Aquí les dejo el nuevo capítulo.

He demorado un poco en actualizar y les pido disculpas.

Espero que sea de su agrado.


Capítulo 12: El me salvó.

Solo un número para terminar con el peor fin de semana de mi vida. Solo me consuela que compartiré esta presentación con un hombre muy especial. Aquí está la respuesta. El me salvó. Edward me salvó de la horrible tortura que vivía día a día. Mi magnífico novio me hizo ver las cosas desde otro punto de vista.

Lamentablemente yo no he permitido que me salve por completo de esta terrible vida. Yo he ido en contra de sus consejos y apoyo. En el momento en que termine este número, prometo no volver a esto. No volveré a la agonía de siempre. Ahora si prometo bailar con el corazón y no por obligación. Recibí el mejor don al nacer y ahora pienso aprovecharlo para bien...como me enseñó Edward. Mi madre no intervendrá en mi vida nunca más.

Me coloqué mi atuendo para el solo. Un tutú negro con aplicaciones en diamantes. Cambié mis puntas rosadas por unas negras. Las maquillistas me ayudaron a poner las aplicaciones de mi cabello y a oscurecer el maquillaje.

"Luces hermosa!" Exclamó Alice sorprendiéndome.

"Alice!" Grité emocionada.

"Te deseo mucha suerte. He esperado con ancias este número durante mucho tiempo."

"De veras? Has esperado dos horas cierto?" Pregunté bromeando.

"Para ser exactas una hora y media." Ambas reimos al unísono. Mi mejor amiga era incapaz de esperar algo más de cinco minutos.

"Eres increible duende." Reí junto a ella.

Alice comenzó a mirarme de un modo diferente. Con...nostalgia?...emoción?...Era difícil decifrarlo. Me admiraba de una manera especial, como si fuera un angel.

"Bella, lo que tienen mi hermano y tu es muy fuerte. Solo te pido que lo cuides siempre. Desde pequeños siempre estuvieron destinados a estar juntos."

"Hey, tu lo sabías?" La miré entrecerrando los ojos.

"No había que saber nada para daberlo todo. Con solo mirarlos un segundo sabía que algo muy fuerte los conectaba. Además de que mi hermano esperaba con ancias cada vez que venias a jugar a casa. Y el pequeño incidente en la casa de muñecas..." Comenzó a carcajearse.

"Alice! Nos viste!" Llevé mis manos a mi boca de la impresión.

"Digamos que...lo siento! Solo tenía curiosidad y decidí espiarlos." Dijo cabizbaja como una niña que esta confesando un gran crimen.

"Hay duende..." Suspiré. Mi amiga nunca cambiaría.

"Luego, Edward se confundió. Nisiquiera el sabía lo que sentía y decidió huir. No sabes todas las veces que le supliqué que volviera pero no lo hizo. Cuando me dijiste que vendrías a Julliard supe que no todo estaba perdido y que habían esperanzas. Miralos ahora...a punto de compartir el escenario y muchos otros momentos felices que estan por venir."

"Gracias Alice. Gracias por ser tan especial. Tu fuiste la que me ayudó todos estos años y ahora..."

"Somos cuñadas!" Gritamos al unísono.

Nos dimos un largo abrazo prometiendo preservar nuestra amistad por siempre. Me dolió horrores la presión de sus brazos pero aguanté como pude. No quería hacerla sentir mal.

"Bueno, es hora. Ve Bella." Se despidió de mi.

Me paré junto al telón que se encontraba cerrado en estos momentos y divisé a Edward junto a su piano al otro extremo del escenario. Se veia increiblemente hermoso con su traje de gala blanco. Su imponente piano era del mismo color para contrastar con mi color negro.

El es el hombre de mi vida. A diferencia de las otras niñas, nunca soñé con encontrar un príncipe azul. Ahora me percato de que encontré algo mucho mejor. Encontré a Edward Cullen.

El telón se abrió y Edward colocó sus manos sobre el piano. En cuanto comenzó a tocar yo me adentré al escenario. Una diminuta lágrima bajó por mi ojo dechero al ejecutar el primer Grand Jeté. Hize siete fouettes y tres piruettes. Cruzé el escenario haciendo piqué turns y llegue hasta mi novio. Me apoye en el piano y extendí mi pierna en un Peché. Edward me lanzó una mirada fugaz. Sentí como recobraba mis energías con tan solo verlo a los ojos. Mi novio me miraba con ternura y amor pero también con preocupación. Le dediqué la mejor sonrisa que pude haciendole saber que todo estaba bien y continué con la rutina.

El público aplaudía con cada paso y con cada nota. La conección entre Edward y yo hacia ver magia en este número. La perfecta combinación de mis movimientos y la música provocaban las lágrimas en algunos expectadores. Nunca me había sentido tan libre en un escenario.

Bailé al ritmo de la delicada música intentando disfrutar del momento a pesar de todo. Ver a mi madre en el público no me afectó en lo más mínimo. Ella sonreía con su usual estado de superioridad. Decidí ignorarla, como debí haber echo hace mucho tiempo.

El simple movimiento de subir a las puntas de mis pies me causaba un dolor inmenso. Poco a poco iva perdiendo el balance y la fuerza. Hize un arabesque seguido de un attitude y finalizé con un comlicado brinco. Justo cuando Edward toco la última nota me desplomé en el suelo. Lo último que oí fue la gran algarabía y los aplausos del público. Al parecer pensaban que era parte del espectáculo. Sentí los brazos de Edward abrazarme y caí en la inconciencia.


Espero que les haya gustado este capítulo. Si, ha sido un poco corto pero prometo que el próximo será más largo.

Quiero decirles que gané el primer lugar en la competencia de baile! :D Todo mi esfuerzo y dedicación dieron frutos.

Lo mejor de todo es que ya no tendré tantos ensayos y podré actualizar más rápido.

Solo he recibido un review en los últimos capítulos. :( Ocurre algo? Desean que cambie alguna cosa? Vamos! Anímense y dejen sus opiniones. De todas maneras agradezco muchisimo por los reviews que han dejado.

Las quieron mucho! Nos leemos pronto. (: