Capitulo 12. Comienzo

---------POV SORA (momentos antes) --------

-hum… tengo pereza- bostecé mientras me sentaba en mi cama, no había dormido mucho, más era lo suficiente para que yo recuperara algo de fuerzas.

- ¿segura que no quieres dormir más?- me preguntó Fool, vaya… por lo general no se muestra tan atento… seguro ahora me va a salir con lo de tomar un baño.

- no…- lo miré desconfiadamente, esperando a que mencionara el baño.

- Sora, tienes que dormir más…-suspiró- el desvelarse no es nada bueno- ¿eh?, ¿no empezaría de pervertido?- comprendo que quieras hablarle a tu jefe sobre la acrobacia que acordaste con Yuri pero…-

-¡es cierto la acrobacia!- por estar aun medio dormida había olvidado por completo el tema, me encantaría decirle al jefe sobre esta, apuesto a que la aprobará en cuanto se la diga. Ciertamente es algo peligroso lo de saltar, entre un montón de trapecios para luego impulsarme en uno dar una pirueta al aire y que me reciban, pero cuento con Yuri, y se que el me atrapará, aún si yo cometo un error, el me atrapará, como muchas veces lo ha hecho.

Comencé a arreglarme, como todas las mañanas me acerque a mi espejo para ver mi aspecto, así dictaminaría que tan malo estaba, pero al verme al espejo, me di cuenta de algo… ésta mañana había despertado de distinta forma que otras veces, no es que me viera como un estrella de cine, pero pude notar que mi rostro tenía un "algo", que a pesar de estar toda despeinada, con unas ligeras ojeras y con la cara adormilada, me veía ¿bonita?

A de ser mi imaginación… pero sí, necesitaba un baño… mi cabello lucia algo opaco. Así que tome a Fool, antes de que este pudiera reprocharme algo, lo amarre y lo vendé… tome ropa limpia y me dirigí a un merecida ducha.

El agua caliente estaba deliciosa, me encantaba sentir ese calor por mi cuerpo, era relajante y confortable.

Al terminar de bañarme, me vestí para ir a hablar con el jefe, apuesto ha que estará en su oficina, últimamente se la pasa viviendo ahí, supongo que porque la señorita Sara ha salido a entrenar…

Cuando terminé de arreglarme tome a Fool y lo desaté, protesto un poco pero…

- ¡Yo no te sugerí el baño!-

- lo siento Fool, fue por precaución- me excusé- ¡nos vemos después!- y apresuradamente salí del departamento…

Caminé lo más rápido que pude hasta la oficina de mi jefe, no aguantaba las ansias que tenía de decirle. Tantos eran mis deseos que no me fije y choqué contra alguien…

- ¡lo…lo siento!- dije mientras bajaba mi rostro avergonzado

- ¿Sora?- Esa voz… alcé mi rostro para encontrarme con la amigable cara de mi amigo Ken- ¿te encuentras bien?- instintivamente sonreí, cada vez que veía a un amigo tendía a sonreírle.

- je je- me reí- perdón Ken, estaba algo distraída-

- tranquila, pero… ¿ya dormiste lo suficiente?- y recordé como hoy en la mañana lo encontré parado frente a mi puerta, creo que sigue preocupado por eso.

- si, ¡ya estoy en óptimas condiciones!- dije mientras alzaba mis brazos en señal de fuerza- por eso no te preocupes por mi, Ken-

Al terminar pude ver como el rostro de mi amigo se acojonaba, y de inmediato me miró directo a los ojos, se veía tan serio y decidido, algo que nunca había visto en su rostro, lo cual me provocó un cierto sentimiento que no se como describir.

-Sora, quiero decirte algo…- iba a continuar pero yo lo detuve, no se porque, pero algo me gritaba que lo detuviera.

- perdón, pero tengo que ir con el Jefe- me disculpé, porque aunque fuera cierto, aun me sentía con la necesidad de irme.

- entonces… - su mirada no cambiaba en cuanto a la seguridad que sentía, pero ahora reflejaba un poco de súplica- te esperaré, pero tengo que decirte algo muy importante… por favor- y no pude resistirme al verlo así de afligido. Ken es mi mejor amigo, y mi deber como amiga es apoyarlo.

- está bien- le sonreí los más que pude, después de todo, en momentos difíciles una sonrisa amigable reconforta a cualquiera.

Ken sonrío ante mi respuesta positiva. Me sentía un tanto insegura, sin saber la razón, pero dejé de pensar en eso y me retiré hacia la oficina de mi Jefe. Al llegar toque lo suficientemente fuerte como para hacerme notar, espere la respuesta positiva para poder entrar en la mencionada. Pasaron unos segundos y obtuve la respuesta buscada, sin más me aventuré a su oficina. El jefe se encontraba sentado en su silla detrás del escritorio.

- ¿Qué ocurre Sora?-

- Bueno…- me apené un poco, él podía ser muy frío a veces- le tengo una propuesta para un nueva acrobacia-

-…- no dijo nada, solo me miró atento

- bueno, el j…hum…-aunque no estuviera presente él, quiero poder llamarlo solo por su nombre, como el hace conmigo- Yuri y yo decidimos presentar una nueva acrobacia…-

- en que consiste- me interrumpió

- al principio yo tengo que evitarlo, columpiándome entre trapecios y el detrás de mío, mientras hacemos esto en un momento dado daré un vuelta completa… que Yuri no hará y se dará por vencido…- me miró molesto, creo que…

- ¿y cual es la acrobacia principal?- me pasó un escalofrío, al jefe hay que decirle las cosas directamente. Aspire lo más que pude, y con una sola bocana de aire comencé a contar la idea que mi cabeza tenía en mente.

- ¡nos impulsaremos cada uno en un trapecio rotatorio y daremos una vuelta en el aire al mismo tiempo el me tomará de las manos y me impulsará hacia arriba, ahí extenderé los brazos y el me atrapará!- uf…uf… me agité… el decirlo tan rápido y de un solo respiro fue demasiado…

- hum…- no puedo saber lo que piensa el Jefe -en todo momento necesitas a Yuri-

-etto… si- era obvio, necesitaba a Yuri, él es mi compañero, por lo tanto la acrobacia es para ambos ¿no?

- lo pensaré, tengo que hablarlo primero con Yuri- su mirada era demasiado analítica, y estoy segura que hasta estaba molesto… pero… ¿Por qué?- ya puedes retirarte-

- ah… ¡si!- era momento de irme. Hice una pequeña reverencia y me retiré en silencio.

Salí de la oficina y me quede recostada contra la puerta cerrada, mientras pensaba en todo lo que me había ocurrido en este último mes. Cada vez más interrogantes salían a flote, pareciera que algo se hubiera roto y todo se estuviera viniendo abajo. ¿Desde cuando es qué estaba sucediendo esto?… una imagen llegó a mi cabeza…

-Yuri…- no es que lo culpara, pero todo parecía distinto desde aquella ocasión, y… ¿yo?… ¿he cambiado en algo?- no me siento distinta- pero aunque yo no cambiara, el mundo alrededor mío si.

-Sora…- levanté el rostro…

- Ken…-

- ¿Lista?- lo olvidaba, Ken tenía que decirme algo muy importante…

-ah… si- creo que estoy pensando demasiado en cosas sin sentido- ¡claro!- y sonreí, no debo deprimirme por algo que ni siquiera estoy segura. Después de todo, apuesto a que Ken tiene problemas que quiere contarme.

- pero… hum… acompáñame a otro lugar…-

-seguro…- y lo seguí.

Comenzamos a caminar, más no fuimos tan lejos pues Ken me llevo a uno de los jardines del Kaleido Stage (*). He te decirlo, los jardines están bien cuidados, ya veo porque algunas personas del público se quedan viéndolos por un rato antes y/o después de las funciones, claro que ellos no pueden entrar como nosotros.

-wow, es un excelente lugar como para comer el almuerzo - sonreí – Ken eres excelente, ¡la próxima vez traeremos a las chicas aquí!-

-hem- carraspeó -Sora- habló quedamente.

-¿uh?- me giré para verlo- dime Ken- él se encontraba sentado en una de las bancas de dicho jardín.

-hum…- al parecer dudaba entre contarme o no, es normal, a veces a uno no le gusta contar todas su intimidades. Así que me senté a su lado y puse una mano en su hombro en señal de apoyo.

Él se giró para verme directamente a los ojos y sentí como si el aire me faltara, y un nudo se formo en mi garganta. Lo primero que pensé era que algo horrible le habría ocurrido, pobre Ken.

-Verás Sora…- segundos incómodos pasaron…- yo… yo… te qui… te qui…- tartamudeaba

-¿si Ken?- su rostro cambio a una tonalidad más oscura, tomo una gran bocanada de aire y hablo:

-¡te qui… te quisiera invitar a que fuéramos juntos a ver como se encuentra Jonathan ahora que lo han dado de alta!- ¿eh?, ken cada vez está más extraño, por un momento creí que me diría algún tipo de secreto o alguna mala noticia o, no se algo más triste. Ken por su parte parecía quererse golpear contra el piso, no entiendo, no tiene nada de malo querer ir a ver a Jonathan.

-claro, Ken- dije mientras el me miraba melancólico, tal vez creyó que no querría acompañarlo

-¿puedo acompañarlos también?- una voz tras nosotros se hizo presente, ambos nos giramos al mismo tiempo para descubrir al dueño de dicha voz. Me sorprendí mucho al ver que se trataba del joven que conocí hace unos pocos días.- ¿puedo acompañarlos?- repitió

-si, no veo por…-

- ¿Por qué quieres ir con nosotros?- de repente pregunto Ken. Si, yo también me lo pregunté, pero sentí grosero preguntárselo tan de repente.

- ah, eso es…- hizo una pausa mientras se acercaba a mi- porque…- se inclinó para que su rostro quedara frente al mío y como si quisiera que el mundo se enterase casi grito, o al menos eso me pareció- me gustas- simples palabras que casi me asfixiaron.

-------------POV KEN-----------

Desde el primer día que conocí a Sora me enamoré de ella, no puedo negar ese hecho. Y es que es tan perfecta, no puede haber chica más linda que ella, y aunque es torpe, despistada y demasiado inocente… es a quien más quiero y con la que deseo pasar el tiempo de vida que tengo. A pesar que desde el primer instante definí mis sentimientos, nunca he tenido la oportunidad de expresárselos de la manera más correcta, es decir, de la manera en que ella al fin entienda cuanto me gusta. Me pasé toda la mañana pensando en como confesar mis sentimientos de la manera más adecuada, traté de hacer un plan estratégico y me convencí mas de mil veces de que funcionaria, debieron de haberme visto mentalizándome durante horas para poder convencerme aunque sea muy remotamente, para que al final terminara diciendo que me gustaría que me acompañara al veterinario. Pero eso era típico en mi vida, sin embargo segundos después de eso, después de mi más increíble fracaso, viene un hombre que la conoce hace apenas un día y que tuvo una sola conversación con ella, ¡y se le declara!

No soy un hombre posesivo, Sora no es mía, pero esta vez si me sentí humillado, en mi propia cara otro hombre se le había confesado con una facilidad, mientras que yo no fui capaz de siquiera terminar una oración sin inventarme un cuento. ¿Qué se supone que tengo que hacer con eso?

Ponerme celoso y posesivo era muy buena opción, más no estoy seguro de poder llevarlo a cabo, no puedo iniciar una pelea con otro hombre sin que me acobarde, pero tampoco puede quedarme sentado mientras un tipejo me quita a la chica que más me gusta.

- Yo…- estaba a punto de reclamarle, quizás de armarme de valor y comenzar una pelea. Pero alguien se me adelanto, Yuri llegó de quien sabe donde, tomo el cuello de la camisa de su primo, lo alzo para enderézalo y con una voz autoritaria pronuncio una sola palabra, "No" que hasta mi se me heló la sangre, era absoluto, cuando él se ponía serio, era terrible. Todo pasó muy rápido, que si hubiera parpadeado me habría perdido del espectáculo.

-¡Yuri!- habló Sora. Y mis celos salieron a flor de piel, todo mundo sabía que Sora había estado pasando más tiempo con Yuri que con cualquiera de sus amigos, al principio la excusa de la enfermedad era creíble, pero después comenzaron a salir más y más. Sin mencionar hoy en la mañana, que los encontré en su cuarto y este sin camisa.

-Tranquilo primo- sonrío burlonamente el susodicho, que se libraba del agarre de Yuri, para luego acomodarse la camisa- solo le decía a mi acróbata favorita lo mucho que me gusta- juro que quería matarlo en ese momento, no puedo creer que tan cínico puede ser una persona.

Me giré para ver como estaba mi chica, y lo que vi me cayó con un balde de agua fría. El rostro de Sora era un poema, sus mejillas estaban que ardían, sus ojos estaba dilatados, tenía sus manos fuertemente agarradas de su pecho, mientras veía como se esforzaba para poder articula palabra alguna. Como hubiera deseado ser yo quien le propiciara tales sonrojos más encantadores, tal nerviosismo sincero. Sin embargo ella pronto bajó la cabeza en señal de disculpas, lo que cortó de tajo mi embelesamiento, del cual no me había percatado de que había.

-¡lo lamento!- apretó sus manos contra su short- ¡no puedo corresponderle!- alzó la mirada, y pude ver como sus mejillas ya no estaban tan rojas como hace unos segundo, ella se retiró corriendo del lugar dejándonos a los tres solos.

- Sora…- no lo pensé dos veces y fui tras de ella, en estos momentos estoy seguro que me necesita, es decir soy su mejor amigo, y… tal vez pudiera aprovechar la oportunidad.

------------------POV YURI-------------

-¿¡que demonios te ocurre!?- la sangre me hierve, tengo deseos de tumbarlo al suelo y golpearlo hasta que los nudillos me sangren, o su rostro no pueda sangrar más, lo que suceda primero-¡Sora no es un juguete con el que te puedas divertir!- lo miré fijamente- ¡ella no es como tus demás amigas!… ¡si la lastimas te arrancaré los brazos!- mis manos temblaban, no aguantaría por tanto tiempo. Y es que el recordar que hace unos años, cuando éramos más jóvenes le veía con una "novia" nueva cada semana, y relacionar esto con ella, era una cosa que nunca le permitiría, así tuviera que amarrarlo a un poste, lo haría, protegería a Sora, bajo cualquier condición o circunstancia.

- ¡Yuri!- me habló- cálmate ¿quieres?- se terminó de arreglar la camisa que le había arrugado- maduré, y ya no trato a ninguna mujer de ese modo-

- ¿Qué me calme? - apreté con fuerza mis manos- ¡¿Cómo quieres que me calme si estas coqueteándole a mi…- me mordí la lengua en ese momento… - compañera-

-…- él en cambio me miró muy atentamente, sus ojos y los míos se sincronizaron, desde hace mucho tiempo no discutíamos de esta forma. Más unos segundo después, escupió la palabra que más me temía- olvídalo- no había más que decir, él no renunciaría.

- entonces yo me aseguraré de que ella no te haga ni el menor caso- advertí, no quiero que Sora se convierta en un juguete más de mi primo.

-ya lo veremos Yuri…- y sin más, se retiró dejándome a solas en ese jardín.

Mi cabeza en ese momento era un caos. Me sentía mareado, agobiado, por lo que decidí sentarme en la banca que hace un par de minutos atrás ocupaba la razón de mis dolores de cabeza.

Estaba arriba, me sentía tranquilo, pero con ese simple "me gustas" sentí que algo en mí se había roto, y entonces despertó a la bestia. Pero el solo pensar que Sora fuera una más. No lo soporte, baje las escaleras lo más apresuradamente posible, mientras apretaba los puños dispuestos a golpear al estúpido de mi primo. Por fortuna no lo hice, en cuanto la vi, decidí no hacer un escándalo, pero en cuanto se retiró, prácticamente me le echaba encima a Mikael.

- ¡maldición!- Dije mientras apretaba mis puños, hasta casi hacerlos sangrar, la irá que tenía en esos momentos era incalculable- ¡¡demonios!!- no podía contenerme, ¿y como rayos podría hacerlo si ese desgraciado de Mikael se atrevió a coquetearle a mi…

Y volví a morderme la lengua, ese desgraciado "mi", ¿desde cuando pienso que ella me pertenece? Ella es Sora, no es "mi" Sora, ella… ella…

- Así que estaba en lo cierto, Yuri se enamoró de Sora- mis ojos se abrieron de par en par, levante el rostro para ver de quien se trataba, para ver quien osaba decir que yo estaba enamorado de mi compañera. Más no encontré a nadie.

-¡me estoy volviendo loco!- tome con fuerza mi cabeza, todo este embrollo empezó desde la maldita ocasión en que me declaré a Laila, ¡todo esto es su maldita culpa!- Ahora hasta voces escucho-bufé, mas lunático y depresivo no podría estar.

- ¡Vaya! Así que ahora me escuchas- y de nuevo la voz- cuando vi la fortuna, no creí que esta me hubiera conducido hasta aquí por ti- es oficial, estoy demente.

No me detuve ante nada salí de ese lugar y fui directo a los baños del escenario. Me miré en el espejo, y comencé a arrojarme agua al rostro, tal vez con eso pudiera dejar de estar escuchando y pensando en locuras. No estoy enamorado de nadie, no volveré a sentirme vulnerable ni algo parecido. Levante la vista para mirarme al espejo, y algo detrás de mí me dejó helado. Pude ver por segundos a una especie de arlequín en miniatura, más enseguida arroje agua en mi cara y poco a poco dejé de verlo. Maldije por lo bajo mientras me daba golpes en mi frente, odio está jodida situación. Salí del baño un tanto aturdido, por lo que tengo que pasar por haberme enamorado de la persona equivocada.

- ¿Qué haces aquí?- lo que me faltaba, encontrarme con él.

- Trabajo aquí- Frente a mi estaba parado con la arrogancia saliéndole por todos los poros, Leon Oswald

- …- no dijo nada, por lo que supuse que lo mejor era alzar la vista, de seguro ahora me estaba viendo fríamente, intentando pensar si existía una forma de acabar con mi vida sin dejar huellas–Escucha- alcé el rostro, pues ese tono significaba que estaba hablando enserio- Si algo llega a ocurrirle a Sora te juro que te haré pagar caro- yo sonreí arrogantemente.

- pues Sora parece pasársela bien conmigo- en ese momento me di cuenta, yo sonaba exactamente a Mikael. Sonaba igual o hasta peor que el.

Leon enduró la mirada, y con un tono aún más tajante que otras veces, me respondió – no creo que Sora conozca que tipo de alimaña eres- apretó los puños y prosiguió- no dejaré que termine como Sophie-

Sophie, créanme que de todo mi pasado, es lo peor que he hecho. Soy el total responsable de todo esto, ciertamente es por mi culpa que ella ya no exista en este mundo, ella se enamoró de mí y yo la traicioné, que ironía jugué con ella para salir a flote, tal y como Laila ha hecho conmigo, supongo que es parte de mi castigo por cometer tal atrocidad.

- No usarás a Sora para que Laila salga a flote de nuevo-

- ¡Sora es mejor que Laila!-

Quizé morderme la lengua de nuevo, más no llegue a tiempo, palabras que aunque tienen significado, yo no quize profesar. Leon me miró sorprendido, creo que no se esperaba esa respuesta, que bueno, porque ni yo mismo me la esperaba. Bajé el rostro molesto y algo avergonzado, mi cerebro no estaba trabajando bien. Maldito Mikael, todo esto comenzó por su inútil "confesión"

- Yuri- me llamó, por lo que yo alcé el rostro, su mirad denotaba molestia pero tenía lago más, algo que no estoy seguro de describir- es que acaso tu…- no logró terminar la frase porque un sonido parecido a un gimoteo llamo nuestra atención.

Ahí estaba Sora, con la cara roja, denotando molestia y vergüenza al mismo tiempo. Cosa que realmente no entendía.

--------POV SORA-------

Tal vez en estos momentos no podía matarlo, porque estaban dos personas presentes, Yuri y Leon, pero nada más llegáramos a mi habitación, lo ataría y metería a un cajón de por vida. Fool, eres un tonto, de todas las personas, a ellos dos no los quería ver después de la situación que tuve hace unos momentos.

Y es que después de la confesión del joven Mikael tuve la urgencia de salir y despejar mi mente. Era la primera confesión que un chico me hacia, y eso realmente me había descolocado, es decir, ¿a quien no le sorprendería dicha cosa? pero el encontrarme a Leon y Yuri era demasiado, las dos personas que tienen la mirada más profunda de todas las que conozco….

-Sora- me llamó Yuri, que apenas me hizo volver de la luna. Mi cerebro no procesaba una respuesta rápida por lo que mi nerviosismo ganó y comencé a reírme. Ah, que torpe soy. Fool, pagarás muy caro el haberme traído hasta aquí.

-Yo…hum… este…-

- Sora, ¿Qué haces aquí?- preguntó Leon, dios ¿Por qué justamente tenía que toparme con ellos?

- bueno… verán…- deseaba con todo mi corazón poder inventarme algo para salir de esta situación tan incomoda, pero "él" estaba aquí, y me costaba mucho poder pensar en algo. Sin previo avisó me tomo de la mano y comenzamos a caminar.

- Nos vemos, tengo que hablar algo de suma importancia con mi compañera- hizo un ademan con la mano y comenzó a llevarme a otra parte.

- ¡espera Yuri!- yo por acto reflejo me detuve, tal vez era importante, más no pude hacerlo por más de un segundo, pues Yuri me jaló un poco más fuerte dándome a entender que siguiera caminando. Antes de retirarnos por completo pude ver como el rostro de Leon se tornaba a uno molesto, luego tendría que disculparme con él, pero apuesto que Yuri tiene una razón para que hayamos salido con tanta prisa. Lo último que visualicé fue a Fool dándome un ligero "adiós".

Creo que llevamos ya varios segundos caminando, y realmente no estoy segura de a donde precisamente me lleva. La curiosidad me mataba así que tuve la necesidad de preguntar.

- Yuri… ¿A dónde vamos?- él se detuvo de pronto y me miro pensativo…

- …- me quede esperando, mas parecía no querer decirme nada, hasta que por fin sus labios rompieron el silencio- vamos a practicar-

-hem… claro…- Yuri esta vez no me tomo de la mano, pero caminaba frente a mi con mutismo, me gustaría preguntarle que paso con su primo, pero…

- No le hagas caso a Mikael- dijo como si supiera en que estaba pensando- si lo vuelves a ver, aléjate de él- el nunca dejo de caminar mientras me hablaba- Mikael tiende a conquistar mujeres por gusto, por lo que no quiero que te pase lo mismo-

Deje de caminar, y pude sentir como mis mejillas ardían… mientras mi corazón latía con fuerza… Yuri, estaba preocupado por mí…

- ¿Sora?- el se volteó hacia mí, y el con la simpleza de ver su rostro pude sentir como estas me ardían más, por lo que baje la cabeza como un acto reflejo… Por Kami, ¿Por qué me avergüenzo tanto?- Sora… ¿estas bien?- Yuri incluso bajo su rostro un poco más, podía sentir su respiración cerca de mi cabello… es una sensación tan inexplicable.

- yo- dudaba de levantar mi rostro- gracias- dije con la esperanza de que este me entendiera. Él se incorporó, y no dijo nada. Así pasamos varios segundos, hasta que yo me atreví a ver su rostro, el cual se veía tan tranquilo, que al sentir mi mirado sobre él, volteo y me sonrió… Yuri tiene un sonrisa tan bonita…

- Vamos Sora, es hora de entrenar- sin más lo seguí, mientras mi corazón parecía quererse salir. Que curiosa sensación, que mezcla vergüenza y felicidad.

Al llegar al auditorio, Yuri comenzó a preparar los trapecios. No sabía que el tenía conocimiento de las cuestiones del escenario. Yo trabaje como técnica, más nunca aprendí más que hacer ciertas cosas sencillas. Una vez preparado todo, él y yo comenzamos con los ensayos, he de confesarlo el primer intento fue un verdadero fracaso, y de no ser por la red seguro me caigo y muero. Así continuamos practicando, los saltos de trapecio en trapecio a veces los hacia bien, y otras veces caía duramente en la red, me resbalaba con los tubos o ni siquiera los alcanzaba. Era humillante, Yuri los alcanzaba sin esfuerzo alguno, y yo terminaba rendida después de unos cuantos. Pero eso no era lo único que me salía mal, no estaba en completa sincronía con él, cuando creía que lo estábamos me adelantaba o atrasaba. Creo que no soy la pareja indicada para el joven Yuri… de seguro la señorita Laila podría hacerlo mejor…

- ¡Sora!- mis pensamientos estaban tan dispersos que no me di cuenta en que momento salte fuera de tiempo y de dirección. Por lo que sin remedio, choque con uno de los trapecios…

-¡auch!- comenzé a llorar de dolor mientras me sentaba en la malla de protección- creo que me he hecho un chipote…- dije mientras sostenía mi frente.

- ¿estas bien?- Yuri descendió de inmediato hasta mi lado…- Sora, ¿te encuentras bien?-

-Si- mentí- solo es un pequeño golpe- Sin previo aviso Yuri alzo mi flequillo y me miro enojado

- ¡pero si te has hecho una herida en la frente!- me alzó por los brazos para que pusiera de pie- vamos, en la enfermería te pondré algo-

- no, no se preocupe yo…-

- ¡Sora!- me regaño, y sentí como el corazón se me hacia añicos… en otras ocasiones me han reprendido, pero no se porque esta vez me ha dolido tanto. Baje la cabeza en señal de tristeza…- yo… hum… perdón…- me dijo él mientras ponía una de sus manos en mi hombro- Pero me altera que seas tan terca que no quieres curarte- yo solo sonreí. Es cierto, él solo lo dijo por mi bien.

-gracias…-

- Ven, es mejor curarla de inmediato…- suspiró.

Así fue como ambos nos encaminamos ahora a la enfermería. Que torpe me he vuelto últimamente, supongo que por los nervios del estreno. Una vez dentro de la enfermería, nos encontramos que esta se encontraba vacía, mejor, así nadie me preguntaría por la herida de mi frente. Lo repito, que torpe soy.

- Ven, déjame curarte- así lo hice me senté frente el, mientras el alzaba mi flequillo y comenzaba a pasar una torunda de algodón con alcohol. Me causó cierto ardor, pero no era nada serio.

- Es solo un raspón, pero creo que te quedará morado- sonrió- en verdad te pegaste fuerte- me sentí avergonzada, ah… que pena con él.

- perdón- dije lo más bajito que pude

- tranquila, al menos no te abriste la cabeza- me quito el algodón y comenzó a untar una pomada- ¿en que estabas pensando como para distraerte tanto?-

- hum… bueno- titubeé- es que… verá, creo que no soy la mejor… compañera…- dije eso ultimo con un hilillo de voz, la verdad es que si me gustaría actuar junto a Yuri, pero no creo ser la mejor…

- fue mi culpa-

- ¿eh?-

- tu no te descompasabas, era yo…- dijo mientras cerraba el frasco de la pomada- no es tu culpa Sora, yo soy el que no se adapta a tu ritmo-

- ¡no, no, no, no!- hablé- tu puedes saltar de trapecio en trapecio, ¡yo no puedo, no los alcanzo!- una sonora carcajada de escucho por la habitación.

-Sora, no los puedes alcanzar porque están muy separados, yo soy más alto que tu, por lo tanto mi alcance es mayor- ahora que lo pienso… es verdad. Mi cara comenzó a sonrojarse de la vergüenza de nuevo.

- pero aun asi yo también soy responsable de que no nos acoplemos…- dije ya más firmemente- los compañeros de acrobacias siempre deben de estar unidos, no solo uno, sino los dos- el me miró y sonrió

- ¿te lo dijo Leon?-

-etto… no…-

- Entonces… ¿Laila?- no creí que él pudiera decir el nombre de la señorita tan fácilmente después de lo que vi aquella vez, sin embargo su voz no tomo otro tono cuando la mencionó…

- es una frase mía- dije al fin

- Es muy buena, felicidades- Me volví a sonrojar, cuando el me decía algo yo… -ven te pondré este parche, y con eso tendrás-

-Si…- y acerque mi rostro a su cuerpo. Yuri tomó mi rostro entre sus manos, y lo acerco más al suyo, tomó el parche y comenzó a colocarlo en su sitio, ante tal sensación no pude más que cerrar mis ojos, las manos de Yuri, son tan cálidas… me perdí en un mundo en el cual la sensación me embriagaba… Yuri es tan…

Entonces sin previo aviso, pude sentir unos dedos recorriendo mis labios… mis ojos se abrieron, y mi mente no podía creer lo que veía… Yuri… se acercaba a mí…


Bien público querido!!

A petición de algunos!! He aquí lo que esperaba el capitulo 12, en el cual cumplí varias peticiones. ¿Qué tal?, ¿les gustó como quedó? Jeje espero y si. Ya saben, cualquier sugerencia, petición, reclamo o lo que sea, me dicen que con gusto les atenderé. Ya me conocen.

Gracias a todas por su compresión. Les informo que ya me estoy recuperando, sin embargo sigo todavía cojeando un poco. Espero y me entiendan. ¡¡¡Ustedes son lo más importante para mi!!!

¡¡mil gracias a todos!!!

¡¡¡nos vemos en el próximo capitulo que tiene nuevas sorpresas!!!

Y no olviden visitar mi one shots!!

Aviso!!!

Voy a publicar un one-shot sobre una serie viejísima, pero con la cual agarre isnpiración para este capitulo, así que les agradece que quienes conozcan la serie se pasan por mi fic, y quienes no la conocen… ¡tambien! XD.

Es el único fic en español (ya me conocen, siempre con parejas raras, y haciendo fics únicos) de la serie Corrector Yui, el título aun no esta listo, pero lo subiré más o menos dentro de una semana. Les daré mayores informes en el capitulo 13.

¡¡y como agradecimiento si se pasan por ese fic!! Pueden pedirme un one-shot YuRa del tema que deseen!! ¡¡el review más original tendrá derecho a una petición de lo que más guste!!

Bueno eso es todo. ¡¡nos vemos!!!