Konichi wa~

¿Cómo estan hoy? Yo feliiiiiiiiiz, si^^

Aun que mañana es Lunes y tengo que volver a las clases u.u y además tengo exámen de Ingles TT pero no importa porque veré a mis amigos:3

¡Bueno y no me enrollo más, les dejo con el capitulo de hoy!


Capitulo 11

Atsuko's POV

Itachi se llevo a Hidan a su habitación y yo me llevé la guadaña que resultó estar debajo de la cama de Kakuzu. Antes, pero, dejamos a Kakuzu en su cama.

Dejé la guadaña donde recordaba que iba y me dirigí hacia Itachi antes de que se fuera.

– Oye… ¿Qué pesadilla esta teniendo? – Me atreví a preguntar.

– No quieras saberlo. – Me contestó sin girarse y saliendo de la habitación.

Llevé mi mirada hacia Hidan que se revolvía en la cama. Creí haberle escuchado murmurar algo así que me acerqué.

– No… no… Kaku… déjame…

¿Estaba soñando con Kakuzu? Agité mi cabeza y me fui de esa habitación, aquí tampoco hacia nada.

Las horas siguientes fueron aburridas. Cenamos tranquilamente ya que no había los otros dos para pelearse. Después recogimos y cada uno se dirigió a su habitación.

Antes le pregunté a Itachi cuanto tiempo iban a quedarse así, me contesto que no demasiado. Eso me alegró.

Cuando llegué a mi habitación me asomé a la de Hidan que quedaba muy cerca. Seguía igual así que decidí irme a dormir.

– ¡Aaaaaaah! – No se la hora que seria pero me despertó un grito.

Salí de mi habitación, a total oscuridad, y con las manos me guié hasta el lugar donde salían esos gritos.

– ¿Hidan? – Pregunté buscando el interruptor de la luz.

Cuando conseguí encontrarlo vi a Hidan, en el suelo, con la respiración agitada y algo sudoroso.

– ¿Hidan que te pasa? – Me dejé caer en el suelo, a su lado, preocupada.

– ¿Atsuko? – Dijo con alguna dificultad.

Le agarré la mano para tranquilizarle.

– Sí. ¿Estas bien? – Pregunté viendo como poco a poco recuperaba su respiración normal.

– Por Jashin–sama voy a matar a Itachi… – Dijo mirándome y yo expresé confusión. – Por la mierda pesadilla… – Me explicó.

– ¿Qué… que soñabas? – Me costó preguntar, no se si quería saberlo.

–… – Hidan hizo silenció.

– Has mencionado a Kakuzu, aun dormido… – Continué.

– ¡No me lo recuerdes, no me lo recuerdes! – Lloriqueó escondiéndose entre mis brazos y dejando su cabeza algo más abajo de mi hombro.

¿Hidan escondiéndose? ¿Tan horrible había sido? Me daba algo de miedo verle así… "ese" no era Hidan, no mi… digo, nuestro Hidan.

Aún así le rodeé con mis brazos, abrazándolo, claro.

– Bueno tranquilo ya… ya paso… – Me sentía extraña, no por decir eso, si no por decírselo a Hidan.

– Ha sido horrible… – Seguía con la cabeza escondida.

– Pero que… – Me interrumpió.

– Kakuzu… Kakuzu en tanga… bailando… y yo… yo vestía de mujer mientras daba palmas para animarlo.

– ¿Qué? – Quise reírme pero no le hice por educación ante el estado del inmortal.

No me puedo creer que Hidan me lo haya contado. Podría reírme de eso durante años solo para molestarle. Y aún así me lo ha dicho como si nada…

– Creo que… deberías dormir… y yo debería… irme. – Me estaba sintiendo algo incomoda con Hidan abrazándose cada vez más a mi.

¿Incomoda? Esa no es la palabra ya que no quería irme… Estaba… ¿nerviosa?

Me desabracé de Hidan y me levanté. Iba a irme pero Hidan me agarró del brazo.

– No… no te vayas… – Me susurró nervioso.

– Yo Hidan… – Dije pero él se levantó y paré de hablar.

– No sabia que dormías en tirantes y pantalón corto… – Cambió totalmente el tono de voz, este ya era Hidan. – Hoy no te enfades… – Dijo con voz de niño pequeño. – Después de ver a Kakuzu en… – no terminó la frase. – creo que me merezco ver algo… así.

Ignoré lo que había dicho ya que parecía estar bien y me giré para irme. Esta vez Hidan no me agarró del brazo.

Me agarró de la cintura, abrazándome.

– No seas cruel que lo he pasado muy mal… – Me susurró al oído.

– ¿Y yo que quieres que le haga? – Dije intentando no parecer nerviosa.

– Gírate. – Se limitó a decirme y yo obedecí.

Hidan sonrió y eso me puso más nerviosa. Agradecí la oscuridad para que no pudiera ver mi sonrojo.

– Me alegro a ver despertado de la pesadilla para ver este sueño. – Me susurró al oído.

Ese no era Hidan, de eso estaba segura.

– ¿Quién eres tu y que has hecho con Hidan? – Le grité y el se limitó a reír.

– ¿Qué pasa yo no puedo ser romántico? – Dijo él.

– ¡No! Tu no eres así. ¿Tan mal te ha dejado Itachi? – Dije dándole unos golpecitos en la cabeza.

Hidan sonrió y me agarró de las manos para que dejara de golpearle. Se acercó a mi lentamente. No me lo puedo creer… ¿Iba a besarme? Acortaba la distancia y mis nervios aumentaban. ¿Por qué no reacciono? Debería pegarle e irme de ahí, y en cambio… en cambio no puedo moverme o es que… ¿No quiero moverme?

Mis pensamientos y el acercamiento de Hidan fue interrumpido por unos golpecitos a mi espalda, con un dedo.

Me giré de golpe dado al susto y a la vergüenza de que nos hubieran pillado. Aun que el susto me lo di cuando al girarme vi la oscura-y-clara cara de Zetsu y sus largas y afiladas hojas a su alrededor.

– ¿Habéis visto…mi conejo…blanco? – Dijo con dificultad.

– ¿Qué? – Dijimos los dos, ya separados.

– Lo he perdido… – Dijo con voz ronca. – Jajajaj… – Rió su parte negra.

– Igual es sonámbulo… – Propuse al ver que muy despierto no parecía.

– ¿Sonámbulo? Yo creo que esta fumado… – Dijo Hidan muy serio y no supe si era una broma.

Zetsu se dio la vuelta y siguió hacia delante por el pasillo, ignorando que no le habíamos contestado.

Por un momento olvidé lo que estaba haciendo antes de la misteriosa aparición del plantita. Pero Hidan se ocupó de recordármelo.

– Nos hemos quedado a medias en algo ¿no? – Me dijo mientras me agarraba del brazo y me giraba con brusquedad.

– Eh… yo… – Dije nerviosa de nuevo.

Otra vez no, pensé.

– ¿Qué quieres ahora? – Dijo Hidan y los dos le miramos, yo tuve que girarme.

– ¿Qué hacías? – Pregunto divertida, para nuestra sorpresa, Ayame que estaba al lado de Zetsu.

– ¡Nada! – Soltamos el albino y yo a la vez.

–¿¡Qué haces aquí! – Dije yo, avergonzada.

– Me ha traído Zetsu. – Contestó y luego bostezó.

Imagino que Zetsu la habría despertado, no seria de extrañar porque él la agarraba de la muñeca, como si la hubiera tenido que arrastrar.

– Estos dos son los que… no saben… donde esta… mi conejo. – Hablo el bipolar. – Jajajaj… – Volvió a reír la otra parte de Zetsu.

– ¿Y para eso me despiertas? – Dijo Ayame como si lo que acabara de oír fuera lo más normal del mundo. – Espera…. ¿Qué? – Pareció darse cuenta.

Zetsu soltó a Ayame y volvió a irse lenta y silenciosamente. La verdad es que daba miedo, su forma de andar, las locuras e incoherencias que decía y su apariencia, claro.

– Bueno, os dejo para que sigas haciendo "nada" – Nos dijo haciendo comillas en el aire y con una sonrisa.

– ¡Espera! Me voy contigo… – Le dije y cerré la puerta dejando a Hidan con la palabra en la boca.

Ayame no se molestó en preguntar. No se si por no hacerme sentir incomoda, porque no le interesaba o simplemente porque tenia sueño.

– Le oído gritar, a causa de que se había despertado de la pesadilla y he ido a ver… – Quise explicarlo, no quería que malinterpretara nada aun que… Si que había estado a punto de besar a Hidan si Zetsu no…

– Vale, vale… – Dijo y soltó una carcajada, dándome a entender que no se lo había creído. – Me ha parecido oír un grito. – Dijo lo que me sorprendió. ¿Me había creído? Debía hacerlo al fin y al cabo era verdad. – Pero ya hace bastante ¿no? Si que te has entretenido haciendo "nada" – Volvió a repetir pero emitiendo las comillas.

Me ruboricé un poco y ella rió ante mi silencio. Como ya dije antes mi habitación estaba muy cerca de la de Hidan así que decidí irme a dormir sin decir nada más.

Ayame's POV

– Ayame despierta… – Oí que me llamaban pero mi de la vuelta, aun entre las sabanas.

– ¡Levántate, hum! – Una voz diferente.

– Y yo que pensé que tu no hacías esperar… – Empecé a reconocer las voces y decidí abrir los ojos.

Lo hice de una manera lenta ya que tenia bastante sueño. Parpadeé un par de veces para encontrarme con unos ojos azules justo en frente de mi.

– ¿¡Deidara! – Dije al instante y me senté en la cama. – ¿Sasori? – Dije ya más normal.

¿Se puede saber que hacen estos dos sentados a mi lado, en la cama?

– ¿Qué hacéis aquí? – Pregunté.

– Hoy tenemos una misión, ¿recuerdas? – Dijo Sasori.

– Y como tardabas en levantarte hemos venido a buscarte, si. – Continuó Deidara.

– ¿Qué te ha pasado? Tu nunca te duermes. – Volvió a hablar el pelirrojo.

– Anoche… me despertó Zetsu para yo-que-se que chorrada de que había perdido a su conejo blanco… – Recordé.

– ¿Conejo blanco? – Dijeron los chicos a la vez.

– Bueno da igual, hum. ¡Vamos levanta! – Me dijo Deidara mientras me tiraba del brazo y me sacó de la cama de forma brusca ya que casi me caigo, suerte que Sasori me agarro, impidiéndolo. – ¡Venga vístete, tenemos que irnos! – Seguía chillando el rubio, des de luego parecía alegre por la misión.

– ¡Si no os vais no puedo hacerlo! – Dije imitando la forma entusiasmada del rubio.

– A mi tampoco me importaría quedarme… – Susurró Deidara. – No sabia que dormías solo con una camiseta larga… – Dijo mirándome y para mi sorpresa Sasori también lo hizo.

¿Enserió no se habían dado cuenta después de todo este tiempo?

– ¡Largo! – Dije señalando la puerta, sin mirarlos ya que estaba algo avergonzada.

– Vámonos. – Le dijo Sasori, serio y frío mientras tiraba del cuello de su capa.

Arrastró a Deidara fuera de la habitación y cerró la puerta, no sin antes decirme un "te esperamos en el salón".

Me vestí aun con sueño. Me puse mi uniforme Akatsuki, con la capa claro. La abroché hasta arriba ya que tenia algo de frío por la violenta sacada de mi cama.

Salí al salón todavía con sueño y ahí estaban mis dos compañeros esperándome. Sasori se levantó y se dirigió a la puerta.

Me despedí de Atsuko que estaba desayunando y cogí uno de sus bollos para comérmelo por el camino.

Llegué a la salida y vi a Tobi asfixiar a Deidara en lo que parecía un abrazo.

– Tobi le va a echar de menos sempai… – Lloriqueaba.

– ¡Déjame ya! – Decia el rubio intentando soltarse.

Sasori observaba el espectáculo apoyado en la pared. ¿De verdad el impaciente marionetista le estaba dando tiempo a Tobi para que se despidiera? ¿O tal vez le divertía el espectáculo?

– ¡Ayame! ¡Tobi también le va a echar de menos! – Lloriqueó esta vez abrazándome a mi.

– Bueno, tranquilo… Te traeré un regalo cuando volvamos ¿vale? – Le dije para animarle y pareció funcionar.

– ¡Bien! ¡Porque Tobi es un buen chico! – Sonrió, o eso creo, y luego se fue saltando.

– ¿Ya? – Preguntó Sasori volviendo a andar.

Abrimos la "puerta", es decir la roca, de esa cueva y salimos al exterior. Hacia un buen día la verdad, lastima me gusta más la lluvia.

Empezamos a andar en dirección a la villa oculta de la nube, en silencio hay que decir. Aburrido y largo silencio.

Sasori iba el primero y Deidara a su lado. Yo iba algo más retrasada la verdad. Joo… tenia sueño. Maldito Zetsu.

Me paré un momento y me agache al suelo. Lo cogí con mis manos y lo miré. Era adorable.

Los chicos se dieron cuenta y se acercaron a mi. Deidara se arrodillo como yo mientras Sasori quedaba de pie.

– ¡Que monada! – No pudé evitar soltar.

– ¿Qué haces con un conejo? – Me preguntó Sasori.

– Lo he visto aquí y no he podido evitar cogerlo… adoro los conejo… Lo siento Sasori. – Dije con un puchero ya que parecía enfadado.

– No importa pero vámonos. – Dijo con intención de seguir andando.

– ¿Y si es el conejo de Zetsu? – Me pregunto Deidara, ignorando a su "danna".

– Podría serlo. – Miré el conejo una vez más que parecía no entender nada. – Quédate por aquí ¿vale? – Le dije, si, al conejo. – Y cuando volvamos te llevaré a casa.

– ¿Hablas enserio? – Preguntó Sasori.

– ¡Si! – Dije soltando al animalito que me miró y salió corriendo.

Ignorando lo ocurrido seguimos con nuestro camino.

CONTINUARA…


Pues hasta aquí. Espero que les haya gustado, me divertí mucho haciendo la parte de Zetsu xDD

¿Qué pasará en el próximo capitulo? ¿Cómo empezará la misión de Ayame, Deidara y Sasori? ¿Qué pasará mientras en la Akatsukicueva?

¡No se pierdan el próximo capitulo! Adiiiiiós~ ^^