The powerpuff girls no me pertenece.


Día tres

-¿Y cuál es tu parte favorita? ¡No me digas, yo adivinaré! Es cuando Elisa se irá a otra ciudad en tren para olvidarse de su pasado, y entonces llega Frank para detenerla y entonces…

-¡Por favor, ya para! –Boomer, que ya le comenzaban a salir tics en las sienes, calló de una vez por todas a la heroína parlanchina. Pero claro, para no sonar tan grosero, utilizó la palabra "Por favor"- ¿Qué acaso no me oyes? ¡No me gustan las telenovelas!

Ella le miró con confusión.

-Pero si tú repetías las escenas tan iguales…

-Coincidencias. –No. No era ninguna coincidencia, y jamás lo admitiría. De por sí sentía mucha vergüenza de que la llorona le pillara y desde entonces decidió tomar su actitud normal para que no sospechara nada - No tengo idea de quien es Elisa, y tampoco sé quién es Frank, deja de preguntarme. – Habló colocándole a un Fuzzy herido una cinta adhesiva en la boca. Bubbles hizo un puchero decepcionada. Estaba emocionada pensando que el rubio compartía el mismo gusto por esa novela.

De nuevo los dos se encontraban en esa casa en el bosque para buscar pistas. Bubbles se opuso ante la brutalidad del chico para entrar al hogar de Fuzzy, pero ese Boomer era muy terco, y cuando la rubia le contó su idea de pedirle amablemente al monstruo rosado inspeccionar dentro de su hogar, el ojiazul puso los ojos en blanco y no lo pensó por segunda vez para hacer un gran hoyo en la pared y someter a golpes al villano peludo hasta dejarlo inmóvil en 5 segundos, ignorando por completo la propuesta de la chica.

Y en lo que Boomer se encargaba de atar al villano, la azulita comenzó a hablar de la dichosa novela para eliminar ese silencio entre ambos.

-¡Ya está! –Celebró orgulloso viendo al pobre rosado atado perfectamente con una cuerda. El monstruo del bosque ya no les miró furioso, si no, más bien aterrado.

La azul se entristeció un poco por sus ojos y sintió lastima.

-No te preocupes Fuzzy, una vez que terminemos con lo que tenemos que hacer, te soltaremos. –Quiso animar la rubia. El chico a su lado le miró con rareza, y después acercó sus ojos, amenazador hacia Fuzzy.

-Y cuidado con decir algo de que estuvimos aquí, porque te prometo que volveré y no estaré solo.- La rubia se sorprendió por segunda vez de volver a escuchar ese tono escalofriante que desconocía de él. Sonó idéntico como aquella vez que le rapto y la trajo al mismo lugar. –Sabes a que me refiero ¿No?

Fuzzy , como pudo asintió con la cabeza. Él le sonrió ahora de forma diferente, como aquel que le sonríe a un amigo. La niña rodó los ojos. Típico de su contraparte ser tan bipolar.

-Bien~ Que bueno que puedas entenderlo. –Con eso, tomó a la rubia del brazo y haló levemente para hacerla caminar y alejarse del monstruo.

Sabían que era arriesgado ir hacía allí juntos, ya que Fuzzy podría aprovecharse de eso y divulgar que ellos estuvieron allí. Quien sabe, hasta podrían inventar que ambos llegaron como una pareja y que ahora Bubbles era una villana y trabajaban juntos en crímenes.

Boomer sabía que el rosado no diría nada, ya se lo advirtió y hacerlo no le convenía absolutamente nada, si es que el gigantón no quería que le quitaran más dientes o que le deformaran el rostro.

Los dos ahora comenzaron a buscar por todas partes de donde fue tomada la fotografía. Sabían que aquella había sido tomada por fuera, así que guiándose con la fotografía que llevó Bubbles –Que por cierto para ambos era incomodo verla sin tener que sonrojarse— lograron descubrir de que Angulo logró salir esa toma.

Quitaron un mueble, donde atrás había un hueco escondido. Dedujeron que por allí pusieron el lente de la cámara y lograron la toma. Pero… ¿Por qué había un mueble cubriendo el pequeño hoyo?

Los dos dirigieron sus miradas furiosas hacia Fuzzy, y este entrecerró los ojos bastante asustado.

-¡Maldito! ¡Tú lo hiciste! –Bramó el rrb intentando acercarse a Fuzzy con ira, si no es porque la pequeña Bubbles ponía de su fuerza para impedirlo abrazándolo con fuerza de la cintura. Le era muy difícil ya que este con una de sus manos intentaba apartarla para que le dejase ir.

-¡Detente, detente! ¡Boomer! –Pedía ella- Lo siento… -Se disculpó y a continuación metió su pie entre los pies del rrb logrando hacer que se tropezara y cayera, y ella sobre él. En el suelo le fue más fácil inmovilizar al atolondrado rubio aprisionando con fuerza sus muñecas tras su espalda y ella sentada enzima.

El niño boca abajo, comenzó a patalear desesperado. Ella evitó reírse por la manera tan graciosa de rezongar, como esos niños que hacen escenas solo porque no les compran un caramelo.

-¿Qué haces? ¡Suéltame, suéltame!

-¡No voy a soltarte hasta que te calmes!

-¡Pero es que el…!

-El agujero no prueba mucho, Boomer. ¡Para de moverte!- Pidió la chica que ya comenzaba a serle difícil sostenerlo. El niño entre gruñidos obedeció y solo quedó tirado sin hacer movimiento.

-Bien, ya paré, ahora quítate que no eres una ligera plumita.

La chica ni caso le hizo al insulto, solo se quitó lentamente de enzima y clavó su mirada sobre él, por si intentaba volver a dirigirse con furia al otro. Camino de reversa hasta fuzzy, para poder vigilar al chico, que aún seguía en el suelo de igual forma clavando su mirada molesta en ella.

-¡No haré nada! Deja de verme.

Ella asintió no muy convencida y entonces se giró hasta el monstruo rosa para quitarle la venda de la boca. Fuzzy se encogió poquito, temeroso de que esa mano que se acercaba fuera para propinarle una golpiza. Con ella nunca sabía que podría pasar, ya había ocasiones que le dedicaba una radiante sonrisa y al segundo siguiente le había dado un fuerte puñetazo en el rostro.

Pero para su alivio, solo le quitó la venda.

-Escucha, haznos las cosas más fáciles ¿Sí? –Pidió amablemente, pero el villano no pudo evitar tener miedo. Como se dijo antes, con ella nunca se sabía cuándo daría el golpe- ¿Por qué hay un hoyo allí, y por qué esta oculta tras un mueble?

Fuzzy tardó un poco en responder, pero mirando la mirada colérica del rubio detrás de la niña, decidió hablar.

-¡Yo sdolo difparé mi esdcopeta a una rata que sde atrevió a meterdse en mi propiedad! –Explicó alarmado. Los otros dos lo miraron confusos por el raro acento del villano, aunque poco después notaron que se debía a la falta de dientes que le sacó Boomer. La chica fulminó al niño y él se encogió de hombros divertido.- Por esdo es el hoyo… Me da peredza repararlo, asdí que coloqué un mueble para que no sde notara… ¡Esd la verdad!

(Nta: "Yo solo disparé mi escopeta a una rata que se atrevió a meterse en mi propiedad. Por eso es el hoyo, me da pereza repararlo, así que coloqué un mueble para que no se notara" Por si no entendieron a Fuzzy ^^u)

Boomer frunció el entrecejo, pero Bubbles solo analizó la mirada del peludo rosa.

-Él dice la verdad –Anotó tranquila.

-¿¡Qué!? ¿Así de fácil vas a creer?

-No creo que haya sido planeado Boomer, pues él no sabía que llegarías a irrumpir su casa esa noche.-Explicó posicionando sus manos en la cadera y mirarle reprobatoriamente. El hizo un leve puchero molesto, pero tenía razón- Además, estábamos tan concentrados en matarnos que no nos dimos cuenta de ese agujero, y para ese momento el mueble no estaba allí aun, o eso creo.

Y era verdad, el mueble tenía apenas 2 días de haber sido robado.

-Entonces volvemos a lo mismo… ¡No tenemos nada! –Él, que levitó para alcanzar el sofá, se dejó caer sin ánimos sobre este. Él mismo sofá donde estuvo sentado el día que raptó a la pequeña.

-¿No recuerdas algo más, Fuzzy?

El negó. Era lógico, pues estaba inconsciente cuando todo sucedió.

Bubbles desató al villano y él aunque tenía todas las ganas de golpearlos por haberse metido en su propiedad, se abstuvo de hacerlo, pues sabía que perdería contra esos dos. Solo los dejó ir, con mucho coraje.

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Boomer Pov.

-¡Cake! –Grité otra vez viendo a mí alrededor en busca de mi felino.

¡Maldición! ¿Dónde estaba? Solo me distraje por un momento y cuando menos me di cuenta el ya no estaba conmigo. Tal vez miró una paloma o un ratón y corrió para perseguirlo cuando no me di cuenta.

Creí que volvería pronto, pues él no es de alejarse mucho de mí, me sigue a todas partes. Ya habían pasado 20 minutos y el no volvía, así que decidí buscarlo aprovechando que aún había sol, pero en unas pocas horas obscurecería.

He de admitir que soy algo distraído. Bueno… bastante distraído.

Todo ha sido culpa de ella, ¡por andar recordándola perdí a mi gato y ahora corría como loco para encontrarlo!

-¡Cake! ¿Dónde estás? –Repetí buscando entre todos los arbustos y árboles del bosquecillo, pero llegó el momento en el que llegué fuera de él, entrando al parque de saltadilla con toda la sociedad. Hice una mueca, pero no me importó y seguí a pesar de saber que las personas al verme harían un escándalo.

Me valía una mierda, de todas formar atacaría a todo imbécil que se cruzara en mi camino.

Y fue así como pasó, pues un par de adolescentes que paseaban por allí con las manos entrelazadas notaron mi presencia, y al verme no dudaron en correr con todo lo que daban sus pies.

Pero no solo ellos fueron quienes me notaron, y todos en menos de 5 segundos abandonaron el parque, dejándolo sin muchas personas. Para mi eso estaba perfecto, así sería mas fácil encontrar a Cake.

Mi mirada se paseó por el panorama y a lo lejos pude divisar a un gato marrón jugando con una… ¿Bola de estambre? ¡Ese es mi gato!

No tarde nada en llegar hasta el, y cuando me vio corrió hacia mí con la bola de estambre en su hocico y se apegó a mi cuerpo con leves ronroneos. Yo, aunque estaba muy molesto con él por darme el susto, lo acaricie. Pero entonces mi súper oído detectó una voz que me sobresaltó y detuvo mi acción.

-Oh~ ¿Ya llegaste Johan?

Voltee hacia todos lados buscando el origen. Aquella voz era suave, pausada y con tan solo escucharla, supe perfectamente que le pertenecía a una mujer anciana. Mi ceño se frunció. No me agradan las ancianas.

En las películas y comerciales las ven como personitas amables, lindas y que preparan galletas a montones. Pero yo no las veo así. Mi perspectiva sobre esa clase de mujeres es: Pasas endemoniadas.

¿Por qué? Bueno… tuve una mala experiencia con una de esas pasitas andantes. Una anciana siempre es un blanco para los robos, y por ser una anciana, la tarea es más sencilla, pues son tan débiles que terminaran dándote todas sus pertenencias con tal de dejarlas en paz.

O eso creí yo.

Un día intenté robarle a una anciana, y todo iba muy bien… ¿Pero qué pasó? ¡La maldita tenía un mugriento bastón con el que empezó a darme con fuerza en la cabeza para defenderse! Se supone que esas mujeres son débiles, pero aquella a la que intenté robar tenía una fuerza brutal ¡No exagero! Y todavía, cuando le quite sus cosas ¡Corrió tras de mi agitando como loca su estúpido bastón!

Por obvias razones no logró alcanzarme, pero me gané un boleto más para las burlas de mis hermanos, que los muy desgraciados se encontraban allí observando el espectáculo y ni ayuda me dieron. Solo seguían allí, llorando mientras carcajeaban a mandíbula abierta.

Y he allí la razón por lo que odio a las viejas…

Pero en cambio, mi gato pareció contento de escuchar esa voz, y salió corriendo a esa dirección un poco alejado del parque, hasta meterse entre unos grandes arbustos que tapaban la vista. No iba a dejar que se alejara de nuevo, así que muy a mi pesar fui tras él.

Atravesé las ramas molesto de que una que otra me golpeara la cabeza, pero esto era muy extraño, por qué a ese arbusto no le encontraba un fin, hasta que por fin miré la luz de la salida. Una vez que salí de allí, me sacudí la cabeza quitando las hojas que se habían quedado enredadas en mi cabello, y entonces recordé a mi gato.

Miré a todos lados, viendo solamente pasto y más árboles… ¿Dónde estaba Cake?

-¡Cake! –Volví a gritarle, y para mi sorpresa escuche el maullar de mi gato… ¿y el de otros más?

-¿Eh? –Balbuce confundido, y seguí el sonido de los gatos y me sorprendí de que hubieran muchos, todos jugando o comiendo.

¿Un club de gatos tal vez?

Sentí una lamida en mi mano y al bajar la mirada encontré los verdosos ojos de cake.

-¿Qué es esto? –Murmuré, aunque sabía bien que mi gato no me respondería.

-¿Johan? ¿Dónde estás?

Mi pose relajada sufrió una transformación a una pose defensiva, y mi mirada se paseó por mí alrededor. Pude visualizar que al fondo, habían más gatos alrededor de una banca donde allí se encontraba sentada una anciana de aspecto dulce, aunque a mis ojos, me pareciera aterradora.

La anciana pareció notar mi presencia, pues posó sus azulados ojos sobre mí y me sorprendió que la mujer formara una sonrisa.

-¿Tú has encontrado a Johan? –Me preguntó esperanzada. Yo arque una ceja y no supe por qué, pero miré a todas partes confundido.

-No… -Contesté cortante. Ella soltó un suspiro.

-¿Dónde estará ese gato? –Preguntó casi para ella misma.

Yo solo me limite a tomar a mi gato en mis brazos para poder irnos, pero entonces, un gato pasó corriendo por en medio de mis pies haciéndome perder el equilibrio por un segundo.

-¡Ah!~ Allí estás Johan, has llegado justo a tiempo… -Sonrió la mujer al gato negro con franjas blancas- Y miren… ¡Tenemos un invitado! –Ahora se dirigió a mí. -¿Cuál es tu nombre, cielo?

-¿Quién es usted? -Ella sonrió y mi ceño se frunció más, incomodo por el apodo.

-Tu eres el dueño de ese gato ¿Cierto? – Yo parpadee confundido, y a la vez molesto de que no respondiera a mi pregunta, aunque… bueno, yo no le respondí primero. –Me alegra que aun quedemos amantes de los gatos. No a todas las personas les agradan los felinos; Los maltratan demasiado. Así que, cuando veo a uno solo y sin dueño, lo cuido y lo hago mío. –Sonrió con cierta melancolía, que no pude evitar hacer una ligera mueca-… Como a todos ellos.

Supe enseguida que se refería a todos los gatos a su alrededor, pero entonces caí en cuenta…

¡Esa mujer se quería robar a cake!

-Es bueno que cuide de los animales, señora, pero este es mío y no se lo daré.

Ella soltó una queda risa y volvió a mirarme con esa sonrisa dulce.

-No me lo pienso llevar. ¿Sabes? No me había dado cuenta, cielo…-Arrugué la nariz ¡No me gusta que me digan cielo!-…Pero tú tienes un parentesco a…

-¿Un Rowdyruff boy? Pues eso soy. –Ella negó, para mi sorpresa.

-Tú me recuerdas a uno de mis nietos.

-¿eh?

-¿Quieres quedarte un rato? Parece que les agradas…

Al principio no entendí muy bien a que se refería, hasta que seguí su mirada a mis costados y me encontré con una multitud de bolas peludas distintas mirándome con insistencia, incitándome a jugar con ellos.

Nunca en mi corta vida había visto a tantos gatos juntos, y no había jugado con muchos a la vez… a excepción de mi gato, pero… ¿Con tantos? Sonaba tentador.

Habían de ojos azules, grises, ojos impares, verdes, amarillos ¡Muchos ojos sobre mí!

Una sonrisa se coló en mis labios.

-¡Son tantos! ¿Cómo puede llevarlos a pasear a todos al mismo tiempo?

La anciana se encogió de hombros.

-Ellos me siguen a todas partes.

Me senté en el suelo para poder acariciarlos, y fue sorprendente como todos se dejaron venir repegandose. Inevitablemente comencé a reír por las cosquillas que me causaban los felinos.

-¡Son tan suaves! Ya imagino la cara de Bubbles si llegara a ver a…

Paré en seco.

¿Qué? ¿Bubbles? ¿Por qué de pronto pensé en Bubbles?

-¿Bubbles? Que nombre tan peculiar…-Habló la anciana con una ceja arqueada.- Jamás lo había escuchado.

Hice una mueca sin prestarle mucha atención a la anciana. Y entonces cuando comenzaba a sentirme en paz, de nuevo esa sensación asquerosa me embargó el pecho. Maldita sea… últimamente me sentía peor que cuando Brick me ordenó ganarme la confianza de la rubia para después atacarla por la espalda. Y hablando de eso, ya me estaba tardando en destruirla…

Mis manos comenzaron a temblarme.

¿Por qué? ¿Por qué me pasa esto?

Desde un inicio quise convencerme de que lo que estaba haciendo estaba mal, y es que… ¡Pensar que las cosas estaban mal, estaban más mal para mí! Desde el inicio me repetí que no debía importarme, y así continué. Ahora me sentía más del asco que nunca.

Me siento idiota. Aterrado. Frustrado. Cansado. Me siento de las peores formas de solo pensar que tarde o temprano debo atacarla.

Todo me ha funcionado, y yo sé que ahora ella confía en mí.

Las cosas eran un poco distintas. Ya no nos enfocábamos en buscar quien ha sido el causante de todo, aunque… juro que algún día lo encontrare y cuando lo haga ¡Le sacaré los malditos intestinos y lo ahorcaré con ellos!

Yo y la rubia digamos que… hemos hablado mucho. Demasiado. Aprendí mucho de ella en tan solo dos semanas y... sin darme cuenta, creo que yo también le revelé bastantes cosas de mí. En fin… sé que no debo decirlo, y no lo admitiré en público.

Creo que…

La rubia estúpida me agrada un poco… ¡Solo un poco! Aun me irrita su voz extremadamente chillona y dulzona, y… y a veces es… es muy desesperante. Como esa vez que la idiota se rio tanto de mí porque una maldita manzana me cayó en la cabeza. ¡Como quise arrojársela para que se callara!

Pero… bueno… fue algo divertido después.

Pero las cosas no deben ser divertidas para mí. No deben agradarme, y no debo pensar en el bien. Solo necesito pensar en el mal… porque para eso soy ¿No? Para hacer el mal, y punto.

-Bubbles me suena a nombre de chica.

-Usted no es de aquí ¿cierto? No tiene ni idea de quién soy yo, y no sabe quién es Bubbles.

-Estas en lo correcto, llegué hace unas horas, así que no conozco mucho de esta ciudad. –Respondió amena y pausadamente.- ¿Son muy conocidos? Bubbles… ¿Es amiga tuya? –Volvió a indagar la anciana, pero su sonrisa dulzona se borró de pronto. No la culpo, seguro miró mi cara amargada con la pregunta y se contagió. Porque sí, admito que mi cara está amargada en estos precisos momentos.

-No. No es nada de mí.

-Pero parece importante para ti. –Ella adoptó una mirada calmada y reconfortante- Lo sé, por cómo has cambiado tu actitud tan de pronto.

-No insista. No es importante para mí.

La anciana de cabellera albina volvió a sonreír, pero esta vez con un toque de nostalgia. De un momento a otro, dejó de importarme su mirada cargada de lástima. ¿Qué mierda sabía ella? Era como si con tan solo mirarme, supiera lo que yo sentía.

No me agradan las ancianas.

Tomé a mi gato y sin despedirme me di la vuelta para caminar al lado contrario de la anciana. Cuando sentí que ella iba a volver a decir algo, volé más rápido que un rayo. No quería escucharla más.

Ella no es importante para mí. No lo es. No puede serlo y jamás lo será.

No puedo retrasarme más en mis planes. Si tengo que atacarla y hundirla para siempre, será esta noche.


Día seis

-¡La banda Gangrena! Ellos andan por todas partes… pudieron aprovecharse de la situación y seguirnos…

Boomer pareció meditarlo.

-No lo sé, días antes de que saliera la noticia Butch fastidió al gordo y al enano idiota.

-Billy y Arturo.

-Sí, esos… Pero ¿No debió afectarle a Butch? No tiene sentido que me intentaran hundir a mí.

-Recuerda que no solo te hundieron a ti- Recordó Bubbles con una mueca melancólica- He peleado contra ellos muchas veces, pero en los últimos días antes de la noticia, no. Así que creo que tampoco fueron ellos…

-Volvemos a lo mismo. No lo sabremos hasta no sacárselos. –El rubio se levantó con una curva maliciosa en sus labios, que expresaba su ansía por querer tener a uno de la banda entre sus manos, y no de una manera amigable- Vayamos hasta ellos y…

-No, espera… Tal vez no fue un enemigo nuestro quien lo haya hecho.

-¿Entonces lo hizo cualquier persona? –La niña se encogió de hombros.

-Piénsalo, hay personas que ganan dinero mandando esa clase fotografías. Quizá… una persona desamparada necesitaba el dinero y…

-¡No vengas con tu lastima, rubita! Tal vez lo que dices sea verdad. Quien lo hizo pudo haberlo hecho por dinero porque lo necesitaba, pero al final te afectó a ti. No…Te perjudico a ti y a mí. ¿Crees que esa persona arreglará todo después? Yo no lo creo. Y si esa persona que dices "desamparada" es buena, principalmente no hubiera tomado la fotografía para hundir a la niña que le ha salvado la vida en muchas ocasiones. ¿No?

Bubbles quedó sorprendida con el argumento del rubio. Todo el tiempo ella y sus hermanas lo catalogaron como un niño idiota y sin cerebro. Y ahora el villano planteaba sus ideas y las hablaba fluidamente, y además por más raro que fuera, le encontraba algo de lógica.

La ojiazul quedó muda. Ya no sabía que decir ni que persona proponer.

-No perdemos nada con ir con los raritos verdes. –Boomer le tendió la mano para hacerla levantar del suelo. Su rostro se veía desanimado.

-Pero puede perjudicarnos también. –Ella correspondió su mano, pero en vez de subir, hizo que el rubio volviera a sentarse en el suelo con un leve jalón.- Sería raro.

-¿Raro?

-Fuzzy sabe que estamos juntos –Explicó, pero aunque esa no fuera la intensión, los dos lo interpretaron en segundo sentido haciendo que la sangre se agolpara en sus mejillas.- Ju…juntos de que investigamos y eso…

-Sí…sí, lo sé…

-Pero… si lo piensas bien, no le explicamos a Fuzzy que nosotros no somos nada. Solo llegamos a su casa a buscar cosas… ¿Y si él de verdad piensa que somos algo?

-No… estuvimos peleando y bueno…le advertí a ese idiota rosa que no dijera nada, y sé que lo hará.

-Tal vez… pero ¿Y la banda gangrena? No podemos ir con todos los que creemos sospechosos y que nos vean juntos. Podrían ignorar la advertencia y se crearían más chismes…. Y se descubriría que eh estado viéndote en secreto. Mis hermanas descubrirían que les he estado mintiendo para venir a verte en secreto… A pesar de que les prometí que no les mentiría más…

-De acuerdo, para. Entiendo lo que quieres decir.

-Además… ¿No es raro? Ya va casi una semana y no nos hemos encontrado con la prensa… Y no nos han descubierto

El rubio frunció el ceño. La llorona tenía razón y eso de que no hubiera reporteros cerca era extraño.

En días anteriores el chico había dejado inconsciente a varios queriendo espiarlo, y ahora nada de nada.

¿Habían tenido pura suerte? ¿O se estaban olvidando de la noticia? Para el, era mejor la segunda opción.

A punto de responder, observó detenidamente el rostro de Bubbles. No había notado que tenía grandes ojeras y que la niña luchaba contra sus parpados para no cerrarse.

-Deberías volver a casa, estás muy cansada.

Ella le miró por cortos segundos y quiso abrir sus ojos para que no se notara su cansancio.

-No, tenemos que seguir. No podemos perder el tiempo…

-No seas terca, debes volver. Te acompaño.

Una frágil sonrisa se asomó en sus labios ante esa idea. Sería la primera vez que el villano la acompañara a casa, como hacen los amigos ¿No? Esa idea de llevarse bien le agradaba, y aunque en esa semana discutieron mucho, lo habían hecho como amigos-rivales, o así lo miraba la rubia.

Ella asintió levantándose del lugar.

Los dos echaron una última mirada a una esquina donde descansaba el adorable gatito marrón, hecho bolita y envuelto en miles de trapos. Se miraba tan cómodo que con la sola mirada les contagio el sueño.

Bubbles ya sabía lo que pasaría, y en su cabeza se encontraba aun la duda del por qué, pero no se animaba a preguntarlo. Boomer cogió su mano y juntos salieron volando de la pequeña casa de madera hacia el hogar de la powerpuff. Volaban lento y bajo para no ser vistos por nadie, aunque… ¿Quién estaría a las tres de la mañana en las calles?

¡Oh, sí! Los delincuentes y los borrachos. Pero no eran ningún problema, o al menos los borrachos no eran problema. Ellos olvidarían todo al día siguiente, eso es seguro.

El camino entre ellos fue tranquilo y ameno, y muy agradable al comenzar una plática sobre una película que ambos conocían y les gustaba. A la rubia le agradaba cuando el chico dejaba su faceta seria y gruñona y adoptaba la del niño agradable y simpático. Pues, él le sonreía mucho, y le llamaba "Rubita tonta" y ella ni se molestaba por que le dijera así, lo tomaba como… ¿Broma? Así sonaba cuando lo decía, y además ella también se la regresaba diciéndole "Rubito tonto" y él ponía una mala cara… pero al final terminaba riéndose del insulto.

Había descubierto que al menor de los rrb le gustaba decirle de esa manera. Rubita o rubia. Casi no le llamaba Bubbles.

Las despedidas eran las que le dejaban una gran sonrisa, y eso era posible con solo una sencilla pregunta.

"Te espero mañana, rubita ¿Si?" Y ella solo asentía.

Una agradable sonrisa por parte de ambos y de nuevo volvía a la cama, esperando ansiosa por la siguiente noche.

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Bubbles llegó a la misma hora como siempre, bajo el árbol donde se encontraba la casa secreta de madera. Pero ahora la rubia tenía una cara de confusión, y era porque no tenía a la vista al niño y a su gato.

Normalmente cuando ella llegaba, ellos estaban allí esperándole. Y ahora no…

-¿Dónde estarán? –Murmuró la rubia al cabo de un rato.

-Aquí…

-¿Eh?

Bubbles giró con aquella voz infantil y dulzona, pero no miró a nadie. No era la voz de Boomer… ¿Entonces quien le había respondido?

Afiló los ojos y se colocó en posición de ataque, esperando.

-¿Quién anda allí? –Espetó molesta.

-Yo –Volvió a escucharse, pero Bubbles no podía identificar de donde salía la misteriosa voz.

-¿Quién es yo? –Preguntó curiosa y a la vez impaciente.

-Yo… ¡Aquí!

La niña de ojos celestes bajó poco a poco la mirada y… no supo que decir. Solo sus ojos se abrieron grandes de la impresión y cuando quiso hablar, no pudo evitar el no tartamudear.

-¿Ca…cake?

-Hola Bubbles ¿Lista para jugar hoy?

La niña pegó un salto hacia atrás aturdida cuando miró al gato marrón mover su hocico como un humano. ¿Cómo hizo eso?

Cuando ella decía que podía hablar con animales, no se refería a "hablar, hablar" Podía comprenderlos. Entender que cosas querían decir. Ella podía comprender a Cake… pero jamás el gato llegó a hablarle como… como una persona, como lo hizo segundos atrás.

-¡Puedes hablar! –Expresó con sorpresa señalándolo con su dedo. El gato ojiverde se sentó con aburrimiento y lamió una de sus patitas antes de continuar.

-Si... puedo hablarte.

-Pero… ¿Cómo?

-Es lo que menos importa ¿No crees?

La ojiazul siguió parpadeando confundida, pero entonces recordó algo importante.

-Y… ¿Dónde está Boomer?

Cake que volvió a lamer sus patas, paró su acción para fijar sus ojos en ella de manera insistente, pero para el terror de la rubia, el gato parecía que le estaba sonriendo.

-Curioso ¿No? No importa si yo puedo hablar, a ti te preocupa más saber dónde está el –La dulzona voz infantil del gato sonó muy picara y juguetona. Bubbles ladeo la cabeza y lo miró como si no entendiera.- Creo que es verdad mi sospecha sobre lo que piensas de él~

-¿Qué?

Cake no respondió nada más, si no que salió corriendo a lado contrario de la rubia, y ella aunque quiso detenerlo, fue demasiado tarde para cuando decidió preguntar a donde iba. El gato desapareció en un parpadeo. Ni siquiera se fue perdiendo de vista poco a poco, no, solo desapareció en una abrir y cerrar de ojos.

A Bubbles no le estaba gustando nada aquello. Sintió miedo del gato por más lindo que fuera…

-No te extrañes, nos ha dejado solos, rubia.

Bubbles saltó del susto acompañado de un chillido aterrado cuando escucho esa voz por detrás.

Cuando giró hacia atrás con brusquedad, se encontró con él.

El niño de cabellera dorada, ojos de un profundo azul, sonrisa traviesa y con la apariencia de un niño bueno.

Era él… ¿o no?

-Tú… ¡De nuevo tú!

-Sí, de nuevo yo. –Respondió con naturalidad lanzando entretenidamente una pequeña pelota morada al aire- Queda una plática pendiente entre nosotros ¿No?

-¡No! No hay nada de que hablar… Tú no eres real…

-Cierto, no soy real… -Volvió a sonreír con cinismo- Solo soy producto de tú imaginación. ¿Qué se siente estar loca por mí, Bubbles?

-¡Yo no estoy loca por ti!

-Oh… entonces simplemente estás loca. –Se encogió graciosamente y soltó la risa.

Ella cerró los ojos respirando pausadamente, queriendo dejar de verlo.

-Déjame en paz… Cuando abra los ojos tú no estarás. –Cubrió su rostro con las manos y poco a poco la risa del niño fue cesando.- Uno, dos, tres… -Lentamente y con cautela fue abriendo sus enormes ojos, teniendo a la vista una imagen aliviadora.

El niño no estaba.

Su sonrisa satisfactoria hubiese durado más si tan solo el villano de cabellera dorada no estuviera sonriendo a su lado.

-No vas a deshacerte tan fácil de mí, hasta que lo digas.

Bubbles soltó un grito alejándose a toda prisa de su lado.

¡Esto no le podía estar pasando a ella!

-Vamos, la última vez por poco lo dices, y te prometí que estaría contigo pasara lo que pasara.

-¡Pero tú no eres real!-Grito colérica -¡Vete, déjame sola! No te diré nada…. ¡Nada!

-¿Con quién hablas, rubia?

Bubbles por ultimo vio sonreír al rubio imaginario y desaparecer ante sus ojos, tal y como hizo Cake. Después giró hacia el otro lado, donde segundos atrás había escuchado la voz de Boomer. La verdadera voz.

El ojiazul que aún se encontraba levitando con su felino en la cabeza, aterrizó a un lado de ella encontrándola con la piel más pálida que nunca. Él había estado observando largo rato, como ella conversaba sola… ¿Qué carajos le pasaba?

-Oye… ¿Te encuentras bien? –Él la miró fijamente, algo preocupado, pues ella le dirigía una mirada perpleja.

La rubia para asegurarse de que ese Boome era el verdadero Boomer, condujo sus manos hasta las mejillas del villano y las apretujó y jaló en todas direcciones. Una gran sonrisa afloró en sus labios cuando lo sintió real y supo que él era el verdadero. El niño confundido por la acción, sostuvo las muñecas de la heroína y las apartó molesto.

El rubio había quedado con las mejillas rojas del dolor.

-¡Que te pasa, loca! –Frotó suavemente sus mejillas para calmar el dolor. –Primero gritas como histérica y ahora me tiras de las mejillas como si fuera divertido. ¿Con quién hablabas?

-No estoy loca… -Le miró seria.- Y… yo no le hablaba a nadie…

-"¡No te diré nada, nada!" –Imitó graciosamente tomando su cabeza y moviéndola exageradamente como un loco, que el felino tuvo que sostenerse para no caer. Las mejillas de Bubbles enrojecieron de la vergüenza. ¡Él la había visto! Y todo era su culpa… Bueno, su culpa no... ¡La culpa del Boomer imaginario! -Las personas no gritan así si no ocurre nada, y mucho menos si se encuentran solas.

-¿Qué importa? Solo imitaba a la chica de una telenovela porque… Buttercup me dijo que no era buena actuando y… y quería comprobarlo.-Mintió, pero al rubio no le convenció nada. Quiso cambiar el tema, pero eso no significaba que no la tendría en observación.

-Ven, quiero llevarte a un lugar –Como siempre, el sostuvo la suave y cálida mano de la niña. Se recriminó por tener esa sensación de nuevo, y ese sentimiento llamado… culpabilidad.- Es algo lejos de aquí, pero juro que vale la pena.

-¿Qué tan lejos es? –Preguntó curiosa, sin dudar un poco en corresponder su mano. Boomer le sonrió colocando su mejor cara angelical.

"Lo suficientemente lejos para que nadie pueda escuchar tus gritos…" Pensó en su interior.

- Eso no importa, porque es un lugar increíble… ¿Confía es mí?

Bubbles lo miró fijamente.

Estaba loca. Sí, ella estaba realmente loca. Lo sentía como un verdadero amigo, tal vez el mejor amigo de todos. Habían sido solo semanas de conocerlo, pero no importaba. Él era bueno, podía verlo en sus ojos, y ella quería convencerse de que él también la ha llegado a considerar como una amiga… O su mejor amiga.

-Confío en ti, Boomer. –Ella le dedicó una sonrisa que desbordaba ternura.

Y la asquerosa sensación en el pecho del rubio fue mayor, pero las cosas tienen que ser así.

Esa noche, cumpliría con su misión y volvería a ser de nuevo un Rowdyruff boy.

Y hará lo que tenga que hacer para hacerlo realidad.

Sin importar qué.


Holis a todos~ Espero se encuentren muy muy muy bien.

Aquí les dejo el capitulo 12, y bueno... debo decir que esto es también como "Relleno" Pero es necesario para los siguientes. ¿Y que creen? El gran beso estará en el siguiente jiji~

¿Que pasa con Brick, Butch & las demás chicas? Ya sabrán después, tendrán su parte importante :33

Por mientras, espero que les haya gustado el capitulo. No es tan largo como el anterior, pero hice mi esfuerzo. Digamos que al final la imaginación me abandono, pero está volviendo para el siguiente! 8D Ya lo siento~

Bueno, tengo un poquitin de prisa... así que me despido.

No me voy sin antes agradecerles a todos por sus reviews, favoritos & alertas. Ya saben que me animan :33 & me animan mucho!

¡Bueno, ahora sí nos leemos el próximo! Hasta pronto, & cuídense (:

Respuestas a reviews sin cuenta

Karito: Jajajaj ¿Por que no querías que le dijera? Bueno, para tu alivio no se lo dijo jaja & el beso estará en el próximo capitulo. Gracias por tu review c:

CHICK16: ouw~ Me pone muy contenta tener una nueva fan, de verdad. Muchas gracias por leer & por dejarme un review! (: & sobre el beso estará en el próximo capitulo.

bubbles X boomer:El besito estará en el próximo capitulo. Jojo, si... fui mala, pero creí que se darían cuenta de que era todo un sueño, jaja. ¡Espera! Ya dijiste o_ó conste, tu harás mis tareas mientras yo escribo 8) jajaj (...Hablo enserio) ¡Gracias por tu review! :3

Valeeee: ¡Que bueno que te guste! Me pone feliz saberlo.. & contestando a tu pregunta, sí, si lo harán, pero ellos tomarán un poco más de tiempo. ¡Gracias por tu review!