UN TE AMO
Por Haima Yagami
Capítulo 12: Tratamiento
- déjame verle
- no!
- Kogure por favor yo
- No, y esto es culpa de ustedes dos, hace casi un mes que debía tratarse!
- Lo sé, pero de nada
- Rukawa, olvídate del trasplante, es iluso creer ciegamente en ello
- Kogure!
- Escúchame, si se trata responsablemente, hay entre un 50 y 90 de que sane en 3 años
- O que agrave
- Pero no tenemos más opciones Rukawa
- Cállate y déjame verle!... Ru se acercó peligroso a Kogure
- Que pasa aquí Kogure
La voz del doctor los interrumpió
- quiero verle, habló más calmado Rukawa
- es familiar de él?
- compañero de trabajo, se apresuró en contestar Kogure
- lo siento aunque fuera familiar no puedo dejarle entrar
Kaede maldijo, pero no iba a ponerse a discutir, solo esperaría, maldición, Hana, por qué no me dijiste que te sentías mal?...se sentó en unas frías sillas fuera de la habitación de su pelirrojo...
Y Kogure se fue en busca de un café.. hace semanas que le pedía a Hana que se internara en la clínica, era más seguro, pero no, el pelirrojo era tan terco... suspiró, cuando el reloj marcaba las seis de la tarde, había entrado al cuarto de un silencioso pelirrojo, para encontrarle inconsciente, ardiendo en fiebre y sangrando por la boca, como doctor sabía que uno de los síntomas era el sangrado desde las encías, lo cual contribuía a desarrollar anemia, y por los últimos resultados de los exámenes de Sakuragui, comprobó sus sospechas, Hana había desarrollado una anemia bastante delicada... maldijo... y se dejó caer pesado en un asiento de la sala de espera... debería llamar a Mitsui, desde ahora en adelante, Hanamichi entraría en un periodo crítico, reduciendo cada vez más las posibilidades de que la quimioterapia le sanara...
Mito entró corriendo a la sala de espera de la clínica en la que internaron a su amigo
- Kogure, tu madre me llamó
- si y como les fue en
- bien, me comuniqué con ellos, mañana a primera hora se realizarán las pruebas en esta clínica.
- esta bien
- como está?
- está sedado, durmiendo
- no es grave cierto
- lo siento, pero su irresponsabilidad lo ha llevado a esto
- sabes cuanto detesta los hospitales Kogure
- no le justifiques, a penas se enteró de su estado debió haberse internado, no haber ido con
- vamos, entiéndelo sí, el pobre está enamorado
Kogure calló, soltando un suspiro...
……………………………………………
Esperó a que la enfermera dejara la habitación del pelirrojo, y mirando que nadie estuviera cerca, entró a la habitación, pero Kogure logró verle
- Rukawa!
- Por favor déjame verle
- Solo unos minutos, accedió por fin Kogure, de seguro Hanamichi deseaba tener a ese sujeto cerca... se quedó cuidando la puerta...
Y Rukawa con cuidado, entró, acercó una silla a la cabecera de la camilla, y se sentó junto a él, tomando su mano derecha...
Se lo estuvo negando a si mismo todos estos días, pero ya no podía hacerlo, Hana estaba débil, más delgado, pálido, ojeroso, suspiró: dolía verle así, pero todo saldría bien, él confiaba que así sería... y a los minutos Kogure entró para sacarlo de la habitación, y sin fuerzas para negarse, se retiró, pero no volvió al apartamento, se quedó en la sala de espera...
Y los minutos se hicieron eternos, las horas no parecían llegar... Kogure y Mito se marcharon de la clínica pasada las 3 de la madrugada, Rukawa ajeno a ellos, se quedó...
Y en la mañana a las 8:00 en punto vio llegar a la sala, Rukawa, a la señora Hikaru junto a su esposo y sus dos hijos.. se acercó a ellos, pidiéndole a una enfermera que fuera por el docto que atendía a su Hana...
Y el doctor les explico la situación, de que si encontraban un donante, las posibilidades de que Hanamichi sanara eran enormes, aunque debían ser cuidadosos, y sólo si en el caso de la hija de 17 años, con las debidas autorizaciones, realizar el trasplante... a las 9: 30 de la mañana, tanto madre como hija entraron a las salas correspondientes para realizarse las pruebas de compatibilidad, lo cual tomaría un día en total...
Rukawa apoyado en la pared de la sala de espera, intentaba controlar sus nervios...
Y a medio día, se enteró pos las enfermeras que Hanamichi había despertado, pero no le dejaron entrar a verle, solo familiares podían hacerlo...
Volvió a la sala de espera...quiso decirles que era su pareja, pero Kogure ya se había encargado de presentarlo como un compañero de trabajo, y ponerse a contradecirlo, no, ya no tenía fuerzas para eso...
- estoy muy molesto contigo Sakuragui
- es lo primero que me vas a decir vamos doctorcito
- Hanamichi, por qué no me dijiste que te sentías mal, por
- Kogure , lo siento, perdóname, sí?
- Bueno, pero tendrás que acceder a realizarte las terapias de qui
- No
- Hana
- No quiero
- Maldición Sakuragui
- Es una respuesta muy irresponsable de su parte señor Hanamichi
- Doctor, Hana y Kogure se sorprendieron al ver al doctor en la sala mirando molesto
- Es que
- Lo hará, me entendió
- He
- Ya se ha decidido, mañana en ayunas tendrá la primera sesión, si evoluciona bien, en 4 días le dejaré ir a su casa
- Pero doctor, Kogure indignado le replicó
- Kogure, puede tomar las terapias e irse a su casa, es lo que siempre desean los pacientes
- Si, Hana sonreía abiertamente, entonces lo haré
- A y otra cosa, hay una estrella de básquetbol pegado a la puerta, lo dejó pasar
- Hana se sonrojo: por favor
- ok
Y el buen doctor, a pesar de las replicas de Kogure dejó entrar a Ru...
Ru sonrió aliviado al verle despierto y quejándose de que la comida apestaba...
Y se quedó con él toda la tarde, sin reprocharle nada y aprovechando cada minuto solos, para regalonearle...
- lo siento zorrito
- no importa...
- tomaré las sesiones de quimioterapia
- es lo mejor
- me vas a acompañar
- claro, tonto
- zorro
Ru sonrió y lo besó suave, pero una tos seca los hizo separarse.. Kogure miraba molesto: teléfono- le dijo, extendiéndole su celular a Hana- es Mitsui. Y salió de la habitación...
Hisachi le dijo que en menos de dos días, aprovechando el fin de la temporada de básquetbol, iría a verlo, y que Jhon le acompañaría
- está muy molesto pelirrojo, dice que nunca te perdonará el que no confiaras en él y le dijeras lo que pasaba
- uu, discúlpame con él si
Ru bufó, llevaban ya 10 minutos hablando por ese tonto aparato... sonrió juguetón, y de dispuso a, según él, verificar el buen funcionamiento de la mercancía... una pequeña sonrisa curvó sus labios, Hana no logró replicar, ni esquivar, la mano traviesa que se sumergió entre las sábanas de su camilla
- Kaede!
Mientras fuera, a pesar del enorme deseo que tenía de verlo, la señora Hikaru y su familia se marchaban de la clínica
- funciona bien
Hana sonrojado, con la llamada ya colgada lo miraba molesto:
- estamos en un hospital Rukawa
- y
- eres un pervertido
- yo?
- Hana sonrió: ayúdame a arreglarme, has algo útil
- Será un placer...
&
Se quedó fuera de la habitación en que Hanamichi tomaba las sesiones de quimioterapia, sabía que eran necesarias, pero... suspiró no quería verle débil, triste...
Lo arroparon bien, le permitieron que alguien le cuidara, y le dejaron tranquilo, después de revisarle, las 3 enfermeras que le atendían les dejaron por fin solos...
Ru se sentó a la cabecera de la camilla de Hana y aprovechando la intimidad, tomó sus manos, y lo besó suave... ninguno dijo palabra alguna, sólo se quedaron en silencio acompañándose...
Y las horas avanzaron, Kogure recibió las noticias de los resultados de compatibilidad, de la familia Iwasaki... y la evolución de la anemia de Hanamichi...
- no sabía que fumabas
- solo lo hago cuando estoy nervioso
Kogure botó la colilla de su cigarro al basurero de la esquina de la sala de espera y suspiró
Mito le miraba impaciente
- Y?
- Lo siento Yohei..
- No, está bien, no importa, pero puede sanar cierto
- Sinceramente, es muy difícil, ya no es un jovencito...
- entonces doctor, dígame cuando hará el transplante. La señora Hikaru salió al encuentro del doctor
- a, señora Iwakasi, bueno los resultados son incompatibles
- no puede ser
- déjeme decirle que no siempre es posible encontrar un donante en la familia
- pero, eso no puede ser cierto, y si prueba mi hijo Ota
- es muy pequeño
- pero
- ya lo hablamos Hikaru, se hizo escuchar su esposo, ya no tenemos nada que hacer acá
- pero
- gracias por su cooperación, dijo amable el doctor y les dejó solos...
La señora Hikaru temblando se dejó caer en una silla de la sala de espera, su esposo colocó una de sus manos en su hombro intentando tranquilizarla...
Rukawa parado junto a la ventana que iluminaba la blanca habitación de Hanamichi, velaba el sueño de su pelirrojo... hacía frío, le dolía el pecho, suspiró... Kogure ya le había dado las noticias, hace dos días, de los resultados, y él, aun no era capaz de asumirlo, asumir que cada mañana, día por medio, lo vería entrar a esa fría sala, solo para al salir tenerle cada vez más débil, marchitado... a pesar de ser un deportista, Hana ya no era capaz de mantenerse entero después de cada sesión, la primera la soportó bien, pero la ultima, no logró mantenerse ni siquiera en pie, y los vómitos terminaron por hacerle casi perder la conciencia... ahora, para soportar el fuerte dolor en la cabeza y en el estómago, lo habían sedado, y dormía, temblando, pálido, con los labios secos... pero debía estar tranquilo, el doctor le dijo que era una reacción normal... maldijo, y con el puño golpeó fuerte la pared: normal, claro era normal verle cada día peor, claro...controló el llanto que inevitablemente quiso abordarlo, se contuvo, debía ser fuerte, y confiar que aunque la quimioterapia le debilitaba, lo dejaba tan vulnerable, también le sanaba.. habían casos de personas que en tres años sanaron completamente... Ru suspiró, y tuvo que salir de la sala en busca de una enfermera al ver a Hana temblando en la camilla, los vómitos nuevamente atormentándole...
Estaba cabeza gacha, esperando que su padre la atendiera en el enorme living de esa gran casa, en la cual creció...
- Hikaru, que te trae por aquí?
No pudo controlar las lágrimas, y tampoco pudo decirle la verdad, tenía miedo, no quería que el joven Sakuragui, tan parecido a ese hombre que abandonó hace años, pero también tan distinto a él, la mirara con odio, no, no lo soportaría!
Su padre, un hombre saludable, deportista toda su vida, fiel esposo, la miró confundido, pero accedió de inmediato a la petición de su hija...
- yo soy Ota, y ella es mi hermana Hidemi, somos tus inteligentes y bellos primos!
Hana bostezó, acababa de abrir los ojos, cuando vio a ese par de chicos que le miraban curiosos
- me das tu autógrafo, volvió a hablar el más pequeño
- hu?
- Autógrafo, repitió, extendiéndole un cuaderno y un lápiz: a Ota con todo mi cariño
- Ota, déjale en paz no ves que está recién despertando
Hana miró a la muchacha, era bajita, menudita, con una enorme sonrisa, y cabellos castaños claros, tomados en una cola, que destacaban sus ojos verdes...
- ustedes son
- tu familia, habló Hidemi, con una enorme sonrisa
- a
- jaja, oye escuché que eras distraído, pero nunca creí que fuera tanto
- Ota, Hidemi?. Dijo Hana aun conmocionado por la peculiar visita, y más a esas horas de la tarde
- Que hora es, preguntó, con las terapias, y sus continuos desmayos, se le hacía prácticamente imposible mantener conciencia del tiempo
- 8 PM, habló Ota
- es tarde, y no es hora de visitas
- si lo sabemos, pero aprovechamos que el pesado de Rukawa se fue a hablar con unos doctores, para entrar a verte sin que nos notarán- contestó Ota- no te molesta cierto
- Pesado de Rukawa, preguntó Hana con una sonrisa divertido
- Si, afirmó Ota, no quiso darme su autógrafo, pero yo creo que tú y Mitsui son mucho mejor que él, aaaaa y Mitsui ya me dio su autógrafo, estuvo acá, pero como dormías no pudiste verle
- Que bien que haya venido
- Te sientes bien, habló la muchacha, sentándose a los pies de Hana en su camilla
- Si, si, mejor
- Sabes estamos muy contentos de ser familia tuya
Hana sólo sonrió
- Si, agregó Ota, no todos tienen a un primo basquetbolista, y que juegue en la NBA
- Claro. Hana sonrió
- Me imagino, que cuando te mejores, volverás a jugar
- Por supuesto
- Me puedes traer algunos autógrafos de tus compañeros de equipo, preguntó ilusionado Ota
- Jaja, bueno
- Ota deja de pedir autógrafos, le reprendió su hermana, cuando sintieron que la puerta se abría...
La chica, y el muchacho se metieron bajo la camilla, Hana los miró sorprendido, y fingió dormir, para ayudarles...
Y muy despacio, quien entró al cuarto cerró la puerta tras de sí, y a pasos sigilosos se acercó a la camilla
- abuelo!
El pobre hombre que muy silencioso había entrado casi saltó
Hidemi reprendía a su hermano por el susto
- tonto ahora van a venir las enfermeras
- chuuu, dijo Hana cuando vio una sombra pasar por fuera de la habitación, pudo verla en el piso, a través del espacio que la puerta con el piso dejaba... todos guardaron silencio hasta que la sombra desapareció
- hola, jovencito, yo soy su abuelo
- si, se apresuró a decir Ota una vez que salió de debajo de la camilla: es nuestro abuelo loco
- Ota, más respeto con quien te ha enseñado a defenderte de tus compañeros estúpidos
- Abuelo, por favor, no es el momento de discutir, no ve que está convaleciente
Hana un tanto aturdido miraba a sus visitantes...
Casi se atora riendo, el hombre, de no más de 60 años, era muy divertido y tan simple como él, adoraba el deporte, pero en su juventud, mientras estudiaba contabilidad, fue seleccionado de Pin Pon
- porque las neuronas no me alcanzaron para ser abogado, como quería mi padre, y gracias a mi difunta esposa que me ayudaba en las pruebas, logré sacar esa carrera
Medía casi un metro 80, tenía cabellos castaños claros, se carcajeaba con facilidad, y representaba mucho menos de sus 59 años
Hana estuvo 45 minutos en compañía de ese extraño trío, que sin ningún pero, ya le decían primo, Han-kun, y le hablaban de todo lo que hacían y lo que harían cuando él dejara el hospital
- que están haciendo acá, no es hora de visitas, chilló molesta una enfermera
Los tres aludidos solo se despidieron veloz y volaron fuera de la habitación, mientras Hana se carcajeaba por toda la situación...
familia, sonaba bella esa palabra...
- lo siento. Un acongojado Rukawa entró a su cuarto
- que pasa zorrito
- no pude impedir que entraran yo te lo prometí
- a , no te preocupes, son muy graciosos
- Hanamichi
- No te preocupes, solo una cosa
- Que?
- Dale un autógrafo al pequeño Ota sí?
Ru suspiró y se sentó en la camilla
- mmm, bueno... lo besó suave y como la mayoría de las noches que se lo permitían, se quedó con él, velando su sueño...
Siguieron las sesiones de quimioterapia, por su condición no le dieron de alta, pero Hana volvió a recibir peculiares visitas, y a cualquier hora... conoció más a aquellas personas que se decían su familia, y gracias a fotos que Ota le trajo pudo ver a quien debía ser su madre, y una tarde de día viernes, la conoció a ella, la señora Hikaru que muy nerviosa entró a saludarle...
Ru molesto tuvo que ceder parte del tiempo que compartía con Hana, para que este pudiera estar con esas personas, dejando para ellos, solo cuando Hana dormía, o sufría los efectos de la quimioterapia..
Suspiró agotado, su pelirrojo lucía cansado, abatido, pero cuando esas personas que el, Rukawa, no soportaba, le visitaban, cambiaba completamente, hasta dejó que la muchacha Hidemi, cortara sus cabellos, para así no perderlos como secuela de la quimioterapia...a él le tocaba cuidar al Hanamichi cansado que por esforzarse tanto en cada visita, perdía con mayor facilidad la energía que se le hacía ahora tan escasa, pero no podía contradecirle, Hana se negaba a no recibirles, especialmente a su par de primos.. Ru suspiró, no podía contradecirle... y tampoco podía evitar sentirse celoso...
Continuará...
Nota A: Gracias Kinyoubi por seguir este fics..saludos...
Y Hola a todos, gracias por leer mi fic, snif snif, muchas gracias.. bueno nunca me fue muy bien en biología en el colegio, es más ahora estudio ingeniería hem, por lo que mis conocimientos son bastante limitados. Estuve leyendo por allí los síntomas de esta enfermedad y lo que he puesto es lo que encontré, u-u y claro también busqué tratamiento y encontré que con quimioterapia es posible sanar, pero en el caso de los adultos la enfermedad suele darse crónica, mmm, pero pensemos positivo... bueno cualquier comentario, reto, corrección en la parte médica, será bienvenida...
