Sé que me tardé mucho... ¿Me perdonan por favor? ¿No? (Se marcha al rincón a llorar) ¡¡Ya!! Juro que el fic lo termino este año, por Pride que lo haré (mirada firme)

Quedan sólo... tres caps para el fic

Disfruten!!


12—Inseguridad

Dentro de su habitación, solamente habían tres cosas las que llamaban su atención: la ropa puesta sobre la cama que debía ponerse, el espejo del armario frente a él en el que se podía ver reflejado en aquella situación…. y aquel mensaje entre sus manos escrito en una hoja de papel con minuciosa caligrafía bien cuidada y con letras color oro.

Padre se lo había enviado con Lust en la mañana, no quiso verle personalmente. Dio un suspiro largo y prolongado de resignación al recibirlo. Pensaba que tal vez no era ni siquiera digno de las visitas de su adorado Padre, y eso de sobremanera lo entristeció profundamente. Le agradeció a su hermana por haberse molestado en dejarle aquel recado y luego se despidió de ella antes de que se fuera: no era de extrañar tales aptitudes en su familia, pues entre ellos rara vez existían muestras de afecto o de preocupación por algunos de los mismos miembros que la conformaban: sabía, con buenos fundamentos, que el más aislado por los demás no era otro más que él. Volvió a suspirar ahora estando solo.

Observó la imagen de sí mismo que el espejo que miraba le ofrecía de él: Unos ojos tristes ocultos bajo la indiferencia de su mirada, una nula sonrisa en su rostro… y el cuerpo de un niño inseguro de sí mismo; sí, un niño, no un adulto: aún le faltaba por crecer, puede ser que tuviese quizás en esos momentos alrededor de dieciséis años, pero su rostro todavía conservaba la facciones de un infante, no las de un hombre. Palpó con la punta de los dedos de su mano derecha la fría superficie del cristal en el sector de su rostro, contemplando la infelicidad de este, donde se asomaban de sus ojos las gotas sin caer de su llanto silencioso.

"Ya no eres un niño, Pride…"pensó en esos momentos, al cerrar sus ojos y recordar algunas cosas que le hacían ver que nada en el mundo ni nadie perteneciente a él eran de la forma que había soñado que eran.

La nota ahora estaba sobre la cama, abierta: Las relucientes palabras escritas con un color dorado oscuro se leían claramente en un triste mensaje para él.

Querido hijo:

Ha llegado finalmente el momento de que logres el propósito por el que fuiste creado. Ponte las ropas que Envy te ha entregado y luego él te llevará ante mí: te diré con detalles cual será tu misión. Te estaré esperando

Padre›

Releyó la nota por milésima vez en la mañana, letra por letra, palabra por palabra. Una vana idea de cual serían los planes de su creador se le vino a la cabeza, quizás tuvieran que ver con "él" a quien su hermano Envy nombraba varias veces ante su presencia, fuera como un murmullo que había creído que no había oído, o como un reproche de esos tantos que él le daba… o incluso durante los dolorosos castigos que le daba cuando no le había obedecido en una orden que en su criterio consideró ridícula.

Volvió a mirarse en el espejo, preocupado por saber que tal luciría con esas extrañas ropas azules puestas, que parecía ser uniformes. Intentó en su cabeza crear una sencilla imagen de cómo se vería vestido de esa forma; mas por una extra razón le costaba pensar en eso, porque le dolía ¿recordarlo?

Todavía observándose en el espejo, comenzó a despojarse de la primera de sus prendas: aquel top negro cayó al suelo, cerca de sus pies mientras se levantaba para observarse mejor en el espejo. Las otras prendas corrieron con la misma suerte, cayendo desordenadamente por el suelo a medida que se acercaba lentamente hacia el espejo para contemplarse. Tan solamente se dejó puesta la ropa interior. Volteó el rostro hacia la cama, donde se hallaba la ropa nueva que debía usar para complacer a su Padre. Caminó nuevamente en dirección hacia ella, tomando con suma delicadeza y cuidado el traje entre sus manos: parte por parte lo fue analizando, inseguro de la forma en que debía ponérselo y el cómo usarlas.

-Que mal…—musitó, al darse cuenta de que no tenía ni la más remota idea de cómo vestirse.

Escuchó tras suyos los familiares pasos de su hermano mayor antes de entrar con brusquedad a la habitación, pateando la puerta que por poco se había roto con ese golpe. Aquella puerta era realmente resistente, pues ninguna otra había durado tanto como ella.

-¡Maldita puerta!—se molestó tan sólo al llegar—Pride, ¿estás…? –se quedó de hielo al ver la visión que sus ojos le presentaban: Pride estaba casi desnudo arrodillado en el suelo, apoyado de codos en el borde de su cama— ¿…listo?—terminó de decir, luego que ese nudo en la garganta que le impedía hablar se le soltara finalmente.

-Envy…—susurró su nombre, tras una sonrisa pequeña, una semejante a la que se ve con una pequeña, pero dulce ilusión.

Él parpadeó unas veces al oírle hablar: Tenía miedo de entrar y ver nuevamente a aquel que había sido el último en darle muerte varias veces… de una forma que deseaba olvidar. Comprendió entonces que no era una buena idea jugar con él, sobre todo ahora. Pero, viéndole tan inocente nuevamente, sonriendo como antes cuando él entraba le hacía dudar sobre su decisión de no maltratarlo.

En ese momento, la idea de que tuviera más de una personalidad cobraba más sentido.

Viendo que su hermano mayor no reaccionaba como solía hacerlo, una mueca de decepción marcó su rostro. Tal vez… él aún no le había perdonado por lo de la otra vez. Dirigió su mirada al suelo, inseguro sobre lo que debía hacer.

-Al parecer ni siquiera has comenzado a vestirte—se inclinó hasta él, tomando con su mano izquierda su mentón para que él le viera a los ojos—Que malo eres ¿Es que ahora te has puesto exhibicionista?—recorrió su rostro, bajando hasta sus labios, quitando allí su mano para mirarlo fijamente. No podía evitar ser así con él.

Él bajó nuevamente la mirada, avergonzado.

-No sé cómo vestirme…

-Y no me extraña—comprendió Envy al oírle, evitando ser "malo" con él, sobre todo porque ahora sí sabía a las consecuencias a las que debería enfrentarse si actuaba demasiado "mal" con su pequeño hermano—Nunca te has vestido con ropa como ésta.

-¿Podrías…? –Titubeó un poco antes de continuar la pregunta— ¿Ayudarme a vestir?

El mayor se le quedó mirando unos instantes antes de responder.

Seleccionó las prendas y le indicó paso a paso al rubio cómo ponérselas, ayudándolo también en algunas cosas que no entendía bien sobre la vestimenta.

-Es incómoda—dijo de repente, mientras Envy le arreglaba la chaqueta—Nunca antes había estado usando algo así.

-O porque casi nunca estás vestido—rió a lo bajo con toques de perversión.

El mayor se alejó de él para contemplar el trabajo que había hecho. Con las vestimentas militares puestas, Pride se parecía muchísimo más a él, algo que obviamente no le gustó en lo absoluto. Detestaba la idea de que tuviera que verlo vestido así y odiaba a Padre por obligarlo a lucir tan parecido a él, y encargarlo a su cuidado, a sabiendas del inmenso odio que su corazón albergaba por aquel que tenía en frente. Intentando calmarse, cerró los ojos para tratar de apartar sus pensamientos de cualquier cosa que fuera "Edward Elric" o que tuviese relación con él llenara sus pensamientos. Repasó con la mirada cada detalle de la vestimenta del joven homúnculo frente a él, dándose cuenta entonces de que algo faltaba para que le recordara odiosamente a él.

-La trenza—murmuró, acercándose hasta el pequeño que se encontraba de pié frente a la cama—Falta que te haga la trenza.

Pride movió la cabeza hacia un lado sin comprender.

-Siéntate en la cama para que pueda peinarte—dichas las palabras, el pequeño homúnculo de inmediato le obedeció, sentándose en el acto de rodillas. Envy imitó su posición tras él. Cogió de la mesita de noche la peineta y cepilló las rubias hebras de su hermano en silencio, sin emitir palabra alguna. Ninguno de los dos decía nada y dentro de la habitación sólo se escuchaba el ruido de sus respiraciones levemente.

-Tú… ¿Todavía está enojado conmigo?—preguntó finalmente Pride, reuniendo el valor para hablarle y preguntarle aquello que tanto temía.

Envy comenzó a jalar fuertemente de los mechones del cabello al hacer la trenza con algo de rabia contenida. Pride se quejó débilmente en temor a que su hermano le regañara.

-¿Enojado por qué?—le respondió con otra pregunta, fingiendo que no entendía la razón por la cual él pensara que estaba molesto por su culpa.

Pride tragó saliva.

-Por lo de ayer…—comenzó a decir en un hilillo de voz—Realmente no sé qué fue lo que pasó, ni siquiera por qué, pero…—bajó la mirada, sin creer que su hermano pudiera perdonarle, pero la inseguridad con la que le hablaba le dejaba a Envy en evidencia que el pequeño tenía el temor de que sus disculpas fueran rechazadas—cuando te vi en el suelo sangrando yo…. ¡perdóname!—exclamó de repente, mientras Envy jalaba de su cabello con brusquedad al peinarle—¡Nunca quise herirte!

El de cabellos verdosos sonrió con malicia.

-¡Ah! Con que era por eso…—terminó de hacer la trenza, buscando en la mesita de noche un elástico al tanto en que su mano izquierda sostenía el peinado para que no se desarmara—…pues la verdad es que no estoy enojado contigo—le habló de manera desinteresada, como si aquel a quien le dijera las palabras fuera un pequeño que decía idioteces.

-¿De verdad?—él estaba incrédulo ¡Le estaba perdonando!— ¡Gracias! ¡Te prometo que nunca más volveré a hacerte daño!

El mayor terminó de enrollar el elástico en su trenza, finalizando su trabajo.

-No te preocupes… dudo mucho que vuelvas a hacerlo—Retrocedió hacia atrás de un brinco— ¡Listo!

Pride se tocó con sus manos cuidadosamente la trenza hacia atrás

Se observó en el espejo, caminando hacia él. Se dio un giro completo, luciendo su nueva a apariencia.

-¿Qué tal me veo?—le preguntó entusiasmado

Envy lo miró un con deje de nostalgia, sin poder compartir su alegría

-Te ves bien.

El de orbes vacías bajó la mirada avergonzado, mientras un color carmín pintaba levemente sus mejillas

-¿Me parezco a Edward?—preguntó de súbito

El de cabellos verdes abrió sus ojos de par en par al escucharle

-¿Cómo lo sabes?

Pride sonrió, entristecido.

-No creo que pueda llegar a ser como él…


Shadir: O.o, pues supongo que Pride es... Pride a fin de cuentas, es algo sádico en algunas ocasiones, pero es tranquilito la mayor parte del tiempo, sólo... no hagan enojar a Pride XD

Pues, algo de Lógico debía tener que fuera Envy el tutor de Pride, porque como en su vida pasada el segundo era tan odiado por el primero, cada vez que Envy le maltrataba dentro del inocente Pride crecía la oscuridad del odio y el rencor que tarde o temprano cobrarían todas a Envy, y le salió muy caro al final. Besos

Espe Kuroba: Pues Envy ha despertado la sed de sangre oculta en Pride, ahora, sabesmos que no es tan inocente y que es capaz de matar si así lo necesita. La oscurida le puede cegar a tal extremo... aunque normalmente sabe controlarse n.n Puede matar cuando quiere... y cerrarle la boca a Envy. Gracias por comentar

neliam91: Muchas gracias n.n, pues de verdad el fic sale solito n.nU, aunque los caps se tardan un poco más de escribir debido a que mi vida normalmente me lo impide, espero que te haya gustado también este cap.

Fraise Kers : La verdad hay bien pocos fics de Pride ;.; cosa que no me gusta porque yo adoro a este personaje. Sip, tengo el juego pero todavía no lo he terminado (los juegos no son lo mío) sin embargo, la historia de BBI logró cautivarme por completo. Gracias por comentar en el fanfic!!

Murtilla : La verdad eso sólo lo sabe Pride n.nU, creo que oculta algo, Mas mientras esté Envy arrepentido de todo lo que le hizo, todo bien. Gracias por comentar

Nebyura: Eso sonó muy gore, pero a Pride le gusta mucho la sangre... le hace "cambiar" en ciarta forma, conocerce mejor a sí mismo. A veces ni siquiera comprendo por qué lo termino poniendo así XD. Sólo, no molesten a Pride o.O no es aconsejable XD, Gracias por comentar n.n

Inugami83 : Sí, si: demasiado raro para mi gusto también, pero él es bueno, sabe controlarse. Me alegro de que el cap anterior te haya subido el ánimo. Muchas gracias por comentar...

Jaja, tu Omake de lo más gracioso XDDDDDDDDDD. He de confesar que Pride quiere mucho a Envy... lo quiere de desayuno xD (He puesto demasiadas indirectas de Envy/Pride, creo que ya es hora de hacerles un fic donde puedan confesar su amor libremente XD) Muchos beso y ánimos

haneko-chan: El pobre Pridecito se va a sentir muy triste de que ya no le hagan mimos, se va a poner a llorar T.T (De hecho, en este mismo instante está a mi lado amenazándome con su Hoz por haberle puesto así de Psicópata XD) Na, Pride es amor y lo sigo creyéndolo XD. Gracias por comentar n.n