Perdon por tardarme, tenía demasiados trabajos finales:S

Muchas Gracias a: Serena Princesita Hale, .Chan, Giselle Lestrange, Adrit126, Charlotte Weasley(Que bueno que te guste!:D), a los que me han agregado en sus favoritos y alertas y obviamente a todos los que me leen(:

Los personajes y lugares fueron creados por J.K Rowling, yo solo cambio la historia(:

A LEER!:D


Mi lugar favorito.

Desperté con el molesto cantar de los pájaros y con la luz del sol, colándose por mi ventana, cayendo en mi rostro, ¡exactamente en mis ojos! Me había dormido tarde, por culpa de la maldita sabelotodo. Había decidido ir a buscarla, por todo el castillo, pero ella había escogido ese preciso momento para desaparecer y nunca regresar.

-¡Soy patético!- me dije a mi mismo. Me levante de la cama y me di un estirón, había amanecido mejor que ayer. Me miré en el espejo y me sorprendí al ver, que mi reflejo estaba mucho mejor, de echo, estaba en perfectas condiciones para ser admirado el día de hoy, como era de costumbre. Giré la llave de la regadera y comencé a desvestirme. Después de unos minutos, entre debajo del chorro de agua y me comencé a lavar.

Salí con la toalla enrollada en la parte inferior de mi cuerpo y con el cabello escurriendo. Mi humor había mejorado desde que me vi en el espejo, "Y es que ¿Cómo puedo estar de mal humor, siendo tan perfecto?", pensé y sonreí. Tomé el uniforme y me lo puse en excelentes condiciones, como debería de ser, y me puse mi loción. Me lavé los dientes y salí de la habitación con una pequeña sonrisa en la cara. Volteaba a todos lados, viendo caras de personas que se sentían extrañadas por el buen humor que invadía mi cuerpo en esa mañana, cosa que me hizo sonreír aun más.

Al pasar el cuadro, no pude creer lo que mis ojos estaban viendo, ahí, del otro lado del retrato, estaba sentada con los brazos cruzados y con cara de pocos amigos.

-¡Vaya Granger! ¿Amaneciste de mal humor hoy o estas enojada por que aún no abren la biblioteca?-

-Malfoy, no estoy aquí para hablar de mí- dije con todo el desprecio, hacia su comentario, que pude.

-Bueno Granger, si quieres hablemos de mi- dije encogiéndome de hombros.

-¿Por que no fuiste a clases ayer?- me levanté sin dejar de cruzar los brazos.

-¿Por qué, me extrañaste Granger?- comencé a caminar con indiferencia.

-Ni un poco, Malfoy- comencé a seguirlo.

-¿Y por qué la pregunta?- me aleje un poco de ella ¡No iba a dejar que me vieran hablar con una sangre sucia!

-¡Es solo una pregunta y ya, Malfoy! Eso no significa que me importas- dijo con voz chillona.

-Pero si te importo- ¡y este que tiene en la cabeza!

-¡No Malfoy!- respiré profundo para tranquilizarme. –Necesito hablar contigo, en privado-

-Pero si ya estamos hablando Granger, y debes agradecerme que no te haya insultado-

-Si Malfoy, lo sé, pero necesito hablar contigo sobre…- me acerque a él y me paré de puntitas para alcanzar su oído. –Sobre las pociones de Snape- él se estremeció al sentirme tan cerca.

-¡¿Sobre las pociones de Snape?- comencé a reírme al ver como cambió la expresión de la cara de Granger cuando me escuchó gritar.

-¡Cállate Malfoy!- dije susurrando. Todos los que estaban en el pasillo nos miraban. –Esto es cerio-

-Estoy actuando cerio, Granger- renegué.

-Si, sobre todo por la gran sonrisota que tienes en la cara- me crucé de brazos.

-Tienes que admitir, que mi sonrisota te encanta- puse una sonrisa picara y le quiñé el ojo.

-Pues me encantará tu sonrisota, cuando Snape nos ponga un castigo-

-Por favor Granger, eso no pasará-

-¿Qué, que me encantará tu sonrisa? Eso ya lo sabía- dije subiendo los hombros.

-No Granger, lo del castigo de Snape-

-Ahhh, eso ¿Y cómo estas tan seguro?- dije desconfiada.

-Así de sencillo Granger, yo no digo nada y tú no dirás nada- me apuntó con el dedo y me amenazó con la mirada.

-¿Y cómo estaré segura de que tú no irás a acusarme con Snape?- él ya estaba comenzando a alejarse y al escucharme se detuvo y se dio la vuelta para acercarse.

-Mejor deberías preocuparte, en que TU boca…- se quedó observando mis labios. – se mantenga callada- colocó su dedo índice en mis labios. Y así duramos varios segundos, y creo que hasta minutos, viéndonos a los ojos. Hasta que reaccioné. Le di un manotazo para que quitara su dedo de mis labios. El solo se limitó a sonreír de medio lado, se giró y se alejó con toda su elegancia. Cuando lo vi desaparecer mis manos se movieron automáticamente hacia mis labios, y no se por que razón, mis labios estaban extremadamente calientes.

Me quedé ahí, sin moverme, hasta que alguien me empujó y caí al suelo de rodillas.

-¡¿Por qué no te fijas?- dije desde el piso.

-Granger, Granger, Granger. Pero si tú eres la que no se fija. Que no ves que estas en propiedad Slytherin. No es conveniente para una Gryffindor y mucho menos conveniente para una sangre sucia como tú, estar en nuestra propiedad- dijo Pansy Parkinson con sus manos en la cintura.

-Los pasillos no son propiedad de nadie, Parkinson- me levante y me enfrente a ella.

-Sabes qué Granger…- no esperó a que contestara. -no te pregunté- se encogió de hombros y giró moviendo su cabello con exagerada "sensualidad" y se fue caminando de la misma manera. Le hice una mueca y me di la vuelta para irme al gran comedor.

Después de dar como cinco vueltas, no llegaba a donde quería llegar, no quería admitirlo pero, ¡Estaba perdida! No podía ubicarme, caminaba y caminaba sin llegar a ningún lugar.

-Esa estatua la he visto como diez veces- me dije desesperada.

-Y la seguirás viendo si sigues dando vueltas Granger- se escuchó desde una esquina oscura.

-¿Quién eres?- dije exaltada por la inesperada voz.

-Pues yo…- un chico moreno salió de la oscuridad. –Blaise Zabini-

-Ah eres tú- dije sin importancia. -¿Qué es lo que quieres?- dije sin confiarme demasiado.

-Nada Granger, pensé que necesitarías mi ayuda-

-Pues pensaste mal Zabini, no necesito ni tu ayuda, ni la de nadie más-

-Esta bien Granger, sabía que serías demasiado orgullosa para aceptar mi ayuda- sonrío.

-Cuando la necesite, yo te aviso Zabini-

-Esta bien, pero llámame Blaise- lo ignoré y seguí caminando, después de unos minutos regresé a donde me había encontrado con Zabini.

-No creo que quieras llegar tarde a tu primera clase del día, Granger- se acercó a mí.

-¡Eso ni pensarlo!- comenzamos a caminar. - Bastante tuve con la clase de ayer- Zabini estalló en risas.

-¡Había olvidado el accidente de ayer!- comencé a apresurar el paso, no me pareció gracioso en absoluto. –Espera Granger- se puso a un lado de mí y me siguió el paso. –Lamento eso, tengo una risa fácil-

-Si, ya lo noté- rodee los ojos.

-Y… ¿A dónde vas Granger?- rompió el pequeño silencio que se había producido.

-Zabini…-

-Blaise- me interrumpió.

-Como sea…- aventé manotazos al aire. -¿Qué es lo que quieres?- dije directo al punto.

-Ayudarte Granger, no se por que sospecho que nos llevaremos – me miró de pies a cabeza, sin disimular la mirada, y me sentí extremadamente incomoda.

-Si tú lo dices- hice una mueca de asco.

-¿Qué clase tienes?- insistió.

-Transformaciones-

-Mmm… ya casi llegamos-

-Sabes, creo que ya se donde estoy, desde aquí yo puedo sola-

-¿Estas segura?-

-Segurísima… Blaise-

-Bien… entonces nos vemos luego, Hermione- me guiñó el ojo, ¿¡y me llamó Hermione! Pero a este que le pasa. Le di la espalda y caminé hacia el aula.

Cuando llegué, el aula ya estaba un poco llena, tome asiento con Neville y esperé a que empezara la clase. Unos minutos después de que la clase diera inicio, llegaron Harry y Ron con la respiración agitada. Pasaron al aula y voltearon a todos lados hasta que me vieron y pusieron una cara de alivio. Al terminar la clase, me esperaron afuera, y en cuanto salí de la puerta del salón, me atacaron con preguntas.

-¿En dónde estabas Hermione?-

-¿Qué fue lo que hiciste en la mañana?-

-¿Por qué no fuiste a desayunar?-

-¿Aun estas enojada conmigo?-

-¿No piensas contestar?-

-Si me dejaran, les contestara con mucho gusto-

-Pues adelante- dijeron al unisonó.

-¿Cuál fue la primera pregunta? ¡A si! Fui a hablar con Malfoy sobre el asunto que ustedes ya saben, y creo que con eso ya conteste todas las preguntas- dije satisfecha.

-¿Te hizo daño Malfoy?- dijo Ron con el rostro endurecido.

-No, todo esta bien-

-¿Y por qué tardaste tanto?- esta vez fue Harry, con la misma expresión de Ron.

-Me perdí, di como diez vueltas en donde mismo sin llegar a ninguna parte-

-Si tú lo dices- dijo Harry tranquilizándose.

-¿Y qué tuviste que hacerle para que no le dijera nada a Snape? Seguro usaste un hechizo muy efectivo- Ron le dio un codazo y le guiñó el ojo a Harry y los dos se rieron diabólicamente.

-No necesité nada de eso. Fue muy sencillo-

-¿Sencillo?- dijo Harry borrando su sonrisa de la cara.

-Harry, creo que fue Malfoy el que utilizó un hechizo efectivo en Hermione- los dos me miraron con los ojos muy abiertos.

-¡Claro que no!- dije enojada. –Es solo que, Malfoy estaba muy extraño esta mañana. Creo que estaba de buen humor.- dije dudosa.

-¿Malfoy de buen humor?- inmediatamente soltaron una carcajada. Unos segundos después, no pude evitar unirme a las risas. Y es que decir que Malfoy estaba de buen humor, se sentía extraño. Malfoy es de los típicos sujetos que son jóvenes pero tienen a un anciano dentro de ellos.

Caminamos a nuestra siguiente clase. Y así pasamos todas las clases, riendo. Ya había perdonado a Ron, tengo que aceptar que él no es nada prudente y esta vez, fue una probadita de lo que vendrá después. Fuimos al gran comedor y seguimos platicando.

-Yo me retiro- dije levantándome de mi silla.

-¿Y a dónde vas?- dijo Harry extrañado.

-Tengo ganas de ir a leer-

-¿Y tú cuando no tienes ganas para leer, Hermione Granger?- dijo Ginny que acababa de llegar.

-¡Por favor! No es para tanto- se comenzaron a intercambiar miradas y me sentí incomoda. –Bueno, yo me voy, nos vemos en la sala común- me levanté de la mesa y salí del gran comedor.

oooOooo

En todo el día me la pase de clase en clase, mi buen humor no se había ido. No entiendo cómo es que me puedo sentir tan feliz. Llegué a mi habitación con un Blaise confundido detrás de mí.

-¿Y a ti que te pasa?- dijo Blaise fastidiado.

-Nada Blaise- dije sin buscar una excusa o tratar de explicarle, por que la verdad no tenía ni idea de lo que ocasionaba mi buen humor. Tal vez fue que se me haya quitado lo enfermo tan rápido.

-¿Y por qué estas así? Me estas asustando- se sentó en mi cama sin dejar de verme con una cara de confusión. Yo me recargué en el respaldo del sillón que seguía acomodado frente a mi ventana.

-No lo sé Blaise- aun no daba ninguna explicación. Miré hacia la ventana y la vi, en perfectas condiciones para ser molestada.

-Entonces… ¡A dónde vas!- salí por la puerta sin dirigirle ninguna palabra a Blaise. Se quedó confundido y sentado en mi cama. –Y ahora qué te pasa Draco- dijo en un susurro para sí mismo.

oooOooo

Estaba sentada en las raíces de un árbol, muy cómodo por cierto, fingiendo que seguía una lectura, pero la verdad es que disfrutaba tanto del paisaje del lago, que podía durar horas aquí sentada, viendo como el viento hacia que el agua se moviera suavemente, creando sonidos de paz y armonía. Sin pensarlo dos veces, este lugar era mi favorito, además de la biblioteca, claro. Seguramente en ninguna parte del mundo hay un lugar igual a este.

-Aaaahhh- solté un suspiro y me recargué en el libro. Este espacio era el único que podía tranquilizarme y…

-Pensando en mí Granger- una voz bastante masculina me sacó de mis pensamientos. Cerré mi libro como reflejo de mi susto y me paré para enfrentarme con aquel que me había despertado de un sueño que apenas estaba comenzando.

-¿Qué haces aquí, Malfoy?- al verlo, le quité la importancia al asunto y volví a sentarme dándole la espalda.

-Te hago compañía Granger, ¿Qué no te das cuenta?- dijo como si fuera obvio. Se sentó a un lado de mí.

-Yo no necesito de tu compañía, Malfoy- Me levanté y me senté en un lugar más lejano a él. Aun no olvidaba los "accidentes" que había tenido con Malfoy, y no pensaba repetirlos.

-Yo sé que si la quieres Granger- se levantó y se sentó a un lado de mí, esta vez más cerca.

-¡Ja! No me hagas reir.- me levanté y me senté donde estaba sentada antes. -¿Qué te hace pensar eso?-

-Yo ya sé toda la verdad Granger- se levantó y se sentó a un lado de mí, de nuevo. Lo miré confundida.

-¿Y cuál es esa verdad Malfoy?- tenía demasiada curiosidad por saber, lo que se suponía, era mi "verdad". Se encogió de hombros antes de contestar.

-Que tú me amas Granger, es obvio- ¡¿Qué? Me volví a levantar.

-¡Ya quisieras Malfoy!- dije riéndome y dejándome caer en frente de él.

-La verdad sí Granger- se levantó, se dejó caer a un lado de mí y me sonrió.

Me quedé callada, perdida en sus ojos y en mis pensamientos. "¿Qué fue lo que acaba de decir?" "No seas tonta Hermione, a este no le creas nada" "¡Esta mintiendo!" "¿Y si dice la verdad?" dijo una voz más baja. Parpadeé varias veces y me levanté.

-Eres muy gracioso Malfoy- dije un poco cortante. Me volví a cambiar de lugar.

-Lo sé- se levantó y por no se cuanta vez en este rato, se volvió a sentar a un lado de mí.

-¡Podrías dejar de sentarte a un lado de mí!- me levanté, esta vez sin sentarme y me recargué en el árbol con los brazos cruzados. Se levantó y metió sus manos en los bolsillos del pantalón y caminó galante hacia mí. Se recargó con un hombro, a un lado de mí.

-Nop- dijo fácilmente.

-¿Qué es lo que quieres?- dije dándome por vencida.

-Mmm… déjame pensar- miró hacia arriba y se puso el dedo índice en la barbilla. –Es a ti, Granger-

-Malfoy, no es gracioso, ya déjame en paz, ¡por favor!- ¡se lo estoy pidiendo por favor!

-No quiero Granger- ¡Agh!

-¡Malfoy! Yo estaba aquí primero- dije como una pequeña niña.

-¡Ja ja ja!- soltó una carcajada. Yo no aguanté más, tomé mi libro y comencé a caminar, decidida a irme lo más rápido posible de ahí.

Ya no se escuchaban las carcajadas de Malfoy, no tenía idea si era porque ya estaba lejos de ahí o porque Malfoy se había callado. De repente, algo jaló mi libro que tenía debajo de mi brazo.

-¿Qué es lo que lees Granger?- dijo Malfoy viendo la portada del libro.

-¡Devuélvemelo!-

-Solo lo estoy viendo-

-¡No quiero que lo veas, quiero que me lo des!-

-Yo también quiero muchas cosas Granger, pero…- se detuvo un momento- Espera, ¡yo si tengo lo que quiero! Mal por ti Granger- dijo sonriendo.

-¡Dámelo Malfoy!- se echó a correr.

-¡Ven por el Granger!- claro que no correré por un libro. Malfoy ya estaba a una muy larga distancia, se paró al ver que yo no lo estaba siguiendo. Se quedó esperando a que reaccionara y fuera por el libro, pero al ver que no movía ni un musculo, su cara cambió a una mueca diabólica y perversa. Levantó el libro para asegurarse de que lo podía ver y, esta vez con una enorme sonrisa, le arrancó una hoja.

-¡Eso si que no!- caminé furiosa hacia donde estaba Malfoy. -¡Dámelo Malfoy!- esta vez lo dije más furiosa.

-Ven por el- se sentó con las piernas cruzadas y se recargó en su mano. – Te estoy esperando Granger- al llegar me paré en frente de él y le extendí una mano.

-Dámelo- dije con seriedad.

-No- se dejó caer de espaldas con el libro pegado al pecho.

-Sabes qué Malfoy, has lo que quieras- me di la vuelta y me fui. Sin mirar atrás.

Ya comenzaba a oscurecer y tenía que hacer mis deberes, no iba a tener tiempo para ir a cenar, así que pase por la cocina y pedí que me dieran algo de cenar. Con los múltiples platillos de comida, que llevaba en una charola, entré a mi habitación despidiéndome de Ron y Harry y tratando de esconder un poco mi charola. Comencé a comer un poco rápido para tener tiempo para los deberes.

Al terminar de comer, saqué todo lo necesario para hacer mis trabajos. Comencé a escribir en un pergamino, los ingredientes de una poción cuando unos golpecitos en mi ventana me interrumpieron. Extrañada de aquel sonido, abrí la ventana y me encontré con una lechuza, muy bien cuidada, que tenía entre sus garras el libro que Malfoy me había quitado hace unas pocas horas. Tomé el libro, acaricié a la lechuza y se fue volando. Cerré la ventana y abrí el libro para asegurarme que no le había arrancado otra hoja o lo había rayado y cualquier otra cosa mala que se le pudiera hacer a un libro. Al hojearlo, cayó una nota al suelo, la levanté y leí lo que tenía escrito.

Granger:

Lo siento.


Gracias por leerme!:D

Espero que les haya gustado;)

P.D: No olviden poner sus comentarios, en verdad que son necesarios!D:

La ChancludaM