Nota de traductora:
Hace como tres años que había abandonado esta traducción, estaba harta de las responsabilidades, como buena adolescente que era (tenía 17 años). Ahora que tengo 21, me tomo las cosas más relax y me gusta trabajar. Sin mencionar que mi inglés ha mejorado en cantidades xD.
Pero lo que más me impresiona son los reviews que recibía a pesar de que había dejado atrás este trabajo,y a tan sólo 3 capítulos del final. Debo aclararles que este fic NO LO ESCRIBÍ YO,es sólo una traducción que hago, la autoria original es Kittikat626,que no sé qué ha sido de su vida xD jejeje. Bueno, sé que se casó, y seguramente ya tuvo hijos, dado que desde el 2008 no sube nada :P
En fin,les dejo con el tan esperado capítulo doce.
Sombras En La Noche – XII
La puerta se abrió de golpe.
"Están aquí".
Ichigo giró los ojos. Quería decirle a Byakuya algo así como "Duh, ya lo noté" pero sabía que no sería de mucha ayuda dada la situación. Mientras miraba a las personas de pie en la entrada, recordaba los nombres de cada uno de lso cuatro shinigami. Hitsugaya, Hinamori, Kenpachi e Ikkaku; y estaba seguro de que esa pequeñaja molestosa de cabello rosa se escondía de algú lugar.
Todos ellos se detuvieron cuando osbervaron a Ichigo y Byakuya dentro de la habitación, con las zanpakutos desenvainadas. Hitsugaya se inclinó y le susurró algo a Hinamori y ésta asintió, tomando la mano de Yachiru detrás de Kenpachi, ambas salieron corriendo. Ichigo sabía a dónde iban: iban detrás de Rukia y los otros.
Ahora, sólo quedaban Kenpachi y Hitsugaya.
Y claro, el más grande, el más loco, y probablemente el más fuerte, tenía que atacar a Ichigo.
"¡Por fin! ¡puedo pelear contigo otra vez!" gritó Kenpachi, con una mirada salvaje mientras dejaba caer su zanpakuto sobre Ichigo.
Ichigo gruñó por el esfuerzo de tener que retener la espada de Kenpachi con la suya. Invocando toda su fuerza humana, se quitó la zanpakuto de encima y retrocedió con un salto varios espacios para que le permitiera tener más libertad de contrarrestar el siguiente movimiento de Kenpachi. Mientras apartaba rápidamente la vista de su adversario, pudo ver que Byakuya ya había comenzando una batalla contra Hitsugaya, y el joven ya habia tenido que liberar su zanpakuto.
Bien. Pensó Ichigo. Así podrá ayudarme con este maníatico más rápido.
"¿Por qué no pueden dejarme a mí y a mi familia en paz?" Gritó Ichigo, bloqueando otro ataque de su oponente y tratando que uno de los suyos hiciera efecto.
"¡No me importa tu familia! ¡Sólo quiero pelear!"
Debió haber pensado que sería por algo así.
"¡Demonios!" Profirió Ichigo mientras era lanzado contra la pared, pues la abrasadora fuerza del reiatsu de Kenpachi lo golpeó fuerte. Su cabeza hizo contacto con al roca y se sintió mareado al ponerse de pie. Su zanpakuto colisionó con la de Kenpachi una vez más.
Mientras observaba sus alrededores,se dio cuenta de lo bajo que estaba el techo; si alzaba su zanpakuto, quedaría atorada en éste. Sonriendo, le gritó a Byakuya,
"¡Cuidado y cúbrete la cabeza!"
Byakuya lo miró por unos segundos, estaba demasiado metido en su pelea con Hitsugaya (quien ya había liberado su bankai) para prestarle suficiente atención.
"¡Gestusga tenshou!" gritó el chico apuntando su espada al techo. El disparo transparente que salió de su zanpakuto tomó la forma normal de una luna creciente mientras golpeaba el techo, bañando la habitación y a todos los presentes con largos trozos de madera mientras gran parte del edificio se derrumbaba.
Byakuya lo iba a matar después por haberle hecho eso a su mansión. Pero vamos, un hombre necesita su espacio.
"¡Souten ni zase!" exclamó Hitsugaya, tomando ventaja de la situación. El largo flujo de reiatsu explotó de su espada, adquiriendo al forma de un dragon chino de hielo. Se dirigió a Byakuya, quien estaba parcialmente cegado debido al polvo.
Mientras Ichigo regresaba su atención a Kenpachi justo a tiempo para esquivar un ataque, juro haber escuchado maldecir al más grande de los Kuchiki. Dudaba mucho que el noble estuviera herido, pero seguro estaba cabreado con Ichigo por darle a Hitsugaya la apertura que buscaba.
"¡Oye,fenómeno!" le gritó fuertemente a Kenpachi para ganar su atención. "¿Nos dejarías en paz por favor?"
El capitán no respondió e Ichigo se encogió de hombros, y teniendo el espacio que necesitaba para mover su zanpakuto libremente, apuntó a Kenpachi, liberando otro ataque. La luna creciente explotó y dejó pasmado al gran hombre, dándole a Ichigo la oportunidad de avanzar y golpearlo con su zanpakuto.
Su ataque fue fácilmente bloqueado y el chico fue lanzado contra la pared otra vez, golpéandose fuertemente. La sangre comenzaba a gotear de su frente mientras se llevaba una mano para encontrar una larga brecha justo por encima de su ojo.
Eso fue lo que él sintió…
Ichigo respiró profundamente.
El olor de la sangre comenzaba a asaltar sus sentidos…el sentimiento de dolor…el sentimiento del enojo…
"¡Kurosaki! ¡concéntrate!"
Ichigo ignoró a Byakuya mientras se ponía de pie de un salto, limpiándose la sangre de su ojo y lanzándose contra Kenpachi.
Sabía que estaba siendo imprudente…
Su zanpakuto colisionó con la de Kenpachi, haciendo un gran ruido y unas pocas chispas.
Si continuaba siendo imprudente, tendría que liberar su bankai mucho antes de lo que esperaba. No quería…podría lograrlo sin la ayuda de Zangetsu. Podría derrotar a ese loco fenómeno amante de las peleas.
¿Verdad?
Ichigo estaba a punto de atacar a su oponente otra vez cuando sintió una mano en su cuello. Su shihakushou estaba siendo jalado rudamente por la parte de atrás para ponerse cara a cara con Byakuya.
"Kurosaki,joder, ¡concéntrate! ¡Necesitas concentrarte! ¡No dejes que la ira te consuma, porque no vas a dejar a mis sobrinos sin un padre antes de que comiencen a hablar! ¿Me escuchaste? ¡concéntrate!"
Fue la cosa más emocional que Ichigo había escuchado a Byakuya decir.
Tomando una profunda bocanada de aire, Byakuya soltó sus ropas de shinigami, Ichigo medio concentrado, Hitsugaya aprovechó para atacar a Byakuya.
No podía dejar a Raye y a Michio sin un padre…tenía que concentrarse en la pelea.
Quitándose todo pensamiento de su cabeza, excepto los de la batalla, Ichigo gritó:
"¡Bankai!"
Mientras la luz lo rodeaba, su larga zanpakuto se comprimía. Sonriendo, Ichigo colocó ambas manos en la empuñadura y comenzó a correr. Kenpachi estaba perdido pues Ichigo era más rápido de lo que cualquier ojo pudiera comprender. Vio una apertura…tenía que aprovecharla…
Había luz afuera donde Renji estaba parado en la entrada de la cueva secreta que iba desde el sistema de alcantarillado hasta las afueras del Seireitei. Miró a su alrededor, cerrando los ojos y aspirando profundamente. No había estado más allá de las puertas en casi un mes, y se sentía bien estar al aire libre de nuevo.
Pero su felicidad le duró poco al sentir una larga explosión de reiatsu de Ichigo.
Frunciendo el ceño, se volvió a Unohana y a Isane, quienes cargaban cada una un bebé.
"Puedo abrir la puerta, pero no con Rukia en mis brazos."
Dijo esto haciedo un gesto a la chica durmiente. Unohana asintió y colocó a Raye, quien dormía plácidamente en sus brazos, en el suave césped. Isane se agachó para presionar ligeramente su mano contra el pequeño pecho de la niña y evitar que rodara en la suciedad. Unohana tomó a Rukia de los brazos de Renji.
Ahora libre para moverse, Renji pidió a las dos que retrocedieran mientras abría la puerta.
Los pequeños ojos azules de Raye se abrieron al tiempo que lo hacía la puerta. Volvió su mirada para ver a Isane, quien le sonrió gentilmente.
Y entonces, comenzó a llorar.
Sus alaridos despertaron a Rukia y Unohana permitió que se sentase en el suelo para recoger a la bebé. Renji había abierto la puerta con éó al ver a Rukia con la bebé en sus brazos, entonces se volvió a Unohana y le susurró.
"Tenemos que irnos. Puedo sentir el reiatsu de dos shinigami. Probablemente Hinamori y Yachiru. Por favor, tenemos que irnos ahora."
Unohana asintió y ser inclinó, tocando amablemente el hombro de Rukia. Susurró algo y la chica de cabello negro asintió también, levantándose torpemente. Raye, que todavía permanecía en sus brazos, parpadeó con lágrimas en los ojos mientras Renji los guiaba a través de la puerta, ayudando a Rukia con la mariposa infernal.
Cuando llegaron al otro lado, Rukia colapsó y Renji la atrapó justo a tiempo con todo y Raye. Yoruichi estaba a su lado en menos de un segundo, ayudando a la mujer y a su hija hasta la parte principal del edificio. Cuando estuvieron allí, Renji vio algo que lo sorprendió enormemente.
"¿Sr. Kurosaki?" preguntó, con la quijada por los suelos.
Ahí, sentado en medio de la sala, bebiendo té con Urahaha, estaba Isshin Kurosaki.
Ambos hombres saltaron al menos siete centímetros. Urahara derramó el té sobre sí mismo e Isshin se dio la vuelta tan rápido que Renji se sorprendió que su cabeza siguiera unida a su cuerpo.
"¿Quién eres y cómo es que sabes mi nombre?...¿y esa es Rukia?" Gritó Isshin, levantándose de un salto de su asiento y corriendo hacia Yoruichi, quien todavía tenía a Rukia inconsciente en sus brazos. Justo cuando estaba a punto de formular otra pregunta, se percató de Unohana e Isane que entraban desde el cuarto secreto de entrenamiento. Y, en los brazos de Isane, vio a Michio.
"¿Es ese mi nieto? ¿Por qué demonios nació tan pronto? Bueno, admito que aunque soy doctor, no recibo a muchos bebés, pero doy por hecho que un bebé así de pequeño no puede vivir fuera del vientre de la madre. ¿Cómo es que está vivo? Pero veo que está incluso más grande que un bebé de su edad."
Unohana lo miró y, dándose cuénta de quién era, le dijo:
"Todas esas cosas son ciertas, pero fuimos capaces de ayudarlo a madurar dentro del vientre antes del parto. Este es Michio Renji. Nació pronto porque su reiatsu combinado con el de Raye estaba lastimando a Rukia. Usted es Isshin, ¿verdad?"
Isshin asintió con pesadez.
Se aproximó a ella y sonrió al ahora durmiente bebé.
"Se ve tan pequeño así…"
Renji sonrió.
"¿Crees que es pequeño? Deberías ver a su hermana. Ah, por cierto, Rukia tuvo mellizos."
Isshin se desmayó.
Ichigo jadeaba profundamente mientras Byakuya lo ayudaba a recargarse contra la pared. Hitsugaya estaba en peores condiciones habiendo recibido directamente un ataque de Senbonzakura, pero Byakuya había tomado precauciones para no matarlo o herirlo de muerte. Kenpachi había sido arrastrado por la pequeñaja de cabello rosa antes de que él e Ichigo pudieran terminar su pelea, porque ella pudo notar que no había manera en que Ken-chan le ganara a Ichigo cuando éste estaba en modo bankai.
Aunque, debe admitir, que fue llevado a regañadientes. La teniente le había puesto algo en el brazo, e Ichigo estaba seguro de que era un tipo de droga pues el hombre se había desplomado, dejando que Yachiru se lo llevara.
"¿Te encuetras bien?" Preguntó Byakuya, colocando al cabeza de Ichigo contra la pared.
Él asintió haciendo muecas de dolor, jadeando y tratando de no respirar. Estaba seguro de que se había roto varias costillas, y dolía una cojonada. La brecha en su cabeza seguía sangrando terriblemente, y tenía un largo corte en su estómago, extendiéndose desde su cintura hasta su pecho.
"Debiste…haberlo visto. E-esto no es nada, comparado con él…" Ichigo respiraba con dificultad, una sonrisa de satisfacción en su rostro, haciendo muecas de nuevo mientras intentaba dar un respiro profundo.
Byakuya miró a su alrededor mientras ayudaba a Ichigo a ponerse de pie.
"Debemos atravesar la puerta. Alertaré si el capitán Hitsugaya se acerca. ¿Puedes caminar?"
Ichigo asintió, poniendo un pie tras otro pie mientras el capitán lo ayudaba a salir de la mansión. Habría sido algo muy extraño de osbervar; Ichigo recargado en Byakuya por apoyo, quien estaba en peor estado. Byakuya apenas y tenía rasguños a comparación de él.
"Prepárate. Voy a usar el shunpo."
En segundos ambos estaban en el mismo acantilado pastoso del que Renji y los demás partieron. Después de abrir la puerta, Byakuya ayudó a Ichigo a cruzar.
Los efectos del viaje atraparon con la guardia baja a Ichigo, y mientras salía de golpe por la puerta, vomitó al caer sobre el suelo, quejándose de dolor por sus costillas y estómago.
Yoruichi estaba en el cuarto de entrenamiento junto a la puerta, esperando por el arrivo de ambos. Corrió de inmediato hacia Ichigo y colcó una mano sobre su pecho, cerrando sus ojos mientras curaba la herida en su estómago y sus costillas. Terminó en segundos y ayudó a Byakuya a llevar al joven por la escalinata que daba a la habitación principal.
No cruzaron palabra mientras caminaban.
Ichigo estaba al borde de la inconsciencia, pero se sintió mejor cuando su cuerpo fue sanado.
"Capitán Kuchiki, por favor, venga aquí a ayudarme."Pidió Unohana. Sostenía a Raye en sus brazos y trataba de ocultar el reaitsu opacándolo con el suyo propio para esconder ambos. Isane intentaba lo mismo con Michio, pero sin mucho éxito.
Byakuya tomó al bebé tranquilamente y una vez en sus brazos, trató de concentrarse en esconder la presión espiritual.
Urahara, quien no había pronunciado palabra desde que Rukia, Renji y Raye aparecieron frente a la puerta, miró cómo Ichigo era tendido en el suelo junto a Rukia. Isshin todavía estaba desplomado en el sofá, sin ser tomado en cuenta por los demás porque estaba sano; simplemente era un idiota.
Unohana y Byakuya trabajaban para poner el reaitsu en alguna parte donde pudieran ocultarlo junto con el de los bebés sin tener que concentrarse todo el tiempo, mientras que Yoruichi curaba a Rukia y a Ichigo.
Renji estaba parado en una esquina, viendo cómo sucedía todo frente a sus ojos.
Urahara parpadeó un par de veces y dijo:
"Wow. Santo cielo. Bueno, ¡eso es algo diferente!"
Reitero, este fic no lo escribí yo, sólo traduzco.
Por cierto, ahora que tengo más consciencia del inglés, no me gusta cómo está escrito este capítulo. Tenía varios errores que tuve que arreglar, creo que cuando la autora escribió este fic, no estaba tan metida en Bleach xD.
¡El señor los bendiga por haber esperado casi 3 años!
