida de Harry había tenido, después de eso los que lo llamaron cobarde sintieron vergüenza.
Las noticias no se hicieron esperar en el resto de Gran Bretaña y el resto del mundo mágico. Como hace muchos años al finalizar la primera guerra mágica, hubo una gran fiesta, todos sabían que está vez Voldemort había sido derrotado definitivamente.
Rita Skeeter publicó un artículo describiendo la batalla y de cómo Harry había muerto en un último acto heroico para detener a Voldemort y que esa era la razón por la cual no había aparecido, pero rápidamente el periódico "el quisquilloso" público un artículo detallando toda la verdad sobre la batalla y la desicion de Harry.
Aun así el daño estaba hecho, cualquiera se creía la historia que le gustará más, algunos teniendo locas teorías y conspiraciones del ministerio de magia. Los rumores de la batalla final pasaban de lengua en lengua, uno más ridículo que el otro, la fama de Harry aumento exponencialmente, muchos libros se escribieron sobre sus hazañas, sobre sus pasadas y futuras aventuras, verdaderas y fantásticas por igual, sobre el joven que había sobrevivido a la muerte dos veces. Harry pasó a hacer una leyenda entre los más jóvenes, muchos de ellos no creían que realmente haya existido en realidad.
Además gracias a que el señor oscuro había sido derrotado finalmente, la sociedad comenzó a cambiar lenta pero seguramente, ahora eran los puristas de la sangre que eran abiertamente discriminados, por esta razón muchas familias sangre puras decidieron abandonar esta idea y dejar a la deriva a quienes eran demasiado necios como para cambiar.
Sea como sea, Gran Bretaña no vería a Harry Potter durante muchos años.
Harry mientras tanto habia decido tomar un avión muggle hasta el sur de Italia, y de Italia tomo un crucero para tomarse unas vacaciones mientras que el crucero viajaba hasta su destino final que era El Cairo. Desde que él supo que la familia Weasley había viajado a Egipto de vacaciones, Harry siempre había querido visitar el lugar.
El lado mágico de Egipto era un lugar lleno de maldiciones y contramaldiciones, así como runas del mismo estudio mágico, la clase favorita de Harry siempre había sido defensa contra las artes oscuras así que sin notarlo se había quedado medio año en Egipto, apenas pensando en su Howarts.
Siempre le enviaba algo Teddy, Hermione y Ron, desde el ocasional objeto maldito, hasta alguna cosa curiosa que se había encontrado, causándole a las matriarcas Black y Weasley más de un dolor de cabeza.
Después de El Cairo, Harry decidió adentrarse más en el desierto poniéndose en contacto con las personas y culturas mágicas que vivían aisladas dentro de él. Allí ayudo a desterrar a un demonio de el desierto también llamado Majin, e incluso creo una nueva varita hecha con la madera de los pocos pero poderosos árboles que crecen allí y con los restos que él Majin había dejado atrás.
Después de aquello decidió adentrarse más dentro del continente africano, viajando y mirando el mundo mágico del norte de África, hasta que se adentrarse más, fue allí donde tuvo la horrible experiencia de enfrentarse y detener a un mago tenebroso y señor de la guerra que devoraba a sus victimas para ganar su poder, la magia que usaba para hacerlo era tan oscura como crear un Horrocrux. Después de detener a el mago tenebroso, Harry decidió salir del continente cuanto antes para evitar cualquier tipo de vendetta por los seguidores del mago tenebroso.
Viajó hasta el sur de África y allí tomo un avión hacia América del Sur.
En América del Sur la magia que predominaba era aquella de sanacion, Harry se empapó de ella, también pociones se llevaba de la mano con este continente, afortunadamente Harry no tuvo que luchar contra ningún mago tenebroso en América del Sur.
Harry decidió en el aeropuerto de Sao Paulo volar de regreso a Europa, viajando de avión en avión hasta llegar a el este de Europa, pasado varios años allí ayudando a cazar grandes troles siguiéndolos durante sus migraciones hasta Siberia.
Pero fue durante la caza de un trol particularmente grande y peligroso que sus travesías llegarían a un final.
Sentado en en uno de los dedos de la bestia muerta estaba Harry Potter, hace mucho tiempo que había dejado de ser un joven adulto y se había convertido en un hombre, un hombre de tamaño considerable, en el pasado estaba aquel joven escuálido, ahora tenía un cuerpo grueso y musculoso, su cabeza estaba completamente rapada y parecía que todo ese pelo se había mudado a su rostro ya que un barba frondosa lo adornaba, llevaba puesto simples ropas muggle con una túnica de mago encima con los colores de su casa de Howarts.
Harry estaba sumergido en sus pensamientos hasta que noto como una lechuza se paraba sobre su hombro.
La lechuza le entregó una carta, Harry estaba completamente sorprendido sobre esto ya que nadie de sus conocidos lo había intentado contactar desde que dejó Gran Bretaña.
"Lo lamento amigo no teng-ouch, enserio no tengo nada para darte, perdóname" dijo la voz rasposa de Harry, la lechuza le había jalado lo oreja por no darle nada de comer y luego voló de regreso a donde sea que allá venido.
Harry comenzó a ojear la carta asegurándose que de verdad era para él y también asegurándose de que no tenía ninguna maldicion, finalmente satisfecho con la carta, el la abrió, comenzando a leer sus contenidos.
De todas las personas que esperaba Harry que hayan enviado esta carta, Dudley no estaba siquiera en los últimos, pero mucho para su grata sorpresa Dudley lo estaba invitando a una fiesta en honor a su tercer recién nacido, Dudley le había puesto a su tercer hijo él nombre de Harry, convirtiendo a Harry en el padrino de el Bebe recién nacido.
Con una sonrisa en la cara después de leer tal carta, Harry decidió regresar a Gran Bretaña, con las ganas de ver a sus viejos amigos y familia. Harry tomó sus pocas pertenencias e inmediatamente se dirigió a Inglaterra donde recidia Dudley y su familia.
Afortunadamente para Harry, había llegado el día de la fecha que se celebraba el cumpleaños de su nuevo protegido.
Dudley no se había mudado nunca de la casa de sus padres, la familia seguía viviendo en la misma casa, pero con Vernon muerto y Petunia con un severo problema de Alzheimer, era Dudley quien manejaba la casa.
Para Harry fue divertido porder hablar con Petunia, para que su emfermedad había face ocaso recuerdos falsos, ella hablaba sobre los días pasados y divertidos que tuvieron ambos, Harry se dejó llevar, fue bueno poder hablar con su tía de cosas agradables, incluso si aquellos recuerdos eran falsos.
Cuando Harry y Dudley se vieron por primera vez después de tanto tiempo, los dos se sonrieron y se abrazaron como viejos y buenos amigos, lo más extraño para Dudley era que ahora Harry le sacaba una cabeza y para Harry y saber que aquel molesto muchacho ahora era amable y una persona placentera con quien charlar.
Al parecer después de su experiencia con el dememtor, Dudley se había convertido en un psicólogo y ahora ayudaba a las personas a superar traumas severos.
La fiesta duro hasta altas horas de la noche, los hijos de Dudley, siempre habían escuchado de Harry gracias a su padre, los pequeños comenzaron a bobardearlo con preguntas sobre sus viajes y a llevarlo de aquí allá sin darle un descanso.
Pero fue cuando el segundo hijo de Dudley lo llevó hacia su computadora para que jugara videojuegos con el que Harry sin saberlo se quedo completamente enganchado.
Por supuesto que Harry sabía sobre videojuegos, era solo que nunca se había quedado en un lugar y no había podido probar alguno de ninguna manera. Sin quererlo se había quedado toda la noche jugando la campaña de uno de los juegos de el hijo de Dudley llamado Age of Empires, cuando acábo no fue a dormir, si no que descargo la secuela e hizo lo mismo, terminando el modo campaña de la secuela, comenzó a jugar más videojuegos, todos lo que había en el computador.
Así fue por una semana, Harry dormía poco y comía poco y todo el su tiempo lo usaba para jugar, no se detuvo hasta que Dudley se lo pidió amablemente, Harry avergonzado se disculpó y rápidamente dejó la casa de la familia.
Inmediatamente Harry compró un pequeño departamento y lo equipo con una computadora, comensando a jugar inmediatamente. Así fue como Harry Potter vivió los próximos años de su vida, jugaba juegos de video, miraba series de televisión, disfrutaba del manga y del anime y mucho más, solo prácticando su magia de vez en cuando para no perder su toque.
Fue una noche como cualquier otra, cuando Harry salió de la tienda de videojuegos con un nuevo juego en sus manos, Harry obvio estaba emocionado y no podía esperar para poder jugar, cuando cruzaba un calle para llegar a su apartamento, Harry no se había fijado que un auto con un conductor ebrio al volante se dirigía hacia el y no se dio cuenta de lo que había pasado hasta que ya estaba volando varios metros en el aire…
Harry Potter murió, no por una poderosa maldicion de un mago tenebroso, si no por una desafortunado evento.
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El sonido de algo pesado golpeando contra el suelo lo despertó, lo primero que vieron sus ojos fue un cuerpo en un estado de descomposición extremo, un cadaver de un muerto hace mucho, un poco asustado miro hacia arriba, sabía que el cuerpo había sido arrojado, frunció el ceño cuando vio una persona cubierta completamente en una armadura de caballero medieval.
Pero no era una armadura cualquiera…
Derecho está era una de las escenas de uno de sus videojuegos favoritos, Dark Souls.
Se levanto de el suelo que estaba encharcado con agua sucia, miro alrededor y de verdad no podía creerlo. "¿Como es que estoy aquí? ¿será que mi mente está alucinado para evitarme el dolor que debo estar teniendo?" Uso el agua que estaba en su celda para mirarse, comenzó a pasar sus manos sobre su rostro, el charco reflejaba un esqueleto con algo de carne aquí y alli, sus ojos ya no eran verde esmeralda ahora en dos puntos que brillaban rojo, su carne se sentía como tocar carne seca que se vendía en los supermercados. "No lo puedo creer…" De verdad estaba en Dark Souls.
Llevaba las ropas que usaba la clase inicial de un clérigo, el hubiera preferido ser un mago para poder usar un catalizador como varita, eso hubiera hecho todo más fácil. "Bueno no se puede tener todo" otra cosa que noto fue el anillo color café y rojo que llevaba en su dedo índice. "Supongo que es viejo anillo de la bruja" eso le haría las cosas fáciles si quería comunicarse con las hermanas del caos.
Cerró sus puños llenándose de determinación. "Bueno, no voy a lograr nada quedándome aqui… Además" Harry miro el cuerpo que contenía la llave de su celda, en el juego, Óscar literalmente se había sacrificado a sí mismo para sacar a el no muerto escogido de su celda, siendo golpeado por el demonio del asilo.
Harry tomó la llave que tenía el cuerpo y la espada rota que él no muerto escogido tiene al principio, al abrir la celda la utilidad de la llave termino. Harry no supo qué hacer con ella, extrañamente simplemente desapareció, pero Harry podía "sentir" como si pudiera llamar por ella en cualquier momento, era como sacar un objeto de un baúl mágico que no se llenaba.
Harry comenzó a caminar por el pasillo, los huecos aquí estaban demasiado idos ya que ni siquiera le prestaban atención. Harry nunca le quitó los ojos de encima al el gigantesco demonio que camina sobre pilas y pilas de cuerpos desechados, cada vez que pisaba el suelo, este temblaba, ni siquiera los trolles más grandes se comparaban a su tamaño, incluso el gigantesco martillo era más grande que cualquier trol.
Subió por las escaleras que llevaban a la primera hoguera del juego, camino hasta ella, era extraño verla en persona, una espada retorcida en llamas que estaba enterrada, Harry acercó su mano para tocar el pomo de la espada, e inmediatamente esta volvió a la vida como si las llamas dormidas repentinamente despertaran.
Harry se sentó, era extraño y reconfortante estar aquí, ser hueco era una cosa extraña, era como si algo dentro de ti estuviera vacío y repentinamente ese algo se llenara al haber tocado la hoguera.
Se levanto de la hoguera y se dirigió a la enorme puerta hecha de madera y hierro, uso amabas manos para abrir la puerta doble. La arena de el primer jefe era exactamente como en el juego, un enorme espacio con varios pilares, y aún más vasijas del tamaño de un hombre en la parte izquierda de la arena.
Harry discretamente y sin mover su cabeza miro hacia arriba, allí estaba el obeso demonio del asilo, esperando a un no muerto que intentará salir y tomarlo por sorpresa.
Harry tomó un gran respiro, y luego corrió con todas sus fuersas hacia la única salida que había, sin su varita o algún tipo de arma no tenía ninguna oportunidad contra el demonio, al casi llegar a la entrada el suelo tembló con fuersa, Harry sabía que demonio se había arrojado del techo, pero ya era demasiado tarde, Harry ya había entrado al siguiente pasillo y la puerta detrás de él ya se habían cerrado.
Harry liberó el aire que estaba es sus pulmones, bajo por las escaleras hasta llegar a la segunda hoguera del asilo, la encendío y ese sentimiento de estar completo volvió a el por unos segundos antes de seguir avanzando.
Tomó el pasillo pero no pudo dar no más de tres pasos antes de que una flecha se enterrara en su hombro, Harry hisso de dolor mientras saca la flecha de su hombro. "Cierto el hueco con el arco al fondo" Harry corrió hasta la celda donde había un cuerpo en la entrada con el pequeño escudo este-oeste en el, Harry tomó el escudo, corriendo hacia el hueco con el arco, pero este se retiró a hacia la siguiente área.
Al final del pasillo había otro cuerpo está vez con una maza, Harry la tomo, ahora con un escudo y un arma para usar Harry se sentía más seguro.
Levanto el su escudo inmediatamente sintió como algo lo golpeaba, el hueco había disparado otra flecha, Harry inmediatamente se acercó al el, uso toda la fuersa de su brazo derecho para golpear a el hueco con su mazo, solo basto eso para que el hueco callera muerto y soltara sus almas.
Era bueno para Harry que tuviera un mazo y no una espada ya que el no sabia como usar una espada, solo había usado la espada de Gryffindor para defenderse de el basilisko, en cambio no había que ser un genio para usar una maza, solo golpeabas a lo que quisieras que dejara de moverse, era un objeto para causar un trauma extremo.
Harry entró por la neblina, fue como atravesar un muro de agua por qué salió empapado. Tomó el camino a la izquierda, subió por las escaleras, pero cuando estaba a mitad de ellas salto hacia un lado dejando pasar la enorme piedra que había bajado por las escaleras. La piedra había roto la pared detrás de él y Harry entró por el hoyo.
Allí estaba Óscar de Astora, el primer NPC con el que hablas en el juego, y el que te da una vaga profecía sobre tu misión en el juego, poco después de eso moría, pero Harry no iba a dejar que fuera así.
Harry se acercó hasta el caballero, este lo noto, débilmente volteo a mirarlo.
"Oh, hola, tú no eres un hueco, me temo que estoy acabado, moriré pronto, pero tú y yo, ambos somos huecos, ¿podrías escucharme?" Dijo débilmente.
"Eres Óscar de Astora, un caballero que está aquí en una misión por una vieja leyenda familiar, tocar la campana del despertar" Harry dijo alegremente.
"Ehh, ¿C-como?" Titubeo el caballero.
"Uhh" Harry no había pensado realmente lo que dijo. "Soy Harry de… las islas del verano, profeta demente de la diosa Slan, diosa de el amor, sexo, crueldad, el vino y princesa de las prostitutas" dijo todo rápidamente, uniendo cosas de juego de trono y Berserk.
…
"¿Ya te mencione que la diosa Slan tiene dieciséis tetas?
El silencio reino por unos segundos, Harry sintió una gota de sudor bajar por su espalda, hasta que se escuchó una leve risa saliendo de Óscar.
"Eres el primer profeta que conozco que admite su demencia, además jamás había escuchado de tal deidad, sobre todo una diosa que se considere la princesa de las prostitutas" Dijo Óscar entre risas y tocidos de dolor. "Las islas deben estar muy lejos por qué no jamás había oído de ellas"
"Si, estamos bastante lejos y somos gente de mente abierta" Harry se acercó a él tomándolo por la mano, levantándolo y haciéndolo que se apoyará en el.
"¿Q-qué haces?" Pregunto Óscar sorprendido, se había quedado sin Estasus cuando el demonio lo sorprendió en el techo de el asilo.
"Vamos, no voy a dejar que mueras aquí, aunque tenga que arrastrarte a la hoguera, no está muy lejos de aquí"
Óscar se quedó callado.
Ahora Harry lo entendía, Óscar se había quedado sin Estasus y tal vez había perdido toda esperanza de seguir adelante cuando no vio una salida antes de que la roca gigante destruyera él muro, el escenario perfecto para volverse hueco.
Ambos bajaron las escaleras, abriendo la puerta que solo se podía hacer de su lado, finalmente ambos consiguieron tocar la hoguera.
Óscar inmediatamente se sintió mejor y en casa.
Los dos se sentaron alrededor de la hoguera.
"Dejame presentarme correctamente, soy Óscar de Astora, caballero de Astora y tercer hijo de la familia Asgorra, te doy las gracias por ayudarme a llegar aquí. ¿Eres de verdad un profeta de tu diosa?" Óscar pregunto.
Harry asintió. "Lo soy, pero mis profecías pueden esperar amigo, primero salgamos de este asilo"
Óscar asintió, parecía bastante ansioso por hacerlo.
"Tomaremos nuevamente las escaleras, en el segundo piso habrá un hueco el cual arrojó la roca que tiro el muro dónde estabas atrapado, más adelante habrá otros dos huecos con espadas rotas en mano, y uno más con un arco, en la habitación habrá otro hueco, este tiene un escudo pesado y se esconderá detrás de él todo el tiempo"
Óscar escuchaba atentamente a lo que el profeta decía.
"Llama la atención de los dos huecos, mientras yo los termino, los últimos dos huecos serán fáciles" Harry se levanto.
"Muy bien Harry de las islas del verano" Óscar hizo lo mismo que Harry y ambos se dirigieron a las escaleras.
"Llámame solo Harry"
"Entonces solo dime Óscar"
Harry no pensaba llamarlo de ninguna otra manera, ahora Harry por cualquier razón tenía su propio frasco de Estasus, estaba un poco emocionado por probarlo y saber a qué sabía, pero no lo haría hasta que de verdad lo necesitara.
Los dos subieron las escaleras rápidamente despachando al único hueco cuidando la entrada, Óscar luego procedió a llamar la atención de los huecos en usando su escudo para bloquear una de las flechas del tercer hueco, Harry pudo flanquearlos sin problemas y terminarlos con su masa, Óscar luego procedió a acercarse a el tercero que no tuvo ninguna oportunidad contra el. El último que estaba en el cuarto aunque pudo encarar a Óscar, Harry logró ponerse detrás de su espalda acabándolo con su Maza.
"Lo único que queda es terminar con el demonio que guarda la entrada" Harry dijo mientras recogía el talismán de clérigo en uno de los cuerpos, Harry podía sentir un poco de magia en el, pero era diferente, además era extraño, en su cabeza tenía el conocimiento del cuento para usar curación, el milagro más básico del juego. 'Esto nos hará la vida más fácil' Harry guardó su talismán mientras se dirigía a Óscar.
"¿C-crees que podamos contra esa cosa Harry? Pregunto inseguro el caballero.
Harry sonrió. "Claro que podemos y debemos Óscar, derecho él es el fácil, es el que está abajo de este el que es difícil"
"¡Existe otro!" Óscar exclamó.
Harry asintió. "Cuando atravesemos la neblina tendremos unos segundos para poder sorprenderlo con un ataque, iré primero, cuando lo escuches rugir de dolor entra y termínalo"
Óscar un poco inseguro asintió.
Harry lleno de aire sus pulmones, atravesó la niebla e inmediatamente se lazo al ataque contra el demonio.
Funcionó ya que pudo undir su Maza en el cráneo del demonio, antes de caer al suelo, Harry inmediatamente se alejó del demonio poniendo distancia entre los dos, Óscar decidió en ese momento entrar en la batalla, lanzándose contra el demonio de la misma manera que Harry, enterrando su espada en su nuca.
Fue todo lo que se necesito para derribar al demonio.
Harry parpadeó, el demonio había sido derrotado fácilmente. 'Bueno es el primer jefe…'
Él gordo demonio cayó al suelo explotando en almas blancas que fueron a parar a los dos, donde había estado su cuerpo había una llave.
"Fue más fácil de lo que pensé" comentó Óscar, tomado la llave y abriendo la puerta doble para salir del asilo.
Harry mientras tanto también había ganado humanidad del demonio, que ahora llevaba en su mano, miraba facinado la cosa negra y blanca y luego la aplasto, inmediatamente eso que estaba vacío dentro de él se lleno, comenzó a pasar sus manos por su cara y pudo sentir piel y carne en el. Harry salió junto con Óscar tomando un pequeño desvío para tomar el alma que flotaba sobre uno de los cuerpos, y luego ambos caminaron hasta la orilla.
"Oscar, ¿te gustan las alturas?" Pregunto Harry con una sonrisa come mierda en su cara.
"Hmm, por qu-"
Óscar no pudo terminar, por qué un gigantesco cuervo se abalzo sobre ellos tomando a ambos.
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Espero que les haya gustado este primer capítulo, pronto seguiré el segundo.
Paz y amoreeeeee. ¿Preguntas?
