Primero que nada una doble disculpa, la primera va para aquellos que alcanzaron a leer el que se suponía debía ser este capítulo, tenía prisa en actualizar que ni siquiera me fije que subí y terminé publicando ayer, así que lo siento. Ahora la siguiente disculpa va por el atraso nuevamente de este capítulo, pero la verdad es que no tenía ganas de escribir nada, la depresión me tenía imposibilitada, de hecho el capítulo lo escribí a cuenta gotas (de poquito en poquito y no todos los días) más que nada porque la sombra de la muerte me rondó por todo el mes de julio, y es que estuvo cruel, apenas me enteraba que alguien querido o conocido para mi había muerto, cuando me avisaban de otro (cinco personas en total, disculpen pero no daré más detalles). Pero mejor no los deprimo con mis cosas, mejor lean el capítulo que pienso que los alegrará a ustedes.
CAPITULO 12: DECLARACION INTERRUMPIDA
Una enorme sala se expande ante ellos, con tres enormes esculturas en exhibición, una copa a la que se le vertía algo parecido a la noche, una bola de masa o eso parecía y la más perturbadora para los chicos, una chica saliendo de un cuadro que parecía princesa que bailaba con un esqueleto que llevaba una corona y una capa. Terrence se quedó pasmado, era como si el destino le enviara indirectas. Por otro lado, Melody se dedicó a contemplarlas, cada una le daba una idea diferente. Miró disimuladamente a Terrence y notó que el observaba seriamente a la escultura de en medio.
– Puede tener varios significados – le comentó llamando su atención.
– ¿De qué hablas? – preguntó el chico.
– De la escultura de en medio, la de la chica y el esqueleto, la mirabas fijamente – le señaló y el chico volvió a mirar la escultura.
– Para mí, solo tiene uno, perder lo que se ama – la mira de reojo y se sonroja, – ¡Idiota! ¿Qué tal si se da cuenta de la indirecta? – se reprendió a sí mismo.
– Tal vez, pero a ella no parece molestarle, mira su rostro. Para mí, puede representar el amor, de que no importa el peligro a desafiar, incluso si se pierde la vida – decía la chica mirando embelesada a la escultura y Terrence se dedicó a contemplarla a ella, aprovechando que la chica miraba la escultura, – Por lo menos yo, moriría por la persona que amo – declaró la chica con decisión en su mirada aun contemplando a la escultura. Terrence sintió un golpe duro en el pecho al escucharle decir que moriría por la persona que ama. Abrió mucho sus ojos y desenfocó su mirada, al chico jamás le había pasado por la cabeza que Melody pudiera estar enamorada de alguien más.
– ¿Terry? – preguntó Melody al ver que el chico estaba como ido. Mientras el chico no procesaba la idea de que ella estuviera enamorada de alguien. Jamás la había visto con algún chico en plan romántico en el tiempo que llevaba de conocerla, aunque no es que estuviera al pendiente de ella, no al menos hasta antes de que se asignaran los equipos, siempre la veía con sus amigas ¿Sería alguien fuera de la escuela? Pero ningún chico había ido a recogerla al terminar las clases ¿Quién? ¿Quién era el idiota que ocupaba los pensamientos de la chica?
– ¿Terry? – volvió a llamarle la chica, al mismo tiempo que le pasaba una mano frente a su cara, – Tierra llamando a Terry ¿Me escuchas? – continuó ella ahora esta vez picándole una mejilla con un dedo, siendo que después de más de cinco piquetes reaccionó sorprendiéndose y mirándola en automático con una cara preocupada.
– ¿Quién es? – preguntó el chico.
– Ah… yo, Melody, Mel ¿Te suena? – le preguntó la chica confundida con su extraña actitud. Inmediatamente se golpea mentalmente por preguntarle a la chica sobre quien le gustaba, afortunadamente para él, ella pensaba que lo había devuelto a la realidad.
– Ya… ya sé que eres tú – le respondió algo molesto.
– ¿Y para que preguntas entonces? – le preguntó con el mismo tono, puesto que su manera de responderle la molestó.
– No estaba preguntando por ti – comenzó a defenderse el chico, – Dijiste que amabas a alguien y me quede pensativo en el idiota que ocupa tus pensamientos, nunca te he visto con nadie – continuó inconscientemente su argumento impulsado por los celos, pero causando en la chica un sonrojo súbito.
– ¿Qué? ¡No! Solo es una forma de hablar – ahora se defendía ella, – Además… eso… eso engloba a muchas personas, entre amigos y familiares ¿Tu no… no harías lo mismo? – terminó la chica aun sonrojada y observando que Terrence de nuevo observaba la escultura.
– Por la chica que amo… – le respondía aun mirando la escultura y esbozando una triste sonrisa, –… más que mi vida. Incluso si ella no me ama, la dejaría ir con quien ama – continuó para endurecer su rostro, – Pero si el infeliz la hace sufrir, más le vale empezar a ver cómo quiere que le hagan su funeral – terminó sonriendo malicioso. Con estas palabras, Melody descifró que Terrence estaba enamorado pero no era correspondido, se sintió mal por él, pero por otro lado tal vez tendría oportunidad con él, por pequeña que fuera.
– Y ¿Te gusta alguien? – continuó el chico, que empezaba a preguntarse el por qué seguía insistiendo con el tema.
– ¡¿Por… por qué haces ese tipo de preguntas?! – preguntó la chica alarmada por la insistencia del chico.
– No sé, tu abriste el tema – respondió, – Y ¿Me vas a responder? – insistió a pesar de que por dentro ya parecía saco de boxeo por tanto golpe mental que se daba.
Melody pensó antes de responderle, evaluando los pros y los contra, – Bueno, sí. Si me gusta alguien – respondió finalmente sonrojada, – ¡Pero no te voy a decir quien es! – complementó la chica provocando el enfado del chico.
– ¿Y por qué no? – preguntó molesto, por no decir celoso.
– Porque no te importa – se defendió ella.
– ¡Claro que me importa y mucho! ¡Así que responde! – exigió.
– Bueno ¿Y por qué te importa tanto? – quiso saber ella, esta pregunta dejó al chico mudo, siendo que sus celos desaparecieron para empezar a sudar frio, mientras se sonrojaba, – ¿Y bien? – insistió ahora ella.
– Pues… ah… – trató de contestar Terry, – Me preocupas… soy tu… amigo ¿No? Me gustaría… saber más cosas de ti – terminó aunque ni él mismo se creyó ese argumento, la chica evaluaba la respuesta.
– Tú no eres así – comenzó ella, no le creyó ni una sola palabra, – No creo que seas del tipo entrometido de personas que se fijan en eso – continuó ella viéndolo directamente a los ojos, – Para eso, Terry, tengo a mis amigas – terminó.
– Pues… puedo comenzar –continuó él y la chica lo miró con una cara de no comprarle la excusa, finalmente suspiró resignada.
– Bien, te responderé si me dices a ti ¿Quién te gusta? – le cambió la pregunta.
– ¿Qué? ¡No puedes pedirme eso! – reclamó él chico.
– Claro que sí, tú iniciaste el tema – le respondió ella.
– ¡De acuerdo! Si tú no dirás nada, yo tampoco. Punto final, se acabó la discusión – dio por terminado el tema, un ya molesto Terrence.
– ¿Seguro que tus ganas de saber ya se fueron? – quiso cerciorarse ella.
Terrence tragó saliva, – ¡He dicho que se acabó! – terminó gritando molesto, ya no quería meter más la pata de lo que ya lo estaba haciendo.
– Muy bien, muy bien, cálmate – le decía Melody, – Ya no hablaré del asunto – le aseguró, – Aunque tu empezaste – dijo esto último para sí misma.
Terrence decidió andar él solo un poco y aunque Melody estuvo renuente, ella aceptó. Aprovechando esta breve separación, Terrence se reprendía mentalmente ¿Por qué hizo eso? Antes de abrir su bocota y continuar con ese tema, se había dicho no continuar y aprovechar que ella pensó que estaba distraído, no tenía que preguntarle si a ella le gustaba alguien ¿Y por qué lo hizo entonces? Él ya se había resignado a ser solo su amigo ¿Por qué insistir en si a ella le gustaba alguien? Es obvio que estaría celoso del idiota que ocupara el corazón de Melody, esa sería razón suficiente para no querer conocerlo ¿Entonces? ¿Acaso la verdadera razón es que tal vez hay una pequeñísima posibilidad de que se tratara de él? Se burla de sí mismo al pensar eso, una respuesta más lógica sería que le gustaría conocerlo para saber si es buen tipo o alguien parecido a él mismo, en sus propias palabras, una basura de persona, recordando como su vida se fue por el desagüe desde que desapareció Garry.
Por su parte, Melody lo vio alejarse, acercándose a la escultura de en medio, miraba a Terry pensativa ¿Por qué quería saber quién le gustaba? Se sonrojó con solo pensar que el chico estaba celoso, sonrió para sí misma, es que su excusa de que solo se preocupaba por que es su amigo era poco creíble, un amigo no se molestaría como él lo hizo, solo por querer saber quién era el chico que le gustaba, Terry parecía celoso, rió levemente por recordar esto y también por el nerviosismo que mostró al devolverle la pregunta y de cómo se llamó idiota a sí mismo. Ella sonrió, había descubierto que a Terry le gustaba ella, aunque no estaba muy segura, si hablábamos en porcentaje, ella juraría que si en un 85%. Suspiró y decidió revisar las rosas, a la rosa blanca le seguía faltando un solo pétalo, pero a la jaspeada le quedaban solo cinco y lucía marchita. Cada rosa representaba a uno de los chicos, pero a ciencia cierta no se sabía a quién pertenecía cada cual, al menos hasta ese momento. Terrence estaba herido y estaba perdiendo sangre, observó como la venda estaba empezando a teñirse de rojo, si no salían de ahí pronto para ir a un hospital, Terrence podría morir. No debían desesperarse, eso haría las cosas peor. Volvió a ver las rosas y llegó a la conclusión que la rosa blanca era su vida y la jaspeada la de Terry. Se preguntó sobre si la rosa se revitalizaba, él se pondría mejor, pero ¿Dónde? Miró a su alrededor y vio un registro de visitas y un jarrón con agua, debía saber si eso la ayudaría con su teoría.
– ¡NO! – gritó Terrence alarmado, asustando a Melody, impidiendo que metiera las rosas al jarrón.
– ¿Qué? Me asustas – le dijo un poco molesta.
– ¿Qué demonios crees que ibas a hacer? – le preguntó molesto el chico.
– Poner las rosas en el jarrón – le respondió.
– ¡Y arriesgarnos a que suceda lo de la última vez! – le recordó a un molesto.
– Solo es agua – le explicó ella.
– Y lo otro solo pintura o sangre, pero que normalmente no le haría daño a una flor, al menos no inmediatamente ¿Qué resultado crees que tenga ahora? – le preguntó dejando a la chica pensativa.
– Quizás tengas razón – cedió Melody.
– ¿Quizás? – le preguntó molesto.
– Pero… – comenzó ahora ella, – ¡Tu rosa se está marchitando! – gritó desesperada.
– ¿Mi rosa? – preguntó Terrence sin entender.
– Si, mira – le muestra las rosas, – La blanca esta perfecta, pero la jaspeada se marchita y tiene pocos pétalos y curiosamente, tu estas herido, si la rosa muere, morirás – le dijo angustiada, provocando que el chico se calmara, estaba conmovido por la preocupación de la chica.
– Aun así, no metas ninguna rosa, Mel, no podemos arriesgarnos – le dijo ya sereno.
– Pero, puedes morir – suplicó.
– Exacto, y mientras esté vivo, quiero… – se acercó a ella para quitarle un mechón de cabello del rostro de Melody, –…protegerte – terminó viéndola con una mirada que hizo sonrojar a Melody y haciéndola empezar a debatirse en si decirle o no que el chico que le gustaba era él.
– Yo también quiero protegerte – le dijo ella, tomando la decisión de al fin decirle lo que siente, comenzando a tomar valor. Esta oración provocó en Terrence el mismo efecto que su mirada en Melody.
– Yo… yo no soy alguien a quien se le merezca proteger, no valgo la pena – le explicó mientras se exprimía su propio corazón.
– ¡Pues para mi si lo vales! Porque – se contuvo, – ¡Díselo! – se gritó mentalmente a sí misma, – Porque tú me… – no pudo continuar por que una puerta se abrió para asombro de ambos chicos que luego se convirtió en horror, el hombre con la mancha en la cara apareció con su errática forma de moverse. Ambos chicos se miraron y Melody abrazó al chico como hasta ese momento había hecho para evitar que forzara demasiado su pierna lastimada.
El hombre había salido de una de las puertas que se encontraban en frente, como pudieron, los chicos retrocedieron, percatándose que había escaleras al lado de la puerta de donde este hombre había salido, esa debía ser la salida, pero con el tipo ese rondando, era difícil acercarse, decidieron rodear la escultura de la copa, mientras el hombre se encaminaba a la escultura de la bizarra pareja (Princesa y esqueleto) y fue cuando corrieron con toda la velocidad que tenían hasta llegar al pie de la escalera y comenzar a subirla, una dolorosa subida para Terrence.
Finalmente llegaron hasta arriba, se alejaron de las escaleras y llegaron al final del pasillo, que era como un pequeño cuarto, donde se encontraban un hoyo con cintas de seguridad alrededor y un cuadro en blanco de lo que parecía que había salido algo, pero que seguramente cayó en el hoyo. Se detuvieron a descansar, sus respiraciones y corazones estaban demasiado agitados.
Agotados y decepcionados por descubrir que su ruta de escape era un callejón sin salida, se sentaron en el piso recargados en la pared, uno al lado del otro. Melody revisó la rosa jaspeada y afortunadamente aún conservaba sus cinco pétalos restantes, mientras que la blanca permanecía igual. Desvió su mirada a la herida del chico y vio que la venda se encontraba un poco más roja, necesitaba un cambio de vendas y descansar, pero en ese lugar retorcido era imposible; cambió su mirada al rostro del chico a quien vio pálido, cuando fue atrapada en el acto, puesto que en ese instante Terrence se giró a mirarla.
– ¿Qué ocurre? ¿Tengo algo en la cara? – le preguntó.
– No precisamente, pero estas muy pálido, me preocupa, sin empiezas a necesitar un cambio de vendad – le dijo desviando su mirada.
Terry solo rueda los ojos, –No deberías preocuparte por eso – le volvió a restar importancia a su herida.
– Por supuesto que si – le dijo molesta, aun sin verlo – Me preocupo por ti y todo lo que tenga que ver contigo – continuó, esto sorprendió a Terrence y lo hizo sonrojarse de nuevo.
– ¿Qué? – le preguntó, Melody empezó a tomar valor de nuevo, debía decírselo, aun si él la rechazaba, porque si morían, él debía saberlo, así que se puso de pie para hincarse en frente de él, entre sus piernas, haciendo que a Terrence se le subieran más los colores, – Mel ¿Qué estás haciendo? – le preguntó alarmado.
– Algo que el tipo con la cara manchada no me dejo hacer allá abajo – le respondió la chica que también estaba sonrojada.
– ¿Qué cosa? – preguntó el chico con cautela.
– Pero antes de hacerlo, tienes que prometerme que no te vas a burlar – decidió decirle la chica para evitar que en caso de ser rechazada, fuera más doloroso.
– ¿Por qué habría de hacerlo? – le preguntó confuso.
– ¡Promételo! ¡Debes prometerlo! – le exigió.
– No entiendo que se trae esta loca – pensó el chico confundido, – Lo… lo prometo – aceptó Terrence.
– Bien – continuó la chica soltando un suspiro, – Esto no es fácil para mí – le decía al mismo tiempo que ponía sus manos en los hombros del chico, – Pero, si llegamos a morir, quisiera que lo supieras –.
– Mel, eso no va a pasar, saldremos de aquí – le aseguró.
– De todas formas quiero decírtelo, así que guarda silencio y no me interrumpas – exigió la chica y Terrence asintió, ella suspiró nuevamente para tomar el valor necesario para al fin confesarse, – Terry… yo… – ella comenzó, – ¡Yo quiero decirte que tú me gustas mucho! – le soltó alzando su voz para a continuación robarle un pequeño beso que a lo mucho duró dos segundos para luego separarse y mirarlo a la cara. Terrence tenía los ojos como platos con una cara demasiado roja, el chico no se había esperado esto y entró en un estado de shock, con una Melody encima, nerviosa y temerosa de su reacción.
¿Esperaban que Mel tomara el riesgo? Ya sé que tal vez no era la forma en que lo esperaban, pero traté de hacer lo mejor posible, recuerden que julio fue un mes muy malo para mí.
Pues en el siguiente capítulo ya irá a hacer su aparición Ib, y afortunadamente para unos y desafortunadamente para otros, no tendré que recurrir a mi consejera: La Gran y Sabia moneda, debido a que el empate se rompió, ya en el siguiente capítulo sabrán con cuantos años nos encontraremos a Ib.
Diamond483: Espero que esta nueva forma de redactar no te cause epilepsia, modificaré los anteriores a este formato, pero eso me tomará un poquito de tiempo. Ahora con lo de la edad de Ib, tomé las teorías del tiempo congelado y la que en verdad si transcurría el tiempo, por otro lado, lo de Mary y que siempre tuvo esa edad mi respuesta es(por lo menos en este fic, aunque en realidad también la doy para el juego) que Mary es una pintura o era una pintura y estas junto con las esculturas no envejecen o al menos no en el sentido de los seres vivos, pero que en el final "Juntas para siempre" ella ya puede empezar a crecer debido a que ha tomado la vida de Garry, con esto me refiero a que ahora si en verdad ha cobrado vida en el sentido estricto de la frase. Más que nada por eso hacía la pregunta, porque Ib aún está viva *Spoiler. Gracias por el concejo, cuídate también.
Soled. Red: Pues no sé si aquí me perdones aunque sea un poquito, ya que Melody al fin se le declaró y hubo beso, aunque fuera de piquito y no te preocupes, el siguiente capítulo de seguro te gustará más ;D
Rolando. Duran. 9404: Bienvenido al fic, gracias por el cumplido y lamento haber tardado en actualizar.
Pues es todo por ahora, ya estoy escribiendo el siguiente capítulo, no creo volver a tardar tanto. Les recomiendo leer "A new nightmare" de Diamond483 que me reanimó un poquito cuando aún no habían muerto todos los que murieron en julio (voy a odiar ese mes). Y pues como siempre, acepto todo tipo de comentarios, y gracias a los que me agregaron a favoritos, me siguen y me leen en el anonimato. Nos vemos en el siguiente capitulo.
