Capítulo XII

Sakura POV

Había ido a visitar a mi padre todos los días antes de irme a las olimpiadas. Cuando le había contado se puso bastante contento y me dijo que era bueno que hiciera otras cosas para distraerme.

Recuerdo que ese día estaba mucho mejor de ánimo y me fui tranquila a la casa sabiendo que él me daba su aprobación para el dichoso viaje. En cambio Touya se fue transmitiendo todo el camino sobre cómo podía dejar a papá en esas condiciones y que mejor me olvidara de ir.

Sin embargo, mi padre lo conocía lo suficiente y antes que él llegara a la sala me advirtió lo que haría Touya y que no dejara que me atormentara sino que disfrutara de esos tres días en Kyoto.

Dejé que hablara todo lo que quisiera y simplemente me fui mirando por la ventana llamando más la atención ver a las personas pasar que las reprimendas de mi hermano.

No obstante, estaba en mi labor de observadora cuando vi salir a Shaoran de una tienda deportiva con un paquete colgando.

No pude evitar seguirlo con la mirada e incluso voltearme a ver hacia donde se dirigía. Mi corazón había empezado a latir a mil por horas con sólo ese encuentro. Sabía que no me había visto pero estaba igual que niña pequeña cuando le regalan algo que tanto quiso.

"¿Me estás escuchando?" – La voz de mi hermano me hizo despertar – "Odio cuando no estás oyéndome Sakura, sabes que lo que digo es en serio"

Me acomodé mejor en el auto poniendo mi vista al frente – "Lo sé"

"Sé que papá te autorizó a ir pero creo que no deberías hacerlo, estarás tres días completamente sola y necesito que estés acá por si algo pasa"

"No estaré sola, Tomoyo irá conmigo y me dijo que cualquier cosa llamaría para que me trajeran de manera urgente, además también tenemos el metro"

Touya apretó el volante e hizo una mueca de disgusto – "Sé que Tomoyo estará contigo, pero dime ¿Irán solo chicas?"

Otra vez con lo mismo.

"No, recuerda que dije que son las olimpiadas de deporte, por lo tanto también iremos con chicos"

"Eso es lo que no me gusta ¿Qué pasa si alguno de ellos quiere aprovecharse de la situación?"

Touya era el mejor hermano del mundo, pero tenía el maldito defecto de ser sumamente sobreprotector.

"Estarán los profesores y los hombres dormirán lejos de las mujeres"

"Eso no significa que no puedan escabullirse durante la noche" – Respondió aparcando el automóvil en el estacionamiento.

Me bajé del auto tratando de controlar mi rabia y no lanzarle lo primero que tuviera a mano. Dejé que fuera dándome sus argumentos mientras subíamos el ascensor y sólo me dediqué a mirar cómo se encendían las luces de cada piso.

Cuando entramos me fui directamente a la habitación dejando a Touya con su verborrea.

"¡No me dejes hablando solo!" – Gritó desde el living mientras ignoraba sus palabras diciéndome que me detuviera. Sin embargo, no escuché más luego del portazo que di.

Al día siguiente partiría a Kyoto y no había arreglado nada de mi bolso, además tenía que levantarme más temprano de lo normal porque estaba segura que sería todo una lucha campal salir de casa.

Abrí el armario y comencé a seleccionar la ropa que pudiera utilizar, estábamos en primavera por lo que el clima sería cálido aunque empacaría una chaqueta extra por si se largaba a llover.

Comencé a dejar la ropa doblada sobre mi cama cuando mi móvil comenzó a sonar.

Era Tomoyo quien llamaba.

"¿Lista para la aventura?" – Preguntó animada – "Tengo todo preparado para que lo pasemos de maravilla"

"Siempre tan entusiasmada Tommy" – Contesté sentándome en el borde de la cama

"¿Arreglaste tus cosas?"

"En eso estoy, ya que recién llegué del hospital"

"¿Cómo está tu padre?"

"De ánimo mucho mejor, le conté de mi visita a Kyoto y se mostró bien contento, no así Touya que no ha parado de transmitir desde que salimos del hospital"

Tomoyo lanzó una risita divertida – "Touya nunca dejará su sobreprotección contigo, si fuera por él te acompañaría en el viaje"

"Shhh no lo digas" – Repuse asustada por si mi hermano se le ocurría la grandiosa idea de ir conmigo – "A veces puede ser muy astuto y créeme que no me gustaría tenerlo ahí, sería una vergüenza"

"Además que no podrías estar a solas con tus chicos"

"¿Con mis chicos?"

"Claro, Li y Takeshi"

Me sonrojé al instante recordando que había visto a Shaoran esa tarde. Parecía casi un regalo del cielo aquello.

"No hables tonterías Tomoyo, pienso disfrutar lo máximo este viaje y no quiero que Shaoran me arruine la diversión"

"No creo que la arruine sino todo lo contrario" – Repuso con picardía

Por eso mismo no quería contar nada de mis sentimientos porque Tomoyo se tomaba de cualquier cosa para molestarme.

"Ya te dije que me olvidaré de Li, estoy perdiendo mi tiempo con un chico enamorado de un imposible"

"Creo que te equivocas Saku, dejemos que las cosas fluyan y estoy segura que terminarás aceptando mis suposiciones"

Tomoyo había salido con la loca idea de que Shaoran sentía algo por mí pero que era tan cabeza dura que ni siquiera él mismo se había dado cuenta de ello. Sin embargo, él no era así, porque vi cómo actuó con la profesora y la determinación que tenía de que fuera su novia.

Y lo contrastaba con las pocas veces que habíamos tenido contacto y no tenía punto de comparación.

Al notar que mi ánimo se había decaído preferí despedirme de mi amiga y seguir con mi labor de ordenar mis cosas.

Si Shaoran quería ignorarme pues bien porque yo lo ignoraría el doble.

Shaoran POV

Dejé mi bolso recién empacado sobre el sofá. En la tarde fui a comprar unas nuevas zapatillas para estrenarlas durante las competencias.

Me sentía emocionado cada vez que tocaban las olimpiadas, no sólo por el juego sino también porque eran tres días en donde podía cometer locuras.

Y qué tipo de locuras.

Sin embargo, por una extraña razón que estuviera tan lleno de energía no sólo se debía a lo anterior sino también a que había decidido sacar a Take del juego y verlo como mi enemigo.

Quería hacerle ver que con Sakura las cosas no le marcharían tan fácilmente, porque no la dejaría escapar, ella me había dicho que yo le gustaba, pues bien, eso seguiría así hasta que yo decidiera lo contrario y me aburriera de su melosidad.

Porque estaba seguro que Sakura se volvería tan cargosa como las otras chicas y eso tarde o temprano haría que mi interés por ella se fuera y todo volvería a ser como antes.

Y estos tres días en Kyoto me ayudarían a que la chica olvidara su promesa de no hacer nada por lo que sentía, haría que su voluntad se doblegara y la pondría a mi merced, si ya había admitido su interés por mí no me haría daño una muestra de cariño, más que mal últimamente no había tenido la oportunidad de estar cerca de una chica, salvo Kinomoto

Me intrigaba su forma de actuar y de ver las cosas porque ¿Quién en su sano juicio no hace algo para que el chico que le gusta la tome en cuenta?

Todas eran iguales, coquetas, manipuladoras e inteligentes, todas eran así, salvo Sakura Kinomoto quien se salió de esa regla descolocándome por completo.

Pero yo la descolocaría aún más, si bien había optado por ignorarla lo único que conseguí fue que se fuera a los brazos de otro chico, y que peor que Takeshi.

Me tumbé en la cama no sin antes encender el reproductor de música y envolverme con las melodías que retumbaban por toda la habitación.

Sin pensarlo comencé a imaginar el rostro de Sakura, sus ojos verdes destellantes con unas pestañas coquetas que los hacían resaltar aún más, su nariz respingada y en ocasiones altanera encajaba a la perfección con unos labios rosados y carnosos completamente seductores.

Abrí mis ojos sorprendido borrando la imagen que mi cabeza había formado. ¿Desde cuándo podía describir el rostro de la chica con tanto detalle?

Fruncí mi ceño y me levanté a prisa apagando la música y yéndome hacia el living en donde estaba en el suelo mi consola.

Al parecer descargaría mi energía eliminando a algunos personajes.

Sakura POV

El reloj sonó a las seis de la mañana, había sido precavida y puse dos alarmas para no quedarme dormida. Sin embargo, eso fue imposible porque con suerte pegué ojo durante la noche al sentirme tan ansiosa por el dichoso viaje.

Tomé una ducha rápida cuando pasé por la habitación de mi hermano. Estaba todo en silencio y agradecí que estuviera así, ya que no quería irme disgustada con él.

Me preparé un tazón de leche con unas tostadas, comiendo a una velocidad mayor que la normal ya que tenía intenciones de salir de casa sin que Touya tuviera la oportunidad de detenerme.

Me fui al dormitorio repasando mentalmente las cosas que tenía que llevar. Papá me había dicho que tenía un poco de dinero guardado en un mueble y que no tuviera temor de utilizarlo. Él quería que disfrutara completamente estas mini vacaciones que me estaba tomando.

Comprobé que todo estaba dentro de mi maleta y me dirigí a la salida. Abrí la puerta y estaba a punto de salir cuando la voz de Touya me sobresaltó.

"Monstruo" – Dijo a mis espaldas. Lentamente me volteé viéndolo solo con la parte de abajo de su pijama – "¿A dónde vas?"

"No podrás detenerme Touya. Papá me ha dado su permiso y no hay vuelta atrás"

Frunció su ceño y me miró molesto – "A veces papá es muy permisivo contigo, pero está bien te dejaré ir sólo con la condición de que estés avisándome cuando llegues y que llames para saber de ti"

Sonreí internamente al ver que pude doblegar la voluntad de mi hermano.

Dejé la maleta en el suelo y avancé hasta darle un beso en la mejilla – "Está bien" – Repuse sonriendo y volviendo hacia el pasillo de salida tomando nuevamente mi maleta – "No me extrañes mucho estaré de vuelta el domingo por la tarde"

Fui hacia el ascensor no sin antes mirar en su dirección y ahí estaba parado en el umbral de la puerta mirándome con cara de pocos amigos. Quería salir rápido de ahí porque ya veía que Touya se ponía una polera y salía tras de mí.

Por suerte llegué sin problemas a la entrada de la universidad, ahí estaba Tomoyo esperándome con dos maletas y un hermoso sombrero de verano.

"Pensé que tendría que ir a buscarte, temía que Touya te hubiera encerrado" – Expresó divertida

"Estuvo a punto pero al final me vine con su bendición" – Hice una mini reverencia logrando que Tomoyo se riera.

"El profesor tiene una lista que debemos firmar para saber que hemos llegado. La mayoría ya lo ha hecho por lo que faltas tú y dos chicos más"

Nos acercamos a donde estaba el maestro y le pedí la dichosa lista para firmar. No pude resistir y darme cuenta que las otras firmas que faltaban se trataba de Shaoran Li y Mia Kimura.

Hice una mueca de disgusto al saber que Mia también iría al viaje con nosotros. Me cargaba esa chica y su forma de ser tan arrogante, pero más detestaba que anduviera detrás de Shaoran y éste en vez rechazarla le siguiera el juego.

"¿Estarás toda la mañana pensando cómo se debe firmar?" – La voz de Li me sobresaltó – "Para que sepas también necesito hacerlo"

Tomé el lápiz que me ofreció Tomoyo y plasmé unas cuantas rayas locas como firma. De mala gana se lo pasé a Shaoran que sonrió ladinamente.

"Pero que horrible es tu letra Kinomoto, pensé que todas las chicas tendrían una caligrafía envidiable"

"Lástima si salgo de la regla" – Contesté de mal humor – "No puedo ser perfecta en todo"

Li rodó sus ojos ante mi comentario – "Estás bastante lejos de la perfección querida" – Repuso volviendo a sonreír con autosuficiencia y devolviéndome el listado.

"Entonces estamos en la misma Sr. Arrogante, te crees el centro del mundo pero no todas giramos en torno al planeta Li"

Tomé mi maleta y pasé por su lado sin darle tiempo de responder. Reconocía que escucharlo hacía que miles de mariposas aparecieran pero al mismo momento salía el coleccionista de ellas matándolas al instante.

Quería que todo fuera como antes y volver a la normalidad y eso significaba que Shaoran Li no estaba dentro de mis planes.

Shaoran POV

No sé por qué razón la maldita alarma no sonó. Menos mal que Eriol fue capaz de llamarme y despertarme para llegar a tiempo.

Me traje unas cuantas galletas y salí a toda prisa hacia la universidad. Saludé a los chicos quienes me dijeron que el profesor había decidido esperar quince minutos más de la hora estimada y lo agradecía enormemente porque o sino hubiera tenido que llegar por mis propios medios.

Fui a firmar la lista cuando me di cuenta de quién la tenía. Sonreí complacido al saber que tendría una oportunidad de molestar a la chica.

Estaba sumida en sus pensamientos mirando los nombres y no se decidía a firmar. Mi lengua afilada fue más rápida y comenzó la lucha de palabras.

No obstante, me percaté que Sakura ya no se quedaba callada sino que estaba respondiendo a mi forma de ataque. Eso me causó mala espina y quise comprobarlo al decirle que estaba muy lejos de la perfección.

Pensé que no diría nada pero salió con algo que me dejó un mal sabor de boca al decir que no todo giraba en torno a mí y yéndose con the queen.

No esperó a que le respondiera ni tampoco volteó a verme para hacer contacto. La seguí hasta que subió al bus y firmé con rapidez para hacer lo mismo.

Esa chica no se escaparía, no sabía que estaba tramando pero no dejaría que llevara a cabo su plan de ignorarme.

Subí al bus y vi que todos mis compañeros estaban revolucionados, gritando, molestándose, tirándose algunas ropas y riéndose fuertemente.

Casi al final del bus divisé la cabellera azulada de Eriol que estaba mirando hacia el último puesto. Me acerqué y fue cuando divisé a Daidouji conversando con mi amigo y sentada junto a Sakura, quien miraba por la ventana despreocupadamente.

Sakura se había puesto sus audífonos y parecía abstraída de la realidad. De hecho ni siquiera percibió mi presencia.

Eriol me vio llegar y me sonrió palmeándome el hombro.

"Hasta que apareces, pensé que no llegarías"

"Estuve a punto si no hubiera sido por tu llamado" – Dije dejando el bolso en la parte de arriba – "La alarma no sonó"

"Tendrás que agradecérmelo toda tu vida" – Respondió mi amigo sonriendo malignamente – "Así que esfuérzate en conseguirme algo interesante"

"Púdrete Eriol" – Contesté de inmediato sentándome en mi lugar y haciendo lo mismo que Sakura, colocarme los audífonos.

El profesor subió y dio todas las indicaciones correspondientes del viaje. Todos fueron a sus puestos y Eriol tuvo que terminar la conversación con su querida quedando a mi lado.

El bus se puso en marcha y el desorden disminuyó un poco. Noté que Eriol estaba observándome detenidamente.

"¿Qué?" – Pregunté al momento de sacarme uno de los audífonos.

"Quería saber si podrías hacerlo"

"¿Qué cosa? No escuché nada de lo que me decías" – Repuse encogiéndome de hombros

Eriol rodó sus ojos - "Quedarás sordo si sigues escuchando a ese volumen" – Moví con rapidez mi mano para que se apurara en hablar – "Te dije si podías cambiar de asiento con Tomoyo"

"¿Y por qué? Lo siento, no estoy interesado"

"No seas cabrón Shaoran, sólo estoy pidiéndote que lo hagas por un momento, además me debes una"

"Tú sabes que Kinomoto y yo no nos llevamos, ella no aceptará"

Mi amigo se levantó mirando hacia atrás.

"No habrá ningún problema, en estos momentos Sakura duerme plácidamente, créeme que ni siquiera se dará cuenta que estuviste a su lado" – Sonrió ampliamente – "Vamos, no me arruines los planes que tengo con mi chica"

Lo miré con cara de pocos amigos y me puse de pie de mala gana

"Con esto quedamos a mano, ni creas que volveré a hacerte un favor"

"Claro, claro" Respondió sonriente.

Daidouji me miró con alegría y estoy casi seguro que tenía intenciones de abrazarme, pero no podía meter mucho ruido sino quería que su amiga se despertara y armara una guerra.

Me enterré en el asiento con desgano. En realidad no me desagradaba ir sentado junto a Sakura, de hecho me ayudaba para mis planes, pero me aburriría como ostra si la chica estaba durmiendo.

Observé su rostro pasivo inclinado hacia el lado. Parecía tan cansada que perdió toda noción de lo que la rodeaba. Sus manos descansaban en su regazo apretando levemente el celular que estaba a punto de resbalar.

Con lentitud se lo acomodé y sólo logré que ella se moviera asustándome por completo, ya que por un momento pensé que se despertaría, sin embargo, volteó su rostro hacia mí y sus labios mostraron una leve sonrisa.

¿Con qué estará soñando?

Se veía tan tranquila que no pude evitar ver su rostro, agregando más información de la que ya tenía en mi cabeza con respecto a sus detalles.

No sé en qué momento mi dedo se movió con voluntad propia y delineé el contorno de sus mejillas hasta llegar a sus labios.

Mi corazón latía desbocado por lo que estaba haciendo cuando el bus tomó una curva brusca y la cabeza de Sakura cayó sobre mi hombro.

Maldita sea…

Ahora sí estaba perdido porque no podría moverme en absoluto, estaba completamente atrapado y todo por mi culpa y mi necesidad de saber qué se sentiría acariciar el rostro de Sakura Kinomoto.

No tuve más remedio que quedarme completamente quieto, que incluso respirar lo estaba haciendo la menor cantidad de veces para que no fuera a despertar por los movimientos.

Miré por la ventana viendo que estábamos por llegar lo cual me tranquilizaba y a la vez estresaba porque sabía cómo reaccionaría la chica al verme a su lado.

No pasaron ni veinte minutos cuando el bus se detuvo y el profesor y mis compañeros comenzaron a bajar.

Daidouji se puso de pie primero echando un vistazo hacia nosotros, su rostro sorprendido no me pasó desapercibido para luego sonreír con malicia.

"Veo que no la pasaste tan mal como pensé" – Expresó con diversión

Eriol por su parte no se quedó atrás al observar mi cercanía con Sakura.

"Creo que fue todo un acierto, lo mejor será dejarlos solos ¿no crees?" – Dijo tomando la mano de la chica y en la otra sosteniendo su equipaje – "Espero verte en las canchas si sales vivo de esta amigo"

Los dos cabrones se fueron riendo hasta que sólo quedamos Sakura y yo.

¿Es que acaso la chica no pensaba despertar alguna vez?

Lentamente puse mi mano sobre su hombro y comencé a moverla suavemente.

"Eh, Kinomoto despierta" – Susurré temiendo su reacción al verme.

Sakura frunció su ceño y se movió en su asiento. Lentamente fue abriendo sus párpados para luego ver sus ojos jades abiertos de par en par.

Sakura POV

Me sentía tan cansada cuando me subí al bus que no me di cuenta en qué minuto me dormí. En ocasiones sentía a lo lejos las voces de mis compañeros pero ni eso me ayudó a despertar, hasta que finalmente todo se volvió silencio y perdí la noción de la realidad.

Estaba soñando con Shaoran en donde en mi mundo onírico, él se comportaba todo un caballero conmigo y me invitaba a una cita extendiéndome su mano, la cual tomaba con toda timidez.

Sin embargo, estaba por empezar mi cita cuando sentí que me movían despacio pero con fuerza. Comencé a desperezarme con lentitud hasta que noté que estaba apoyada en un hombro y que la voz que oía distaba mucho de ser la de Tomoyo.

Abrí mis ojos sorprendida al ver que era el hombro de un chico donde mi cabeza estuvo apoyada todo este tiempo e instantáneamente me alejé sobre todo cuando vi los ojos ámbares de Li observarme profundamente.

"P-pero ¿qué haces aquí? Se supone que debería estar Tomoyo"

Frunció su ceño y desvió la mirada – "Tu amiga quiso irse con Eriol y no tuve más remedio que venir aquí"

Tragué pesado al saber que él precisamente estuvo todo este tiempo a mi lado y temí lo peor. Estaría perdida si Li me escuchó hablar en sueños.

"No escuchaste nada ¿cierto?"

Él negó con la cabeza – "Estabas sonriendo como tonta ¿Qué estabas soñando?"

"Eso no te importa Li" – Repuse de inmediato intentando ponerme de pie, pero el poco espacio que tenía logró hacerme volver a mi asiento.

Volví mi rostro hacia él y su sonrisa socarrona estaba ahí – "¿Acaso soñabas conmigo Kinomoto?"

Mis mejillas se encendieron furiosamente ante la estúpida pregunta que me había hecho. Odiaba que mi rostro fuera tan expresivo, pero más odiaba que Shaoran tuviera la capacidad de leerme tan fácilmente.

"No, si lo hubiera hecho habría sido una pesadilla" – Mentí

"No estaría tan seguro"

Se acercó lentamente hacia mi puesto con la cara llena de satisfacción. Sin querer comencé a correrme hacia la ventana, logrando que mi espalda chocara con ella.

"¿Q-qué haces?"

Li seguía sin decir una palabra y su rostro quedó a escasos centímetros del mío. Miré para todos lados esperando que algún compañero salvador viniera a rescatarme.

"Si piensas que alguien vendrá estás muy equivocada Kinomoto, todos los chicos ya han bajado del bus, sólo estamos tu y yo"

Su aliento me hacia cosquillas en la nariz e impulsivamente cerré los ojos con fuerza. Estaba segura que iba a besarme, de hecho en todo su rostro se leía esa determinación.

Si quería besarme, lo dejaría.

Pero sólo escuché una risa divertida que me hizo abrir mis ojos.

Ahí estaba él riéndose a todo pulmón de mí.

"Pensaste que te besaría, que ingenua eres" – Respondió poniéndose de pie y sacando su equipaje de arriba – "Kinomoto a veces puedes llegar a ser realmente tonta"

Esas fueron sus últimas palabras antes de bajar del bus.

Apreté mis puños con fuerza al ser presa de sus burlas y sentir que mi corazón estaba a punto de explotar.

Cuanto lo detestaba.

Cuanto lo odiaba.

Pero cuanto deseaba ser besada por Shaoran Li


Hola a todos! Disculpen la tardanza del capítulo, pero no estaba completo y la verdad es que escribí a ratos. Pero bueno… ¿Qué les pareció?

En realidad hay varias cosas que sacar del capítulo y la que más me queda es la actitud de Shaoran, quien ha decidido ser el contrincante de Takeshi pero no por las razones correctas, sino por puro egocentrismo.

En realidad eso me cargó, pero al pasar los capítulos se iran viendo ciertos detalles que pueden dar giros a la historia… no daré mayores detalles.

Uno de los review me preguntó si era de Argentina, pues no, soy de Chile y la palabra pelotudo antes se usaba bastante, pero ahora ha sido reemplazada por otros improperios jaajaja.

Ya chicos y chicas, nos le doy mas la lata y espero sus comentariosss ehhhh!