Capítulo 9: "Mi casa perfecta"
Sin duda, era pésima en elegir a mis mejores amigos.
Jake, mi mejor amigo de la infancia, me traicionó por un poco de popularidad.
Y Mike, mi mejor amigo de la adolescencia, no perdía la oportunidad para torturarme con mis problemas.
Es más, yacía al lado mío durmiendo placidamente, después de una sesión de torturas.
Yo, en cambio, no me podía dormir.
Tenía mucho en que pensar.
No sólo por culpa de Mike, ese mensaje de Jake, que ni siquiera me animé a contestar, me había dejado confundida. Desde el primer momento que me convertí en la niñera de Jake, tenía en claro que era algo circunstancial, que pronto volvería a odiarme como siempre. Pero al parecer, no era lo que estaba ocurriendo acá. Y menos idea tenía de lo que pasaría de ahora en más.
Cuando era chica, tenía la certeza de que cuando lleguemos a la adolescencia, Jake y yo nos enamoraríamos. Incluso que nos casaríamos más adelante. Eso fue lo que sentí cuando me besó. Pude divisar el futuro juntos que no fue. Si yo hubiera seguido actuando como Jake quería, como "era debido" comportarse, seguramente estaríamos juntos hoy.
Una simple decisión que tomé y todo mi futuro quedó en una nebulosa.
¿Y si me había equivocado? ¿Si Jake era mi destino? ¿Esto sería un mensaje del cosmos para que vuelva a caminar por la senda de mi destino correcto?
Cuando me empecé a quedar dormida ya se escuchaba el canto de los pajaritos. Maldito Mike me las iba a pagar por dejarme en ese estado.
No quería pensar más en Jake, ese tópico estaba agotado en mi cabeza por hoy, así que empecé a recordar mentalmente a Edward, el chico del ascensor. Edward, el chico de la banda. Edward, el chico de mi pesadilla.
¡Fuck! Me había olvidado de eso.
Mi estúpida cabeza elaborando una pesadilla con ese chico. Si mi cerebro funcionara bien tendría que haber elaborado un sueño hot conmigo y Edward en el ascensor.
Mientras me peleaba con mi cerebro. Me rendí finalmente al sueño.
Después de dos escasas horas, mi descansó terminó. Estaban golpeando la puerta de mi habitación.
-Bella, despertate. Llamó Jake. Te va a pasar a buscar en un rato para ir a La Push.
Mucha información para procesar y mi cerebro que no arrancaba. No entendía lo que me decía Charlie. Ni una palabra.
-De nuevo papá, más despacio.
-Al parecer, la voluntad de Ruth era ser cremada y llevada a La Push. Suponemos que vas a ir a darle el último adiós.
-¿Vos no vas?
-No, tengo un caso que resolver, ya hablé con Billy.
-¿Billy? ¿Ya está bien? -parecía que habían pasado días en vez de horas.
-Le dieron el alta esta mañana.
-Preparo mis cosas y bajo - mi papá empezó a cerrar la puerta pero a último momento la volvió a abrir.
-Bella, abajo de tu cama hay otra cama plegable. ¿Por qué te empecinas en no usarla? -me dijo mirando mal al bulto al lado mío llamado Mike.
-Nos quedamos dormidos hablando papá, además es sólo Mike - Charlie me miró feo.
-Dijiste lo mismo de Simón y ya sabemos como terminaron.
Simón fue mi primer novio a los 15 años, aunque durante los tres años previos fue mi mejor amigo y a veces dormíamos juntos. Nunca pasó nada en mi casa, lo hacíamos en la suya siempre. Creo que no podría volver a mirar a Charlie a los ojos si lo hacía en mi casa. Pero en una ocasión, Charlie escuchó a Renee aconsejándome que tome pastillas anticonceptivas.
Imagínense la sorpresa de mi papá, supongo que nadie se quiere enterar que su hija no es más virgen. Pero encima se sintió traicionado por Renee, por ser ella la que me esté aconsejando. Todo el enojo lo concentró en ella, a mi me obligó a traer a cenar a Simón para presentarlo como mi novio, algo ridículo porque ya se conocían y ni siquiera nosotros sabíamos si éramos novios. Después de eso mi papá no confió nunca más en mis amigos varones. Aunque juraría que de Jake no diría nada. Por alguna extraña razón él amaba a ese chico.
Empecé a meter ropa y alguna que otra cosa que iba a necesitar en mi mochila. No mucho porque sólo íbamos por el fin de semana. Mike seguía sin dar señales de vida, antes de irme levanté el cobertor y le di un beso en la mejilla. Me di vuelta al escuchar que la puerta se abría.
-¡Hola! Buenos...-Jacob no terminó la frase, se había quedado petrificado mirando a Mike.
-Hola Jake, el es mi mejor amigo Mike, shh shh. Dejemos que descanse.
-Se quien es él Isabella, recuerdo lo que pasó con Jessica todavía -¡Ooops! Me había olvidado de ese pequeño detalle, pero no le podía decir a Jacob la verdad.
-¿Dormiste con él? ¿Por eso no me respondiste el mensaje? -¿Esto era una escena de celos? ¡Dios!
-Dormí con él si te referís a compartir una cama. Y no leí tu mensaje hasta hoy a la mañana, porque ayer a esa hora, lógicamente estaba durmiendo - le mentí.
-Menos mal que no sos de ayuda al suicida, Bells - la tormenta había pasado, mi Jake bromeaba conmigo de nuevo.
-¿Vamos? -le dije, por nada del mundo quería que Mike se despierte y me encuentre yéndome con Jacob.
Antes de irnos me preparé un desayuno rápido, tendríamos un viaje largo. No pude evitar acordarme de Esme y la frase de su esposo: "Todo buen día comienza con un buen desayuno". Jacob me miraba impaciente en el umbral de la cocina.
Finalmente partimos rumbo a La Push en una caravana de autos. A la cabeza iban los cuatro Clearwather, seguidos del auto de Paul que viajaba con Rachel, Rebecca y Billy. Y por último el auto de Jake que nos llevaba a Quil, a Embry y a mí.
Había olvidado por completo la alegría de los chicos de la reserva y yo era el blanco preferido de sus bromas dentro de ese auto.
-Bella...¿estas disponible? -me dijo Embry aproximando su cara por el hueco que había entre mi asiento y el de Jake.
-¿Disponible para qué?
-Ya sabes Bella, para salir conmigo -Jacob lo fulminó con la mirada y perdió la atención a la ruta. Procedí a contestarle a Embry...
-No deberías confraternizar con los cara pálida Embry.
-¿Cómo que no? Si Jake puede, yo también.
-Buscate otra cara pálida, ella está con Jake - le dijo Quil. ¿Hablaba de mí? Jacob se dió vuelta y les ladró.
-Dejen de decir tonterías o los bajo del auto.
-Pero él nos dijo que era su chica ¿no?- seguían cuchicheando entre ellos.
Jacob subió el volumen de la música como respuesta.
Tenía que hablar urgente con Jacob o esto se me iba a ir de las manos. Primero el beso del otro día, después el mensaje de anoche y ahora me entero que me llamaba "su chica" frente a sus amigos.
Al cabo de dos horas de viaje ya estábamos en Forks, las gotas de lluvia mojaban el parabrisas. En ese pueblo siempre llovía, es perfecto para la gente que no le gusta el sol, o sea, nadie. Charlie y Renee vivieron en Forks el poco tiempo que duró su matrimonio, si las cosas hubieran funcionado seguramente viviríamos los tres ahí.
Me dio un escalofrío.
Por suerte mi destino fue otro, viví con Renee en Phoenix hasta los 3 años. Para mi papá era una tortura no tenerme cerca, sólo lo veía en las vacaciones y finalmente acordaron que vivamos los tres en la misma ciudad, Seattle.
Solamente volvía a Forks de pasada cada verano cuando iba a La Push con Jake. Pero hacía años que no lo hacía, ya que no veraneaba desde hacía mucho con mi mejor amigo. Los años no pasaban en ese verde lugar, todo estaba igual. La escuela con su cartel de espartanos, la tienda para montañistas, la estación de policía donde trabajaba Charlie.
Jacob se había desviado de la ruta y yo sabía para que.
-Bella. Ahí está tu casa - me dijo señalando la casita blanca de dos pisos.
-Sí, me acuerdo, Jake. En realidad más de cuando pasábamos con Billy que de cuando era "mi casa" -Jacob me miró risueño.
-Siempre que estamos en Forks te transformas Bella, tenés esa expresión melancólica que no se descifrar.
-¡Es lógico! Debe añorar vivir en esta burbuja mojada y verde. Y además nos tendría de vecinos a nosotros - me dijo Embry intentando retomar las bromas, supongo. Yo sólo rodé los ojos.
-Bella es que acaso ¿odias Forks? ¿Qué habrías hecho si vivías acá?-me preguntó Quil.
-Seguramente me escaparía a la reserva la mayoría del tiempo. Ya sabes, los cara pálidas son tan...
-¡Fríos! -gritó Embry riéndose.
Ya habíamos salido del área de Forks y estábamos en la ruta. Después de unos 15 minutos se empezaron a vislumbrar los acantilados de La push, para mi satisfacción ya había dejado de llover. Estaba contenta de ver este lugar de nuevo. No me había dado cuenta de todo lo que lo extrañé.
-Y ahora...se te ilumina la cara. Exactamente como antes -Jacob me miraba con una sonrisa radiante.
-Siempre es lindo volver acá -le dije sonriendo tratando de no recordar el motivo por el que dejé de venir.
Jacob paró su auto en la puerta de su casa, tenía el mismo aspecto de antes. Me sentí de nuevo una nena de vacaciones. Aunque era otoño y claramente ya no era una nena. Me sobresalté cuando Jacob abrió la puerta caballerosamente para que salga del auto.
-Gracias caballero- le dije con una sonrisa. Jacob soltó una carcajada.
-Vamos Bella que te muestro donde dejar tus cosas -Jacob me rodeó con un brazo y avanzamos con la mirada de Leah clavada en nuestras espaldas.
-¿Me vas a acomodar en la casita del árbol Jake? -le pregunté irónica.
-No tengo más esa casita Bella. Ahora tengo una más grande- no pude evitar pensar en doble sentido.
-¡Taran! Me dijo Jacob señalando atrás suyo.
-¿Es el garage? ¿Vivis ahí?
-¡Exacto! Finalmente me dejaron. Compartir cuarto con hermanas mayores estaba afectando mi salud mental.
Jake se separó de mí y entró primero, yo lo seguí hacia el interior del galpón. Adentro del garage estaban la vieja camioneta roja de Billy, unas motos y unas bicicletas que recuerdo haber usado varias veces. Me dispuse a seguir avanzando pero Jacob me frenó.
-Bells. ¿Podrías cerrar los ojos?
-¿Tenés que esconder tus revistas pornográficas Jake? -le dije alzando una ceja. Él estalló en risas sorprendido.
-¡Como te extrañé Bella!- tragué en seco.
-Ahora se niña buena y cerrá los ojos -continuó.
Yo cerré los ojos, él me tomó de la cintura, sentí un cosquilleo y por un momento tuve miedo de que me bese. Pero no, me guió dentro del garage hasta que llegamos al otro extremo y me soltó.
-Todavía no los abras- escuché sus pasos que retumbaban mientras se alejaba, luego el ruido de una ventana abriéndose y efectivamente sentí la luz golpeando en mis parpados cerrados.
-A la cuenta de tres, Bells. 1… 2… y... 3!
Abrí los ojos como me dijo. Al principio me impactó la luz que salía de la ventana que Jake había abierto. Cuando pude enfocar mi visión finalmente, no pude creer lo que mis ojos veían. Una lágrima empezó a caer por mi rostro lentamente. No me entraba en la cabeza como Jake había veraneado en "Mi casa perfecta" todos estos años y nunca me lo había dicho.
Cuando éramos chicos teníamos un juego que se llamaba "Mi casa perfecta" el cual consistía en imaginar donde queríamos vivir cuando seamos grandes. La de Jacob estaba en la ciudad, tenía pileta, infinidad de aparatos electrónicos, una súper pileta, cámaras de seguridad, se limpiaba sola y un montón de comodidades que sumaba día a día. Yo en cambio no deseaba mucho, un día mientras jugábamos en el garage le dije a Jake.
"Cuando sea grande le voy a comprar a tu papá la mitad del garage. Voy a construir un entrepiso de madera y esa será mi habitación, la cama ira justo abajo de la ventana esa redonda y en esa esquina el baño. Abajo del entrepiso un living con un montón de almohadones y un equipo de música del lado izquierdo. Del derecho, una pequeña cocina. Todo va a estar pintado de azul y celeste. Y justo arriba de la cama un montón de estrellas".
Después de tantos años lo que tenía enfrente mío era una copia exacta de la casa de mis sueños.
-Y Bella...¿Te resulta conocido?
-¡Ésto se llama plagio Jacob!- le dije fingiendo que estaba enojada.
-Es que cuando me mandaron a hacer mi habitación acá, no se me ocurría nada mejor para hacer que tu casa. Pero de todas formas cuando seas grande se lo podes comprar a Billy, ya te ahorré casi todo el trabajo.
-Muy gracioso Jake –nuestra conversación no podía pasar de hoy pensé.
Del otro lado del garage se abrió la puerta y Seth salió a nuestro encuentro.
-¡Hey chicos! Los estábamos buscando. Vamos a comer unos espaguetis en mi casa. ¿Tienen hambre?
–Sí. Mucha. ¿No hay pescado frito? Nunca probé uno mejor que el que hace tu mamá -le dije.
-Te acordas de la especialidad de mi mamá Bella. ¡Que genial! -Seth siempre entusiasmado por todo.
Salimos del garage y caminamos hasta una de las casas vecinas, en donde vivían los Clearwather. Al parecer éramos los últimos en llegar, la capacidad del lugar estaba colmada. Además de los que veníamos en la caravana había otras personas de La push. Quil viejo y otros ancianos del consejo estaban sentados en la mesa principal. Nosotros nos fuimos, guiados por Seth, al porche en donde estaban sentados para comer los jóvenes.
-Chicos, ella es Bella Swan. No se si la recuerdan- me presentó Seth frente a un grupito de chicos.
Una joven muy bonita, de piel cobriza y lustrosa, con un pelo negro brillante, se dio vuelta para mirarnos,
-¡Hola Bella! Soy Emily Young, prima de Leah y Seth. Nos vimos algunas veces en el verano - se presentó girando su rostro hacia mí.
Recién en ese momento noté que la parte derecha de su cara estaba surcada por tres cicatrices de arriba a abajo, deformando uno de sus ojos y la comisura de los labios. Me quedé impresionada, Jake me codeó para que contestara.
-Hola Emily, ¿cómo estas? ¡Tanto tiempo! -le dije sonriendo.
-Bien, estoy viviendo en la reserva ahora.
-¿Te mudaste con tus tíos?
-No - de repente se veía incomoda - yo vivo con Sam, estamos comprometidos -me dijo señalando al chico que tenía a su lado y que yo conocía bastante bien.
-Hola Sam- dije rápidamente
-A ustedes niños no los conozco -les dije a los dos más pequeños de la ronda.
-Collin, gusto en conocerte Bella - me dijo el más alto.
-Brady me llamo yo- se presentó el otro.
No tenía ni la más mínima intención de compartir nada con Sam Uley, así que en cuanto pude me fui alejando de la ronda. Jacob me miraba mientras me alejaba, pero no me siguió. Él sabía perfectamente porque no toleraba a ese chico.
Caminé hasta el costado de la casa, donde por lo que recordaba había unas hamacas que colgaban de un árbol, una de ellas estaba ocupada por una chica que al parecer estaba llorando. Me fui acercando lentamente para ver de quién se trataba.
-¿Leah? ¿Estás bien? - le dije mientras ocupaba la hamaca de al lado.
-Dejame en paz - intentaba disimular sus lágrimas.
-Perdón, es que me sentía incomoda allá y quise salir a tomar aire.
-¿Incómoda? –ella me miraba incrédula.
-Sí, no tengo ganas de estar con Sam. Tuve ciertos problemas con él en el pasado.
-¿Qué? ¿Vos también salías con él?
-No, tiene que ver con mi pelea con Jake.
-Ah, nunca entendí eso tampoco. ¿Qué fue lo que le hiciste?
-Yo nada. Jacob decidió jugar el papel de chico malo en el colegio y yo no estaba dispuesta a hacerlo.
-Él siempre dijo que vos lo dejaste por un drogadicto. Que vos eras la descarriada.
-Por lo visto tenemos versiones distintas de lo que pasó –de repente quería tenerlo enfrente mío y que me lo diga en la cara.
-¿Y Sam qué tiene que ver?
-Bueno, él era mayor que nosotros, y Jacob solía tomar sus consejos al pie de la letra. Fue Sam el que le llenó la cabeza, él tuvo la maravillosa idea de que yo tenía que elegir de que lado estar. Y le dijo a Jacob que se alejará de mí, que podía manchar su reputación. Le lavó el cerebro.
-Habrá tenido sus razones, él siempre quiere proteger a todos los de la tribu. Es como algo que lleva en la sangre.
-Leah, ¿qué te hizo? ¿Vos salías con él?
-Cuando él terminó el colegio y volvió a vivir en la reserva, empezamos a salir. Él fue mi primer novio. Todo iba perfecto, nos amábamos de verdad. Pero en el invierno de ese año él cambió. Desapareció durante meses, y cuando volvió a la reserva era otra persona. Estaba como atormentado, desaparecía de noche, durante el día siempre dormía. Y nada fue como antes. Todo se terminó de arruinar en el verano: mi prima Emily vino de visita y él se enamoró de ella.
-Leah…- no sabía como consolarla.
-¿Sabes qué es lo peor Bella? Cuando veo como la mira, veo su rostro como era antes. No sé que le pasó en ese tiempo que desapareció. Pero yo no pude hacer nada para aliviarlo y en cambio ella sí. No te imaginas lo doloroso que es ver a la persona que amas todos los días siendo feliz con otra persona.
-Leah sos una chica hermosa, tenes que olvidarte de Sam. Intentar con otros chicos.
-Lo intenté Bella, salí con Jake. ¿Eso lo sabías?
-No, pero eso explica porque me odias.
-No es que te odie a vos Bella. Odio toda esta situación. Ni siquiera es que me importe demasiado Jake. Es un capricho tonto de la infancia. Pero a todo el mundo se le de fácil el tema del amor menos a mí. Ustedes estaban peleados y ahora están así tan unidos.
-Yo de verdad que entiendo menos que vos esto de Jacob. Me tomó de sorpresa. Hasta hace unos días me odiaba.
-Bella, Jacob lleva años hablándonos de vos. Te puedo asegurar que no te odia, todo lo contrario.
Empezamos a escuchar voces que se acercaban. Al parecer la comida había terminado y así también nuestra charla.
-Gracias por hablar conmigo Leah.
-Que no se te haga costumbre Bella –me dijo con una sonrisa, la primera que me dirigía en toda una vida.
La caravana volvió a salir, en esta ocasión rumbo a los acantilados. Allí harían la ceremonia para Ruth. Ahora sí, prácticamente todos los habitantes de la reserva estaban ahí. Yo como siempre que asistía a este tipo de ceremonias, me sentía una intrusa.
Billy tomó la palabra y empezó su discurso.
-Estamos acá reunidos para honrar la memoria de Ruth, madre, esposa, amiga y hermana de todos nosotros. Yo por mi parte, sólo quiero decir, que me siento honrado de haberla amado y de ser amado por ella. Ella vivirá por siempre en cada uno de nosotros, pero sobre todo en nuestros tres hijos: Rebecca, Rachel y Jacob. Los invito a decir unas palabras en su honor –Rachel le acercó una vela, él la encendió y la colocaron en el borde del acantilado.
-Cuando alguien se muere la gente suele decir cosas como se fue la mejor persona del mundo, etc. Yo no se si se fue la mejor persona del mundo. No se si era perfecta, era mi mamá. La que se preocupó por mí hasta el último minuto de vida. La amo con toda mi alma, y la voy a extrañar cada día de mi vida. Mamá te prometo que voy a hacer que estés orgullosa de mi –no pude terminar de escuchar el discurso de Jacob, ni el de los demás. Había empezado a llorar y llorar.
-¿Bella?- Jacob me tomó de la mano y me acercó al centro. El borde del acantilado estaba lleno de velitas prendidas, supuse que ya todo el mundo había hablado.
-Bella, vos fuiste la última persona que habló con mi mamá. ¿Querés decir algo?
-Creo que ya dijeron todo, pero quiero compartirles algo que me dijo esa noche. A pesar de estar en una cama llena de tubos y cosas, ella estaba preocupada por su hijo. Bromeó un poco conmigo. Y pese a todo lo malo, estaba contenta de que con Jacob nos estábamos comportando como personas civilizadas. Ella me dijo que de todo lo malo, siempre se saca algo bueno. Así que deseo que todos intentemos sacar de las cosas malas que nos pasen, algo bueno –a continuación prendí mi vela y la ubiqué en el acantilado.
Todos nos tomamos de las manos y empezaron a cantar una canción ritual en idioma quileute, mientras que los Black, esparcían las cenizas del cuerpo de Ruth en los acantilados, rumbo al mar.
Otros encendían mientras tanto un fogón. Poco a poco, todos se fueron sentando alrededor del fuego, yo me acomodé entre unos árboles y me quedé dormida en cuanto empezaron a contar de nuevos sus leyendas de fríos, lobos y espíritus guerreros.
Sentí unos brazos fuertes que me levantaban del suelo, me desperté sobresaltada, estaba en brazos de Jacob.
-Puedo caminar, me tendrías que haber despertado.
-Perdón, no te quería molestar –me bajó al piso de inmediato.
Empezamos a caminar hacia su auto, Jacob me tomó de la mano, y yo disimuladamente se la fui sacando. Ya tuve demasiado de hacerme la tonta, y tenía miedo que en cualquier momento explote y le diga todo lo que me guardé estos años.
-¿No te puedo tomar la mano? ¿Te molesta?
-No es que me moleste, es que me parece que para vos significa algo distinto que para mí –se lo dije sin pensarlo, creo que todavía estaba dormida.
-Bella necesito hablar con vos, pero este no es el lugar. ¿Podemos esperar a llegar a casa?
-¡Genial! Yo también tengo que hablar con vos.
El viaje de regreso fue muy tenso, pude sentir eso de "el aire se cortaba con una tijera" que tantas veces había escuchado. La bomba estaba por estallar, yo no podía fingir más que acá no había pasado nada. Mi mente estaba por colapsar. Caminamos en silencio hasta mi casa perfecta en el garage. Me daba miedo en cierta forma estar ahí, que Jacob haya materializado mi sueño de la infancia me hacía verlo en cierto punto como un psicótico.
-Largá todo lo que quieras preguntarme Bella –me dijo impaciente.
-Hasta hace 3 días me odiabas Jacob, y ahora sos un cachorrito dulce. Me odiaste cada día de tu vida desde hace años. No puedo olvidarme todo lo que sufrí de la nada.
-Ya te dije el otro día que no te odio. Vos elegiste odiarme.
-En primer lugar, fuiste vos el que me hizo elegir. Y yo no era precisamente la que andaba haciéndoles la vida imposible a los demás. Vos actuaste mal Jacob. Vos nos separaste –ya estaba llorando de impotencia de nuevo, todo el dolor que tuve durante este tiempo se concentró en este instante.
-Bella, ¿Por qué para vos nunca fui una opción? Ser el chico bueno no funcionaba, yo creía que vos querías otra cosa.
-No entiendo Jacob, siempre fuiste mi mejor amigo. Siempre te elegí a vos. Pero vos te cansaste de ser mi amigo.
-¡Exacto! Me cansé de ser tú amigo. No me alcanzaba con ser eso. Yo quería ser algo más para vos Bella, pero vos lo arruinaste. Podríamos haber sido la pareja perfecta.
-¿De qué hablas? Juro que no te entiendo.
-Bella, estoy enamorado de vos desde que tengo uso de razón. O correspondías a lo que yo sentía o me alejaba lo más que podía de vos. No tenía opción -lo que dijo me sorprendió más aún que la casa perfecta.
-Nunca me dijiste nada.
-¿Vos no sentiste nunca nada por mí?
-Jacob, no se, a veces creo que si no nos hubiéramos peleado, ahora estaríamos juntos pero…- fue un error decir eso, él me miró con la cara iluminada y se abalanzó sobre mí.
Comenzó a besarme desesperadamente, me apretaba violentamente contra la pared. Yo me quería soltar pero él tenía más fuerza, lo empujaba en vano. Tenía que liberarme de esto, sin pensarlo, le pegué un rodillazo en la entrepierna. Aulló de dolor como un perro herido. Yo salí corriendo hacia la puerta, pero él me interceptó.
-Bella, perdón. No quise hacerlo así –junté todo el odio de estos años y le clavé una trompada en la mandíbula para librarme.
Salí de ahí corriendo con todas las fuerzas de mis piernas, la bomba había explotado. El llanto nublaba mi vista y complicaba mi respiración. El frío que me helaba los huesos, me ayudaba a no pensar en el dolor que sentía en mi pecho. Corrí más rápido todavía sin rumbo definido, hasta que choqué contra algo tan duro como una pared.
Caí al piso.
Ese algo me agarró de los brazos.
No de nuevo.
Empecé a escapar.
-¡Por Dios! ¿Qué le pasó señorita? –escuché una voz melodiosa y respiré aliviada, no era Jacob.
Había chocado contra un hombre mayor, tenía el pelo oscuro y largo. Nunca lo había visto, tenía la piel muy blanca, no podría ser nunca alguien de la reserva. Vestía elegante y llevaba anteojos negros de sol, aunque era de noche.
-¡Niña! ¿Te puedo ayudar en algo?
-¿Podría sacarme de acá? Llevarme lo más cerca posible de Seattle.
-Estas de suerte, por que estaba yendo para allá.
-¿Usted es de Seattle?
-No, yo soy de Italia. Pero tengo negocios en este país. Estaba acá viendo unas tierras para comprar.
-No me presenté disculpe, mi nombre es Bella Swan.
-Supongo que te llamas Isabella. Mucho gusto pequeña, yo soy Aro Vulturi.
Taran taran!
Bueno Hola a todos o a nadie!
No se imaginan el placer de mandar a Jacob a la mierda de una vez. Me irritaba que Bella actúe como si nada. Desde el próximo capi mucho de Bellward!
Gracias enorme a quienes me agregaron a Alertas Black Angel Lilith, DanielaPltz, horbak, nini18, Syl Cullen, yuli09 y Tata XOXO
Y a Favoritos Ally Cullen-Black, andreita correa, Black Angel Lilith, DanielaPltz, , L'amepervertieDyane, lunatico0030, NabStew, Sally31
Tambien gracias a los que se pasan por aca y ni me entero.
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS [DOS EN UN MISMO CAPÍTULO ES COMO MUCHO :)]
Tata XOXO: Que lindo que te guste la historia. A mi me encanta escribirla. Y si Jacob quiere a Bella, pero ella no es tonta, solo le tenia un poco de consideración por lo que estaba pasando. Edward alla vamos!
lara cullen: Se me está haciendo costumbre que me dejes un Rw. Gracias de verdad! yo tampoco tolero que jacob haga como si nada paso todos esos años. Pero bueno, Bella ya lo arregló. Ya viene Edward! Keep Calm! jaja Aunque no puedo prometer que Jacob no se meta en nada. Es Twilight esto.
Recuerden visitar el blog que está puesto en mi perfil, donde hay algunos extras audiovisuales (?) de los capítulos en que corresponde hacerlo.
Por si alguna es fan de Robsten vendo remeras con el lema "Keep calm because my boyfriend is ednglish" si alguien quiere me avisa por los review o en mi perfil está mi mail. FB TW etc.
Ya vi Breaking Dawn ayer :) La mejor lejos! No tengo nada para reprochar.
Saludos!
PRÓXIMO CAPÍTULO: INTO TWILIGHT
