Serpiente
Para cuando Sasuke llegó al castillo, ya tenía a Sakura y Tsunade atadas y amordazadas a un lado de la silla donde una vez se sentó su maestro. No eran sogas las que retenían a las kunoichi, sino una cuerda hecha especialmente por Karin para absorber chacra en caso de intentar escapar. En esa habitación se encontraba Karin, preparando una soga más para la llegada de Ino al castillo.
–Está avisado. –Dijo Sasuke. –Al final podremos encontrarnos frente a frente.
–Sasuke, ¿Por qué empeñarse en hacer sufrir a Naruto? Si tu objetivo es Konoha…
–Tú lo sabes, Karin. Naruto es la única amenaza incógnita de Konoha. El resto de sus guerreros son sencillos, ninguna amenaza fuerte. La más poderosa de sus guerreros, Lady Tsunade, cayó a mis pies. Y Sakura… –Sasuke se acercó a la pelirosa tomándola por el mentón. –La siempre molesta Sakura. Nunca pudiste arreglar tu mente después de lo que te hice en ese pasillo, ¿no es así? Quisiera escuchar tu voz, solo por un momento…
Antes de que Sasuke le quitase la mordaza a Sakura, sus otros dos compañeros llegaron con la última prisionera. Ino no dejaba de patalear y resistirse a su aprehensión.
–¡Quítenme las manos de encima, malditos!
–Cierra la boca, estúpida. –Jugo lanzó a Ino hacia el suelo, justo delante de Sasuke. –Esta dio más problemas. Naruto no sospechó nuestra trampa.
–¿Los alcanzó?
–No. –Suigetsu se sentó en un escalón. –Persiguió a uno de mis clones de agua. Armé uno de ellos con una fukiya (es una cerbatana) y un dardo remojado en un somnífero.
–Brillante. ¿Te encargaste de que no lo encontraran?
–Claro. Lo lanzamos por la ventana de la habitación de Ino. El muy idiota debe estar despertando ahora mismo.
–Bien. Y tu…
–¡¿Qué clase de shinobi eres, maldito?
–Silencio. –Sasuke abofeteó a Ino para cerrarle la boca. –Karin, atala fuerte. Ella será la primera que presentaremos como rehen para nuestro objetivo.
Karin terminó la cuerda y con ella ató a Ino, activándola con un jutsu de sello que impediría que se soltara sin la acción de un tercero. Los tres miembros de Taka (Karin, suigetsu y Jugo), tomaron a las prisioneras y las llevaron al salon comunal, el sitio donde se encontraría con Naruto. Allí fue que le quitó la mordasa a Sakura y a Tsunade.
–¿Por qué haces esto? –Preguntó Sakura.
–Fue Konoha el responsable real del genocidio que extinguió nuestro clan. La lealtad de Itachi era hacia con la aldea, por lo que decidió asesinar a toda la villa. Fue Sarutobi quien ordenó el genocidio, por ser el clan más peligroso del imperio. Y ante el peligro prefirieron asesinar a cada miembro del clan.
–Eso es lo que crees. –Dijo Tsunade. –Sarutobi era demasiado suave hacia con sus shinobis. Aún cuando el sacrificio de Hizashi Hyuga no quiso participar de ello, y dejó que el clan decidiera si hacerlo o no. No creo que Sandaime Sarutobi fuera capaz de ordenar la muerte del clan más poderoso de la aldea, sobre todo cuando shodaime hokage fue su maestro, y él respetaba mucho a ese clan.
–La envidia corrompe demasiado. Y el deseo solo carcome el alma. –Sasuke se acercó a Sakura. –Sigues pensando que algún día tomaré partido contigo.
–No, mis pesadillas terminaron hace años.
–Pensé que tal vez me ayudarías en mis objetivos. Quiero reinstaurar mi clan, y si te unes a Taka y por ende a akatsuki, tal vez considere hacerte mi concubina. Karin aceptó ser la madre del primer descendiente, pero necesito reinstaurarlo lo más pronto posible.
–Me da asco solo pensar que estaría contigo. Más aún si soy plato de segunda mesa.
–Si no eres tú, tal vez tu amiga rubia. Pero ella no sería por voluntad. Naruto tal vez se sienta agradecido de que su novia tendrá al heredero del clan Uchiha en su interior.
–A ella no la toques. –Dijo Sakura sin que Ino pudiera reclamar. –Ya demasiado le has hecho a Naruto como para hacer esa clase de barbaridades. No tienes derecho siquiera de estar junto a él. Naruto es, ha sido y siempre será mejor que tú… en todo.
–Y aún así, te negaste a aceptarlo. Todos estos años, y solo has podido romperle el corazón. Tu y yo nos parecemos tanto, que estaría orgulloso de incluirte en mis filas.
El impacto que causó recapacitar el parecido entre Sakura y Sasuke no permitía que ella se moviera. Ambos habían tomado la amistad de Naruto, ambos fueron incondicionales… y ambos rompieron su corazón de diferentes maneras. Si, ya es redundante que Sakura era la responsable de la mayor parte de las penas del rubio, pero si eso sucedió fue por una razón.
–Te equivocas, Sasuke. Si, en verdad tengo la culpa de mi propia soledad. Los tres hemos pasado por la soledad en algún instante de nuestras vidas. –Una sonrisa llena de ira se dibujó en el rostro de Sakura. –Sin embargo, nosotros dos hemos superado la soledad convirtiéndola en esfuerzo. Tú en cambio usaste tu propia soledad para convertirla en venganza. Esa es la mayor diferencia entre tu y nosotros dos. Mientras nosotros nos fortalecemos con la gente que nos rodea, tu solo has concebido una sed de sangre tan insaciable como tu orgullo y tu necedad. –Sasuke ahora estaba furioso. Comenzó a tomar su ninjato con deseos de asesinar a Sakura. –¿Quieres saber el por qué no puedo amar a Naruto? ¡Esa es tu culpa, Sasuke Uchiha! ¡Tu eres el responsable de que mi corazón se cerrara al amor que Naruto me profesaba! ¡Si no hubiera rogado a Naruto que te trajera aún si le costaba la vida, tal vez los dos seríamos felices juntos! ¡Te detesto, Sasuke! ¡Te odio por amargarnos la existencia! ¡Mientras tú buscabas la venganza por el genocidio de tu clan, nosotros solo buscamos la manera de regresarte a nuestro lado! ¡No eres mas que un despojo del talentoso Ninja que conocimos!
Sasuke desfondó su ninjato y arremetió contra Sakura, siendo detenido por Suigetsu.
–¡Suigetsu! ¡¿Por qué…?
–Hemos pasado por mucho para concebir este plan. No dejes que todo se heche a perder por ira, mi señor.
Sasuke cayó en cuenta de su error. Enfundó su arma y le dio un golpe seco a Sakura, haciendola sangrar de un labio.
–A su tiempo, morirás. Al igual que ese mal nacido de Naruto.
Cerca del atardecer, un Naruto semi paralizado se abría paso entre las ramas de los árboles. Se encontraba solo, dispuesto a enfrentar frente a frente al que fuera su mejor amigo para rescatar a las tres personas más preciadas de su vida. Ellas eran todo lo que le quedaba como familia, por lo que se negaba a hacer cualquier cosa que comprometiera su salud. Así se presentó desarmado, sin más que su persona y su habilidad en caso de ser necesario. Se encontraba ahora en las puertas del castillo, observando la enorme cantidad de trampas en su interior. Todas estaban desactivadas, desarmadas o destruidas. En verdad Sasuke quería verlo personalmente.
Conforme fue avanzando por el interior del castillo fue recibiendo instrucciones de las serpientes que lo habitaban. Ellas se posaban en las puertas que no conducían a Sasuke y amenazaban con atacar a Naruto para que escogiera otra puerta. Una de ellas, una serpiente albina, fue la primera en ver al rubio, deslizándose veloz hacia donde Sasuke le esperaba. Las direcciones fueron adecuadas, y Naruto se presentó en el gran salón. Las tres kunoichis estaban atadas en una cruz cada una. Sus ropas habían sido cambiadas por las de Akatsuki, las capas de los miembros perdidos en batallas.
–Ino, Sakura…
–Naruto. –Sasuke mostró su cara acompañado de Karin, Suigetsu y Jugo a sus espaldas.
–Sasuke, libéralas.
–Hum, que descaro el tuyo de darme ordenes en tu posición. Veo que viniste desarmado, ¿ni siquiera pretendes resistirte? ¿O no será una de tus tretas? Sasuke le arrojó un kunai, clavándolo en el hombro del rubio. Al verlo sangrar, era lógico que se trataba del verdadero Naruto. –Eres un idiota. Ni siquiera intentaste evadirlo.
–La vida de las personas que me importan está en peligro. Si me resisto puedo ponerlas en problemas.
–Idiota. Te importan estas personas más que tu propia vida. Nunca cambias. En fin, tengo un trabajo para ti. Y lo llevarás a cabo si es que quieres que las libere.
–De que se trata el trabajo.
–Quiero que tomes venganza por mí, y destruyas con tus propias manos la aldea que tanto has defendido.
La propuesta no era aceptable, pero había consecuencias por no aceptarla. Y se complicaba aún más cuando se pensaba en ambos caminos. Aceptar la propuesta y asesinar a cientos, o rechazarla y ver morir a tus seres queridos. ¿A quien elegirías?
–Cómo… ¿Cómo te atreves a pedirme eso? No podría elegir entre ambas.
–Hay una tercera opción. Karin, mátalas.
–Nó. –Naruto lanzó el kunai que Sasuke le lanzara hacia Karín, clavándole el mismo en un brazo, Aún así, Karín podía exterminar su vida, saltando entonces con un cuchillo en mano. La primera sería Tsunade, y empuñando el cuchillo...
–No lo permitiré.
Suigetsu, que había tomado a Karín por el pie la lanzó contra el suelo violentamente, sacándola de conciencia. Tomó varios Kunais de su equipo y los lanzó hacia las cuerdas de las prisioneras. Las tres cayeron al suelo apenas de pie, cansadas por la absorción de chacra a la que fueron expuestas.
–¡Tu no eres Suigetsu!
–Ni tampoco siento simpatía por ti. –una nube de polvo reveló detrás de la imagen de Suigetsu a una de sus prisioneras. Ino estaba tras la mascara de Suigetsu, mientras que en el cuerpo de Ino se mostró a Naruto.
–Pero. –Sasuke viró su atención, descubriendo en el papel de Naruto un clon de barro, capaz de recibir daño y ocultar bolsas de sangre falsa. Luego miró a Jugo, que desaparecía en una nube de polvo, mostrando la naturaleza de un clon de sombra. –Desgraciado. ¿Qué le has hecho a mi equipo?
–Me encargué de ellos. –Naruto seguía investido en la capa de Akatsuki. Por instantes le agradaba usar esos colores, pero el pasado de esta organización le causaba escozor. –están presos en Konoha. Y sigues tú.
Sasuke comenzó a elevar su energía, preparándose para la pelea. En Naruto, vestido de negro con nubes rojas, veía el rostro de su hermano, el responsable de que todo este circulo comenzara. Por ello, lo primero que hizo antes que nada, fue cerrar sus ojos.
–Hum, veo que muestras nuevamente tu talento como shinobi. ¿Tratas de superarme?
–Defiendo a los que me importan. –Naruto colocó sus manos en su espalda, tomando de entre las ropas de Ino un instrumento que funcionaría para pelear. –Proteger a tus seres queridos es un moti…
Un hilo de sangre brotó de los ojos de Sasuke, alarmando a quienes reunidos alrededor de Naruto se encontraban en peligro. Sasuke abrió ambos ojos, activando el fuego negro que arde por siete días.
–¡Amateratsu!
–Fuka Hoin. –Naruto sacó un pergamino de sellado, donde logró atrapar el fuego negro. Como siempre, Sasuke se debilitó después de usar el Mangekyo, abriéndole las puertas a Naruto para actuar. Ese tiempo lo aprovechó para dirigirse a Ino, Sakura y Tsunade. –Si intentan salir, es posible que haya esbirros de Sasuke. –Uniendo sus manos multiplicó su imagen cuatro veces. –Lo mejor es que se resguarden de esto.
Los clones comenzaron a correr hacia Sasuke, recordando un clásico del manual de supervivencia de Naruto. El primero le asestó un puñetazo al rostro que derrumbó a Sasuke, otro comenzó a darle un nuevo golpe, que lanzó a Sasuke por los aires. Los últimos dos se deslizaron por debajo del Uchiha desviando su caída elevándolo en el aire. Al final, el Naruto real elevó la pierna con deseos de rematar a Sasuke. Este último movimiento no logró su objetivo. Un estallido eléctrico expulsó al rubio suficiente fuerza para azotar a Naruto y sus replicas con el muro. Como defensa, Ino usó un jutsu de defensa haciendo crecer una muralla de bambú, suficientemente resistente para defenderlas de momento. Ellas podían ver lo que acontecía por medio de una ligera apertura entre los tallos.
El último Uchiha sacó su espada cubriéndola de electricidad, embistiendo contra el Naruto real. Este apenas logró ver lo cerca que estaba Sasuke, siendo clavado de lado a lado en el muro.
–Si tanto te interesa la aldea que nos dio origen, ¿cómo es que les dejaste desprotegidos cuando más te necesitan? Por tu culpa fue destruida la última vez. Akatsuki seguirá buscando el kyubi. Si estas en esa aldea, solo les causaras problemas, y sufrirán las consecuencias de la interferencia del cuarto Hokage, al encerrar a esa bestia dentro de ti. Yo puedo remediar la destrucción crónica de tu aldea. Solo pido tu vida a cambio de la de ellos. Eso es lo que siempre has hecho, ¿no es así? –Naruto comenzaba a perder el conocimiento. –Eres un idiota. Venir aquí solo sin ningún plan en especial. Así has sido siempre. –Sasuke desvió la mirada observando a Sakura e Ino detrás de la muralla de bambú. –Sakura será una buena concubina. Tengo planes para las dos, una vez que les faltes a la aldea y a las dos, no habrá nada que me detenga. Muere, Naru…
–¿Cómo te atreves? –Naruto le tomó el cuello, ardiendo de energía roja. La carne que atravesó la espada comenzó a sanar a gran velocidad, encarnándose alrededor de la hoja de metal. –¡¿Cómo te atreves a declarar semejante atrocidad? –Los bigotes de Naruto comenzaron a formar un rostro canino (o sea, el del zorro), y las garras se clavaron en la piel del Uchiha. –No permitiré siquiera que toques un solo cabello de ninguno de los aldeanos de Konoha. En especial protegeré a ellas tres. Por que las tres son la familia que me queda. Algo que aún conservo, muy diferente a ti.
Las marcas de maldición rodearon el cuerpo de Sasuke, activando de manera adicional su mangekyo una vez estuvo completada.
–Será interesante. El jinchuriki más poderos contra el ultimo del clan Uchiha.
Al ver a Sasuke lleno de ira, no le era posible siquiera dirigir una mirada. Era pena, la pena existente de ver a un amigo sediento de sangre.
–Te fallé, Sasuke. –Pensó Naruto. –Si te hubiese ganado la primera batalla en el valle del fin, no habrías desarrollado esa maldita sed de sangre. Perdóname, amigo. Perdóname.
Sasuke extrajo de golpe la espada del cuerpo de Naruto, tratando de cortarle el cuello de un tajo. No así, la oportuna sustitución por el clon de barro que seguía desmoronándose fue la ruta de escape elegida por el jinchuriki. Fuera del peligro comenzó a concentrar chacra suficiente para activar un Jutsu de su maestro Jiraiya: Dotón, Yumi Numa. Sasuke comenzó a descender, siendo tragado por el suelo hasta llegar a la altura del cuello.
–Naruto, has aprendido nuevos trucos.
–Este es uno de ellos. Cho shinka.
Al escuchar el jutsu, Ino quedó petrificada. Ese genjutsu era uno de sus habilidades. Más aún, Naruto solo lo había visto una sola vez en el tiempo que le conociere. El origen era de parte de la familia Yamanaka, y el que él pudiera usarlo mostraba que Inoichi, su padre, le hubiese confiado el secreto de esa técnica.
Sasuke se vio rodeado por un universo diferente de color azul pastel. Una manada de mariposas (dios me perdone si usé mal el termino usado para "plétora inmensa de mariposas") rodeaba al Uchiha. De un remolino e hojas salió Naruto con un kunai del cual pendía un pergamino explosivo.
–Esta será la última oportunidad, Sasuke. Por favor, renuncia a tu deseo de venganza.
–Fue Konoha el responsable de mi soledad. El asesinato de mi familia es consecuencia de su poder, e Itachi el responsable de ese genocidio. Cuando salga de aquí…
–No espero que salgar de aquí. –Naruto arrojó el kunai clavándolo en el suelo. –Adiós, Sasuke.
De pronto las mariposas se convirtieron en pequeños pergaminos explosivos. Para proteger a todas de la explosión, Naruto usó su característico jutsu multiclones de sombras, formándolos en una muralla de clones que protegía a Naruto y a las demás de la enorme explosión que se suscitó en el salón del castillo. Al despejarse el humo, en el pantano de fango estaba una figura carbonizada, piel quemada que fue desmoronándose.
–Piel de serpiente. –Dijo Naruto armándose con las manoplas cuchillas. Comenzó a buscarlo por todo el recinto, escuchando el chillido de un millar de aves. Elevó entonces la mirada, para darse cuenta de lo cerca que estaba Sasuke de impactarlo con un chidory. Apenas logró esquivarlo, pero una patada le lanzó por los aires. Antes de tocar el suelo, una descarga de electricidad se desprendió de Sasuke.
–¡Chidory Nagashi!
Naruto comenzó a correr de las descargas, esquivando las que podía y defendiéndose con clones de sombra de los que estuvieron a punto de tocarlo. Al verse acorralado volvió a usar la barrera de sombras que les protegiera anteriormente. Cuando estas explotaron, el salón se llenó de humo. Sasuke comenzó a buscar entre las brumas el naranja que caracterizaba a Naruto. Pronto la nube se fue acrecentando, oscureciendo completamente el salón. Ese no era humo, sino cenizas las que cubrian a Sasuke. Cenizas que salían de la boca de Naruto, en otro de los jutsus secretos del equipo ISC, especialmente de Asuma Sarutobi.
–Katón: Haisekisho.
Una chispa encendió las cenizas y una explosión más se hizo notar, esta vez logrando el objetivo de dañar a Sasuke.
–Maldito seas… –Sasuke tenía una de las piernas con quemaduras de segundo grado. Esta vez, Karin no podría curarlo, pues ella se encontraba aún inconsciente, y peor aún, Tsunade había usado las mismas cuerdas que usara para apresarlas anteriormente. –Estilo de fuego. Te atreves a usar el estilo natural de un Uchiha. Fuego contra fuego. –La secuencia de sellos ne-tora-inu-ushi-usagi-tora anunciaba un jutsu característico de los Uchiha: –Katon: Hōsenka no jutsu.
–Suiton: Suijinheki.
Una barrera de agua apareció en el salón, logrando defender a Naruto de la técnica de fuego producida por Sasuke, quien ya preparaba una nueva táctica.
–Katón: Gōryūka no jutsu.
Varios dragones de fuego fueron lanzados, siendo esquivados con éxito por Naruto. Aquí fue cuando sacó de entre la manga una sorpresa para Sasuke.
–Yoton: Jikai no Jutsu.
Naruto poseía la habilidad de usar tecnicas de estilo lava, revelando una maestra de su pasado, cuando viajaba a través del imperio en busca de la forma de traer a Sasuke de regreso. Toda esa experiencia extra hacía del zorro incandescente un shinobi de peligro, que ahora había desarrollado su propio kekkei genkai: Yoton no Jutsu.
Naruto lanzó lava de su boca, combinando energía de tierra y fuego. Sasuke logró evadirlo, pero la sorpresa de ver a Naruto usando estilo de lava le hizo estremecerse.
–Tu…
–Lo preparaba para ti. Mi Lady Gondaime Mizukage me há hecho El regalo de darme parte de su sabiduría, desarrollando así mi propio kekkei Genkai. No obstante, hay más para ti. –El sello manual Uma activó la defensa de Sasuke. –Como sabes, soy naturalmente un shinobi de viento. Manejo además el rayo, el fuego, la tierra y el agua. Lo que me permite usar dos kekkei genkai más. –Naruto concentró energía en su boca, expulsandola como vapor ardiente. –Futton: Komu no jutsu.
Ese vapor no era más que la niebla corrosiva que usaba Mei Terumi para derretir defensas, tales como el susano de Sasuke o una barrera de piedra. Sin embargo, que Naruto la usara para derretir a Sasuke solo indicaba que esta pelea iba enserio.
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Pauso el capítulo en este sitio, prometiendo sorpresas para el otro. Añadir el kekkei genkai de Mei Terumi, lady Gondaime Mizukage, fue algo que quise agregar. Naruto ha estado viajando y aprendiendo de los mejores shinobis. Desarrollando su estilo de viento y aprendiendo algunos nuevos. De su maestro Jiraiya, así como de los sapos del monte Myobokuzan, pudo haber aprendido y desarrollado el estilo tierra, fuego y agua, y de Killer bee aprendiese el estilo del rayo. Sabiendo que Mei Terumi usa solamente Agua, fuego y tierra por lo que ella dice poder manejar dos Kekkei Genkai, Naruto tiene además Viento y Rayo, elevando sus posibilidades de manejar también el… bueno, eso para la próxima.
Despreocuparse todos aquellos que dejaron reviews por evitar la maldición del periquito. En invierno las aves han emigrado ya, y para navidad lo único que le he pedido al niñito dios (santo de mi predilección en Guadalajara, Jalisco) es que la mayoría de los que leen esta obra dejen una opinión para mejorar mi forma de ser y curar mi baja autoestima mellada desde que el periquito partió sin pagarme lo que debía.
Mi autoestima depende de aquel que no de dio frlojera leer hasta este punto y que deseea comentar algo. Hasta la proxima, feliz navidad, Feliz Hanuka (en caso de que algún lector lo celebre en lugar de la navidad), y que sus deseos se cumplan esta temporada. Nos vemos antes de terminar el año.
