Gravity Falls Invierno de Misterios
Capítulo 12 La pirámide del epicentro
Un intento, luego otro, otro más. Finalmente se rindió y se lo paso a la chica a su lado, esta suspiró desesperada y comenzó a mover la cinta métrica de uno a otro lado, presiono "Pasado", nada. Ahora "Futuro", obtuvo los mismos resultados.
—¡Ahhh!—gritó Pacífica desesperándose y lanzando la cinta sobre Dipper—¡Arréglala!
—¿Y dónde están los modales?—le preguntó Dipper riendo por la reacción de Pacífica.
Era su segundo día en el futuro, el día pasado había sido precedido por una noche oscura, sin precedentes para ellos. El calor de la superficie era tremendo, casi insufrible, al grado que prefirieron quedarse en la base del edificio donde estaban, antes de buscar algún lugar donde poder ir para buscar respuestas, o en todo caso al amigo extraño de Blendín.
Por el mismo calor Dipper se había quitado su chaqueta roja y la usaba alrededor de su cintura para no perderla. Mabel se conformaba a usar sus suéteres rosados, ignorando completamente el sudor que provenía de ella. En cambio, Pacifica se había quitado su parka morada y la usaba como almohada para recostarse y suspirar, pensando que eso la sacaría de la situación. Finalmente, Mike usaba su sudadera roja marrón en el suelo para no recargarse sobre rocas.
Pasaban los cuatro las primeras horas del día turnándose con el único objeto que tenían disponible, la cinta métrica. No entendían porque aún no les entraba hambre, o porque tampoco tenían necesidad de tomar agua, u otras necesidades. Como si todo estuviera cubierto, excepto, claro está, por el calor.
Dipper se acercaba de vez en cuando a la salida, pero con tan solo dejar salir su mano a la resplandeciente luz en forma de "x" lograba sentir como si metiera la mano a un horno. Tuvieron que esperar hasta lo que imaginaron fue el mediodía, cuando extrañamente todo se calmó.
—¿Qué sucede?—preguntó Mabel asustada, sintiendo como si de repente todo se volviera frio.
Dipper quería contestarle, aun miraba al exterior, quería decir que no sabía lo que pasaba, pero antes de que pudiera si quiera mover sus labios sintió como si la gravedad dejara de existir por un momento y su espalda fuera cubierta por el vacío del espacio exterior, al mismo tiempo que todo se ponía del más profundo de los negros.
Todo en un parpadeo fugaz. Entonces se dio cuenta, aquello lo había sentido previamente, antes de que el amigo de Blendín se transformara en una especie de marioneta de Bill.
Sin atreverse a dudarlo durante un segundo, salió del lugar, el calor había disminuido considerablemente en tan solo pocos segundos, a pesar de que no pudo verlo directamente aquel día, aunque sí el pasado, notó que, a un par de kilómetros, habían chocado las cuatro ondas contra una superficie encerrada.
Entonces entendió algo en su cabeza, que no sabía cómo era posible que no lo hubiera descubierto antes: Blendín dijo que ningún viajero del tiempo podría viajar a través de una anomalía, porque todo se debería quedar exacto o la anomalía podría crear otra más grande. Sin embargo, se podía viajar en la paradoja de la punta "A" donde fue creada hasta el punto "B", supuso que el punto actual en el cual terminaba la paradoja, puesto que, una vez hecha la paradoja, el tiempo ya no existe, no es que estuviera en el futuro, el futuro no existía ya, ahora estaba en una especie de vertedero, ósea, estaba dentro de lo que la paradoja había creado él, Bill, Blendín, o quien sea.
Por eso creyó entender las ondas, lo que debió haber pasado fue que el futuro fue afectado debido a la paradoja, siendo que todo debe terminar en nada. Pero, claro, el futuro ya existirá, sin embargo, una especie de fuerza, retraía hacia la paradoja el orden de las cosas, lo que yace destruido, no puede existir más que destruido.
Al no existir el futuro, tampoco lo harían sus ciudadanos; pero como ya existían, simplemente perecieron lentamente por los cambios que las ondas debían hacer sobre sus cuerpos, tanto acercarse al final de los tiempos, literalmente hablando:
El futuro volviendo a formar el pasado hasta que se pueda "reescribir" un futuro que cumpla con la paradoja. Osas olas, ondas o barreras invisibles no eran más que catalizadores para cumplir un futuro causado por una anomalía.
En palabras simples, y como se lo explico a todos sus amigos:
—Lo que sucede es que el tiempo, es un todo, lo que vaya a pasar existió desde que inició su recorrido.—les explicaba Dipper tomando un palito—Si alguien toma al tiempo y lo rompe.—hizo lo mismo con la rama—Entonces ya no tendría la misma forma.—continuó hablando—Y, aunque ahora no pueda demostrarlo, a partir de donde se quebró, crecerá nuevamente la rama.—les explicó.
—Creo que entiendo…—dijo Pacífica usando el ochenta por ciento de su concentración en aquella explicación.
—Por eso todos están muertos, porque nunca nacieron en el pasado.—les dijo Dipper—Y creo saber cómo volver.—terminó revelando causando el interés del resto—Si vamos a ese lugar donde todas las paredes chocan, estoy casi seguro que entonces podríamos usar la cinta para viajar, no entre el palito.—puso su índice en la punta rota de la rama—Sino sobre el palito.—dijo deslizando su dedo en la rama y llegando al otro extremo.
—¿Estás seguro de eso?—preguntó Mike inseguro de toda aquella conversación que era muy ajena a sus conocimientos.
—No es que tengamos muchas opciones.—dijo Mabel apoyando incondicionalmente a su hermano y pidiéndole ayuda para levantarse—Vamos Dippy-dip.—le dijo Mabel ansiosa por salir de aquel refugio.
Los otros dos se les unieron en el camino, saliendo del edificio. Miraron la árida ciudad, sorprendiéndose un poco más de lo que ya estaban, ya que la ciudad parecía haber cambiado nuevamente. El alto rascacielos donde antes se habían refugiado, el edificio ahora era de un tamaño razonable para su época. Casi tan monumental como los de Nueva York, pero con el inconveniente de que estaba deshabitado.
—¿Por qué pasa esto exactamente?—preguntó Pacífica aun sin entender.
—El edificio donde estábamos nunca fue construido en el futuro, así que está volviendo a lo que era antes.—explicó Dipper—Bien, tenemos que ir a ese lugar, no está lejos, una media hora caminando.—dijo viendo a la distancia el lugar.
—¿Estás seguro?—preguntó Pacífica agudizando la mirada y poniéndose de vuelta su parka.
—Por supollo.—aseguró Dipper sacando media lengua, en espíritu del apoyo de su hermana, y chocó las manos con ella antes de comenzar el camino —Gracias Mabel, además, ¿Qué es lo peor que puede pasar?—preguntó Dipper tratando de sonar positivo gracias al apoyo de su hermana—Solo tenemos que pasar por unas cuantas calaveras y edificios derrumbados, no es como si fuera la gran cosa…—trató de quitarle importancia para que perdieran el miedo.
—¡Yo sigo asustado!—gritó Mike incapaz de andar por ese terreno.
/5 horas después/
—Solo unos minutos, solo unos minutos…—se quejaba Mike sudando como Pato lo haría, continuó—Solo unos minutos…—repetía enojado refunfuñando—¿Cuánto queda genio?—preguntó ya sarcástico.
—Oye, parecía más cerca a la distancia…—dijo Dipper a la defensiva, también sudaba fuertemente.
—Sí, tus predicciones no suelen acertar últimamente, ¿Verdad?—le preguntó un poco cruel Pacífica esperando para llegar a su humilde morada.
Dipper se silenció a sí mismo, ya que no tenía ningún argumento en contra. Pacífica se encontraba en su derecho de reclamarle que estuvieran en el futuro, esperando una solución que ni él mismo se entendía, así como con criaturas extrañas que rozaban el idealismo de lo surreal.
Mabel en cambio tenía plena confianza en el plan de su hermano, siempre, o casi siempre; que se encontraban en una situación de ese estilo Dipper los había logrado sacar adelante.
Continuaron caminando durante otra hora antes de que finalmente apareciera frente a sus ojos, detrás de unos edificios, el evidente origen de la anomalía.
Una pirámide de cuatro lados con un tipo de granito color ónix, casi reflejante. Opaca y dividida cada diez metros por líneas horizontales. Sus dimensiones eran tan inmensas que Dipper dudaba que fueran menos de trecientos metros de punta a punta, y para llegar al cielo podrían ser mínimo otros doscientos.
Hasta arriba de la pirámide parecía haber un espacio de infinito negro, tan profundo que parecía opacar la luz rojiza del cielo. Todos miraron aterrados lo que pudiera ser un agujero negro. Sabían que algo malo tenía que haber pasado, algo muy malo. Algunas corrientes de agua, que salían de la cima se extendían por acueductos que guiaban las barras de una escalera esculpida con una perfección casi aterradora, con un parecido a la pendiente para un altar de sacrificio sudamericano.
Se acercaron al primer escalón, a su alrededor había demasiados cadáveres, presuntamente de habitantes del futuro que habían fallado en hacer lo que ellos intentarían.
Fueron interrumpidos, ya que otra barrera del espacio tiempo se acercaba a ellos a gran velocidad, casi imperceptible y tomándolos por una sorpresa indebida. Se movían a una velocidad apenas perceptible para el ojo humano. De nuevo vivieron como si fuera en cámara lenta un oscuro olvido, pero ahora lo sintieron más fuerte. Los objetos a su alrededor, como cráneos y estructuras pequeñas; los acompañaron en un pequeño cambio de gravedad que los elevo varios centímetros del suelo, creando miedo a que fueran succionados al espacio exterior. Pero ese miedo desapareció cuando volvieron a la Tierra de golpe y sin previo aviso.
—¿Están bien?—preguntó Dipper tratando de levantarse.
—Sí.—contestaron cientos de voces al mismo tiempo sacando un grito de Mabel, Mike y Pacífica.
Los cuatro se levantaron y abrazaron unos a otros, mientras a su alrededor el suelo comenzaba a temblar desigualmente. Para el horror de sus ojos los huesos que se encontraban previamente tirados por todas partes se reunían unos con otros, pero no de una manera anatómicamente, exceptuando que todos tenían una calavera, o algo parecido.
Había huesos que se limitaban a unirse con una calavera y saltaban con un equilibrio preciso. Mientras que otros formaban grandes esqueletos con distintos huesos, incluso con seis brazos o dos cabezas, entre otras tantas combinaciones extrañas. Lo más perturbador fue que cuando todos los huesos dejaron de moverse a sus respectivos dueños, todas las corneas oculares se encendieron, imitando todas las de una especie de felino, con color amarillo y pupilas negras.
—Jajaja.—reían todos como lunáticos, como si les acabaran de contar un chiste muy bueno que los cuatro niños vivos no hubieran entendido o se hubieran perdido.
—Tal vez son amigables.—intentó seguir Dipper con el positivismo—Pero no nos quedemos aquí para averiguarlo.—tomó a las dos chicas de los brazos y comenzó a andar, para su suerte todos los ojos parecían seguirles, pero los huesos no se movían ni un milímetro.
—¿Esto es parte de los cambios que traen esas olas?—preguntó Pacífica aparentando fortaleza y tratando de sonar burlona, fallando estrepitosamente.
—Da igual, solo tenemos que viajar al pasado y todo se solucionara.—en cambio Mabel mostró toda la confianza que tenía depositada en su hermano y tomó la cinta métrica haciendo que todos subieran al primer escalón y llamando la atención de varias calaveras.
Mabel estiró el aparato sin miramientos, esperando no confundirse en el año que los enviara. Presiono pasado y esperó a que la luz envolviera a los cuatro, pero nuevamente al presionar el botón la cinta métrica solo se enrollo sobre sí misma y continúo siendo una inútil herramienta métrica. La chica suspiró decepcionada antes de regresar a la realidad y asustarse, ahora se estaban enfrentando a los seres esqueléticos y no podían volver al pasado.
—¿Qué haremos ahora?—se horrorizo Mike permitiendo que los cuatro formaran cuatro puntos cardenales, cubriéndose las espaldas mutuamente y tratando de continuar avanzando, sin mucho éxito por el miedo, ya que frente a ellos los monstruos esqueléticos se disponían a acercarse a donde estaban.
—Necesitamos estar más cerca del epicentro.—aseguró Dipper tratando de no salir gritando como niña, aunque le gustaría, y manteniendo su mayor compostura que le era posible.
—Claro, como tu plan salió genial la última vez…—dijo Pacífica ya no confiando tanto en la habilidad del chico y lamentando haberlo invitado a comer.
—Es el único plan que tenemos…—dijo Mabel aun apoyando a su hermana y desaprobando el pesimismo de la otra chica—Y el mejor.—quiso agregar—Además, tiene razón, son amigables, no nos han atacado y ya hubieran podido hace…
Sin previo aviso un hueso se interpuso en su andar, tomándola por sorpresa, y causo que ella cayera encima de un esqueleto simple que caminaba a cuatro patas y con la misión de morderle la cabeza, consiguiendo solo darle una calada a su cabello, gracias a los reflejos de Pacífica; quien tomó a la chica sin miramientos y la intentaba ayudar a que el esqueleto no la arrastrara con los otros cadáveres. Sin embargo, no la podía levantar ya que los dientes apretaban con una fuerza sobre humana su cabello, estirando con fuerza, y el esqueleto amañaba con alejarse de ellos aun con el cabello de Mabel entre sus fauces.
Visto que los otros esqueletos se disponían a ayudar a su hermano, formando un semi circulo casi perfecto en coro a la base donde ellos estaban, Dipper tomó y estiro uno de los huesos en una conexión que supuso era el cuello, decapitando la cabeza, la cual seguía mordiendo a Mabel, pero más para sujetarse que para estirarla. Se quedó con un fémur en su mano.
—¡Corran!—sugirió Dipper adelantándose a su propia orden y con el fémur daba golpes en las calaveras que intentaban acercarse a él para morderlo, dejando que los demás se adelantaran.
—Oh, pequeño libro, sabes que no te puedes escapar de mi.—dijeron todas las calaveras juguetonamente, algunas de forma masculina y otras de forma femenina, sin variar en solo dos voces exactas—¿Verdad?—todas ellas cambiaron a un tono demoniaco similar.
Todos comenzaron a subir por unas escaleras que tenía la pirámide por fuera, todo parecía como si fuera una especie de pirámide, la cual de los lados se expandía el líquido de colores, marcado por un camino que terminaban siendo los pasamanos para ellos, forma que había llamado su atención antes, pero que no se habían podido detener a analizar.
Corriendo a toda la velocidad que sus cansados cuerpos, aunque no hambrientos, ni sedientos; llegaron a la cima de la sencilla estructura granita, descubriendo que el agujero oscuro era con suerte algo parecido a un portal, aunque expulsaba liquido de un color invisible, algo parecido como las corrientes que alteraban la realidad y que goteaban como si de agua se tratase de aquel agujero de realidad. Lo que resultaba aún más extraño es que desde cada una de las caras superiores de la pirámide corrían tres ríos peculiares alimentados de aquel liquido invisible, que caía en una cuenca y esta conectaba con los cuatro lados.
Una especie de triple corriente acuática, de tres carriles conducían estas corrientes por los pasamanos que terminaban en la parte baja de la pirámide, aunque por las circunstancias dudaban que quisieran volver para comprobar donde terminaba. La primera corriente era de un color amarillo chillón, siendo la segunda vía acuática de un rosado tenue y la última, pero no menos importante, de un blanco aperlado.
—¿Ese no era el líquido del Chupatacos?—preguntó Mike tratando de acercarse al agua blanquecina la corriente dividía el carril de cada cara en dos, los esqueletos subían por ambos lados a paso lento pero seguro.
—¡No lo toques!—le ordenó Dipper comenzando a sospechar sobre qué había pasado en el futuro, pasado, donde fuese que pasó la anomalía—Suficiente, nos vamos de aquí.—dijo tomando nuevamente de su hermana la cinta métrica—Y no Mabel, no te puedes quedar con la calavera endemoniada.
—Pero es tan linda…—dijo Mabel quien ya la tenía mordiéndole el brazo, aunque al tener tantos suéteres no sentía los dientes—Jeje, duele.—aunque sí sentía la presión de los dientes.
Sin perder el tiempo, bueno tuvieron que esperar a que Mabel se despidiera de la cabeza y la interrumpieron cuando quería ponerse a darle un discurso sobre "Pasamos buenos momentos, tu tratando de matarme y yo gritando y esas cosas…"; pero al final la lanzó a la distancia de la pirámide. Dipper tomó la cinta métrica, todos lo tomaban de la mano y Mike del hombre; presionó el botón pasado con furia para viajar de una vez por todas a su época; nada.
Fue como si la cinta de viajes en el tiempo se burlara en su cara, no podía viajar en el tiempo al pasado…Una nueva onda parecía llegar desde los distintos puntos cardenales (los cuales coincidían con la forma cuadrática del techo); y todos se quedaron paralizados, las calaveras ya se estaban asomando por los bordes. Aquel pudiese haber sido su fin, pero Dipper tenía una última idea.
—¡Atraviesen el portal!—gritó Dipper desesperado y tratando de empujarlos a todos para que fueran al centro exacto de todo el embrollo—¡Si no pudimos aquí viajaremos por la anomalía misma! ¡Si no pudimos en la pirámide será porque debe de ser una especie de contracción y este portal…
—¡¿Alguna vez tienes una mínima idea de lo que dices?!—le gritó Mabel molesta por no entender décimo octava vez y volteando a verlo.
Mabel lo había apoyado en cuanto quitarle cosas a Blendín, los metió en un desastre, la caminata, se equivocó, la pirámide, se equivocó, epicentro, de nuevo mal. Todo lo que su hermano decía o estaba mal o no servía de nada.
—En mi cabeza tiene sentido, pero mis labios no saben que decir.—se justificó Dipper tratando de llevarla al interior de esa cosa.
—¡No iré a ningún lado que TU digas!—gritó Mabel—¡Por lo que sé podría morir si entro ahí!—gritó ya fastidiada y sintiéndose traicionada que Dipper no los haya podido salvar.
—Confía en mi Mabel.—dijo Dipper con ojos llorosos por las dudas que su hermana tenía en sus últimos momentos de vida, su hermana con tan solo intercambiar la mirada lo supo, estaba desesperado.
—No sé si deba hacerlo…—dijo ella ya también con los ojos llorosos por dudar un momento en su hermano y abrazándolo entre un par de lágrimas—Supongo, que si este es el fin, estaré contigo.—susurró tratando de no gritar a todo pulmón—Y si lo que quieres es que nos tiremos al espacio y nuestras cabezas exploten juntas, lo hare contigo bro,bro.—le dijo Mabel sonriendo entre lágrimas.
Ambos gemelos se tomaron de la mano, separándose un poco del abrazo y con los ojos aun vidriosos. Dipper miró a sus otros dos amigos para invitarlos a que se tomaran para saltar la mismo tiempo, Pacífica se acercó a él rodando los ojos, pero sonriendo.
—De todas maneras, vamos a morir.
Finalmente, asustado, Mike se acercó y tomó la mano de Mabel, los cuatro estaban frente a la ruptura dimensional que mostraba un espacio tan negro e infinito como si no existiese nada.
—Solo tendremos una oportunidad…—apuntó Dipper volteando a ver hacia atrás y con la cinta métrica entre sus manos, los esqueletos ya habían alcanzado la cima y estaban cerca de ellos—¡Ya!—sin más los cuatro saltaron sobre ese agujero en el aire al mismo tiempo.
Durante un momento volteó Dipper hacía atrás, las ondas alcanzaron a los esqueletos, dándoles nuevas y grotescas formas aún peores que las anteriores; pero todo se detuvo un segundo, ni más, ni menos. Pudo apreciar un circulo inscrito en las estrellas con símbolos que rodeaban el centro, símbolos que se aclaraban al unirse los puntos de estrella a otra. Aquello lo había visto antes… Pero la otra vez era algo era diferente, muy diferente, no supo decir que exactamente, o tal vez…Solo tal vez…
Su visión de esqueletos grotescos y paraje desolado volvió tan rápido como se fue, cuando las ondas del tiempo chocaron contra la ruptura del espacio.
Soltó la cinta métrica, posiblemente de manera inconsciente, pues era imposible que siguiera vivo y consiente en el espacio exterior, con el vacío absoluto inundándolo.
Una luz blanca lo iluminó todo lo existente, fue como si escuchara cantos angelicales. Dipper estaba en el paraíso, sentía como la felicidad lo inundaba y al fin estaba completo ante todos sus problemas e inseguridades, todos sus amigos debían de sentir algo similar, la muerte joven parecía algo bello. Una mano negra como el mismo espacio se extendía para tomarlos…
Sin embargo, la realidad hizo que la cinta métrica volviera a su posición original (a pesar de la falta de gravedad, aunque estaban diseñadas para trabajar en todo terreno, literalmente). Los cuatro, aun sujetándose unos a los otros fueron envueltos por una luz celeste. El botón pasado finalmente había brillado.
Continuara…
Na.-Descubrí como poner guiones largos fácilmente, así que tratare de ponerlos a partir de ahora (Supondré que a nadie le molesta, de ser así, puedo volver a los guiones cortos XD). Y tranquilos, por esa parte final, nop, no habrá Pinecest, simplemente quiero escalar nuevos niveles (¡No románticos!) De dip y mab.
Tienen que disculparme si a veces fallo en la narrativa, estoy aprendiendo a escribir, como el resto aquí, pero es de las primeras veces que tengo una historia con tanta narrativa …Osea, el resto de mis fics no están tan bien narrados como este (Y aun así, este no es que sea lo máximo)…Solamente, si en algún momento, no escojo la palabra correcta, por favor, les pido paciencia, y les prometo que mejorare. (Debi poner este mensaje antes, pero para ser sincero no esperaba que tanta gente leyera el fic).
Espero que quedara un poco más claro lo de viajes en el tiempo, porque si creyeron que no iba a ser útil para después, uy, uyyyy…Solo con que recuerden "Ruptura del espacio" "Ondas de tiempo que alteran la realidad".
Sobre el resto, ¿A quién le hablaban las calaveras? (Como si no fuera obvio)
Y pues, es todo por ahora, espero les haya gustado, muchas gracias por todo el apoyo, por las reviews, favorito, follows, enserio, gracias por todo :D Si les gusta y/o lo desean, les invitó a dejar review con su opinión de la historia y nos vemos hasta la siguiente.
