Despedida:
Suguha Kirigaya se despertó sobresaltada.
—No... ¡NO! — Gritó quitándose el AtmuSphere para luego correr hacia el cuarto de su hermano.
Ahí estaba él, completamente inerte con el NerveGear puesto. Ella comenzó a llorar desconsolada sobre su pecho.
—Hermano... hermano... no, por lo que más quieras, que esto sea una mala broma, por el amor de Kami-Sama... por el amor de Celestia que esto no esté pasando...
—¿Sugu? — Preguntó su madre entrando. — Sugu, ya casi es hora de cenar. ¿No sabes cuánto tiempo tu hermano permanecerá conectado?
—No sé, para siempre tal vez... — respondió Suguha con pesar.
—Sugu, ¿de qué hablas? ¿Qué es lo que pasa? — Preguntó la mujer comenzando a asustarse.
Suguha abrazó con fuerza a su madre mientras comenzaba a llorar. Sin entender del todo, su madre la hizo bajar y preparó algo de té para que se tranquilizara y explicara lo que sucedía. Suguha lloró por bastante tiempo hasta que pudo recuperar algo del dominio de sí misma y tras limpiarse las lágrimas pudo encarar a su madre.
—Algo pasó con el maldito juego; al igual que la otra vez — comenzó ella volviendo a agitarse... — al igual que la última vez, Kazuto y Asuna están atrapados sin salida. Yo... yo pude salvarme sólo por el mecanismo de seguridad del AtmuSphere pero Asuna y Kazuto... Asuna y Kazuto...
Suguha volvió a perder el dominio de sí misma y comenzó a llorar con fuerza. Su madre no comprendía lo que pasaba; pero aun así la abrazó esperando a que volviera a tranquilizarse. Tan sólo tenía que esperar a que Kazuto se desconectara y le explicara; pues todo lo que pudo entender era que algo tenía que ver con su otro hijo. Entonces una poderosa luz blanca inundó la habitación llamando la atención de ambas. Suguha rápidamente se secó las lágrimas cuando reconoció las figuras de los ponis que se materializaban allá en su sala.
—¿Qué hacemos aquí? — Preguntó Kirito al reconocer su sala.
La Princesa Celestia suspiró con tristeza.
—Debido a que Nightmare Moon los ha encerrado en nuestro mundo, esto es lo único que pueden hacer para convivir con sus familias; y teniendo en cuenta lo que nos espera, lo necesitarán. — La Princesa luego se volvió a la señora Kirigaya. — Es un gusto conocerla, aunque me hubiera gustado que la situación fuera otra. Mi nombre es Celestia, gobernante del reino de Equestria.
La señora Kirigaya retrocedió asustada pero Suguha la retuvo.
—Está bien mamá... son amigas. Amigas que hemos hecho en el mundo de Equestria.
—¿Qué? Pero eso es sólo otro juego, ¿cómo es que...?
—Es una larga historia — dijo Twilight suspirando. — Y por eso hemos venido aquí para ponernos todos al día. Además, Trixie dijo una cosa interesante como que no es la primera vez que están atrapados en un juego de la muerte; así que también deberían explicarnos qué sucedió.
Kirito hacía lo posible por evitar el contacto visual con su madre, que no podía dejar de ver esa extraña versión poni de su hijo; pero al final tuvo que sonreír ligeramente.
—Todo comenzó hace tres años, cuando el juego más esperado para el NerveGear salió a la venta, el famoso Sword Art Online. Diez mil gamers lo comparamos esperando a pasar una experiencia inolvidable... y sí que la tuvimos. El sueño del programador Akihiko Kayaba era crear una verdadera realidad; y por eso deshabilitó toda forma de salir del juego con el agregado que si morías ahí, morirías en la realidad; y de paso nadie podía sacarte de ahí sin matarte también.
—Fueron días aterradores — dijo Silica con tristeza. — La única forma de salir era que alguien ganara aquel juego de la muerte; pero la mayoría perdieron la esperanza y se quedaron en los niveles fáciles pasando el tiempo como pudieran; entre esas yo. Pero otros se hacían llamar jugadores de primera línea y su principal objetivo era vencer el juego a como diera lugar. Kirito y Asuna eran de ese tipo; sólo que Asuna era parte de un gremio; los Caballeros de la Hermandad de la Sangre y Kirito era un jugador en solitario, pero el más poderoso de todos.
—Muchos se suicidaban — agregó Yui. — Yo era un programa de apoyo psicológico, pero el sistema Cardinal me deshabilitó pues aquello era parte de la realidad que Kayaba quería crear. Estuve a punto de volverme loca, pero aparecí ante los únicos dos jugadores que parecían estar realmente felices y luchando por todos. Así se convirtieron en mi mamá y mi papá; a pesar que Cardinal trató de eliminarme por desobedecer, papá hackeó el sistema y me guardó en la memoria de su NerveGear.
—Sí bueno, pero lo más importante — dijo Trixie, — es que fue Kirito el que derrotó a Kayaba en su propio juego. No será más que un niño, pero estoy segura que para vencer a Nightmare Moon y a Kayaba, es necesario hacer equipo con él. ¿O me equivoco?
Silencio.
—Eso pensé — dijo Trixie dándole un amistoso golpe a Kirito, que sonrió agradecido por la confianza de la unicornio.
—Ahora sólo me queda preguntar — dijo Celestia, — ¿qué pasó con Kayaba en el mundo real, cómo es que nadie hizo nada contra él por ser tan irresponsable y jugara así sin más con la vida de las personas?
—Escaneó su mente para existir como una conciencia en el internet — dijo Kirito. — Su cuerpo real murió, pero su conciencia y creo que su alma andaban hasta hace poco vagando por el mundo virtual. Imagino que al separarse de la Princesa Luna, Nightmare lo encontró y le hizo la oferta de combinar sus habilidades de programador con la magia, logrando mezclar la realidad con lo virtual.
Twilight golpeteó furiosa el suelo.
—¿Pero en qué está pensando ese maldito, cómo es que...?
—Por lo que se oye, a Kayaba sólo le interesa su invento y qué tan lejos puede llegar usándolo — dijo Luna con calma. — Claro que a diferencia de mi otra mitad, él sabe qué tanto pueden hacer los guerreros que encerró en nuestro mundo. Ahora me pregunto, ¿por qué?
Trixie bufó.
—No hace falta ser un genio. Desde que Asuna y Kirito llegaron a Equestria, han estado causando mucho alboroto; tanto que nuestra nueva majestad Twilight Sparkle se concentró por completo en ellos. Luego cuando Nightmare Moon robó los Elementos de la Armonía obviamente sospecharon de los guerreros misteriosos. ¿No ven? Y ahora los encerró de verdad en Equestria; y seguramente estará buscando quién más llevará esa joyería que ella llama Elementos de las Tinieblas.
—Una distracción — dijo Celestia con un hilo de voz. — ¿Cómo pude ser tan ciega? ¡Todo este circo es una distracción!
Trixie asintió orgullosa de sí misma mientras las demás intercambiaban miradas de horror. Finalmente Celestia impuso el orden.
—Muy bien, sea como sea, es nuestro turno de hacer nuestro movimiento. Kirito el Espadachín Negro, Asuna Destello Veloz... no, Kazuto Kirigaya y Asuna Yuuki, ustedes son necesarios tal como Trixie lo ha señalado, así que mañana por la mañana los llevaremos de vuelta a Equestria, pero de momento lo recomendable es que pasen todo el tiempo que puedan con sus familias — dijo mirando con tristeza a la madre de Kazuto. — Y en verdad lo lamento, no tenía idea de lo que sucedía y por eso terminamos así.
La madre de Kazuto asintió también con tristeza; y sin más, las ponis desaparecieron dejando a Asuna, Kirito y Yui.
—Asuna... ¿no deberías estar con tu propia familia en estas circunstancias? — Preguntó preocupada Suguha.
—No — respondió ella. — Mis padres están de viaje; pero antes de venir la Princesa me hizo dejarles el mensaje. De cualquier modo prefiero quedarme aquí, además es la oportunidad perfecta para que Yui conozca a su abuela en el mundo real.
Y empujó a su hija, que saludó educadamente.
La madre de Kazuto la abrazó y soltó unas cuantas lágrimas también. Todo estaba pasando demasiado rápido, pero no había que desanimarse. Tras unos largos minutos, todos cenaron en silencio hasta que Kirito se levantó mientras torcía el gesto.
—¿Hermano? — Preguntó Suguha.
—No puedo dejar de pensar en lo que nos espera... yo...
—Por favor basta, se supone que están aquí para que puedan despejar su mente compartiendo con nosotros en vez de pensar en su juego/trampa mortal — dijo la madre de Kazuto preocupándose. — Por favor, no puedo perderte de nuevo hijo; trata de...
—Es que no entiendes mamá — interrumpió Kirito. — Ya escuchaste, si queremos terminar con esto tenemos que luchar lado a lado a las ponis; pero no podemos hacerlo mientras Nightmare Moon siga controlándonos con sus poderes de GM y por lo que he observado, hay una sola forma de librarnos de eso.
—¿Qué piensas hacer? — Preguntó Suguha asustándose.
—Nightmare Moon pudo traer a la vida a Yui; así que imagino que puede hacer que lo virtual se vuelva real sin ningún esfuerzo — dijo Kirito apretando los dientes. — Y al ser una faceta de la Princesa Luna...
La expresión en Suguha y su madre era del más puro horror.
Asuna se levantó de golpe.
—¿Pero tú te volviste loco o qué? ¿Te das cuenta de lo que pasa? Además la Princesa Celestia no te dejará hacer algo tan extremo.
—Es peligroso y sé que Celestia no dejará que lo haga; pero Luna es otra historia, estoy seguro que la lograré convencer. Asuna, esto es muy peligroso, así que por favor déjame hacerlo solo. Yo...
Asuna lo besó para cerrarle la boca.
—Cállate. Te conozco lo suficiente para saber que no vas a escuchar razones; por eso yo tampoco lo haré. Juntos nos pasaremos por completo al otro lado y juntos derrotaremos a Nightmare Moon; para luego tener una vida feliz en compañía de Yui. Comprendo.
—¡Pero piensa en todo lo que dejas atrás! — Gritó Suguha asustada.
—No hay problema, le pediremos a las Princesas que nos traigan cada tanto. Pero comprende que no hay otra solución — dijo Kirito. — Por favor, entiende... además ustedes pueden ser las que nos visiten con la ayuda del AtmuSphere.
Finalmente la madre de Kazuto dejó escapar una ligera sonrisa.
—Es verdad que nada de lo que digamos hará que cambies de opinión y lo acepto. Pero entonces, hagamos una divertida fiesta de despedida, ¿no les parece? Destapemos esa botella que me regalaron y divirtámonos un poco. Es la fiesta de la victoria adelantada.
Sonrieron.
—Y lo más importante es no dejar que nadie se entere más que la propia Luna — murmuró Suguha tras unos momentos.
...
A la mañana siguiente la familia se levantó bastante tarde. Kirito suspiró viendo su cuerpo anterior aun conectado al NerveGear al igual que Asuna; pero ya se habían decidido. Por su parte Suguha desconectó el AtmuSphere de la corriente para que así pudiera salir del juego en cuanto se acabara la batería interna. Estaban listos.
Una luz morada inundó la habitación dándole paso a la Princesa Luna.
—¡Princesa Luna! — Saludó Kirito. — Justo a quien quería ver...
—Ya lo sé — dijo ella. — Mi hermana me mandó a cuidarlos por aquello que pasara algo y escuché tu idea. Es lo más tonto que he escuchado si me preguntas; pero también siento que es la única salida. Muy bien, lo haré; pero desde este mundo para que mi hermana no pueda detenerme.
Asintieron. Entonces su aura mágica rodeó a Yui mientras unas gotas de sudor perlaban el rostro de Luna. Finalmente la liberó soltando un ahogado grito de victoria.
—¡Lo tengo! Por suerte esta magia es mucho más fácil de copiar que la de los Elementos... y fue hecha por mi misma aura. Ahora ustedes dos un paso al frente.
Kirito y Asuna obedecieron.
Luna los rodeó con su aura mágica pero se detuvo.
—Su inventario. Les recomiendo saquen todo porque una vez se hagan reales no podrán hacer el truco de la pantalla de objetos.
Obedecieron una vez más. Entonces con todo puesto cuidadosamente en las alforjas que cargaban, Luna volvió a usar su hechizo. Ambos sintieron una especie de sacudida por todo su avatar, haciendo que se sintiera mucho más real que antes; a la vez que el cuerpo de Kazuto sufría una sacudida y una luz roja apareció en el NerveGear.
Sugu se limpió una lágrima al comprender.
—Bien, ahora en definitiva no hay vuelta atrás — dijo Kirito.
—No, pero estoy segura que lo superaremos — dijo Asuna. — Ahora a derrotar a Nightmare Moon.
...
Kayaba levantó una ceja sorprendido. Movimiento que no pasó desapercibido por Nightmare Moon.
—¿Qué? — Exigió saber.
—Nada que pueda explicar, pues sólo con la información de esta pantalla no puedo sacar conclusiones definitivas — dijo él. — Pero te recomendaría darte prisa con la Burla y la Rudeza; porque aunque no puedo decirte qué, Celestia ya ha hecho su movimiento al igual que Kirito.
—Comprendo. Sólo concéntrate y lograremos la victoria, Kayaba.
Y ta-dá; he aquí el otro cap. Le he dado un toque ligeramente trágico para encajar mejor a SAO; pero bueno, ya estaba planificado sólo que me adelanté un poquitín. Espero les haya gustado y me dejen su opinión. Sólo me queda mi cierre clásico:
Chao; nos leemos!
